Sensación, percepción y representación
Sensación
Definición. Se habla de sensación cuando un estímulo es capaz de excitar nuestros
receptores (órganos sensoriales) y provocar una reacción de transmisión hacia el cerebro
(centro integrador), el cual registra dicho estímulo como una experiencia que
denominamos sensación.
Características. Los receptores tienen una constitución fisiológica diferente según al
estímulo que son capaces de responder: los receptores para la audición son diferentes de los
receptores de la vista. Sin embargo todos los receptores tienen algo en común, responden a
la ley de todo o nada: si el estímulo es lo suficientemente intenso, o sea sobrepasa el
umbral mínimo necesario para que el receptor evoque una respuesta, esta respuesta sería
una despolarización de la membrana, siempre de idéntica intensidad, independiente de
la fuerza del estímulo. Las diferencias de sensación dependen de:
Las fibras nerviosas.
El número de fibras nerviosas.
La frecuencia de los impulsos transmitidos.
Tipos de sensaciones:
Retina (conos y bastones): se excitan por ondas electromagnéticas que van de
10 -5 a 10 -4 cm. La sensación provocada es la de la luz y colores.
Células cutáneas (corpúsculos de Krauss Pacini): se excitan por ondas
electromagnéticas que van de 10-4 a 10-Z cm. La sensación provocada es de frío o
calor.
Órgano de Golgi (células de Corti): se excitan por vibraciones mecánicas de 20 a
20 000 Hz. Las sensación provocada es de sonidos y ruidos.
Células cutáneas (corpúsculos de Meissner): se excitan por presión. La sensación
es táctil.
Aparato vestibular (células ciliadas): se excitan por movimientos de la cabeza.
La sensación es de equilibro.
Células gustativas: se excitan por sustancias químicas en solución acuosa. La
sensación es gustativa.
Receptores propioceptivos: se excitan por modificaciones químicas y mecánicas
del medio interno. La sensación es de presión y tensión.
Terminaciones nerviosas libres: se excitan por aportes de energía intensa. La
sensación es dolor.
Percepción
Definición. Una vez que llega al cerebro la transmisión nerviosa desde el receptor (que se
manifiesta en el cerebro como un potencial evocado), este registro se somete a una serie de
elaboraciones psíquicas -de las cuales no estamos conscientes- hasta convertirse en una
percepción. Es solo a través de la percepción que el dato se nos aparece con carácter de
objeto. Es lo que Jaspers llamó “conciencia de objeto” y que consideró la función que más
caracteriza a la percepción.
Henri Pierón: “La aprehensión del conocimiento sensorial de acontecimientos exteriores
que han dado lugar a sensaciones numerosas y complejas. Toda percepción es una gnosis.
Proporciona lo percibido, que frecuentemente es llamado también percepción”.
La percepción es el acto de toma de conocimientos de datos sensoriales del mundo que
nos rodea. Esta constituye un mecanismo a través del cual el hombre adquiere el
conocimiento del mundo exterior, o de su propio mundo interior.
Leyes de la percepción:
El todo es más que la suma de las partes: el conjunto percibido es más que la suma
de las percepciones elementales. La percepción de un paisaje en su conjunto es
cualitativamente distinto a si se percibieran separadamente cada uno de los árboles,
cerros y praderas. La totalidad le da un sello a la percepción que la hace incluir las
percepciones elementales y agregar la propia del conjunto.
Tendencia a la estructuración: los elementos perceptivos aislados tienen una
tendencia espontánea a la organización de formas o Gestalten. Si miramos una
nube detenidamente, los detalles perceptivos se van organizando y llegamos a tener
la percepción de una cara, un perfil o un objeto cualquiera. En esta estructuración, la
figura estructurada en la percepción sobresale al fondo que constituye los
elementos NO integrados en esta. La percepción se denomina figura (percepción
= figura), los elementos no integrados a ella constituyen el fondo.
