EL PRINCIPADO
(30 a. de. C. hasta 230 d. C)
INTRODUCCIÓN HISTÓRICA
A finales del siglo I a. de C. se producen importantes hechos históricos en la historia
romana, destacando el asesinato de Julio César y la aparición en escena de Octavio
Augusto. Octavio hace creer al pueblo en un primer momento que su intención es la de
volver a la etapa republicana, pero finalmente decide concentrar todos los poderes de
la República en él mismo, proclamándose Princeps. Cuando Octavio muere, se
convierte en una especie de dios, y desde entonces, todos los emperadores posteriores
son considerados divinidades, y cada vez van reuniendo más poder.
En esta etapa ya se habla de Península Itálica, lo que significa que todos los habitantes
de esta ya son considerados ciudadanos romanos.
INSTITUCIONES POLÍTICAS
Las instituciones durante el Principado fueron el Princeps, el Senado y, hasta cierto
momento, las Asambleas.
El Princeps
Es una figura creada por Octavio, la cual a través de la promulgación de la Lex
Imperium, pasa a concentrar todos los poderes de la República. Es decir, el Princeps
reúne todo el poder político. Es el “primer ciudadano”, y tiene los títulos de Princeps,
Augustus e Imperator.
Las Asambleas
Las Asambleas populares funcionaron de forma anecdótica hasta el reinado de Tiberio,
sucesor de Octavio, cuando desaparecen. Como curiosidad, es en esta época cuando
suceden los hechos de Jesucristo.
El Senado
El Senado era una institución importante pues, a pesar de que el Princeps reunía todo el
poder, el Senado se mantiene como un órgano político.
Era convocado por el Princeps, quien proponía alguna idea. Los senadores tenían que
votar la propuesta, eso sí, con el emperador delante. Esto derivaba en una situación en la
que los senadores estaban presionados para apoyar todas las propuestas de los
emperadores.
LAS FUENTES DEL DERECHO
Se nos presenta un sistema totalitario, en el que todos los poderes se concentran en una
sola persona que es considerada una divinidad. La figura del Princeps estaba en todo
momento sobrevolando todo.
No obstante, las fuentes del Derecho se mantuvieron, con ciertos cambios:
- La Ley: las leyes son elaboradas por el propio Princeps, lo que significa que
son Lex Datae. Es necesario señalar algunas de las leyes impulsadas por
Octavio, como las relativas al adulterio, al matrimonio, y de modificación del
sistema procesal, entre muchas otras. El título de todas las leyes de Octavio
comenzaba con “Lex Julia”, pues este era de la familia de los Julios, cuyo padre
adoptivo fue Julio César. La estructura de las leyes era la misma que durante la
República.
- Los senadoconsultos: durante el Principado los senadoconsultos pasan de ser
únicamente fuente del Derecho a tener fuerza de ley. Esto ocurrió porque el
Princeps estaba siempre presente en las deliberaciones y votaciones del Senado.
Hubo senadoconsultos sobre muchas materias, tales como Familia, sucesiones y
contratos.
- La jurisprudencia: en esta etapa se conoce por “jurisprudencia clásica”, y es
la que se recopilará en el Digesto ya en época justinianea. Las opiniones
jurídicas de los jurisconsultos pasan a estar dotadas de auctoritas. El Princeps
les dota de un derecho denominado Ius Publice Respondendi, por lo que se
presupone que los juristas hablan en nombre del Princeps, y eso es lo que les
diferencia de los juristas de la República. La principal labor de los jurisconsultos
era la de analizar los estudios de los juristas que les habían precedido, así como
enseñar Derecho en las escuelas que se crearon en las provincias (destaca la de
Verito, con las corrientes sabiniana y proculeyana). Las características de la
jurisprudencia de esta época son las siguientes: es más moderna, se libera del
formalismo, se entiende perfectamente, incorporan manifestaciones jurídicas
de otros pueblos (como la Hypotheca griega), y los principales campos son el
Derecho Privado y del Derecho Penal.
- Constituciones imperiales: son decisiones menores, y emanan del emperador.
Se concretan en edictos (órdenes sobre materias concretas y menores), epístolas
(cartas para contestar a preguntas del pueblo), decretos (sentencias sobre cosas
concretas) y mandatos (órdenes a las personas que trabajaban en su propia
casa). En definitiva, el Princeps se encuentra sobre todas las fuentes del
Derecho.
- Edicto Perpetuo: En cuanto a los pretores, estos pierden poder, pues el
Princeps los acumula todos. Van pasando los años, y llega el emperador
Adriano, quien recopila todos los edictos de la República en una obra que se
llama el Edicto Perpetuo. Gracias a esta obra, los edictos de esa época pasan
también al Corpus Iuris Civilis, con objeto de que no se pierdan.