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El Impacto del Acuerdo de París

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CAPITULO I

Planteamiento Del Problema.

El Acuerdo de París es un tratado internacional sobre el cambio climático


jurídicamente vinculante. Fue adoptado por 196 Partes en la COP21 en París, el 12 de
diciembre de 2015 y entró en vigor el 4 de noviembre de 2016. Su objetivo es limitar el
calentamiento mundial a muy por debajo de 2 grados centígrados, preferiblemente a 1,5
grados centígrados, en comparación con los niveles preindustriales. Para alcanzar este
objetivo de temperatura a largo plazo, los países se proponen alcanzar el máximo de las
emisiones de gases de efecto invernadero lo antes posible para lograr un planeta clima
neutro para mediados de siglo. El Acuerdo de París es un hito en el proceso multilateral del
cambio climático porque, por primera vez, un acuerdo vinculante hace que todos los países
se unan en una causa común para emprender esfuerzos ambiciosos para combatir el cambio
climático y adaptarse a sus efectos. Asimismo, requiere una transformación económica y
social, basada en la mejor ciencia disponible. El Acuerdo de París funciona en un clico de
cinco años de medidas climáticas cada vez más ambiciosas llevadas a cabo por los países,
involucrados. En 2020, los países presentaron sus planes de acción climática conocidos
como contribuciones determinadas a nivel nacional (NDC).

En sus Contribuciones determinadas a nivel nacional (conocidas como NDC por


sus siglas en inglés), los países comunican las medidas que tomarán para reducir sus
emisiones de gases de efecto invernadero con el fin de alcanzar los objetivos del Acuerdo
de París. Los países también comunican en dichas contribuciones las acciones que tomarán
para crear resiliencia y adaptarse a los efectos del aumento de las temperaturas. Estrategias
a largo plazo. Para centrar mejor los esfuerzos hacia el objetivo a largo plazo, el Acuerdo de
París invita a los países a formular y presentar para 2020 estrategias de desarrollo a largo
plazo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero. Las estrategias de desarrollo a
largo plazo con bajas emisiones de gases de efectos invernadero proporcionan el horizonte
a largo plazo a las contribuciones determinadas a nivel nacional, aunque, a diferencia de
estas, las estrategias a largo plazo no son obligatorias. Sin embargo, sitúan a las
contribuciones determinadas a nivel nacional en el contexto de las prioridades de
planificación y desarrollo a largo plazo de los países, proporcionando una visión y
dirección para el desarrollo futuro.

Por consiguiente, en El Acuerdo De París reafirma que los países desarrollados


deben formar la iniciativa en la prestación de asistencia financiera a los países menos
dotados y más vulnerables, al tiempo que se alienta por primera vez a las demás partes a
aportar contribuciones voluntarias. La financiación del clima es necesaria para la
mitigación, ya que se requieren inversiones en gran escala para reducir significativamente
las emisiones. La financiación de la lucha contra el cambio climático es igualmente para la
adaptación, ya que se necesitan importantes recursos financieros para adaptarse a los
efectos adversos y reducir los efectos de un clima cambiante. En este sentido, el Acuerdo
De París habla de la visión de llevar a cabo plenamente el desarrollo y la transferencia para
mejorar la resiliencia al cambio climático y reducir las emisiones de gases de efecto
invernadero. Establece un marco tecnológico para proporcionar una orientación general al
Mecanismo Tecnológico. El mecanismo está acelerando el desarrollo y la transferencia de
tecnología a través de sus sub-divisiones de política y aplicación. Aunque es necesario
aumentar las medidas relativas al cambio climático para alcanzar los objetivos del Acuerdo
de París, los años transcurridos desde su entrada en vigor ya han dado lugar a soluciones
con bajas emisiones de carbono y a nuevos mercados, esto se ve cuando, cada vez más
países, regiones, ciudades y empresas están estableciendo objetivos de neutralidad de
carbono.

Las soluciones de cero emisiones se están volviendo competitivas en todos los


sectores económicos y ya representan el 25% de las emisiones. Esta tendencia es más
notoria en los sectores de la energía y el transporte, y ha creado muchas nuevas
oportunidades de negocio para los que adelantan. Para 2030, las soluciones de cero
emisiones de carbono podrían ser competitivas en sectores que representan más del 70% de
las emisiones mundiales. Con el Acuerdo de París, los países establecieron un marco de
transparencia mejorado. En virtud de este, a partir de 2024, los países informaran de
manera transparentes sobre las medidas de adaptadas y los progresos realizados en la
mitigación del cambio climático, las medidas de adaptación y el apoyo recibido. También
se prevén procedimientos internacionales para el examen de los informes presentados. La
información reunida por medio del marco de transparencia mejorado, se incorporará al
balance mundial de la situación, que evaluará el progreso colectivo hacia los objetivos
climáticos a largo plazo. Esto dará lugar a recomendaciones para que los países establezcan
planes más ambiciosos en la próxima ronda.

Cinco años después de que los líderes mundiales acordaron el París un plan
histórico para limitar el calentamiento global y emprender un camino hacia un futuro con
emisiones, estas siguen aumentando. Lograr que 195 países aprobaran un plan común para
abordar el cambio climático no fue tarea fácil en 2015. El acuerdo final fue un gran paso
para limitar el calentamiento global a menos de 2 grados celsius. "Fue un momento
verdaderamente transformador y alegre. La gente literalmente lloraba de alegría en los
pasillos, gente de todo el mundo abrazándose", dice Rachel Cleetus, directora de políticas
para el clima y energía de la Union of Concerned Scientists, con sede en EE. UU., quien
estaba entonces en París. "Todos reconocieron que los países pueden en verdad superar sus
estrechos intereses personales y trabajar por el bien común mundial", afirma. Cinco años
después, las esperanzas estaban depositadas en la conferencia climática de 2020 en
Glasgow, con el fin de impulsar los objetivos del Acuerdo de París y ayudar a los países a
adoptar estrategias de cero emisiones netas.