Tendencia a la generalización perceptiva: cuando percibimos una forma,
percibimos simultáneamente un significado. Si percibimos una cruz,
posteriormente seremos capaces de reconocerla independiente del tamaño, del
contexto o de la ubicación en que esté. Una vez captado el signo, podemos
generalizar la percepción.
Tendencia a la pregnancia: la pregnancia es la facilidad con que un objeto es
percibido como figura en relación al fondo. Las figuras simétricas y completas
tienen más pregnancia que las asimétricas e incompletas.
Principio de constancia: las figuras tienden a ser percibidas como simétricas y
completas aunque no lo sean.
Evolución de preformas a forma pregnantes diferenciadas: En los estados
primitivos la percepción está condicionada significativamente por preformas. Con el
desarrollo la percepción actualiza formas pregnantes diferenciadas, más
determinadas por los objetos que por condicionamiento perceptivo a priori. Se nace
con la capacidad de percibir por instinto biológico, la que es una forma básica que
solo distingue un estímulo desde una perspectiva (preformas) y por medio de la
experiencia se adquiere un mayor conocimiento y la capacidad de percibir desde
cualquier ángulo un estímulo (formas pregnantes diferenciadas).
*Pregnancia RAE: Cualidad de las formas visuales que captan la atención del observador
por la simplicidad, equilibrio o estabilidad de su estructura.
*Pregnante: “Lleno de significado”.
Otros condicionantes de la percepción. En cuanto a lo percibido, adquiere una
significación para nosotros, adquiere un “contenido significativo” y pasa a la categoría de
vivencia perceptiva. Los determinantes de tal contenido significativo de la percepción
son múltiples:
La afectividad: el estado emocional, los sentimientos y el estado de ánimo
organizan nuestra percepción. En el fondo, “vemos lo que esperamos ver”.
Experiencia previa: estamos más entrenados para percibir algunas cosas y no otras.
De lo percibido, algunos elementos pasan a primer plano y estructuran la figura
perceptiva. Lo postergado del panorama percibido, pasa a constituir el fondo que sostiene
la figura. Pensemos en cuán diferentemente es percibido un bosque por el comerciante de
maderas, por el artista que busca un motivo estético o por el ecólogo que busca la
integración en la naturaleza. En suma, la percepción es un término, que designa tanto al
proceso que integra y aprehende los datos suministrados por la sensorialidad, con su
referencia a espacio y tiempo como el resultante de ese proceso, como contenido de
conciencia que incorpora en ella al objeto aprehendido.
Tipos de percepciones:
Percepción sensorial: percepción real y objetiva que se obtiene y elabora con la
observación directa del estímulo que impresiona a los aparatos receptores
sensoriales.
Percepción consecutiva o postpercepción sensorial: determinada por la
persistencia de la imagen sensorial después de desaparecido el estímulo,
habitualmente cuando este ha sido muy intenso. Ocupa un lugar intermedio entre lo
perceptivo y lo representativo.
Pareidolias: también llamadas ilusiones fantásticas, consisten en producciones de la
fantasía creadora, a expensas de un material sensorial de limites difusos, por
ejemplo: unas rocas de las cuales se ven casas, cuerpos o cualquier figura, siempre
con conciencia clara de que se trata de una creación propia y NO de una
realidad.
Representaciones
Definición. Son imágenes surgidas de la conciencia, reconocidas como un producto de sí
mismo, son íntimas, carecen de vivacidad y nitidez, DEPENDEN TOTALMENTE de la
actividad psíquica y se modifican por la voluntad.
Características. La representación es la materia prima con que trabaja el pensamiento.
Los objetos concretos y determinados se viven como percepciones y se actualizan en
forma de representaciones. La representaciones a diferencia de la percepción, se refiere a
algo anteriormente percibido, o a algo inventado. Las primeras son las representaciones
mnémicas y las segundas las representaciones de la fantasía.
Representaciones mnémicas (relativo a la memoria): la percepción que el sujeto
actualiza, si bien no es idéntica a la percepción que vivió antes, es muy semejante a
ella. Es experimentada como un producto real, con la evidencia de que se
corresponde a algo ya vivido anteriormente.
