“… ¿En la Casa del Alfarero o en el Valle de la Matanza? ...” Jer.
18:1-6/19:1-13
Introd: En el cap. 18:1-6, el tema principal es Dios como el buen y misericordioso
alfarero que quiere restaurar y hacer de nuevo la vasija que se ha echado a perder.
La vasija símbolo del pueblo de Dios. En el cap.19:1-13, el tema principal es la
vasija que es completamente destruida, hecha mil pedazos y no existe forma de
restaurarla o hacerla de nuevo.
P.S: El profeta Jeremías en estos dos capítulos habla específicamente de dos lugares,
con dos acontecimientos distintos para las dos vasijas de barro.
I. LA VASIJA EN EL VALLE DE LA MATANZA. Jer.19:1-13
A. En el AT el valle del hijo de Hinom, es también conocido como valle
de Tofet. El NT, habla de ese lugar llamándole “gehena”.
B. En los días del AT, los cananeos sacrificaban a sus hijos en el fuego a
un dios falso llamado Moloc. Los israelitas idolatras también
quemaban a sus hijos ofreciéndolos a Moloc en ese valle.
C. En los días de Cristo se convirtió en el vertedero y basurero de la
ciudad, donde se quemaban la basura, los cadáveres de animales y los
de algunos criminales y gente desconocida.
D. Dios le dice a Jeremías que el valle del hijo de Hinon, se llamara valle
de la matanza, porque mucho pueblo de Dios seria muerto en ese
valle. ¿Por qué el pueblo moriría en ese valle?
E. El Dios de Israel había levantado al profeta Jeremías para que les
predicara al pueblo de Dios que “se volviera de sus malos caminos, de
sus malas obras, que se arrepintieran y volvieran a Dios”.
F. Sin embargo, ellos “dejaron al Señor, ofrecieron incienso a dioses
falsos, le dieron muerte a los indefensos y a los niños inocentes los
quemaron en holocausto a Baal. (Jer.19:4-6). ¿Por qué cosas el
pueblo de Dios hoy está dejando al Señor?...
G. En una acción simbólica Jeremías debe “tomar una vasija de barro,
llevar testigos y quebrarla en el valle del hijo de Hinom”, La vasija
será destruida en mil pedazos sin posibilidad de repararla o hacerla de
nuevo. (Jer.19:11)
H. Esto significa que el pueblo de Dios no tiene otra oportunidad, será
destruido sin misericordia, debido a su falta de arrepentimiento en el
valle de la matanza. (Jer.19:6-13).
I. ¿Cuántos cristianos están a punto de ser destruidos porque no se
arrepienten de sus malos caminos? ¿Cuántos cristianos están a punto de
ser arrojados lejos de la presencia de Dios por su tibieza espiritual?
¿Cuántos a punto de ser desechados para siempre por su no
arrepentimiento? (2.P.3:9/Hch.17:30/Ap.2:4-5)
J. Este es el día de volvernos a Dios nuevamente a la casa del alfarero, huir
del valle de la matanza y llegar a la casa del alfarero. Lm.5:20-21
II. LA VASIJA EN LA CASA DEL ALFARERO. Jer.18:1-6
A. Jeremías fue enviado por Dios a la casa del alfarero y cuando llego se
dio cuenta que el alfarero estaba trabajando sobre la rueda y la vasija
que él hacia se echó a perder en su mano. (Jer.18:1-4a).
B. El problema no estaba en las manos del alfarero, el problema estuvo
en la masa de barro que no se adaptó ni dejo moldear por las manos
del alfarero. El problema nunca está en Dios, el problema está en
nosotros vasos de barros rebeldes y desobedientes. (Is.64:8-9).
C. En Jerusalén habían muchos alfareros, pero uno era reconocido
porque cuando una masa de barro se echaba a perder no la desechaba
y botaba a la basura, sino que la volvía a tomar en sus manos y a
hacerla mucho mejor. (Jer.18:4b).
D. Así es nuestro Señor Jesucristo que en vez de desecharnos y botarnos
a la basura nos toma en sus manos y nos vuelve a dar forma. Nos da
una segunda y tercera y cuarta oportunidad. (Pedro el apóstol).
E. Esa vasija que estaba en formación estando en la casa del alfarero
tuvo una segunda oportunidad. Sintió por segunda vez las manos del
buen y misericordioso alfarero que la tocaban con aprecio y la
restauraban una vez más. (Jer.18:4b).
F. ¿Cuántos cristianos que están en la casa del alfarero miran las manos
del alfarero como manos de juicio, de castigo y no como manos de
misericordia y amor? ¿Cuántos no se dan cuenta que estando en la
casa del alfarero él nos puede volver a tocar una segunda vez? ¿a dar
una nueva oportunidad?
G. Este es el día y esta es la hora en que necesitamos que las manos de
amor y misericordia del alfarero celestial nos vuelva a tocar. Dar
forma. Dar una nueva oportunidad. Restaurarnos.
H. En el valle del hijo de Hinon no hay oportunidad, solo destrucción. En
la casa del alfarero esta la oportunidad que nos vuelva a hacer de
nuevo. Posibilidad de restauración de la vida familiar, emocional,
espiritual.
I. Sal.80:3 “Oh Dios, restáuranos; Haz resplandecer tu rostro, y
seremos salvos” -- “Por tanto, así dijo Jehová: Si te convirtieres, yo
te restauraré, y delante de mí estarás; y si entresacares lo precioso de
lo vil, serás como mi boca. Conviértanse ellos a ti, y tú no te
conviertas a ellos” (Jer.15:19).
Conclusión: El Dios de Israel le ordena a Jeremías el profeta del Altísimo ir a dos
lugares. En esos dos lugares lo que le acontece a la vasija de barro es completamente
diferente. En la casa del alfarero es restaurada. Se vuelve a moldear para que quede
mucho mejor. En el valle del hijo de Hinom es completamente destruida.
Quebrantada en mil pedazos, no servirá nunca más para nada. ¿Dónde está usted?
¿En la casa del alfarero o en el valle del hijo de Hinom?