Respuestas del Practico
1) Debate entre Hobbes y Aristóteles (moderador Norberto Bobbio)
Bobbio – ¿Cuál es la concepción del ser humano?
Aristóteles: el hombre es un zoon politikon, un animal social por naturaleza, esto es que todo hombre
ya desde niño tiene esa tendencia a asociarse con otros semejantes, cuando se asocia con otros, no
hace más que realizar su propia inclinación, en un sentido muy amplio, podríamos afirmar que todos
los animales son sociales, pues en todos ellos aparece un grado primario de asociación sexual entre
macho y hembra, el fin de esta asociación primaria es satisfacer el instinto de reproducción, el hombre
posee también este instinto y de la satisfacción de éste surge la familia, en este sentido, el hombre no
puede ser llamado social, pues lo poseen también los animales, existe otro grado secundario de
asociación superior al anterior, cuando varias familias se unen en un pueblo o aldea, procurando
beneficio para todos los participantes, la finalidad de esta asociación es una mejor división del trabajo
y una mejor defensa ante males externos, no obstante, existen algunos animales que se reúnen con
estos fines en pequeñas aldeas, como el propio hombre, estos animales son las abejas y las hormigas,
tampoco puede ser por esa asociación, por lo que es llamado social, en este sentido no hay diferencia
con abejas o hormigas. Si el hombre es un ser social más aún que estos animales es que debe existir
un grado máximo de asociación exclusivamente del hombre, la unión de varias aldeas en torno a las
leyes, constituyendo el Estado.
Hobbes: para mí el hombre es un ser físico inserto en el orden de la naturaleza. Su función y destino:
lograr la autoconservación a través de la satisfacción de sus necesidades y alcanzar la felicidad por
medio de la realización de sus propios intereses. Creo un hipotético estado de naturaleza, que me
permite establecer a modo de paradigma de comprensión, el pasaje del estado natural al vivir con
arreglo a normas de un orden convencional. El hombre se define por el deseo. En el estado de
naturaleza rige el derecho natural, que es la libertad que cada uno tiene de conservar su vida y gozarla
acrecentando sus bienes y aumentando su poder. La única meta del hombre es sobrevivir, puesto que
la muerte es el resultado natural. Hace que el estado natural de los hombres, donde rige el derecho
natural sea el de guerra de todos contra todos, el hombre es un lobo para el hombre. Es una condición
de guerra de todos contra todos, en la que cada uno está gobernado por su propia razón, por
consiguiente, mientras persista ese derecho natural de cada uno con respecto a todas las cosas no
puede haber seguridad para nadie por fuerte o sabio que sea.
Bobbio ¿Cuál es el fin de esta asociación?
Aristóteles: el Estado se debe preocupar por crear unas condiciones de Justicia, libertad o estabilidad
tales que cada individuo puede alcanzar la felicidad plena por sí mismo, de modo que el buen estado
es una condición necesaria para ser feliz, pero no suficiente. Si el hombre es un animal social más que
otros animales, es porque vive en la polis o Estado, y lo propio del Estado es la ley, posible solo por la
capacidad lingüística y racional que posee el hombre y no poseen los animales. Los términos social,
racional, lingüístico y moral, capaz de reflexionar sobre lo justo y elaborar normas de
comportamiento.
Hobbes: la ley natural, consiste en que cada uno accede, si los demás también consienten a renunciar
a ese derecho natural a todas las cosas, esta mutua renuncia es lo que se llama contrato o pacto y se
hace con vistas a la obtención de seguridad de conservar la propia vida y los propios bienes, esta
sesión requiere de un poder para hacerlo cumplir, ese poder superior a todos los hombres, que debe
ser coercitivo dada la condición egoísta de la naturaleza humana, es el Estado.
Bobbio ¿qué piensa sobre las formas de gobierno?
Aristóteles: en mi espíritu realista pragmático frente al espíritu idealista utópico de la política
platónica, donde Platón intentó hallar una forma de gobierno perfecta, donde todo el detalle parecía
calculado antes de su realización, cuando esta forma política utópica fue llevada a la práctica, resultó
un rotundo fracaso, lo ideal casi nunca puede llevarse a la realidad sin concesiones, eh aprendido la
lección, por eso no me preocupo de llegar a un Estado perfecto en mi cabeza, de nada me serviría, en
cambio, busco llegar a un estado real que funcione en la práctica, mi preocupación no será saber cuál
es el Estado más justo, sino el Estado que conjugue el máximo de Justicia con el máximo de
estabilidad posible. Me propongo analizar los gobiernos reales que se encuentra en época, para
concluir, cuál es el preferible, existen tres formas de Gobierno que valoró positivamente, la monarquía
gobierno de un solo hombre, respetando las leyes y con el consentimiento del pueblo, se busca
siempre el bien común, aristocracia, Gobierno de un grupo de hombres, los mejores con respecto a las
leyes, con el consentimiento del pueblo y buscando el bien común, democracia asamblearia, gobierno
del pueblo en su totalidad con respecto a la ley y buscando el bien común.