Representaciones de la fantasía: se aprecia una variación de aquello que fue
percibido, reacción que se da en relación a la percepción y NO a la sensación
primaria vivida en la percepción. El sujeto asocia datos sensoriales con imágenes
mnésticas distintas de las que integraron aquella vez la correspondiente percepción
primaria. El sujeto la experimenta como un objeto irreal, meramente
representado que había sido vivido anteriormente.
Percepción Representación
Las percepciones son corpóreas. Son incorpóreas.
Aparecen en el espacio objetivo externo. Aparecen en el espacio subjetivo interno.
Tienen un diseño determinado, están completas Tienen un diseño indeterminado, están
y con todos sus detalles ante nosotros. incompletas y solo con algunos detalles ante
nosotros.
Los diversos elementos de la sensación tienen No tienen la frescura sensorial de los elementos
toda la frescura sensorial. de las sensaciones como en la percepción.
Son constantes y pueden ser retenidas Se descomponen y desmenuzan y deben ser
fácilmente de la misma manera. creadas de nuevo.
Son independientes de la voluntad, no pueden Son dependientes de la voluntad, pueden ser
ser suscitadas arbitrariamente y no pueden ser provocadas según el deseo y ser modificadas.
alteradas. Son admitidas con un sentimiento de Son producidas con un sentimiento de
pasividad. actividad.
Tipos de representaciones:
Mnémica: representación de un recuerdo evocado por la memoria.
De la fantasía: representación que no obedece a la existencia de algo real y es una
creación producto de la imaginación del individuo.
Variantes normales en las que participan ambas formas puras son:
Eidética: se da en sujetos que tienen la capacidad de proyectar al espacio objetivo
externo, imágenes que pertenecen a su campo subjetivo, con conciencia de que tal
imagen NO es real y con control de esa capacidad. Se ve con más frecuencia en
niños y en el hombre primitivo.
Onírica: se dan al soñar. Son poco nítidas, dinámicas, inestables, sin conexión
temporal y muchas veces absurdas.
Trastornos de la sensación
Orgánicos
Ya sea del órgano sensorial, del nervio aferente, o en la zona de proyección primaria en el
cerebro.
1. Amaurosis: ceguera.
2. Anacusia, hipoacusia: sordera.
3. Anosmia: falta del olfato.
4. Ageusia: falta del sentido del gusto.
5. Hipoestesia, anestesia, hiperestesia, parestesia: trastorno de la sensibilidad.
6. Agnosias: trastorno de la sensación relacionado a la incapacidad de reconocer la
sensación presente. No está alterado el órgano de los sentidos, ni la vía aferente, ni
la zona de proyección primaria. La sensación se tiene, pero NO se reconoce, no se
hace concordar con el material mnémico anteriormente adquirido.
7. Agnosia óptica: no se reconoce el material visual.
Agnosia óptica espacial: no se reconoce el entorno espacial, no se puede
describir la ordenación espacial de la habitación propia o el trayecto de una
calle, se hace imposible vestirse porque no se capta la estructura espacial de
las vestimentas.
Agnosia óptica de objetos y personas: no se reconocen objetos y personas,
aun cuando se capten el tamaño, forma, la ordenación categorial y la
ordenación espacial.
Agnosia óptica de colores: no se reconoce el sentido semántico de los
colores. Los pacientes se tornan incapaces de ordenar colores iguales, pero
con tonos diferentes. No comprenden el significado de las luces de tránsito,
etc.
Agnosia óptica gráfica y de números: hay incapacidad para leer (alexia
sensorial) y para contar, sumar, numerar, etc. (alexia para números).
8. Agnosia acústica: no se reconoce el significado de las palabras, o el de ruidos, o el
de melodías.
9. Somatoagnosia: se refiere a la incapacidad para reconocer el propio cuerpo.
Autoagnosia: incapacidad para reconocer partes del cuerpo.
Agnosia derecha-izquierda: no se reconoce la lateralidad ni en los objetos
ni en el propio cuerpo.
