APUNTES TEMA 1: ¿QUÉ ES LA FILOSOFÍA?
Etimológicamente, el término viene del griego ‘filo-‘, que significa ‘gusto por’,
‘tendencia a’, y ‘sophia’, que significa sabiduría’; de este modo, querría decir
‘tendencia hacia la sabiduría’. Se trata de uno de los discursos encargados de
abordar las preguntas fundamentales, que son aquellas que nos hacemos por el
simple hecho de ser humanos; van en nuestra propia condición humana, y a
todas las personas les surgirán en algún momento de su vida,
independientemente del tiempo y lugar en que vivan; hay infinidad de preguntas
fundamentales, como por ejemplo: ¿quién soy?, ¿de dónde venimos?, ¿qué hay
después de la muerte?, etc. Otra característica de este tipo de preguntas es que
no tienen una respuesta definitiva que sea aceptada por todo el mundo en
cualquier momento y lugar, y no tenemos claro que la vayamos a conseguir. Es
por esto que la las personas encargadas de de este discurso son ‘filó-sofas’:
tieden hacia la respuesta de estas preguntas, lo que les haría sabias, pero nunca
están seguras de haberlas alcanzado.
Existen otros dos discursos que abordan este tipo de preguntas: la religión, que
es el más antiguo de todos, y la ciencia, que nace junto con la filosofía en el siglo
VI a.C., pero se separa de ella alrededor del siglo XVI. Como digo, todos estos
discursos tienen el mismo objeto de estudio (las preguntas fundamentales), pero
se diferencian en el método que utilizan para resolverlo:
- La religión suele utilizar algún texto sagrado (como la Biblia para el
cristianismo o el Corán para el Islam), que se acepta como verdadero
porque es palabra sagrada; es por esto que un buen análisis de ese texto
nos daría juicios verdaderos también; hay otras religiones que no han
tenido libros sagrados, pero siempre han aceptado algo como verdadero,
siendo esto su punto de partida.
- La ciencia confía en el método científico, que si bien difiere un poco de
algunas ciencias a otras, suele mantener un tronco común, como veremos
en el Tema 3. Así, será válido o verdadero aquellas conclusiones que
hayan sido extraídas después de emplear ese método.
- La filosofía será distinta, y veremos más abajo cuál será su método.
¿Por qué surge la filosofía?
La pregunta es muy importante; el ser humano es vago por naturaleza, y
generalmente, si ya tiene algo que se encargue de un problema concreto, no
suele crear otro objeto; quizá mejore el que ya tiene, como mucho. Por eso, si la
religión es más antigua, y ya se encargaba de las preguntas fundamentales, ¿por
qué surge un nuevo discurso que lo haga, como lo hizo la filosofía?
Antes de empezar, he de advertir sobre un aspecto importante: en el curso en el
que nos encontramos, y en la vida en general, nunca va a haber una única causa
para que suceda algo; las causas de un suceso siempre son múltiples, y
debemos tratar de dar una visión lo más exhaustiva posible del fenómeno en
cuestión.
Dicho esto, el caso que nos ocupa tiene un desarrollo de unos cuatro siglos; así,
entre los siglos X y VI a.C. van a sucederse unos acontecimientos que darán
lugar al nacimiento de la filosofía. Vamos a tratar de verlo a través de tres puntos:
Religión: la religión oficial en la Antigua Grecia de esos siglos, lugar donde
surgirá la filosofía era la olímpica. De todo lo que podemos decir de ella, lo que
más nos interesa es que creían en la existencia de unos dioses que eran a
nuestra imagen y semejanza: tanto su forma como sus emociones eran
humanas; y como eran todopoderosos, esta religión diseñaba una serie de
rituales para tratar de ganarse el favor de estos dioses, puesto que podíamos
enfadarlos con nuestros actos. Así, la religión dominante de la época generaba
mucha incertidumbre: nunca sabíamos si podíamos ofender a una entidad muy
poderosa que nos destruiría, ni tampoco teníamos la seguridad de contentarlos
con nuestros actos.
