Actividad 8.
Infografía de patologías ortopédicas sistémicas
Soto Hernández Paola Sheccid
González De los santos Deysi Liliana
Pérez Villalba Danna Yarisbeth
Gómez Pérez Evelyn Acacitli
Guzmán de Dios Jocabeth
Universidad Juárez Autónoma de Tabasco
"Estudio en la duda. Acción en la Fe“
División Académica Multidisciplinaria de Comalcalco
Licenciatura en Rehabilitación Física
T.F. y T.O. en Padecimientos
Ortopédicos
Pediátricos
5k
M.C.E. Karla Mariel Olmos Silva
30 de octubre de 2024
LA ARTRITIS IDIOPÁTICA JUVENIL
La artritis idiopática juvenil es la enfermedad reumática más frecuente en la
infancia, una de las enfermedades crónicas más prevalentes en niños y una
importante causa de morbilidad infantil.
La Artritis Idiopática Juvenil (AIJ) es la enfermedad reumática crónica más frecuente
en niños y una de las enfermedades crónicas más frecuentes en la infancia(1). El
término AIJ en-globa a un grupo heterogéneo de artritis crónicas de causa
desconocida que, como premisas fundamentales, deben aparecer antes de los 16
años de edad y persistir durante, al menos, 6 semanas para su diagnóstico,
habiendo excluido previamente otras causas conocidas de artritis
Características principales de cada categoría de AIJ
• AIJ oligoarticular:
Es la categoría más frecuente y la que tiene mejor pronóstico. Se define como una
artritis de 4 o menos articulaciones durante los 6 primeros meses de enfermedad.
Puede ser persistente (si a lo largo de la evolución de la enfermedad no se afectan
más de 4 articulaciones) o extendida (si a lo largo de la evolución de la enfermedad
se afectan más de 4 articulaciones). Criterios de exclusión: a, b, c, d y e.
• AIJ poliarticular factor reumatoide negativo:
Artritis de 5 o más articulaciones durante los 6 primeros meses de enfermedad. La
determinación del factor reumatoide es negativa. Criterios de exclusión: a, b, c, d y
e.
AIJ poliarticular factor reumatoide positivo: está categoría se asemeja a la artritis
reumatoide del adulto. Se define como una artritis de 5 o más articulaciones durante
los 6 primeros meses de enfermedad. La determinación del factor reumatoide debe
ser positiva en, al menos, dos determinaciones separadas entre sí 3 meses.
Criterios de exclusión: a, b, c y e.
• AIJ sistémica:
Artritis en una o más articulaciones y fiebre diaria de, al menos, dos semanas de
duración (objetivada, al menos, 3 días) con uno o más de los siguientes criterios:
1. Exantema eritematoso evanescente.
2. Adenopatías.
3. Hepatomegalia y/o esplenomegalia.
4. Serositis.
Criterios de exclusión: a, b, c y d.
• AIJ artritis relacionada con entesitis:
artritis y entesitis, o artritis o entesitis y dos o más de los siguientes criterios:
1. Dolor sacroilíaco y/o dolor inflamatorio lumbosacro.
2. Presencia de HLA-B27 positivo.
3. Aparición de síntomas en varón mayor de 6 años.
4. Uveítis anterior aguda.
5. Antecedentes de: espondilitis anquilosante, artritis relacionada con entesitis,
sacroileítis asociada a enfermedad inflamatoria intestinal, síndrome de Reiter o
uveítis anterior aguda en familiar de primer grado.
Criterios de exclusión: a, d y e.
•AIJ artritis psoriásica:
Artritis y psoriasis, o artritis y dos o más de los siguientes criterios:
1. Dactilitis.
2. Afectación ungueal: lesiones puntiformes en uñas u onicolisis.
3. Familiar de primer grado afecto de psoriasis.
Criterios de exclusión: b, c, d y e.
• AIJ artritis indiferenciada: artritis que no cumple criterios de ninguna categoría o
cumple criterios de varias categorías.
A pesar de que los criterios de inclusión y exclusión de cada subtipo de AIJ están
bien establecidos, no todos los pacientes se encuentran correctamente clasificados
con los criterios actuales, por lo que siguen existiendo aspectos mejorables, siendo
cada vez más necesaria una revisión de la clasificación actual que se llevará a cabo
en un futuro cercano.
ETIOLOGÍA
A Forma oligoarticulares
No se conoce su causa, sin embargo, las diversas investigaciones apuntan a una
reacción autoinmune mediada por linfocitos auto-reactivos, los que tienden a infiltrar
la membrana sinovial. Se han descritos numerosos agentes desencadenantes,
ninguno de los cuales se ha podido demostrar en forma concluyente, lo que
orientaría a una causa multifactorial. Otro aspecto de la enfermedad lo determina
una fuerte base genética, en donde hay una mayor prevalencia de algunos alelos
como los ubicados en el DR8 (DRB1*0801) y DR5 (DRB1*1104).