Anosognosia: no se reconoce una falla funcional en el propio cuerpo (p. ej.,
una parálisis).
10. Estereoagnosia: incapacidad para reconocer objetos mediante el tacto.
11. Sinestesias: una experiencia sensorial real, evoca otra sensación con la cual se liga
y fusiona la primera. Ambas adscritas a órganos sensoriales distintos.
Funcionales
La persona no acusa haber tenido la sensación correspondiente a un determinado estímulo.
Generalmente tiene relación con una vivencia traumatizante que impediría el registro de la
sensación. Cegueras psicógenas, sorderas psicógenas, etc. En los trastornos disociativos y
conversivos se pueden presentar alteraciones de la sensación muy similares a los causados
por motivos orgánicos. Agnosias funcionales, amaurosis funcionales, hipoacusias
funcionales, etc.
Trastornos de la percepción
Cuantitativos
1. Aceleración de la percepción: cuando existe un aumento del número de unidades
de percepción por unidad de tiempo. Si bien captan mayor número de estímulos,
hay menor fijación mnémica y mayor riesgo de error perceptivo (habitualmente
ilusión).
Ejemplo: Una paciente en fase maniacal reaccionaba frente al auditorio localizando
rápidamente cualquier movimiento de las personas presentes, que para cualquiera
hubiera pasado desapercibido. Atenta a todos los gestos, percibiendo todos los
detalles en las expresiones y en las vestimentas para hacer algún comentario irónico.
Mantenía el diálogo con el entrevistador y al mismo tiempo daba la impresión de
que registraba los comentarios que hacían en voz baja los asistentes. Entendía
rápidamente las preguntas y contestaba sin vacilación.
2. Retardo de la percepción: cuando existe una disminución del número de unidades
de percepción por unidad de tiempo. Es frecuente que se le agregue menor fijación
mnémica, con mayor riesgo de error perceptivo (habitualmente ilusiones), ya que no
se logra una buena percepción de conjunto. Recordamos algo en cuanto a su
relación témporo-espacial con otras cosas percibidas. La pérdida de la “visión de
conjunto” induce a error.
Ejemplo: Una paciente deprimida refiere espontáneamente "me siento muy lenta,
me cuesta entender lo que me preguntaban. Cuando han terminado la pregunta yo
todavía estoy captando la primera frase”, “antes era más rápida para entender, si
hasta las películas de la tele no las puedo seguir".
3. Intensificación de la percepción: también llamada hiperestesia, los sonidos son
vivamente oídos, los colores luminosamente vistos. Una teja roja parece una llama,
el sonido del viento es tempestuoso.
Ejemplo: Un paciente bipolar, de actividad pintor, refiere que los cuadros que
realiza estando exaltado "son de tonos muchos más ricos y variados. Cuando estoy
deprimido distingo 4 o 5 variedades de color amarillo. Cuando me pongo maniaco
uso como veinte tonalidades que las percibo muy distintas unas de otras".
4. Debilitamiento de la percepción: la intensidad de la percepción está reducida. Los
colores se ven más parejos, el mundo circundante parece más obscuro y apagado, la
música se escucha monótona, las comidas sin sabor.
Ejemplo: Una paciente deprimida señala que su vida ha perdido el atractivo "antes
me gustaba salir a caminar por el parque cerca de mi casa, me relajaba, lo
encontraba hermoso. Ahora me parece sin gracia, como si siempre estuviera
nublado".
Cualitativos
1. Ilusiones: es la percepción falseada o distorsionada de un objeto real. Esta
deformación se da en relación a la atención, afectividad y a la conciencia.
Ilusiones por inatención: el debilitamiento de la atención dificulta la
captación nítida de las cosas y favorece el error perceptivo.
Ejemplos: Cuando nos acercamos a una persona extraña pensando que era
un amigo. Cuando leemos una palabra que no estaba impresa en el texto,
deformando la percepción de la verdadera.
