¿Qué son las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?
Las enfermedades de transmisión sexual (ETS) o infecciones de transmisión
sexual (ITS) son infecciones que se transmiten de una persona a otra a través
del contacto sexual. El contacto suele ser vaginal, oral y anal. Pero a veces
pueden transmitirse a través de otro contacto físico íntimo involucrando el
pene, vagina, boca o ano. Esto se debe a que algunas ETS, como el herpes y
el VPH, se transmiten por contacto de piel a piel.
Algunas ETS pueden transmitirse de una persona embarazada al bebé, ya
sea durante el embarazo o al dar a luz. Otras formas en que las ETS pueden
propagarse incluyen durante la lactancia, a través de transfusiones de
sangre o al compartir agujas.
Hay más de 20 tipos de ETS, incluyendo:
Clamidia
Herpes genital
Gonorrea
VIH y sida
VPH
Ladillas
Sífilis
Tricomoniasis
¿Qué causa las enfermedades de transmisión sexual?
Las causas de las ETS pueden ser bacterias, virus y parásitos.
¿Quiénes se ven afectados por las enfermedades de transmisión sexual?
La mayoría de las ETS afectan a hombres y a mujeres, pero en muchos casos
los problemas de salud que causan pueden ser más graves en mujeres. Si una
ETS pasa al bebé, puede causarle graves problemas de salud.
¿Cuáles son los síntomas de las enfermedades de transmisión sexual?
Las ETS no siempre presentan síntomas, o solo pueden causar síntomas
leves. Por lo mismo, es posible tener una infección y no saberlo. E incluso sin
síntomas, las ETS pueden ser dañinas y se pueden transmitir a través de las
relaciones sexuales.
Si tiene síntomas, estos pueden incluir:
Secreción inusual del pene o la vagina
Llagas o verrugas en el área genital
Micción frecuente o dolorosa
Picazón y enrojecimiento en el área genital
Ampollas o llagas en o alrededor de la boca
Olor vaginal anormal
Picazón, dolor o sangrado anal
Dolor abdominal
Fiebre
¿Cómo se diagnostican las enfermedades de transmisión sexual?
Si es sexualmente activo, hable con su profesional de la salud sobre su riesgo
de contraer enfermedades de transmisión sexual y si necesita hacerse la
prueba. Esto es especialmente importante, ya que muchas ETS no suelen
causar síntomas.
Algunas ETS pueden diagnosticarse durante un examen físico o mediante el
examen microscópico de una llaga o líquido extraído de la vagina, el pene o el
ano. Los análisis de sangre pueden diagnosticar otros tipos de ETS.
¿Cuáles son los tratamientos para las enfermedades de transmisión sexual?
Los antibióticos pueden tratar las ETS causadas por bacterias o parásitos. No
existe cura para las ETS causadas por un virus, pero a menudo los
medicamentos pueden ayudar con los síntomas y reducir su riesgo de
propagar la infección.
¿Se pueden prevenir las enfermedades de transmisión sexual (ETS)?
El uso correcto de condones de látex reduce en gran medida, pero no elimina
por completo, el riesgo de contraer o contagiar una ETS. Si usted o su pareja
es alérgica al látex, puede usar condones de poliuretano. La forma más
confiable de evitar una infección es no tener sexo anal, vaginal u oral.
Existen vacunas para prevenir el VPH y la hepatitis B.
Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
Clamidia
La clamidia1 es una STD/STI común causada por la bacteria Chlamydia
trachomatis. La clamidia puede transmitirse durante el contacto sexual vaginal,
oral o anal con la pareja infectada. Si bien muchas personas no presentan
síntomas, la clamidia puede causar fiebre, dolor abdominal y flujo inusual del pene
o la vagina.
En las mujeres, tengan o no síntomas y desconozcan o no que tienen una
infección, la clamidia puede causar la enfermedad pélvica inflamatoria (PID por
sus siglas en inglés ). En la PID, la STD/STI sin tratar avanza y afecta otras
partes del sistema reproductor de la mujer, incluido el útero y las trompas de
Falopio. Este avance puede provocar un daño permanente en los órganos
reproductivos de la mujer. El daño podría provocar un embarazo ectópico (en el
que el feto se desarrolla en lugares anormales fuera del útero, trastorno que podría
ser mortal) e infertilidad.
Además, si la mujer está embarazada, el feto en desarrollo corre riesgo, porque la
clamidia puede transmitirse durante el embarazo o el parto y puede provocar
infecciones oculares o neumonía en el bebé. Si la clamidia se detecta de manera
temprana, puede tratarse fácilmente con un antibiótico por vía oral.
Gonorrea
La gonorrea2 es causada por la bacteria Neisseria gonorrhoeae, que puede crecer
rápido y multiplicarse fácilmente en las áreas húmedas y tibias del aparato
reproductor. Los síntomas más comunes de una infección gonorreica son flujo
vaginal o secreción en el pene y micción difícil o dolorosa.
Al igual que en la infección por clamidia, las complicaciones más comunes y
graves de la gonorrea ocurren en las mujeres e incluyen la enfermedad pélvica
inflamatoria (PID por sus siglas en inglés ), embarazo ectópico, infertilidad y
una potencial transmisión de la enfermedad al feto en desarrollo, si se contrae
durante el embarazo. La gonorrea también puede infectar la boca, la garganta, los
ojos y el recto y extenderse a la sangre y las articulaciones, donde puede
convertirse en una enfermedad mortal.
Además, las personas con gonorrea pueden contraer el VIH, el virus que causa el
SIDA, más fácilmente. Las personas infectadas por el VIH que tienen gonorrea
también tienen más probabilidad de transmitir el virus a otras personas.3
Herpes genital
El herpes genital4 es una infección contagiosa causada por el virus del herpes
simple (HVS por sus siglas en inglés). Hay dos cepas o tipos diferentes de HVS: el
virus del herpes simple tipo 1 (HVS-1) y tipo 2 (HVS-2). Ambos pueden causar
herpes genitales, aunque la mayoría de los casos de herpes genitales se deben al
HVS-2.5 Cuando es sintomático, el HVS-1 suele presentarse como ampollas o
boqueras en los labios (herpes labial o febril), pero también puede infectar la región
genital a través del contacto oral-genital o genital-genital. El HVS-2 sintomático
suele causar ampollas dolorosas y acuosas en o alrededor de los genitales o el
ano. Sin embargo, gran cantidad de las personas que tienen estos virus no
presentan signos o síntomas, o los mismos mínimos.
Ni el HVS-1 ni el HVS-2 pueden curarse, e incluso durante los períodos en que la
persona infectada no presenta síntomas, el virus puede encontrarse en las células
nerviosas del cuerpo. Periódicamente, algunas personas experimentan brotes en
los que aparecen nuevas ampollas en la piel del área genital; en esos momentos,
hay más probabilidad de que el virus se transmita a otras personas.
Las mujeres embarazadas, especialmente las que adquieren el herpes genital por
primera vez durante el embarazo, pueden transmitir la infección al recién nacido, lo
que podría causar el HVS neonatal, una infección potencialmente mortal que
afecta la piel, el cerebro y otros órganos del bebé.6
VIH/SIDA
El VIH, o virus de inmunodeficiencia humana,7 es el virus que causa el SIDA
(síndrome de inmunodeficiencia adquirida). El VIH destruye el sistema inmunitario
del organismo al matar las células que combaten las infecciones. Una vez que el
VIH ha destruido una porción considerable de estas células, la capacidad del
cuerpo de combatir las infecciones y recuperarse de ellas se ve comprometida.
Esta etapa avanzada de la infección por el VIH se conoce como SIDA.
Las personas cuyo VIH ha avanzado hasta convertirse en SIDA son muy
propensas a contraer infecciones oportunistas que normalmente no enfermarían a
una persona sana, así como determinados tipos de cáncer.
El SIDA puede prevenirse si las personas infectadas con el VIH comienzan de
manera temprana un tratamiento con antirretrovirales. La transmisión del virus
ocurre principalmente durante la actividad sexual sin protección y al compartir
agujas para inyectarse drogas intravenosas, si bien el virus también puede
transmitirse de la madre al bebé durante el embarazo, el parto y el
amamantamiento.
En 2013, investigadores apoyados por los NIH informaron que la infección por el
VIH de una niña de dos años que había nacido con el virus y que recibió
tratamiento desde los primeros días de vida había entrado en remisión. Este
parece ser el primer caso de una cura funcional del VIH .
Virus del papiloma humano (HPV por sus siglas en inglés)
El HPV8 es la STD/STI más común. Existen más de 40 tipos de HPV y todos ellos
pueden infectar tanto a hombres como a mujeres. La capacidad de producir
verrugas genitales, infectar otra zonas del cuerpo, incluidas la boca y la garganta, y
causar cáncer de cuello uterino, vulva, pene y boca, varía según los tipos de HPV.
Si bien no existe una cura para el HPV una vez que se tiene la infección, un
chequeo regular mediante la prueba de Papanicolaou puede prevenir o detectar la
mayoría de los casos de cáncer de cuello uterino causado por el HPV en una
etapa temprana. (Una prueba de Papanicolaou implica que un profesional de la
salud tome muestras de células del cuello uterino durante un examen ginecológico
estándar; estas células se analizan bajo un microscopio para ver si hay signos de
cáncer).
Existe una nueva vacuna que protege contra la mayoría (pero no todos) de los
tipos de HPV que causan cáncer de cuello uterino. La Academia Americana de
Pediatría recomienda esta vacuna para los niños y niñas en edad escolar.9
Sífilis
Las infecciones por sífilis10, causadas por la bacteria Treponema pallidum, se
transmiten de persona a persona durante el acto sexual vaginal, anal u oral
mediante el contacto directo con las úlceras llamadas chancros. Entre 2001 y
2009, los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
(CDC por sus siglas en inglés) muestran que la tasa de sífilis ha aumentado año a
año. Las personas con mayor riesgo de contraer sífilis son los hombres que tienen
sexo tanto con hombres como con mujeres y las personas que viven en el sur.10 El
primer signo de sífilis es un chancro, una úlcera genital indolora que por lo general
aparece en el pene o en la vagina o sus alrededores. Además de ser el primer
signo de una infección de sífilis, los chancros hacen que una persona tenga de dos
a cinco veces más probabilidad de contraer el VIH. Si la persona ya tiene el VIH,
los chancros también aumentan la probabilidad de que el virus se transmita a su
pareja sexual.3 Estas úlceras suelen desaparecer por sí solas, incluso sin
tratamiento. Sin embargo, el cuerpo no elimina la infección por sí solo y, con el
tiempo, la sífilis puede afectar otros órganos como la piel, el corazón, los vasos
sanguíneos, el hígado, los huesos y las articulaciones (sífilis secundaria). Si aún
así la enfermedad no se trata, en unos años puede desarrollarse la sífilis terciaria y
afectar los nervios, los ojos y el cerebro, e incluso podría causar la muerte.
Las mujeres embarazadas portadoras de la bacteria tienen un riesgo mayor de
aborto espontáneo y de nacimiento de un niño muerto, y pueden transmitir la
infección al feto durante el embarazo y el parto. Los bebés que adquieren la sífilis
congénita durante el embarazo pueden sufrir de deformidades esqueléticas,
dificultades en el desarrollo del habla y del sistema motriz, convulsiones, anemia,
enfermedad hepática y problemas neurológicos.
