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Edificios Emblemáticos de Saltillo

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ATENEO

FUENTE
La expresión de un edificio

E S P E R A N Z A D ÁV I L A S O TA
ING. MANOLO JIMÉNEZ SALINAS
Presidente Municipal de Saltillo

MTRO. IVÁN ARIEL MÁRQUEZ MORALES


Director General del Instituto Municipal
de Cultura de Saltillo

SALTILLO, 2021
© D.R. Gobierno Municipal de Saltillo
© D.R. Instituto Municipal de Cultura de Saltillo
© Esperanza Dávila Sota

Coordinador de la edición: Iván Ariel Márquez Morales


Compilador: Humberto Vázquez Galindo
Diseño editorial: Librostudio/Nereida Moreno
Foto portada: Vista posterior del Ateneo Fuente. 1933.
Fototeca del Archivo Municipal de Saltillo.

El cuidado de la edición estuvo a cargo de Iván Ariel


Márquez Morales

En su composición se utilizaron fuentes de la familia Bitter.

ISBN: 978-607-8419-48-7

HECHO EN MÉXICO
MADE IN MEXICO
Todas las ciudades del mundo contienen espacios de singu-
lar relevancia para quienes viven en ellas o las visitan.
En algunos casos pueden ser entornos naturales que
devienen parques aptos para el recreo y el descanso, plazas
donde se convive y se recuerda ―a través de algún busto
escultórico― a los héroes históricos o a las figuras públicas
que lograron metas en beneficio de la sociedad, o construc-
ciones cuya presencia y cualidades a lo largo del tiempo las
han convertido en puntos referenciales y en emblemas de
su comunidad.
Bajo esta perspectiva, y centrándonos principalmen-
te en el rubro de los inmuebles con trascendencia urbana,
en el Gobierno de Saltillo hemos tenido a bien realizar una
serie de libros monográficos que permiten conocer más de
cerca las historias que encierran varios de los edificios de
mayor presencia en la capital de Coahuila.
Dentro del nutrido programa editorial del Instituto
Municipal de Cultura, presentamos con orgullo la presente
colección titulada Edificios emblemáticos de Saltillo, la cual
se conforma de trece títulos que han sido escritos por des-
tacados autores de nuestra ciudad, quienes, con base en sus
diferentes campos de especialización, ofrecen un abanico
amplio de acercamientos a estos emblemas saltillenses que
se han levantado en nuestra tierra a lo largo de los siglos.
4 AT E N E O F U E N T E

Espero que estas publicaciones abonen en el interés


y en la valoración del patrimonio tangible y construido con
el cual cuenta Saltillo, confirmando su perfil como una ciu-
dad de sólidas raíces y de promisorio futuro.

Ing. Manolo Jiménez Salinas


Presidente Municipal de Saltillo
5

Para un servidor resulta motivo de gusto y orgullo presentar


los títulos de la colección Edificios emblemáticos de Saltillo,
tanto por su espíritu de homenaje al patrimonio inmueble
de nuestra localidad, como por el hecho de sumarse a la ya
amplia Colección Editorial del IMCS que hemos llevado a
cabo durante el periodo 2018-2021, y a la cual engalanan los
libros presentes.
Catedral de Saltillo, San Juan Nepomuceno, Archi-
vo Municipal de Saltillo, Centro Cultural Vito Alessio Robles,
Mercado Juárez, Casa Purcell, Teatro García Carrillo, Ateneo
Fuente, Museo Rubén Herrera, Escuela Benemérita Normal
de Coahuila, Recinto de Juárez, Iglesia San Francisco de Asís
y Alameda Zaragoza son los recintos y espacios tratados en
los libros que conforman la presente colección, la cual no
habría sido posible realizar sin la entusiasta y valiosa parti-
cipación de las reconocidas autoras y los destacados autores
de los textos y de las fotografías que dan forma a cada una de
las publicaciones. A ellas y ellos les agradezco su disposición
y talento para dar vida a esta serie editorial, porque con sus
conocimientos, investigaciones y capacidades de observa-
ción analítica, en cierta forma han vuelto a construir y han
traducido, a través del lenguaje escrito, cada uno de los edi-
ficios y espacios tratados, revelando lo que en ellos hay de
interés y de trascendencia patrimonial.
6 AT E N E O F U E N T E

Agradezco al ingeniero Manolo Jiménez Salinas su


permanente apoyo y confianza para ratificar el valor y alta
estima que le damos en Saltillo a las artes y a la cultura en
todas sus ramas y manifestaciones, y al público destinatario
de estos libros, le agradezco las lecturas que haga de ellos a
lo largo de los años, con la confianza de que habrá de ateso-
rar estas entrañables ediciones.

Mtro. Iván Ariel Márquez Morales


Director del Instituto Municipal de Cultura de Saltillo
Fachada principal del Ateneo Fuente.
Fotografía: Germán Siller.
Don Nazario S. Ortiz Garza. Tomada de: Crónica ilustrada de la celebración de
las Fiestas Patrias en la ciudad de Saltillo. Reseña de la solemne inauguración
del Ateneo Fuente apadrinada por el Sr. Presidente de la República. Agustín
Vega, editor. México, D.F. 1933.
11

¡Qué alacridad de mozo,


en el espacio airoso,
henchido de presencia!
“Cima de la delicia”
Jorge Guillén

Pórtico

Cuando se mira el edificio del Ateneo Fuente vienen a la me-


moria los versos del poeta Jorge Guillén, cantor de la vida y
la esperanza. La casa del Ateneo, que ha cobijado a tantos en
la adolescencia y que este 2021 cumple ochenta y ocho años,
sigue abriendo sus brazos a múltiples generaciones de es-
tudiantes con la alegría de un joven recién acicalado, hen-
chido de presencia en el recuerdo y en el ayer, pero con la
mira puesta en el porvenir. Al amparo del Ateneo Fuente y
en su emblemático edificio, se forman hoy los coahuilenses
del mañana.
12 AT E N E O F U E N T E

Avenida Universidad al norte de la ciudad de Sal-


tillo y con rumbo hacia el oriente. A lo lejos se divisa el majes-
tuoso edificio del Ateneo Fuente, y en la medida en que nos
acercamos al bulevar Venustiano Carranza resalta aún más
entre los edificios de los alrededores. Y no sólo por su altu-
ra. El edificio, erguido en franco reto al tiempo, parece tender
sus brazos a la comunidad ateneísta. Su peculiar desplante y
estilo arquitectónico son una generosa invitación a trasponer
el umbral. “Su planta y figura frontal tienen similitud con la
imagen de una madre que da la bienvenida a sus hijos. Esta
metáfora que alude a la cultura es perfecta al ideal ateneísta”.1
Cual madre amorosa, el edificio acoge a todos en su seno.
La sede actual del Ateneo Fuente, en la confluen-
cia del bulevar Venustiano Carranza y la avenida Universi-
dad, es un moderno y bello edificio construido exprofeso
para alojar a la institución y uno de los más emblemáticos
de la ciudad de Saltillo. Inaugurado en 1933, a finales de 2016
fue declarado patrimonio cultural del estado por el gobierno
de Coahuila, a fin de que no sea modificada su arquitectura
ni se levanten construcciones que alteren su entorno, ade-
más de asegurarle recursos federales para su conservación.

