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Ideas para el Mes de la Biblia

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INTRODUCCIÓN

Según la enciclopedia la Biblia es un término procedente de la palabra griega (biblíon), que


significa rollo, papiro o libro, y de la expresión griega (ta biblía ta hágia), que significa libros
sagrados.

Génesis 1:3 “… Y dijo Dios: Sea la luz; y fue la luz.”

La biblia comienza con la historia de la creación; expresa desde el principio que Dios es el creador y
redentor. Esta comprensión de los orígenes, está desde Génesis hasta Apocalipsis.

Los relatos de la creación en Génesis a través del AT Y NT enfatiza que Dios es el creador de todo lo
que existe, lo podemos ver en Ex 20:11, Neh 9: 6, Sal 146, Hch 14:17, Apc 4:11; 10:6. A través de
estos textos podemos observar que Dios es creador de todo lo que existe y todo fue creado por la
palabra.

La palabra de Dios no se originó por inspiración de una persona, sino que las personas predicaron y
escribieron inspiradas por el Espíritu santo.

2 Pedro 1:20 y 21 “entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es


de interpretación privada, porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana,
sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu
Santo”

La biblia fue escrita en un periodo de 1500 a 1600 años por más de 40 hombres, en diferentes épocas a
lo largo de la historia, y nos ha sido transmitida sin corrupción de ninguna verdad esencial. (Mat 24:35,
Isa 40:8)

Como podemos ver, a través de la biblia Dios nos revela una parte de sí mismo a través de su creación
y de la conciencia humana.

Sal 19:1 al 6 “Los cielos cuentan la gloria de Dios, Y el firmamento anuncia la


obra de sus manos. Un día emite palabra a otro día. Y una noche a otra noche
declara sabiduría. No hay lenguaje, ni palabras, Ni es oída su voz. Por toda la tierra
salió su voz, Y hasta el extremo del mundo sus palabras. En ellos puso tabernáculo
para el sol; Y este, como esposo que sale de su tálamo, Se alegra cual gigante para
correr el camino. De un extremo de los cielos es su salida, Y su curso hasta el término
de ellos; Y nada hay que se esconda de su calor”

Rom 1:20. “Porque las cosas invisibles de él, su eterno poder y deidad, se hacen
claramente visibles desde la creación del mundo, siendo entendidas por medio de las
cosas hechas, de modo que no tienen excusa”

Pero también, Dios decidió revelarnos su amor infinito, su misericordia y su glorioso plan de salvación,
desde el Génesis 3:15 “Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya;
esta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar”

Dios nos ha dejado sus palabra como regla de conducta, porque contiene indicaciones sobre cómo
debe ser el comportamiento del cristiano. Se considera y afirma que ella es regla autoritativa de fe y
conducta, eso también implica aceptar toda la escritura.
Ef 5:1 y 2 “Sed, pues, imitadores de Dios como hijos amados. Y andad en amor,
como también Cristo nos amó, y se entregó a sí mismo por nosotros, ofrenda y
sacrificio a Dios en olor fragante”

Rom 12:17 “ No paguéis a nadie mal por mal; procurad lo bueno delante de todos los
hombres.”

La palabra de Dios está contenida en el AT y NT, y Dios como el autor reveló sus palabras a los
profetas y también ordenó a Moisés que escribiera los diez mandamientos de la ley. Por tanto, por ser
su voz es nuestra única regla que debemos creer, vivirla y regirnos por ella como nuestra teología.

BREVE HISTORIA DE LA BIBLIA

La redacción y formación de la Biblia es una de las demostraciones más asombrosas de la providencia


o soberanía de Dios en la historia. Es Su obra de principio a fin, desde la inspiración de los escritores
hasta la preservación de sus escritos hasta hoy y para siempre. Como declaró Jesús:

Mar. 13:31 «El cielo y la tierra pasarán, pero Mis palabras no pasarán»

En el primer paso de la conformación de la Biblia, Dios ordenó a los hombres que escribieran Sus
palabras en lo que hoy denominamos los MANUSCRITOS ORIGINALES que se escribieron a menudo
con materiales rústicos y en idiomas desconocidos para la gran mayoría de nosotros hoy.