Vaginosis bacteriana
11
La vaginosis bacteriana es una infección vaginal común, posiblemente
de transmisión sexual, que se presenta en mujeres en edad reproductiva. Si bien
es sano y normal que en la vagina habiten bacterias, al igual que en la piel, la boca
y el tracto gastrointestinal, a veces los cambios en el equilibrio de diferentes tipos
de bacterias pueden causar problemas.
La vaginosis bacteriana ocurre cuando las bacterias problemáticas que suelen
estar presentes de manera normal en pequeñas cantidades crecen y reemplazan a
los lactobacilos, la bacteria vaginal normal, lo cual afecta el equilibrio habitual. Esta
situación ocurre más a menudo si la mujer se hace duchas vaginales frecuentes o
si tiene nuevas o múltiples parejas sexuales. El signo más común de una infección
de vaginosis bacteriana es un flujo líquido y blancuzco que suele describirse como
con olor "a pescado". Sin embargo, algunas mujeres pueden no presentar ningún
síntoma.
Independientemente de los síntomas, tener una vaginosis bacteriana aumenta el
riesgo de tener otras STD/STI y también se asocia con la enfermedad pélvica
inflamatoria (PID por sus siglas en inglés), una infección de los órganos
reproductores femeninos, entre ellos el útero y las trompas de Falopio (que
conducen los óvulos al útero), así como infecciones postoperatorias. El trabajo de
parto y el parto prematuros también pueden ser más comunes en las mujeres con
vaginosis bacteriana.
Tricomoniasis
La infección por tricomoniasis es causada por el parásito protozoario unicelular
Trichomonas vaginalis y es común en las mujeres jóvenes sexualmente activas. El
parásito también infecta a los hombres, aunque con menor frecuencia. El parásito
puede transmitirse entre hombres y mujeres así como entre mujeres siempre que
haya un contacto físico de las áreas genitales. Aunque las infecciones
porTrichomonas no siempre causan síntomas, pueden causar micción frecuente,
dolorosa o con ardor en hombres y mujeres, así como flujo vaginal, ardor,
enrojecimiento o picazón genital en las mujeres. Dado que la infección puede
ocurrir sin síntomas, una persona puede no saber que está infectada y seguir
reinfectando a una pareja sexual que tiene signos recurrentes de infección. Al igual
que las STD/STI bacterianas, todas las parejas sexuales deben tratarse al mismo
tiempo para evitar una reinfección.
Las investigaciones patrocinadas por el NICHD han mostrado que durante el
embarazo, las infecciones por trichomonas se asocian con un riesgo mayor de
parto prematuro y de que el bebé tenga peso bajo al nacer. Además, los bebés
nacidos de mujeres con una infección por trichomonas tienen el doble de
probabilidad de nacer muertos o de morir al nacer en comparación con los bebés
de madres no infectadas.13
Hepatitis viral
La hepatitis viral es una enfermedad hepática grave que puede ser causada por
diferentes virus, que pueden transmitirse por contacto sexual.
El virus de la hepatitis A (HAV por sus siglas en inglés) causa una infección
del hígado de corto plazo o autolimitada que puede ser muy grave, si bien
no se convierte en una infección crónica. Aunque hay otras maneras de
transmitir el virus, el HAV puede transmitirse de persona a persona durante
la relación sexual por medio del contacto oral-rectal. La vacunación puede
prevenir la infección por el HAV.13
El virus de la hepatitis B (HBV por sus siglas en inglés) causa una
enfermedad hepática grave que puede tener como consecuencia tanto una
enfermedad inmediata como una infección para toda la vida que podría
causar cicatrices en el hígado permanentes (cirrosis), cáncer, insuficiencia
hepática y la muerte. El HBV se transmite tanto por contacto heterosexual
como homosexual y a través de contacto con otros fluidos corporales, como
la sangre, por el uso de agujas contaminadas que se utilicen para inyectar
drogas intravenosas o para hacer tatuajes y piercings. Las mujeres
embarazadas con HBV pueden transmitir el virus a sus bebés durante el
parto. La infección por HBV puede prevenirse con una vacuna.1
El virus de la hepatitis C (HCV) puede provocar una enfermedad inmediata
que afecta el hígado, pero es más común que se transforme en una
infección crónica y silenciosa que produce cicatrices en el hígado (cirrosis),
cáncer, insuficiencia hepática y la muerte. El HCV suele transmitirse al
compartir agujas o mediante la exposición a sangre infectada. Sin embargo,
puede transmitirse mediante el contacto sexual o de la madre al bebé
durante el embarazo y el parto. No existe una vacuna para el HCV y los
tratamientos no siempre son efectivos.15
¿Qué es la clamidia?
La clamidia es una infección bacteriana que se contagia a través del contacto
sexual con una persona infectada. La clamidia es una de las enfermedades de
transmisión sexual (ETS) más comunes; más de 50 millones de casos ocurren
en el mundo y aproximadamente 3 millones de casos ocurren en los Estados
Unidos anualmente.
¿Quiénes contraen la clamidia?
Cualquier persona sexualmente activa puede infectarse con clamidia. La
clamidia se presenta con mayor frecuencia en los adolescentes y adultos
jóvenes (de 15-24 años) que tengan compañeros sexuales nuevos o múltiples
y que no siempre utilizan condones u otros métodos anticonceptivos de
barrera.
¿Cómo se disemina la clamidia?
La clamidia se transmite a través del contacto sexual. Esto incluye el contacto
del pene con la vagina o del pene con el recto. También se puede contagiar de
la madre al recién nacido durante el parto.
¿Cuáles son los síntomas de la clamidia?
Debido a que aproximadamente el 75% de las mujeres y el 50% de los
hombres no presentan síntomas, la mayoría de las personas infectadas con
clamidia no saben que tienen la infección y pueden no buscar atención médica.
Si los hombres presentan síntomas, estos pueden incluir uretritis (prurito y/o
ardor al orinar) y secreción por el pene en cantidades pequeñas o moderadas.
Si las mujeres presentan síntomas, estos pueden incluir flujo vaginal y dolor al
orinar.
¿Cuándo y durante cuánto tiempo puede una persona transmitir la clamidia?
A partir del momento en que la persona se infecta con clamidia, puede
transmitir la enfermedad. Una persona puede continuar transmitiendo la
enfermedad hasta que reciba tratamiento adecuado.
¿Una infección previa por clamidia hace que la persona sea inmune?
Una infección previa por clamidia no confiere inmunidad contra la clamidia.
¿Cuál es el tratamiento para la clamidia?
La clamidia se trata con antibióticos. El tratamiento antibiótico recomendado es
la doxiciclina, dos dosis diarias durante siete días o la azitromicina en una
única dosis. Se pueden utilizar otros medicamentos alternativos, pero no son
tan eficaces como la azitromicina y la doxiciclina. Las personas en tratamiento
para la clamidia no deben tener relaciones sexuales durante siete días
después de una terapia de dosis única (azitromicina) o hasta haber completado
los siete días de antibióticos (doxiciclina). Los pacientes pueden ser infectados
nuevamente si sus compañeros sexuales no reciben tratamiento.
¿Qué sucede si no se trata la clamidia?
Si una persona no recibe tratamiento para la clamidia, se pueden presentar
complicaciones. Con frecuencia, las mujeres desarrollan una enfermedad
pélvica inflamatoria (EPI). La EPI puede producir esterilidad (imposibilidad para
quedar embarazada), dolor pélvico crónico, embarazos en las trompas
(extrauterinos) y el contagio continuo de la enfermedad. En los hombres, la
clamidia sin tratar puede causar infecciones uretrales y complicaciones, tales
como hinchazón y dolor en los testículos. La infección por clamidia durante el
embarazo puede producir ruptura prematura de membranas, parto prematuro y
posibles embarazos en las trompas (extrauterinos) en un pequeño porcentaje
de las mujeres. Además, la clamidia puede producir infecciones conjuntivales
(del ojo) y neumónicas (de pulmones) en los recién nacidos. Las personas con
infección por clamidia tienen mayores posibilidades de contraer otras
infecciones, tales como la gonorrea o el VIH.
¿Qué se puede hacer para prevenir la diseminación de la clamidia?
Limite la cantidad de compañeros sexuales.
Utilice condón masculino o femenino.
Si usted piensa que puede estar infectado o haber estado expuesto,
evite todo contacto sexual y acuda a una clínica de enfermedades
sexuales transmisibles (EST), a un hospital o visite a su médico. Lleve a
sus compañeros sexuales con usted cuando reciba tratamiento o
notifíqueles inmediatamente para que puedan ser examinados y
tratados.
¿Qué es la gonorrea?
La gonorrea es una ETS que puede causar infección en los genitales, el recto
y la garganta. Es muy común, especialmente entre los jóvenes de 15 a 24
años.
¿Cómo se propaga la gonorrea?
La gonorrea se puede contraer al tener sexo vaginal, anal u oral con alguien
que tiene gonorrea. Una persona embarazada con gonorrea le puede
transmitir la infección al bebé durante el parto.
¿Cómo puedo reducir mi riesgo de contraer gonorrea?
La única manera de evitar las ETS por completo es no tener sexo vaginal, anal
u oral.
Si usted es sexualmente activo, las siguientes medidas pueden reducir sus
probabilidades de contraer la gonorrea:
Estar en una relación mutuamente monógama a largo plazo con alguien
que se haya hecho la prueba de detección y no tenga gonorrea.
Usar condones de la manera correcta cada vez que tenga sexo.
¿Estoy en riesgo de contraer gonorrea?
Las personas sexualmente activas pueden contraer gonorrea mediante el sexo
vaginal, anal u ora sin condón con alguien que tenga gonorrea.
Si usted es sexualmente activo, hable franca y abiertamente con su proveedor
de atención médica. Pregúntele si debería hacerse una prueba de detección de
gonorrea u otras ETS. Si es un hombre gay o bisexual sexualmente activo,
debería hacerse la prueba de gonorrea cada año. Si es una mujer sexualmente
activa, debería hacerse la prueba de gonorrea todos los años si:
Tiene menos de 25 años.
Tiene 25 años o más y factores de riesgo, como una pareja sexual
nueva o múltiples parejas sexuales, o una pareja sexual que tiene una
infección de transmisión sexual.
Estoy en estado de embarazo. ¿Cómo afecta la gonorrea a mi bebé?
Si usted está en estado de embarazo y tiene gonorrea, puede transmitirle la
infección al bebé durante el parto. Esto puede causarle problemas graves de
salud al bebé. Si está en estado de embarazo, hable con su proveedor de
atención médica sobre cómo hacerse el examen y las pruebas y recibir el
tratamiento correctos. Tratar la gonorrea lo antes posible reducirá las
probabilidades de que el bebé tenga problemas de salud.
¿Cómo puedo saber si tengo gonorrea?
La gonorrea a menudo no produce síntomas, pero, aun sin síntomas, puede
causar problemas de salud graves.
La mayoría de las mujeres con gonorrea no tienen ningún síntoma. Pero
cuando presentan síntomas, estos suelen ser leves y se pueden confundir con
los de una infección vaginal o de la vejiga. En las mujeres los síntomas pueden
incluir:
dolor o sensación de ardor al orinar;
mayor flujo vaginal; y
sangrado vaginal entre periodos menstruales.
Los hombres que presentan síntomas pueden tener:
sensación de ardor al orinar;
una secreción de color blanco, amarillo o verde del pene; y
dolor o inflamación en los testículos (aunque esto es menos común).
Las infecciones rectales podrían no causar ningún síntoma, o causar síntomas
como los siguientes tanto en los hombres como en las mujeres:
secreciones;
picazón anal;
dolor;
sangrado; y
dolor al defecar.