Hobbes: debemos indagar cuáles son las causas profundas y verdaderas de esas crisis y de su
consecuencia: la guerra civil. Para proponer una solución definitiva a dicha crisis intento establecer
una manera racional e irrefutable, las normas en virtud de las cuales la sociedad inglesa debe
organizarse para superar el desorden y la anarquía.
El Estado se basa en la delegación de todos sus derechos individuales, el único derecho a que el
hombre no renuncia instituyendo el estado civil es el derecho a la vida, privado de todos los derechos
políticos delegados en el Estado. Así hallamos en la naturaleza del hombre tres causas principales de
discordia: la competencia, la desconfianza, la gloria. Que durante el tiempo en que los hombres viven
sin un poder común que los atemorice a todos, se hallan en la condición o estado que se denomina
guerra, una guerra tal que es la de todos contra todos. En una situación semejante no existe
oportunidad para la industria, y lo que es peor de todo, existe continuo temor y peligro de muerte
violenta, la vida del hombre es solitaria, pobre, tosca, embrutecida y breve. Todo ello puede afirmarse
de esa miserable condición en que el hombre se encuentra por obra de la simple naturaleza, si bien
tiene una cierta posibilidad de superar ese estado, en parte por sus pasiones, en parte por su razón. Las
pasiones que inclinan a los hombres a la paz son el temor a la muerte, el deseo de las cosas que son
necesarias para una vida confortable y la esperanza de obtenerlas por medio del trabajo. La razón
sugiere adecuadas normas de paz, a las cuales pueden llegar los hombres por mutuo consenso. Estas
normas son las que, por otra parte, se llaman leyes de naturaleza. Los pactos que no descansan sobre
la espada no son más que palabras, sin fuerza para proteger al hombre en modo alguno. Si no se ha
instituido un poder o no es suficientemente grande para nuestra seguridad, cada uno fiará tan solo, y
podrá hacerlo legalmente, sobre su propia fuerza y maña, para protegerse contra los demás hombres.
Bobbio ¿si estas formas de gobierno son valoradas positivamente, por qué son rechazadas por
usted?
Aristóteles: estas formas de gobierno tienen un grado de Justicia admisible, pero no suelen ser formas
estables de gobierno, existen otras tres formas de gobierno que tienen una valoración negativamente,
Tiranía, gobierno de un solo hombre, sin respeto a la ley, sin consentimiento del pueblo y buscando el
bien particular. Oligarquía, gobierno de un grupo de hombres sin respeto a la ley, sin el
consentimiento del pueblo y buscando intereses particulares. Demagogia gobierno aparentemente del
pueblo, pero en rigor gobiernan unos pocos que manipulan al pueblo, los demagogos, suele ser
también formas poco estables de gobierno y, además, son extremadamente injustas.
Bobbio ¿Pero por qué la monarquía, aristocracia y la democracia asamblearia suelen
transformarse en tiranía, oligarquía y demagogia? ¿Cuál es la causa principal de la
inestabilidad política?
Aristóteles: la constitución básica de la sociedad. Si la sociedad está radicalmente dividida en muchos
que son muy pobres y en el otro extremo algunos que son muy ricos, resulta que estos últimos tienen
la suficiente fuerza como para imponer sus intereses, pueden comprar al rey y transformarlo en un
tirano, comprar a los aristócratas y transformarlos en oligarcas o comprar a los que suelen vencer en
las disputas de la Asamblea, los que mejor hablan y mayor conocimiento tienen del arte retórico y
transformarlos en demagogos. Por otro lado, con el tiempo, los muy pobres no pueden soportar el alto
grado de injusticia impuesta y surge la revuelta se vuelve así a uno de los Estados positivos. La
solución política pasa por transformar la estructura básica de la sociedad, fomentando la clase media.
Si se reduce al máximo posible el número de los ricos y de los pobres, los ricos serán muy pocos para
imponer sus intereses y los pobres muy pocos para poder desarrollar revueltas. La sociedad será
entonces estable.
Bobbio ¿Cuál es la forma política adecuada?
Aristóteles: esta será un término medio o mezcla precisa de las formas valoradas positivamente,
habrá una asamblea donde el pueblo entero se podrá hacer oír como en la democracia, pero esta
Asamblea nombrará una especie de gobierno selectivo, como en la aristocracia, los gobernantes
buscarán el bien común, respetarán la ley y el pueblo les dará su consentimiento.
