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Relaciones Interpersonales y Amistad

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Asignatura: Desarrollo personal

Docente: Pbro. Lic. Gustavo Romero


Ciclo: II/2024

UNIDAD 3

LOS OTROS

CONTENIDO 7

LAS RELACIONES INTERPERSONALES

Primeramente cabe definir:

¿Qué son las relaciones interpersonales?

Son relaciones sociales en las que se da una interacción recíproca entre dos o
más personas, en la cual interviene la comunicación como en toda relación, y que
nos ayuda a obtener información respecto al entorno donde nos encontremos.

A. PERSONA Y PERSONAS

No es bueno que el hombre esté solo.

Como el texto que encontramos en las primeras páginas del Génesis:


- No es bueno que el hombre esté solo; voy a hacer una ayuda adecuada para
él (Génesis 2, 18).

Y el hombre puso nombre a todos los ganados, a las aves del cielo y a todas las
fieras del campo; pero para él no encontró ayuda adecuada.

El Señor Dios hizo caer al hombre en un profundo sueño, luego tomó una de sus
costillas y cerró el hueco con carne. De la costilla que había tomado del hombre,
formó una mujer.
- Esta si es hueso de mis huesos y carne de mi carne. Fue hecha del varón.

Por eso, - Dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirán una sola carne.

El texto de pleno significado antropológico, muestra las siguientes realidades:

a.1) LA INSUFICIENCIA DEL OBRAR.

Adán se encuentra rodeado de cosas y animales y tiene incluso una tarea


importante por realizar, Pero esa tarea, por apasionante que parezca, acaba
resultando insuficiente e insatisfactoria.

Las cosas nunca satisfacen plenamente al ser humano, porque no responden a


las necesidades más elevadas de su interior, esta inquietud se pone en relieve en
nuestra época urbana y tecnológica en la cual se percibe y hasta constata un
empobrecimiento de las relaciones personales. Ya lo decía san Agustín de
Hipona: «Nos hiciste, Señor, para Ti; y nuestro corazón está inquieto hasta que
descanse en Ti» (Confesiones, I, 1).

a.2) LA NECESIDAD DEL OTRO.


La soledad desaparece con la aparición del otro.

Eva aparece ante Adán como algo distinto de lo que había previamente
contemplado; no es una cosa ni un animal, si no otra persona, es decir, otro yo.

Similar a él y eso implica que Adán puede compartir con ella su vida. No estamos
solos. Existe frente a mí un interlocutor, Otro YO con quien podemos entablar un
dialogo, con quien establecer una relación YO-TÚ que libera al hombre del
monologo ontológico y le coloca una relación existencial.

El espíritu humano venia definido especialmente por su relación con objetos.

La aportación del filósofo danés Sören Kierkegaard pone en primer término la


relación con un ser personal, Dios.

a.3) EL OTRO COMO HOMBRE Y COMO MUJER.


La admiración eterna del hombre por la mujer en su primera manifestación y es
también la constatación primordial de que, en realidad, no existe la persona
humana en abstracto, sino dos tipos distintos de persona humana: el hombre y la
mujer.

Desde un punto de vista filosófico, la antropología se ha centrado durante muchos


siglos en el estudio exclusivo del hombre en cuanto a tal olvidando la diferencia
entre los dos tipos de personas humanas. Ante esto son oportunas las palabras
del Papa san Juan Pablo II: “El hombre, al que Dios ha creado "varón y mujer",
lleva impresa en el cuerpo, "desde el principio", la imagen divina; varón y mujer
constituyen como dos diversos modos del humano "ser cuerpo" en la unidad de
esa imagen”.

B) NIVELES Y TIPOS DE RELACIÓN INTERPERSONAL.

La relación YO-TÚ es especialmente rica y difícil de clasificar, nos centraremos en


los siguientes tipos:

1 1) Relación instrumental: este tipo se da cuando el otro nos sirve


fundamentalmente para conseguir un servicio o lograr un objetivo.

Ejemplo de esto sería cuando vamos a una farmacia a comprar unas medicinas, la
relación con el farmacéutico será de tipo instrumental, porque no nos interesamos
en la persona, sino en lograr conseguir las medicinas que deseamos.

2) Actitud benevolente: es un nivel de relación personal más elevado que se


puede describir como una actitud positiva, pero no excesivamente comprometida
con un grupo de personas con el que tenemos un trato más habitual.
Ejemplo de esto es el trato que podemos tener con los compañeros de trabajo, los
profesores o personas conocidas.

3) LA AMISTAD.

a) DESCRIPCIÓN GENERAL:

La amistad es una de las relaciones interpersonales más importante. Necesitamos


tener amigos, personas con quien compartir nuestra vida, que se preocupen por
nosotros y nos quieran.

