“institución” se utiliza como sinónimo de regularidad social, aludiendo a normas y leyes
que representan valores sociales y pautan el comportamiento de los individuos y los
grupos fijando sus límites.
El término “institución” se reserva para hacer referencia a organizaciones concretas
(una escuela, una fábrica, un hospital, etc.) en la que se cumplen ciertas funciones
especializadas con el propósito de concretar las acciones-valores aludidos con la
aceptación anterior del término.
Institución se utiliza como sinónimo de establecimiento y alude a una organización con
función especializada que cuenta con un espacio propio y un conjunto de personas
responsables del cumplimiento de determinadas tareas reguladas por diferentes
sistemas.
Lidia Fernández
ESCUELA Y COMUNIDAD: desafíos para la inclusión educativa
Escuela abierta y contexto
la comunidad educativa fue definida y percibida de manera mayoritaria como el
conjunto de relaciones que mantienen los docentes, las autoridades, los alumnos y sus
familias en cada establecimiento escolar. Si bien la escuela está inserta en otra
comunidad mayor, un grupo humano definido por su lugar de residencia y dotado de
una identidad, una historia y un conjunto de representaciones comunes (aspiraciones,
problemas, etc.), prevaleció el modelo de escuela “cerrada”
Ya desde hace más de veinte años las escuelas vienen presentando gradualmente
una tendencia a ser más “abiertas”. El retorno a la democracia en nuestro país –
promediando los ochenta– impulsó en términos políticos y educativos la generación de
espacios de mayor participación comunitaria y de mejor convivencia entre sus actores.
La tendencia de las escuelas abiertas implica –entre otros aspectos–- una apertura al
medio, para lo cual la institución debe ser sensible a las demandas y expectativas del
entorno, y regular su acción, en muchos casos, en una negociación permanente en la
que redefine y explicita los términos de intercambio. Cuando prevalece el modelo de
escuela abierta, la relación con la comunidad es uno de los aspectos que se incluyen
en el proyecto institucional, por lo cual se intenta canalizar las demandas sociales,
compatibilizándolas con las actividades sustantivas de enseñar y asistir a los alumnos
en su trayectoria por la escuela. Una escuela abierta a la comunidad implica una
redefinición del concepto de comunidad educativa, que no lo restringe al escenario
de la escuela, sus docentes, alumnos y padres, sino que se abre al espacio público
local, incluyendo como agentes de enseñanza y aprendizaje a las familias, iglesias,
clubes, organizaciones de vecinos, bibliotecas, organizaciones productivas, con el
objetivo de construir un proyecto educativo y cultural que parta de las necesidades y
posibilidades de la comunidad.
Otras maneras de mirar la relación entre escuela y comunidad. La escuela que
se abre a otros espacios de la vida pública
avanzar en la inclusión social implica reclamar, como enuncia Dussel (2003) el lugar
de iguales para nuestros alumnos: iguales no porque están inmersos en la misma
situación desesperada y sin ley, sino porque tienen lugares de pares en la sociedad
más justa que queremos. Es darles las herramientas intelectuales, afectivas y políticas
para que puedan proceder a esa renovación y también es protegerlos en ese tiempo
de preparación (Arendt, 1996).
Las alianzas desarrolladas a través de redes (22) entre institución educativa y actores
sociales educativos constituyen una de las formas en que se pone en juego la
participación de una comunidad en la vida social, tanto en el quehacer producido como
en la salud y la educación. Una alianza es concebida como la articulación de actores
diversos en función de objetivos comunes, que ponen a disposición sus recursos
(humanos, materiales, financieros) para solucionar problemas y aprender
conjuntamente en ese proceso, estableciendo por consenso las reglas de juego para
el desarrollo de las actividades comunes.
Organizaciones de la sociedad civil y su participación en las políticas de atención al
fracaso escolar
Muchas organizaciones vienen trabajando hace tiempo en estrategias de inclusión y
protagonismo de los jóvenes. Estas estrategias, valoradas de manera muy positiva
(46), incluyen experiencias desarrolladas por escuelas, organizaciones comunitarias y
ámbitos de la educación no formal, que tienen como propósito mejorar las
oportunidades educativas de adolescentes y jóvenes que se encuentran en contextos
de mayor vulnerabilidad social. Es posible elaborar una clasificación en cuatro grandes
grupos de estrategias:
· De soporte a la educación escolar: apoyo escolar, talleres, acciones en
alfabetización, centros comunitarios de orientación educativa, bibliotecas, seguimiento
de trayectorias escolares, tutorías.
· Complementarias a la educación escolar: espacios y eventos lúdicos, deportivos,
radiales, culturales; campamentos; revistas; centros culturales; talleres diversos de
capacitación; espacios de intercambio y de producción colectiva: asambleas,
convivencias, reuniones de delegados, intercambio de diagnósticos, encuestas y
entrevistas.