Ilusiones catatímicas: pese a que la captación sensorial es perfecta, la carga
afectiva predispone una falsa percepción mediante el agregado de
particularidades y atributos que no pertenecen a la sensación real, y que
tienen relación con el estado afectivo predominante. Se observa en todos
aquellos estados en que hay un compromiso afectivo intenso,
particularmente miedo, éxtasis o rabia. En estados de miedo se confunden
formas y objetos con personas al acecho y dispuestas al ataque; oye voces
donde sólo hay ruidos, el sabor y olor de los alimentos se hacen extraños y
desagradables. En estados de éxtasis, la actitud de conmovida contemplación
hace ver que las imágenes
religiosas sonríen, los ruidos próximos son palabras de la imagen, una
corriente de aire es un efluvio emanado de la imagen venerada.
Ilusiones oníricas: la captación sensorial del objeto es perfecta, sin embargo
el compromiso de conciencia predispone a una falsa percepción, frente a la
cual el paciente reacciona contradictoriamente ya que a ratos logra percibir
que se trata de una deformación que él hace de objetos inofensivos que lo
rodean.
Ejemplo: Un conductor cansado maneja de noche. En el trayecto le cuesta
mantener la vigilia, a ratos mientras fija su mirada en la carretera ésta la "ve"
como un amplio océano sin límites a los costados.
2. Alucinaciones: la alucinación es una percepción sin objeto real, sin el estímulo
correspondiente, y con juicio de realidad. Son corpóreas, poseen carácter de
objetividad, tienen un diseño determinado, es decir son habitualmente nítidas y con
frescura sensorial. Por último son independientes de la voluntad y admitidas
pasivamente. Se las llama alucinaciones veras para distinguirlas de las
alucinaciones y de las pseudoalucinaciones. Pueden confundirse con una
experiencia próxima a la representación (pseudoalucinaciones). El juicio de
realidad sobre la alucinación puede oscilar desde la completa certeza (apodíctica) de
una realidad, pasando por la duda, hasta considerarlas irreales (alucinosis). Puede o
no tener relación con el estado afectivo presente en el paciente.
3. Alucinaciones auditivas: Se clasificó las alucinaciones del oído en elementales,
comunes y verbales. Las alucinaciones auditivas elementales corresponden a
ruidos y sonidos sin significación específica: silbidos, zumbidos, rozamientos, etc.
Las alucinaciones auditivas comunes tienen referencia a objetos conocidos: el
movimiento de una cama, el claveteo de una tabla, pasos, etc. Las alucinaciones
auditivas verbales pueden ser murmullos, voces apagadas, conversaciones
inaudibles. Pueden oír una o varias voces simultáneamente. Le dan órdenes, le
inculcan ideas, le hacen comentarios, lo insultan, reprochan y amenazan.
Localizadas en el espacio externo, son enviadas o por un "teléfono", un "altavoz" o
por un aparato indefinido y misterioso. La claridad, intensidad y objetividad de la
alucinación verbal es variable. Lo habitual es que la alucinación cause profundo
desagrado, su contenido por lo general es insultante, degradante y amenazador.
Excepcionalmente puede ser grata, y el paciente señala disfrutar con melodías o
halagos.
Ejemplo: Una paciente parafrénica confiesa después de largas entrevistas, que ella
habla con un espíritu bueno que le da consejos y la crítica cuando hace algo malo.
"Incluso me hace chistes, yo me río y me alegra la vida". Sus familiares confirman
que a menudo habla sola, cuando nadie la observa.
4. Alucinaciones visuales: pueden consistir en imágenes inmóviles o en movimiento,
e incluso en espectáculos animados, de una trasformación caleidoscópica. Las
imágenes van desde un tamaño natural a minúsculas (liliputienses) o gigantescas
(gulliverianas). Objetos, personas, animales (zoopsias), fantasías, constituyen estas
alucinaciones. Pueden ser muy coloreadas y dotadas de gran vivacidad,
impregnadas de simbolismo y mística. A veces tienen un carácter artificial; pueden
estar aplicadas a la superficie de los objetos; sobre el techo o sobre las paredes.