Hobbes: el único camino para elegir semejante poder común es conferir todo su poder y fortaleza a
un hombre o a una asamblea de hombres, todos los cuales, por pluralidad de votos, puedan reducir sus
voluntades a una voluntad. Esto equivale a decir: elegir un hombre o una asamblea de hombres que
represente su personalidad y que cada uno considere como propio y se reconozca a sí mismo como
autor de cualquier cosa que haga o promueva quien representa su persona, en aquellas cosas que
conciernen a la paz y a la seguridad común, que además sometan sus voluntades cada uno a la
voluntad de aquel y sus juicios a su juicio. Esto es algo más que consentimiento o concordia, es una
unidad real de todo ello en una y la misma persona, instituida por pacto de cada hombre con los
demás, en forma tal como si cada uno dijera a todos: autoriza y transfiero a este hombre o asamblea
de hombres mis derechos de gobernarme a mí mismo, con la condición de que vosotros transferiréis a
él vuestro derecho, y autorizareis todos sus actos de la misma manera. Hecho de esto, la multitud así
unida en una persona se denomina Estado.
Respuesta del practico a la pregunta 2
Dadas las reiteradas medidas llevadas a cabo por el presidente Hobbes de un Gobierno monárquico y
absolutista, el miembro opositor Inmanuel Kant en una entrevista en la radio local manifestó en sus
dichos que la Ilustración “Significa el abandono por parte del hombre de una minoría de edad cuyo
responsable es el mismo” a lo que el periodista conductor del programa radial preguntó ¿Cómo es
eso?
Kant uno mismo es el culpable de dicha minoría de edad cuando su causa no reside en la falta de
entendimiento, sino en la falta de resolución y de valor, para servirse del suyo propio sin la guía del de
algún otro. Pereza y cobardía son las causas merced a las cuales tantos hombres continúan siendo con
gusto menores de edad durante toda la vida, pese a que la naturaleza los haya liberado hace ya tiempo
de una conducción ajena. Es tan como ser menor de edad, que alguien vele por mi alma y haga las
veces de mi conciencia moral. Es contrario al pensamiento de Hobbes que quiere que un monarca
piense y conduzca nuestras vidas como más le plazca.
Periodista: ¿y cuáles son los mecanismos para emanciparse?
Kant: solo se requiere libertad, hacer uso público de la razón en todos los terrenos. Mediante una
revolución acaso se logre derrocar un despotismo, pero nunca logrará establecer una auténtica reforma
del modo de pensar.
Periodista: ¿A qué se refiere con el uso público de la razón?
Kant: por uso público de la razón, entiendo aquel que cualquiera pueda hacer, como alguien docto,
ante todo ese público que configura el universo de los lectores. También hay un uso privado de la
razón, que es el que hace el hombre en una determinada función o puesto civil, miembros de la
comunidad que tienen que comportarse pasivamente para verse orientados por el Gobierno hacia fines
públicos.
Periodista: ¿podría alguien o alguna asociación, perpetuarse en el gobierno, y aliarse o conjugarse
para dejar sin la posibilidad de ampliar sus conocimientos a las siguientes generaciones?
Kant: supondría un crimen contra la naturaleza humana, cuyo destino primordial consiste justamente
en ese progresar, y la posteridad estaría, por lo tanto, perfectamente legitimada para recusar aquel
acuerdo adoptado de un modo tan incompetente como ultrajante.
Periodista: ¿qué piensa del control gubernamental de los escritos y opiniones?
Kant: el monarca daña su propia majestad cuando se inmiscuye sometiendo a control los escritos en
que sus súbditos intentan calificar sus opiniones, tanto si lo hace, por considerar superior su propio
criterio. En contraposición con Hobbes que piensa que el gobernante debe tener el control total, la
delegación total de todos los derechos.
Periodista: ¿entonces el súbdito tiene derecho a rebelarse contra el Gobierno?