Tomando en cuenta lo inferido, se asegura entonces, que Según Antonio Guterres, el


secretario general de la ONU, el 2020 iba a ser "un año fundamental por la manera de
abordar el cambio climático". Pero la pandemia mundial de COVID-19 destrozó todos los
planes. La cumbre en Glasgow fue cancelada y reemplazada por un evento virtual. Las
prioridades también cambiaron, ya que los países luchan por volver a estabilizar sus
economías. Y, entre tanto, las emisiones de gases de efecto invernadero continúan
aumentando, incluso a pesar de una ligera caída durante la desaceleración por el
coronavirus a principios de este año. "En 2015 había muchas esperanzas de que este fuera
un verdadero punto de inflexión, pero ciertamente no hemos logrado reducir drásticamente
la curva de emisiones globales", lamenta Cleetus. "Y, mientras tanto, estamos viendo cómo
los impactos climáticos tienen lugar a nuestro alrededor de manera aterradora", asegura.
Según el índice del cambio climático más reciente, que evalúa la labor de protección
climática de los 57 países responsables del 90% de las emisiones de CO2 del mundo, junto
con la UE, no hay ningún país que esté haciendo lo suficiente para mantener bajo control el
peligroso calentamiento global. Y de acuerdo al Informe sobre la Brecha de Emisiones,
publicado esta semana por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el
mundo está en camino de ver que las temperaturas promedio globales aumentarán por
encima de los 3 grados celcius para 2100. "Estamos en un punto en el que el cambio
climático es ahora definitivamente una prioridad de primer nivel en la agenda global",
asegura Cleetus. "Ahora se ve como una amenaza económica, además de ser una amenaza
para el planeta y los ecosistemas", matiza.

Bajo otra forma lo expresado en uno o más enunciados anteriores, más de 110
países se han comprometido a realizar una transición hacia una economía de cero emisiones
para mediados de este siglo, incluidos los principales emisores, como la Unión Europea
Japón, Corea del Sur y el Reino Unido. China, el principal contaminador del mundo, se ha
comprometido a alcanzar dicho objetivo en 2060, mientras que Estados Unidos, bajo la
futura administración de Biden, volverá a formar parte del Pacto de París y planea su
economía de cero emisiones para 2050. Los países y las comunidades, que tienen
problemas con la adaptación climática, han visto cómo grupos de defensa internacionales,
como Extinction Rebellion y Fridays for Future (FFF), los apoyan. Dichos movimientos,
liderados por una generación de jóvenes políticamente comprometidos y que serán los más
afectados por el cambio climático, se han convertido en los mensajeros de los objetivos de
París. "El Acuerdo de París fue en realidad una de las primeras veces que vimos que el
movimiento climático global realmente muestra su poder", dice Cleetus.

En otro orden, desde la entrada en vigor del Protocolo de Kioto, en febrero de 2005,
se puso de manifiesto que era necesario trabajar para desarrollar un régimen climático
global de lucha contra el cambio climático que incluyera a todos los países en los esfuerzos
de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Esto fue así ya que el primer
periodo de compromiso del Protocolo de Kioto (2008-2012) solo incluía objetivos de
reducción de emisiones de países desarrollados, y cubría solo el 3o% de las emisiones
globales. En el segundo periodo de compromiso (2013-2020) ese porcentaje bajó al 15%,
debido a la reducción del peso relativo de las emisiones de los países con objetivos de
reducción de emisiones (menos que durante el primer periodo y a que países como Canadá,
Japón o Nueva Zelanda no participan en este segundo periodo de compromiso). Era, por lo
tanto, necesario acordar un nuevo instrumento que asegurara la participación de todos los
países para dar una respuesta adecuada al cambio climático. En este contexto, en diciembre
de 2015 se adoptó el Acuerdo de París, tratado internacional, jurídicamente vinculante, que
cubre todos los aspectos de la lucha contra el cambio climático, tanto la mitigación, como
la adaptación y los medios de implementación.

Según lo investigado se puede decir que el histórico Acuerdo de París sobre el


cambio climático entró en vigor, preparando el camino de acciones concretas para reducir
las emisiones de gases de efecto invernadero, adaptarse a las consecuencias del cambio
climático y garantizar una transición justa hacia una economía con bajas emisiones de
carbono. La ratificación del Acuerdo por 97 partes hasta el movimiento envía un mensaje
claro y positivo de que los países están conscientes de la urgencia de evitar los daños
irreversibles provocados por el cambio climático. En efecto, el impacto del cambio
climático se está sintiendo en todas partes del mundo, con trastornos sin precedentes en el
tejido económico y social, que amenazan el empleo y los medios de subsistencia y
comprometen la realización de la Agenda 2030 de desarrollo sostenible. Los gobiernos, las
organizaciones de trabajadores y de empleadores deberán actuar con rapidez para alcanzar
el objetivo de mantener el aumento de la temperatura media mundial de 2 grados Celsius
con respecto a los niveles preindustriales y tendrán que proseguir los esfuerzos para limitar
ese aumento a 1,5 grado Celsius. Un elemento importante del Acuerdo de París es el
reconocimiento "de los imperativos de una reconversión justa de la fuerza laboral y de la
creación de empleos dignos y de trabajos de calidad, de conformidad con las prioridades de
desarrollo definidas a nivel nacional". El mundo del trabajo desempeñó un papel crucial en
el proceso que llevó a la adopción del Acuerdo de París y este esfuerzo será indispensable
para el éxito de su implementación.

Las empresas deberán seguir siendo la punta de lanza de innovación al desarrollar


productos y servicios ecológicos, mejorar sus procesos operativos e incrementar las
inversiones que impulsen un crecimiento resistente al cambio climático haciendo un uso
más eficiente de la energía y de las materias primas. Una fuerza de trabajo cualificada, con
las competencias requeridas, es indispensable para transformar nuestros sistemas de
energía, edificios, industrias, transporte y agricultura. Uno de los grandes desafíos que
tenemos ante nosotros es el de mejorar los sistemas de educación y de formación para
impartir las competencias necesarias a fin de alcanzar los objetivos del Acuerdo de París.
Cuando el mundo emprende esta enorme transformación estructural de la economía,
podemos esperar repercusiones significativas en los mercados laborales. A fin de garantizar
que la transición sea justa, necesitamos un fuerte consenso social. El diálogo social eficaz
puede ayudar a los gobiernos y a los interlocutores sociales a definir las soluciones óptimas
para construir un mundo más seguro en cuanto al clima con las menores perturbaciones
sociales posibles.