Los autores de la Biblia utilizaron diversos tipos de materiales para preservar la Palabra de Dios, la cual
recibieron bajo la dirección del Espíritu Santo.

El primer material registrado en la biblia es la PIEDRA, y lo podemos encontrar en Éxo. 24:12; 31:18;
32:15-16; 34:1, 28; Deu. 4:13; 5:22, que registra las dos primeras tablas de los Diez Mandamientos
escritas por el dedo de Dios.

EX 31:18 “…Y dio a Moisés, cuando acabó de hablar con él en el monte de Sinaí, dos
tablas del testimonio, tablas de piedra escritas con el dedo de Dios.”

EX 34:1 “…Y Jehová dijo a Moisés: Alísate dos tablas de piedra como las primeras,
y escribiré sobre esas tablas las palabras que estaban en las tablas primeras que
quebraste.
En aquella época, las palabras se grababan en piedra con un cincel.

Madera : Las palabras se grababan con un cincel en tablas. A menudo, las palabras se grababan sobre
una cera que cubría la tabla. La cera podía limpiarse y escribirse un nuevo mensaje en la misma tabla
(Isa. 8:1; 30:8; Hab. 2:2; Luc. 1:63).

Isa 8:1 “Me dijo Jehová: Toma una tabla grande, y escribe en ella con caracteres
legibles tocante a Maher-salal-hasbaz”

El PAPIRO se fabricaba con tiras de caña que se prensaban para formar un material similar al papel
rugoso. Luego se encuadernaba en un rollo de unas veinte páginas. Las palabras se escribían en el
papiro con una caña fina y tinta.

2 Juan 12 “Tengo muchas cosas que escribiros, pero no he querido hacerlo por medio
de papel y tinta, pues espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo
sea cumplido.”
El PERGAMINO estaba hecho de piel curada de cabra o de oveja. Las Escrituras se registraban
habitualmente en pergaminos, que empezó a sustituir al papiro hacia el año 200 a. C.

2 Tim 4:13 “… Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros,
mayormente los pergaminos”

Hacer un Nuevo Testamento de pergamino requería de 50 a 60 ovejas y era muy costoso.

LOS IDIOMAS ORIGINALES. Nuestras Biblias en español son traducciones de los manuscritos
originales. El AT fue escrito principalmente en hebreo, mientras que el NT fue escrito en griego.

HEBREO: El Antiguo Testamento fue escrito en hebreo, con la excepción de algunos textos en arameo.
El hebreo es un idioma semítico con 22 consonantes. Originalmente, se escribía sin vocales hasta que
un grupo de eruditos judíos llamados masoretas (o tradicionalistas) añadieron vocales para ayudar en
la pronunciación del texto (600-950 d. C.).

La gramática hebrea es sencilla y el vocabulario no es extenso; sin embargo, es un idioma muy


descriptivo y pintoresco.

El siguiente ejemplo fue tomado de Salmos 23:1 tal y como aparece en la Biblia hebrea. Se lee de
derecha a izquierda:

GRIEGO: Todo el Nuevo Testamento fue escrito en el idioma griego. En la época en que se escribió el
Nuevo Testamento, había dos dialectos del griego:
(1) Griego ático, el dialecto clásico o de prestigio que se hablaba en la Península Ática, donde se
encontraba Atenas; y
(2) Griego koiné, de la palabra griega que significa «común», el koiné fue el dialecto utilizado para los
escritos del Nuevo Testamento, también se le conoce como dialecto alejandrino, ático común o griego
helenístico. Era el idioma del hombre común en el mundo grecorromano desde el año 300 a. C. hasta el
300 d. C. Se caracteriza por la sencillez de la forma y la sintaxis, la precisión y la claridad.
El siguiente ejemplo fue tomado de Juan 3:16 tal y como aparece en el Nuevo Testamento griego. Se
lee de izquierda a derecha:

LA FORMA ORIGINAL DE LA BIBLIA. Originalmente, los libros de la Biblia no tenían capítulos ni


versículos. En 1228, Steven Lanton, arzobispo de Canterbury, dividió la Biblia en capítulos. La primera
Biblia con las divisiones modernas de capítulos y versículos fue publicada como una edición de la
Vulgata Latina por Robert Estienne en París en 1551. El propósito de dividir los libros de la Biblia en
capítulos y versículos era facilitar su lectura.

