Fundamentos de la Prisión Preventiva
Fundamentos de la Prisión Preventiva
Son aquellas cuya finalidad es asegurar la comparecencia del imputado a las actuaciones de la investigación, a
las actuaciones del proceso (audiencias, citaciones del tribunal) y además que esté presente en el caso de ser
condenado para que el Estado pueda ejecutar la pena.
Recordarán que existen dos presupuestos necesarios DE TODA MEDIDA CAUTELAR: Estos presupuestos básicos
de toda medida cautelar son de las cautelas civiles, por lo tanto, hablando de la cautela civil, la cautela
general
Existe una perspectiva de verosimilitud en el sentido de que el juez cuando evalúa el otorgamiento de la
medida cautelar evalúa que es altamente probable que la demanda sea acogida, que la acción sea
acogida, en consecuencia, en este pronóstico de acogimiento, se considera que hay antecedentes suficientes
para estimar que como la demanda será acogida, es oportuno que se decrete la medida cautelar. Se ha
hablado de juicio de verosimilitud.
Peligro en la demora
Como el proceso en general no es instantáneo, el retardo en la ejecución de una sentencia que podría ser
favorable para el actor, le podría generar un daño adicional al que ya invoca, y, por tanto, es oportuno que
antes que haya satisfacción con la sentencia definitiva, se adopten algunas medidas para evitar, por ejemplo,
que el patrimonio del deudor disminuya. Entonces estamos hablando que hay peligro en la demora, vinculado
a los tiempos del proceso, cuando el proceso amenaza con durar mucho tiempo, por lo tanto, que la sentencia
definitiva que podría ser favorable al autor tarde mucho en ejecutarse, entonces ese retraso podría generarle
al actor un daño que la doctrina llama daño marginal, porque es un daño adicional del perjuicio que ya alega
existir en su pretensión. Entonces eso provoca que se justifique una reacción más oportuna, más temprana en
el sistema, otorgando una medida cautelar y por esa razón, por ejemplo, veremos que a veces mientras se
debate en el proceso civil se ordena el embargo, las retenciones de ciertos bienes determinados del deudor,
un embargo cautelar o la prohibición se celebrar actos y contratos, porque se trata de evitar un daño adicional
proveniente de la tardanza en ejecutar una eventual condena.
Esa figura no se aplica necesariamente así en el proceso penal. En el proceso penal, en cambio, hay dos
presupuestos similares para justificar la cautela personal:
Cuando hablamos de cautela personal, un presupuesto que vamos a evaluar es el fumus comissi delicti. Eso
significa que conforme a los antecedentes que se tienen (previo a la dictación de una sentencia
definitiva, mientras dura la investigación, que pueden ser en momentos muy iniciales de la investigación penal
(a 24 hrs de la detención) o donde hay más desarrollo de la investigación) permiten al evaluarlos,
entender, o permiten inferir (al juez) que es probable (en mayor o menor grado) que efectivamente se
haya cometido el hecho punible (delito) y que es probable que en él, al imputado le corresponda
algún grado de participación o responsabilidad penal en la comisión del delito.
Esos serían dos grandes elementos comunes a toda la actividad de medida cautelar personal, que se
evalúan para decretarla. Cuantos insumos aporta el MP para estimar que el hecho efectivamente se ha
cometido y acá le podría corresponder participación al imputado y cuántos insumos aporta el MP -también la
victima- para estimar que la libertad es peligrosa alguna de esas finalidades.
Vamos a recordar a propósito de la prisión preventiva, algunas características de las medidas cautelares, las
que sean presupuesto aplicable en materia penal:
Esta significa que las medidas cautelares tienen una duración determinada y por supuesto la provisionalidad
está fundada en la subsistencia de los presupuestos de hecho que la justificaron. En otras
palabras, mientras existan los presupuestos facticos que justifican el otorgamiento de la medida cautelar
debería mantenerse, pero si cambian estos, la medida cautelar también debería cambiar. Esto es aplicación
de la regla rebus sic stantibus, entonces podría pasar que en una investigación, en un primer momento, el
tribunal de acuerdo a los antecedentes proporcionados por el Ministerio Público decreta la prisión preventiva
porque considera que los hechos revisten un delito de gravedad y hay peligro para la seguridad de la
víctima, pero con el curso de la investigación aparecen antecedentes que permiten una recalificación del
La provisionalidad
delito de menor gravedad y eso podría significar que se revise la prisión preventiva y se reemplace por una
de medida cautelar de menor intensidad. Viceversa, podría pasar, por ejemplo, que inicialmente se
imponga a un imputado la medida cautelar del art 155 letra A, como arresto domiciliario parcial, pero puede
que durante la investigación surjan denuncias que efectivamente no está cumpliéndolo y en ese caso se
rediscuta y se le ponga una medida más grave, por ejemplo, pasando al arresto domiciliario total o una
prisión preventiva, es decir, variando las circunstancias fácticas también puede variar la medida cautelar. O
derechamente si desaparecen los argumentos que se tuvieron en vista para decretarla, el tribunal podría
dejar sin efecto las medidas cautelares.