Como consecuencia del cambio climático, será necesario adoptar enfoques


innovadores en materia de protección social para proteger los empleos, los ingresos y los
medios de subsistencia, en especial para los más vulnerables. Tenemos indicaciones
suficientes de que las posibilidades de crear más y mejores empleos, disponer de ingresos
seguros, instaurar la justicia social y reducir la pobreza son mucho mayores a través de una
acción decidida para combatir el cambio climático. La iniciativa verde para el centenario de
la OIT tiene por objetivo ayudar a los gobiernos, las empresas y los trabajadores a
comprender mejor los desafíos y las oportunidades de esta transición y proporcionarles las
herramientas eficaces para facilitar un proceso de desarrollo inclusivo, equitativo y
ecológicamente sostenible. La iniciativa verde contribuirá a llevar a la práctica las
Directrices para una transición justa hacia economías y sociedades ambientalmente
sostenibles para todos, adoptadas por el Consejo de Administración de la OIT en 2015
como un marco exhaustivo para la elaboración de políticas dirigidas a ecologizar las
economías. La OIT ya está prestando su apoyo a la aplicación de dichas Directrices en
países como Filipinas y Uruguay, y lo va a extender a otros países interesados. A través de
sus propias iniciativas y de su participación en la respuesta mundial al cambio climático, la
OIT está dispuesta a colaborar con los países para lograr una transición justa para todos y
para crear empleos decentes, sin dejar a nadie atrás.

Todos los países presentarán comunicaciones sobre adaptación, en las cuales


deberán detallar sus prioridades de adaptación, las necesidades y planes de apoyo. Los
países en desarrollo recibirán más apoyo para acciones de adaptación y se evaluará la
idoneidad de este apoyo. Se reforzará de manera significativa el Mecanismo Internacional
de Varsovia sobre Pérdidas y Daños ya existentes. El acuerdo incluye un marco robusto de
transparencia tanto para la acción como para el apoyo. El marco proporcionará claridad en
las acciones de mitigación y adaptación de los países, así como en la provisión de apoyo. El
acuerdo reconoce así mismo que los Países Menos Adelantados y los Pequeños Estados
Insulares en Desarrollo tienen circunstancias especiales. El acuerdo prevé que en 2023 se
llevará a cabo un balance del progreso colectivo hacia los objetivos del acuerdo. Este
balance se hará en cinco años.

El acuerdo incluye un mecanismo de cumplimiento, supervisado por un comité de


expertos que opera de una manera no punitiva. La COP también concluyó una serie de
cuestiones técnicas. En el marco del Protocolo de Kyoto, se ha establecido un nuevo
método de contabilidad claro y transparente del remanente de créditos para el segundo
periodo de compromisos, creando un conjunto de reglas claras. Se complementó con éxito
la primera ronda del proceso de evaluación y análisis internacional (IAR, por sus siglas en
inglés) que fue una lanzada en 2014. También fueron tratadas con éxito una serie de
cuestiones técnicas y de implementación relacionadas con las disposiciones existentes sobre
tecnología, adaptación, acción para el empoderamiento climático y fomento de las
capacidades.

Por último, destacamos que el Acuerdo de París concilia en un texto todos los
compromisos que se fueron alcanzando en la última década de negociaciones climáticas, a
la vez que renueva el marco internacional que deviene en obligaciones que se cumplirán en
el ámbito interno de los Estados Partes y que tendrán en los temas y en los principios
incluidos en el Acuerdo, los lineamientos a atender en su implementación. Este recorrido
por el Acuerdo de París desde los principios ambientales nos da una buena impresión y nos
lleva a confiar en que podría haber un cambio de enfoque en el tratamiento multilateral del
cambio climático. Ese cambio de enfoque pasará principalmente por la acción climática
mancomunada, sumada a una mayor transparencia, a la equidad, a la buena gobernanza, a la
precaución y, con toda certeza, a una mayor cooperación. La atención de estos principios
ciertamente no resuelve el cambio climático, pero es un punto de partida para la comunidad
internacional pase a ser más garante de las medidas a nivel nacional. Además de que
aquellos resultan fundamentales para la aplicación con éxito del Acuerdo de París. El
debate en torno al cambio climático abre un espacio de reflexión no solo para mejorar las
regulaciones ambientales y climáticas que son necesarias, sino también para ocuparse del
desarrollo. Por ello, el Acuerdo revitaliza el desarrollo sostenible como un objetivo global.

Objetivos de la Investigación

Objetivo General

Identificar el impacto ambiental del Acuerdo de Paris

Objetivos Específicos

Enumerar los objetivos propuestos por el Acuerdo de Paris

Determinar la eficacia en el ambiente, del Acuerdo de Paris

Justificación

En la historia de la Tierra, nuestro planeta, ha vivido periodos inestables, en


múltiples escalas de tiempo con cambios repentinos de clima. Ahora, la actividad
antropogénica está forzando fuertemente el sistema, debido a un aumento rápido de la
concentración de CO2 en la atmosfera que implica un aumento de la temperatura media del
planeta, en 100 años, se ha duplicado la concentración de CO2 en la atmosfera. Algunos
estudios científicos indican que, debido a la temperatura media del planeta, puede haber un
punto de inflexión global con un cambio climático repentino e irreversible

Temporalmente surgió el Acuerdo de Paris, que proporciona a los países


desarrollados una ruta para que ayuden a las naciones en desarrollo a mitigar y adaptarse al
cambio climático, creando un marco para un control y una información transparentes sobre
los objetivos climáticos de estos países. Son muchos los países que han firmado este
acuerdo, no obstante, aún hay muchos que se resisten a la idea de apoyar esta iniciativa. De
allí que la siguiente investigación se justifica, por cuanto va a representar un referente
teórico, documental sobre el tema. Por otra parte, se espera, que sirva de motivación a
quienes en verdad les importa el medio ambiente, y lo que el cambio climático está
generando.