Consulte a su proveedor de atención médica si nota alguno de estos síntomas.
También debería ver al proveedor si su pareja tiene una ETS o síntomas de
una ETS. Los síntomas pueden incluir una llaga inusual, secreciones con mal
olor, ardor al orinar o sangrado entre periodos menstruales.
¿Cómo sabrá mi proveedor de atención médica si tengo gonorrea?
La mayoría de las veces, el proveedor de atención médica usará una muestra
de orina para diagnosticar la gonorrea. Sin embargo, si usted ha tenido sexo
oral o anal, el proveedor de atención médica podría usar un bastoncito de
algodón (hisopo) para tomarle muestras de la garganta o del recto. En algunos
casos, también podría usar un bastoncito de algodón (hisopo) para tomar una
muestra de la uretra (canal urinario) del hombre o del cuello uterino (abertura
que lleva al útero) de la mujer.
¿Hay una cura para la gonorrea?
Sí, con el tratamiento adecuado se puede curar la gonorrea. Es importante
tomar todos los medicamentos que el proveedor de atención médica le dé para
curar la infección. No comparta los medicamentos para la gonorrea con nadie.
Aunque detengan la infección, no repararán ningún daño permanente que la
infección haya causado.
Algunos casos de gonorrea se están haciendo cada vez más difíciles de tratar,
ya que están aumentando las cepas de gonorrea que son resistentes a los
medicamentos. Si usted sigue con síntomas después de recibir tratamiento por
algunos días, vuelva a ver a un proveedor de atención médica.
¿Cuándo puedo volver a tener sexo después del tratamiento para la gonorrea?
Espere siete días después de terminar todos los medicamentos antes de tener
sexo. Usted y su pareja o parejas sexuales deben evitar tener sexo hasta que
cada uno de ustedes haya completado el tratamiento y ya no tenga síntomas.
Esto ayudará a prevenir que transmitan o contraigan la gonorrea otra vez. Las
personas con gonorrea deben volver a hacerse una prueba aproximadamente
tres meses después del tratamiento de la infección inicial, incluso si sus
parejas se trataron eficazmente.
Si tuvo gonorrea en el pasado, puede volver a infectarse aunque haya tomado
medicamentos. Esto sucede si tiene sexo sin condón con alguien que tiene
gonorrea.
¿Qué pasa si no recibo tratamiento?
Cuando la gonorrea no se trata, puede causar problemas de salud graves y
permanentes.
En las mujeres, la gonorrea no tratada puede causar enfermedad inflamatoria
pélvica (EIP). Algunas de las complicaciones de la enfermedad inflamatoria
pélvica son:
Formación de tejido cicatricial que bloquea las trompas de Falopio;
embarazo ectópico (embarazo fuera del útero);
infertilidad (no poder quedar embarazada) y
dolor pélvico/abdominal a largo plazo.
En los hombres, la gonorrea puede causar una afección dolorosa en los
conductos que están conectados a los testículos que, en casos raros, puede
causar infertilidad.
Muy rara vez, la gonorrea sin tratar se puede propagar a la sangre o las
articulaciones. Esto puede ser potencialmente mortal.
La gonorrea sin tratar también puede aumentar sus probabilidades de contraer
o transmitir el VIH.
¿Qué es el herpes genital?
El herpes genital es una ETS causada por dos tipos de virus: el virus del
herpes simple de tipo 1 (VHS-1) y el virus del herpes simple de tipo 2 (VHS-2).
¿Qué es el herpes oral?
El VHS-1 a menudo causa herpes oral, que puede provocar herpes labial o
ampollas febriles en la boca o a su alrededor. Sin embargo, la mayoría de las
personas con herpes oral no presentan ningún síntoma. La mayoría de las
personas con herpes oral lo contraen durante la infancia o de adultos jóvenes
por contacto no sexual con saliva.
¿Existe un vínculo entre el herpes genital y el herpes oral?
Sí. El herpes oral causado por el VHS-1 se puede propagar de la boca a los
genitales mediante el sexo oral. Esta es la razón por la cual algunos casos de
herpes genital se deben al VHS-1.
¿Qué tan común es el herpes genital?
El herpes genital es común en los Estados Unidos. En el 2018, las
estimaciones de los CDC muestran que hubo 572 000 nuevas infecciones de
herpes genital en los Estados Unidos entre personas de 14 a 49 años.1
¿Cómo se propaga el herpes genital?
El herpes genital se puede contraer al tener sexo vaginal, anal u oral con
alguien que tenga esta infección. Usted puede contraer herpes si tiene
contacto con lo siguiente:
una llaga de herpes;
saliva de una pareja con una infección de herpes oral;
líquidos genitales de una pareja con una infección de herpes genital;
la piel de la zona bucal de una pareja con una infección de herpes oral;
o
la piel de la zona genital de una pareja con una infección de herpes
genital.
También puede contraer el herpes genital de una pareja sexual que no tenga
una llaga visible o que no sepa que está infectada. También es posible
contraer herpes genital al recibir sexo oral de una pareja sexual que tenga
herpes oral.
No se puede contraer el herpes a través de asientos de inodoros, ropa de
cama o piscinas. Tampoco al tocar objetos como cubiertos, jabón o toallas.
Si tiene más preguntas sobre el herpes, considere hablar sobre sus
preocupaciones con un proveedor de atención médica.
¿Cómo puedo saber si tengo herpes genital?
La mayoría de las personas que tienen herpes genital no presentan síntomas o
si los tienen son muy leves. Los síntomas leves pueden pasar desapercibidos o
confundirse con los de otras afecciones de la piel, como granitos o vellos
encarnados. Debido a esto, la mayoría de las personas no saben que tienen
una infección de herpes.
Las llagas del herpes por lo general se ven como una o más ampollas en los
genitales, el recto o la boca, o a su alrededor. A esto se le conoce como tener
un “brote”. Las ampollas se rompen y dejan unas llagas dolorosas que pueden
tardar una semana o más en sanar. También pueden presentarse síntomas
similares a los de la influenza o gripe (p. ej., fiebre, dolores corporales o
glándulas inflamadas) durante el primer brote.
Las personas que presentan un brote inicial de herpes pueden tener otros
brotes, especialmente si tienen el VHS-2. Sin embargo, los siguientes brotes
generalmente duran menos tiempo y son menos graves que el primero.
Aunque el herpes genital es una infección de por vida, la cantidad de brotes
podría disminuir con el tiempo.
Pida que un proveedor de atención médica lo examine si:
nota cualquiera de estos síntomas; o
su pareja tiene una ETS o síntomas de alguna.
Los síntomas de las ETS pueden incluir una llaga inusual, una secreción
genital con mal olor, ardor al orinar o sangrado entre los periodos menstruales
(si tiene un ciclo menstrual).
¿Cómo sabrá mi proveedor de atención médica si tengo herpes genital?
Su proveedor de atención médica puede diagnosticar el herpes genital
simplemente al observar las llagas que presente. También puede tomar una
muestra de la llaga y hacerle una prueba. Si no presenta llagas, se puede usar
una muestra de sangre para detectar anticuerpos del VHS.
Hable con su proveedor de atención médica de manera franca y abierta acerca
de las pruebas de detección del herpes y otras ETS.
Tenga en cuenta: una prueba de sangre para detectar el herpes puede ayudar
a determinar si usted tiene esta infección. No puede determinar quién le
transmitió la infección ni cuándo la contrajo.
¿Cómo puedo prevenir el herpes genital?
La única manera de evitar las ETS por completo es no tener sexo vaginal, anal
u oral.
Si usted es sexualmente activo, puede hacer lo siguiente para reducir sus
probabilidades de contraer herpes genital:
estar en una relación mutuamente monógama a largo plazo con una
pareja que no tenga herpes.
Usar condones de la manera correcta cada vez que tenga sexo.
Tenga en cuenta que no todas las llagas del herpes se presentan en las áreas
que un condón puede cubrir. Además, la piel puede liberar (esparcir) el virus de
áreas que no tengan una llaga de herpes visible. Por estas razones, es posible
que los condones no lo protejan completamente del herpes.
Si su pareja o parejas sexuales tienen herpes genital, usted puede reducir su
riesgo de contraerlo si:
su pareja toma un medicamento contra el herpes todos los días. Esto es
algo que su pareja debe consultar con su proveedor de atención médica.
Usted evita tener sexo vaginal, anal u oral cuando su pareja tenga
síntomas del herpes (p. ej., durante un “brote”).
¿Existe una cura para el herpes genital?
No existe cura para el herpes genital. Sin embargo, hay medicamentos que
pueden prevenir o disminuir la duración de los brotes. Un medicamento diario
contra el herpes puede reducir la probabilidad de que usted les pase la
infección a su pareja o parejas sexuales.
¿Qué pasa si no recibo tratamiento?
El herpes genital puede causar llagas genitales dolorosas y puede ser grave en
personas con el sistema inmunitario deprimido.
Si se toca las llagas o toca el líquido de estas, puede pasar el herpes a otra
parte del cuerpo, como a los ojos. No se toque las llagas ni toque el líquido
para evitar propagar el herpes a otra parte del cuerpo. Si se toca las llagas o
toca el líquido, lávese pronto las manos y bien para evitar propagar la
infección.
Si está en estado de embarazo, tanto usted como el feto o recién nacido
pueden tener problemas. Vea “Estoy en estado de embarazo. ¿Cómo podría el
herpes genital afectar a mi bebé?” para obtener información sobre esto.
Estoy en estado de embarazo. ¿Cómo podría el herpes genital afectar a mi
bebé?
Si está en estado de embarazo y tiene herpes genital, las citas de atención
médica prenatales son muy importantes. Algunas investigaciones parecen
indicar que la infección de herpes genital podría llevar al aborto espontáneo o
hacer más probable que el bebé nazca antes de tiempo. Usted le puede pasar
el herpes a su bebé en gestación antes del nacimiento, pero es más frecuente
que se pase durante el parto. Esto puede producir una infección mortal en su
bebé (llamada herpes neonatal). Es importante que evite contraer el herpes
genital durante el embarazo. Dígale a su proveedor de atención médica si
alguna vez ha tenido un diagnóstico o síntomas del herpes genital. También
dígale sobre cualquier posible exposición al herpes genital.
Si tiene herpes genital, es posible que necesite medicamentos contra el herpes
hacia el final del embarazo. Estos medicamentos pueden reducir su riesgo de
tener signos o síntomas de herpes genital cuando dé a luz. Al momento del
parto, su proveedor de atención médica debe hacerle un chequeo
cuidadosamente para ver si tiene llagas de herpes. Si tiene signos o síntomas
de herpes genital al momento del parto, es probable que le hagan una cesárea.
¿Puedo tener sexo aunque tenga herpes?
Si tiene herpes, debería hablar con su pareja o parejas sexuales sobre el
riesgo que corren. Usar condones podría ayudar a disminuir este riesgo, pero
no lo eliminará por completo. Tener llagas u otros síntomas de herpes puede
aumentar su riesgo de propagar la enfermedad. Incluso si no tiene ningún
síntoma, de todos modos puede infectar a sus parejas sexuales.
Es posible que le preocupe de qué manera el herpes genital afectará su salud,
su vida sexual y sus relaciones. Aunque el herpes no es curable, es importante
saber que se puede controlar con medicamentos. El tratamiento inhibidor diario
(es decir, el uso diario de un medicamento antiviral) puede reducir su riesgo de
propagarles el virus a otros. Hable con un proveedor de atención médica sobre
sus preocupaciones y opciones de tratamiento.