El filósofo Aristóteles, por ejemplo, ha sido frecuentemente tildado de


intelectualista, sin embargo es uno de los filósofos que más la ha valorado. La
amistad, afirma, es una de las necesidades más apremiantes de la vida; nadie
aceptaría estar sin amigos, aun cuando poseyera todos los demás bienes.

¿Qué es exactamente la amistad? ¿Cuáles son las características de esta relación


interpersonal que la hacen tan valiosa? En una primera aproximación puede
describirse como una relación especialmente profunda entre dos personas,
caracterizada por:

 Una comunicación fluida de la vida.

 Querer el bien del otro por el otro, no solo porque su amistad me


proporcione servicios o compañía.

 Exige reciprocidad no se puede ser amigo de alguien que no lo desee


porque resulta imposible compartir.

 Por último, es importante señalar que la amistad no es un término


totalmente univoco. Existen muchos niveles y modalidades y especialmente
es importante distinguir dos:

1) La Actitud Amistosa: reúne los rasgos que acabamos de indicar pero solo en
un nivel superficial, se asemeja a la actitud benevolente. Esta relación es posible
mantenerla con bastantes personas que son, en realidad conocidos o compañeros
más que auténticos amigos ya que no compartimos con ellos la intimidad.

2) La amistad en sentido estricto: es en la que se pone en juego nuestra


subjetividad y nuestra intimidad de modo profundo y debido a esto solo es posible
mantenerla con pocas personas.

b) Condiciones y características de una verdadera amistad.

Los rasgos que definen a una amistad profunda y autentica son:

 Amar al amigo tal y como es, es decir, con sus defectos y límites.

 A diferencia de la benevolencia la amistad, supone responsabilidad por el


otro, la vida del amigo es nuestra vida y, por tanto, somos responsables de
lo que le sucede, sea bueno o malo.

 Una amistad verdadera surge del compañerismo.

 La amistad también tiene condiciones y entre ellas la afinidad es decir, una


cierta similitud y comunidad de intereses y gustos.
 La relación hombre-mujer introduce un elemento diferenciador y al mismo
tiempo perturbador en la amistad.

 También es importante la semejanza de valores como requisito previo para


la amistad

La amistad intersexual, la amistad entre el hombre y la mujer.

Según Marías, este tipo de amistad se centra de modo especial en las personas,
no siempre entendemos los motivos de las actitudes de los del sexo contrario. Por
último, y sobre todo, en una amistad intersexual profunda siempre está al acecho
la posibilidad del amor. Ver: [Link]

La amistad como cualquier realidad humana, tiene ciclos. De la misma manera


que nace puede desaparecer si no se le dedica tiempo, atención y cuidado,

C) EL AMOR.

Lo primero que se impone al hablar del amor es una discriminación de sus


significados. Esta palabra siempre ha significado muchas cosas por la riqueza de
relaciones que encierra, pero hoy especialmente podemos haber llegado a un
grado de confusión extremo a causa de la inflación de sucedáneos amorosos a la
que estamos sometidos. Tal como lo afirma Benedicto XVI, en su carta encíclica
Deus caritas est: “Nos encontramos de entrada ante un problema de lenguaje. El
término « amor » se ha convertido hoy en una de las palabras más utilizadas y
también de las que más se abusa, a la cual damos acepciones totalmente
diferentes”.

a) El amor como acto genérico de la voluntad.

Una primera manera de entender el amor es concebirlo como el acto genérico de


la voluntad que se dirige hacia cualquier tipo de bien.

El amor, por tanto y en una primera aproximación, lo podemos definir como querer
el bien de otra persona.
b) El amor propio...

La primera persona con la que nos relacionamos somos, evidentemente, nosotros


mismos y esta relación da lugar al primer tipo de amor que vamos a considerar: el
amor de sí mismo o amor propio. Es importante conocer que si logramos amarnos
tal como somos, es decir, con nuestros defectos, limitaciones, virtudes, etc.,
lograremos poder amar verdaderamente a las demás personas.

 Características del amor propio:

El amor propio es esencialmente bueno por muchos motivos, el primero de ellos


es que cada uno de nosotros somos seres dignos y valiosos, ya que somos
personas y merecemos también ser amados. El amor propio es necesario, porque
es el motor de toda nuestra actividad.

c) El amor al prójimo (al otro).

El amor al prójimo lo podemos definir como la voluntad de querer el bien de las


personas que nos rodean. Por prójimo entendemos aquí el conjunto de personas
con las que nos relacionamos sin que medie un vínculo especial.

