Clase 4: Memoria
Introducción
El ser humano presenta una gran flexibilidad en las diferentes respuestas que realiza, que
son, en gran parte innatas, pero mayoritariamente se encuentran basadas en la propia experiencia.
Por lo tanto, las experiencias vividas pueden modificar nuestras conductas futuras. Cada
una de nuestras percepciones deja un rastro o huella que pueden durar un tiempo prolongado o
efímero, constituyendo así el proceso nemónico.
Los engramas o huellas nemónicas: son las formas en las que se registra en la
conciencia, como imágenes, el material captado por el sensorio y las elaboraciones de nuestro
pensamiento. Constituyen modificaciones persistentes de la psique, de carácter más o menos
indeleble, según la intensidad de la vivencia que los determinan. La Ley de Ribbot sostiene que:
“Los engramas se van borrando desde los más recientes, a los más antiguos”.
La importancia de la memoria en la psiquiatría radica en el hecho de que podemos
considerar la personalidad como un conjunto de hábitos o aptitudes desarrolladas por la
experiencia, ej: los procesos fóbicos o ansiosos, los cuales en muchas ocasiones se originan de
nuestro aprendizaje o patrones de experiencia repetitivos. Además, la psicoterapia, se nutre en
buena medida, de la adquisición de nuevas informaciones que sustituyen o corrigen experiencias o
concepciones anteriores y permitan su modificación.
A la hora de discutir el tema de la memoria, es importante destacar un proceso psicológico:
el olvido, descrito como la atenuación gradual de un recuerdo cuya nitidez disminuye hasta llegar
al borramiento total. Contribuye a diferenciar la imagen real y actual de la imagen del recuerdo. Es
una manifestación normal y fisiológica de la memoria. El olvido permite la captación y la
elaboración de nuevos elementos. En otros aspectos constituye un fenómeno patológico.
Memoria: Definiciones
Según Capponi, la memoria corresponde a “aquel instrumento del vivenciar que permite a
la vivencia quedar retenida y conservada en la psique, pudiendo ser posteriormente evocada”. Así,
la memoria nos posibilita la conexión entre pasado, presente y futuro.
Según Betta, la memoria es la “actividad psíquica que permite fijar y conservar en la
conciencia las vivencias que la han impresionado y que posteriormente pueden ser revividos por la
evocación, a la vez que son reconocidos por aquella como acontecimientos o elementos que se han
registrado en un tiempo más o menos lejano”.
Serralonga, en 1980, definió la memoria como “la capacidad de adquirir, retener y utilizar
secundariamente una experiencia”, siendo este mismo un proceso psicofisiológico.
Etapas implicadas en el recuerdo
En el proceso de memorización, se describen 3 etapas:
1.- Fijación (codificación): en esta fase se captan los materiales a través de la sensación y
percepción y se procede a fijarlos en la estructura y organización psicobiológica. Está
condicionada por factores afectivos; el interés, la motivación, el entusiasmo, etc., como la
atención y la concentración. De igual forma, depende de la intensidad del estímulo externo que se
memoriza. Cuando las informaciones penetran en nuestro Sistema Nervioso, son primeramente
registradas en un sistema perceptivo específico, donde se mantienen bajo la forma de trazos
sensoriales durante un período que no excede de un segundo. Luego alcanzan un sistema de
retención inestable, que permite la acumulación de los trazos durante una duración muy breve, ej:
uno o dos minutos.
2.- Conservación (almacenamiento): una vez fijados en la estructura y organización psicológica,
para que los hechos puedan ser evocados, deben poder conservarse y también deben poder
olvidarse. La conservación de los hechos en la memoria se acentúa y fortalece con la
evocación periódica, y de esta manera se reduce el olvido. Además, sólo se conserva aquella
información que, una vez registrada, recibe un tratamiento especial. O sea, aquella
información que registrada recientemente se integra con los conocimientos y experiencias pre-
existentes del sujeto.
3.- Evocación (recuperación): En esta fase, la memoria actualiza los hechos pasados que están
conservados, llevándolos a la conciencia, estableciendo así el enlace entre el pasado y el presente.
Esta evocación puede realizarse de forma consciente y voluntaria, en que el sujeto activamente
orienta la atención hacia la búsqueda de algún hecho o recuerdo. También puede haber evocación
consciente, pero espontánea, donde los recuerdos afloran en forma absolutamente involuntaria y
eruptiva, el individuo no los busca, no hace el menor esfuerzo evocativo. La tercera forma de
evocación es la automática e inconsciente. Esta es la que permite actualizar los movimientos
coordinados para la ejecución de un acto aprendido previamente, por ejemplo: montar bicicleta.
