LOS PRESOCRÁTICOS (PRIMEROS FILÓSOFOS)
Los primeros pensadores griegos que buscaron explicaciones racionales se
autodenominaron “filósofos”. Desarrollaron sus pensamientos en las colonias griegas
de la Jonia y en la Magna Grecia (sur de Italia) entre los siglos VI y V a.C.
¿Cuál era el principal objeto de estudio de la filosofía presocrática?
La naturaleza (en griego phísis). Ahora es observada como un objeto impersonal
que sigue unas leyes regulares y que es comprensible para la razón humana. Por tanto,
ya no encontramos una naturaleza imprevisible y caprichosa como sucede en las
explicaciones míticas.
La cuestión principal de estos filósofos era, al igual que en los mitos, la del origen de
las cosas (de la naturaleza). Sin embargo, esta pregunta sobre origen era reformulada
racionalmente como la cuestión sobre cuál era el principio o arjé de todas las cosas,
esto es, el elemento constituyente de todas las cosas. Esta nueva noción filosófica se
diferencia enormemente de la noción mítica del origen, entendido como las gestas de
los dioses en un tiempo primordial. Los filósofos llamados presocráticos justificaban
y argumentaban por qué el principio que defendían era el correcto.
Podemos encontrar dos bloques de filósofos presocráticos:
1) Los filósofos jónicos o físicos:
- Estos filósofos basaron sus investigaciones en la observación empírica,
esto es, en la información que nos suministran los sentidos.
- Algunos autores: 1) Tales de mileto: para él el arjé es el agua. 2)
Anaxímenes: el principio o arjé se encuentra en el aire.
2) Los filósofos itálicos o especulativos:
- Estos filósofos basaron sus investigaciones en razonamientos
especulativos y abstractos, consideraban que los sentidos
proporcionan una información poco fiable.
- Algunos autores: 1) Pitágoras: el arjé se encuentra en los números,
todo se guía por razones numéricas. Los números son lo primero que
encontramos en la naturaleza. 2) Parménides: no busca explicar el arjé
de la naturaleza, sino ofrecer una concepción de la realidad (o el Ser, en
sus términos) en general.
● El peculiar razonamiento de Parménides:
1) Para explicar la realidad parte de una premisa lógicamente incuestionable: el
Ser es y el No-Ser no es. O dicho con otras palabras: la realidad es y la nada
no es.
2) De esta premisa extrae la siguiente conclusión: el Ser (la realidad) es eterna e
inmutable (no cambia). ¿Por qué?
3) Por un lado, el Ser es eterno porque no puede haberse generado desde el
no-Ser. El no-Ser (la nada) no puede pasar a Ser, ya que en ese caso estaríamos
diciendo que el no-Ser es y entraríamos en contradicción con la premisa. Y lo
mismo ocurriría si afirmásemos que el Ser tiene un final en el tiempo.
4) Por otro lado, el Ser o la realidad tampoco puede cambiar ya que cambiar
significa pasar a ser lo que no es y a no ser lo que es.