El Ateneo y la antigua sede


El Ateneo Fuente es una institución educativa con más de
ciento cincuenta y tres años de existencia. Concebida en sus
inicios como escuela preparatoria y de estudios superio-
res, dio vida a muchas de las escuelas y facultades que hoy
forman la Universidad Autónoma de Coahuila, y es piedra

1
Jesús Ramírez Rodríguez. La obra de Zeferino Domínguez Villarreal en el
siglo XX. Gobierno del Estado de Coahuila, Conaculta, Icocult, 2007, p. 31.
13

Vista posterior del edificio. 1933. Fototeca del Archivo Municipal de Saltillo.
14 AT E N E O F U E N T E

angular de su nacimiento en 1957. Considerada una de las


insignias coahuilenses de la educación, su influencia se ex-
tiende a lo largo y ancho del país y más allá de sus fronteras,
a través de más de cincuenta mil egresados y cientos, quizá
miles, de prestigiados maestros.
La hoy Escuela de Bachilleres Ateneo Fuente se fun-
dó por mandato de la Ley de Instrucción Pública del 11 de julio
de 1867. Su apertura tuvo lugar en una solemne velada efectua-
da el 1 de noviembre de ese mismo año en un recinto temporal,
recia casona saltillense hoy conocida como “Casa Carrillo”, en la
calle de Juárez, a un costado del Palacio de Gobierno.
La casa daría alojamiento a los primeros alum-
nos, maestros, director y empleados del Ateneo, en tanto
estuviese listo el inmueble del antiguo convento francisca-
no de San José de Saltillo, en el que hasta entonces funcio-
naba el Colegio Público, fundado y dirigido por el padre Ma-
nuel Flores Gaona. Conforme a la mencionada ley, el colegio
debía integrarse al nuevo Ateneo Fuente y éste ocuparía su
edificio, por lo que sus instalaciones fueron sometidas a re-
paración y adecuaciones para recibir a la nueva institución.
Tres meses funcionó el Ateneo en la Casa Carrillo, antes de
pasar a ocupar el restaurado exconvento de San José, que se-
ría su sede durante sesenta y cinco años, de 1868 a 1933.
Según una carta dirigida por el general Victo-
riano Cepeda al diputado Antonio García Carrillo,2 la nueva
institución ocupó el inmueble el 1 de febrero de 1868. Aquel
primer edificio del Ateneo era una vieja construcción de una
sola planta. A ambos lados de la puerta principal se encon-
traban las aulas, los distintos departamentos administrati-

2
“Algunas notas sobre la historia del Ateneo Fuente”. Revista Vanguar-
dia. Saltillo, No. 8, diciembre de 1942, pp. 17 y 50.
15

vos y el salón de actos. Amplios corredores rodeaban un pa-


tio con jardines arbolados, veredas y bancas de ladrillo, y al
centro una fuente. Con el tiempo se agregaron el refectorio
y los dormitorios para alumnos internos, los laboratorios de
física y química, el gabinete de historia natural, la biblioteca
y el área para practicar actividades de educación física.
El deporte ha sido un tema obligado y practicado
por los estudiantes desde los inicios, y los equipos ateneístas
han recorrido muchas veces el sendero del triunfo a través
de los más de ciento cincuenta años del plantel, contribu-
yendo en gran medida al epíteto de “Glorioso” que el Ateneo
Fuente lleva en su nombre.
Las canchas deportivas del edificio viejo se habili-
taron en la esquina opuesta a los dormitorios, donde se cru-
zan las actuales calles de General Cepeda y De la Fuente. Ahí
comenzó la historia gloriosa del deporte ateneísta, con en-
cuentros y partidos en los que el Ateneo obtuvo los primeros
trofeos, continuando el ejemplo, a lo largo de su historia, con
la conquista de innumerables premios en todas las discipli-
nas. Un gran danés es la mascota de la escuela y los equipos
llevan con orgullo el nombre de “Daneses del Ateneo”.
En el edificio actual, los campos deportivos y can-
chas para entrenamiento de los equipos y encuentros en las
diversas disciplinas ―como béisbol, fútbol soccer, volibol y
fútbol americano―, se construyeron hacia el oriente del te-
rreno, después de los edificios. Esa parte, pequeño inmueble
aislado, construido originalmente para alojar el antiguo ob-
servatorio meteorológico, se convirtió en el Salón del Deporte
Ateneísta, y guarda la historia y los trofeos de los Daneses.
Una vez que el Ateneo ocupó sus nuevas instalacio-
nes en 1933, el viejo edificio tuvo diferentes destinos. En 1965
16 AT E N E O F U E N T E

Trabajadores de la construcción. 1932. Fototeca del Archivo Municipal de Saltillo.

Vista aérea del Ateneo Fuente. 1933. Fototeca del Archivo Municipal de Saltillo.
17

se le derrumbó para levantar el Edificio Coahuila, y se demolió


en 2013 para dar paso a la Plaza Ateneo, en homenaje a la insti-
tución que había formado ahí a más de sesenta generaciones.
El cambio de sede motivó sendas despedidas por
parte de los alumnos que, ya desde entonces, cultivaban la
poesía:

Han florecido sobre


tus muros centenarios
las ramas del almendro…
Se ha roto el cuenco de oro
junto a la fuente de aguas
cristalinas y puras.
¡Salve! Padre Ateneo…
Tus hijos te respetan
y queman el incienso
de su agradecimiento…
sobre las piedras mudas
de tus añosos muros.3

La idea de construir un nuevo edificio surgió a


raíz del Congreso Nacional de Estudiantes realizado en 1930
en la ciudad de Monterrey, al que concurrieron representan-
tes estudiantiles de todo el país. Uno de los temas principales
fue la creación de la Universidad del Norte, para atender la
demanda de estudios superiores en la región. La mayoría de
los congresistas dieron su voto a favor de su establecimiento
en la ciudad de Saltillo, y el gobernador de Coahuila, don Na-
zario S. Ortiz Garza, decidió construir el edificio del Ateneo
3
Antonio Cabello Moreno. “Homenaje a Rubén Moreira Cobos”. Casa de
Coahuila. Revista Cultural. Segunda Época, Año IV, No. 25, julio, agosto,
septiembre 1966, pp. 74-89.
18 AT E N E O F U E N T E

Fuente para alojar la institución y con la mira puesta en la


futura universidad norteña, proyecto que finalmente derivó
en la apertura de universidades estatales en las entidades.
El estado de Coahuila tuvo en don Nazario a un
gobernador con grandes miras, que supo abrirle camino a
la educación y la proveyó de edificios funcionales y de per-
durable construcción y bello estilo arquitectónico. El Ate-
neo Fuente no fue la institución matriz de la Universidad del
Norte de México, pero sí la generosa madre que dio vida a la
Universidad Autónoma de Coahuila y a un gran número de
sus escuelas y facultades, formándolas y alojándolas dentro
de sus instalaciones.

El júbilo de la inauguración
Desde sus inicios, el Ateneo Fuente vino a transformar la vida
de Saltillo. Su presencia ha sido de tan alto valor para los gobier-
nos y la comunidad saltillense, que desde los primeros años se
hizo costumbre enlazar las fechas significativas para la insti-
tución, con las festividades cívicas locales y nacionales de más
trascendencia. A su vez, los actos cívicos de mayor importancia
quedaron ligados a las celebraciones y aniversarios del Ateneo.
La inauguración de las salas acondicionadas es-
pecialmente para los laboratorios de química y física y el ga-
binete de historia natural en el edificio viejo tuvo lugar en
1888, en ceremonia inmediata al acto inaugural en el que
el gobierno dio apertura a la primera biblioteca del estado,
ubicada en el Palacio de Gobierno. En 1894 también se eli-
gió el 16 de septiembre, fecha del inicio del movimiento de
independencia, para inaugurar la Biblioteca del Ateneo, en
un local construido especialmente para alojarla. El maestro
19

José García de Letona, orador oficial de la ceremonia, exaltó


el sentimiento al elevar, al mismo rango, ambos sucesos:

Hoy celebramos el Aniversario sublime de la Inde-


pendencia nacional; hoy cantamos a los que con san-
ta y heroica abnegación dieron su vida por la vida de
la patria… Ellos emanciparon a México en lo político:
procuremos nosotros emanciparlo en lo intelectual.