La Significa que las medidas cautelares son instrumentales al proceso jurisdiccional en que se decretan, en
temporalidad
consecuencia, una vez concluido el proceso jurisdiccional, deben cesar las medidas cautelares. Esto es
bastante paradigmático, el CPP dice que, si se dicta sentencia absolutoria, necesariamente deben
alzarse las medidas cautelares, lo mismo con un sobreseimiento definitivo porque acá concluye el proceso
jurisdiccional, ósea ya no se requiere medida cautelar porque desaparece el proceso jurisdiccional.
Pero también si se dicta sentencia condenatoria y esta implica que el imputado debe cumplir una pena, cesa
la MC porque ahora la privación de libertad se transforma en el cumplimiento de una pena y no son
compatibles al mismo tiempo una medida cautelar, que no es una pena anticipada con una pena, porque
tienen naturaleza distinta. Una es medida cautelar y la otra es sanción.
La A pesar de que el CPP borró, a propósito de la prisión preventiva, este carácter de la proporcionalidad, sí se
proporcionali
dad entiende que toda medida cautelar debe ser proporcionada a la lesión de a bienes jurídicos que ha
provocado la conducta delictuosa del agente, y no solo proporcionada a la lesión que la conducta del agente
ha causado a los BJ de la víctima, o sea principio de lesividad, sino que además debe ser proporcionada a
los riesgos que se desean evitar, ósea, en la medida que haya más riesgos que se desea evitar, la medida
cautelar será de mayor o menor intensidad. Por ejemplo, si de acuerdo a la situación particular del imputado
ocurre que no tiene arraigo social, ni trabajo conocido, ni domicilio conocido o es reticente a presentarse a
las actuaciones de la investigación o de tribunales, es altamente probable que el tribunal adopte una
medida cautelar de alta intensidad, porque de acuerdo a los antecedentes particulares es proporcionada a
ese tipo de contexto, en cambio, si tiene todos estos factores que permiten estimar que habrá
comparecencia, el tribunal adoptará una medida de menor intensidad. El tribunal puede moverse en un
rango de medidas cautelares, siempre tendiendo a elementos de proporcionalidad.
La Las medidas cautelares penales no son una pena anticipatoria, no son sanción, puesto que la pena solo
homogeneida
d puede ser impuesta por una sentencia definitiva después de un juicio. Acá estamos hablando que la medida
cautelar se impone durante una investigación, no a propósito de un juicio, sino que para cumplir finalidades
cautelares. Las finalidades cautelares son distintas, es promover la comparecencia del imputado a
las actuaciones de la investigación, a las actuaciones del proceso, evitar riesgo para la víctima,
etc o sea fines procesales. En cambio, la pena es una sanción estatal cuando se comprueba la existencia
de un delito que tiene varias finalidades, entre las cuales, está la retribución que es la de castigar a aquella
persona que ha infringido una norma jurídica penal, por lo tanto, nunca puede ser entendida como una pena
porque son de naturaleza distinta. Por lo mismo, la medida cautelar es compatible con la presunción de
inocencia porque mientras hay aplicación de una medida cautelar aún hay presunción de inocencia, aunque
uno podría decir que es evidente que la presunción de inocencia sufre, padece, con la medida cautelar
porque es una restricción. En cambio, la presunción de inocencia desaparece con la pena.
Pese a este carácter hay medidas cautelares altamente homogéneas con las penas privativas de libertad.
Por ejemplo, con la prisión preventiva se cumplen CASI exactamente que una pena privativa de libertad.