Otras veces por el contrario, están en perspectiva.
5. Alucinaciones olfativas y gustativas: percepción olfativa y/o gustativa sin el
estímulo externo correspondiente. Pueden ser placenteras o desagradables. Son
frecuentes los efluvios celestiales, los olores putrefactos y los sabores a "venenos".
6. Alucinaciones táctiles (hápticas): percepción háptica o táctil, sin el estímulo
externo correspondiente. Los pacientes experimentan que les agarran, les sujetan,
les soplan, les queman, les pinchan, les atraviesan, les hacen cosquillas. También se
incluyen las sensaciones de ser calentados o enfriados (alucinaciones térmicas) o
humedecidos (alucinaciones hídricas). En este grupo se encuentran las alucinaciones
de hormigueo o de perforación, que los pacientes creen producidas por pequeños
animales (gusanos, escarabajos, parásitos), en la piel, intestino y órganos genitales.
7. Alucinaciones cenestésicas: percepción propioceptiva (La propiocepción, sentido
que informa al organismo de la posición de los músculos, es la capacidad de sentir
la posición relativa de partes corporales contiguas) y enteroceptiva, sin el estimulo
externo correspondiente. Son muy variables y muestran fluidas transiciones con
respecto a las alucinaciones táctiles. En estas últimas el énfasis alucinatorio está
puesto en la sensibilidad cutaneotáctil; en cambio en las cenestésicas en la
propiocepción y enterocepción. Se trata de sensaciones de estar petrificado,
desecado, reducido de tamaño, vacío, hueco. Que por dentro se es de oro, de piedra.
Refieren animales instalados en sus órganos o sienten que en su interior se realizan
movimientos o bailoteos extravagantes. Es frecuente que afecten los órganos
genitales, con sensación de orgasmo, estimulaciones eléctricas, o las propias de un
coito.
8. Alucinaciones cinéticas: percepción de movimiento sin el estímulo correspondiente
sobre el órgano propioceptor del músculo, es decir, con ausencia de movimiento. El
paciente experimenta la sensación de que se imprimen los más variados
movimientos a sus miembros, o a todo su cuerpo. Reciben empellones, son tirados
lejos, se les mantiene suspendido en el aire, etc.
9. Alucinaciones catatimicas: percepción en ausencia del estímulo externo
correspondiente. Se hace comprensible (en el sentido Jaspersiano) desde un estado
afectivo del paciente. Si está triste por duelo ve o escucha al familiar perdido. El
culpable oye las órdenes de quienes lo someten al castigo. El extasiado ve a Dios, a
la Virgen, al demonio, siente sus llamados o el contacto de su presencia. El
enfadado escucha risas de quienes se burlarían de él.
10. Alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas: percepción en ausencia del
estímulo externo correspondiente, que carece de significado patológico, y ocurre
antes de dormirse, hipnagógica, o antes de despertar, hipnopómpica. La persona no
está lúcida, y se dan en la transición sueño-vigilia; pero frecuentemente tienen
también relación con un estado afectivo.
11. Alucinaciones funcionales: percepción en ausencia del estímulo externo
correspondiente, pero que se produce durante una percepción normal, gatillada por
ésta, y en simultaneidad.
12. Alucinaciones extracampinas: percepción visual sin el estímulo externo
correspondiente, y que es referida, sin embargo, como proveniente de un estímulo
óptico que se encuentra fuera de su campo visual. El paciente asegura estar viendo a
un ser maligno, de tales características, que lo persigue, pero que siempre se
encuentra a sus espaldas.
13. Alucinosis: consiste en un estado alucinatorio persistente, con la peculiaridad de
que no despierta ninguna interpretación delirante. El individuo reconoce el carácter
patológico del fenómeno.
