PRÁCTICA ALIMENTACIÓN CONSCIENTE
RESPIRACIÓN CONSCIENTE (10’)
Una vez adoptada la posición haremos estiramientos pausados de nuestro cuerpo. Flexionaremos
los brazos a la altura del codo y luego los estiraremos hasta sentir el trabajo de los músculos de los
hombros. Flexionaremos las rodillas y luego estiraremos las piernas elevándolas un poco sobre el
nivel del suelo. Moveremos en círculo las manos y, por último, llevaremos el mentón al pecho y
luego apuntando al techo. Una vez relajado el cuerpo haremos cuarenta respiraciones
conscientes.
EL EJERCICIO DE LA PASA DE UVA (15’)
Para crear conciencia de cómo se suele ingerir un alimento tomaremos tres pasas de uva. Las dos
primeras las comeremos sin rodeos y reservaremos la tercera. Transcurrido un tiempo empezamos
por cerrar los ojos y hacer unas respiraciones profundas. Permaneciendo imaginamos que es la
primera vez que vemos una pasa de uva. Seguidamente, abrimos los ojos y la observamos con
mente de principiante, manteniendo la curiosidad. Antes de sentarnos a comer nos centraremos
en nosotros mismos. Buscaremos el equilibrio emocional y fisiológico de nuestro cuerpo.
Comenzaremos la con la práctica posando la atención en la respiración. Para ello, se reducirá la
iluminación, se adoptará una posición cómoda y digna en el asiento, y, si nos resulta más cómodo,
cerraremos los ojos.
El olfato será el siguiente sentido que activemos. Trataremos de asociar una emoción al aroma de
la pasa de uva. Seguiremos por escuchar los sonidos procedentes de la pasa cuando la apretamos
con nuestros dedos. Finalmente, la introduciremos en la boca, pero sin masticarla, se explorará
con toda la boca, se hará rodar por toda ella, sintiendo su sabor y textura. A continuación, se
morderá con pequeños y lentos mordiscos. En último lugar, se tragará la pasa y acabará el
ejercicio. Al finalizar la práctica podremos expresar los sentimientos, emociones, pensamientos
que hemos tenido durante la práctica en voz alta, para escucharnos a nosotros mismos.