Clasificación de la memoria
1.- De acuerdo con parámetros temporales:
a) Inmediata (memoria operativa): es una memoria de capacidad limitada, que se
corresponde con el análisis de la información sensorial en áreas cerebrales específicas (ej: visuales,
auditivas, etc). Y su reproducción inmediata durará un tiempo breve (aprox. 20 segundos).
Concierne un número limitado de elementos, que definen la amplitud de memoria del sujeto (span
de memoria), a menos que se mantenga activa de forma continua la recuperación de la
información. Ej: material que se recuerda inmediatamente después de ser presentado
inniterrupidamente. (¿Qué ocurre con este tipo de memoria si es presentado con Power Point?).
b) Reciente ?????: también llamada “memoria de trabajo” o “memoria operativa”. Es un
sistema de capacidad limitada por medio del cual el sujeto puede retener, pero también
manipular la información, constituida por un sistema de control de la atención (ejecutivo
central), mediante el cual es posible realizar distintas tareas que permiten operaciones de selección
y control. Cuando su capacidad se agota, utiliza una serie de sistemas auxiliares: el bucle
articulatorio y la agenda visuoespacial. El primero permite almacenar información verbal, y a
su vez se constituye por un stock fonológico (que permite retener información auditivo verbal
durante un lapso breve de tiempo) y un proceso de control articulatorio (basado en la repetición
subvocal, que renueva el contenido de la unidad de almacenamiento fonológico y traduce
informaciones visuales a un código fonológico).
c) Remota: también llamada “memoria a largo plazo”: se refiere al recuerdo de la
información después de un período de demora durante el cual el sujeto ha localizado su
atención lejos del estímulo presentado. Permite la conservación duradera de la información
gracias a la codificación, seguida del almacenamiento de esta información en distintas
localizaciones anatómicas multifocales, organizadas como engramas. Permite el aprendizaje
duradero de la información y una consolidación variable en función de su importancia
emocional y su repetición.
2.- De acuerdo a su contenido:
a) Declarativa o explícita: es una memoria accesible a la conciencia, es la memoria de todo
aquello que puede manifestarse o “declararse”. Precisa una recuperación intencional o consciente
de la información y depende de procesos cognitivos como procesos de evaluación, comparación e
inferencia. La memoria explícita es una memoria de adquisición rápida, ya que puede obtenerse
tras una sola experiencia.
Diferenciamos dentro de este punto la “memoria episódica”, que codifica la información
sobre la vida personal del sujeto y permite recordar hechos sobre su propia historia
(familiar, social, personal) y está inscrita en un marco temporoespacial. Se divide a
su vez en:
o Memoria retrógrada: memoria de acontecimientos pasados.
o Memoria anterógrada: designa el recuerdo de acontecimientos recientes.
La “memoria semántica”, se refiere al conocimiento que tiene un individuo, sin que se
inscriba en un marco temporoespacial definido. La información que recordamos
está desprovista de referencias a la historia personal del individuo y definiría el
saber, la cultura o incluso, las competencias del individuo.
b) No Declarativa o implícita: es un tipo de memoria a largo plazo. Se refiere al conocimiento
sobre cómo hacemos las cosas, es independiente de la recuperación consciente o intencional de la
información. Presenta una cualidad automática o reflexiva, y su formación o recuperación no
depende de procesos cognitivos. Su adquisición es lenta y se produce después de ensayos
reiterados.
La “memoria procedimental” nos permite adquirir distintas habilidades perceptivas,
motoras o cognoscitivas, ej: conducir, tocar piano, leer, etc.
El “efecto priming” es un tipo de memoria implícita en el que el reconocimiento de un
determinado ítem se ve facilitado por una exposición previa. En las tareas que valoran el
“priming”, los sujetos reconocerán mejor los ítems sobre los cuales previamente se les
hayan dado pistas o claves, sin que se realice una memorización consciente de los
mismos.
En el “Condicionamiento Clásico”, nos referimos a la asociación entre dos estímulos, un
estímulo no significativo (condicionado) que adquiere las propiedades de un estímulo
significativo (incondicionado).
En el “Aprendizaje No Asociativo”: se refiere a los fenómenos de habituación y
facilitación.
3.- De acuerdo con el canal sensorial:
a) Sensorial icónica: de tipo visual (fotopigmentos en conos y bastones retinianos).
b) Sensorial ecoica: de tipo auditiva.