COPIAS ANTIGUAS. Los manuscritos originales de la Biblia, escritos por la mano de sus autores o
secretarios, ya no existen. Por lo tanto, es necesario basarse en las copias antiguas que sí poseemos.

Esto da lugar a la siguiente pregunta: ¿Cómo sabemos que las copias antiguas que
poseemos son reproducciones fieles de los originales?

La respuesta incluye dos aspectos:

En primer lugar, el mismo Dios que inspiró las Escrituras es soberano y poderoso para preservarlas en
las copias.
En segundo lugar, la comparación de más de 2000 copias antiguas completas y parciales del Antiguo
Testamento, junto con aproximadamente 5000 copias del Nuevo Testamento y 10 000 copias de las
primeras versiones, proporciona una evidencia indiscutible de que la Biblia que tenemos hoy es una
reproducción fiel de los manuscritos originales. Ningún documento de la antigüedad está tan
atestiguado como la Biblia.

A continuación, presentamos algunas de las copias más significativas del Antiguo Testamento:
 LOS ROLLOS DEL MAR MUERTO: En 1947 se encontraron cientos de manuscritos hebreos en
las cuevas de Qumrán, cerca del Mar Muerto. Los manuscritos contienen fragmentos de todo el
Antiguo Testamento, a excepción del libro de Ester.

 LA SEPTUAGINTA: es la versión griega del Antiguo Testamento hebreo. Según la tradición, fue
traducida entre el 280 y el 150 a. C. en Alejandría, Egipto, por 70 eruditos judíos, de ahí el
nombre «Septuaginta», derivado de la palabra latina para setenta. El objetivo de la traducción
era proporcionar las Escrituras a los judíos que no hablaban hebreo.

La Septuaginta era de uso común en la época de Jesús y fue adoptada por la Iglesia primitiva.
 EL TEXTO MASORÉTICO: fue copiado por un grupo de eruditos judíos conocidos como
los masoretas o tradicionalistas (hebreo: /masoreth/ = tradición). Antes del siglo VI,
los manuscritos hebreos eran consonánticos (solo contenían consonantes y no vocales).
Entre los siglos VI y X, los masoretas inventaron un sistema de vocales y acentos para
preservar la correcta pronunciación del texto. Estas vocales y acentos se añadieron a los
manuscritos hebreos, junto con variaciones textuales que se escribieron en los
márgenes.

A continuación, presentamos algunas de las copias más significativas del Nuevo Testamento:

Las copias antiguas del Nuevo Testamento pueden dividirse de acuerdo a dos categorías distintas:

(1) según su fecha y el material sobre el que se escribieron las copias: Hay tres grupos o clasificaciones
principales.

Papiros: manuscritos griegos de los siglos II y III escritos en papiro.


Unciales: manuscritos griegos copiados entre los siglos IV y IX que se escribieron con todas las letras
en mayúsculas, sin espacios entre las palabras y sin signos de puntuación. El siguiente texto es un
ejemplo de escritura uncial de Juan 1:1 («En el principio era el Verbo, y el Verbo...»):

Minúsculos: manuscritos griegos copiados entre los siglos IX y XV que se escribieron con letras
mayúsculas y minúsculas. El siguiente texto es un ejemplo de escritura minúscula de Juan 1:1 («En el
principio era el Verbo, y el Verbo... »):

(2) según sus similitudes o características comunes: En la Iglesia primitiva, después de enviar una
Epístola o un Evangelio a una congregación o a un individuo, se hacían copias y se enviaban a otras
congregaciones cercanas. A través de este proceso, era inevitable que estas copias manuscritas
contuvieran pequeñas variaciones o diferencias entre sí. La mayoría de estas diferencias eran el
resultado de un error del escriba o de un intento de este para aclarar el significado de un texto difícil.
Cuando una iglesia establecida que poseía una copia de las Escrituras iniciaba una nueva
congregación, hacía otra copia para que la nueva iglesia la utilizara.
A continuación, tenemos 4 grupos más significativos:

1. El Texto Bizantino (también llamado Texto Mayoritario, Texto Antioqueno o Texto Sirio): Este
texto se caracteriza por su claridad y detalle. Es la base del Textus Receptus y de la versión
King James.