Un diagnóstico de herpes genital puede afectar cómo se sienta sobre las
relaciones sexuales existentes o futuras. Es importante saber cómo hablar con
sus parejas sexuales sobre las ETS.
¿Cuál es el vínculo entre el herpes genital y el VIH?
La infección de herpes puede causar llagas o heridas abiertas en la piel o en el
recubrimiento interno de la boca, la vagina y el recto. Esto propicia una forma
para que el VIH entre en el cuerpo. Incluso sin llagas visibles, el herpes
aumenta el número de células inmunitarias que se encuentran en el
recubrimiento de los genitales. El VIH busca las células inmunitarias para
entrar en el cuerpo. Tener tanto el VIH como el herpes genital aumenta la
probabilidad de propagar el VIH a una pareja VIH negativa durante el sexo oral,
vaginal o anal.
VIH/sida
El virus de inmunodeficiencia humana (VIH) es el virus que causa el síndrome
de inmunodeficiencia adquirida (sida). Cuando una persona se infecta con VIH,
el virus ataca y debilita al sistema inmunitario. A medida que el sistema
inmunitario se debilita, la persona está en riesgo de contraer infecciones y
cánceres que pueden ser mortales. Cuando esto sucede, la enfermedad se
llama sida. Una vez que una persona tiene el virus, este permanece dentro del
cuerpo de por vida.
Causas
El virus se propaga (transmite) de una persona a otra a través de ciertos fluidos
corporales:
Sangre
Semen y líquido preseminal
Fluidos rectales
Fluidos vaginales
Leche materna
El VIH se puede diseminar si estos fluidos entran en contacto con:
Membranas mucosas (dentro de la boca, el pene, la vagina, el recto)
Tejido dañado (tejido que ha sido cortado o raspado)
El torrente sanguíneo por inyección
El VIH no se puede diseminar a través del sudor, la saliva o la orina.
En los Estados Unidos, el VIH se disemina principalmente:
A través del sexo anal o vaginal sin usar condón con alguien que tenga
VIH que no tome medicamentos para tratar o prevenir el VIH
Por medio de compartir agujas u otro equipo usado para inyectarse
drogas con alguien que tiene VIH
Con menos frecuencia, el VIH se disemina:
De la madre al hijo. Una mujer embarazada puede propagar el virus a
su feto a través de la circulación sanguínea compartida o una mamá
lactante lo puede pasar a su bebé por medio de la leche materna. La
evaluación y el tratamiento de las madres que son VIH positivas ha
ayudado a disminuir el número de bebés que tienen VIH.
A través de agujas o de otros instrumentos filosos que estén
contaminados con VIH (principalmente trabajadores de la atención
médica).
El virus NO se disemina por:
Contacto casual, como un abrazo o besos con la boca cerrada
Mosquitos o mascotas
Participación en deportes
Tocar cosas que hayan sido tocadas por una persona infectada con el
virus
Comer alimentos manipulados por una persona con VIH
Contacto íntimo con una persona seropositiva con una carga viral
estable indetectable
El VIH y la donación de sangre u órganos:
El VIH no se transmite a una persona que done sangre u órganos. Las
personas que donan órganos nunca entran en contacto directo con las
personas que los reciben. De la misma manera, alguien que dona
sangre nunca tiene contacto con el que la recibe. En todos estos
procedimientos se utilizan agujas e instrumentos estériles.
Los bancos de sangre y los programas de donantes de órganos verifican
(examinan) minuciosamente a los donantes, la sangre y los tejidos. Es
muy poco probable contraer el VIH a través de transfusiones de sangre,
hemoderivados o trasplantes de órganos o tejidos.
Los factores de riesgo para contraer el VIH incluyen:
Tener sexo anal o vaginal sin protección. Recibir sexo anal es el más
riesgoso. Tener parejas múltiples también incrementa el riesgo. Usar
correctamente un condón nuevo cada vez que tenga relaciones
sexuales ayudará enormemente a disminuir este riesgo.
Consumir drogas y compartir agujas o jeringas.
Tener una pareja sexual con VIH que no esté tomando medicamentos
para el VIH o que tenga una carga viral detectable.
Tener una enfermedad de transmisión sexual (ETS).
Síntomas
Los síntomas relacionados con la infección aguda por VIH (cuando una
persona se infecta por primera vez) pueden ser similares a la gripe u otras
enfermedades virales. Estas incluyen:
Fiebre y dolor muscular
Dolor de cabeza
Dolor de garganta
Sudoración nocturna
Úlceras bucales, incluso infección por hongos (candidiasis)
Ganglios linfáticos inflamados
Diarrea
Muchas personas no tienen síntomas cuando sucede la infección con VIH por
primera vez.
La infección aguda por VIH (fase 1) progresa durante unas semanas hasta
meses para convertirse en una infección por VIH crónica o asintomática (fase
2) (sin síntomas). Esta etapa puede durar 10 años o más. Durante este
período, la persona podría no tener ninguna razón para sospechar que porta el
virus, pero puede transmitirlo a otras personas.
De no recibir tratamiento, casi todas las personas infectadas con el VIH
contraerán el sida (fase 3). Algunas personas desarrollan sida en un período
de pocos años después de la infección. Otras permanecen completamente
saludables después de 10 o incluso 20 años (llamadas personas sin progresión
a largo plazo).
El sistema inmunitario de una persona con sida ha sido dañado por el VIH.
Estas personas tienen un riesgo muy alto de contraer infecciones que son poco
frecuentes en personas con un sistema inmunitario saludable. Estas
infecciones se denominan oportunistas y pueden afectar cualquier parte del
cuerpo. Estas pueden ser causadas por:
Bacterias
Virus
Hongos
Protozoos
Las personas con sida también tienen un riesgo más alto de padecer ciertos
tipos de cáncer, especialmente linfomas y un tipo de cáncer de piel
llamado sarcoma de Kaposi.
Los síntomas dependen del tipo de infección particular y de la parte del cuerpo
que esté infectada.
Las infecciones pulmonares son comunes en casos de sida y normalmente
causan tos, fiebre, y dificultad para respirar.
Las infecciones intestinales también son comunes y pueden causar:
Diarrea
Dolor abdominal
Vómito
Problemas para tragar
Otros síntomas comunes en personas con infecciones de VIH y sida incluyen:
Pérdida de peso
Fiebre
Transpiraciones
Erupciones
Ganglios inflamados
Pruebas y exámenes
Estas son pruebas que se hacen para revisar si usted ha resultado infectado
con VIH.
PRUEBAS DE DIAGNÓSTICO
En general, las pruebas están compuestas por un proceso de 2 pasos:
Pruebas de detección-- Existen muchos tipos de pruebas. Algunas son
pruebas de sangre, mientras que otras son exámenes de líquidos de la
boca. Estos buscan anticuerpos contra el virus del VIH, el antígeno del
VIH o ambos. Algunos exámenes de detección pueden ofrecer
resultados en 30 minutos o menos.
Pruebas de seguimiento-- También se denominan pruebas de
confirmación. A menudo se lleva a cabo cuando la prueba de detección
tiene un resultado positivo.
Están disponibles pruebas caseras para detectar el VIH. Si planea utilizar una,
revise para corroborar que esta ha sido aprobada por la FDA. Siga las
instrucciones en el empaque para asegurarse de que los resultados sean tan
precisos como sea posible.
Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (Centers for
Disease Control and Prevention, CDC) recomiendan que todas las personas de
entre 15 y 65 años de edad se sometan a una prueba de detección de VIH. Las
personas que tienen comportamientos de riesgo deben realizarse pruebas
regularmente. Las mujeres embarazadas también deben someterse a pruebas
de detección.
PRUEBAS LUEGO DE UN DIAGNÓSTICO DE VIH
Las personas con sida deben haacerse análisis de sangre periódicos para
verificar su conteo de células CD4:
Las células T CD4 son las células sanguíneas que el VIH ataca.
También se llaman células T4 o "linfocitos T cooperadores".
Conforme el VIH daña el sistema inmunitario, el conteo de CD4
disminuye. Un conteo normal de CD4 es de 500 a 1,500 células/mm3 de
sangre.
Las personas normalmente presentan síntomas cuando su conteo de
CD4 desciende por debajo de 350. Las complicaciones más graves
ocurren cuando el conteo de CD4 desciende a 200. Cuando el conteo
está por debajo de 200 se considera que la persona tiene sida.
Otros exámenes incluyen:
Nivel de ARN para VIH, o carga viral, para verificar la cantidad de VIH
que está en la sangre
Una prueba de resistencia para ver si el virus tiene cualquier cambio en
el código genético que conduciría a una resistencia a los medicamentos
utilizados para tratar el VIH
Conteo sanguíneo completo, química sanguínea y pruebas de orina
Exámenes de otras infecciones de transmisión sexual
Prueba de tuberculosis
Prueba de Papanicolaou para detectar el cáncer de cuello uterino
Prueba de Papanicolaou anal para detectar cáncer de ano
Tratamiento
El VIH/sida se trata con medicamentos que evitan que el virus se reproduzca.
Este tratamiento se denomina terapia antirretroviral (TARV).
En el pasado, las personas infectadas con VIH comenzaban el tratamiento
antirretroviral luego de que su conteo de CD4 descendía o de que
desarrollaban complicaciones relacionadas con el VIH. Hoy en día, el
tratamiento para el VIH se recomienda para todas las personas infectadas con
VIH, incluso si su conteo de CD4 aún es normal.
Hay dos tipos o tratamientos:
Las pastillas se administran a personas que recién comienzan el
tratamiento.
Las vacunas se pueden administrar a personas que tienen una carga
viral indetectable o que han estado suprimidas viralmente durante al
menos 3 meses. Las inyecciones se pueden administrar todos los
meses o cada dos meses.
Son necesarios exámenes de sangre regulares para asegurarse de que el nivel
de virus en la sangre (la carga viral) se mantenga bajo, o suprimido. El objetivo
del tratamiento es reducir el virus de VIH en la sangre a un nivel que sea tan
bajo que una prueba no pueda detectarlo. Esto se denomina carga viral
indetectable.
Si el conteo de CD4 ya ha descendido antes del inicio del tratamiento,
normalmente aumentará de forma gradual. Las complicaciones por VIH a
menudo desaparecen conforme el sistema inmunitario se recupera.
Grupos de apoyo
Unirse a un grupo de apoyo donde los miembros comparten experiencias y
problemas en común con frecuencia puede ayudar a disminuir el estrés
emocional de tener una enfermedad crónica.
Expectativas (pronóstico)
Con tratamiento, la mayoría de las personas que presentan VIH/sida puede
llevar una vida normal y saludable.
Los tratamientos actuales no curan la infección. Los medicamentos solo
funcionan siempre que se tomen todos los días. Si estos se suspenden, la
carga viral aumentará y el conteo de CD4 descenderá. Si los medicamentos no
se toman regularmente, el virus puede volverse resistente a uno o más de los
medicamentos y el tratamiento puede dejar de funcionar.
Las personas que están tomando el tratamiento deben consultar a sus
proveedores de atención médica regularmente. Esto se hace para asegurarse
de que los medicamentos estén funcionando y buscar efectos secundarios de
los medicamentos.
Cuándo contactar a un profesional médico
Contacte a su proveedor si tiene cualquiera de los factores de riesgo para la
infección por VIH. Comuníquese igualmente con su proveedor si presenta
síntomas de sida. Por ley, los resultados de las pruebas para el VIH deben ser
confidenciales (privados). Su proveedor revisará los resultados con usted.