Delimitación

La investigación se llevará a cabo, en la U.E.P. Zoa Filomena Roldán Portillo,


ubicada en la población de Santa Bárbara de Zulia, Municipio Colón, durante el año escolar
2022-2023
CAPITULO II

Marco Teórico.

El marco teórico es la recopilación de antecedentes, investigaciones previas y


consideraciones teóricas en las que se sustenta un proyecto de investigación, análisis,
hipótesis o experimento. Es también, también llamado marco de referencia, es el soporte
teórico, contextual o legal de los conceptos que se utilizaron para el planteamiento del
problema en la investigación. Con esta recopilación de información, también se intenta
demostrar cuál es el aporte novedoso que el proyecto de investigación va hacer en su área
de conocimiento respectiva.

Antecedentes de la Investigación

Cognuck González, Sara y Numer, Emilia (2020) El Acuerdo de Paris. Conoce en


profundidad el Acuerdo de París, su importancia y todos sus artículos en un lenguaje
amigable. Trabajo de investigación, realizado por las autoras, conjuntamente o la UNICEF,
o el objetivo de compartir información clara, concisa y en un lenguaje sencillo para
comprender el rumbo de la acción climática mundial, regional y nacional, con el propósito
de preparar la conciencia humana y una participación plena e informada

González Vicente y Fernández Harold, (2017). Acuerdo de París: análisis y Contexto


Nacional. Memoria presentada a la Facultad de Derecho de la Universidad Finis Terrae
(Chile), para optar al grado de Licenciado en Ciencias Jurídicas. En el mismo se concluyó,
que la influencia humana en el sistema climático es clara y va en aumento, y sus impactos
se observan en todos los continentes. Si no se le pone freno, el cambio climático hará que
aumente la probabilidad de impactos graves, generalizados e irreversibles en las personas y
los ecosistemas. Sin embargo, existen opciones para la adaptación al cambio climático y
con actividades de mitigación rigurosas, se puede conseguir que los impactos del cambio
climático permanezcan en un nivel controlable, creando un futuro más claro y sostenible.
Es por esta razón que la ONU ha sido uno de los principales organismos directrices en
cuanto a combatir, fomentar y ayudar a los países a poder mitigar o adaptarse a este
fenómeno. La lucha contra el cambio climática es uno de los 17 objetivos de Desarrollo
Sostenible desarrollado por la ONU de su “Agenda 2030” en el que en los próximos 15
años los países intensificaran los esfuerzos para luchar contra los problemas que todos
sufrimos en el mundo, siendo evidentemente uno el cambio climático.

Bases Teóricas.

EL Acuerdo de Paris.

Acuerdo de París es el último gran acuerdo que forma una histórica alianza mundial
para enfrentar el cambio climático. Pero evidentemente todas las instituciones y organismos
mundiales que velan por integridad humana y por las futuras generaciones. Por otro lado,
los tratados y acuerdos internacionales en materia medioambiental son una herramienta
fundamental para poder generar objetivos, principios, metas y procesos de adaptación y
mitigación a causa del fenómeno climático. Es así como nuevamente las Naciones Unidas
se reúnen para combatir el cambio climático, creando una nueva alianza internacional de
suma relevancia llamado Acuerdo de París, en virtud de sus objetivos y de su contenido, es
evidentemente una alianza histórica y una oportunidad para fortalecer a los países e
instituciones para una respuesta a la amenaza del cambio climático, teniendo como
principal objetivo: “Mantener el aumento de la temperatura mundial por debajo de 2°C y
teniendo en cuenta los graves riesgos que entraña, en esforzarse por lograr que no sea
superior a 1,5°C.” Este acuerdo entró en vigor el 4 de noviembre del año 2016.

De París salió un regalo de esperanza para todos los hombres, mujeres y niños del
planeta. La celebración de hoy sustentarse en la seguridad de que no solo existen las
políticas, la tecnología y el financiamiento para lograr estos objetivos, sino que de hecho ya
se están aplicando como nunca antes. Aunque el mundo está lejos de lograr el objetivo
principal del Acuerdo de París, que es limitar el calentamiento global muy por debajo de 2
grados centígrados y lo más cerca posible de 1,5 grados, para con ello evitar puntos de
inflexión climática ante los que ya no tendremos ningún control.

La entrada en vigor del Acuerdo de París llega en medio de un movimiento de


acción sin precedentes y de promesas para construir una industria mundial de las energías
renovables, descontaminar los actuales sistemas de producción energética, el sector de la
construcción y la agricultura, y rediseñar las economías y las sociedades para hacerlas más
resilientes a los impactos que el cambio climático ya está causando. Hay razones para sentir
un grado de certidumbre en que el Acuerdo de París es diferente y que ha logrado
transformar para mejor, nuestra capacidad colectiva de llevar a cabo un cambio rápido y lo
ha hecho por estas razones: los gobiernos aceptaron formalmente liderar la acción
climática, presentaron una serie de planes nacionales para tomar medidas inmediatas,
actuando con transparencia, comunicando sus objetivos, contribuciones y logros que
demuestran un máximo esfuerzo de cada nación, no más allá del año 2018, los gobiernos y
las Partes terminarán el reglamento sobre la medición, contabilidad y análisis de las
acciones mundiales a favor del clima, además, los gobiernos acordaron reforzar el apoyo
tecnológico y financiero a los países en desarrollo para que estos puedan construirse sus
propios futuros sostenibles a partir de una energía limpia y además de que los actores no
estatales están mostrando cada vez más interés y se están comprometiendo a reducir las
emisiones de carbono y apoyar a los gobiernos y las Partes en su lucha contra los peligrosos
efectos del cambio climático.25 26

Contexto Histórico del Acuerdo. El proceso climático en retrospectiva:


2015 Vigésima primera Conferencia de las Partes(CP21), llevada a cabo en París, Francia.
Se llegó a acuerdo y se creó el Acuerdo de París.