Casi cincuenta años después, el gobierno estatal


incluyó la inauguración de la Biblioteca Pública del Estado “Ma-
nuel Múzquiz Blanco”, ubicada en la Alameda Zaragoza, dentro
de los actos oficiales programados para los festejos del LXXV
Aniversario del Ateneo Fuente, el 1 de noviembre de 1942.
La costumbre se confirmó definitivamente en
1933. Esta vez se unían la celebración de las fiestas patrias
por el 123 Aniversario del inicio de las luchas de indepen-
dencia, y la inauguración de la nueva casa del Ateneo Fuen-
te. Se resaltaba, así, la importancia del gran edificio que en
esos momentos entregaría el gobierno, para la educación de
las nuevas generaciones. La crónica relata:

El Estado de Coahuila es una de las pocas entidades


federativas que se guarda mucho de celebrar, año tras
año, rutinariamente, las más trascendentes fechas de
nuestra historia. El gobierno coahuilense va más allá
de la celebración insustancial e intrascendente de las
fechas luminosas de nuestra libertad: ese gobierno, el
día 16 de septiembre de este año conmemoró el adve-
nimiento de la libertad de México inaugurando el más
importante centro educativo del norte de la Repúbli-
ca: el “Ateneo Fuente”.
20 AT E N E O F U E N T E

El “Ateneo Fuente” ha sido llamado “el


primer palacio escolar en la República”; en él se im-
partirá la enseñanza Secundaria y Preparatoria por
un personal docente de reconocida competencia; su
costo fue de un millón de pesos, y, como obra del pue-
blo y de un gobierno que ha sabido hacer honor a las
aspiraciones de los coahuilenses, esa institución lle-
nará una función vital en el Estado: la de difundir la
alta cultura desde sus aulas”.4

El último año de la administración de don Nazario


S. Ortiz Garza se inauguró el nuevo edificio. Los actos progra-
mados para la inauguración y la celebración de las fiestas pa-
trias se prolongaron durante cinco días, del 13 al 17 de septiem-
bre, y la invitación se extendió a toda la población saltillense.
Ese año de 1933, la celebración del aniversario
de la Independencia en Saltillo revistió una importancia sin
precedentes, por la entrega del nuevo edificio del Ateneo. La
inauguración se unió a las celebraciones patrias para darle
mayor lustre a una y otras. El programa incluía también la
apertura del Salón de Recepciones del Casino de Saltillo, de-
corado, como el Ateneo, por el maestro Salvador Tarazona.
Las festividades iniciaron el día 13 con una emoti-
va velada literario–musical organizada por la propia institu-
ción en el salón de actos del Ateneo viejo, a modo de despe-
dida del antiguo edificio. Presidieron la velada el gobernador
Ortiz Garza y el director del colegio, ingeniero Carlos E.
Martínez, y asistieron padres de familia, maestros, alumnos

4
Crónica ilustrada de la celebración de las fiestas patrias en la ciudad
de Saltillo. Reseña de la solemne inauguración del Ateneo Fuente apa-
drinada por el Sr. Presidente de la República. Agustín Vega, editor. Mé-
xico, D.F., [1933], p. 3.
21

y personal de la institución, así como invitados de la socie-


dad saltillense. Don Tomás Berlanga, exdirector del plantel,
pronunció un elocuente discurso para exaltar al colegio que
mes y medio después cumpliría sesenta y seis años de exis-
tencia. El Ateneo representaba, según la crónica del evento:
“El símbolo del pasado cultural glorioso para Coahuila. Por él
desfilaron como estudiantes muchos jóvenes que al decurso
del tiempo, se convirtieron en Señores de Pueblos o de for-
tunas, sabios, profesionistas de gran valía…”.5
La nostalgia reinaba en los estudiantes, que deja-
rían para siempre las aulas, patios y corredores de la casona que
durante tantos años hospedó amorosamente a su alma mater.
El día siguiente, 14 de septiembre, los saltillenses
abarrotaron el elegante Teatro Obrero de la ciudad, ubicado
en la calle de Aldama, para presenciar un “cuadro lleno de
majestad y de grandeza” en la velada de coronación de Cu-
quita I, reina del Ateneo y de las Fiestas Patrias, acompañada
de su fastuosa corte de altezas reales, duquesas, princesas
y embajadoras. Causó gran expectación la entrada de la rei-
na, quien se encaminó a ocupar “el solio que para el objeto
se destinaba”. Entreverada con la ejecución de piezas mu-
sicales, tuvo lugar la solemne coronación de la reina por el
gobernador, don Nazario S. Ortiz Garza, y en seguida la sa-
lutación a Cuquita I, pronunciada por el prestigiado poeta
y escritor Manuel Múzquiz Blanco, quien también declamó
una poesía dedicada a Saltillo. La crónica anónima relata
cómo se dio término a la elegante velada:

Nuevamente déjase oír una marcha triunfal y enton-


ces, llena de gentileza y dando por terminada la velada,

5
Ibid., p. 25.
22 AT E N E O F U E N T E

Su Majestad abandonó el trono al que la simpatía del


pueblo de Saltillo en general la hacía merecedora. En
medio de palpitantes manifestaciones de placer, cruzó
el salón, llevando en sus labios siempre la misma dulce
y encantadora sonrisa, con la que correspondió con ex-
ceso a las entusiastas aclamaciones del público.6

María del Refugio Rodríguez Cavazos, la bella rei-


na, era una estimada señorita hija de reconocida familia sal-
tillense, igual que eran las princesas y duquesas que forma-
ron su corte de honor, damitas muy conocidas de la sociedad
de Saltillo y otras ciudades del estado.
La inauguración del Ateneo tuvo lugar el día 15
en la mañana, y luego del acto se ofreció un banquete en el
Casino de Saltillo en honor de su constructor, don Nazario S.
Ortiz Garza. Esa misma noche se inauguró el “Gran Salón de
Recepciones” del Casino, con un suntuoso baile.
A las 11:00 de la noche se dispararon veintiu-
na salvas y se echaron a vuelo las campanas de las iglesias
mientras Ortiz Garza vitoreaba a los héroes que nos dieron
patria y libertad desde el balcón del Palacio de Gobierno. El
día 16 se efectuó el desfile cívico y una serenata en la Plaza de
Armas, y en la noche se llevó a cabo la inauguración oficial
del magnífico Paraninfo, que para muchos significó la ver-
dadera inauguración del nuevo edificio del Ateneo Fuente.
Los festejos se prolongaron hasta el día 17. Du-
rante la mañana hubo un combate floral en la calle de Vic-
toria y la Alameda, en la tarde una corrida de toros y en la
noche kermés y fastuoso baile en el nuevo Ateneo. Los cam-
pos deportivos se alumbraron con juegos pirotécnicos y el

6
Ibid., p. 26.
23

júbilo y la alegría predominaron en el baile, que se prolongó


hasta muy entrada la noche, mientras en los jardines se ju-
gaba con flores artificiales y hermosas señoritas, vestidas de
gitanas, predecían la buena ventura y vendían sarapes trico-
lores con leyendas alusivas a las festividades en los pasillos.
En otros lugares del edificio recién inaugurado se servía la
cena, acompañada con vinos y cervezas: “Pueden calcularse
no menos de diez mil personas las que se encontraban allí
reunidas y que invadían totalmente el recinto del Ateneo...”.7

La expresión de un edificio
La primera piedra del edificio se colocó el 15 de abril de 1932, y
diecisiete meses después se daban los últimos retoques para
su inauguración el 15 de septiembre de 1933. La superficie de
terreno adquirida por el gobierno era de noventa y siete mil
metros cuadrados y la construcción ocupó veintiséis mil. El
edificio del Ateneo se ubicó hacia el lado sur, dejando terreno
disponible para otras construcciones. La visión de los proyec-
tistas hizo posible, años después, la idea del campus univer-
sitario, en ese entonces un concepto desconocido en Méxi-
co, pues todavía no se construía la Ciudad Universitaria de la
UNAM, y permitió construir en los terrenos un campus inte-
grado por los edificios de la Rectoría, Planeación Universita-
ria, las facultades de Jurisprudencia y Ciencias Químicas y la
Escuela de Idiomas de la Universidad Autónoma de Coahuila.
Al momento de ponerse en servicio, el edificio del
Ateneo constaba de veinte aulas, dos talleres para dibujo, cua-
tro laboratorios, cuatro anexos de aulas, cuatro grandes salones
destinados a biblioteca, pinacoteca, museo y salón de estudios,
7
Ibid., p. 37.
24 AT E N E O F U E N T E

Torre escalonada. Fachada principal. Fotografía: Germán Siller.