Prevención
Prevenir el VIH/sida:
Hágase pruebas de detección. Las personas que no saben que están
infectadas con VIH y que se ven y se sienten saludables son más
propensas a transmitirlo a otras personas.
No use drogas ilícitas y no comparta agujas ni jeringas. Muchas
comunidades tienen programas de intercambio de jeringas donde usted
puede desechar las jeringas usadas y recibir jeringas nuevas y estériles.
El personal de estos programas también puede remitirlo a un
tratamiento de la adicción.
Evite el contacto con la sangre de otra persona. En lo posible, use ropa
protectora, una máscara y gafas de seguridad cuando atienda a
personas lesionadas.
Si usted obtiene un resultado positivo en el examen para VIH, puede
transmitirle el virus a otros. No debe donar sangre, plasma, órganos ni
esperma.
Las mujeres VIH positivas que podrían quedar embarazadas deben
hablar con su proveedor sobre los riesgos para el feto. También deben
analizar métodos para evitar que el bebé resulte infectado, como tomar
medicamentos antirretrovirales durante el embarazo.
La lactancia materna se debe evitar para prevenir la transmisión del VIH
al bebé a través de la leche materna.
Las prácticas sexuales con precaución, como el uso de condones de látex, son
efectivas para prevenir la transmisión del VIH. Sin embargo, existe el riesgo de
contraer la infección incluso con el uso de condones (por ejemplo, los
condones se pueden desgarrar).
En gente que no está infectada por el virus, pero que están en alto riesgo de
contraerlo, ciertos medicamentos pueden ayudar a prevenir la infección:
Truvada (emtricitabina y tenofovir disoproxil fumarato) - tomado en
pastillas
Descovy (emtricitabina y tenofovir alafenamida) - tomado en pastillas
Apretude (cabotegravir): administrado como una inyección cada dos
meses para ayudar a prevenir infecciones
Este tratamiento se conoce como profilaxis preexposición o PrPEP. Hable con
su proveedor si piensa que la PrPEP podría ser adecuada para usted.
Las personas VIH positivas que estén tomando medicamentos antirretrovirales
y no tienen virus detectables en la sangre no lo transmiten.
El suministro de sangre en los Estados Unidos está entre los más seguros del
mundo. Casi todas las personas infectadas con VIH a través de transfusiones
de sangre recibieron esas transfusiones antes de 1985, año en el que
comenzaron las pruebas para el VIH para toda la sangre donada.
Si usted cree que ha estado expuesto al VIH, busque atención médica de
inmediato. No se demore. Empezar los medicamentos antivirales
inmediatamente después de la exposición (hasta 3 días después) puede
reducir las probabilidades de que resulte infectado. Esto se denomina profilaxis
post exposición (PPE). Se ha utilizado para prevenir la transmisión en
trabajadores de la salud lesionados por medio de punciones con agujas.
¿Qué es el VPH?
Los virus del papiloma humano (VPH) son un grupo de virus relacionados entre sí. Pueden
causar verrugas en diferentes partes del cuerpo. Existen más de 200 tipos. Cerca de 40 de
ellos afectan a los genitales. Estos se propagan a través del contacto sexual con una
persona infectada. También se pueden propagar a través de otro contacto íntimo de piel a
piel. Algunos de ellos pueden ponerle en riesgo desarrollar un cáncer.
Existen dos categorías de VPH de transmisión sexual. El VPH de bajo riesgo puede causar
verrugas en o alrededor de los genitales, el ano, la boca o la garganta. El VPH de alto
riesgo puede causar varios tipos de cáncer:
Cáncer de cuello uterino
Cáncer del ano
Algunos tipos de cáncer de boca y de garganta
Cáncer de vulva
Cáncer de vagina
Cáncer del pene
La mayoría de las infecciones por VPH desaparecen por sí solas y no causan cáncer. Pero
a veces las infecciones duran más. Cuando una infección por VPH de alto riesgo dura
muchos años, puede provocar cambios en las células. Si estos cambios no se tratan,
pueden empeorar con el tiempo y convertirse en cáncer.
¿Quién está en riesgo de contraer infecciones por VPH?
Las infecciones por VPH son muy comunes. Casi todas las personas sexualmente activas
se infectan con el VPH poco después de iniciar su vida sexual.
¿Cuáles son los síntomas de las infecciones por VPH?
Algunas personas desarrollan verrugas por ciertas infecciones de VPH de bajo riesgo, pero
los otros tipos (incluyendo las de alto riesgo) no tienen síntomas.
Si una infección por VPH de alto riesgo dura muchos años y causa cambios en las células,
es posible que tenga síntomas. También puede tener síntomas si esos cambios celulares
se convierten en cáncer. Sus posibles síntomas dependerán de la parte del cuerpo
afectada.
¿Cómo se diagnostican las infecciones por VPH?
En general, los profesionales de la salud pueden diagnosticar las verrugas al observarlas.
Para las mujeres, hay pruebas de detección de cáncer de cuello uterino que pueden
encontrar cambios cervicales que pueden convertirse en cáncer. Como parte de la
evaluación, las mujeres pueden hacerse pruebas de Papanicolaou, pruebas de VPH o
ambas.
¿Cuáles son los tratamientos para las infecciones por VPH?
Una infección por VPH en sí no puede ser tratada. Existen medicamentos que puede
aplicar a una verruga. Si no funcionan, su atención médica podría congelarla, quemarla o
extirparla quirúrgicamente.
Existen tratamientos para los cambios celulares causados por la infección con VPH de alto
riesgo. Incluyen medicamentos que se aplican al área afectada y varios procedimientos
quirúrgicos.
En general, las personas con cáncer relacionado con el VPH reciben los mismos tipos de
tratamiento que quienes tienen cáncer no causados por el virus. Una excepción a esto son
las personas que tienen ciertos tipos de cáncer de boca y de garganta, las que pueden
tener diferentes opciones de tratamiento.
¿Se pueden prevenir las infecciones por VPH?
El uso correcto de los condones de látex reduce en gran medida, aunque no elimina por
completo, el riesgo de contraer o propagar el VPH. Si usted o su pareja es alérgica al látex,
puede usar condones de poliuretano. La forma más confiable de evitar la infección es no
tener sexo anal, vaginal u oral.
Las vacunas pueden proteger contra varios tipos de VPH, incluyendo algunas que pueden
causar cáncer. Las vacunas brindan la mayor protección cuando se aplican antes de
exponerse al virus. Esto significa que es mejor que se apliquen antes de que se vuelvan
sexualmente activas.
¿Qué es la sífilis?
La sífilis es una infección de transmisión sexual (ITS) que puede
causar graves problemas de salud si no se trata. La infección
avanza en fases (primaria, secundaria, latente y terciaria). Cada
fase puede producir diferentes signos y síntomas.
¿Cómo se propaga la sífilis?
La sífilis se puede contraer mediante el contacto directo con una
llaga de sífilis durante el sexo vaginal, anal u oral.
La sífilis se puede propagar de madre a hijo durante el
embarazo.
No se puede contraer la sífilis a través del contacto casual con
cosas tales como:
el asiento del inodoro
las manijas de las puertas
piscinas
bañeras de hidromasaje o jacuzzi
tinas o bañeras
ropa o cubiertos que se compartan
¿Cómo puedo reducir mi riesgo de contraer sífilis?
La única manera de evitar las ETS por completo es no tener sexo
vaginal, anal u oral.
Si usted es sexualmente activo, puede hacer lo siguiente para
reducir las probabilidades de contraer sífilis:
Estar en una relación mutuamente monógama a largo
plazo con alguien que se haya hecho la prueba de
detección y no tenga sífilis.
Usar condones de la manera correcta cada vez que tenga
sexo.
Los condones previenen la propagación de la sífilis al impedir el
contacto con las llagas. Las llagas también pueden aparecer en
áreas que no quedan cubiertas por el condón. El contacto con
estas llagas también puede propagar la sífilis.
¿Estoy en riesgo de contraer la sífilis?
Las personas sexualmente activas pueden contraer la sífilis
mediante el sexo vaginal, anal u oral sin condón con alguien que
tenga sífilis. Si usted es sexualmente activo, hable franca y
abiertamente con su proveedor de atención médica. Pregúntele
si debería hacerse una prueba de detección de sífilis u otras
ETS.
Usted debe hacerse pruebas de detección de la sífilis con
regularidad si es sexualmente activo y
es un hombre gay o bisexual;
tiene el VIH;
recibe tratamiento de profilaxis prexposición (PrEP) para la
prevención del VIH; o
tiene una pareja o varias parejas cuyas pruebas de sífilis
dieron positivo.
Todas las personas embarazadas deben hacerse una prueba de
sífilis en su primera consulta prenatal. Algunas personas
embarazadas se las deberán volver a hacer durante el tercer
trimestre (a las 28 semanas) y al momento del parto.
Estoy en estado de embarazo. ¿Cómo afecta la sífilis a mi
bebé?
Si usted está en estado de embarazo y tiene sífilis, puede
transmitirle la infección al bebé que espera. La sífilis puede
hacer que el bebé tenga un peso bajo al nacer. Puede aumentar
las probabilidades de que el bebé nazca demasiado pronto o de
que nazca muerto. Para proteger a su bebé, debe hacerse la
prueba de sífilis al menos una vez durante el embarazo.
Si el resultado es positivo, reciba tratamiento de
inmediato.
Al momento de nacer, los bebés con infección de sífilis podrían
no tener signos ni síntomas de la enfermedad. Sin embargo, si
no reciben tratamiento de inmediato, pueden presentar
problemas graves a las pocas semanas. Estos bebés pueden
tener problemas de salud, como cataratas, sordera o
convulsiones, y pueden morir.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la sífilis?
La sífilis tiene cuatro fases (primaria, secundaria, latente y
terciaria). Cada fase tiene diferentes signos y síntomas.
Fase primaria
Durante la primera fase (primaria) de la sífilis, podría notar una
sola llaga o varias llagas. Las llagas aparecen en el sitio por
donde la sífilis entró al cuerpo. Estas llagas generalmente
ocurren dentro, sobre o alrededor de las siguientes partes del
cuerpo:
pene;
vagina;
ano;
recto o
labios o boca.
Por lo general (aunque no siempre) son firmes, redondas y no
duelen. Debido a que las llagas no duelen, es posible que no las
note. Las llagas generalmente duran de 3 a 6 semanas y sanan
independientemente de que reciba tratamiento o no. Incluso
después de que esas llagas desaparezcan, usted debe recibir
tratamiento. Esto impedirá que la infección pase a la fase
secundaria.
Fase secundaria
Durante la fase secundaria, podría tener sarpullido en la piel o
llagas en la boca, la vagina o el ano. Esta fase generalmente
comienza con sarpullido en una o más áreas del cuerpo. El
sarpullido puede aparecer cuando la llaga primaria esté sanando
o varias semanas después de que haya sanado. El sarpullido
puede aparecer en la palma de las manos o planta de los pies y
verse:
áspero;
rojo; o
marrón rojizo.
Por lo general, no produce picazón y, a veces, es tan leve que no
lo notará. Otros síntomas pueden incluir:
fiebre;
inflamación de los ganglios linfáticos;
dolor de garganta;
caída del cabello en algunas áreas;
dolores de cabeza;
pérdida de peso;
dolores musculares; y
fatiga (sentirse muy cansado).
Los síntomas en esta fase desaparecerán aunque reciba o no
reciba tratamiento. Sin el tratamiento adecuado, la infección
progresará a la fase latente y posiblemente a la fase terciaria de
la enfermedad.