2014 Vigésima Conferencia de las Partes(CP20), realizada en Lima, Perú.

2013 Décimo novena Conferencia de las Parte (CP19), realizada en Varsovia, Polonia. Fue
propuesto el mecanismo de Varsovia. Se rinden mediciones, reportes y resultados anuales y
se deja el camino listo para el Futuro Acuerdo de París.

2012 De camino a la décimo octava Conferencia de las Partes (CP18) en Doha, Catar.

2011 Décimo séptima Conferencia de las Partes (CP17) en Durban, Sudáfrica.

2010 Se redactan los Acuerdos de Cancún que son ampliamente aceptados por la CP en la
CP 16. En dichos acuerdos los países formalizaron las promesas que habían hecho en
Copenhague.

2009 Se inicia la redacción del Acuerdo de Copenhague en la CP 15 celebrada en


Copenhague. La Conferencia de las Partes «toma nota» del mismo y posteriormente los
países presentan promesas no vinculantes de reducción de las emisiones o promesas de
medidas de mitigación.

2007 Se publica el cuarto informe de evaluación (AR4) del Grupo Intergubernamental de


Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC). El público se sensibiliza sobre la ciencia del
cambio climático. En la CP 13 las Partes acuerdan la Hoja de Ruta de Bali, que marca el
camino hacia una situación mejorada después de 2012 a través de dos corrientes de trabajo:
el Grupo de Trabajo Especial sobre los nuevos compromisos con arreglo al Protocolo de
Kyoto (GTE-PK) y otro grupo creado en marco de la Convención, el Grupo de Trabajo
Especial sobre la cooperación a largo plazo (GTE-CLP).

2006 Se adopta el programa de trabajo de Nairobi.

2005 Entra en vigor del Protocolo de Kyoto. La primera reunión de las Partes en el
Protocolo de Kyoto (MOP 1, por su sigla en inglés) se celebra en Montreal. De acuerdo con
los requisitos del Protocolo de Kyoto, las Partes iniciaron las negociaciones en torno a la
siguiente fase del mismo en el marco del Grupo de Trabajo Especial sobre los nuevos
compromisos de las Partes del anexo I con arreglo al Protocolo de Kyoto (GTE-PK).

2004 Se acuerda el Programa de trabajo de Buenos Aires sobre las medidas de adaptación y
de respuesta en la CP 10.

2001 Se publica el tercer informe de evaluación del IPCC. Se adoptan los acuerdos de Bonn
siguiendo el Plan de Acción de Buenos Aires de 1998. Se adoptan los Acuerdos de
Marrakech en la CP 7, que detallan las reglas para poner en práctica el Protocolo de Kyoto.
1997 Se adopta oficialmente el Protocolo de Kyoto en la CP 3 en diciembre.

1996 Se establece la secretaría de la Convención para apoyar las acciones de la


Convención.

1995 Se celebra la primera Conferencia de las Partes (CP 1) en Berlín.

1994 Entra en vigor la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio
Climático.

1992 El Comité Intergubernamental de Negociación (CIN) adopta el texto de la


Convención del Clima. En la Cumbre de la Tierra celebrada en Río, la Convención Marco
sobre el Cambio Climático (CMNUCC) queda lista para la firma junto con el Convenio
sobre la Diversidad Biológica (CNUDB) y la Convención de Lucha contra la
Desertificación (CNULD).

1991 Se celebra la primera reunión del CIN.

1990 Se publica el primer informe de evaluación del IPCC. El IPCC y la segunda


Conferencia Mundial sobre el Clima solicitan un tratado mundial sobre el cambio
climático. Comienzan las negociaciones de la Asamblea General de las Naciones Unidas en
torno a una convención marco.

1988 Se establece el Grupo Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC).

1979 Se celebra la primera Conferencia Mundial sobre el Clima. Uno de los documentos
más importantes en esta materia es La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el
Cambio Climático (CMNUCC), que entró en vigor en ese entonces para los países
firmantes, el 21 de marzo de 1994; siendo una herramienta clave para combatir el
fenómeno climático. Anteriormente se señaló que es de las más importantes y que su
solidez ha perdurado en el tiempo porque esta Convención hizo caer la carga más pesada de
la lucha contra el cambio climático, sobre los países industrializados, ya que son ellos la
fuente principal de la mayor parte de las emisiones de gases de efecto invernadero, en el
pasado y en la actualidad.

Es importante recalcar que entre varios mecanismos creados por La Convención es


que se ha establecido un sistema de donaciones y préstamos a través de la Convención, que
es administrado por el Fondo para el Medio Ambiente Mundial. Los países industrializados
han acordado también compartir las tecnologías con las naciones menos avanzadas. En los
primeros años de la Convención, la adaptación recibió menos atención que la mitigación,
ya que las Partes deseaban tener una mayor certeza de la vulnerabilidad al cambio climático
y los impactos de este.

Por otro lado, contextualizando, hay que mencionar al Protocolo de Kyoto,


aprobado en 1997, siendo la primera adición al tratado CMNUCC. La United Nations
“Framework Convention on Climate Change” señala que el Protocolo de Kyoto es lo que
“pone en práctica” la CMNUCC. El Protocolo movió a los gobiernos a establecer leyes y
políticas para cumplir sus compromisos, a las empresas a tener el medio ambiente en cuenta
a la hora de tomar decisiones sobre sus inversiones, y además ha propiciado la creación del
mercado del carbono. En general, el Protocolo de Kyoto es considerado como el primer
paso importante hacia un régimen verdaderamente mundial de reducción y estabilización de
las emisiones de GEI. Se dice que básicamente fue el cuerpo internacional que propulso
una estructura para los futuros tratados ambientales. En el Protocolo se estableció que:
Concluido el primer periodo de compromiso al año 2012, tiene que haber quedado decidido
y ratificado un nuevo marco internacional que pueda aportar las severas reducciones de las
emisiones.

Es a causa de esto que nace el nuevo acuerdo, que es el que nos ataña hoy en día, el
Acuerdo de París. Fue la 21ª sesión de la Conferencia de las Partes (COP) y la undécima
sesión de la Conferencia de la Partes en calidad de reunión de las Partes al Protocolo de
Kyoto (CMP) la que tuvo lugar del 30 de noviembre al 12 de diciembre de 2015 en París,
Francia, la que consolidó el Acuerdo de París. La conferencia de las Naciones Unidas sobre
el cambio climático concluyó con la adopción de un acuerdo histórico para combatir el
cambio climático e impulsar medidas y metas ambiciosas para un futuro, bajo en emisiones
de carbono, resiliente y sostenible.