Iidoneidad Toda medida cautelar está orientada hacia fines cautelares. Cuando se discute sobre una medida
cautelar, hay también que discutir si la medida cautelar propuesta por el Ministerio Público, si la medida
cautelar propuesta por el querellante es o no idónea para cumplir los fines cautelares que se invocan.
Entonces, por ejemplo, si la finalidad cautelar invocada es evitar o resguardar la seguridad de la víctima, no
es idóneo que, por ejemplo, se pida el arraigo nacional del imputado porque pareciera ser que lo más
idóneo en ese caso sería que se pida como medida cautelar, la prohibición de acercarse a la víctima. Hay
que preguntarse ¿es apta la medida para cumplir los fines cautelares que están proponiendo?
PROCEDENCIA DE LA PP
139. Procedencia de la prisión preventiva. Toda persona tiene derecho a la libertad personal y a la seguridad
individual.
La prisión preventiva procederá cuando las demás medidas cautelares personales fueren estimadas por el juez como
insuficientes para asegurar las finalidades del procedimiento, la seguridad del ofendido o de la sociedad.
Alegórico que cuando se refiere el legislador a la procedencia de la prisión preventiva, el artículo 139 CPP
parte diciendo que “Toda persona tiene derecho a la libertad personal y a la seguridad individual” y esto hay
que relacionarlo con el artículo 19 N°3, esto porque la prisión preventiva es una afectación a la libertad
personal con la paradoja que el preso sujeto a prisión preventiva aún está amparado por la
presunción de inocencia.
Es interesante la norma del inciso segundo del artículo 139 CPP, porque ocurre que señala que la prisión
preventiva es una medida de ultima ratio, esto implica que la prisión preventiva solo debe proceder cuando
las otras medidas cautelares personales no sean suficientes para satisfacer determinados fines (fines del
procedimiento, seguridad de la sociedad, la víctima o testigos.
En todo debate, acerca de la prisión preventiva cuando se discute en audiencia, la sede natural para discutir
esto, lo habitual es que la prisión preventiva se decrete habiéndose desarrollado una audiencia
para discutirla. Ya sea que se decrete una audiencia para discutir otra cosa, o sea convocada para tal efecto.
En algunos casos muy particulares como el del artículo 33 CPP, el tribunal puede imponer prisión preventiva en
casos de incomparecencia, pero lo habitual es que se discute la prisión preventiva en audiencia. Entonces, uno
de los primeros argumentos para discutir la procedencia de la prisión preventiva es que es una medida de
ultima ratio, que amerita que solamente se aplica cuando las otras sean insuficientes para satisfacer los fines
del procedimiento, o evitar un peligro para la seguridad de la sociedad o testigos. Por ejemplo, es lo que va a
tener que hacer la Corte de Apelaciones cuando se apele la prisión preventiva del alcalde Jadue, acaban de
decretar la prisión preventiva contra el alcalde Jadue y lo más seguro es que cualquier defensor mínimamente
razonable va a apelar, y dentro de otras cosas se discutirá que si no hay otras medidas para lograr los fines del
procedimiento, es decir, que se pueda investigar, que el imputado se presente los actos de investigación, que
se presente a la eventual sentencia condenatoria, que se evite un peligro para la sociedad y peligro para el
ofendido. Fíjense que esto de peligro para la sociedad y peligro para el ofendido fue agregado por la ley
20.074 del año 2005, porque originalmente era solamente para asegurar las finalidades del procedimiento. En
la medida que se ha ido agregando que la medida cautelar también debe resguardar la seguridad de la
sociedad y la víctima, se le está dando a la medida cautelar fines asegurativos, que no son plenamente
cautelares, los fines asegurativos son propios de la reacción penal.
PP OBEDECE A CRITERIOS ANTICIPATORIOS: como está regulada la pp el día de hoy. Fíjense que cuando
se dice: vamos a discutir si la libertad de esta persona es peligrosa para los fines del procedimiento, por
ejemplo, amenazar a testigos, ocultar información, o si estando en libertad no se va a presentar a actuaciones
judiciales, pero si se empieza a decir que estando en libertad está en riesgo la sociedad, que se está diciendo
ahí, estamos hablando de peligro de reiteración, cometer otros delitos.
Si vemos los requisitos de procedencia del 140 CPP, veremos esta estructura: Lo primero
que interesa del artículo 140 de su parte primera es que aquí están:
Los sujetos habilitados para pedir la prisión preventiva: solamente el MP o el
querellante y solo una vez se encuentre formalizada la investigación, al JG.