Un hallazgo interesante en estas formas de artritis lo constituye la alta frecuencia
de resultados positivos en los denominados anticuerpos antinucleares (ANA). En
efecto, los ANA suelen aparecer en el 40-70% de los pacientes portadores de esta
forma de AIJ. Bajo el punto de vista práctico, merece destacarse que la presencia
de estos anticuerpos, si bien pueden ayudar en el diagnóstico, lo más relevante es
su estrecha asociación con una predisposición que pueden tener estos pacientes a
complicarse con uveítis autoinmune.
B Formas poliarticulares
La poliartritis con factor reumatoide positivo es una enfermedad inflamatoria
autoinmune asociada con una mayor actividad linfocitaria y con la producción de
citocinas proinflamatorias (IL1, IL6 y TNF alfa).
B Formas sistémicas
En los últimos años se han ido aclarando algunos aspectos interesantes de esta
enfermedad, en el sentido de que no ha sido posible establecer una relación con
una base genética y tampoco marcadores de autoinmunidad, como suele
encontrarse en las otras formas de AIJ. Debido a estas observaciones, las
investigaciones se han dirigido hacia la posibilidad de que este cuadro corresponda
a un tipo de las denominadas enfermedades autoinflamatorias. La estrecha
asociación con una mayor síntesis de IL-6 e IL-1 así como la buena respuesta que
se obtiene al tratar a estos niños con inhibidores de estas interleuquinas,
confirmarían esta hipótesis.
D Artritis asociada a entesitis.
La presencia de HLA-B27 positivo en estos pacientes, ha planteado la posibilidad
de que gérmenes intestinales, como Klebsiella, Salmonellas, Shigellas, pudieran
tener similitud antigénica con el alelo HLA-B27 y así originar un proceso
reumatológico por semejanza antigénica.
E. Artritis psoriática
La causa de la artritis psoriásica se desconoce. Los genes, el sistema inmunitario y
los factores ambientales pueden influir. Es probable que las enfermedades de la piel
y las articulaciones puedan tener causas similares. Sin embargo, puede que no
ocurran juntas,además de cierta predisposición genética, destacan factores como
tener otra enfermedad autoinmune, sufrir estrés o fumar. También parece que
puedan tener alguna influencia la presencia de ciertas bacterias, traumatismos y
algunas medicinas o incluso enfermedades endocrinas.
Manifestaciones clínicas
Oligoarticulares
Generalmente se presenta en casi la mitad de los casos con una artritis unilateral
de rodilla o de otras articulaciones como el tobillo, las que frecuentemente se puede
confundir con una artritis séptica. Las otras articulaciones que suelen
comprometerse en orden de frecuencia, además de las ya mencionadas son
muñecas, columna cervical y temporomandibular. Es importante recalcar que en
algunos casos estos pacientes tienen un aumento de volumen y derrame sinovial
sin que manifiesten dolor articular. En aquellos caso de niños con esta patología y
que tengan ANA positivo, es obligatorio el control ocular cada 3 meses con el fin de
descartar la presencia de una uveítis asintomática. En aquellos casos con ANA
negativo, este control debe efectuarse cada 6 meses.
Poliarticulares.
Se presenta en niños con un comienzo insidioso y comprometiendo tanto
articulaciones mayores y también las menores, como las interfalángicas distales. La
incidencia de uveítis es menor que en las formas oligoarticulares, aún cuando es
posible encontrar ANA (+) en el 20-40% de los casos. El establecer en estos niños
un diagnóstico precoz es muy importante ya que estas formas pueden adoptar un
curso más severo lo que puede llevar a complicaciones importantes, afectando la
calidad de vida y dejando secuelas con daño articular. El compromiso en las
articulaciones suele adoptar un carácter simétrico, con artritis de tobillos, rodillas y
articulaciones de las manos. Habitualmente cursan sin fiebre y sin compromiso
cutáneo. Cuando el componente articular se focaliza en manos, en especial la
dactilitis, es preciso tener en cuenta la posibilidad de una AIJ de tipo psoriática, por
lo que los antecedentes familiares de esta enfermedad dentro del grupo familiar,
pueden ayudar en el diagnóstico diferencial.