El objetivo principal del acuerdo universal es mantener el aumento de la


temperatura en este siglo muy por debajo de los 2 grados centígrados, e impulsar los
esfuerzos para limitar el aumento de la temperatura incluso más, por debajo de 1,5 grados
centígrados sobre los niveles preindustriales. El Acuerdo de París está apoyado por la
Agenda de Acción Lima París (LPAA, por sus siglas en ingles), una iniciativa liderada por
Francia, Perú, el Secretario General de Naciones Unidas y la Secretaría de la Convención
Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC). Su objetivo es mostrar
los compromisos y las asociaciones de ciudades, regiones, empresas y organizaciones de la
sociedad civil, a menudo con los gobiernos, mediante las que se reducen las emisiones de
gases de efecto invernadero y se construye resiliencia contra el cambio climático.

Articulado e Ideas Principales.

El presente Acuerdo no comienza con un articulado numérico, sino que se inicia


estableciendo todos sus objetivos, principios, metas e ideales para salvaguardar al mundo
respecto a los efectos adversos del cambio climático, pero con un punto de vista realista,
neutro y objetivo, es decir, siempre considerando en la situación en la que se encuentra
nuestro mundo. Es por esto que, si se analiza, el tratado ocupa en sus inicios de cada frase
las palabras: reconociendo, teniendo en cuenta, poniendo de relieve, teniendo presente,
observando, entre otras similares.
Este Acuerdo crea una relación entre los países poniendo objetivos posibles,
siempre de acuerdo a cada realidad de cada Estado. Es urgente la necesidad de crear
herramientas que generen resultados positivos y eficaces, actuando conjunta o
separadamente. Los países en desarrollo o menos adelantados deben ser ayudados en
materia financiera y en transferencia de tecnología. Las Partes aceptan y reconocen las
necesidades de cada población, que son específicas atendiendo siempre a la vulnerabilidad
de cada Parte, ya sea dependiendo de la ubicación geográfica, el desarrollo económico,
social y político principalmente.

Señala el Acuerdo que las Partes son deseosas de hacer realidad el objetivo de la
Convención y guiándose por sus principios, incluidos los principios de la equidad y de las
responsabilidades comunes pero diferenciadas y las capacidades respectivas, a la luz de las
diferentes circunstancias (de cada nación). Como se puede apreciar, este fenómeno es un
problema que afecta a toda la sociedad, es por esto que las Partes siempre que consideren
nuevas herramientas para hacerle frente, deben tener en cuenta que sus medidas deben
respetar y promover los derechos fundamentales regulados en cada Carta Fundamental de
cada nación.

Ahora, por un lado, tenemos las consecuencias adversas que nos afectan a nosotros
los seres humanos, pero por otro lado no podemos olvidar y tener en consideración la
importancia de nuestro propio ecosistema que también sufre, es por esto que el acuerdo
manifiesta el hecho de garantizar la integridad de todos los ecosistemas, incluidos los
océanos, y la protección de la biodiversidad, reconocida por algunas culturas como la
Madre Tierra, y observando también la importancia que tiene para algunos el concepto de
"justicia climática", al adoptar medidas para hacer frente al cambio climático. De manera
que la forma de aportar y generar conciencia radica básicamente en la educación, la
formación, la sensibilización y participación del público, el acceso público a la información
y la cooperación a todos los niveles en los asuntos de que trata el presente Acuerdo, esto
podría decirse que son hechos individuales que cada habitante de una nación debe
contribuir o colaborar.

Pero no olvidemos que una labor y tarea obligatoria es: “El compromiso de todos
los niveles de gobierno y de los diversos actores, de conformidad con la legislación
nacional de cada Parte, al hacer frente al cambio climático”. Importante a conocer son las
ideas principales que expone el Acuerdo, a modo de síntesis podemos mencionar que el
artículo primero trata únicamente en sus letras a), b) y c) de definiciones de Convención
(CMUNCC), Conferencia de las Partes refiriéndose a la convención y “Parte”. El artículo
segundo contextualiza y se refiere a los objetivos a lograr, ya sea el mantenimiento de la
temperatura mundial como se mencionó anteriormente, también en cuanto a mecanismos de
adaptación a causa de los efectos del fenómeno climático y de la resiliencia al clima.

Cabe destacar que es un cuerpo normativo que siempre resalta principios y normas
aplicables a todas las partes, pero haciendo hincapié en las diferencias y circunstancias
propias de cada nación. En su artículo tercero señala la obligación de las partes de informar
el trabajo llevado a cabo para lograr los fines del artículo 4, 7, 9, 10,11 y 13. El cuarto
artículo y todos sus numerales básicamente tratan sobre el hecho de que con los avances
tecnológicos y científicos se puedan reducir las emisiones de los gases, pero para esto se
debe alcanzar rápidamente el punto máximo de las emisiones. Establece la “Contribución”,
palabra y materia esencial de este Acuerdo, por el hecho de que es la forma o herramienta
que el acuerdo entregó a cada nación para que pueda crear, preparar e informar desde su
país, mecanismos y estrategias sostenibles (que podrán ser reajustados y modificados), para
mitigar y adaptarse al fenómeno. Alentando a disminuir las emisiones y frenar el avance del
cambio climático. Ésta contribución deberá ser comunicada a todas las Partes, y será
inscrita en un registro público que tendrá la secretaría del tratado, y cada cinco años
informar al menos una contribución determinada que se haya llevado a cabo y de rendir
cuentas de las emisiones haciéndose responsable de éstas de acuerdo a lo que se haya
comprometido en su contribución. A su vez rendir cuenta de sus modificaciones y promover
todo lo que es la transparencia, coherencia, e integridad ambiental.