Vamos a concordar el artículo 140 CPP con el artículo 230 CPP que se refiere a la
oportunidad de formalización, esto no se decreta de oficio.
Una diferencia con las medidas cautelares del 155 CPP, agregado que también las puede
pedir la víctima.
Además, deben darse los siguientes presupuestos, que se encuentran en las letras a, b y
c del artículo 140 CPP. Esto no es solo distinción doctrinal, sino que se utiliza mucho en la
práctica, distingue dos tipos de presupuestos:
i) el llamado presupuesto material (letra a y b)
a) Que existen antecedentes que justificaren la existencia del delito que se
investigare;
b) Que existen antecedentes que permitieren presumir fundadamente que el
imputado ha tenido participación en el delito como autor, cómplice o encubridor, y
ii) y el otro, necesidad de cautela (letra c).
c) Que existen antecedentes calificados que permitieren al tribunal considerar que la
prisión preventiva es indispensable para el éxito de diligencias precisas y
determinadas de la investigación, o que la libertad del imputado es peligrosa para
la seguridad de la sociedad o del ofendido, o que existe peligro de que el imputado
se dé a la fuga, conforme a las disposiciones de los incisos siguientes.
Vamos a hablar del presupuesto material como elemento legitimante para pedir prisión
preventiva.
Esto es un mandato para el fiscal, pero al juez le corresponde verificar si existen esos
antecedentes.
b) Que existen antecedentes Letra A, esto esta copiado casi textual del Código de Procedimiento Penal, es interesante
que permitieren presumir lo indiciario del presupuesto, “la existencia del delito”, es imposible que a esas alturas
fundadamente que el del partido se tengan antecedentes que justifiquen que el delito existe, a lo más, habrá
imputado ha tenido antecedentes que hacen, por ejemplo, altamente probable que haya habido un hecho
participación en el delito punible que reviste carácter de delito, o indicios evidentes, poderosos, justificados. Pero
como autor, cómplice o esa justificación solo puede darse con la sentencia condenatoria, hay un
encubridor, y
problema de redacción que nadie puede entender. Porque si se aplicara a rajatabla
la letra A, el juez estaría juzgando y esta es medida cautelar, no es un juzgamiento. A lo
más el fiscal llegará con el parte policial, con la declaración de la víctima y un testigo y
punto, a lo más. Esto de indicio suficiente del delito podrá debatirse y esto es un tema de
estándares indiciarios, y es un alto estándar indiciario porque es una prisión
preventiva, pero ojo, que estamos recién en etapa de investigación. Puede que la
investigación en la semana decante porque esto es una receptación.
Dentro de las medidas cautelares personales la presión preventiva es la de mayor magnitud porque de
acuerdo al carácter de la homogeneidad es la que mayor se parece a una pena privativa de libertad. La norma
más importante es el art 140 permite estructurar los requisitos de la prisión preventiva en dos tipos de
presupuestos, uno que es el presupuesto material (la presencia del hecho punible y la participación) y el
otro es la necesidad de cautela que está regulado preponderantemente en la letra C.
El art 140 CPP fundamentalmente la letra C que refiere a la necesidad de cautela fue modificado el
2005/20.074, 2008/20.053; 2012/ 20.603; 2016/20.931, 2023/21.560; 2023/21.635; seis modificaciones que
han incidido todas en la letra C. Esto es indiciario que se van agregando factores que permiten que el tribunal
decrete prisión preventiva en determinados casos.
Originalmente eran cuatro incisos la letra C, ni siquiera la letra C alcanzaba media página, hoy en día más o
menos cubre una página y media. Esto porque cuando el legislador ha querido intervenir en la prisión
preventiva, lo que ha hecho es fijar más criterios acotados para que el juez decrete prisión preventiva, y los
que ha ido acotando son los que se refieren a una necesidad de entender, cuando la libertad del imputado
constituye un peligro para la sociedad, lo que se ha ido ampliando es la introducción cada vez más fecunda de
casos en que el juez debe considerar que hay peligro para la seguridad de la sociedad, lo demás se ha
mantenido más o menos igual, cuando hay un peligro de fuga, oscurecimiento.
