Semanario Judicial de la Federación
Tesis
Registro digital: 2028965
Instancia: Primera Sala Undécima Época Materia(s): Penal,
Constitucional
Tesis: 1a./J. 113/2024 (11a.) Fuente: Gaceta del Semanario Tipo: Jurisprudencia
Judicial de la Federación.
Libro 38, Junio de 2024, Tomo II,
página 1455
MEDIDAS CAUTELARES. LA FACULTAD QUE ESTABLECE EL PÁRRAFO SEGUNDO DEL
ARTÍCULO 157 DEL CÓDIGO NACIONAL DE PROCEDIMIENTOS PENALES, PARA QUE LA
PERSONA JUZGADORA DE CONTROL IMPONGA UNA DIVERSA DE LA SOLICITADA POR LAS
PARTES, SIN PETICIÓN EXPRESA NI DEBATE PARA ELLO, SIEMPRE QUE NO SEA MÁS
GRAVE, NO VULNERA EL PRINCIPIO DE CONTRADICCIÓN PREVISTO EN EL ARTÍCULO 20
DE LA CONSTITUCIÓN FEDERAL.
Hechos: Luego de que se formuló imputación en contra de una persona, se abrió debate sobre las
medidas cautelares y el Ministerio Público solicitó que se le impusiera la prisión preventiva
justificada; la defensa del imputado consideró que la medida era excesiva, exagerada y
desproporcionada, por lo que solicitó que se impusiera una diversa. Al respecto, la persona
juzgadora de Control decretó como medidas cautelares, la presentación periódica ante el Juzgado
de Control, la exhibición de una garantía económica, la prohibición de salir del país sin autorización
del órgano jurisdiccional y la prohibición de comunicarse con el querellante. En desacuerdo con esa
y otras determinaciones, el imputado promovió amparo indirecto en el que reclamó la regularidad
constitucionalidad del párrafo segundo del artículo 157 del Código Nacional de Procedimientos
Penales, bajo el argumento de que violaba el principio de contradicción previsto en el artículo 20
constitucional por considerar que facultaba a la autoridad judicial a imponer una medida cautelar
distinta de la solicitada, sin petición expresa de las partes ni debate establecido para ello.
Criterio jurídico: Esta Primera Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación determina que el
párrafo segundo del artículo 157 del Código Nacional de Procedimientos Penales, que faculta a la
persona juzgadora de Control para imponer una medida cautelar diversa de la solicitada por las
partes, siempre que no sea más grave, no vulnera el principio de contradicción que se consagra en
el artículo 20 de la Constitución Federal porque la persona imputada, previo a que la autoridad
judicial se pronuncie sobre la procedencia de una medida cautelar en su contra solicitada por el
Ministerio Público, el ofendido o la víctima del delito, tiene garantizado su derecho a ser oído en
defensa.
Justificación: De acuerdo con la doctrina constitucional desarrollada por esta Suprema Corte con
relación al principio de contradicción que rige el proceso penal acusatorio y oral, implica, desde su
vertiente de derecho de defensa, la exigencia de que todas las partes en el proceso dentro de
cualquier etapa procedimental, incluso previas a la de juicio, sean oídos en cuanto a sus
pretensiones y defensas; lo que los faculta para alegar, probar, refutar y controlar las pruebas del
adversario, a efecto de formar convicción en el juzgador respecto de un punto determinado de
hecho o de derecho sobre el que debe resolver. Así, la observancia de ese principio exige que toda
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afirmación, petición o pretensión formulada por una de las partes en el proceso debe ponerse en
conocimiento de la contraria para que pueda expresar su conformidad u oposición, manifestando
sus propias razones. Ejercicio que se encuentra garantizado para las personas imputadas con
relación a las medidas cautelares que se solicitan en su contra, pues del análisis sistemático de lo
dispuesto en los artículos 154, 155, 156, 157, 158 y 307 del Código Nacional de Procedimientos
Penales, se observa que el estudio sobre su procedencia requiere de la necesaria solicitud que
haga a la autoridad jurisdiccional el Ministerio Público o la víctima u ofendido del delito. Petición que
se formula dentro de una audiencia, siempre con presencia de las partes procesales indispensables,
por regla general, la identificada como audiencia inicial, pues es igualmente un requisito de
procedencia que el Ministerio Público haya formulado la imputación, o bien, que la persona
juzgadora de Control haya decretado la vinculación a proceso en su contra. La citada Ley Adjetiva
Nacional establece un catálogo cerrado de medidas cautelares, entre las cuales, la persona
