RITOS INICIALES
Monición de entrada
Hermanos: Nos hemos reunido para celebrar Gloria
la Eucaristía. Dispongamos nuestro corazón
para escuchar la Palabra, que nos hablará de Gloria a Dios en el cielo y en la tierra paz a
la doble dimensión del amor: a Dios y al los hombres que ama el Señor.
prójimo. Vivir esta experiencia espiritual, Por tu inmensa gloria te alabamos, te
representará para nosotros la mejor forma bendecimos, te adoramos, te glorificamos, te
de expresar la solidaridad y la justicia. Nos damos gracias…
ponemos de pie y cantamos.
ORACIÓN COLECTA
Rito Penitencial
Dios todopoderoso y eterno, aumenta en
Acerquémonos al Señor con humildad y nosotros la fe, la esperanza y la caridad, y,
pidámosle perdón por no ser dóciles a su para que merezcamos conseguir lo que nos
llamada. Decimos: Yo confieso… prometes, concédenos amar tus preceptos.
Por nuestro Señor Jesucristo, Hijo...
Asamblea: Amén. Asamblea: Amén.
LITURGIA DE LA PALABRA
Moniciones a las lecturas Si tomas en prenda el manto de tu prójimo,
se lo devolverás antes de ponerse el sol,
La Liturgia de la Palabra de este domingo va enmarcada porque no tiene otro vestido para cubrir su
al sentido del servicio y de la igualdad entre los cuerpo, ¿y dónde, si no, se va a acostar? Si
hombres. Todos debemos estar prestos para ayudarnos grita a mí, yo lo escucharé, porque yo soy
y desde la generosidad brindar un amor legítimo desde compasivo».
Dios hacia los hombres. Escuchemos con atención. Palabra de Dios.
Salmo responsorial: Salmo 17, 2-3a.
PRIMERA LECTURA 3bc-4. 47 y 51ab
Lectura del libro del Éxodo 22, 20-26 R. Yo te amo, Señor; tú eres mi
Así dice el Señor: “No oprimirás ni vejarás al fortaleza.
forastero, porque forasteros fuisteis vosotros
en Egipto. Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
No explotarás a viudas ni a huérfanos, Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R.
porque, si los explotas y ellos gritan a mí, yo Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
los escucharé. Se encenderá mi ira y os haré mi fuerza salvadora, mi baluarte.
morir a espada, dejando a vuestras mujeres Invoco al Señor de mi alabanza
viudas y a vuestros hijos huérfanos. y quedo libre de mis enemigos. R.
Si prestas dinero a uno de mi pueblo, a un Viva el Señor, bendita sea mi Roca,
pobre que habita contigo, no serás con él un sea ensalzado mi Dios y Salvador.
usurero, cargándole intereses.
Tú diste gran victoria a tu rey, tuviste misericordia de tu Ungido. R.
SEGUNDA LECTURA —«»Amarás al Señor, tu Dios, con todo tu
corazón, con toda tu alma, con todo tu ser».
Lectura de la primera carta del apóstol san Este mandamiento es el principal y primero.
Pablo a los Tesalonicenses 1, 5c-10 El segundo es semejante a él:
Hermanos: Sabéis cuál fue nuestra actuación «Amarás a tu prójimo como a ti mismo».
entre vosotros para vuestro bien. Y vosotros Estos dos mandamientos sostienen la Ley
seguisteis nuestro ejemplo y el del Señor, entera y los Profetas».
acogiendo la palabra entre tanta lucha con la Palabra del Señor.
alegría del Espíritu Santo. Así llegasteis a ser
un modelo para todos los creyentes de Oración de los fieles
Macedonia y de Acaya.
Desde vuestra Iglesia, la palabra del Señor
Presidente: A Dios, que es amor y bondad
ha resonado no sólo en Macedonia y en
Acaya, sino en todas partes. Vuestra fe en infinita, elevemos nuestras plegarias y las de
Dios había corrido de boca en boca, de modo todos los hombres del mundo, diciendo
que nosotros no teníamos necesidad de
juntos:
explicar nada, ya que ellos mismos cuentan
los detalles de la acogida que nos hicisteis: Señor, escucha nuestra oración.
cómo, abandonando los ídolos, os volvisteis
a Dios, para servir al Dios vivo y verdadero, y 1. Por la Iglesia, para que siga siendo
vivir aguardando la vuelta de su Hijo Jesús modelo de evangelización en el mundo y
desde el cielo, a quien ha resucitado de
entre los muertos y que os libra del castigo una comunidad de amor
futuro. fraternal. Oremos.
Palabra de Dios.
2. Por la paz en el mundo, para que cesen
Monición al Evangelio (Mateo 22, 34-40) los odios, los recelos, las venganzas, las
La pregunta sobre el mayor mandamiento divisiones, y sea posible creer en el amor
del evangelio de hoy, se encuadra en un
y la reconciliación. Oremos.
amplio marco de preguntas capciosas
tendidas a Jesús para sorprenderle y poder 3. Para que el amor al prójimo se haga
acusarle. Escuchemos cómo Jesús usa su
realidad con la ayuda que podamos
sabiduría para sorprender ante dicha
pregunta. brindar a los más necesitados. Oremos.