Kant: cuando un pueblo está de acuerdo con la ley por más dura que le resulte, y es pública y es
legítima, toda oposición contra el supremo poder legislativo, toda incitación que haga pasar a la
acción el descontento de los súbditos, todo levantamiento que estalle en rebelión es el delito supremo
y más punible en una comunidad, por, que destruye sus fundamentos. Aun cuando aquél poder haya
llegado a violar el contrato originario y a perder con eso, ante los ojos del súbdito, el derecho a ser
legislador por autorizar al Gobierno para que proceda de modo absolutamente despótico, a pesar de
todo, sigue sin estar permitido al súbdito, ninguna oposición a título de contraviolencia. Antes de
existir la voluntad general, el pueblo no posee ningún derecho de coacción contra quien le manda,
porque solo a través de este puede aquel coaccionar jurídicamente, pero sí existe esa voluntad general,
tampoco puede ejercer coacción alguna contra él, pues en ese caso el pueblo mismo sería la autoridad
suprema, en consecuencia, nunca corresponde al pueblo un derecho de coacción contra el jefe de
Estado. La libertad de pluma es el único paladín de los derechos del pueblo, siempre que se mantenga
dentro de los límites del respeto y el amor a la constitución en que se vive, gracias al modo de pensar
liberal de los súbditos también inculcado por esa constitución, para lo cual las plumas se limitan
además mutuamente por sí mismas con objeto de no perder su libertad. “Razonad cuanto queráis y
sobre todo lo que gustéis, más no dejéis de obedecer”.
Periodista: ¿el estado civil, es considerado simplemente como un estado jurídico?
Kant: el estado jurídico se funda en tres principios a priori.
La libertad de cada miembro de la sociedad, en cuanto hombre.
La igualdad de este con cualquier otro en cuanto súbdito.
La independencia de cada miembro de una comunidad en cuanto ciudadano.
Como el nacimiento no es una acción por parte del que nace y consiguientemente no puede acarrear a
éste ninguna desigualdad del estado jurídico, resulta que no puede haber ningún privilegio innato de
un miembro de la Comunidad, y nadie puede legar a sus descendientes el privilegio de la posición que
tiene dentro de la comunidad, tampoco puede impedir coactivamente que los otros alcancen por sus
propios méritos los niveles superiores de la jerarquía. Puede transmitir por herencia cosas. A cada
miembro de la comunidad le ha de ser lícito alcanzar dentro de ella una posición de cualquier nivel
hasta el que puedan llevarle su talento, su aplicación y su suerte.
Periodista: ¿entonces cualquiera puede dictar las leyes?
Kant: todos los que son libres e iguales bajo leyes públicas y ya existentes no han de ser considerados
iguales, en lo que se refiere al derecho de dictar esas leyes, quienes no están facultados para este
derecho se hallan sometidos también como miembro de la comunidad a la obediencia de esas leyes,
con lo cual participan en la protección que de ellas resulta, solo que no como ciudadanos, sino como
coprotegidos. Aquel que tiene derecho a voto en esta legislación se llama ciudadano (ciudadano de
Estado, no ciudadano de ciudad), la única cualidad exigida a parte de la cualidad natural (no ser niño,
ni mujer) que uno sea su propio señor, que tenga alguna propiedad que le mantenga, se exige que no
esté al servicio de nadie. Los artesanos y los grandes propietarios son todos iguales entre sí, cada uno
solo tiene derecho a un voto.
Periodista: ¿qué nos puede decir de los afiches que aparecieron en la vía pública sobre la libertad de
hacer y de pensar?
Kant: el derecho es la limitación de la libertad de cada uno a la condición de su concordancia con la
libertad de todos, en tanto que esta concordancia sea posible según una ley universal; y el derecho
público es el conjunto de leyes externas que hacen posible tal concordancia sin excepción. Nadie me
puede obligar a ser feliz a su modo, sino que es lícito a cada uno buscar su felicidad por el camino que
mejor le parezca, siempre y cuando no cause perjuicio a la libertad de los demás para pretender un fin
semejante, libertad que puede coexistir con la libertad de todos según una posible ley universal.
Sobre los afiches de Sapere Aude el conocimiento, está arraigado en la estructura misma de la mente
humana, invitando a una reflexión profunda sobre la naturaleza de nuestra experiencia. El objetivo es
inspirar a otros a pensar por sí mismos, explorar las ideas preconcebidas y a explorar nuevos
horizontes del conocimiento, creo firmemente en el poder del pensamiento crítico y la búsqueda
incansable de la verdad. Atrévete a pensar, en este desafío esta la promesa de un mundo iluminado por
la razón y la comprensión donde cada individuo tiene el poder de crear su propio destino. El lema
sapere aude significa atrévete a pensar, representa el espíritu de tener el coraje de usar nuestra propia
razón y enfrentar el desafío del pensamiento crítico, cuestionar las verdades establecidas, examinar
críticamente nuestras creencias y buscar constantemente la verdad en todas las áreas de la vida,
intelectual y moral, hacia la autonomía del pensamiento y la acción. Cosas con las que Hobbes no está
de acuerdo por su concepción del hombre movido por la competencia, desconfianza y la gloria.