juzgadora de Control puede imponer una o varias de ellas, incluso diferente o diferentes de las
solicitadas, siempre y cuando no sea más grave; ello, según resulte necesario para garantizar la
continuidad del proceso, al evitar que la persona imputada se sustraiga de la acción de la justicia,
que se proteja la seguridad de la víctima, ofendido o testigos, y se evite que el imputado entorpezca
de cualquier modo el procedimiento; condicionado a la menor afectación a los derechos
fundamentales del imputado, al obrar en su favor la presunción de su inocencia. Lo que la persona
juzgadora de Control determina, dentro de la propia audiencia, en función de los argumentos que
sostengan las partes y, en su caso, sobre la base de los medios de pruebas que ofrezcan para
robustecerlos, luego de su debida discusión; ponderando en todo momento el criterio de mínima
intervención, así como los principios de idoneidad y proporcionalidad de las medidas. En ese orden
de ideas, si bien es verdad que el párrafo segundo del artículo 157 del Código Nacional de
Procedimientos Penales faculta a la autoridad judicial a imponer una medida cautelar distinta de la
solicitada por las partes, sin petición expresa ni debate establecido para ello; también es cierto que
por tratarse del momento decisorio sobre la procedencia de una medida cautelar solicitada, el
ejercicio contradictorio entre las partes procesales quedó previamente agotado. Y en atención a que
las medidas cautelares tienen como fin instrumental el garantizar la continuidad del proceso,
evitando para tales efectos que la persona imputada se sustraiga de la acción de la justicia o que
entorpezca de cualquier modo el procedimiento, además de proteger la seguridad de la víctima,
ofendido o testigos, con la menor afectación a los derechos fundamentales del imputado, a virtud
del principio de presunción de inocencia que obra en su favor; deben calibrarse debidamente en
atención a las circunstancias de cada caso concreto y en estricto cumplimiento a los principios de
proporcionalidad, mínima intervención, subsidiariedad y presunción de inocencia.
Consecuentemente, una vez determinada la procedencia de la medida o medidas cautelares, la
definición de la más benigna o benignas, pero a la vez, suficientemente adecuada o adecuadas
para cumplir con esos lineamientos, es una facultad que corresponde en exclusiva a la persona
juzgadora de Control, como se desprende de lo dispuesto en los artículos 16, párrafo décimo cuarto,
y 19, párrafo segundo, ambos de la Constitución Federal. Es por esa razón que la norma
impugnada lo faculta para acceder, incluso a medidas cautelares diversas de las que fueron
solicitadas y objeto de debate por las partes procesales en la correspondiente audiencia. Máxime
que por seguridad jurídica, esa posibilidad se condiciona a que resulten de menor gravedad que
aquéllas. Así, aunque no se excluye la posibilidad de que medie una solicitud expresa al respecto,
no es una condición necesaria para que la persona juzgadora de Control proceda en ese sentido, y
sin necesidad de abrir debate alguno al respecto. Pues en todo momento priva su calidad de
garante de los derechos fundamentales de las partes procesales, en este caso, de la persona
imputada, así como de la regularidad del correspondiente procedimiento.
Amparo en revisión 125/2022. David Dichi Abadi. 11 de enero de 2023. Unanimidad de cuatro votos
de los Ministros Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, Juan Luis González Alcántara Carrancá, quien
formuló voto concurrente, la Ministra Ana Margarita Ríos Farjat y Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena.
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Ausente: Ministro Jorge Mario Pardo Rebolledo. Ponente: Jorge Mario Pardo Rebolledo, en su
ausencia hizo suyo el asunto el Ministro Alfredo Gutiérrez Ortiz Mena. Secretario Héctor Vargas
Becerra.
Tesis de jurisprudencia 113/2024 (11a.). Aprobada por la Primera Sala de este Alto Tribunal, en
sesión privada de cinco de junio de dos mil veinticuatro.
Esta tesis se publicó el viernes 07 de junio de 2024 a las 10:13 horas en el Semanario Judicial de la
Federación y, por ende, se considera de aplicación obligatoria a partir del lunes 10 de junio de 2024,
para los efectos previstos en el punto noveno del Acuerdo General Plenario 1/2021.
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