La prisión preventiva ha sido tantas veces modificada, pero no sobre el presupuesto material ni la oportunidad
en que se puede pedir, sino que la gran vía de explosión de la prisión preventiva son aquellos casos dirigidos
al juez para que el juez decrete prisión preventiva por peligro para la seguridad de la sociedad puesto que el
legislador le otorga criterios para que deba considerar la prisión preventiva. Entonces si tuviésemos que hacer
un diagnóstico de la prisión preventiva el juez del año 2000 que se enfrenta a este nuevo código, y tenía que
decretar prisión preventiva tenía más espacio de discrecionalidad para decretar la prisión preventiva por esta
razón o esta finalidad de peligro para la sociedad. El de hoy los jueces de garantía cuando se les pide prisión
preventiva deben manejar muchos criterios que hacen que estén prácticamente obligados a decretar la prisión
preventiva, aún hay algunos espacios de discrecionalidad. Tiene muy pocas excepciones, esto no es sino el
fenómeno de ampliar la aplicación de la privación preventiva, ustedes habrán escuchado que se entiende que
“restringiendo la libertad se combate al delito” esa es la finalidad del legislador. Teniendo poco de preventivo,
el derecho procesal penal es reactivo.
Contra la resolución que ordena (ha habido una solicitud de prisión preventiva), mantenga (se solicitud para
que sea dejada sin efecto), niegue o revoque (solicitud del Ministerio Público o querellante) la prisión
preventiva. En esos casos es apelable cuando sea dictada en audiencia y se interpone el recurso de apelación
por escrito dentro del plazo de 5 días que es el régimen general de la apelación. Se concuerda el art 149 CPP
con el art 365 y 366 CPP:
149. Recursos relacionados con la medida de prisión preventiva. La resolución que ordenare,
mantuviere, negare lugar o revocare la prisión preventiva será apelable cuando hubiere sido dictada en una
audiencia. No obstará a la procedencia del recurso, la circunstancia de haberse decretado, a petición de
cualquiera de los intervinientes, alguna de las medidas cautelares señaladas en el artículo 155. En los demás
casos no será susceptible de recurso alguno.
Tratándose de los delitos establecidos en los artículos 141, 142, 292, 293, 361, 362, 363, 365 bis, 366 incisos
primero y segundo, 366 bis, 390, 390 bis, 390 ter, 391, 411 bis, 411 ter, 411 quáter, 433, 436 y 440 del Código
Penal, en las leyes N°17.798 y N°20.000 y de los delitos de castración, mutilaciones y lesiones contra
miembros de Carabineros, de la Policía de Investigaciones y de Gendarmería de Chile, en el ejercicio de sus
funciones, el imputado que hubiere sido puesto a disposición del tribunal en calidad de detenido o se
encontrare en prisión preventiva no podrá ser puesto en libertad mientras no se encontrare ejecutoriada la
resolución que negare, sustituyere o revocare la prisión preventiva. El recurso de apelación contra esta
resolución deberá interponerse en la misma audiencia, gozará de preferencia para su vista y fallo y será
agregado extraordinariamente a la tabla el mismo día de su ingreso al Tribunal de Alzada, o a más tardar a la
del día siguiente hábil. Cada Corte de Apelaciones deberá establecer una sala de turno que conozca estas
apelaciones en días feriados.
En los casos en que no sea aplicable lo dispuesto en el inciso anterior, estando pendiente el recurso contra la
resolución que dispone la libertad, para impedir la posible fuga del imputado la Corte de Apelaciones
respectiva tendrá la facultad de decretar una orden de no innovar, desde luego y sin esperar la vista del
recurso de apelación del fiscal o del querellante.
365. Tribunal ante el que se entabla el recurso de apelación. El recurso de apelación deberá entablarse
ante el mismo juez que hubiere dictado la resolución y éste lo concederá o lo denegará.
366. Plazo para interponer el recurso de apelación. El recurso de apelación deberá entablarse dentro de
los cinco días siguientes a la notificación de la resolución impugnada .
Por ejemplo, si se solicita prisión preventiva en audiencia y el tribunal la rechaza se tendrá 5 días para
presentar una apelación ante el Juzgado de Garantía y sea concedida ante la corte de apelaciones. O por
ejemplo, siendo defensor y el querellante pide prisión preventiva y el tribunal la decreta se puede deducir
apelación para que sea resuelta por la Corte de Apelaciones.
En el sistema actual las apelaciones se hacen por escrito dentro de plazo para que la parte tenga tiempo para
fundar el recurso de apelación.