Respuesta de la pregunta 3 del teórico
Una controversia que había en la filosofía europea en el siglo 18, cuando Kant escribe entre dos
corrientes de pensamiento, una corriente de pensamiento el Racionalismo. Es una escuela de
pensamiento que precisamente hace énfasis en el poder universal de la razón para crear conocimiento,
conocimientos de todo tipo, pero en particular conocimiento filosófico. Kant, no se refiere a ellos
como racionalistas, sino que lo llaman dogmáticos. La otra escuela de pensamiento, comparten un
enfoque empirista. Kant, no los va a llamar, empirista, sino que lo llama escépticos.
¿Qué es lo que propone en cada una de estas dos corrientes?
Los racionalistas toman como modelo, como su paradigma de cómo hay que razonar en filosofía, al
razonamiento matemático, a la aritmética, a la geometría. Por ejemplo, si queremos demostrar que la
suma de los ángulos interiores de un triángulo da 180º no vamos a necesitar tener experiencias. La
demostración, la prueba de que la suma de los ángulos interiores da 180° no necesita de ningún
recurso a la experiencia. El modo de decir esto en filosofía es decir que se trata de un argumento
totalmente, a priori parto de unas premisas, una principios o axiomas, y si las premisas son
verdaderas, voy a poder llegar a ciertas conclusiones. Y esta verdad es universal y necesaria. La idea
es que los seres humanos tenemos una facultad que es la razón que nos permite cuando comenzamos a
partir de ciertas ideas que también definidas ideas que son verdaderas, vamos avanzando por una serie
de razonamientos correctos, argumentos válidos y llegamos a conclusiones que también van a ser
verdaderas. De nuevo el paradigma del razonamiento, es el razonamiento matemático y en general el
razonamiento deductivo, el razonamiento deductivo es el que va de lo general a lo particular. Es el
caso de silogismo demostrativo donde tengo una premisa mayor que dicen, por ejemplo, todos los
hombres son mortales, luego tengo una premisa menor que dice, Sócrates es un hombre, y si estas dos
premisas son verdaderas, si los hombres son mortales, y si Sócrates es un hombre, la conclusión
necesariamente va a ser verdadera, Sócrates es mortal, entonces, gracias a estas facultades humanas
del razonamiento, a este recurso a la razón precisamente, piensan que se puede construir conocimiento
verdadero, ensanchar nuestro conocimiento, generar nuevo conocimiento, incluso en el campo de la
filosofía, cuando los racionales tratan de probar filosóficamente que el alma humana es simple, que el
alma humana es inmortal o, por ejemplo, que Dios existe, o que el universo no puede ser infinito, sino
que tiene que tener un límite y que hay un fin del universo, o que el universo no está desde siempre,
sino que hay un origen en el tiempo del cosmos, o que el ser humano es libre y, por lo tanto, es
responsable por sus actos, para cualquiera de estos argumentos filosóficos y el modelo de cómo se
razona va a ser el punto de vista racionalista. Implica una epistemología, una teoría del conocimiento
acerca de cómo se crea conocimiento válido, conocimiento universal y necesario, conocimiento
necesariamente verdadero, pero no solamente una teoría del conocimiento también implica una
ontología acerca de lo que existe en el mundo, para los racionalistas podemos conocer la realidad,
podemos saber si existe un mundo allá afuera, si los seres humanos tenemos alma, si existe Dios,
podemos saber las propiedades de estas entidades, Decartes por ejemplo, dice que el universo está
compuesto de una sustancia extensa, el mundo exterior que se extiende en tres dimensiones y que está
rellenado de una sustancia extensa, y también dice que hay una sustancia pensante, el alma. El alma
que piensa, Decartes también ofrece una prueba de la existencia de Dios. Kant va a decir que todos
estos racionalistas hacen filosofía con un estilo dogmático, es decir, a través de razonamientos
metafísicos, llegan a establecer estas doctrinas, estos dogmas, estos dogmas quedan establecidos,
quedan fijados por su filosofía. Por ejemplo, dogma es una palabra griega que significa simplemente
creencia, algo que se cree que se afirma. Para los racionalistas, los dogmáticos, como los llama Kant,
a través de razonamiento filosófico, se puede llegar a unas opiniones ciertas, a unas doctrinas ciertas.
La metafísica puede arrojar un resultado, positivo, por eso son dogmáticos.