El amor al prójimo implica, ante todo, su afirmación, el asentamiento ante su


existencia. El amor por el otro no es solo sacrificio, es también unión. Amar al
prójimo supone admitirlo en nuestro entorno y aceptarlo haciéndose cargo de
quien es, de lo que es y, por tanto, de lo que necesite.
d) "Te quiero"

El amor al prójimo se dirige a los demás, pero no de forma específica. Hay, sin
embargo, un grupo de personas, generalmente muy reducido, con el que
establecemos una relación especialísima y única que nos permite decirle "Te
quiero" con todo lo que ello significa y conlleva.

La expresión "te quiero", generalmente se limita a:

 Alguna amistad particularmente profunda.

 Las relaciones familiares, sobre todo entre padres, hijos y hermanos.

 El amor entre el hombre y la mujer.


Esta modalidad del amor reúne todas las cualidades del amor al prójimo en un
grado especialmente elevado, puesto que posee unos rasgos exclusivos y
peculiares, los cuales son:

- Es tremendamente desprendido, es decir, estar dispuesto a dar todo por la


persona amada, incluso la vida.

- No se puede pasar mucho tiempo sin estar al lado de la persona querida.

- Además, las personas a las que amamos realmente son irremplazables, es como
si hubiera un hueco en el corazón que es solo suyo y que nadie más puede
colmar.

- Los seres amados, además, forman parte de nuestra identidad, están dentro de
nosotros, somos ellos en alguna medida.

- El amor es parte esencial de la felicidad, nadie puede ser feliz sin amar.

- El amor conlleva sufrimiento, debemos renunciar en parte a lo personal para ser


capaces de adentrarnos en las vidas de otros.
4) EL ENAMORAMIENTO.

Vamos a considerar, por último, el amor entre el hombre y la mujer, el "amor" por
antonomasia, el referente indiscutible de las palabras "te quiero". En el siguiente
capítulo daremos un paso más viendo como ese amor se puede estabilizar en el
matrimonio y como da frutos y se hace social mediante la constitución de una
familia.

a) El proceso de enamoramiento.

Ver el siguiente video: [Link]

El amor entre el hombre y la mujer surge de un hecho primario que es: la atracción
y la complementariedad.

El enamoramiento es una de las etapas del amor más bonita que el ser humano
puede experimentar.

Esto hace que las relaciones entre los dos sexos siempre estén teñidas de un
colorido distinto al que marca la relación entre hombre y mujer por separado.

Ante todo, el enamoramiento es algo que sucede, lo que significa que está ligado
fundamentalmente al corazón y no a la voluntad. Enamorarse no es una decisión
ni una elección, sino un proceso, algo que acontece, a veces incluso en contra de
la propia voluntad.
Es interesante lo que la Conferencia Episcopal de España escribe al respecto:
“El enamoramiento es la fase previa del amor. Llega muchas veces como un
fogonazo, genera un atractivo irresistible, más sensible que racional, y provoca
una sensación de felicidad alimentada con la sola presencia del otro; en cierto
modo, es como un estado de gozosa y deseable enajenación transitoria.

Y, sin embargo, esto aún no es el amor. Es la chispa que puede hacer que el amor
prenda, pero tiene que evolucionar, pasar de la chispa a la entrega. Una entrega a
veces costosa, hecha de renuncias, de esperanzas y de satisfacciones
compartidas; es la experiencia repetida de darse uno mismo al otro, aprendiendo
así a mirar juntos en la misma dirección y elaborando juntos un proyecto de vida.
Construir un “nosotros” a partir de un “tú” y un “yo”.

El enamoramiento solo es el motor de arranque de este proyecto, que está


llamado a ser más sólido que el mismo sentimiento de enamorarse. Es la etapa
rosa y apasionante en la que una pareja se siente fuertemente atraída y fascinada
por la otra persona. Estas sensaciones son tan fuertes y placenteras que muchas
parejas creen que esto es el amor. El agrado físico es tan fuerte que la mente
también queda como cegada o fascinada, por eso los enamorados no ven los
defectos de su pareja e incluso dudan que pueda tenerlos. Todo parece perfecto.

En conclusión, el enamoramiento es una fase donde prima el placer, pero


donde se carece de realismo, pues no sabemos aún cómo es realmente la
otra persona. De hecho, durante el enamoramiento lo que amamos del otro no es
lo que él o ella es, sino lo que sus caricias, detalles y compañía me producen
cuando me toca, me habla o me invita a vivir momentos juntos.

Estas sensaciones no tienen por qué durar siempre. Hay que cultivar el diálogo y
esforzarse por conocer la realidad del otro. El enamoramiento no es, por tanto, la
etapa para la entrega que supone la vida sexual y matrimonial.

Es en esta etapa crítica en la que muchas parejas terminan la relación,


principalmente las que basaban ésta solo al nivel de las sensaciones. Pero todo
esto no quiere decir que esta etapa sea negativa, es un primer escalón en el
proceso de construcción de la relación de pareja. Sería negativo si este fuera el
único que subierais… Sigamos escalando.

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