Exploración de la memoria
1.- Memoria a corto plazo: Una forma adecuada de examen es a partir de lo que el
paciente repite o identifica. Se puede utilizar la repetición de distintos tipos de material, como
palabras, símbolos y números, que aportaremos durante la entrevista y que debemos pedir que el
paciente reproduzca de forma inmediata a su presentación. En cuanto a la repetición de números,
la rendición normal es entre cinco y siete números (span). Puede utilizarse la repetición de
palabras. La repetición de dibujos es de particular interés en pacientes con patología orgánica
cerebral. Es importante recordar que este tipo de memoria se ve muy influido por otras funciones:
percepción, atención, conciencia o estados emocionales.
2.- Memoria a largo plazo: en el estudio de la memoria episódica, se pueden diferenciar
aspectos que se han incorporado recientemente a la memoria (memoria anterógrada), ej: “¿Qué
cenó anoche?” “¿usted recuerda cuáles fueron las palabras que le mencioné hace rato?”. Para los
aspectos remotos (memoria retrógrada), se deben explorar y corroborar hechos relativos a la
infancia, juventud, o hechos significativos de la biografía del paciente, ej: lugar de nacimiento,
nombre o edad de familiares, fecha de su vida, trabajo, dirección, teléfono, etc.
En el estudio de la memoria semántica pueden utilizarse la completación de refranes
comunes, pruebas de fluidez verbal, ej: “¿qué puede encontrar en una frutería?”. También pueden
utilizarse pruebas de vocabulario o conocimiento general: “¿Cuál es la capital de Japón?”, “¿Quién
escribió Doña Bárbara?”. Siempre hay que tomar en cuenta el nivel intelectual del individuo.
Psicopatología de la memoria
Trastornos cuantitativos de la memoria:
Amnesia de fijación (anterógrada).
Amnesia de evocación (retrógrada).
Amnesia diferenciada.
Amnesia global.
Amnesia lacunar.
Hipomnesia.
Hipermnesia.
Trastorno cualitativos de la memoria:
Pseudoreminiscencia: Pseudología, Fabulaciones, Confabulaciones.
Falso reconocimiento.
Criptomnesia.
Dejá vú.
Jamaís vú.
Amnesia psicogénica.
Paramnesia reduplicativa.
Trastornos de la memoria
a) Amnesia de fijación (anterógrada): trastorno psicopatológico de la memoria que afecta
fundamentalmente la capacidad de fijación de ésta. El paciente presentará incapacidad
para retener los nuevos hechos que tengan lugar tras el acontecimiento o lesión
causal de la amnesia. Puede afectar las relaciones entre distintos estímulos, incluido el
tiempo y el lugar donde ha ocurrido y el orden de ocurrencia. Incluye afectación de la
memoria semántica.
b) Amnesia de evocación (retrógrada): alteración de la memoria que afecta
fundamentalmente la capacidad de evocación. El paciente tiene dificultad para
actualizar el recuerdo de las vivencias experimentadas, fijadas y conservadas
anteriormente y que en otras oportunidades ha podido evocar. La amnesia
retrógrada afecta a una amplia gama de aprendizajes, excepcionalmente la afectación
abarca aisladamente modalidades específicas como material verbal o visuoespacial. Es
frecuente tras un traumatismo craneoencefálico o un shock eléctrico (TEC), donde sufre una
pérdida temporal de memoria para los recuerdos previos. Sigue la Ley de Ribbot.
c) Amnesia lacunar: es la alteración que se manifiesta clínicamente por la ausencia de
recuerdo en un período de tiempo preciso y que el paciente refiere como una ausencia de
actividad psíquica en este lapso de tiempo. Ej: una sesión de TEC. Además, la amnesia
anterógrada que se extiende variablemente desde la instauración del trastorno hacia el
pasado, aunque generalmente se combinan ambas formas de amnesia retroanterógrada.
d) Amnesias funcionales: se ha utilizado este término para designar trastornos de la
memoria con un sustrato neurológico escasamente definido. Bajo esta designación se
engloban diferentes cuadros asociados a traumatismos encefálicos menores, trastornos
psiquiátricos o reacciones de estrés. Su cuadro más característico es la amnesia psicógena
(disociativa), donde el paciente niega recordar hechos pasados. Puede ser circunscrita
(tiempo relativamente corto), selectiva (algunos aspectos son recordados y olvidados),
generalizada (este sujeto olvida su situación vital y su propia identidad) o continua
(comenzó en un momento preciso y continua hasta el presente). La conducta es armónica y
coherente.
e) Amnesia global transitoria: es un episodio agudo de pérdida de la memoria,
caracterizado por la instauración súbita de una importante amnesia anterógrada, a la que
puede asociarse un grado variable de déficit en la memoria retrógrada. Aparece
generalmente de forma repentina y presenta una duración que oscila entre horas, hasta un
día. Es más frecuente en sujetos adultos con edades superiores a los 50 años. El AGT no
presenta alteraciones del nivel de conciencia, ni alteraciones de la conducta; sin embargo,
en la exploración puede encontrarse confuso y desorientado.