Trastornos de la representación
Pseudoalucinaciones
La pseudoalucinación es una representación que no tiene base en una percepción real
externa, sino en una "percepción" imaginaria, subjetiva e interna. Cumplen con las
características que definimos para las representaciones normales son imaginarias,
subjetivas, de diseño poco nítido, no tienen la frescura sensorial de las percepciones, no son
retenidas con facilidad, son influenciables por la voluntad, y producidas con un sentimiento
de actividad y no de pasividad. Pero como señaló Jaspers, lo que es exclusivo de ellas y que
las diferencia de las percepciones son las dos primeras características, el ser imaginarias y
subjetivas. En el resto, a veces son muy parecidas.
La diferencia con las representaciones fantaseadas está dada porque en ésta, la recreación
de la percepción es en base a percepciones reales y no imaginarias, subjetivas e
internas. No existe la percepción de voces dentro de la cabeza. "Yo me imagino que
escucho voces dentro de la cabeza", eso sí es una representación fantaseada a diferencia de;
"una voz telepática se me instala dentro de mi cerebro" que corresponde a una
pseudoalucinación. Otra característica que se considera propia de las pseudoalucinaciones
es su reconocido carácter ficticio. Los pacientes las sienten habitualmente como
fenómenos extraños que les son impuestos, que surgen misteriosamente en la intimidad
de la mente. Frente a estos fenómenos el sujeto suele adoptar una actitud de abstracción y
ensimismamiento diferente del verdadero alucinado.
Pseudoalucinaciones verbales: pseudoalucinaciones de contenido verbal.
El sujeto oye su propio pensamiento, las define como "voces interiores",
"murmullos intrapsíquicos", "eco del pensamiento", "pensamiento sonoro".
A veces puede ser la voz de alguien presente, pero oídas siempre en su
propio pensamiento, en su espacio imaginario. Algunos enfermos declaran
oír una "voz sin sonido", una voz "telepática", "mnemotécnica", "una voz de
alma a alma", como si "me hablaran dentro de la cabeza". Como decíamos,
las viven, como fenómenos psíquicos extraños que les son impuestos, y se
acompañan de "trasmisión de pensamiento", "robo del pensamiento" y
"manejo del pensamiento". Todos estos fenómenos pseudoalucinatorios se
han llamado también alucinaciones psíquicas. Debemos señalar que las
pseudoalucinaciones, desde su carácter de impuestos al paciente, significan
un trastorno severo en las cualidades de las vivencias, o sea, en los límites y
el control de su propio yo, y de su identidad. Estas pseudoalucinaciones, dan
lugar a la productividad delirante de influencia, delirio de control y
fenómeno de influencia. Varias de estas pseudoalucinaciones verbales,
habitualmente se describen en el grupo de los trastornos formales del
pensamiento. Nosotros dejamos en ese grupo los desórdenes del
pensamiento que se hacen evidentes para el observador a través del lenguaje,
como es el caso de los bloqueos, pararrespuestas, ecolalia, disgregación,
mente en blanco, etc., reales trastornos de la forma del pensamiento. Por otra
parte el "robo del pensamiento", "inserción del pensamiento", "difusión del
pensamiento" y "manejo del pensamiento", si bien son fenómenos
pseudoalucinatorios -ya que corresponden a representaciones mentales de
imágenes interiores, las cuales se proyectan en el espacio subjetivo interno-
su importancia radica en que evidencian la pérdida de los límites del yo,
de su conciencia de
pertenencia, y de intimidad.
Pseudoalucinaciones visuales: son pseudoalucinaciones de contenido
visual, que como dijimos, también son clasificadas como representaciones
normales, llamadas eidéticas. A veces son representaciones mentales en
forma de ensueños, o de escenas, o de imágenes extraordinariamente
intensas (pseudoalucinaciones de Kandinsky); a veces el enfermo puede ver,
con los ojos cerrados, letras, palabras, frases (pseudoalucinaciones visuales
literales) v otras veces se trata de ideas o de contenidos de la conciencia.