¿Qué pasa si la prisión preventiva la decreta el tribunal de juicio oral en lo penal? son inapelables
porque se entiende que solo se puede hacer mediante la nulidad, por esa razón el art 364 se entiende que el
único recurso es el de nulidad en contra de la sentencia definitiva.
ART 364. Resoluciones inapelables. Serán inapelables las resoluciones dictadas por un tribunal de juicio
oral en lo penal
¿Qué pasa si el imputado no comparece al juicio oral y se decreta prisión preventiva para su
comparecencia?
Otra hipótesis, por ejemplo, se fija audiencia de juicio oral y el imputado llega detenido, pero se fija otra
fecha de audiencia y ahí el Ministerio Público pide prisión preventiva ¿procede recurso de apelación? Hay
una especie de preferencia del art 364 CPP señalando que no procede el recurso de apelación porque son
inapelables las resoluciones dictadas por el tribunal de juicio oral en lo penal, o bien aplicar el art 149 que
regula los recursos en contra de la resolución que decrete la prisión preventiva y que es la apelación, la
jurisprudencia esta decantada por favorecer el recurso de apelación aunque sea una resolución dictada por el
tribunal de juicio oral en lo penal por el derecho al recurso en materia de restricción a la libertad.
Ocurre que ya el 2016 una de las famosas modificaciones introdujo la posibilidad de apelar verbalmente en la
misma audiencia, rompiendo toda la lógica que existía en el CPP. Se trata de una serie de delitos del CP como
rapto, homicidio, violación, robo en lugar habitado, robo con violencia, delitos de tráfico y control de armas y
delitos de mutilaciones o lesiones contra miembros de la fuerzas armadas, el imputado que fuere puesto a
disposición en calidad de detenido o prisión de preventiva no será puesto en libertad mientras no se encuentre
ejecutoriada la resolución que la negare, sustituyere o negare la prisión preventiva y en ese caso la apelación
se interpone en audiencia en forma verbal y gozará de preferencia en su vista y fallo.
El Ministerio Público pide prisión preventiva, el Juzgado de Garantía no da lugar a prisión preventiva. El
régimen normal el imputado debería ser puesto en libertad de inmediato. Sin perjuicio que luego el Ministerio
Público puede apelar y si la revoca tiene que ingresar a prisión preventiva y habrá que buscar al imputado
para que cumpla.
Pero en el caso especial del inciso segundo del art 149 CPP. En los casos que el tribunal no da lugar a la prisión
preventiva el Ministerio Público puede apelar en el mismo acto diciendo “su señoría apelo en contra de esa
resolución” y en ese caso habrá que esperar que el asunto ingrese a la corte de apelaciones, que esta dicte
una resolución respecto de esa apelación la cual podría ser (en la práctica en la CA se llaman causa de la
agenda corta y se ven primero junto con los amparos):
- Confirmando: dice que no corresponde la prisión preventiva. Solo en el caso que la corte confirme la
resolución del Juez de Garantía que no dio lugar a la prisión preventiva el imputado será puesto en
libertad. Ese es el sentido de que no será puesta en libertad mientras no se encuentre ejecutoriada.
- Rechazándola: dice que procede la prisión preventiva.
En cambio, si la corte revoca la resolución del juez de garantía no será puesto en libertad, porque entre que el
tribunal no da lugar a la prisión preventiva y la corte no conoce el recurso el imputado sigue privado de
libertad. Se debe vincular con el 174 CPC. Esta norma parece ser una prisión preventiva previa o detención
alargada, pero el sistema no quiere que la gente se arranque.
La prisión preventiva es una medida cautelar esencialmente provisional y subsiste mientras pervivan los
fundamentos que le dio origen, es aplicación de la regla rebus sic stantibus, sin embargo, si alguno de los
intervinientes logra acreditar que cambiaron las circunstancias para dictar prisión preventiva, el tribunal puede
dejarla sin efecto, lo mismo si no se dio a lugar la prisión preventiva y el Ministerio Público reúne los
antecedentes se puede solicitar su aplicación (Art 144 CPP). También pesa sobre el tribunal la obligación de
revisar la prisión preventiva de oficio cada 6 meses transcurridos a partir de la última discusión sobre la prisión
preventiva que la decretó, debe citar audiencia para discutir respecto de la prisión preventiva. Art 145 CPP. Se
aplica a toda aplicación de tribunales Juzgado de Garantía o TJOP.