Sin embargo, había algo más: esta religión no tenía libro sagrado ni una casta
sacerdotal fuerte; así, era posible que surgieran otras formas religiosas, otros
discursos, porque no tenían tanto poder como, por ejemplo, el cristianismo en la
Europa de la Edad Media. De este modo, surge otro tipo de religión, llamada
mistérica. La característica que más nos importa de esta es que creían en la
existencia de una ley universal que regía sobre todo lo que existe, dioses
incluidos; y lo más importante: esta ley universal se puede conocer (esta
ley será llamada Tyché, que puede traducirse como ‘suerte’ o ‘destino’). Así, en
lugar de ir al templo a intentar contentar a un dios, iré para aprender a conocer
esa ley (si nos fijamos, no es muy distinto de lo que hace la ciencia hoy en día:
trata de encontrar leyes generales que expliquen el funcionamiento del mundo,
como veremos en el Tema 3). Por tanto, ya no se vive en incertidumbre, puesto
que con el trabajo adecuado, puedo saber qué va a ocurrir y la razón de ello.
Esto va a ser el principio de un cambio de mentalidad muy importante, dado que
el discurso principal encargado de resolver las preguntas fundamentales (la
religión olímpica), ya no será el único que lo haga; y aunque sea de modo
religioso, esto es muy importante, porque alguien podría plantearse la cuestión
de quién las responde de modo más satisfactorio.
Situación socio-política: la sociedad de la Antigua Grecia era eminentemente
agrícola; sin embargo, alrededor del siglo VIII a.C., surgirá una clase artesana
que tendrá mucho éxito. Tanto, que comenzará a salir de su región y a instalarse
en otros lugares, con el objetivo de prosperar.
Será en la costa de la actual Turquía, llamada Jonia, donde se den las
circunstancias para el nacimiento de la filosofía. En efecto, cuando viaja esta
clase, viajan los hombres solos, y podemos hablar de una conquista del lugar sin
faltar demasiado a la verdad: casi todos los hombres fueron asesinados, y las
mujeres obligadas a casarse con los conquistadores.
Sin embargo, sucede que esa instalación tiene un problema, porque mientras los
griegos tenían una cultura, la cultura local seguía viva en las mujeres y los hijos
e hijas de estos, y ya no se podía seguir destruyendo para imponer un discurso:
era el momento de construir, buscar un modo de aunar ambas culturas, y crear
instituciones reconocidas por todo el mundo en ese lugar del mundo. Así, en
Jonia y otros lugares, comenzaron a crearse formas de gobierno y entendimiento
mucho más libres que en la Antigua Grecia, porque era necesario ese espacio
de libertad para que más de una cultura en ese territorio. Y lo consiguieron.
En esta situación, y volviendo al punto anterior: ¿qué religión mantiene un
discurso más universal, la olímpica o la mistérica? En efecto, debemos concluir
que la segunda debió crecer en popularidad, al mantener un discurso más
abarcante, que podía ser más aceptado por ambas culturas. Es así como la
religión olímpica, recordamos, encargada de resolver las preguntas
fundamentales, va perdiendo aún más fuerza. Es en las colonias y no en la
capital donde el mensaje va a ganar la potencia necesaria para romper con la
tradición.
Poesía: pero atendamos a un punto más. En la Antigua Grecia no existían las
escuelas, al menos no tal y como las conocemos hoy en día;, las personas que
vivieron esos tiempos aprendían a través de los escritos de los poetas, y la
tradición oral.
Aunque pueda parecer algo fortuito, la poesía era considerada la más alta
expresión del arte; esto no es casual, si entendemos que era una sociedad que
valoraba muchísimo su libertad, tanto, que en algunos lugares había que
obligarles a gobernar, puesto que quien gobierna tiene muchas más
responsabilidades que una persona que se levante y se dedique a ir al ágora a
discutir, sin más pretensión que disfrutar ese momento. Así, siendo la libertad
uno de los valores más queridos, si no el que más, será la poesía, única
expresión artística completamente libre (puesto que puede elaborarse como se
quiera; un arquitecto, por ejemplo, tendrá que construir las puertas atendiendo a
la altura media de las personas, mientras que un escultor no podrá decir que ha
creado una estatua de una persona si no respeta ciertas proporciones; esto no
ocurre con la poesía, que es libre de construirse como se quiera), la más
valorada de la época, y sus poetas fueron considerados como los pedagogos de
la época, porque todo el mundo aprendía de los mismos escritos, las mismas
historias.