El quinto artículo se refiere en un sentido amplio, a lo que aspira este acuerdo que
es el hecho de adoptar medidas concretas, tomando las mejores decisiones posibles con
enfoques de todo ámbito. Además de manifestar que hay una estrecha relación entre las
emisiones de los gases y los bosques, por lo que se insta e incentiva al cuidado, mantención
de todo lo que es parques forestales y reservas naturales, debiendo entregar información y
educación sobre los beneficios de éstos. Por otro lado, donde ya hay daños y déficit
forestal, que se lleve a cabo la reforestación, debido a que la degradación y deforestación
provocan un retroceso negativo impidiendo un desarrollo sostenible. El artículo sexto
reconoce la autogestión, es decir, el hecho de actuar de manera voluntaria, aumentando
ambiciosamente sus metas nacionales, adoptando medidas necesarias que van más allá de
lo que se comprometió pero que garantizan una clara adaptación y mitigación además de un
desarrollo sostenible de la nación.

Por otro lado, el numeral cuarto del artículo sexto establece un mecanismo para
contribuir a la mitigación de las emisiones de gases de efecto invernadero, el cual depende
de la Conferencia de las Partes, el cual, el hecho de someterse es totalmente voluntario. El
artículo séptimo y sus catorce numerales tratan principalmente, sobre la directriz de este
acuerdo y de su objetivo principal que es el generar el poder de adaptación y de resiliencia
para disminuir los efectos adversos que como humanidad nos vemos expuestos, todo esto a
un nivel macro, es decir, teniendo una participación global, a nivel internacional, nacional,
regional y comunal. Todo con el fin de obtener resultados positivos que puedan amparar a
la naturaleza y a las personas en sí.

Ahora bien, cómo desarrollar un mecanismo de adaptación, es una interrogante


importante. El numeral quinto señala que debe llevarse a cabo de manera participativa y
transparente, tomando en consideración los grupos, comunidades, ecosistemas vulnerables
y que debe basarse las labores de adaptación en la mejor información científica, el mayor
avance tecnológico y se puede agregar los conocimientos tradicionales, los de los pueblos
indígenas, entre otros.

Es aquí donde nace otro instrumento internacional que crearon Las Partes, con el fin
de potenciar ésta tarea de “acondicionar” a la población por los cambios sufridos a causa
del clima. En efecto, nace el Marco de Adaptación de Cancún, señalando ciertas formas
eficaces y beneficiosas que puedan llevar los países para el proceso de adaptación. Por otro
lado, el propio Acuerdo de París también contempla disposiciones que permiten incorporar
dentro de las contribuciones y planes de cada nación, las formulas o medidas necesarias
para el proceso de adaptación.

Todo este proceso de adaptación debe ser comunicado y se inscribirá en un registro


público de la secretaría, esta comunicación presentará todos los avances, planes, medidas y
requerimientos a los países desarrollados en el caso de solicitar apoyo en el que cada Parte
planteará sus inquietudes. El octavo artículo contiene una herramienta internacional
llamada Mecanismo Internacional de Varsovia para las Perdidas y Daños, todo esto a causa
de las repercusiones del cambio climático, el cual depende de la Conferencia de las Partes,
en calidad de reunión de las partes. Este mecanismo se crea para poder enfrentar todas las
consecuencias materiales y daños extremos que ocasionan los desastres naturales o
fenómenos de la naturaleza a causa del cambio climático, el cual trae efectos adversos
dañinos que ocasionan perdidas y daños cuantiosos.

El artículo noveno refiere al financiamiento para llevar a cabo los procesos de


adaptación y mitigación en los países en desarrollo que no puedan cubrir estas necesidades
por falta de recursos financieros. Los países en desarrollo presentaran informes
comunicando cada dos años a los países desarrollados y fuertes en materia económica,
sobre sus necesidades y financiamiento necesario para hacer frente al fenómeno climático
en cuanto a la adaptación y mitigación como se ha mencionado anteriormente.

En el presente acuerdo se entrega esta tarea de financiamiento al organismo llamado


Mecanismo Financiero de la Convención el cual velara por el acceso a recursos para poder
estar preparados a posibles consecuencias negativas que trae aparejado el cambio climático.
El décimo artículo son los objetivos a largo plazo, compartiendo visiones sobre compartir
herramientas y medidas como es el desarrollo, la difusión, despliegue y la transferencia de
tecnologías entre naciones, es decir una acción colaborativa, para que el fin siempre sea el
mismo, esto es, reducir los gases y mejorar la resiliencia al cambio climático, con el
propósito de innovar y promover un desarrollo sostenible. El artículo onceavo reafirma el
hecho de la cooperación mundial, principalmente de todas las Partes con mejor situación
económica financiera dentro de su país, ayudando y prestando apoyo a los países en
desarrollo y estados insulares. Los artículos doce y trece tratan básicamente sobre la
participación de la población mundial en cuanto a los comportamientos frente al cambio
climático. Debiendo Las Partes fomentar la participación ciudadana, la información a las
personas, la educación y la toma de conciencia a éstas. Además de generar una confianza y
transparencia no sólo entre y hacia las personas, sino que, entre estados, promoviendo una
comunicación flexible en cuanto a las necesidades de países no desarrollados, esto
relacionado a lo anteriormente señalado que es la necesidad de recursos económicos y
transferencias de tecnologías, además de evaluaciones y exámenes internacionales mutuos
entre estados.

El acuerdo no es un simple tratado que repita lo de otras convenciones y sean una


enumeración ideológica y utópica. Es por esto que el numeral 7 del artículo trece insta a las
partes a proporcionar de manera periódica información sumamente relevante, como es
informes nacionales de emisiones antropógenas por las fuentes y la emisión de los gases de
efecto invernadero, también un informe sobre avances en la adaptación de la nación al
cambio y a su vez del aumento en las capacidades de mitigación. Para esto se proporciona a
las Partes tratantes que lleven a cabo estas tareas basándose en parámetros utilizados y
recomendados por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático,
organismo interno de importancia técnica, el cual es aprobado por la Conferencia de las
Partes.