· De desarrollo integral: eventos colectivos, centros infantiles comunitarios, asambleas,
campañas de salud, controles de alimentación, acciones de prevención, grupos de
servicio comunitario, documentación para la investigación y sistematización del
proceso de desarrollo local, capacitación a madres.
· Formación laboral: capacitación técnica en diversas actividades, capacitación en
gestión de micro emprendimientos, producción de artesanías locales, otros
emprendimientos productivos.
En la Argentina, desde el Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología de la nación
se ha impulsado –desde hace varios años, y en esta última gestión con mayor
énfasis– el trabajo de alianzas entre escuelas y organizaciones de la comunidad. Uno
de los lineamientos centrales se basa en promover la articulación con el sistema
educativo de iniciativas de las organizaciones comunitarias, ONG, empresas e
individuos orientadas a mejorar la calidad y la equidad educativa y, especialmente, de
aquellas iniciativas sociales que tiendan a prevenir el fracaso educativo y a promover
la reinserción escolar de niños y jóvenes en situaciones críticas. El Programa
Nacional Educación Solidaria (1992-2006), el Programa Nacional de Inclusión
Educativa Todos a Estudiar (2004-
2006) y la Campaña de Alfabetización (2005-2006) constituyen algunas de las
iniciativas de articulación entre el Estado y organizaciones de la sociedad civil que
procuran abordar la problemática de la inclusión educativa y la resolución del fracaso
escolar.
LEY N° 26.206
LEY DE EDUCACIÓN NACIONAL
TÍTULO I
DISPOSICIONES GENERALES
CAPÍTULO I
PRINCIPIOS, DERECHOS Y GARANTÍAS
ARTÍCULO 8°.- La educación brindará las oportunidades necesarias para desarrollar y fortalecer
la formación integral de las personas a lo largo de toda la vida y promover en cada educando/a
la capacidad de definir su proyecto de vida, basado en los valores de libertad, paz, solidaridad,
igualdad, respeto a la diversidad, justicia, responsabilidad y bien común.
CAPÍTULO II
FINES Y OBJETIVOS DE LA POLÍTICA EDUCATIVA NACIONAL
n) Brindar a las personas con discapacidades, temporales o permanentes, una propuesta
pedagógica que les permita el máximo desarrollo de sus posibilidades, la integración y el pleno
ejercicio de sus derechos.
p) Brindar conocimientos y promover valores que fortalezcan la formación integral de una
sexualidad responsable.
ARTÍCULO 16.- La obligatoriedad escolar en todo el país se extiende desde la edad de cinco (5)
años hasta la finalización del nivel de la Educación Secundaria. El Ministerio de Educación,
Ciencia y Tecnología y las autoridades jurisdiccionales competentes asegurarán el
cumplimiento de la obligatoriedad escolar a través de alternativas institucionales, pedagógicas
y de promoción de derechos, que se ajusten a los requerimientos locales y comunitarios,
urbanos y rurales, mediante acciones que permitan alcanzar resultados de calidad equivalente
en todo el país y en todas las situaciones sociales.
ARTÍCULO 17.- La estructura del Sistema Educativo Nacional comprende cuatro (4) niveles –la
Educación Inicial, la Educación Primaria, la Educación Secundaria y la Educación Superior-, y
ocho (8) modalidades.
ARTÍCULO 33.- Las autoridades jurisdiccionales propiciarán la vinculación de las escuelas
secundarias con el mundo de la producción y el trabajo. En este marco, podrán realizar
prácticas educativas en las escuelas, empresas, organismos estatales, organizaciones culturales
y organizaciones de la sociedad civil, que permitan a los/as alumnos/as el manejo de
tecnologías o brinden una experiencia adecuada a su formación y orientación vocacional.
TÍTULO IV
LOS/AS DOCENTES Y SU FORMACIÓN
CAPÍTULO I
DERECHOS Y OBLIGACIONES
c) A capacitarse y actualizarse en forma permanente.
d) A ejercer su trabajo de manera idónea y responsable.
e) A proteger y garantizar los derechos de los/as niños/as y adolescentes que se encuentren
bajo su responsabilidad, en concordancia con lo dispuesto en la Ley N° 26.061.
f) A Respetar la libertad de conciencia, la dignidad, integridad e intimidad de todos
los miembros de la comunidad educativa.
ARTÍCULO 79.- El Ministerio de Educación, Ciencia y Tecnología, en acuerdo con el Consejo
Federal de Educación, fijará y desarrollará políticas de promoción de la igualdad educativa,
destinadas a enfrentar situaciones de injusticia, marginación, estigmatización y otras formas de
discriminación, derivadas de factores socioeconómicos, culturales, geográficos, étnicos, de
género o de cualquier otra índole, que afecten el ejercicio pleno del derecho a la educación.