Siendo así, cualquier cambio en la manera de escribir de los poetas llevaría como
consecuencia un cambio en la forma de entender el mundo de las personas. Este
cambio sucedió a partir del siglo X a.C, y podemos contemplarlo principalmente
en la figura de Homero:
Antes del cambio Después del cambio
Se intenta hablar de lo monstruoso, lo Hay un sentido de armonía y
indescriptible, de forma voluble y proporción, que hace de la narración
arbitraria. algo razonado y comprensible.
Construyen el texto con hechos Construyen el texto de forma
inconexos, sin investigar sus causas, narrativa, lo cual permite seguir un hilo
dando por hecho motivos conductor claro de manera
tradicionales y míticos. secuencial, investigando las causas y
razones, antes de dar por hechas
otras motivaciones.
Trata la realidad de manera parcial: lo Trata la realidad de manera total,
que ocurre en un lugar no ha de buscando semejanzas que importen a
importar a otro. la hora de valorar lo ocurrido.
Valorando estos tres apartados en su conjunto, encontramos un proceso de
cuatro siglos de duración, en los que la religión olímpica va dejando de ser el
discurso dominante, puesto que la religión mistérica va a tener una idea universal
mucho más aceptable para todo el mundo, y que va a servir para crear
instituciones más libres, principalmente en Jonia, donde el choque de culturas
precisa de soluciones que vinculen a la población, independientemente de su
origen. Para este objetivo, es necesario un cambio en la forma de pensar, que
se dirija más a la capacidad de razonar de todos los seres humanos que a la
tradición y los mitos, que son propios de cada sociedad, y no pueden imponerse
en todo lugar.
Será, pues, en Jonia donde en algún momento se imponga un nuevo discurso
distinto de la religión, que será la filosofía, y cuyas características principales
son:
Va a tratar sobre la totalidad de la realidad que nos rodea (un
cambio que ya vemos en la poesía, cuando “trata la realidad
de manera total”). En esto se distinguirá de la ciencia, dado
CONTENIDO que esta es particular (trata los fenómenos de un área
específica), mientras que la filosofía va a buscar sus
respuestas en toda la dimensión humana, teniendo un carácter
marcadamente holístico.
Abandona la tradición y los mitos para dar sus explicaciones,
ya que dependen de cada sociedad, y no pueden ser
impuestos (al menos razonablemente: no podemos decidir
quién tiene razón al conducir por la derecha y no por la
izquierda, por ejemplo, o por rezar a un dios y no a siete). Así,
MÉTODO va a adoptar algo que sea posible para todo el mundo, y esto
es la capacidad de razonar, patrimonio de toda la humanidad.
Esta idea rescata además la creencia mistérica en “una ley
universal que rige todo lo que existe, y que se puede conocer”;
si se puede conocer, es porque hay algo en nuestra condición
humana que lo permite, y no en nuestra tradición y creencias,
que son algo fortuito. Y esta será la capacidad de pensar: la
razón.
Su objetivo es la comprensión del mundo que nos rodea, y que
por tanto, nos importa (ya sea físico, mental, ideal, etc). Esto
no quiere decir que se limite a un saber teórico, puesto que el
ser humano no se conforma con el mundo que le ha tocado,
sino que trata de transformarlo; y esta transformación se
OBJETIVO
llevará a cabo dependiendo de cómo entendamos que debe
ser el mundo, y de cuáles creamos que son nuestras
capacidades reales.
Este es el sentido que tiene el hecho de que una filosofía que
no anime a la acción sea una filosofía muerta.