25

además del Paraninfo, el edificio central de oficinas adminis-


trativas, cuatro núcleos de servicios sanitarios y una pequeña
construcción aislada para el observatorio meteorológico.
Para construirlos se emplearon aproximadamen-
te ochocientos obreros y se necesitaron, en números cerra-
dos, dos mil toneladas de cemento, dos millones quinientas
mil piezas de ladrillos, cien mil bloques de cantera, quinientas
toneladas de hierro estructural y corrugado, veinte mil me-
tros cuadrados de mosaico y quinientas puertas y ventanas
con veinticinco mil vidrios. En instalaciones eléctricas y sa-
nitarias se utilizaron seis mil quinientos metros de tubo con-
duit, dieciocho mil de cable para corriente eléctrica y cinco mil
de tubería de fierro galvanizado. En el Paraninfo se instalaron
tres mil lámparas y se distribuyeron trescientas sesenta entre
las terrazas y el frente, además de las instaladas al interior de
salones y oficinas administrativas.8
Con una mayor población escolar y nuevas ne-
cesidades educativas, la planta física se modificó posterior-
mente con seis edificaciones más. El edificio cuenta hoy con
cuarenta aulas, dos centros de cómputo, dos laboratorios de
física, dos de química, uno de biología y uno de matemáti-
cas, un salón audiovisual, un salón del deporte, una pinaco-
teca, una biblioteca, un museo de historia natural, dos archi-
vos históricos, seis núcleos de servicios sanitarios, baños y
vestidores para equipos deportivos, gimnasio para pesas, un
almacén de mantenimiento electrónico y otro más de mate-
rial y equipo de utilería.
En términos generales, la planta arquitectónica
de conjunto se despliega en forma de “H” para destacar, de

8
Los cuatro años de gobierno del Sr. Nazario S. Ortiz Garza. 1929-1933.
Saltillo, Coah., México, [1933], p. IX.
26 AT E N E O F U E N T E

manera natural, la parte central de la construcción, que se


desplaza horizontalmente en el eje norte-sur y une los ex-
tremos en la intersección de los ejes oriente-poniente. Con
una altura de veintisiete metros, el edificio central se extien-
de a cinco pisos en forma ascendente y escalonada para em-
bonar con las crujías de las aulas, desplantadas de oriente a
poniente en un único piso hacia el frente y hacia atrás, for-
mando los extremos verticales de la “H”.
La sección central es la de mayor envergadura y
contiene el acceso principal, el vestíbulo, la torre escalonada
y el Paraninfo. En la parte central, la construcción se desplaza
a ambos lados de la torre en cuatro amplias salas, dedicadas
―las del ala sur― a la Biblioteca “José García Rodríguez” en la
planta baja, y al Museo de Historia Natural “Rafael B. Narro” en
el segundo nivel, mientras que las salas del ala norte alojaron
originalmente, en el primer nivel, un gran salón de estudios,
transformado en los últimos años en salas de cómputo, y en el
segundo piso la Pinacoteca “Rubén Herrera”.
El elemento principal de la fachada delantera es
la torre escalonada, que se eleva hasta cinco pisos de altura.
Su volumen central se divide en tres secciones marcadas por
tres grandes arcos de acceso de doble altura que descansan
en una terraza en el segundo piso. El diseño continúa en el
tercero con tres grandes ventanales, repetidos en el cuarto,
aunque terminados en arcos de medio punto para suavizar la
elevación del remate de la fachada hasta el quinto nivel. El di-
seño escalonado de la torre se logra con la reducción simétri-
ca ascendente de los módulos que, en diferentes pisos, embo-
nan a ambos lados del volumen central. El primero y segundo
pisos forman el primer escalón, mientras que el segundo se
reduce a dos módulos de construcción a cada extremo en el
27

tercer piso. El cuarto piso forma el tercer escalón de la torre y


tiene sólo un módulo a cada lado, para dar paso al despliegue
del remate central, elevado a un nivel más de altura. Los tres
esbeltos arcos que se elevan al segundo piso dan la bienveni-
da y forman un recibidor abierto, en cuyo fondo tres enormes
puertas de dos hojas dan acceso al vestíbulo.
Al exterior, la decoración ligera de las fachadas
hace resaltar las columnas recubiertas de cantera con carac-
terísticas del estilo Art Déco. La fachada principal sobresale
por la esbeltez que le da su configuración geométrica. La no-
table armonía del conjunto se aprecia mejor en perspectiva,
igual que a la caída de la tarde se aprecian con mayor nitidez
los múltiples claroscuros que embellecen el edificio. A este
respecto, apunta Jesús Ramírez:

La percepción visual de este elemento arquitectóni-


co es imborrable para el observador, ya que tiene una
eficiente iluminación natural, que se torna en un jue-
go infinito de luz y sombras, visión que hace resaltar el
decorado interior del inmueble, sobresaliendo el uso
de relieves adosados, rodapiés, jardineras, lámparas,
pavimentos, lambrines, mascarones, herrería, carpin-
tería y los principales rasgos del Art Déco.9

Preside la gran explanada frente al edificio el


monumento a Juan Antonio de la Fuente, prestigiado juris-
ta saltillense que alentó y preparó la fundación del colegio y,
al fallecer unos días antes de la promulgación de la ley que
mandó su apertura, le dio su nombre. La escultura, erigida
en 1910 por el Gobierno de Coahuila y la Sociedad de Alum-
nos “Juan Antonio de la Fuente”, fue obsequiada a la ciudad
9
Jesús Ramírez Rodríguez, op. cit., p. 32.
28 AT E N E O F U E N T E

en ocasión del primer Centenario de las luchas de indepen-


dencia. Colocada originalmente en la Alameda Zaragoza, se
trasladó en 1935 a la nueva sede del Ateneo.10 Ejemplo de ho-
nor y de servicio a la república, el diplomático que defendie-
ra a México en las cortes europeas parece refundirse en la
fachada del edificio que custodia.

El lenguaje de la monumentalidad. El vestí bulo


El vestíbulo eleva su altura a cinco pisos circuidos por am-
plios mezanines de distribución a las oficinas administrati-
vas. Dos escalinatas dobles situadas a ambos lados del vestí-
bulo llevan a los pisos superiores. En lo alto, el último piso de
cuatro muros ciegos se corona con una cuadrícula a base de
prismáticos que dejan pasar la luz natural.
Sobresalen en la planta baja las recias columnas
que sostienen los mezanines. En grupos de tres, sus fustes
están pintados semejando mármol negro, y los capiteles lu-
cen figuras geométricas pintadas en color dorado que armo-
nizan perfectamente con el estilo arquitectónico del edificio.
Le otorgan elegancia y monumentalidad al vestí-
bulo dos grandes murales ejecutados al temple por el pintor
español Salvador Tarazona en los descansos de las escalina-
tas. El que decora el descanso del lado norte retrata un mo-
mento de la construcción del propio inmueble. Entre peo-
nes de albañil, yeseros, carpinteros, electricistas, herreros,
escultores, decoradores y pagadores, el artista se pintó a sí
mismo y a su ayudante, el profesor Miguel Santana, en un
andamio, en el acto de ejecución de las primeras líneas del

10
José María García de la Peña. Ateneo Fuente. 1867-1983, Universidad
Autónoma de Coahuila, 1984.
29

Torre principal, pisos superiores y tragaluz. Fotografía: Germán Siller.