Sistémicas
La fiebre es la primera manifestación de las AIJ, la que va acompañada
frecuentemente de un rash evanescente. El rash puede ser macular o también de
aspecto urticarial. Durante los períodos afebriles los pacientes se aprecian mejor y
vuelven a decaer en el curso del día, cuando reaparecen estos episodios. Cuando
los niños están febriles suele aparecer dolor articular que en aquellos pacientes
menores, pueden pasar desapercibido. Otras manifestaciones como mialgias,
serositis, meningismo o dolor abdominal pueden presentarse dentro de las 2
semanas de evolución. En algunos casos las AIJ puede debutar con una
complicación denominada Síndrome de Activación Macrofágico (SAM) o también
denominado Síndrome Hemofagocítico, el que de no diagnosticarse oportunamente
puede tener una alta mortalidad.
Entesitis
Las principales manifestaciones clínicas de esta variedad de AIJ es la entesopatía
que acompaña a la artritis. Es frecuente encontrar dolor en los puntos de inserción
ligamentosa, preferentemente en región aquilíana, sacroilíaca y fascia plantar. El
compromiso sacroilíaco puede manifestarse con dolor en la región lumbar el que
desaparece en el curso del día. El compromiso del tarso o tarsitis es un signo
relativamente frecuente y puede representar las primeras manifestaciones de un
proceso más generalizado finalizando en una enfermedad como es la
Espondiloartropatía Juvenil.
Psoriática
Habitualmente esta forma de AIJ comienza con inflamación de una o más
articulaciones, en forma asimétrica. Puede confundirse con una AIJ de comienzo
oligoarticular y después de un tiempo aparecer la psoriasis lo que confirma el
diagnóstico. Es frecuente la presencia de una uveítis en el 20% de los casos. Esta
forma de AIJ puede también comenzar con dactilitis. Los casos mas serios son
aquellos en que se compromete la columna lumbar y corresponde generalmente a
niños que son HLA-B27+.
Métodos para diagnosticar artritis idiopática juvenil
El diagnóstico de la artritis idiopática juvenil (AIJ) implica una combinación de
métodos clínicos, pruebas de laboratorio y estudios de imagen.
Historia clínica: Se recogen detalles sobre los síntomas, duración y patrón de las
articulaciones afectadas, así como antecedentes familiares.
Examen físico: Se evalúa la movilidad articular, la presencia de inflamación, dolor y
rigidez en las articulaciones.
Pruebas de laboratorio:
Hemograma: Para detectar anemia o signos de inflamación.
Velocidad de sedimentación (VS) y proteína C-reactiva (PCR): Indicadores de
inflamación.
Anticuerpos: Pruebas para detectar anticuerpos específicos, como el factor
reumatoide o los anticuerpos anti-nucleares (ANA).
Estudios de imagen:
Radiografías: Para evaluar el daño articular.
Ultrasonido o resonancia magnética: Para detectar inflamación y daños en las
articulaciones en etapas tempranas.
Criterios de clasificación: Se utilizan criterios específicos, como los establecidos por
la Liga Internacional de Asociaciones de Reumatología (ILAR), para ayudar en el
diagnóstico.
Tratamiento
Aunque se trate de terapias complementarias que no intervienen en la evolución de
la enfermedad, tienen una definitiva influencia sobre la calidad de vida, aspectos de
la mayor importancia en cualquier enfermedad crónica.
La fisioterapia es fundamental para evitar limitaciones del aparato locomotor y
también las correcciones quirúrgicas, prótesis articulares o cirugía maxilofacial, en
determinados casos. Hay que vigilar los aspectos psicológicos que una enfermedad
crónica como ésta produce sobre el niño enfermo, que impide realizar actividades
propias de la edad. Se debe contar con apoyo en el ámbito escolar y familiar, tras
las pertinentes explicaciones de lo que supone la AIJ
Métodos: Agentes físicos
-Hidroterapia tanque Hubbard (según la tolerancia):
Principios de flotabilidad (Arquímedes) Todo cuerpo
sumergido en un fluido experimenta un empuje de abajo hacia arriba igual al peso
del fluido desalojado.
-Uso de electroterapia analgésica (TENS) periarticular:
-Crioterapia:
Métodos: TO
- Confección de férulas de reposo, con el fin de prevenir deformidades por la
adopción de posturas inadecuadas, además de favorecer el drenaje del edema al
alinear y contener la articulación.
-Educación de posicionamiento para favorecer el drenaje
-Evaluar la necesidad de silla de rueda u otra ayuda técnica.
Métodos de cinesiterapia
- Movilización activa asistida respetando el rango del dolor
- Ejercicios suaves: Fomenta actividades físicas de bajo impacto, como
natación o yoga, para mejorar la flexibilidad y fortalecer los músculos alrededor de
las articulaciones.
Pronósticos y consideraciones especiales:
Evolución de la patología
La artritis reumatoidea juvenil (ARJ) produce inflamación y rigidez de las
articulaciones durante más de seis semanas.