Fase latente
La fase latente de la sífilis es un periodo en el que no hay signos
ni síntomas visibles. Sin tratamiento, usted puede seguir
teniendo sífilis en el cuerpo por años.
Fase terciaria
En la mayoría de las personas con sífilis sin tratar, la sífilis no
progresa a la fase terciaria. Sin embargo, cuando sí progresa a
la fase terciaria, puede afectar muchos aparatos y sistemas del
cuerpo. Estos incluyen el corazón, los vasos sanguíneos, el
cerebro y el sistema nervioso. La sífilis terciaria es muy grave y
aparecería entre 10 y 30 años después del comienzo de la
infección. En la sífilis terciaria, la enfermedad daña los órganos
internos y puede causar la muerte. Un proveedor de atención
médica generalmente puede diagnosticar la sífilis terciaria con
la ayuda de múltiples pruebas.
Neurosífilis, sífilis ocular y otosífilis
Sin tratamiento, la sífilis puede propagarse al cerebro y al
sistema nervioso (neurosífilis), a los ojos (sífilis ocular) o a los
oídos (otosífilis). Esto puede suceder durante cualquiera de las
fases descritas anteriormente.
Los signos y síntomas de la neurosífilis pueden incluir:
dolor de cabeza intenso;
debilidad muscular o problemas con los movimientos
musculares; y
cambios en el estado mental (dificultad para concentrarse,
confusión, cambios en la personalidad) o demencia
(dificultad para recordar, pensar o tomar decisiones).
Los signos y síntomas de la sífilis ocular pueden incluir:
dolor o enrojecimiento de los ojos; y
cambios en la vista o incluso ceguera.
Los signos y síntomas de la otosífilis pueden incluir:
pérdida auditiva;
pitidos, zumbidos, rugidos o silbidos en los oídos (tinnitus);
y
mareos o vértigo (sentir que usted o su entorno se mueven
o giran).
¿Cómo sabremos yo o mis proveedores de atención médica si
tengo sífilis?
La mayoría de las veces, los proveedores de atención médica
harán un análisis de sangre para detectar la sífilis. Algunos
harán el diagnóstico analizando el líquido de una de las llagas de
la sífilis.
¿Hay cura para la sífilis?
Sí, la sífilis se puede curar con los antibióticos correctos
recetados por su proveedor de atención médica. Sin embargo, el
tratamiento posiblemente no repare el daño que la infección
haya causado.
¿Puedo volver a contraer la sífilis después de recibir
tratamiento?
Haber tenido sífilis una vez no lo protege de contraerla de
nuevo. Aun después de un tratamiento eficaz, puede contraer
sífilis otra vez. Solo los análisis de laboratorio pueden confirmar
si tiene sífilis. Su proveedor de atención médica deberá hacerle
pruebas de seguimiento para asegurarse de que el tratamiento
haya sido eficaz.
No siempre es evidente cuando una pareja sexual tiene sífilis.
Puede ser difícil ver las llagas de la sífilis que haya en la vagina,
el ano, la boca o debajo del prepucio del pene. Si su pareja o
parejas sexuales no se hacen la prueba de detección y tratan la
sífilis, usted podría volver a contraerla.
¿Qué es la vaginosis bacteriana (VB)?
La vaginosis bacteriana (VB) es una afección que ocurre cuando
hay ciertas bacterias en exceso en la vagina. Esto cambia el
equilibrio normal de las bacterias en la vagina.
¿Qué tan común es la vaginosis bacteriana?
La vaginosis bacteriana es la afección vaginal más común en las
mujeres de 15 a 44 años.
¿Cómo se propaga la vaginosis bacteriana?
Los investigadores no conocen la causa de la vaginosis
bacteriana. Sin embargo, sabemos que la afección se presenta
con mayor frecuencia en personas sexualmente activas. La
vaginosis bacteriana es el resultado de un desequilibrio de
bacterias “buenas” y “dañinas” en la vagina. Las duchas
vaginales, no usar condones y tener múltiples o nuevas parejas
sexuales pueden alterar el equilibrio normal de las bacterias
vaginales, lo que aumenta el riesgo de contraer vaginosis
bacteriana.
Sin embargo, no sabemos cómo el sexo causa la vaginosis
bacteriana. Tampoco hay investigaciones que demuestren que
el tratamiento de una pareja sexual afecte el que alguien
contraiga vaginosis bacteriana. Tener vaginosis bacteriana
puede aumentar la probabilidad de contraer otras enfermedades
de transmisión sexual (ETS).
Es raro que la vaginosis bacteriana afecte a las mujeres que
nunca hayan tenido sexo.
Las personas no pueden contraer vaginosis bacteriana por el
contacto con los asientos del inodoro, la ropa de cama o las
piscinas.
¿Cómo puedo evitar contraer vaginosis bacteriana?
Los proveedores de atención médica y los científicos no
entienden completamente cómo se propaga la vaginosis
bacteriana ni saben cuál es la mejor manera de prevenirla.
Las siguientes medidas básicas de prevención podrían ayudar a
reducir su riesgo de contraer vaginosis bacteriana:
no tener sexo;
limitar la cantidad de parejas sexuales;
no usar duchas vaginales; y
usar condones de la manera correcta cada vez que tenga
sexo.
Estoy en estado de embarazo. ¿Cómo afecta la vaginosis
bacteriana a mi bebé?
Es muy importante tratar la vaginosis bacteriana durante el
embarazo. Si está en estado de embarazo y tiene vaginosis
bacteriana, es más probable que su bebé nazca antes de tiempo
(prematuro) o con peso bajo al nacer. Un peso bajo al nacer
significa dar a luz a un bebé que pese menos de 5.5 libras
cuando nace.
¿Cómo puedo saber si tengo vaginosis bacteriana?
Muchas personas con vaginosis bacteriana no presentan
síntomas. Pero si usted tiene síntomas, puede que note:
una secreción vaginal blanca o gris y poco espesa;
dolor, picazón o ardor en la vagina;
un fuerte olor a pescado, especialmente después de haber
tenido sexo;
ardor al orinar; o
picazón alrededor de la parte exterior de la vagina.
¿Cómo sabrá mi proveedor de atención médica si tengo
vaginosis bacteriana?
El proveedor de atención médica examinará la vagina a fin de
detectar signos de secreciones vaginales. También puede
analizar una muestra de flujo vaginal para determinar si
presenta vaginosis bacteriana.
¿Existe una cura para la vaginosis bacteriana?
El proveedor de atención médica puede tratar la vaginosis
bacteriana con antibióticos. Si tiene síntomas, un proveedor de
atención médica debe hacerle un chequeo y darle tratamiento.
Es importante que tome todos los medicamentos que le recete
su proveedor, aun si sus síntomas desaparecen. El tratamiento
también puede reducir el riesgo de contraer otras ETS. La
vaginosis bacteriana puede volver a presentarse incluso
después del tratamiento.
Las parejas sexuales masculinas de mujeres con vaginosis
bacteriana no necesitan tratamiento. Sin embargo, la vaginosis
bacteriana puede propagarse entre parejas sexuales femeninas.
¿Qué pasa si no recibo tratamiento?
La vaginosis bacteriana a veces desaparece sin tratamiento. Sin
embargo, el tratamiento puede ayudar a evitar mayores riesgos
graves para la salud relacionados con la vaginosis bacteriana,
por ejemplo:
contraer o transmitir el VIH;
dar a luz antes de tiempo si tiene vaginosis bacteriana
durante el embarazo; y
contraer otras ETS como la infección por clamidia y
la gonorrea. Las bacterias que causan estas enfermedades
pueden provocar la enfermedad inflamatoria pélvica (EIP),
lo cual puede hacer que le sea más difícil tener hijos.
¿Qué es la tricomoniasis?
La tricomoniasis (que en inglés se conoce comúnmente
como trich) es una ETS muy común causada por una infección
con Trichomonas vaginalis (un parásito protozoario). Aunque los
síntomas varían, la mayoría de las personas que tienen
tricomoniasis no saben que la tienen.
¿Qué tan común es la tricomoniasis?
En los Estados Unidos, los CDC estiman que hubo más de dos
millones de infecciones de tricomoniasis en el 2018. Sin
embargo, solo alrededor del 30 % presentan algún síntoma de
tricomoniasis. La infección es más común en las mujeres que en
los hombres. Las mujeres mayores tienen más probabilidades de
tener la infección que las mujeres más jóvenes.
¿Cómo se propaga la tricomoniasis?
Las personas sexualmente activas pueden contraer la
tricomoniasis al tener sexo sin condón con una pareja con
tricomoniasis.
En las mujeres, la infección se encuentra con mayor frecuencia
en la parte baja del aparato genital (vulva, vagina, cuello uterino
o uretra). En los hombres, la infección se encuentra con mayor
frecuencia en el interior del pene (uretra). Al tener sexo, el
parásito generalmente se propaga del pene a la vagina o de la
vagina al pene. Pero también puede propagarse de vagina a
vagina.
No es común que el parásito infecte otras partes del cuerpo,
tales como las manos, la boca o el ano. No está claro por qué
algunas personas con la infección tienen síntomas y otras no.
Probablemente eso depende de factores como la edad de la
persona y su salud en general. Las personas con tricomoniasis
pueden transmitir la infección a otras, incluso si no tienen
síntomas.
¿Cuáles son los signos y síntomas de la tricomoniasis?
Alrededor del 70 % de las personas con la infección no
presentan signos ni síntomas. Si la tricomoniasis causara
síntomas, estos podrían variar desde una irritación leve hasta
una inflamación aguda. En algunas personas, los síntomas
aparecen entre 5 y 28 días después de contraer la infección.
Otras no presentan síntomas hasta mucho más tarde. Los
síntomas pueden aparecer y desaparecer.
Los hombres con tricomoniasis pueden notar lo siguiente:
picazón o irritación dentro del pene;
ardor después de orinar o eyacular; y
secreción del pene.
Las mujeres con tricomoniasis pueden notar lo siguiente:
picazón, ardor, enrojecimiento o dolor de los genitales;
molestias al orinar; y
secreción vaginal transparente, blanca, amarillenta o
verdosa (p. ej., una secreción poco espesa o un aumento
en el volumen) con olor a pescado.
Tener tricomoniasis puede provocar molestias al tener sexo. Si
no se trata, la infección puede durar meses o hasta años.
¿Cuáles son las complicaciones de la tricomoniasis?
La tricomoniasis puede aumentar el riesgo de contraer o
propagar otras infecciones de transmisión sexual. Por ejemplo,
la tricomoniasis puede causar inflamación genital, lo que facilita
el contagio del VIH o su transmisión a una pareja sexual.
¿Cómo afecta la tricomoniasis a una persona embarazada y a
su bebé?
Las personas embarazadas que tienen tricomoniasis tienen más
probabilidades de tener sus bebés antes de tiempo. Además,
sus bebés tienen más probabilidades de tener bajo peso al nacer
(menos de 5.5 libras).
¿Cómo diagnostican la tricomoniasis los proveedores de
atención médica?
Es imposible diagnosticar la tricomoniasis basándose
únicamente en los síntomas. Su proveedor de atención médica
puede hacerle un chequeo y una prueba de laboratorio podrá
confirmar el diagnóstico.
¿Cuál es el tratamiento contra la tricomoniasis?
La tricomoniasis es la ETS curable más común. Un proveedor de
atención médica puede tratar la infección con medicamentos
(pastillas) que se toman por la boca. Este tratamiento también
es seguro para las personas embarazadas.