Columnas del vestíbulo. Fotografía: Germán Siller.


30 AT E N E O F U E N T E

mural. Y cada uno ocupado en su respectivo oficio, también


retrató al arquitecto Roberto Zwain y a los constructores de
la obra, ingeniero Zeferino Domínguez Villarreal y Antonio
Blas “El Chato” Cortinas, director responsable.
El mural en el descanso de la escalinata del lado
sur lleva el nombre de “La fundación de Saltillo” y es una pin-
tura histórica que retrata tal momento solemne; en ella se
percibe una exuberante vegetación y un límpido atardecer
como los que se ven en la ciudad. Como figura central apa-
rece el conquistador Francisco de Urdiñola, a quien en la
época todavía se consideraba el fundador de la antigua Villa
de Santiago del Saltillo, título que rigurosas investigaciones
históricas posteriores le atribuyeron al capitán Alberto del
Canto. Ambos murales miden 590 x 608 centímetros.

El lenguaje de lo estético. El Paraninfo “Dr. Dionisio


García Fuentes”
En las universidades europeas, el paraninfo es el lugar en el
que se dictan lecciones y se realizan los actos sobresalientes
de la comunidad universitaria. En tal concepto se construyó el
del Ateneo Fuente, y con la ya, para entonces, larga historia de
lo que representaba para la comunidad ateneísta y la socie-
dad saltillense el salón de actos de su antigua sede.
Enlazadas la apertura del edificio y las fiestas cí-
vicas de la Independencia, el día 15 tuvo lugar la inaugura-
ción del nuevo edificio del Ateneo Fuente, y el 16, en la noche,
la inauguración solemne del majestuoso Paraninfo. Presidió
la velada el subsecretario de Educación, Jesús Silva Herzog.
Curiosamente y aun cuando se utilizó su recinto
para la ceremonia de inauguración del nuevo edificio, el her-
moso Paraninfo tuvo la suya propia el día siguiente, con una
31

velada literario–musical. El subsecretario hizo la declaratoria


inaugural a nombre del secretario de Educación y pronunció
emotivo discurso. Dijo que, contrariamente a lo que se piensa,
en la provincia mexicana hay grandes intelectuales a quienes
los arraigados en la capital de la república nada tienen que
enseñar, y que es del interior de donde sale la fuerza que une
el pensamiento de los mexicanos. Y destacó: “El Gobierno que
hace escuelas así, al mismo tiempo hace un pedestal y tiene
derecho a una luminosa inmortalidad”.11 Y tenía razón. Al go-
bernador Nazario Ortiz Garza se le recuerda muy especial-
mente por la construcción del emblemático edificio. De toda
su obra, esta edificación es, sin duda, la que le ha rendido fama
y prestigio por más tiempo y le asegura un lugar en la poste-
ridad. La comunidad ateneísta se ha ocupado de mantener en
pie la figura de don Nazario como constructor del Ateneo.
El Paraninfo conforma una parte importante
del edificio central del Ateneo y favorece en gran medida
su grandiosidad. Su interior incluye importantes elemen-
tos artísticos de integración arquitectónica realizados por el
maestro español Salvador Tarazona. Los dos paneles a am-
bos lados de la boca del escenario, de medidas aproximadas
a los tres por seis metros, contribuyen a darle mayor luci-
miento a los eventos que ahí tienen lugar.
Con el tema de la vocación del hombre por la ex-
perimentación y la comprobación científica, el ubicado a la
izquierda del escenario, “La ciencia. Herencia de Occidente”,
representa una escena de laboratorio. La figura central es
un sabio maestro, de pie, y lleva en sus manos los resultados
de sus conocimientos; a los lados, dos jóvenes sentados ex-
perimentan abstraídos con probetas y aparatos científicos.
11
Crónica ilustrada…, op. cit., p. 38.
32 AT E N E O F U E N T E
33

Se sabe que un estudiante conocido como “El Chandengue”


posó para la figura del joven que mira por el microscopio.
Agustín Isunza, alumno del Ateneo en los prime-
ros años de los treinta y miembro de la generación que es-
trenó el edificio, dejó impresas sus memorias:

El nuevo edificio era hermoso y tenía muchas entra-


das que harían imposible al viejo Merejo vigilarlas a un
tiempo para impedirnos entrar si llegásemos con algún
retardo o sin saco y corbata. En los muros del Paraninfo
había tumultos de matices en los cuadros magníficos
del pintor Tarazona. Allí había quedado el retrato del
“Chandengue”, uno de los muchachos más pintores-
cos, locuaces y buscabullas, emulando en el mural a un
hombre de ciencia, en lo que más tarde se convirtió.12

Merejo era el sobrenombre de Hermenegildo


Villanueva, el portero encargado de tocar la campana que
anunciaba la entrada y salida de las clases en el antiguo edi-
ficio. A causa de la distribución del nuevo inmueble y las au-
las ubicadas en pasillos de libre acceso, ya no podía detener
a los alumnos sin saco y corbata para llevarlos a la dirección,
de modo que sólo le quedó la obligación de tocar el pode-
roso timbre que sustituyó a la sonora campana. El antiguo
portero pasaba el tiempo en la prefectura platicando con los
maestros, viejos conocidos suyos desde que fueron estu-
diantes en el Ateneo viejo, y con los antiguos egresados que
llegaban a visitar su escuela.
12
Agustín Isunza Aguirre. Ateneo de mis mocedades. Asociación de
Ateneístas en el D. F., México, 1959, p. 32.

Monumento a Juan Antonio de la Fuente.


Fotografía: Germán Siller.
34 AT E N E O F U E N T E

Florencio Barrera Fuentes también recuerda en


sus memorias de estudiante: “La figura del hoy doctor Ricar-
do Ramos, que por el treinta y tres era sólo el simpático, re-
lajiento y popular ‘Chandengue’; su cabeza sirvió de modelo
para pintar la de un afamado laboratorista”.13
El panel a la derecha del espectador, “Las raíces
prehispánicas”, remite a las características propias del gé-
nero histórico y solemne y exalta el mestizaje al que alu-
de José Vasconcelos en el lema de la Universidad Nacional
Autónoma de México: “Por mi raza hablará el espíritu”. Para
conferir relevancia al tema de la preconquista, Tarazona
representó en el cuadro tres idealizadas figuras indígenas,
una masculina al centro, y a los lados dos mujeres sentadas
para completar el triángulo.
El Paraninfo ha conservado su diseño original.
Adornan su sala de butacas once pares de robustas columnas
que enmarcan ocho ventanales de austeros emplomados. En
uno de ellos destaca el escudo del Ateneo y en el lado opuesto
el escudo de la Universidad Autónoma de Coahuila. Sobre las
columnas, a modo de friso, se repiten en secuencia tres lis-
tones verticales con motivos grecolatinos. Tarazona pintó en
el primer listón cráneos de buey adornados con guirnaldas y,
en el segundo, esculturas semejantes a esfinges. Ambos ele-
mentos simbolizan la combinación de ciencia y trabajo, “en
un discurso que me atrevería a calificar de pedagógico, ajeno
a los valores plásticos de la obra”.14 El mensaje estético de las
figuras clásicas ha resistido la prueba del tiempo, quizá por su
13
Florencio Barrera Fuentes. Figuras y estampas del Ateneo. Ediciones
de Papel de Poesía, México, 1942, p. 13.
14
Javier Villarreal Lozano. “El sustancioso eclecticismo de Tarazona”,
en Tarazona. Presencia en Coahuila y en el mundo. Gobierno del Estado
de Coahuila, 2012, p. 78.
35

Friso sobre columnas en la sala del Paraninfo. Fotografía: Germán Siller.

