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Hechos

Acciones de la iglesia primitiva
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 «Estaba yo en oración en la ciudad de Joppe y en éxtasis vi una visión: una cosa, así

como un lienzo, atado por las cuatro puntas, que bajaba del cielo y llegó hasta mí.
(Hechos 11,5).
 «Había empezado yo a hablar cuando cayó sobre ellos el Espíritu Santo, como al
principio había caído sobre nosotros. Me acordé entonces de aquellas palabras que dijo el
Señor: Juan bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo.
(Hechos 11, 15-16).
 Pero había entre ellos algunos chipriotas y cirenenses que, venidos a Antioquía, hablaban
también a los griegos y les anunciaban la Buena Nueva del Señor Jesús. (Hechos 11, 20).
 y en cuanto le encontró, le llevó a Antioquía. Estuvieron juntos durante un año entero en
la Iglesia y adoctrinaron a una gran muchedumbre. En Antioquía fue donde, por primera
vez, los discípulos recibieron el nombre de «cristianos». (Hechos 11, 26).
 Por aquellos días bajaron unos profetas de Jerusalén a Antioquía. Uno de ellos, llamado
Ágabo, movido por el Espíritu, se levantó y profetizó que vendría una gran hambre sobre
toda la tierra, la que hubo en tiempo de Claudio. Los discípulos determinaron enviar
algunos recursos, según las posibilidades de cada uno, para los hermanos que vivían en
Judea. Así lo hicieron y se los enviaron a los presbíteros por medio de Bernabé y de
Saulo. (Hechos 11, 27-30).
 Así pues, Pedro estaba custodiado en la cárcel, mientras la Iglesia oraba insistentemente
por él a Dios. (Hechos 12,5).
 Entonces, después de haber ayunado y orado, les impusieron las manos y les enviaron.
(Hechos 13,3).
 Llegados a Salamina anunciaban la Palabra de Dios en las sinagogas de los
judíos. (Hechos 13,5).
 Entonces Saulo, también llamado Pablo, lleno de Espíritu Santo, mirándole fijamente, le
dijo: «Tú, repleto de todo engaño y de toda maldad, hijo del Diablo, enemigo de toda
justicia, ¿no acabarás ya de torcer los rectos caminos del Señor? (Hechos 13,9-10).
 Después de la lectura de la Ley y los Profetas, los jefes de la sinagoga les mandaron a
decir: «Hermanos, si tenéis alguna palabra de exhortación para el pueblo, hablad.»
(Hechos 13,15).
 Entonces dijeron con valentía Pablo y Bernabé: «Era necesario anunciaros a vosotros en
primer lugar la Palabra de Dios; pero ya que la rechazáis y vosotros mismos no os juzgáis
dignos de la vida eterna, mirad que nos volvemos a los gentiles. (Hechos 13,46).
 Había allí, sentado, un hombre tullido de pies, cojo de nacimiento y que nunca había
andado. Este escuchaba a Pablo que hablaba. Pablo fijó en él su mirada y viendo que
tenía fe para ser curado, le dijo con fuerte voz: «Ponte derecho sobre tus pies.» Y él dio
un salto y se puso a caminar. (Hechos 14,8-10).
 Habiendo evangelizado aquella ciudad y conseguido bastantes discípulos, se volvieron a
Listra, Iconio y Antioquía, (Hechos 14,21).
 Después de una larga discusión, Pedro se levantó y les dijo: «Hermanos, vosotros sabéis
que ya desde los primeros días me eligió Dios entre vosotros para que por mi boca oyesen
los gentiles la Palabra de la Buena Nueva y creyeran. (Hechos 15, 7).
 Judas y Silas, que eran también profetas, exhortaron con un largo discurso a los hermanos
y les confortaron. (Hechos 15, 32).
 Cuando ella y los de su casa recibieron el bautismo, suplicó: «Si juzgáis que soy fiel al
Señor, venid y quedaos en mi casa.» Y nos obligó a ir. (Hechos, 16, 15).
 «En nombre de Jesucristo te mando que salgas de ella.» Y en el mismo instante salió.
(Hechos 16, 18).
 los sacó fuera y les dijo: «Señores, ¿qué tengo que hacer para salvarme?» Le
respondieron: «Ten fe en el Señor Jesús y te salvarás tú y tu casa.» Y le anunciaron la
Palabra del Señor a él y a todos los de su casa. En aquella misma hora de la noche el
carcelero los tomó consigo y les lavó las heridas; inmediatamente recibió el bautismo él y
todos los suyos. (Hechos 16, 30-33).
 Pablo, según su costumbre, se dirigió a ellos y durante tres sábados discutió con ellos
basándose en las Escrituras, explicándolas y probando que Cristo tenía que padecer y
resucitar de entre los muertos y que «este Cristo es Jesús, a quien yo os anuncio».
(Hechos 17, 2-3).
 Pablo, de pie en medio del Areópago, dijo: «Atenienses, veo que vosotros sois, por todos
los conceptos, los más respetuosos de la divinidad. Pues al pasar y contemplar vuestros
monumentos sagrados, he encontrado también un altar en el que estaba grabada esta
inscripción: «Al Dios desconocido.» Pues bien, lo que adoráis sin conocer, eso os vengo
yo a anunciar. «El Dios que hizo el mundo y todo lo que hay en él, que es Señor del cielo
y de la tierra, no habita en santuarios fabricados por manos humanas, (Hechos, 17, 22-
24).
 Cuando llegaron de Macedonia Silas y Timoteo, Pablo se dedicó enteramente a la
Palabra, dando testimonio ante los judíos de que el Cristo era Jesús. (Hechos 18, 5).
 Y permaneció allí un año y seis meses, enseñando entre ellos la Palabra de Dios. (Hechos
18, 11).
 pues refutaba vigorosamente en público a los judíos, demostrando por las Escrituras que
el Cristo era Jesús. (Hechos 18, 28).
 Y, habiéndoles Pablo impuesto las manos, vino sobre ellos el Espíritu Santo y se pusieron
a hablar en lenguas y a profetizar. (Hechos 19, 6).

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