Luego, tenemos a los empiristas y acá el modelo no es más la matemática. Los empiristas en general
están bastante fascinados por todos los avances que había en la época en la ciencia, en las disciplinas
científicas, sobre todo en la física y en la química, que se basan en la experiencia en otros términos y
conocimientos no son a priori, a priori significa independiente de la experiencia, como dijimos que lo
son, la matemática de la geometría. Los empiristas están más fascinados por la química, por la física,
que se basan en datos de la realidad, que necesitan hacer experimentos, necesitan experiencia para
establecer nuevos conocimientos, y Kant está muy influido y muy impresionado por estos avances
científicos, tal cual como lo estaban los empiristas, el razonamiento acá no es el razonamiento
deductivo, que es el preferido de los racionalistas, sino que es el razonamiento inductivo, es aquel
razonamiento en el cual uno puede observar repetidas veces un hecho de la naturaleza, por ejemplo
Galileo haciendo rodar ciertas bolas con un determinado peso por un plano inclinado para ver su
aceleración, para ver su velocidad, y a partir de estas observaciones que son observaciones de hechos
particulares, puede generalizar y establecer leyes generales del movimiento. La conclusión cuando
analizamos estos avances en la ciencia es que ellos no serían posibles sin la observación cuidadosa de
la realidad y sin experimentación, para los empiristas, el conocimiento no es a priori, sino que los
avances reales en el conocimiento son siempre a posteriori, porque el razonamiento deductivo
solamente pude poner sobre la mesa lo que ya estaba contenido en las premisas, solamente va
desplegando lo que ya estaba implícito en las premisas, pero no crea nuevo conocimiento, no
ensancha nuestro conocimiento, diría Kant.
En cambio, los científicos de la época de Kant ya habían logrado avances reales, sustanciales del
conocimiento, pero esto solamente lo habían podido hacer observado la naturaleza. La teoría del
conocimiento de los empiristas se basa en estas percepciones, se basa en la sensorialidad de humano
que le permite captar lo que ocurre en el mundo, observar y a partir de ello, construir ciertas ideas,
ciertas teorías generales acerca del mundo, acerca de la realidad.
Entonces los filósofos empiristas se dan cuenta que la ciencia está avanzando porque se basa en datos,
se basa en percepciones, se basa en datos de los sentidos. Cuando los filósofos discuten acerca de si
Dios existe o no existe, o dan pruebas acerca de la existencia de Dios, la verdad es que no tienen
datos, no tienen evidencia sobre la existencia de Dios, no lo han visto a Dios, son pruebas puramente a
priori puramente deductivas, a partir de un razonamiento, intentan probar la existencia Dios. Se da
como un salto de un pensamiento, por ejemplo, si Dios no existiera, no se podría explicar la armonía
del mundo, la belleza y el orden del universo, por lo tanto, debe existir un creador, debe existir un
Dios, se salsa del pensamiento a la existencia, esto es lo que ataca Kant.
Pero antes que Kant esto ya está en el espíritu de los empiristas, cuando, por ejemplo, Hume analiza el
concepto de causa, un concepto muy básico, para cada fenómeno que ocurre en el mundo, debe haber
una causa que lo explica. Pero Hume dice, por ejemplo, si yo prendo un fuego y luego veo que sale
humo, lo que yo puedo constatar es que siempre hay un evento precedente y un evento subsecuente, el
evento precedente puede ser encender el fuego y el evento que lo sigue es el del humo, pero la causa
en si, como específicamente el primer evento está causando al segundo evento, eso no lo vemos en
ningún lado y esto es lo que lleva a la posición escéptica, no podemos saber si realmente existen
causas en el mundo o sino será que nosotros los seres humanos estamos acostumbrados a que cada vez
que hay fuego también va haber humo es nuestro hábito de pensamiento pasar del fuego al humo,
pasamos con nuestra imaginación, pero nos confundimos y consideramos que este hábito del
pensamiento en realidad nos está hablando de algo objetivo, algo fuera de nosotros que existe
realmente. Y a eso que existe realmente el mundo objetivo lo llamamos causa. Pero la verdad es que
no tenemos ninguna prueba de que existe ese mundo objetivo y de que existan objetivamente las
causas en el mundo. Por lo tanto, podemos ser escépticos acerca de la existencia de las causas en el
mundo. Para Hume la causa es el último término, algo meramente psicológico, una característica de
nuestro pensamiento, un hábito. Lo importante son las percepciones del mundo exterior como punto
de partida para la adquisición de nuevos conocimientos, pero los empiristas terminan afirmando que
lo único que uno conoce son sus propias ideas, por lo tanto, nunca se sabe si existe un mundo exterior.
Entonces Kant dice que es un escándalo que la filosofía y que la razón universal humana no pueda
admitir la existencia de las cosas fuera de nosotros solamente lo pueden hacer por la fe, creyendo,
pero no lo pueden demostrar, y si alguien se le ocurre poner en duda la existencia del mundo exterior,
no se le puede presentar ninguna prueba satisfactoria. Y este es el problema que Kant viene a resolver
a superar este escepticismo.