Artículo catorce genera un cierto grado de certeza en cuanto a la eficiencia y a la


efectividad del acuerdo, ya que mediante una reunión de la Conferencia de las Partes es que
se rinde cuenta en lo que respecta al progreso, desarrollo y avances a nivel mundial. Esto
beneficia a todas las Partes ya que es una retroalimentación el cual permite variar ciertos
puntos que pueden ser mejorados por otras medidas o herramientas aún más eficientes y
eficaces. Los artículos quince al diecinueve podemos señalar que tratan sobre la institución
orgánica que sea propia del acuerdo o sea externa, además de otros organismos
internacionales auxiliares que cooperen con el objetivo del Acuerdo. Es decir, aquellas
instituciones necesarias para poder desarrollar, darle un sustento, y otorgar credibilidad y
certeza, por un lado, creando organismos internos, con miras a obtener un control o
balance, un registro público, y generar cooperación mediante expertos en la materia.

Cabe mencionar ciertas instituciones u organismos, algunas tan vitales como las
propias Naciones Unidas, otras con un sentido más técnico como los comités compuestos
por grupos de expertos en determinada ciencia o materia; la propia conferencia de las Partes
el cual es el órgano supremo del acuerdo siendo el encargado de velar por el cumplimiento
íntegro y oportuno de la normativa internacional; el propio reglamento del acuerdo, la
Secretaría de éste y otros organismos subsidiarios que la Conferencia de las Partes pueda
requerir o que sean necesarios sus prestaciones para determinado momento. Los artículos
veinte al veintinueve contienen las formalidades del propio Acuerdo, referentes a las firmas
y ratificaciones de Las Partes, entrada en vigencia, requisitos para ésta, el principio
“mutatis mutandi” (cambiando lo que se debía cambiar, cambiar lo que sea necesario), que
rige en ciertos artículos demostrando la flexibilidad del cuerpo normativo, la prohibición de
hacer reservas al Acuerdo, entre otros.

Podemos establecer que este es un Acuerdo que la sociedad adeudaba, con ellos
mismos y con la propia naturaleza, esto por varios motivos: se tomaron decisiones
esenciales que lograron un efecto que produjera una toma de conciencia que obtuvo un
resultado positivo luego de 6 años de negociaciones, se logró que finalmente grandes
potencias mundiales se unieran, firmaran, ratificaran y se comprometieron con este
acuerdo. Logra consolidarse y producir una cierta convicción por el hecho de apoyarse
sobre Mecanismos concretos que debieran conllevar a resultados benéficos en un
corto/largo plazo, reconociendo las diferencias y variadas circunstancias de los países
participantes, estableciendo la capacitación a los menos desarrollado, incitando a la
transferencia de tecnología, de entrega de recursos financieros con el objetivo de lograr la
adaptación y mitigación.

Es una alianza que ha establecido los cimientos para un régimen de gobernanza


climática internacional de largo plazo, basado principalmente en la cooperación como un
medio idóneo para hacer frente a las demandas que el cambio climático le plantea a los
sistemas políticos, administrativos y económicos contemporáneos, así como a cada
sociedad en particular, debido a la magnitud de los efectos adversos y de las mutaciones
que impone. Podría ser un enorme paso en beneficio de la población mundial por el hecho
de que signifique el inicio de procesos de transformación en los sistemas energéticos y en
los procesos de producción industrial.

El costo es que genera una demanda de transformaciones sobre todo en el modus


operandi de elementos esenciales de cada nación como lo son la propia construcción, el
desarrollo de las industrias, en el transporte terrestre, marítimo y aéreo, en las
comunicaciones. Lo que en muchas ocasiones conlleva a un abuso de los recursos
naturales, un daño ecológico que muchas puede ser irreversible.

Podemos inferir entonces, que el Acuerdo de París contiene el siguiente objetivo, el


cual define y resume que es lo que contiene su normativa: “Un conjunto de mecanismos e
instrumentos internacionales destinados a promover el financiamiento climático, la
transferencia de tecnologías, el fomento de capacidades, los enfoques cooperativos basados
en el mercado (comercio de emisiones), y a facilitar la adaptación a los impactos del
cambio climático.
CAPITULO III

Marco Metodológico.

Tipo De Investigación.

Según Yaditza Iraisquín el tipo de investigación busca el cómo y el por qué de los
hechos de cualquier tema. La presente investigación es de tipo descriptiva debido a que se
busca el impacto que tuvo el Acuerdo de París en el clima durante los últimos años. La
investigación es de carácter documental ya que arranca de unos documentales en la web
preguntando qué ha cambiado desde la firma de ese acuerdo y que consecuencias ha traído
al planeta tierra y al clima.

Población y Muestra.

Según Yaditza Iraisquín en su libro de metodología la población es el número de


individuos del universo a estudiar, con los cuales se va el conocimiento mientras que la
muestra es con que se llevará a cabo la investigación. En la presente investigación no se
tomó población y muestra debido a que es totalmente documental .

Recolección de los Datos.

Yaditza Iraisquín dice que la recolección de datos es recolectar los datos pertenecientes
sobre las variables involucradas en la investigación implica tres actividades estrechamente
vinculadas entre sí:

a) Seleccionar un instrumento de medición o desarrollar uno (debe ser válido y


confiable).

b) Aplicar ese instrumento de medición.

c) Preparar las mediciones obtenidas para que puedan analizarse correctamente


(codificación de los datos).

En la presente investigación no se utilizó un instrumento de medición para recolectar


los datos ya que es completamente documental, sino que se indagó en la web para
recolectar la información requerida para la investigación.
Análisis de los Datos.

Yaditza Iraisquín en su libro dice que los requisitos para el análisis de los datos son:

a) Separar los aspectos básicos y someterlos a una reflexión.

b) Resumir la información básica en cuadros, gráficos o relaciones de datos obtenidos.

c) Unir los resultados obtenidos a otros conocimientos ya planteados del problema y


en el marco teórico y conceptual.

d) Presentar una reflexión sobre la información ya estructurada y efectuar un bosquejo


general de las conclusiones logradas.

e) Presentar en qué medida las hipótesis o los resultados esperados de un diseño


pueden considerarse confirmados o desaprobados.

En la presente investigación no se empleó el análisis de los datos debido a que es


totalmente documental.

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