Pasillo que mira al oriente, ala norte. Fotografía: Germán Siller.


36 AT E N E O F U E N T E

alusión a la idea seminal de la institución educativa: formar


hombres de bien, cultos y útiles a la patria.
Llamado sólo “Paraninfo” en los primeros años,
dentro del marco de los festejos del LXXV Aniversario del
Ateneo Fuente se realizó, el 30 de octubre de 1942, una cere-
monia de dedicación del Paraninfo a la memoria del doctor
Dionisio García Fuentes. Fallecido en 1938, el ilustre médi-
co y maestro fue uno de los alumnos fundadores, también
director de la institución en dos ocasiones, de 1893 a 1895 y
de 1909 a 1913, y ferviente promotor del Museo de Historia
Natural y de la Biblioteca del Ateneo
La ceremonia la presidieron el secretario de
Educación, Rodulfo Brito Foucher, el gobernador del estado,
Benecio López Padilla, y otras distinguidas personalidades.
Una pieza musical a cargo de la Orquesta Sinfónica Saltillo,
dirigida por Ismael Fuentes, abrió el programa y, en segui-
da, el futuro primer rector de la Universidad de Coahuila,
Salvador González Lobo, pronunció un discurso de elogio al
Ateneo y al doctor García Fuentes, a nombre del gobernador
y del plantel. Acto seguido, don José García Rodríguez, direc-
tor del colegio y familiar del homenajeado, dio la bienvenida
a los funcionarios, conferencistas, artistas y al público que
llenó con su presencia las fiestas del aniversario, y los invi-
tó a pasar al vestíbulo para develar la placa de dedicación.
Asistieron, como invitados de honor, doña María García de
Villarreal, don Roberto García y don Ricardo Villarreal Gar-
cía, descendientes de don Dionisio.
La Sociedad de Alumnos “Juan Antonio de la
Fuente”, que se había fundado en 1909, ha tenido una vida
muy activa dentro y fuera de la institución. A tan sólo diez
meses de la inauguración del Paraninfo, el lunes 30 de julio
37

de 1934 ofreció una “Gran velada científico–artística” ―uno


de los múltiples eventos que han sido realizados en el Pa-
raninfo―, organizada por los estudiantes a beneficio de los
damnificados de Allende, Coahuila. El volante convocaba a la
sociedad en el más puro estilo de la época:

El hado fatal se ha cernido con saña en una vasta re-


gión de nuestro estado, los lamentos de los heridos y
el grito angustioso de las madres pidiendo pan para
sus hijos, han traspasado ya las fronteras de Coahuila;
y de todos los ámbitos del país se aprestan violenta-
mente [sic] todas las fuerzas vivas de la República, a
enviar a nuestros hermanos en desgracia la urgente
y necesaria ayuda moral y pecuniaria para mitigar en
algo el acerbo dolor que les invade...15

Aseguran los autores que esta velada “viene a


sentar un digno precedente en los anales científico, artístico
y literario de nuestra culta ciudad”. El programa anunciaba,
entre otros números, la actuación de la Estudiantina Ate-
neo, un solo de violín por el profesor Ismael Fuentes y una
romanza de la zarzuela Gigantes y cabezudos. Y para coro-
nar la velada, una conferencia del historiador coahuilense
Vito Alessio Robles, egresado del propio Ateneo.16 La entrada
general costaba sesenta centavos y para estudiantes treinta,
y como entonces se decía que el edificio del Ateneo estaba
más cerca de Monterrey que de Saltillo, el volante aseguraba

15
Biblioteca del Centro Cultural Vito Alessio Robles, Fondo VAR, volante
impreso, DHC Impresos, t V, d. 50.
16
Biblioteca del Centro Cultural Vito Alessio Robles, Fondo VAR, “Gran
Velada Científico Artística en el Paraninfo del ‘Ateneo Fuente’ a las 20:30
p.m. Lunes 30 de Julio de 1934”. DHC Impresos, t. V, d. 51.
38 AT E N E O F U E N T E

que habría un eficiente servicio de camiones desde tempra-


na hora y hasta terminada la función.
Inaugurado en 1933, el Paraninfo “Dr. Dionisio
García Fuentes” ha desempeñado un papel muy importante
en la vida de la comunidad estudiantil y de la sociedad salti-
llense, principalmente como teatro de la ciudad.
Muy utilizado en la representación de obras tea-
trales, recitales musicales, eventos culturales y ceremonias
de graduación de todas las instituciones educativas de Salti-
llo, para muchas personas el Paraninfo del Ateneo tiene un
significado especial. En el recinto tienen lugar las asambleas
estudiantiles y la elección de directores y consejeros direc-
tivos y universitarios de la propia institución, las votacio-
nes para la mesa directiva de la Sociedad Estudiantil “Juan
Antonio de la Fuente” y, en general, los actos de elección de
rectores y coordinadores de la Unidad Saltillo de la Universi-
dad Autónoma de Coahuila. Algunas jornadas han marcado
fechas significativas en la vida ateneísta y de la Universidad,
como las sesiones del Consejo Universitario en las que se to-
maron decisiones trascendentales. Las relacionadas con la
autonomía universitaria, alcanzada en 1973, dejaron huella
en la historia de esa casa de estudios.
En lo que respecta a la actividad teatral, el Para-
ninfo tiene larga tradición. Bajo la influencia de Héctor Gon-
zález Morales y su agrupación escénica “Dalia Íñiguez”, sur-
gió la idea de organizar un grupo de teatro experimental con
alumnos y maestros del Ateneo, y lo fundó en 1953 doña Car-
men Aguirre de Fuentes, dama saltillense de gran prosapia.
En dicho grupo participaron, entre otros, Francisco Zúñiga y
Bibiano Berlanga. Doña Carmen dejó un semillero de acto-
res y actrices que dignificarían el escenario saltillense por
39

largas temporadas, Edmundo Arizpe y Juan Manuel Aguirre


Perales entre ellos. Al retirarse doña Carmen, su hijo Carlos
Fuentes Aguirre continuó la actividad teatral que aún pervi-
ve en el Ateneo.
Personajes y artistas muy significativos del mun-
do del teatro, así como directores de talla internacional, han
pasado por sus camerinos y han dirigido obras en el Para-
ninfo. El Zoológico de cristal, El hombre que hacía llover, La
casa de Bernarda Alba, Fuenteovejuna, Heredarás el viento
y muchas otras obras se llevaron al escenario bajo la direc-
ción de los grandes del teatro coahuilense. Conferencistas,
oradores, escritores, bailarines, mimos, cantantes, músicos
y otras figuras destacadas en todos los campos de la cultura
han contribuido también a acrecentar su prestigio.
Originalmente, el cupo del Paraninfo era de mil
quinientas personas. Para la conmemoración del Centena-
rio de la institución, en 1967, se modificó el declive del piso y
se elevó el foro, se arreglaron camerinos y baños y se insta-
laron nuevas butacas; actualmente tiene setecientas treinta
en la planta principal y ciento sesenta en el segundo piso.17
En la década de los setenta se rehabilitó en forma general
y se cambió el telón. Una atinada restauración, emprendida
en 2005 por el Gobierno del Estado y la Universidad Autó-
noma de Coahuila, le devolvió al recinto su dignidad de gran
paraninfo y, en igual forma, revivió el carácter de elegante
pórtico del vestíbulo. El Paraninfo recuperó la decoración
única realizada por Tarazona y el imponente vestíbulo reco-
bró la imagen y belleza de su perdida apariencia original.