Escépticos como dogmáticos, Kant nos va a decir que los racionalistas tienen una parte de la verdad
porque el proceso de conocimiento es imposible sin la guía de la razón. Pero hay que decir también
con los empiristas que para ampliar, para ensanchar nuestro conocimiento del mundo, para incorporar
nuevos conocimientos, necesitamos la experiencia. Necesitamos los datos de nuestros sentidos. Pero
el veredicto de Kant no es los dos tienen un poquito de la razón, la postura kantiana intenta ser una
tercera posición. Distinta al racionalismo, distinta al empirismo, distinta al dogmatismo y distinta al
escepticismo. No es una suma, no es un poquito de cada uno, es algo totalmente diferente. No podría
nunca ser una suma de los dos o un combinado, porque en último término ni el empirismo y el
racionalismo explican cómo es posible el conocimiento, ni qué función le cabe a la filosofía, ninguno
de los dos separados ofrece esta respuesta, ni tampoco la podemos lograr adicionándolos. Como
pruebo que existe el mundo exterior, como evito el escepticismo,
Dice Kant, ocurre aquí lo mismo que con los primeros pensamientos de Copérnico, quien al no poder
adelantar bien con la explicación de los movimientos celestes cuando suponía que todas las estrellas
giraban en torno del espectador, ensayo, si no, tendría mejor resultado si hiciera girar al espectador y
dejar en cambio en reposo a las estrellas.
Había antes de Copérnico y Galileo una visión del universo según la cual en el centro del universo
estaba la tierra y tanto los planetas, como el sol, como las estrellas giraban alrededor de la tierra y era
posible cálculos que permitieran predecir los movimientos de los planetas o del sol o de las estrellas,
de todos los cuerpos celestes, pero estos cálculos eran muy complicados. Entonces lo que se da cuenta
Copérnico es que, si yo pienso, que en lugar de lo que me parece a mí desde mi sentido común, estoy
acá fijo en el centro del universo y todos los cuerpos están girando alrededor mío, cambio el modelo y
digo, tal vez el sol está quieto en el centro del sistema solar y yo estoy girando alrededor del Sol y a la
vez la Tierra está girando, está dando vueltas sobre su propio eje, cambio el modelo, me hago cargo
de mi propio movimiento en lugar de atribuirle el movimiento a todos los demás. Ahora digo me hago
cargo, soy yo el que está dando vueltas, por eso se ven, así las cosas, si yo descuento, de lo que veo, le
resto, mi propio movimiento, todo el sistema se simplifica muchísimo, las cuentas se ven mucho más
fáciles, mi capacidad predictiva aumenta un montón, de esto se dan cuenta Copérnico y lo retoma y
mejora galileo y Kant dice esta es la metáfora perfecta, se están peleando racionalistas y empiristas,
dogmáticos y escépticos, porque le están atribuyendo a las cosas, al mundo, algo que no está en el
mundo, sino que viene del propio sujeto.
El sujeto aporta sus intuiciones puras, las formas del espacio y el tiempo, es decir, el espacio y el
tiempo, no son cosas que están allí afuera, sino que tienen que ver con modos de la sensibilidad
humana, las que el sujeto estructura, arma su experiencia, también, por supuesto, el sujeto va a poner
sus conceptos fundamentales, sus categorías. Es como si hubiera nacido con anteojos azules, entonces
me pasé toda la vida pensando que la gente era azul, los árboles eran azules y los autos eran todos
azules, hasta que un día me doy cuenta de que la realidad no es azul, esto lo suma el sujeto, que es el
sujeto que tiene puesto los anteojos azules, es una metáfora, pero es lo que Kant llama giro
copernicano. Se va a resolver el problema entre empirismo y el racionalismo cuando entendamos, qué
es lo que el sujeto está aportando, al proceso de conocimiento, como el sujeto constituye a la
experiencia con sus intuiciones puras y con las categorías del entendimiento.