La prisión preventiva también tiene límites temporales, lo que significa que en cualquier momento se
puede discutir sobre la prisión preventiva cuando no subsistan sus fundamentos o cuando cambian las
circunstancias, o por ejemplo que se decreta la prisión preventiva tomando en cuenta algunas
consideraciones, pero puede pasar que reformaliza bajando la gravedad del hecho dejando sin efecto la prisión
preventiva. En cuanto a los límites temporales cuando hubiere alcanzado la mitad de la pena que pudiere
aplicarse el tribunal debe citar a audiencia para discutir la permanencia de la medida cautelar art 152 inciso
final CPP. Por ejemplo, se le condena como mucho 3 año y 1 y ya lleva 18 meses se debe discutir. En segundo
lugar, termina cuando se dicta sentencia absolutoria o cuando se decreta sobreseimiento definitivo aun
cuando exista la posibilidad de interponer recursos. Se atenúan los presupuestos básicos, desaparece el fumus
comissi delicti. Art 153 CPP.
Se cumple la prisión preventiva de acuerdo a la regla básica del art 150 CPP porque el tribunal que la impuso
es el responsable de la revisión de la prisión preventiva, entonces todas las peticiones vinculadas con la
prisión preventiva les compete resolverlas a ese tribunal, incluso si ocurre que el preso es sometido a alguna
medida disciplinaria por gendarmería también le corresponde al juzgado de garantía que la decretó. Una
norma importante de segregación es que la prisión preventiva se cumplirá en sectores del penal que no
implique una confusión con los condenados, es decir, la prisión preventiva no puede significar una mezcla de
la población penal condenada y la población sujeta a prisión preventiva. Respecto de unos rige todavía la
presunción de inocencia y el régimen de penitenciario interno de los condenados es distinto, supone una
aplicación de técnicas de resocialización como participación en talleres educativos o vocacionales.
Por eso es importante la norma del inciso tercero que señala que será tratado en todo momento como
inocente, la prisión preventiva debe ser aplicada de tal forma que no implique la confusión con una condena,
no puede ser considerado como una pena anticipada porque estaríamos prescindiendo del juicio el cual es un
presupuesto de validez de la sentencia condenatoria, no puede haber aplicación de una consecuencia jurídico
penal si no existió una sentencia. Ocurre que la prisión preventiva tiene finalidades cautelares por lo que no se
puede aplicar como una anticipación de la sanción porque vulnera gravemente el art 159 CPP.
ART 155. Enumeración y aplicación de otras medidas cautelares personales. Para garantizar el éxito
de las diligencias de investigación o la seguridad de la sociedad, proteger al ofendido o asegurar la
comparecencia del imputado a las actuaciones del procedimiento o ejecución de la sentencia, después de
formalizada la investigación el tribunal, a petición del fiscal, del querellante o la víctima, podrá imponer al
imputado una o más de las siguientes medidas:
a) La privación de libertad, total o parcial, en su casa o en la que el propio imputado señalare, si aquélla se
encontrare fuera de la ciudad asiento del tribunal;
b) La sujeción a la vigilancia de una persona o institución determinada, las que informarán periódicamente al
juez;
c) La obligación de presentarse periódicamente ante el juez o ante la autoridad que él designare;
d) La prohibición de salir del país, de la localidad en la cual residiere o del ámbito territorial que fijare el
tribunal;
e) La prohibición de asistir a determinadas reuniones, recintos o espectáculos públicos, o de visitar
determinados lugares;
f) La prohibición de comunicarse con personas determinadas, siempre que no se afectare el derecho a
defensa;
g) La prohibición de aproximarse al ofendido o su familia y, en su caso, la obligación de abandonar el hogar
que compartiere con aquél;
h) La prohibición de poseer, tener o portar armas de fuego, municiones o cartuchos, y
i) La obligación del imputado de abandonar un inmueble determinado.
El tribunal podrá imponer una o más de estas medidas según resultare adecuado al caso y ordenará las
actuaciones y comunicaciones necesarias para garantizar su cumplimiento.
La procedencia, duración, impugnación y ejecución de estas medidas cautelares se regirán por las
disposiciones aplicables a la prisión preventiva, en cuanto no se opusieren a lo previsto en este Párrafo.