La relevancia de la crianza desde lo socioemocional
Ps. Paula López - Ps. Javiera Ramos
4 de noviembre 2024
Hijos/as más seguros
Mejoras en el clima familiar
Potencia la confianza y autoestima
Hijos/as con un mayor desarrollo de habilidades
sociales
Creando momentos de Modelando comportamientos
conexión
Resolviendo conflictos de
manera constructiva
• ¿De qué forma dedico a pasar tiempo de calidad con
mis hijos/as?
• ¿Escucho activamente a mi hijo/a y valido lo que me
dice? ¿Me intereso por saber más allá?
• ¿Tengo actividades establecidas para pasar tiempo con
mi hijo/a? ¿Tomo en cuenta los gustos de mi hijo/a para
realizar estas actividades?
• ¿Le expreso mi afecto, ya sea física o verbalmente?
• ¿Practico la empatía con mi hijo/a? ¿Me pongo en su
lugar frente a alguna situación específica?
• ¿De qué manera le demuestro a mi hijo/a que puede
confiar en mí?
• ¿Soy consistente con todas estas acciones?
1) Mostrar interés genuino: Tómate una pausa de lo que
estás haciendo y procura darle tu atención plena. Muestra
interés genuino en lo que tienes que decirle, hazle
preguntas, muestra curiosidad y escúchale.
2) Conectar a través del juego: Modificar tu enfoque
hacia el juego puede ayudar, como encontrar pequeños
espacios de tiempo para hacer una actividad que ambos
disfruten.
3) Apoyo emocional, afecto y cariño: Expresar afecto
por medio del tacto, como un abrazo cálido, puede marcar
la diferencia. Notar las cosas que hace bien y elogiarle por
sus esfuerzos ayuda a que se sienta valorado/a y seguro/a
4) Establecer límites: Se trata de hacer que las cosas
sean predecibles y estables en su vida cotidiana, creando
un ambiente donde las interacciones positivas puedan
desarrollarse. Hay que establecer límites de manera
cariñosa y respetuosa.
5) Rutinas cotidianas: Tener una rutina establecida
ayuda a que todos se sientan más relajados y preparados.
Especialmente, en momentos atareados, como alistarse
por la mañana o prepararse en la noche.
El modelaje es un proceso en el cual los niños imitan y
observan a los adultos y compañeros como parte natural
de su proceso de aprendizaje. Desde una edad temprana,
los niños “absorben” todo lo que ven a su alrededor. Cada
gesto, palabra y acción de sus referentes tiene un impacto
significativo en su desarrollo.
Los valores como la empatía, la responsabilidad, la
honestidad y la generosidad se aprenden
principalmente a través del modelaje.
Por ejemplo, cuando un niño ve a un adulto cuidando de un
amigo enfermo o siendo honesto ante una dificultad,
internaliza estos comportamientos como parte de su
propio repertorio.
• Sé un modelo a seguir: Conviértete en el tipo de persona
que deseas que tu hijo sea. Se consciente de tus acciones y
palabras, ya que los niños están observando en todo
momento.
• Habla sobre valores: Ten conversaciones abiertas sobre
valores y ética con tus hijos. Explica por qué ciertos valores
son importantes y cómo se aplican en la vida diaria.
• Elije referentes cuidadosamente: Asegúrate de que los
niños tengan acceso a referentes positivos en diferentes
áreas de la vida, como familiares, maestros y modelos a
seguir en la comunidad.
• Recompensa el comportamiento positivo: Refuerza y
elogia los comportamientos y actitudes positivas que
observes en tus hijos.
Los desacuerdos, las discusiones y las peleas son parte
de la vida, tanto para adultos como para niños. No
abordar estos conflictos cuando aparecen puede
perjudicar nuestras relaciones interpersonales en el
futuro. Y aunque los conflictos pueden resultar
incómodos, no necesariamente tienen que ser
devastadores.
Enseñar a los niños habilidades prácticas para
resolverlos de manera positiva les permitirá, tanto ahora
como en el futuro, afrontar desde simples desacuerdos
hasta problemas más complejos.
Hablar claro Respaldar las palabras con hechos
Establecer las reglas del juego
Respuestas inseguras
Afirmación inefectiva
Preguntas
ignoran la instrucción
Ruego
Ignorar la desobediencia
Respuestas hostiles
Formas de disminuirlos
Amenazas sin contenido
Sentimiento de rechazo
Penitencia excesiva
Castigo Físico
Disco Rayado
• Repetir la instrucción una y otra vez hasta que el mensaje es captado por nuestro
hijo/a. Cuando aprendo a usar esta técnica soy capaz de expresar lo que quiero sin
caer en la trampa de comenzar a hablar de otros temas.