Bernard (1978) señala que estas pseudoalucinaciones tienen gran valor
semiológico. Caracterizan los delirios crónicos, especialmente la psicosis
alucinatoria crónica sistematizada, pero se las puede encontrar en la mayor
parte de las psicosis. El alucinado tiene la impresión de vivir escenas
imaginarias, visiones
interiores, recuerdos sobre los cuales no tiene poder de evocación y que se le
imponen. Kandinsky señala que la voluntad solamente tiene sobre las
alucinaciones el poder de favorecerlas. El sujeto se pone en una actitud de
relajación y pasividad que facilita su producción.
Pseudoalucinaciones verbomotoras: son trastornos de la representación
del lenguaje interior. El paciente experimenta la sensación de que por su
intermedio están hablando otras personas que harían uso de su pensamiento,
cuerdas vocales, labios y lengua. Originalmente descritas por Seglás,
distinguió tres grados: 1. El enfermo tiene la "sensación" de los movimientos
articulatorios del lenguaje. 2. El enfermo esboza movimientos de los labios y
de la lengua. 3. El enfermo habla a pesar suyo.
Pseudoalucinaciones del recuerdo: representaciones que se dan con el
sentimiento claro de ser recuerdos de una supuesta vivencia anterior,
mientras que en verdad no recuerdan nada sino que todo es productividad
actual referida al pasado. Su diferencia con la ocurrencia delirante está en
que en esta última a lo representado se le da una significación anormal. En
la pseudoalucinación NO hay interpretación ni significación anormal, el
paciente relata el fenómeno representado en su mente como si hubiese
existido, sin preocuparse del significado de tal vivencia.
Alucinaciones verdaderas, alucinosis y pseudoalucinaciones
Alucinación verdadera Pseudoalucinación
Trastorno de la percepción. Trastorno de la representación.
Solo una ínfima parte de los pacientes con No tiene corporeidad y aparece en el
trastornos sensoperceptivos presenta espacio subjetivo interior.
alucinaciones verdaderas.
La objetividad y realismo sensorial los La mayor parte de los trastornos
lleva frecuentemente a dudar que los demás sensoperceptivos de los pacientes
no lo sepan tan bien como él, pues el psiquiátricos corresponde a
fenómeno es tan natural, que está al pseudoalucinaciones.
alcance de todos.
Signos de pseudoalucinación:
La noción de la clara existencia del delirio anterior al fenómeno
La perfecta identificación del sujeto con su contenido: "me dicen lo que pienso",
"evocan cosas ciertas que creía olvidadas", "me hacen ver escenas reales de una
vida pasada", "me reprochan, me censuran. Lo que yo mismo digo, pero son muy
severas".
El carácter espiritual de verdad sugerida al alma, que impide las descripciones: "me
sentí como iluminado y apareció una imagen que me habló, no puedo decirles
como era, pero la vi".
La consecuencia de la alucinación en el curso del pensamiento: "cuando quiero ver
a Dios, lo invoco", "pensaba en ello y apareció"
La vaguedad y el poco realismo de las fuentes sensoriales: "segundas voces",
"voces que vienen del estómago", "de ultratumba"
La inconfundible diferencia con los datos normales que recoge el sensorio; "algo
nuevo y distinto que nunca habré visto hasta ahora", "apariciones singulares,
fantástica, que Ud. no puede comprender", seguida de varios intentos por explicar:
"es como si...".
El tipo francamente extrasensorial de la percepción: alucinaciones psíquicas,
percepción del pensamiento, etc.".
Alucinación verdadera Alucinosis
Tiene corporeidad y aparece en el espacio Tiene corporeidad y aparece en el espacio
objetivo externo. objetivo externo.
El paciente vive el fenómeno alucinatorio No es vivida como una realidad, el
como una percepción igual a las demás. enfermo advierte que estas percepciones
son distintas de las reales.
La alucinación verdadera informa de algo El paciente se da cuenta que ese fenómeno
nuevo e insólito. que se escucha o ve, no se asemeja a sus
percepciones habituales, es de naturaleza
distinta.
Podemos decir que en su carácter vivencial, la alucinación verdadera es vivida como un
fenómeno insólito, la alucinosis como un fenómeno ajeno, y la pseudoalucinación como
un fenómeno impuesto.