En el campo de la astronomía, las dificultades de la teoría se resuelven cuando pasamos del
geocentrismo la tierra en el centro al heliocentrismo, el sol en el centro, lo cual significa que la tierra
se mueve, el sujeto no está quieto y que su movimiento incide sobre el modo en que contempla el
universo a su alrededor. De modo similar, el giro copernicano en filosofía consiste en entender que es
el sujeto que le da forma al mundo y no al revés. El sujeto le da forma al mundo con las intuiciones
puras de su sensibilidad, es decir, espacio y tiempo y con las categorías de su entendimiento, los
conceptos fundamentales. El sujeto no es un mero receptor pasivo de la realidad, sino que es un
agente activo que contribuye a la construcción de su conocimiento. El mundo que conocemos no es
una simple copia de la realidad tal como es en sí misma, sino que es una representación constituida
por nuestras propias estructuras mentales. Esto nos va a permitir entender cómo se crea nuevo
conocimiento. No por mera deducción a partir de las ideas de la razón, como piensan los dogmáticos,
ni por acumulación de percepciones, como sugieren los empiristas, sino al utilizar las estructuras del
sujeto para ordenar y legislar todo lo que nos es dado en nuestra sensibilidad. En la superación del
escepticismo, es mostrar qué, incluso en un campo bastante reducido, se puede lograr un avance del
conocimiento en la filosofía, cual es este campo reducido, el límite lo da la experiencia posible, los
errores, los extravíos de la filosofía ocurren cuando los filósofos tratan de hablar sobre Dios, el
mundo, el alma y traspasan los límites de nuestra experiencia posible. Kant también va a hablar de las
facultades que participan en el proceso de conocimiento, como interviene, qué función tiene cada una,
de la sensibilidad, lo cual incluye, las intuiciones puras del espacio y del tiempo, también los datos en
la materia de los sentidos, del entendimiento, sus categorías y de la imaginación con su esquematismo
y finalmente, de la razón. Así Kant supera a los dogmáticos, mostrando que sus eternos enredos
metafísicos ocurren porque intentan ir más allá de los límites de la experiencia, saltan del pensamiento
a la existencia. La filosofía Kantiana al mostrar claramente que solo se puede construir conocimiento
dentro de los límites de la experiencia posible y en este sentido, alineada con los empiristas, pone fin a
los extravíos de la metafísica. Pero Kant también termina con el escepticismo de los empiristas
gracias a su giro copernicano que permite mostrar cómo sí se puede construir nuevo conocimiento, un
conocimiento objetivo, universal y válido, pero siempre dentro de los límites de la experiencia
posible. Para Kant, en nuestra mente hay dos tipos de cosas, hay intuiciones y conceptos, para conocer
el mundo según Kant, usamos solamente dos tipos de representaciones, las intuiciones y los
conceptos, las intuiciones son todo lo que llega a nuestra mente, todo lo que la mente recibe
pasivamente, por ejemplo, veo un árbol por la ventanilla del tren, me llega el mundo, recibo el mundo
a través de las sensaciones, veo colores, toco objetos, percibo sus formas, veo cosas en el espacio,
siento que pasa el tiempo el sujeto tiene una capacidad, una facultad, dice Kant, que se llama
sensibilidad, esta facultad de la sensibilidad hace posible que el sujeto sea afectado por esas
intuiciones, el modo en que se nos presenta en el espacio al que Kant llama el sentido externo, el
espacio con sus tres dimensiones, y el modo que nos llega el tiempo Kant lo llama el sentido interno,
lo podríamos representar como el orden de nuestros pensamientos, todo esto también pertenece a
nuestra sensibilidad, a nuestra mente en modo pasivo, el otro tipo de representación, además de las
intuiciones, son los conceptos, la sensibilidad es la facultad de las intuiciones, el entendimiento es la
facultad de los conceptos, en la sensibilidad, el sujeto es pasivo, en el entendimiento el sujeto es
activo, es decir, el sujeto aplica activamente sus conceptos. Es posible que yo aprendí lo que significa
verde viendo objetos verdes o aprendí lo que significa pesado, levantando objetos pesados. No habría
problema en decir que ellos surgieron en la experiencia, abstracción o por generalización. Son todos
juicios que surgen de generalizaciones empíricas, pero esto no sería el caso cuando digo, todos los
fenómenos que ocurren en el mundo tienen una causa, esta verdad, dice Kant, no viene de la
experiencia, es una verdad a priori, como el espacio y el tiempo, es una verdad sintética a priori. Las
categorías son conceptos, muy fundamentales para nuestro conocimiento de los objetos, y dice Kant,
son a priori, es decir, son independientes de la experiencia. En términos de Kant, son puras, no están
contaminadas por ninguna experiencia.
Ni conceptos sin intuición que de alguna manera les corresponda, ni intuición sin conceptos, pueden
dar un conocimiento, porque pensamiento sin contenido son vacíos, intuiciones sin conceptos son
ciegas. Si se intentase conocer valiendo solamente de la “razón”, es decir de las formas a priori del
sujeto, no se tendría sino, formas enteramente vacías, y por tanto no se conocería ningún objeto, nada
absolutamente. Lo único que es dado son las impresiones, y solamente sobre la base de estas podrá
elaborarse el conocimiento. “Pensamientos” es decir, formas del sujeto, “sin contenido son vacíos”.
Para Kant lo determinante en el acto de conocer no es tanto el objeto, cuanto más bien el sujeto. Esta
teoría se denomina “idealismo”.