La enfermedad puede afectar al desarrollo de los huesos en los niños en edad de
crecimiento.
o Pauciarticular. Esta forma de artritis reumatoide juvenil (ARJ) se presenta en
aproximadamente el 50 por ciento de los niños que padecen esta enfermedad, y
afecta cuatro articulaciones o menos. Afecta generalmente a las articulaciones
grandes, como por ejemplo las rodillas, los tobillos o los codos. Este tipo de
enfermedad afecta con mayor frecuencia a las niñas de hasta siete años de edad y
a los niños mayores de ocho años. Baja probabilidad de limitación funcional articular
a largo plazo. Existe un riesgo de complicaciones oculares, como la uveítis, que
puede causar pérdida de visión.
Poliarticular. Casi el 30 por ciento de los niños con ARJ padecen esta forma de la
enfermedad, que afecta a cinco o más de cinco articulaciones. La variedad
poliarticular es más grave y tiende a afectar a las articulaciones pequeñas, como las
de las manos o los pies, y con frecuencia aparece en ambos lados del cuerpo. Este
tipo de ARJ afecta a las niñas con mayor frecuencia que a los varones.
Se divide en dos subtipos: con factor reumatoideo (FR) positivo y sin FR.
La ARJ poliarticular con FR positivo tiene una evolución similar a la artritis
reumatoide en adultos, con mayor riesgo de daño articular y discapacidad a largo
plazo.
La ARJ poliarticular sin FR, con algunos niños que experimentan remisión
espontánea y otros que desarrollan una enfermedad crónica.
Sistémica. La ARJ sistémica (también llamada enfermedad de Still) aunque es la
forma más grave de la enfermedad es la menos común. Afecta a una o más
articulaciones y causa inflamación de los órganos internos, incluidos el corazón, el
hígado, el bazo y los ganglios linfáticos. Los niños y las niñas tienen las mismas
probabilidades de sufrir ARJ sistémica.
La afectación articular puede ser inicialmente limitada a artralgias difusas, pero
puede evolucionar hacia una afectación poliarticular importante.
El pronóstico de la ARJ con inicio sistémico es variable, con algunos niños que
experimentan remisión espontánea y otros que desarrollan una enfermedad crónica.
ADAPTACIONES
Ayudas para la movilidad:
Bastones o andadores: Pueden ser útiles para niños con dificultades para caminar
o para mantener el equilibrio.
Sillas de ruedas: En casos de mayor discapacidad, las sillas de ruedas permiten la
movilidad y la independencia.
Adaptaciones en el hogar:
Grifería: Los grifos con palanca son más fáciles de manipular que los tradicionales.
Asas de apoyo en el baño: Facilitan el acceso y la salida de la ducha o bañera.
Mesa de trabajo con inclinación: Permite una postura más cómoda y reduce la
tensión en las articulaciones. [1]
Ayudas para las actividades de la vida diaria:
Abridores de botellas y latas: Facilitan la apertura de envases.
Utensilios adaptados: Cuchillos, tenedores y cucharas con mangos especiales para
facilitar el agarre.
Calzado cómodo: Zapatos con buen soporte y acolchado para evitar la presión en
las articulaciones.
Ropa holgada: Permite una mayor libertad de movimiento y evita la presión en las
articulaciones.
Adaptaciones en la escuela
Acceso al aula:
Rampas: Facilitan el acceso a aulas en pisos superiores.
Ascensores: Permiten el acceso a todos los niveles del edificio escolar.
Mobiliario adaptado:
Pupitres con altura regulable: Permiten una postura adecuada y evitan la tensión en
las articulaciones
REFERENCIAS
• UCBCares©. (s/f). Ucbcares.es. Recuperado el 29 de octubre de 2024, de
https://ucbcares.es/pacientes/enfermedades-
reumaticas/es/content/980819021/artritis-psoriasica.
• La artritis idiopática juvenil y su relevancia dentro de las enfermedades
reumatologicas de la infancia Juvenile idiopathic arthritis and its relevance in
rheumatological diseases of children González M. Benito1. (s/f).
• Juvenile idiopathic arthritis. (s. f.). Stanford Medicine Children’s Health.
https://deprod.stanfordchildrens.org/es/topic/default?id=juvenile-idiopathic-
arthritis-90-
P04825#:~:text=La%20artritis%20reumatoidea%20juvenil%20(ARJ,ni%C3
%B1os%20suelen%20superar%20la%20ARJ.
• Melissa, Q. V., Natalia, E. R., Miguel, R. G. J., Melissa, Q. V., Natalia, E. R.,
& Miguel, R. G. J. (s. f.). Artritis Idiopática Juvenil: manifestaciones clínicas y
tratamiento.
https://www.scielo.sa.cr/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1409-
00152020000100045