Dioses
La vida es un conjunto de vivencias, recuerdos, sentimientos y una serie de eventos que pasan
sin ser percibidos. También lloramos, reímos, perdonamos, odiamos y olvidamos. La película
Dioses me hace volver a la vida, me hace recordar que estoy vivo y aun soy joven, que si bien
algún día seré polvo, hoy puedo respirar y aun amar. Todo lo que soñé algún día puede ser
real y conmovedor, mis problemas no pueden ser más grandes que mi esperanza por mí
mismo. Así se pasaron los años y hoy con 20 años que me rodean recuerdo las drogas, sexo y
otras vivencias que me arrepiento y remuerden mi presente. Por eso, en esta película he
podido hacer una breve pero muy intensa retrospección de mí vida que demuestra la corta
distancia entre la película y algo de mi ser.
Las personas que se fueron de mi vida las pude amar entonces tuvo sentido haberlas tenido
algunos años. Pues mis abuelos con quienes pasé mayor tiempo de mi niñez se fueron todos
hace 1 década. Tuve que hacerme fuerte por muchos años con quienes me rodean porque
pensaba que si amaba iba a sufrir más cuando las personas se vayan. Pues muy equivocado
estaba porque me di cuenta que la vida era absurda sin amor. Todo cambia, todo pasa, y el
amor de mis padres y hermanos descubrí que era lo único que tenía. Aunque mis padres no
me dedicaron mucho tiempo aprendí a amarlos y a respetarlos y hacer mis obligaciones por mí
cuenta. Pues mis padres eran exigentes con mis estudios del colegio aunque no me ayudaban
aun cuando era un niño y sin mis abuelos me di cuenta que estaba solo. Ese año casi repito el
año por mis bajos rendimientos académicos. Entonces decidí ponerme a estudiar y empecé a
soñar con lo que quería ser algún día. Esos sueños me motivaron a estudiar y así al final de la
secundaria acabe en la lista de los 15 mejores alumnos de la promoción. ¿Cuántas veces
somos capaces de salir adelante aun cuando estamos solos? ¿De quién depende? ¿Por qué
tomamos reacción cuando ya es un poco tarde?
Así me di cuenta que para aprender uno tiene que pisar fondo y caer tan bajo para poder
recuperarse y salir adelante. Cuando cumplí 16 tuve que ir a vivir a Lima porque mis padres
me convencieron para postular a la universidad Pacífico. Así llegue a Lima y cuando llegue
pasaron días e incluso meses y me sentí nuevamente solo y olvidado. Así empecé a
escucharme a mí mismo, y deje muchos de mis malos hábitos como los cigarrillos y la
pornografía. Por eso, me recuerda a los personajes de la película Dioses que siempre tienen
muchas cosas que hacer y nunca tienen tiempo para escucharse a sí mismos y nunca serán
felices porque siempre habrá algo que hacer, algo que disfrutar y me doy cuenta que su
felicidad es tan corta como sus placeres. Pues aprendí a construir mi felicidad sobre mí mismo.
Una vez escuche en la televisión que si uno basa su felicidad en los demás nunca será feliz,
pero si la basa en sí mismo, nadie se la podrá arrebatar.
Así aprendí a elegir quien quería ser pues descubrí que uno siempre tiene la opción de elegir
quien quiere ser. Por ejemplo Andrea, la hermana mayor de Diego, que vive en una burbuja
con sus propios problemas y decide entregarse a los placeres más intensos como el sexo. Ella
elige ser una chica fácil que mantiene relaciones con quien quiere. Si ella desea cambiar lo
podría hacer porque solo depende de ella sin embargo, se queda así como es. En mi caso,
decidí ser Gustavo, el chico que se equivocó en la vida más de una vez, sin embargo; sueña
algún día hacer algo bueno por este país. ¿Porque? Porque me di cuenta que la vida tiene poco
sentido si uno es muy individualista y egocéntrico. Pues compartir tus anhelos en búsqueda
del bien común parece ser un sueño mediático, pero no lo es hasta que eres capaz de conocer
y sentir cada historia de las familias pobres y sentir ese llamado a algún día poderlas ayudar.
Cuando participe en el programa social Un Techo Para Mi País conocimos a personas que
vivían el día a día con gran esperanza. Pude conocer otra realidad y salir de mi propia burbuja
y darme cuenta de cómo es realmente el mundo. Pensé que los seres humanos estamos
volviéndonos muy insensibles donde no nos importa el prójimo ni mucho menos sus
problemas como en la película donde viven en un entorno muy distinto a la vida real y se
olvidan que en este momento que hay personas que mueren de sed, mueren de desnutrición
y sueñan con algo de alimento en sus bocas. ¿Qué mundo es este? ¿Los seres humanos
estamos evolucionando? ¿Cuál será nuestro destino como humanidad? Son algunas preguntas
que siempre me cuestiono.
Por ello, hoy en día se escuchan murmureos de guerra, desigualdad, pobreza, enfermedades
virales y un sinfín de problemas que nosotros somos protagonistas. Así se forma el mundo en
que vivimos y en tanta oscuridad parece no haber un orden en la vida más que conseguir
poder, dinero, riqueza, reconocimiento y status. Este mismo escenario es el que refleja la
película Dioses, cada ser humano en la lucha por algo vano e intranscendente donde la
espiritualidad y reflexión se hace extrañar en el fondo de los protagonistas. Así se refleja la alta
sociedad peruana y aunque estoy seguro que se sienten solos aun teniéndolo todo, son tristes
e infelices, pero ocultan su felicidad bajo la apariencia y sufren por dentro tanto como los
pobres, con la diferencia que no mantienen una esperanza en un cambio pues se han vuelto
esclavos del narcisismo y esnobismo más profundo.
Así con las heridas del pasado, lo aprendido del presente comprendemos que los seres
humanos estamos en un déficit de amor, queremos ser amados pero no somos capaces de
amar bien a las personas. Como Diego en la película que confunde el amor por su hermana en
un amor pasional lleno de seducción y perversión, o el amor del padre de Diego, un amor
paternal lleno materialismo o el amor de Andrea lleno de vanidades y ostentación y así podría
seguir dando muchos ejemplos más. Entonces llegó a la conclusión que los seres humanos
hemos evolucionado en muchos ámbitos científicos, tecnológicos, alimentarios, por su puesto
empresariales, artísticos… pero hasta ahora no hemos aprendido a amarnos. Si aprendiéramos
a amarnos otra seria la realidad humana y por supuesto los problemas mencionados en el
presente ensayo serian un recuerdo borroso y oscuro del pasado. Es ahí donde debemos
evolucionar y quizá algún día podernos llamarnos Dioses. “Dios es amor” (1 Juan 4:8).
Por mi lado, finalmente, decidí aprender a amar pero para ello tome la decisión de primero
amarme a mí mismo y conocerme más. Así han pasado meses de reflexión y me siento
completo ya no me falta nada para sentirme pleno, ni cigarrillos, ni marihuana, ni nada de ello,
solo basta con saber que cada día lo vivo como con esperanza y así algún día más personas se
unan a este llamado para hacer un mundo distinto.