EVANGELIO
4. Para que nosotros, reunidos en torno al
Lectura del santo evangelio según san banquete del amor, hagamos realidad la
Mateo 22, 34-40
palabra escuchada este día. Oremos.
En aquel tiempo, los fariseos, al oír que Jesús Presidente: Escucha, Señor, nuestras
había hecho callar a los saduceos, formaron
súplicas, tú que eres compasivo y
grupo, y uno de ellos, que era experto en la
Ley, le preguntó para ponerlo a prueba: misericordioso. Te lo pedimos por Jesucristo,
—«Maestro, ¿cuál es el mandamiento nuestro Señor. Amén.
principal de la Ley?».
Él le dijo:
ORACIÓN SOBRE Que tus
LITURGIA EUCARÍSTICA
LAS OFRENDAS sacramentos,
Mira, Señor, los Señor, produzcan
dones que ofrecemos a tu majestad, para en nosotros cuanto contienen, para que lo
que redunde en tu mayor gloria cuanto se que ahora celebramos sacramentalmente lo
cumple por nuestro servicio. obtengamos en su plena realidad.
Por Jesucristo, nuestro Señor. Por Jesucristo, nuestro Señor.
Asamblea: Amén. Asamblea: Amén.
COMUNIÓN ESPIRITUAL
ORACIÓN POR LAS VOCACIONES
Creo, Jesús mío, que está realmente
Amado Padre, tu hijo nos dijo “la mies
presente en el santísimo Sacramento del
mucha, pero los obreros pocos. Rueguen,
Altar.
por lo tanto, al !Señor de la mies, que envié
Te amo sobre todas las cosas y deseo
obreros a su mies”. Escucha nuestra
ardientemente recibirte dentro de mi alma,
súplica y derrama sobre tu iglesia el espíritu
pero no pudiendo hacerlo ahora
Santo para que llame más jóvenes al
sacramentalmente, ven al menos
sacerdocio los convierta en testigos valientes
espiritualmente a mi corazón.
y' humildes de tu Evangelio. Te lo pedimos
Y como si te hubiese recibido, te abrazo y
en nombre de tu Hijo y con la intercesión de
me uno todo a Ti.
María Santísima y de San José.
Oh Señor, no permitas que me separe de Ti.
R/. Amen.
R/. Amen
SANTORAL LECTURA BÍBLICA DIARIA Y LITURGIA
L 30 San Gerardo Rom 8,12-17/ Sal 67/ Lc 13,10-17
M 31 San Alfonso Rodríguez Rom 8,18-25/ Sal 125/ Lc 13,18-21
M 1 Todos los Santos Ap 7,2-4.9-14/Sal 23/1 Jn 3,1-3/Mt 5,1-12
J 2 Conmemoración de todos los Fieles Sab 3,1-9/Sal 26/ 1 Jn 3,14-16/ Mt 25,31-46
Difuntos
V 3 San Martín de Porres Rom 9,1.5/ Sal 147/ Lc 14,1-6
S 4 San Carlos Borromeo, obispo Rom 11,1-2.11-12.25-29/ Sal 93/ Lc 14,1.7-11
Conm. de todos
los Fieles
Difuntos
DOMINGO DÍA DEL SEÑOR
Vicariato Apostólico de Méndez
29 DE OCTUBRE DE 2023 - XXX DOMINGO ORDINARIO
Ciclo A – Liturgia de las Horas: Tomo IV semana II
EL AMOR ENTRAÑABLE DE DIOS DESDE EL PROJIMO
“Amarás al Señor tu Dios con todo tu
corazón, con toda tu mente, con todo tu
ser… y al prójimo como a ti mismo”. Esta
realidad evangélica que sale de los labios de
Cristo, nos enumera realidades de amor,
misericordia y bondad; sentimientos que
muchas veces hemos perdido por darle
cabida a las cosas superfluas de este mundo
moderno.
¿Dónde está el amor a Dios? Pregunta que
debe hacernos reflexionar sobre nuestro
comportamiento frente al actuar de Dios en
amor hacia nosotros. Pero… es correspondido ese amor?
Nos damos cuenta que muchas veces nos dejamos llevar por las
cosas que el maligno interfiere dentro de aquella respuesta de
amor hacia Dios y preferimos olvidarnos y ser muchas veces
“desagradecidos” menospreciando aquel amor que surge en la
Cruz y que en cada Eucaristía se nos vierte con generosidad a
manos llenas.
Si nuestro corazón está lleno de Dios, por tanto dicho amor se
debe ver reflejado en el amor al prójimo.
Por esta razón, Jesús no se limita a responder a la literalidad de la
pregunta de los fariseos, porque sin ser preguntado sobre el
particular, junto al amor de Dios, Jesús pone el amor al prójimo; y
además indica que el mandamiento del amor al prójimo es de
igual valor o de igual rango que el mandamiento del amor a Dios.
Jesús une “lo divino” con “lo humano” y dicha trascendencia la
debemos aprender a vivenciar en cada uno de nuestros actos,
pensamientos y acciones.