Introducción
El arcoíris representa uno de los espectáculos naturales más deslumbrantes y
admirables. Este fenómeno se caracteriza por la aparición de una paleta de
colores que se extiende a través del cielo, ofreciendo una vista inigualable en
aquellos momentos en que el sol y la lluvia se encuentran.
En las siguientes páginas estaremos comentando sobre las pequeñas historias
que los antiguos, estudiosos y filósofos descubrían sobre esta maravilla,
también hemos investigado su formación desde el punto de vista de la óptica, y
los principios como la refracción, reflexión y dispersión que explican como se
desarrolla.
Nuestra intención al realizar este trabajo investigativo es fortalecer los
conocimientos básicos que tenemos en cuanto al arcoíris, y por consiguiente
estaremos analizando cada aspecto de este acontecimiento.
Un Arcoíris o Arco Íris es un fenómeno óptico y meteorológico que causa la
aparición en la atmósfera terrestre de un arco multicolor, a veces, doble, por la
descomposición de la luz solar en el espectro visible.
Historia:
La mágica danza de colores que aparece en el cielo después de la lluvia es lo
que conocemos como el arcoíris, un fenómeno óptico y meteorológico que ha
atrapado la atención de la humanidad desde tiempos muy remotos.
El arcoíris ostenta una rica simbología a través de diversas culturas. En la
mitología griega, representaba un mensaje de los dioses. En la biblia, es
símbolo de la alianza entre Dios y la humanidad tras el diluvio. Muchas
culturas indígenas lo consideran un puente entre el cielo y la tierra. Aunque
probablemente la más conocida sea el mito originario de Irlanda sobre los
duendes, los cuales tienen escondidas ollas llenas de oro al final del arcoíris.
Además de todas estas explicaciones creadas en la antigüedad, el arco iris ha
sido estudiado a través del tiempo por diversos filósofos y científicos, algunos
de ellos son:
1. El erudito filósofo griego clásico Aristóteles (384-322 a.C.) fue el primero
en dedicar una atención seria al arcoíris. Aristóteles explicó que el
arcoíris se formaba cuando la luz del sol se reflejaba en las nubes.
Planteó una teoría sobre la óptica hoy tan conocido y admirado por
todos. Decía que los tonos cálidos como el rojo o amarillo se originaban
por la luz y los colores sombríos como el azul o púrpura surgían cuando
predominaba la oscuridad.
2. El filósofo griego Epicuro escribió : “El arco iris surge cuando el sol brilla
sobre el aire húmedo: o también por una cierta mezcla peculiar de la luz
con el aire, por el reflejo de esta luz el aire de alrededor se colorea.
3. El filósofo romano Séneca el Joven (65 d. C.), observa que los arcoíris
aparecen siempre opuestos al sol. Tenía en cuenta dos teorías: una, que
el arcoíris, era producido por el sol reflejándose en cada gota de agua; y
la otra, que era producido por el sol reflejándose en una nube con forma
de espejo cóncavo; favorecía la segunda.
4. En China, Shen Kuo (1031-1095) planteó la hipótesis de que los arcoíris
se formaban al encontrarse gotas de lluvia con el aire, por un fenómeno
de luz solar.
5. Roger Bacon escribió sobre experimentos con luz brillando a través de
cristales y gotas de agua que mostraban los colores del arcoíris; fué el
primero en calcular el tamaño angular del arcoíris. Afirmó que la cima del
arcoíris no puede aparecer a más de 42° del horizonte.
6. René Descartés, en su tratado de 1637, Discurso del Método, avanzó
aún más en esta explicación. Al medir los ángulos en los que emergían
los rayos, concluyó que el arco primario era producido por un único
reflejo interno dentro de la gota de lluvia y que el arco secundario podía
ser causado por dos reflejos internos. Apoyó esta conclusión con una
derivación de la ley de refracción (posterior a, pero independientemente
de la ley de Snell) y calculó correctamente los ángulos para ambos
arcos.
7. Isaac Newton demostró que la luz blanca estaba compuesta por la luz
de todos los colores del arcoíris, que un prisma de vidrio podía separar
el espectro completo de colores “descomposición de la luz blanca",
rechazando la teoría de que los colores se producían mediante una
modificación de la luz blanca.
Como se forma un arcoíris
Se produce por refracción, cuando la luz atraviesa gotas de agua.
Los arcoíris se generan cuando los rayos de luz del sol brillan a través de las
gotas de lluvia que quedan y se mantienen suspendidas en la atmósfera. En
otras palabras todas las gotas funcionan individualmente como un gran prisma
que produce la refracción de la luz y lo refleja de nuevo a nuestros ojos pero…
¿por qué son diferentes los colores del arcoíris?