Aun si recibe y completa el tratamiento para la tricomoniasis,
puede volver a contraerla. La reinfección ocurre
aproximadamente en 1 de cada 5 personas dentro de los 3
meses después de recibir el tratamiento. Esto puede suceder si
tiene sexo sin condón con alguien que tenga tricomoniasis. Para
evitar la reinfección, sus parejas sexuales deberían recibir
tratamiento al mismo tiempo.
No debe tener sexo hasta que usted y su pareja o parejas
sexuales completen el tratamiento. Debe volver a hacerse una
prueba aproximadamente tres meses después del tratamiento,
incluso si su pareja o parejas sexuales hayan recibido
tratamiento.
¿Cómo puedo prevenir la tricomoniasis?
La única manera de evitar las ETS es no tener sexo vaginal, anal
ni oral.
Si usted es sexualmente activo, puede hacer lo siguiente para
reducir las probabilidades de contraer tricomoniasis:
Estar en una relación mutuamente monógama a largo
plazo con alguien que se haya hecho la prueba de
detección y no tenga tricomoniasis.
Usar condones de la manera correcta cada vez que tenga
sexo.
Además, hable sobre el posible riesgo de contraer ETS antes de
tener sexo con una nueva pareja. Esto puede ayudar a
fundamentar las decisiones con las que se sienta cómodo en su
vida sexual.
Si usted es sexualmente activo, hable franca y abiertamente con
su proveedor de atención médica. Pregúntele si debería hacerse
una prueba de detección de tricomoniasis u otras ETS.
¿Qué es la hepatitis B?
La hepatitis B es una enfermedad del hígado provocada por el virus hepatitis B
(VHB). Este virus puede producir una infección de por vida, cirrosis (cicatrices)
hepática, cáncer de hígado, insuficiencia renal y muerte.
¿Quiénes contraen hepatitis B?
Una de cada 20 personas que viven en EE. UU. se infecta con el VHB alguna
vez. Cualquiera puede contraer hepatitis B; sin embargo, entre las personas
con riesgo mayor se incluyen:
quienes tienen relaciones sexuales con personas infectadas con el VHB
quienes tienen varias parejas sexuales
los hombres que tienen relaciones sexuales con hombres
quienes tienen o han tenido una enfermedad de transmisión sexual
quienes usan drogas inyectables
quienes conviven con personas infectadas con el VHB de por vida (enfermedad
crónica)
los trabajadores del campo de la salud o la seguridad pública que están en
contacto con sangre humana
los bebés de madres infectadas con el VHB
los pacientes de hemodiálisis
los bebés/niños o inmigrantes de regiones con alto riesgo de infección.
¿Cómo se transmite el virus?
El virus de la hepatitis B está en la sangre y en menor medida, la saliva, el
semen y otros fluidos corporales de la persona infectada. Se contagia mediante
el contacto directo con fluidos corporales infectados, generalmente a través de
un pinchazo de aguja o por contacto sexual. El virus de la hepatitis B no se
contagia por contacto casual.
¿Cuáles son los síntomas de la hepatitis B?
Los síntomas de la hepatitis B son fatiga, inapetencia, dolor de estómago,
fiebre, náuseas, vómitos y, ocasionalmente, dolor en las articulaciones, urticaria
o erupción. La orina se vuelve más oscura y puede aparecer ictericia (color
amarillento de la piel y en el blanco del ojo). Existe más probabilidad de
aparición de síntomas en adultos que en niños; no obstante, hasta el 50% de
los adultos que tienen infección aguda no presenta síntomas.
¿Cuándo aparecen los síntomas?
Los síntomas pueden aparecer entre seis semanas y seis meses después de la
exposición, pero generalmente aparecen dentro de los cuatro meses.
¿Cuánto dura el período de contagio?
El virus puede estar en la sangre y otros fluidos corporales varias semanas
antes de que aparezcan los síntomas, y generalmente persiste varios meses
después. Aproximadamente el 10 por ciento de los adultos infectados puede
volverse portador permanente (crónico) del virus. Los niños infectados al nacer
tienen el 90 por ciento de probabilidad de contraer la infección crónica.
¿Cuál es el tratamiento para la hepatitis B?
No hay medicamentos o antibióticos especiales para el tratamiento de la
infección aguda una vez que aparecen los síntomas. Generalmente, el mejor
tratamiento es reposo en cama. El interferón es el tratamiento más eficaz para
la infección por VHB crónica, y da buenos resultados en el 25 al 50% de los
casos. El portador crónico del VHB debe evitar las bebidas alcohólicas y la
medicación que afecta el hígado porque, de lo contrario, la enfermedad
hepática puede empeorar.
¿Qué precauciones deben tomar los portadores de la
hepatitis B?
El portador crónico debe seguir normas de higiene estándar para no contagiar
a sus contactos íntimos directamente con su sangre u otros fluidos corporales.
El portador no debe compartir hojas de afeitar, cepillos de dientes ni otros
objetos que puedan estar contaminados con sangre. Además, los miembros
susceptibles con quienes convive, especialmente las parejas sexuales, deben
ser inmunizados con la vacuna de la hepatitis B. Es importante que los
portadores informen su condición al dentista y los profesionales de salud.
¿Cómo se puede evitar la hepatitis B?
Existe una vacuna segura y eficaz contra la hepatitis B. También es eficaz y
recomendable para personas que están en entornos de alto riesgo y aún no se
infectaron, y para bebés de madres portadoras del virus. Se recomienda la
administración universal de la vacuna de la hepatitis B a todos los niños y
adolescentes, junto con sus vacunas infantiles de rutina, a partir del nacimiento.
También existe una inmunoglobulina especial de la hepatitis B para personas
expuestas al virus. En caso de exposición a la hepatitis B, consulte con el
médico o el departamento local de salud.
Todo sobre Métodos Anticonceptivos
El acceso a métodos anticonceptivos es un derecho. Todas las personas tenemos
derecho a decidir si tener hijos o no, la cantidad y el espaciamiento entre ellos.
Asesorada por un especialista, cada persona puede decidir el método adecuado
según sus hábitos, su cuerpo y sus proyectos. En esta consulta se deben aclarar
todas las dudas sobre el método y su uso correcto.
Alta efectividad y gratuitos:
Si se usan correctamente, estos métodos proporcionan una alta eficacia.
Es decir que para una persona que usa alguno de estos métodos correctamente, las
probabilidades de quedar embarazada son casi nulas. De todos estos métodos sólo
el preservativo previene embarazos no planificados e infecciones de transmisión
sexual. Para comenzar a usar un método es necesario realizar primero una
consulta, asesorarse con un profesional y elegir el adecuado para cada persona. La
consulta se puede realizar de manera gratuita en el sistema público (hospitales y
centros de salud) o en el sistema privado para aquellas personas que cuenten con
cobertura médica.
Conocido como: Forro, profiláctico, condón, preservativo.
Descripción: Es una funda de látex que se coloca en el pene erecto en cada
relación sexual e impide que el semen entre en la vagina, ano o boca.
Cómo se usa: Se coloca cuando el pene está erecto, se aprieta la punta y se
desenrolla hasta la base del pene. Se retira después de la eyaculación, antes de
que el pene pierda la erección.
Beneficios: Es fácil de conseguir y no repercute en el organismo. Es el único
método que previene infecciones de transmisión sexual. Puede usarse durante el
embarazo y la lactancia. No necesita receta.
Consideraciones: Dado que se coloca durante la relación sexual puede
interrumpir el juego previo, por eso se recomienda incluirlo en el mismo. Todos los
participantes de la relación sexual deben participar e insistir en su uso.
Eficacia: Alta, si se lo usa de forma correcta y durante toda la relación sexual.
Frecuencia de uso: En cada relación sexual (vaginal, anal u oral) desde el
principio hasta el final.
Mitos: No es cierto que si no eyaculé, puedo volver a usarlo. No es cierto que usar
dos preservativos al mismo tiempo aumenta su eficacia. No es cierto que si eyaculo
afuera no necesito usarlo. No es cierto que disminuye la sensibilidad. No es cierto
que su uso es responsabilidad sólo del varón.
Efecto reversible: Si no se usa, es posible quedar embarazada.
Previene ITS: Sí, previene el VIH y otras infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Pastillas anticonceptivas, anticonceptivos, pastillas.
Descripción: Son pastillas de toma diaria hechas a base de hormonas que evitan la
ovulación. Existen opciones de 21 o 28 comprimidos.
Cómo se usa: Se tiene que tomar una pastilla cada día en el mismo horario,
durante 21 o 28 días. Para empezar a usar este método se debe hacer una consulta
previa con un médico y éste indicará cuál es la adecuada para cada mujer.
Beneficios: Además de evitar los embarazos, previenen algunos tipos de cáncer,
reducen los síntomas vinculados al ciclo menstrual y pueden regularlo.
Consideraciones: Es necesario sostener una rutina para tomar un comprimido
cada día a la misma hora. Interrumpir la toma u olvidar comprimidos disminuye la
eficacia. No protege de infecciones de transmisión sexual. Eficacia: Es un método
altamente eficaz. Es necesaria la toma correcta de las pastillas.
Frecuencia de uso: Todos los días.
Mitos: No es cierto que se debe hacer un descanso después de cierto tiempo. No
es cierto que provocan aumento de peso. No es cierto que después de los 35 años
no se deben tomar. No es cierto que disminuye el deseo sexual. Efecto
reversible: La mujer puede quedar embarazada casi inmediatamente después de
haber dejado de tomar las pastillas. No hay aumento de la fertilidad cuando se
suspende la toma.
Prevención de ITS: No previene infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Minipíldora.
Descripción: Son pastillas de toma diaria, que solo tienen efecto durante la
lactancia. Actúan produciendo un espesamiento del moco cervical, lo que dificulta
el ascenso de los espermatozoides.
Cómo se usa: Las tiene que tomar la mujer todos los días del mes en el mismo
horario sin descanso entre cada caja. Para empezar a usar este método se debe
hacer una consulta previa con un médico.
Beneficios: No tiene ningún efecto sobre el bebé. No afecta el volumen de la leche
o su composición.
Consideraciones: Solo se puede usar este método si la mujer está amamantando,
todavía no menstruó y tiene un bebé de menos de 6 meses que se alimenta
exclusivamente de leche materna.
Eficacia: Alta. La efectividad disminuye cuando el bebé incorpora otros alimentos
por fuera de leche materna o cuando la mujer comienza a menstruar. En ese caso,
se debe cambiar el método anticonceptivo.
Frecuencia de uso: Todos los días.
Mitos: No es cierto que en el periodo de amamantamiento la mujer no se puede
embarazar. No es cierto que no es necesario usar un método anticonceptivo si la
mujer no menstrua. No es cierto que los componentes de la minipíldora pueden
transmitirse al bebé a través de la leche materna.
Efecto reversible: Al dejar de tomarlas la mujer puede quedar embarazada.
Previene ITS: No previene infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Inyección.
Descripción: Son dosis de hormonas inyectables que inhiben la ovulación. Vienen
en ampollas.
Cómo se usa: Se aplica una inyección intramuscular profunda una vez al mes o
trimestralmente, siempre en la misma fecha.
Beneficios: Tiene el mismo efecto que las pastillas, pero se aplica de forma
mensual o trimestral.
Consideraciones: Es importante respetar la fecha de la nueva inyección. De lo
contrario, pierde efectividad. Al inicio del método, las menstruaciones pueden ser
irregulares o prolongadas. Con la continuación del método puede disminuir o
ausentarse el sangrado menstrual.