Por último, y teniendo esto en cuenta, llegamos a la definición de filosofía más
elegante que he encontrado nunca. La dio Fink, conocido por ser ayudante de
un gran filósofo del siglo XX, Husserl, y es “la filosofía es una intensidad”. No en
el sentido de que las clases sean densas y nos puedan aburrir sobremanera,
sino que lo que quiere expresar es que la filosofía, en cuanto discurso, va a
trabajar con todo el mundo que le rodea, todos los resultados de la investigación
científica, las creencias religiosas, los hechos históricos, etc, que estén a su
disposición para dar una respuesta lo más profunda posible.
Para entender esto, pensemos en un catador de vinos: seguramente, al probar
uno, disfrute o valore muchos más matices de los que yo puedo llegar a apreciar;
la filosofía es lo mismo: cuantos más aspectos de la realidad tome en
consideración, más y mejor podré valorar esa misma realidad, y mi respuesta
tendrá un alcance más profundo, más razonable, y en definitiva, más intenso.
La primera pregunta filosófica: ¿cuál es el arjé del mundo?
Sabiendo ahora cuáles fueron las causas que nos llevaron a crear un nuevo
discurso, la filosofía, para responder a las preguntas fundamentales (siendo que
ya teníamos uno, que era la religión), y conociendo las características que la
diferencian de otro tipo de saberes, debemos preguntarnos cuándo se cree que
comenzó la filosofía exactamente: ¿quién hizo la primera pregunta que puede
considerarse filosofía como tal?
Antes de responder, vamos a valorar los siguientes versos:
“Ningún suceso hay ya inesperado ni increíble
ni prodigioso, cuando Zeus, padre de los olímpicos,
de un mediodía hizo noche, ocultando la luz
del sol brillante. Y el espanto dominó a la gente”.
Fueron escritos por el poeta Arquíloco en el año 648 a.C., y si nos fijamos bien,
entenderemos su significado:
- “Ningún suceso hay ya inesperado ni increíble ni prodigioso”, es decir, no
podemos afirmar nada, puesto que lo increíble puede ocurrir en cualquier
momento; o lo que es lo mismo: vivimos en completa incertidumbre, no
sabemos lo que va a ocurrir.
- “cuando Zeus, padre de los olímpicos”, esto es, está hablando de religión
olímpica; y esto es razonable, porque como hemos visto, la religión
olímpica genera completa incertidumbre a las personas.
- “de un mediodía hizo noche, ocultando la luz del sol brillante”, esto es más
complicado de ver: está hablando de un eclipse. Y por lo anterior, los
explicaban por causa de los dioses, y podían suceder en cualquier
momento.
- “Y el espanto dominó a la gente”, por último, no parece que esto sea del
agrado de la gente, que lo vive como algo a temer.
De este modo, el fragmento parece querer decirnos que, en el siglo VII a.C., a
pesar de los cambios que hemos visto, se seguían viendo ciertos fenómenos con
temor, y solo podían explicarlos mediante la tradición o los mitos, siendo la
religión también el lugar donde refugiarse de ese temor.
Sin embargo esto cambiará un poco después: en el año 585 a.C., en Mileto,
una de las principales ciudades de Jonia, Tales de Mileto va a predecir un
eclipse. No es probable que predijera el día, pero sí el año. Y esto que puede
parecer un hecho totalmente banal o insignificante para nuestro tiempo, va a
cambiar toda la historia de Occidente, porque va a dar lugar a la primera
pregunta filosófica.
En efecto, un eclipse no es algo de temer hoy en día, pero como hemos visto, sí
que lo era en esa época. Pero Tales de Mileto pudo predecir que en ese año iba
a suceder uno, mediante el estudio de una infinidad de tablillas babilónicas y
egipcias, encontrando en ellas una regularidad; esto, como hemos visto en las
características de la filosofía, es un cambio de métodología increíble: no es Zeus
ni la tradición quien me lo explica, sino un ser humano de carne y hueso
que ha podido encontrar un sentido a la realidad. Y no lo ha hecho de un
modo mágico ni misterioso, sino empleando algo que puede utilizar todo
el mundo: su capacidad de pensamiento, su razón.
