LAS 35 REGLAS DE ORO DEL
BAILARIN
1. No miro el piso, me hace lucir improvisado e inseguro (A menos que sea parte de la coreo, los bailarines no
somos tímidos)
2. Si el baile es en pareja, tengo que mirar siempre a mi compañero, salvo cuando el argumento de la danza lo
prohíba o la posición lo impida; sonreírle en todo momento.
3. Si el compañero se equivoca, tengo que hacer todo lo posible por salvar o disimular el error, evitando
ponerlo en evidencia, nunca burlarme de él o abochornarlo.
4. Debo tener conciencia corporal (conocer y cuidar mi cuerpo), siempre… siempre… siempre, debo calentar
antes del ensayo o de una presentación y estirar al terminar.
5. Tengo que controlar las manos. (La energía del movimiento continúa a través de ellas y de los dedos, por
eso no puedo olvidarme de ellas mientras bailo, no deben verse tensas.)
6. Trabajar la memoria corporal (Memorizar la secuencia o coreografía). Conocer bien, no sólo la coreografía
sino la naturaleza, el significado y hasta la historia de las danzas, para dar a cada una su propio estilo… eso
me dará mucha seguridad.
7. Bailar mentalmente tanto como pueda, eso ayuda a memorizar la coreografía.
8. Debo hacer los pasos continuos y con energía. (Los tengo que disfrutar y sentir apasionadamente).
9. Tratar de dominar mi cuerpo y moverme según mis posibilidades y limitaciones (para cuidarme y evitar
lesionarme).
10. Seguir el ritmo.
11. Contar los tiempos dentro de la música. (El tiempo musical rige siempre al movimiento)
12. Poner el alma en el baile, sentirlo: no danzar mecánicamente, fríamente, como un autómata, como quien
hace gimnasia por obligación.
13. Guardar silencio (el bailarín no habla, baila). No hablar, ni con el compañero ni con los circunstantes; es
antiestético, convierte al baile en acto mecánico y revela que se tiene poco interés en él. Además, todas las
danzas tienen un argumento o un significado, y la charla lo anula o desnaturaliza.
14. Nada de chicle (es difícil coordinar cuando masticas, además de ser una falta de respeto hacia mi público).
15. Tener conciencia espacial (debo amoldarme al espacio físico que tengo en ese momento para bailar, no
puedo tropezar con mis compañeros o con los objetos añadidos como si no existieran)
16. Hacer bien mi papel, el que requiera la coreografía, aunque este último o al final. (Para bailar bien tengo que
actuar, meterme en el papel)... los últimos serán los primeros.
17. Respetar siempre al compañero, baile bien o regular; en ningún caso menospreciarlo, o mi mirarlo - salvo
cuando el argumento lo requiera, desde luego -. Debo atender a él y al baile hasta el compás final,
despreocupándome de los circunstantes y de cualquier otra cosa.
18. Desarrollar un estilo propio, pero respetando la naturaleza de las danzas.
19. Cuidar los pequeños detalles de ejecución: formas de marchar, zapateando o no, el largo de los pasos,
según los diferentes tramos de las figuras, práctica u omisión de pausas y detenciones: zapateos, zarandeos
característicos, movimientos del pañuelo, posiciones de los brazos, los pies o el rostro, etc.
20. El caballero debe ser galante, varonil y la dama donosa, sutil…
21. Bailar con sencillez y prudencia, evitando caer en toda exageración, tanto en las mudanzas como en las
demás figuras y movimientos.
22. Observar bailar a los que saben - y a los que no saben también - y hacerlo con atención, en forma crítica.
Todos pueden enseñarle algo pero desde luego, tratar de imitar lo bueno y de evitar lo inconveniente.
23. Aceptar mis errores para poder corregirlos en el futuro (El profesor no es mi enemigo, me corrige para
mejorar).
24. Ensayar diariamente o todo lo que pueda.
25. Ser puntual, disciplinado y responsable.
26. Resistir al dolor (tendrá su recompensa).
27. Comer bien. Dormir bien. Beber suficiente agua.
28. Usar la ropa adecuada, cuidar el calzado y más, los pies.
29. SONREIR (nadie tiene que saber que te duele o que no te acordás o que estás contando).
30. Jamás ponerse límites (explora lo que puedes lograr, practicando siempre se puede). Se perfeccionista, sin
ser pesimista (no debo conformarme con mi rendimiento sin caer en el enojo o en el “no puedo”).
31. Hacer las cosas bien y lo mejor que puedas (sino, no las hagas).
32. Tratar de superarme constantemente.
33. Apasionarse y disfrutar (y demostrarlo)….el día que te aburras de bailar… abandona!
34. Sentir… Nunca dejes de sentir porque bailás.
35. El bailarín sigue las reglas... el resto de los mortales solo las leen.