4. ¿Por qué en el chasis de un camión nuevo dice “NO SOLDAR”?
En el chasis de un camión, especialmente cuando es nuevo, es común ver la advertencia
de "no soldar" debido a la composición y tratamiento del acero utilizado en la
fabricación. Soldar el chasis puede comprometer la integridad estructural del material
debido a los cambios que ocurren en su microestructura bajo ciclos térmicos.
1. Composición y Tratamiento Térmico del Acero del Chasis
El acero utilizado en el chasis de camiones es cuidadosamente seleccionado y tratado
para ofrecer una combinación de resistencia y flexibilidad, evitando deformaciones
permanentes bajo cargas pesadas y resistiendo la fatiga. Este acero, tratado
térmicamente, suele pasar por procesos de temple y revenido para alcanzar propiedades
mecánicas específicas. Los elementos de aleación, como el carbono, manganeso, cromo
y níquel, ayudan a reforzar estas propiedades.
El temple y el revenido generan una microestructura favorable, como la martensita
revenida, que proporciona al acero alta dureza y tenacidad sin hacerlo frágil. Estas
características son fruto de ciclos térmicos controlados en fábrica, que no se pueden
replicar fácilmente en soldaduras fuera del entorno controlado.
2. Efecto de la Soldadura: Ciclo Térmico y Gradiente de Temperatura
Durante el proceso de soldadura, se aplica calor en una zona específica del material.
Este ciclo térmico involucra un rápido calentamiento en la "Zona Afectada por el Calor"
(ZAC) alrededor del área de soldadura, donde se pueden alcanzar temperaturas lo
suficientemente altas como para transformar la microestructura del acero (más de 700
ºC). Este calentamiento y posterior enfriamiento rápido generan gradientes de
temperatura que afectan de manera diferente cada sección:
ZAC: Experimenta un cambio brusco en su microestructura debido al ciclo de
calentamiento y enfriamiento.
Gradiente térmico: Hay un cambio gradual de temperatura desde la zona de
soldadura hacia el material no afectado, generando tensiones internas.
Estas tensiones pueden causar distorsión o incluso fisuras debido a los cambios
volumétricos asociados con las transformaciones de fase del acero.
3. Soldabilidad y Cambios en la Microestructura
La soldabilidad del acero depende de su composición y tratamiento térmico. Cuando se
aplica soldadura en un acero que ya ha sido templado y revenido, la zona afectada por el
calor experimenta una austenización (transformación a una estructura de alta
temperatura) y, al enfriarse rápidamente, puede formar martensita, una fase dura y
frágil.
Esta martensita no está templada y se formará con altos niveles de esfuerzo interno, lo
cual puede llevar a fracturas o agrietamientos. Además, se pierde el equilibrio de los
elementos de aleación que estaban distribuidos de manera controlada en la matriz de
acero, alterando las propiedades de la zona soldada.
4. Gráficas Explicativas
Voy a incluir gráficas que ilustran estos conceptos:
Ciclo Térmico y Gradiente de Temperatura en una Soldadura: Muestra
cómo varía la temperatura a lo largo del material durante y después del proceso
de soldadura.
Diagrama de Enfriamiento Continuo (CCT): Explica cómo el acero
experimenta transformaciones de fase durante el enfriamiento, lo que permite
visualizar la formación de martensita en la ZAC al soldar.
Estas gráficas ilustran dos aspectos clave sobre la advertencia de "no soldar" en el
chasis de un camión:
1. Ciclo Térmico y Gradiente de Temperatura: La primera gráfica muestra cómo
la temperatura decae rápidamente desde el punto de soldadura hacia las áreas
más alejadas. Este gradiente genera tensiones internas significativas,
especialmente en la zona cercana a la soldadura, que puede alcanzar la
"temperatura crítica de austenización" (aproximadamente 723 ºC),
transformando la estructura del acero.
2. Diagrama de Enfriamiento Continuo (CCT): La segunda gráfica representa el
enfriamiento y los posibles cambios de fase del acero en la zona de soldadura. Si
el acero se enfría rápidamente desde altas temperaturas, puede entrar en la zona
de formación de martensita, una fase dura y frágil que aparece en la ZAC,
propensa a agrietarse bajo tensión.
Soldar en el chasis altera el equilibrio térmico y estructural que le fue dado en fábrica,
comprometiendo la integridad del acero y, por ende, la seguridad del vehículo.
5. ¿Por qué la soldadura está considerada material frágil?
La soldadura suele considerarse un material frágil debido a los cambios bruscos en la
microestructura del material que ocurren durante el proceso de soldadura, especialmente
en zonas de alta dureza como la martensita que se forman en el acero debido al rápido
ciclo térmico de calentamiento y enfriamiento. Estos cambios pueden hacer que la zona
soldada sea más propensa a fracturarse bajo tensiones.
1. Soldabilidad y Fragilidad en la Zona Afectada por el Calor (ZAC)
La soldabilidad se refiere a la capacidad de un material para ser soldado sin que pierda
sus propiedades mecánicas deseadas. Para el acero, el ciclo térmico de la soldadura
(calentamiento rápido y enfriamiento) altera su microestructura en la Zona Afectada
por el Calor (ZAC), donde se pueden formar fases frágiles como la martensita,
especialmente si el acero tiene alto contenido de carbono y otros elementos
endurecedores como el cromo o el níquel.
2. Ciclo Térmico, Templado y Transformación de Fases
Durante la soldadura, el calor aplicado provoca que las áreas cercanas al punto de
soldadura (ZAC) alcancen temperaturas superiores a la crítica de austenización,
cambiando la estructura de grano de la zona. Al enfriarse rápidamente, estas zonas
pueden sufrir transformaciones indeseadas:
Martensita: Una estructura dura pero frágil que se forma rápidamente durante el
enfriamiento.
Austensita retenida o inclusiones: Pueden quedar atrapadas, generando puntos
débiles y zonas de fractura.
Estos cambios en el material no son homogéneos, creando diferencias de dureza y
tenacidad entre la zona soldada y el metal base, lo que provoca concentraciones de
tensiones y aumenta la posibilidad de fracturas.