El asombro no acaba aquí. Como dirá Anaximandro, discípulo de Tales de Mileto,
“las apariencias nos dan una idea de lo que no se muestra”; esto quiere decir:
- Tales de Mileto, observando los cambios del mundo (día/noche,
nacimiento/muerte, fuego/cenizas, etc), ha podido ver una regularidad,
algo que permanece ante esos cambios;
- Por tanto, lo que observamos, lo cambiante, no es real: son apariencias;
- Sin embargo, por la fuerza de nuestra razón, podemos ver más allá de
estas apariencias; así, a través de su observación, podemos encontrar
algo más, algo que no se ve a simple vista: la realidad (esto hila muy bien
con la creencia mistérica en una única ley que lo rige todo, y que se puede
conocer; sin embargo, esa ley, Tyché, va a perder su componente mágico
y misterioso, y se va a transformar en Logos, ‘razón universal’, puesto que
es a través de mi razón particular como llego a conocerla.).
En conclusión, debemos orientar nuestros esfuerzos en la búsqueda de esa
realidad; de momento, solo sabemos de esta que tiene una característica:
permanece ante los cambios. Así, la primera pregunta filosófica será ¿cuál es el
arjé del mundo?, es decir, ¿cuál es su principio, aquello que permanece a pesar
de los cambios?
Tales de Mileto responderá que es el agua, aunque no tal y como la conocemos.
Sin embargo, lo interesante para el curso es que con él se inicia la filosofía, y
este es el recorrido que la humanidad ha seguido para construirla.
Material extra
Como hemos dicho en el apartado de objetivos de la filosofía, esta no puede
limitarse a “un saber teórico, puesto que el ser humano no se conforma con el
mundo que le ha tocado, sino que trata de transformarlo; y esta transformación
se llevará a cabo dependiendo de cómo entendamos que debe ser el mundo, y
de cuáles creamos que son nuestras capacidades reales”, de modo que “una
filosofía que no anime a la acción sea una filosofía muerta”.
Para ilustrar el valor que el desarrollo del pensamiento crítico puede tener para
las personas, vamos a usar dos ejemplos sobre Tales de Mileto:
“En el Teeteto de Platón, se cuenta como, por ir mirando las estrellas, se cayó
en un pozo y una criada se rió de él por tratar de investigar los cielos cuando no
veía lo que tenía a sus pies. La misma burlapodría hacerse de todos los que se
dedican su vida a la filosofía, porque el filósofo que mira lo lejano caerá en pozos
y en toda clase de dificultades debido a su inexperiencia práctica, al menos a
ojos de quienes sólo ven lo cercano”.
Carlos García Gual, Los siete sabios ´(y tres más)
En este fragmento podemos reconocer una típica opinión del valor de la filosofía,
como algo de gente abstraída, torpe, que cultivan algo que no tiene ningún valor
práctico para nadie. Sin embargo, la filosofía no es solo sus contenidos, sino que
tiene un valor metodológico, al desarrollar en las personas la capacidad de reunir
muchos conocimientos en un discurso único (dado que ven la realidad como un
todo, como hemos visto), y esto puede ser de gran valor:
“Cuentan que una vez que unos le reprochaban, viendo su pobreza, la inutilidad
de la filosofía, previó, gracias a sus conocimientos, que se aproximaba una
buena cosecha de aceitunas; con el poco dinero de que disponía, entregó las
fianzas para arrendar todos los molinos de aceite Mileto y Quíos, alquiándolos
por muy bajo precio, dado que no tenía competencia. Y cuando llegó la
temporada, ante la buena cosecha que había previsto, pudo realquilarlos al
dinero que quiso, recolectando un buen montón de dinero, demostrando que
para los filósofos es fácil hacerse rico, si ese fuera su objetivo”.
Aristóteles, Metafísica
Ambas historias son probablemente falsas. Sin embargo, considero de gran
utilidad para el alumnado separarse de esa falsa creencia en que la filosofía de
poco les va a servir en su día a día.
Es cierto que podemos morir sin saber quién fue Platón, y ser perfectamente
felices; pero no es menos cierto que un poco de filosofía, aunque solo sea
durante un curso o dos, puede desarrollar en quien la estudia una forma de
pensar que le resultará muy práctica en el futuro.
Así, por última vez, “una filosofía que no tenga valor práctico es una filosofía
muerta”.