17
Ateneo Fuente. 145 Aniversario. Ateneo Fuente, LIX Legislatura de
Coahuila, 2012, p. 42.
40 AT E N E O F U E N T E

El lenguaje del universo. La Biblioteca “José García


Rodríguez”
En septiembre de 1894, siendo director del Ateneo el doctor
Dionisio García Fuentes, se inauguró un nuevo salón en el
ángulo noreste del antiguo edificio de la institución, cons-
truido especialmente para una bien abastecida biblioteca.
Constaba de un amplio salón con libreros adecuados y lar-
gas mesas de madera para la consulta.
41

Panorámica del Paraninfo desde el escenario.


Fotografía: Germán Siller.

La inauguración se realizó durante una solem-


ne velada literario–musical el 16 de septiembre de ese año.
Dentro del programa, don José García Rodríguez declamó un
poema suyo y el maestro José García de Letona pronunció
un erudito discurso en el que se refirió a la inmensa emo-
ción y el enorme respeto que inspiraban aquellos “instantes
grandiosos y solemnes en que nos preparamos a recoger, no
las ideas de un hombre, sino las enseñanzas de la humani-
42 AT E N E O F U E N T E

dad”.18 Dijo el joven orador que, a través de su independencia,


México había logrado su libertad en lo político y que ahora
debía procurar su independencia en lo intelectual. Afirmó
que para hacerlo no bastaba tener sólo un maestro y sólo
un libro y que, por ello, el Ateneo inauguraba aquel día una
biblioteca “abierta a todas las ideas y libre para todas las
aspiraciones”. Era necesario, recalcó, “recoger la herencia
del pasado y prevenir la herencia del porvenir”, un objetivo
cumplido con creces a lo largo de más de un siglo y cuarto de
existencia de la biblioteca ateneísta.
En 1933 el bibliotecario Aristeo Rodríguez y sus
ayudantes, Luis Villarreal de la Peña y Raúl Zertuche Fuen-
tes, cambiaron al nuevo edificio el ya, para entonces, muy
importante acervo reunido en el viejo Ateneo, y lo colocaron
en las grandes estanterías de madera de la sala destinada
especialmente a alojar la biblioteca en el nuevo edificio.
Cincuenta y cuatro años después de inaugurada,
don José García Rodríguez le dio su nombre a la biblioteca.
Cuando falleció, en junio de 1948, era director del plantel por
tercera ocasión y le había dedicado su vida casi por com-
pleto, y toda su preocupación y sus cuidados a la biblioteca
en particular. A su fallecimiento, la nueva dirección y la So-
ciedad de Alumnos “Juan Antonio de la Fuente” decidieron
darle su nombre a la biblioteca, en señal de gratitud hacia el
reconocido escritor y poeta saltillense.
Su amplia sala de lectura es también galería de
los directores del colegio y sirve como escenario a importan-
tes eventos de tipo cultural, científico y literario relaciona-
dos con la propia institución y con la Universidad Autónoma
de Coahuila. Su importante Fondo Antiguo está conformado
18
La Juventud. Semanario. Saltillo, No. 52, Tomo I, 7 de octubre de 1894.
43

Arquitectura y ornamentación Art Déco. Fachada lateral, detalle.


Fotografía: Germán Siller
44 AT E N E O F U E N T E

por libros manuscritos e impresos en México y Europa entre


los siglos XVI y XIX; se resguarda en un área reservada, y una
parte se exhibe en vitrinas especiales para su conocimiento
y divulgación.
La Biblioteca del Ateneo Fuente es propicia al es-
tudio. Con sus acervos a la vista y perfectamente ordenados
y controlados, sus espacios se aclaran y engrandecen. Entrar
a la Biblioteca “José García Rodríguez” provoca, como dijo
García de Letona en el discurso de su inauguración, “una in-
mensa emoción y un enorme respeto”.19

El lenguaje del arte. La Pinacoteca “Rubén Herrera”


El 16 de septiembre de 1918 tuvo lugar una importante ce-
remonia para la historia del Ateneo Fuente. A las 9:00 de la
mañana, en el salón de actos del antiguo edificio, se llevó a
cabo un acto solemne de “Apertura de la Exposición de Pin-
turas organizada con los valiosos ejemplares artísticos re-
mitidos para el efecto por la Universidad Nacional, a inicia-
tiva del culto Gobernador Gustavo Espinosa Mireles”.20 Se
trataba de las pinturas que formarían el acervo de origen
de la pinacoteca de la institución, enriquecido posterior-
mente con obras de alumnos de la “Academia de Pintura
de Coahuila Anexa al Ateneo Fuente” que fundó el maestro
Rubén Herrera en el propio Ateneo, y con donaciones de él
mismo.

19
Ibid.
20
Invitación y programa a la velada de inauguración de la exposición,
firmada por el director Rafael B. Narro, Archivo Histórico del Ateneo
Fuente. UAC AHAF, c. 22, e 114, 2f.
45

Las primeras obras fueron enviadas por don


Venustiano Carranza, a la sazón presidente de la república y
antiguo alumno del Ateneo Fuente, a través del gobernador
Espinosa Mireles, y la selección y envío recayó en don Arte-
mio de Valle-Arizpe, antiguo alumno y destacado intelectual
saltillense residente en la Ciudad de México.
La pinacoteca, ubicada en la segunda planta del
ala norte, resguarda una importante colección de pintura
abierta al público, y ofrece múltiples posibilidades educati-
vas. Los cuatro muros que delimitan la sala se encuentran
ocupados con obra pictórica ejecutada entre los siglos XVII
y XX. Sus primeras obras, remitidas desde la antigua Acade-
mia de San Carlos, reflejan las distintas disciplinas artísticas
impartidas por esa escuela. Las donaciones promovidas en-
tre los artistas regionales a través del tiempo forman un ver-
dadero catálogo de la pintura regional.
Las diversas piezas de la colección muestran las
distintas corrientes estéticas y artísticas de la pintura mexi-
cana, y con ellas puede reconstruirse la historia del arte en
el país. Una de las obras más conocidas de la pinacoteca es
el tríptico “La leyenda de los volcanes”, óleo sobre tela de 206
x 404 centímetros, realizado en 1910 por Saturnino Herrán.
Y entre muchas otras valiosas piezas, se encuentra el único
retrato que se conoce del padre Manuel Flores Gaona, el di-
rector del Colegio Público, el establecimiento educativo que
se refundió al Ateneo Fuente y cuyo edificio ocupó en sus
primeros tiempos.
El catálogo de la pinacoteca registra más de
trescientas cincuenta obras, entre pintura, grabado y es-
cultura.
46 AT E N E O F U E N T E

El lenguaje de las ciencias. El Museo de Historia Na-


tural “Rafael B. Narro” y los laboratorios de física y
química
Considerados de suma importancia para la experimenta-
ción aplicada de las ciencias, los laboratorios fueron, des-
de siempre, elementos necesarios para complementar la
enseñanza, facilitar el aprendizaje y fortalecer a la institu-
ción misma. En este supuesto, el Ateneo es pionero en la
enseñanza de las ciencias experimentales, si se considera
que, a escasos veinte años de su fundación, no sólo conta-
ba con las instalaciones adecuadas en aulas, dormitorios,
comedor, salón de actos y oficinas, sino que, además, podía
presumir una cátedra de mecanografía, un laboratorio de
química que incluía una sala completa de micrografía ―
con una impresionante cantidad de microscopios―, un la-
boratorio de física muy bien equipado y una sala de historia
natural, con magníficas galerías de aves y mamíferos a las
que, posteriormente, se añadirían colecciones de minera-
logía, botánica y anatomía.
Las leyes del 25 de octubre de 1881 y del 2 de fe-
brero de 1882 crearon los gabinetes de física, química e his-
toria natural, así como algunas de las escuelas profesiona-
les, el internado y la obligación de los municipios de mandar
alumnos becados al Ateneo Fuente. Los laboratorios habían
venido formándose desde años antes, con colecciones y mo-
biliario especial; en 1888 se adecuaron salas especiales para
instalar equipos, instrumentos y colecciones, a fin de brin-
dar una más adecuada enseñanza. Dichas salas se inaugu-
raron el 20 de marzo de 1888, después de la apertura oficial
de la Biblioteca Pública del Estado, ubicada en la planta baja
del Palacio de Gobierno.
47

Laboratorio de Química en el antiguo edificio.