Ejemplo:
Padre/ madre: ¿Javiera puedes recoger los juguetes?
R. Hija: ¿Por qué debo recogerlos yo y no Paula?
Padre/madre: Ese no es el tema, yo quiero que tú recojas los juguetes (repetición disco
rayado).
Técnica del banco de niebla
• Busca conseguir que los hijos no los saquen de sus casillas evitando considerar
sus provocaciones.
Ejemplo:
Hijo/a: eres un/a mal/a...
Padre/ madre: puede que a ti te parezca que soy un/a mal/a... (Banco de niebla)
Hijo/a: siempre me regañas a mí.
Padre/madre: Puede ser que tú creas que siempre te regaño a ti... (Banco de niebla)
Interrogación negativa
• La respuesta hostil de un hijo/a esconde el verdadero motivo del descontento.
Esta técnica busca llegar al motivo real.
Ejemplo:
Es el cumpleaños de María. Su madre le está organizando la tiesta, sin embargo, María
muestra una actitud de crítica negativa. El diálogo se desarrolla de la siguiente forma:
María: "La torta está espantosa".
Madre: "¿Qué es lo que tiene la torta de espantosa?" (interrogación negativa).
María: "Que quedó fea".
Madre: "¿Y qué tiene para estar fea?" (interrogación negativa).
María: "Que mis compañeras se van a reír" (se llega al punto que verdaderamente
afecta a la niña).
Técnica de la extinción
• Cuando no se responde ante un reclamo inadecuado de los hijos, habrá
inicialmente una explosión de llanto para captar la atención y forjar una respuesta
favorable. Luego, ésta se irá extinguiendo poco a poco. Es imprescindible tener
fortaleza para no ceder.
Ejemplo:
Cada vez que el hijo de cinco años se pone a llorar y su madre/padre lo escuchan,
contienen pero no ceden a lo solicitado.
Técnica del tiempo fuera
• Cortar el comportamiento indeseado de un niño separándolo del entorno o la
situación inconveniente donde se produce su mala conducta.
Ejemplo:
Un niño pequeño tira trocitos de pan durante la comida familiar y sus hermanos se lo
festejan. La madre se acerca al niño y le pide se levante de la mesa y le ayude a llevar
algo a la mesa.
TDAH
Acompañamiento con
Depresión
especialistas
Ansiedad
• Ayudar a reconocer sus emociones frente a un
conflicto
• Identificar el foco que ocasiona el conflicto
• Buscar soluciones en conjunto
• Mantener perspectiva frente al conflicto
• Practicar la comunicación asertiva y efectiva
• Uso del modelaje
El autocuidado parental ayuda a las madres y padres a
renovar su energía, reducir el estrés y aumentar su
capacidad de enfrentar desafíos, lo que mejora su
efectividad en la crianza.
De manera similar, el autocuidado parental favorece su
salud mental y bienestar emocional, influyendo
positivamente en la relación con sus hijos.
Por otro lado, el autocuidado es esencial para evitar el
síndrome de burnout o agotamiento emocional, lo que
contribuye a una mejor calidad de vida tanto para los
padres y madres como para sus familias.
• Démonos un tiempo para realizar actividades que disfrutamos, como
practicar algún hobby, deporte, leer o pasar tiempo con amig@s. Esto nos
dará mayor felicidad y satisfacción personal.
• Busquemos apoyo en amigos, familiares, etc., para así poder sentirnos
escuchados en nuestra experiencia parental y recibir otras perspectivas que
nos pueden nutrir
• Así mismo, es importante buscar apoyos temporales, que sirvan de
“relevos” temporales y así poder dejar un espacio para el autocuidado.
• Es importante priorizar el cuidado del sueño. El concepto de “higiene del
sueño” es sumamente útil.
• Establecer límites, aprender a decir que no frente a ciertas circunstancias.
Por ejemplo, aprender a diferenciar lo urgente de lo importante y viceversa.
• Mantener una alimentación saludable tanto en la calidad de lo que se
ingiere y en la forma en que decido alimentarme. Aquello aporta
enormemente al bienestar.
• Practicar la atención plena a traves del mindfulness o la meditación como
forma de autoconexión, para priorizar la concentración y el descanso de la
mente.
• Y si es necesario, buscar ayuda profesional que apoye y aporte en el
bienestar emocional.