La Memoria a Corto Plazo es normal, sin embargo se afecta la Memoria a Largo
Plazo. El examen psicopatológico suele ser normal, y la exploración general y
neurológica por regla general no revela alteración alguna. Aunque la etiología se
desconoce, se han barajado tres posibles factores: isquemia vascular del territorio de la
arteria cerebral posterior, epilepsia del lóbulo temporal o migraña (estructura del lóbulo
temporal medial).
f) Hipermnesia: trastorno de memoria, donde hay una hiperfunción de ella, pero no en el
sentido de un aumento en la capacidad de la memoria, sino aumento en la capacidad de
evocación. Si son permanentes, se distinguen sujetos que son capaces de recordar gran
cantidad de información, utilizando procedimientos pnemotécnicos estereotipados, que
suelen acompañarse de un aprendizaje extensivo. Las hipermnesias breves engloban un
mayor contenido patológico, pudiendo ser: afectivas, ideáticas, etc.
g) Hipomnesia: trastorno de memoria, en el cual se observa una disminución en la capacidad
de memorización, debido tanto en la memoria de fijación como en la memoria de evocación.
Ej: retardo mental.
Paramnesia: Alteración de la memoria que se caracteriza por la distorsión de los recuerdos.
El sujeto tiene falsos recuerdos (que cree verdaderos) y que sustituyen a los hechos reales que no
puede recordar. Incluye la confabulación, la seudología fantástica, los falsos reconocimientos y la
ilusión del «ya visto» y «ya vivido». Aparece con bastante frecuencia en los cuadros de alcoholismo
crónico y en los síndromes orgánicos cerebrales.
a) Pseudoreminiscencia: término genérico para denominar la rememoración patológica de
eventos no acontecidos, ni experimentados por el paciente.
a. Pseudología: también llamado mitómano o mentira patológica, que se caracteriza
por una deformación del recuerdo. El paciente refiere hechos, narraciones y
aventuras, que están modificadas, distorsionadas, con el agregado de detalles
inexactos y cambios más o menos sutiles o groseros. Puede surgir en pseudología
fantástica, cuando se desborda el elemento imaginativo.
b. Fabulaciones: trastorno donde el paciente en el que el paciente toma por recuerdos
auténticos, fantasías de la imaginación. Se produce una falsificación retrospectiva. Es
un cronista falso, ya que presenta testimonios falsos y engañosos de sus vivencias.
c. Confabulaciones: trastorno donde el paciente fabula, como consecuencia del
intento del paciente de rellenar abundantes lagunas mnésicas en la memoria.
b) Falso reconocimiento: trastorno psicopatológico de la memoria que afecta
fundamentalmente a la memoria de reconomiento y localización. El paciente cree conocer
personas o lugares que nunca antes había visto. Se diferencia del dejá vú en que el sujeto
está convencido de que sí conoce antes a tal persona o estuvo hace un tiempo en ese lugar.
c) Criptomnesia: trastorno psicopatológico de la memoria que afecta la memoria de
reconocimiento y localización. En este caso, el recuerdo deja de ser tal desde el momento
de su actualización, imponiéndose a la conciencia como algo totalmente nuevo y de reciente
formación. Es una vivencia que aparece desprovista de su naturaleza pretérita.
d) Dejá vú: trastorno psicopatológico de la memoria, que se traduce como “el fenómeno de lo
ya visto”. Consiste en la extraña impresión de que una vivencia actual ha sido
experimentada con anterioridad y en la misma forma. Se da con la plena conciencia por
parte del paciente, de que esto no es real, ni siquiera posible.
e) Jamaís vú: trastorno psicopatológico de la memoria que se podría traducir como “el
fenómeno de lo nunca visto”, y que provoca en el sujeto la sensación de no haber visto o
experimentado nunca algo que en realidad ya conoció. Al igual que el fenómeno anterior, el
paciente tiene plena conciencia de que esta situación la había vivido realmente.
f) Paramnesia reduplicativa: término que se refiere a un peculiar trastorno amnésico, en el
cual el paciente declara estar ubicado en dos lugares simultáneamente. Uno de los lugares
es correcto, mientras el otro corresponde habitualmente a un sitio vecino a la casa del
paciente, o incluso, a una pieza de su casa.