La luz del sol es blanca, el tono resultante es, fundamentalmente, la
concentración de todos los colores. Todos estos, al igual que se unen, se
pueden descomponer. Este proceso es el que se genera cuando los rayos de
luz atraviesan la inmensa cantidad de gotas de agua suspendidas en la
atmósfera. Todas ellas descomponen la luz en los colores que vemos en el
cielo. Cada uno de ellos, tiene una longitud de onda diferente. Aquellos tonos
con longitudes más cortas, como el azul o el violeta, son los que aparecen en la
parte inferior del arcoíris. Por otro lado, aquellos colores que tienen una
longitud más larga (el rojo y el naranja) los vemos en la parte superior.
Para que se forme este espectáculo de colores, el observador debe
encontrarse de espaldas al sol y con la lluvia frente a él. Su posición en el cielo
dependerá del ángulo de incidencia de la luz solar sobre las gotas de agua, por
lo que su observación siempre será un evento único y personalizado.
Colores del arcoíris:
Para los colores vistos por el ojo humano, la secuencia más comúnmente
citada y recordada es la de Isaac Newton, definida por siete colores
fundamentales: rojo, naranja, amarillo, verde, azul, índigo y violeta. Una lectura
cuidadosa del trabajo de Newton indica que el color que llamó azul es lo que
actualmente llamaríamos cian.
Estos colores siempre se presentan de la misma manera, en el mismo orden y
en forma de un arco que cruza el cielo.
Cada gota se ve de un color. El grupo de gotas que se ve del mismo color se
sitúa sobre un círculo de ese color.
Principios básicos de la Óptica relacionados con el arcoíris
Los principios ópticos esenciales para comprender la formación del arcoíris
incluyen:
Refracción: Al entrar y salir de una gota de agua, lo que realiza la luz es
una refracción. La luz al atravesar éstas gotas de agua sufre un cambio
de dirección cada color que sale de la gota de agua y se ve en el cielo
tiene un ángulo diferente, esa es la razón por la que los colores están
uno encima de otro.
Reflexión interna: La luz entra en la gota, se refleja por la parte trasera
de la gota que actúa como un espejo y sale refractándose de la gota de
agua. Esta reflexión es el choque de un rayo luminoso contra la gota de
agua y el rebote del mismo rayo lo que hace que el rayo luminoso que
forma el color llegue a verse en el cielo.
Dispersión: Al refractarse la luz, osea al salir de la gota, se dispersa en
sus colores constituyentes. Esto ocurre porque cada color viaja a
velocidades diferentes dentro de la gota de agua. Debido a la refracción
los diferentes colores que componen la luz blanca solar se dispersan a
diferentes ángulos según su longitud de onda, separándose para formar
un espectro de colores
Para que se forme un arcoíris, varios factores meteorológicos deben
concurrir simultáneamente
1. Presencia de humedad: Para que el arcoíris se forme primeramente
debe existir agua en la atmósfera, generalmente en forma de gotas
de lluvia, aunque también puede formarse con niebla fina, rocío y,
ocasionalmente, con ceniza volcánica y aerosoles.
2. Luz solar: Es necesario que el sol brille mientras llueve. Esto suele
ocurrir cuando la lluvia está cesando y el sol comienza a salir o en
tormentas donde la luz solar puede filtrarse a través de las nubes.
3. Ángulo específico: El observador debe estar entre la luz del sol y la
lluvia, específicamente con el sol a sus espaldas. El ángulo ideal
para la aparición del arcoíris es de 42° respecto a la dirección de la
luz incidente.
Conclusión
El arcoíris emerge como un espectáculo visual donde la ciencia y la belleza se
entrelazan armoniosamente. Sus colores despliegan una danza de luz
reflejada, refractada y dispersada por las gotas de agua, ilustrando leyes
ópticas fundamentales en una exposición natural que cautiva a observadores
de todas las edades. Comprender cómo se forma en el cielo intensifica la
apreciación estética, transformando la observación de este fenómeno en una
experiencia enriquecedora que fusiona conocimiento y admiración por la
naturaleza.
Contemplarlo es una experiencia que nos conecta con la naturaleza, nos invita
a apreciar la magia del mundo, la belleza que nos rodea y a disfrutar de los
pequeños detalles de nuestra existencia. Un recordatorio de que la naturaleza
siempre tiene algo nuevo que ofrecernos, si tan solo prestamos atención.
Finalmente, nos sentiremos gratamente satisfechos si la explicación brindada
ha llegado a cada una de las personas interesadas en este tema, ya que, no
menos importante, pero sí una interesante maravilla es lo que sucede cuando
el sol se conecta con la lluvia y se forma un arcoíris.