2. El Texto Alejandrino: este texto se caracteriza por su brevedad y concisión. Se utilizó en la


traducción de la Nueva biblia estándar americana, la versión estándar en ingles y la nueva
biblia King James.

3. El Texto Occidental: Este texto circuló en Italia, la Galia, el norte de África y Egipto. Se
caracteriza por su longitud y el uso de paréntesis. Se cambiaron, eliminaron y añadieron
palabras, frases y oraciones para aclarar, armonizar y enriquecer el significado.
PAPIRO MICHIGAN PAPIRO 48, S.III CODEX CLAROMONTANO CODEX BEZAE
4. El Texto Cesáreo (también llamado Texto Egipcio): este texto se originó probablemente en
Egipto. Se cree que Orígenes llevó una copia a Cesarea, donde Eusebio y otros lo utilizaron.
Desde Cesarea, fue llevado a Jerusalén, donde Cirilo lo usó. El Texto Cesáreo podría clasificarse
como un punto intermedio entre los textos alejandrinos y los occidentales.

Tablas de concordancia de los Evangelios o Cánones, ideadas por Eusebio de Cesarea.

Representación de Orígenes escribiendo, desde un manuscrito de In numeros homilia XXVII (c. 1160).

EL CANON. La palabra «canon» procede del griego /kanôn/, que significa


vara de medir, norma o regla.

En el Tercer Concilio de Cartago, esta palabra se empleó como referencia


a la lista de libros inspirados de las Escrituras que debían recibirse como
la norma o regla de fe y conducta cristiana.

A los libros inspirados e incluidos en la Biblia se los denomina «canónicos».


A los libros que no son inspirados y no forman parte de las Santas Escrituras se los denomina «no
canónicos».

LOS LIBROS APÓCRIFOS. La palabra «apócrifo» procede del adjetivo griego /apókrufos/, que significa
oculto. Con respecto al canon, la palabra se refiere a los 14 libros que fueron excluidos de los cánones
del Antiguo y el Nuevo Testamento.

No fue sino hasta el Concilio de Trento en 1546 que la Iglesia Católica Romana declaró canónicos 11
libros apócrifos.

El Primer Concilio Vaticano confirmó esta decisión en 1826.


Los libros apócrifos son:

1 Esdras Y Libro de Tobías Libro de Judit Adiciones a Ester


2 Esdras (o el resto de
Ester)
Libro de Sabiduría Libro de Libro de Baruc (y Oración de Azarías (y Historia de
(o Sabiduría de Eclesiástico (o Carta de Jeremías) el Cántico de los Tres Susana
Salomón) Sabiduría de Jóvenes)
Sirac)
Bel y Oración de Manasés 1 Macabeos y
el Dragón 2 Macabeos
.

Algunas de las razones más importantes por las que los libros apócrifos no fueron ni
deben ser considerados iguales a las Escrituras como norma de fe y conducta es:

1. Los escritos apócrifos nunca se incluyeron en el canon hebreo.


2. La sinagoga judía nunca consideró los escritos apócrifos como inspirados.
3. Ninguno de los escritos apócrifos afirma haber sido inspirado por Dios. Algunos autores de
los escritos apócrifos incluso niegan que sean inspirados. 8
4. Los judíos nunca citaron los escritos apócrifos como obras inspiradas.
5. Jesús ni los apóstoles citaron nunca los escritos apócrifos como obras inspiradas.
6. El famoso historiador judío Josefo y el filósofo judío Filón no reconocieron los escritos
apócrifos como inspirados.
7. Jerónimo, el traductor de la Vulgata Latina, declaró que los escritos apócrifos no eran
inspirados.
8. Algunos de los escritos apócrifos contienen notables errores históricos, geográficos y
doctrinales.
9. La calidad inferior de los escritos apócrifos se hace evidente al compararlos con los libros de
la Escritura.
10. Ninguno de los escritos apócrifos se encuentra en una lista de libros canónicos compuesta
durante los primeros cuatro siglos de la Iglesia. Incluso la Iglesia Católica Romana no reconoció
oficialmente los escritos apócrifos sino hasta 1546 en el Concilio de Trento.

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