ARTÍCULO 81.- Las autoridades jurisdiccionales adoptarán las medidas necesarias para
garantizar el acceso y la permanencia en la escuela de las alumnas en estado de gravidez, así
como la continuidad de sus estudios luego de la maternidad, evitando cualquier forma de
discriminación que las afecte, en concordancia con el artículo 17 de la Ley N° 26.061. Las
escuelas contarán con
salas de lactancia. En caso de necesidad, las autoridades jurisdiccionales podrán incluir a las
alumnas madres en condición de pre y posparto en la modalidad de educación domiciliaria y
hospitalaria.
TITULO VII
EDUCACIÓN, NUEVAS TECNOLOGÍAS Y MEDIOS DE COMUNICACIÓN
ARTÍCULO 100.- El Poder Ejecutivo Nacional, a través del Ministerio de Educación, Ciencia y
Tecnología, fijará la política y desarrollará opciones educativas basadas en el uso de las
tecnologías de la información y de la comunicación y de los medios masivos de comunicación
social, que colaboren con el cumplimiento de los fines y objetivos de la presente ley.
a) Los/as docentes de todos los niveles del Sistema Educativo Nacional, con fines de
capacitación y actualización profesional.
b) Los/as alumnos/as, con el objeto de enriquecer el trabajo en el aula con metodologías
innovadoras y como espacio de búsqueda y ampliación de los contenidos curriculares
desarrollados en las clases.
CAPITULO V
LA INSTITUCIÓN EDUCATIVA
ARTÍCULO 122.- La institución educativa es la unidad pedagógica del sistema responsable de
los procesos de enseñanza-aprendizaje destinados al logro de los objetivos establecidos por
esta ley. Para ello, favorece y articula la participación de los distintos actores que constituyen la
comunidad educativa: directivos, docentes, padres, madres y/o tutores/as, alumnos/as, ex
alumnos/as, personal administrativo y auxiliar de la docencia, profesionales de los equipos de
apoyo que garantizan el carácter integral de la educación, cooperadoras escolares y otras
organizaciones vinculadas a la institución.
CAPITULO VII
DERECHOS Y DEBERES DE LOS PADRES, MADRES, TUTORES/AS
ARTÍCULO 128.- Los padres, madres o tutores/as de los/as estudiantes tienen derecho a:
a) Ser reconocidos/as como agentes naturales y primarios de la educación.
b) Participar en las actividades de los establecimientos educativos en forma individual o a
través de las cooperadoras escolares y los órganos colegiados representativos, en el marco del
proyecto educativo institucional.
c) Elegir para sus hijos/as o representados/as, la institución educativa cuyo ideario responda a
sus convicciones filosóficas, éticas o religiosas.
d) Ser informados/as periódicamente acerca de la evolución y evaluación del proceso educativo
de sus hijos/as o representados/as.
ARTÍCULO 129.- Los padres, madres o tutores/as de los/as estudiantes tienen los siguientes
deberes:
a) Hacer cumplir a sus hijos/as o representados/as la educación obligatoria.
b) Asegurar la concurrencia de sus hijos/as o representados/as a los establecimientos escolares
para el cumplimiento de la escolaridad obligatoria, salvo excepciones de salud o de orden legal
que impidan a los/as educandos/as su asistencia periódica a la escuela.
c) Seguir y apoyar la evolución del proceso educativo de sus hijos/as o representados/as
d) Respetar y hacer respetar a sus hijos/as o representados/as la autoridad pedagógica del/de
la docente y las normas de convivencia de la unidad educativa.
e) Respetar y hacer respetar a sus hijos/as o representados/as la libertad de conciencia, la
dignidad, integridad e intimidad de todos/as los/as miembros de la comunidad educativa.
La práctica docente y sus dimensiones
Según Fierro - Johanna Contreras1 2003
La práctica docente es de carácter social, objetivo e intencional. En ella intervienen los
significados, percepciones y acciones de las personas involucradas en el proceso educativo
(alumnos, docentes, padres, autoridades, etc.). También intervienen los aspectos político-
institucionales, administrativos y normativos, que, en virtud del proyecto educativo de cada
país, delimitan el rol del maestro.
la práctica docente supone una diversa y compleja trama de relaciones entre personas: “La
relación educativa con los alumnos es el vínculo fundamental alrededor del cual se establecen
otros vínculos con otras personas: los padres de familia, los demás maestros, las autoridades
escolares, la comunidad” (op. cit., p.22). Se desarrolla dentro de un contexto social, económico,
político y cultural que influye en su trabajo, determinando demandas y desafíos.
Fierro, C., Fortoul, B & Rosas, L (1999). Transformando la Práctica Docente. Una Propuesta
Basada en la Investigación Acción. México: Paidós. Capítulos 1 y 2.