Eficacia: Alta, siempre y cuando su aplicación se realice en la fecha correcta.
Frecuencia de uso: Una vez por mes o cada tres meses.
Mitos: No es cierto que la aplicación de la inyección es siempre dolorosa. No es
cierto que la inyección anticonceptiva puede dejar estéril a la mujer. No es cierto
que después de cierto tiempo de aplicar las inyecciones se debe dejar descansar el
organismo. No es cierto que que puede provocar cáncer.
Efecto reversible: Luego de suspender su uso la fertilidad se recupera de
inmediato.
Previene ITS: No previene infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Pastilla del día después.
Descripción: Son una o dos pastillas que contienen una alta dosis de hormonas
que retrasan la ovulación. Se recomienda su uso sólo para situaciones de
emergencia.
Cómo se usa: Debe tomarse luego de una relación sexual en la que haya fallado el
método o no se haya usado uno. Es más segura dentro de las primeras 12 horas
aunque se puede tomar hasta 5 días después. En caso de violación debe tomarse
siempre.
Beneficios: No tiene contraindicaciones y permite evitar un embarazo luego de
haber mantenido relaciones sexuales no protegidas o en las que falló el método. Si
la mujer ya está embarazada, no afecta al embrión en formación. La pueden retirar
mujeres y varones, adolescentes o adultos, solos o en pareja. En caso de
emergencia, está disponible las 24 hs. en la guardia de los hospitales.
Consideraciones: No se recomienda su uso habitual. Está indicado
exclusivamente para situaciones de [Link] producir náuseas, vómitos,
dolor de cabeza, mareos u otros malestares.
Eficacia: Alta, si se toma dentro de los 5 días. Cuanto antes se toma su eficacia es
más alta.
Frecuencia: En cada relación sexual que haya fallado el método o no se haya
usado uno.
Mitos: No es cierto que la pastilla de emergencia es abortiva, ya que actúa antes
del embarazo. No es cierto que solo es efectiva si la tomás inmediatamente
después de la relación sexual. No es cierto que las pastillas de emergencia son más
efectivas que los anticonceptivos de uso diario.
Efecto reversible: Sí. A partir del día siguiente a la toma, no hay protección.
Previene ITS: No previene infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: DIU
Descripción: Es una pequeña pieza de plástico con cobre que impide que los
espermatozoides se junten con el óvulo, evitando así el embarazo.
Cómo se usa: Se coloca en el interior del útero por un profesional en un
consultorio.
Beneficios: Su efecto dura entre 3 y 10 años. La efectividad no depende de
sostener un hábito por parte de la mujer. Evita las dificultades que pueden
presentar otros métodos, por olvido o equivocaciones. Sólo hay que controlarlo una
o dos veces por año. Pueden usarlo todas las mujeres, de todas las edades, hayan
tenido hijos o no. Consideraciones: Puede aumentar el sangrado durante la
menstruación. Debe ser colocado y extraído por un médico.
Eficacia: Alta.
Frecuencia de uso: Debe cambiarse por otro dispositivo luego de 3-10 años de la
colocación . No es necesario hacer un descanso.
Mitos: No es cierto que tiene menor eficacia que los anticonceptivos orales. No es
cierto que es abortivo. No es cierto que pueda perforar el útero o migrar a otros
órganos del cuerpo.
Efecto reversible: Se recupera la fertilidad inmediatamente después de retirarlo y
puede ser retirado en cualquier momento.
Previene ITS: No previene infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: SIU
Descripción: Es un dispositivo en forma de T que se coloca en el interior del útero.
Es similar a un DIU T de cobre, pero se diferencia de éste en que libera una
sustancia llamada levonorgestrel en forma constante.
Cómo se usa: Se coloca en el interior del útero por un profesional en un
consultorio.
Beneficios: Su efecto dura 5 años. La efectividad no depende de un hábito de la
mujer. Sólo hay que controlarlo una o dos veces por año. Puede ser usado en forma
segura por la mayoría de las mujeres, aunque está especialmente indicado en
mujeres que tienen menstruaciones muy abundantes porque reduce
sustancialmente el flujo menstrual. Consideraciones: El efecto adverso más
frecuente del SIU es el goteo sanguíneo persistente durante los primeros meses
posteriores a su colocación. Luego de los 2 años de uso, produce ausencia del
sangrado menstrual en el 50% de las usuarias.
Eficacia: Alta.
Frecuencia de uso: Debe cambiarse por otro SIU a los 5 años de la colocación. No
es necesario hacer un descanso.
Mitos: No es cierto que es necesario hacer un descanso. No es cierto que al
quitarlo aumenta la fertilidad. No es cierto que pueda perforar el útero o migrar a
otros órganos del cuerpo.
Efecto Reversible: La posibilidad de quedar embarazada luego de retirar el
dispositivo es del 80% durante el primer año.
Previene ITS: No previene de infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Chip.
Descripción: Es un implante de plástico flexible del tamaño de un fósforo. Libera
hormonas que impiden la ovulación.
Cómo se usa: Se inserta debajo de la piel del brazo con una una pequeña incisión
con anestesia local. La colocación la hace un profesional.
Beneficios: Su efecto dura de 3 a 7 años. La efectividad no depende de sostener
un hábito por parte de la mujer. Se controla sólo una o dos veces por año.
Consideraciones: Es para toda persona con capacidad de gestar que no cuente
con cobertura del subsistema de obras sociales o del subsistema privado, haya
tenido o no un evento obstétrico. (parto, cesárea, aborto).
Eficacia: Alta.
Frecuencia de uso: Debe cambiarse por otro implante luego de 3 años de la
colocación. No es necesario hacer un descanso.
Mitos: No es cierto que la aplicación es dolorosa. No es cierto que provoca
aumento de peso.
Efecto reversible: La fertilidad se recupera al momento de retirarlo.
Previene ITS: No previene infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Vasectomía o esterilización masculina.
Descripción: Es un método quirúrgico permanente, seguro y sencillo. Cómo se usa
Consiste en ligar los conductos deferentes de manera de impedir el paso de los
espermatozoides desde los testículos hacia el pene. Puede realizarse con anestesia
local y sin internación.
Beneficios: No requiere anestesia general. No modifica el aspecto físico de los
órganos sexuales masculinos. No tiene efectos colaterales. No afecta el deseo ni la
actividad sexual.
Consideraciones: Es efectiva tres meses después de haber sido realizada. En ese
período, debe usarse otro método anticonceptivo.
Eficacia: Alta, luego de tres meses de haber sido realizada.
Frecuencia de uso: La intervención es por única vez.
Mitos: No es cierto que afecte el deseo sexual del varón. No es cierto que afecte la
erección. No es cierto que cambie el aspecto de los genitales.
Efecto reversible: En general es irreversible. La reversión es a través de una
cirugía difícil y costosa, no disponible en el sistema público de salud.
Previene ITS: No previene infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Ligadura de trompas.
Descripción: Es un método quirúrgico permanente para mujeres.
Cómo se usa: Consiste en ligar, cortar u obstruir las trompas de Falopio de manera
que los óvulos no puedan estar en contacto con los espermatozoides. La cirugía es
sencilla. La realiza un profesional en un quirófano y requiere anestesia total o
epidural.
Beneficios: No hay ninguna condición médica que restrinja la posibilidad de
elección de este método, aunque algunas condiciones o circunstancias requieren
ciertas precauciones. No tiene efectos secundarios a largo plazo. Cualquier mujer
mayor de edad puede acceder gratuitamente.
Consideraciones: A pesar de no ser necesario, en algunos servicios se solicita
haber tenido hijos, el consentimiento de padres o pareja, o autorización judicial.
Eficacia: Alta.
Frecuencia de uso: La intervención es por única vez.
Mitos: No es cierto que afecta al ciclo menstrual. No es cierto que afecta el estado
de ánimo. No es cierto que produce cambios en el cuerpo de la mujer.
Efecto reversible: Es un método anticonceptivo permanente para la mujer. La
reversión es a través de una cirugía difícil, costosa y no diponible en el sistema
público de salud.
Previene ITS: No previene infecciones de transmisión sexual.
Métodos eficaces no gratuitos:
Si se usan correctamente estos métodos proporcionan una alta eficacia. Es decir
que para una persona que usa alguno de estos métodos correctamente, las
probabilidades de quedar embarazada son casi nulas. De todos estos métodos
ninguno previene infecciones de transmisión sexual. Para comenzar a usar un
método es necesario realizar una consulta, asesorarse con un profesional y elegir el
adecuado para cada persona. La consulta se puede realizar de manera gratuita en
el sistema público (hospitales y centros de salud) o en el sistema privado para
aquellas personas que cuenten con cobertura médica. Sin embargo, tanto el Anillo
Vaginal, como el Parche Anticonceptivo no están cubiertos ni por el Estado ni por
obras sociales y prepagas
Conocido como: Anillo.
Descripción: Es un anillo flexible que se coloca dentro de la vagina e impide la
ovulación mediante la liberación continua de hormonas.
Cómo se usa: Se lo coloca la mujer dentro de la vagina de manera similar a un
tampón. Debe presionar el anillo introducirlo en la vagina y soltarlo para que quede
colocado.
Beneficios: Su efecto dura 3 semanas. Luego debe retirarse y colocar uno nuevo
después de la menstruación. No interfiere en la relación sexual.
Consideraciones: Puede provocar dolor, irritación, aumento de la secreción
vaginal, lesiones epiteliales, incomodidad durante el coito, expulsión.
Eficacia: Alta.
Frecuencia de uso: Se coloca un anillo una vez por mes.
Mitos: No es cierto que se puede quedar atrapado en la vagina o migrar a otras
partes del cuerpo. No es cierto que puede salirse durante la actividad física.
Efecto reversible: Es reversible al momento de retirar el anillo.
Previene ITS: No previene de infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Parche.
Descripción: Es un parche de plástico que se adhiere a la piel liberando hormonas
que evitan la ovulación.
Cómo se usa: Se coloca un parche nuevo una vez a la semana durante 3 semanas,
siempre en el mismo día. Beneficios: Evita tomar pastillas y recibir inyecciones.
Consideraciones: No se encuentran disponibles gratuitamente.
Eficacia: Alta. Garantiza dos días adicionales de protección ante un olvido.
Frecuencia de uso: Una vez por semana durante 3 semanas.
Mitos: No es cierto que se despega fácilmente al nadar o bañarse. No es cierto que
es menos efectivo que las pastillas anticonceptivas.
Efecto reversible: Es reversible al momento de dejar de usarlos.
Previene ITS: No previenen infecciones de transmisión sexual.
Conocido como: Preservativo femenino.
Descripción: Es una funda de poliuretano con un anillo en cada extremo, uno de
los cuales es cerrado.
Cómo se usa: En cada relación sexual, se inserta en el interior de la vagina y
queda en el exterior uno de los extremos.
Beneficios: Brinda autonomía a la mujer y es una alternativa para la negociación
del uso del preservativo. Protege de infecciones de transmisión sexual. No
interrumpe la relación sexual porque puede colocarse previamente. No es de látex
con lo cual puede utilizarse con cualquier tipo de lubricante.
Consideraciones: Aún no se encuentran disponibles en Argentina.
Eficacia: Alta.
Frecuencia de uso: En cada relación sexual.
Mitos: No es cierto que disminuye el placer sexual. No es cierto que es dificil
retirarlo.
Efecto reversible: Es reversible al momento de dejar de usarlos.
Previene ITS: Sí, pero sólo en prácticas de sexo vaginal.