Foto: Colección Ariel Gutiérrez Cabello.
48 AT E N E O F U E N T E

Ya en 1885, el gobernador Julio M. Cervantes ha-


bía hecho traer desde París y Hamburgo, con un costo eleva-
do, aparatos para equipar el museo, y había adquirido una
gran variedad de esqueletos de animales representativos de
los principales tipos zoológicos. Asimismo se adquirieron en
Estados Unidos varias vitrinas para exhibir las colecciones, y
el museo se enriqueció con otras de tipos botánicos. En 1900
el periódico El Estado de Coahuila informó, en su número 151,
sobre la donación que hizo el gobernador del estado, Miguel
Cárdenas, de cuatro aparadores destinados al Museo del
Ateneo Fuente, donde se colocarían “una inmensa colección
de conchas, otra de insectos en perfecta clasificación y mul-
titud de peces y zoofitos”. Todavía hoy conserva sus antiguas
colecciones y gran parte de su mobiliario original.
En un importante esfuerzo histórico en beneficio
de la ciudad y de la propia institución educativa, el Museo de
Historia Natural, ubicado en el ala sur, en la segunda plan-
ta del edificio, sigue siendo una reconocida área del Ateneo
Fuente. En los años setenta se le impuso el nombre de “Ra-
fael B. Narro”, en homenaje al antiguo director y maestro,
quien lo tuvo a su cargo de 1899 a 1922. Don Rafael se ocupó
de clasificar y ordenar todas las colecciones, y formó y clasi-
ficó un vasto herbario con muestras de toda la flora regional.
Actualmente, el museo “es considerado por los
expertos uno de los más completos e interesantes” en Mé-
xico, por el número y la importancia de sus piezas, que van
“desde las primeras formas de vida hasta el desarrollo del
hombre mismo, en un proceso evolutivo”.21

El Ateneo Fuente. Su fundamento. Su estructura. Su gente. Escuela de


21

Bachilleres “Ateneo Fuente” de la Universidad Autónoma de Coahuila.


Saltillo, 1990, p. 148.
49

El Ateneo en llamas
El jueves 5 de marzo de 1987, la Central de Bomberos de Salti-
llo recibió una llamada de auxilio a las 18:35 horas. Uno de los
pisos del Ateneo Fuente ardía en llamas. El fuego, localizado
en la oficina del lado sur del cuarto piso, arrasó con los libros
de don Artemio de Valle-Arizpe, entonces en resguardo en el
lugar. Don Artemio fue un notable escritor saltillense egresa-
do del Ateneo y cronista de la Ciudad de México. Su biblioteca,
devorada por las llamas, pasó a la historia de los grandes de-
sastres en las bibliotecas mexicanas.
Enormemente preocupados, los estudiantes y
muchas personas más vieron desde las banquetas las len-
guas de fuego amenazar al Ateneo. Las densas columnas de
humo negro salían por los altos ventanales de la parte cen-
tral de la fachada y se elevaban más allá del remate. Las lla-
mas salían por las ventanas del módulo que forma el tercer
escalón de la torre central. La amenaza se extinguió, pero se
llevó para siempre la biblioteca de don Artemio. El fuego no
alcanzó otros objetos distribuidos en el mezanine, que tam-
bién habían pertenecido al ilustre escritor y que hoy integran
el acervo de la Sala de Arte Colonial “Artemio de Valle Arizpe”.
50 AT E N E O F U E N T E

Ateneo en llamas. 1987. Foto: Archivo periódico Vanguardia Mx. Saltillo.


51

Epílogo

Insignia misma de la escuela, el edificio del Ateneo Fuente se


ha convertido en un emblema arquitectónico de la ciudad y
símbolo de su carácter estudiantil y académico.
Es el Ateneo un edificio de valor cultural excep-
cional, desde la perspectiva de la historia de la institución,
del paisaje urbano en el que se enclava y de su grandioso es-
tilo arquitectónico. Hoy guarda su apariencia original y la luz
de otros días.
Emblema mismo del colegio, el edificio se volvió
símbolo de la ciudad.
El poeta Jorge Guillén cierra el recorrido por el
Ateneo Fuente:

¡Tú, tú, tú, mi incesante


primavera profunda
mi río de verdor
agudo y aventura!
¡Tú, ventana a lo diáfano!
52 AT E N E O F U E N T E

Bibliografía
Ateneo Fuente. 145 Aniversario. Ateneo Fuente/ LIX Legislatu-
ra de Coahuila, 2012.
Crónica ilustrada de la celebración de las fiestas patrias en la
ciudad de Saltillo. Reseña de la solemne inauguración
del Ateneo Fuente apadrinada por el Sr. Presidente de la
República. Agustín Vega, editor. México, D.F., 1933.
“Escuela de Bachilleres ‘Ateneo Fuente’ de la Universidad Au-
tónoma de Coahuila”. El Ateneo Fuente. Su fundamento.
Su estructura. Su gente. Saltillo, 1990.
García de la Peña, José María. Ateneo Fuente. 1867-1983.
Universidad Autónoma de Coahuila. Saltillo, 1984.
Gobierno de Coahuila. Tarazona. Presencia en Coahuila y en el
mundo. Saltillo, 2012.
Isunza Aguirre, Agustín. Ateneo de mis mocedades. Asocia-
ción de Ateneístas en el D. F., México, 1959.
Los cuatro años de gobierno del Sr. Nazario S. Ortiz Garza.
1929-1933. Saltillo, 1933.
Ramírez Rodríguez, Jesús. La obra de Zeferino Domínguez Vi-
llarreal en el siglo XX. Gobierno de Coahuila, Conaculta e
Icocult. Torreón, 2007.
Rojano García, Edgar Damián. Ateneo Fuente. 150 Aniversario.
Ateneo Fuente, Universidad Autónoma de Coahuila, Go-
bierno de Coahuila y Editorial Clío. Saltillo, 2017.

Documentos y publicaciones periódicas


Archivo Histórico del Ateneo Fuente. Invitación y progra-
53

ma a la velada de inauguración de la exposición. UAC AHAF, c.


22, e 114, 2f.
Biblioteca del Centro Cultural Vito Alessio Robles, Fondo
VAR, DHC Impresos, t V, d. 50.
Biblioteca del Centro Cultural Vito Alessio Robles, Fondo
VAR, “Gran Velada Científico Artística en el Paraninfo del ‘Ate-
neo Fuente’ a las 20:30 p.m. Lunes 30 de Julio de 1934”. DHC
Impresos, t. V, d. 51.
Casa de Coahuila. Revista cultural. Segunda época, Año
IV, No. 25, julio, agosto, septiembre 1966, pp. 74-89.
La Juventud. Semanario. Saltillo, No. 52, Tomo I, 7 de
octubre de 1894.
Vanguardia. Revista. Saltillo, No. 8, diciembre de 1942.
ATENEO
FUENTE
La expresión de un edificio

E S P E R A N Z A D ÁV I L A S O TA

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