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Módulo 3

PEN SAR N UEVAS R EALIDADES VIN CULAR ES

Introducción

4. PEN SAR N UEVAS R EALIDADES VIN CULAR ES

4.1 Pubertad y adolescencia

4.2 Nuevas formas de comunicación mediadas por la tecnología

4.3 Diversos modelos en los vínculos actuales

CIER R E DEL MÓDULO

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Introducción

A lo largo de este módulo se realizará un recorrido por los cambios que suceden de la niñez a la pubertad
y la adolescencia, para luego clasificar los diferentes sistemas por los cuales transita y se ve inmerso un
adolescente, para dar paso a la reseña y el análisis de los diversos modos de vínculos que pueden
entablar en la actualidad, para ello lo dividiremos en dos grandes grupos: los que se encuentran
mediados por las tecnologías y aquellos que no.
En este recorrido no dejaremos de lado lo referente al desarrollo neurobiológico de los individuos y como
esta influencia en sus acciones. A su vez, bosquejaremos cómo la interacción con las Tics, puede
modificar las situaciones de aprendizaje.

Objetivos del módulo

Descubrir espacios de debate para pensar la capacitación continua.

Usar adecuadamente conocimientos adquiridos con anterioridad a situaciones específicas de


trabajo.
Producir diversos puntos de vista en relación a una temática específica.

Experimentar en relación a los posibles campos de inserción como profesional.

Explicar la toma de decisiones frente a nuevos interrogantes.

Interpretar adecuadamente terminología específica.

Reseñar diversas propuestas de formación.

4.1 Pubertad y adolescencia.


4.2 Nuevas formas de
UNIDAD 4
comunicación mediadas por la
Pensar nuevas realidades
vinculares tecnología.
4.3 Diversos modelos en los
vínculos actuales.
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4.1 Pubertad y adolescencia

En esta unidad haremos mayor hincapié en las adolescencias de hoy, y con ello en su relación con
el mundo que lo rodea, aquel por donde transita; y en este transitar, no solo hablamos desde lo
concreto, sino desde lo virtual.

Esta virtualidad que, sumada a la necesidad y características propias de la edad, puede llevarlos
situaciones riesgosas para ellos y para con los otros.

En este sentido, no debemos perder de vista la perspectiva de derechos con la cual vinimos
trabajando, así como nuestra mirada e impronta profesional para llevar adelante el
acompañamiento e intervenciones adecuadas.

Esta etapa se encuentra caracterizada por grandes cambios, físicos, psicológicos y sociales.

¿En qué se asemejan estas etapas y en qué se diferencian? Para ello determinemos a cada una;

el término pubertad proviene del latín pubere que significa pubis con vello. Es un proceso biológico
en el que se desarrollan los caracteres sexuales secundarios, se adquiere la totalidad de la masa
ósea y muscular, logrando la maduración de las gónadas y glándulas suprarrenales en su
totalidad. En los varones este fenómeno ocurre entre los 9 y los 14 años con el aumento del

tamaño testicular, mientras que en las mujeres se da entre los 8 y los 13 años con la aparición del
botón mamario (telarquia). Mientras que la adolescencia procede de la palabra latina adolescere,
del verbo adolecer el cual tiene dos acepciones: tener cierta imperfección o defecto y también
crecimiento y maduración. Es, como ya mencionamos, un período de grandes cambios y es el

período de tránsito entre la infancia y la edad adulta con todo lo que ello implica, se inicia con la
pubertad, donde los cambios son expresamente biológicos y termina rondando los veinte años,
momento en el que se completa el desarrollo físico, el crecimiento y la maduración psicosocial.

Es la etapa que implica dejar de ser niños para introducirse en el mundo adulto, y en la cultura de

ese mundo, es aquí, donde el adolescente siente que el entorno se encuentra contra él.

Es un período signado por las grandes emociones y presiones sociales, donde la inestabilidad
torna a esta etapa vulnerable y el adolescente en muchas oportunidades se coloca en situaciones
riesgosas. Cabe destacar que la corteza prefrontal aún no se encuentra madura por completo al
inicio de la adolescencia, por lo que todo lo que depende de ella presenta algunas limitaciones,

las cuales irán mejorando conforme avance la adolescencia, pero lo niños al encontrarse en una
etapa previa, tampoco tienen desarrollada la corteza prefrontal, y en general no suelen tener las
mismas conductas, esto podría deberse a que en la adolescencia los cambios hormonales
influencian a los circuitos relacionados con la motivación y la recompensa, por ejemplo el sexo,
las drogas u otras situaciones de placer lleva a la liberación de hormonas como la dopamina,
generando placer; esto hace que quiera repetir esta acción.

Cabe destacar que tal como han descrito Inhelder y Piaget (1955), la competencia cognitiva del
adolescente experimenta un desarrollo importante durante los años de la adolescencia temprana
y media, y muchas de las habilidades habrán alcanzado en la adolescencia media un buen nivel
de desarrollo comparable con el del adulto.

Esto no debe dejar de lado lo que se relaciona con el entorno social y cultural en el cual se

encuentra inmerso cada adolescente. A partir de ese entorno, ya sea por imitación o
diferenciación, irá construyendo su propia imagen y personalidad.

El mundo que lo rodea está conformado por la familia, la escuela, los amigos, lo medios de
comunicación, entre otros.

Los vínculos primarios que se constituyeron en la familia pasarán para ellos a un segundo plano,
donde el adolescente comienza a tener mayor independencia y la autoridad pasa a ser ejercida,
en muchos casos, por el grupo de pertenencia. Comienza así a generarse una acomodación y
reestructuración en ese núcleo, en donde se da libertad, pero en ciertas oportunidades se debe

acordar y acompañar a resolver los conflictos propios de la edad.

Es bastante probable que en aquellos adolescentes que atravesaron por deprivación afectiva se
observe que el desarrollo adecuado de la corteza prefrontal sea impedido, esto implicará que se
favorezcan los comportamientos antisociales. Por ello, este vínculo primario sigue siendo de

fundamental importancia y sostén en esta etapa de la vida.

¿Cómo influye el entorno social y cultural en el

desarrollo de los adolescentes? Marque todas las


opciones correctas.
El adolescente será totalmente dependiente de este.

El adolescente se enfocará en pasar tiempo principalmente


con los vínculos primarios.

El adolescente buscará imitar lo que sea significativo de


este.

El adolescente tratará de diferenciarse del mismo.

El adolescente construirá dentro de este su propia imagen y


personalidad.
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A lo largo de esta etapa, los jóvenes comienzan a expandir sus relaciones a otras dimensiones de
la vida social. El primer paso en esta comienza a darse con el grupo de amigos y/o pares, en este
sentido ese nuevo núcleo se vuelve central para ellos, es a través de ellos que comenzarán a

ejercitar la autonomía, y son sinónimo de sostén afectivo. Cada subgrupo dentro del gran grupo
llamado adolescencia, buscará e irá obteniendo su propia identidad lo cual está delimitado a
través de los gustos musicales y culturales en general, vestimentas, formas de cortes de cabello
o de peinarse, de consumo e ideológico, en esta nueva delimitación también se adapta el lenguaje
y las formas de hablar. El consumo es común a los adolescentes, ya que la relación que entablan
con los objetos es efímera, su duración es mientras se consume o usa, luego será remplazado
por otro objeto, es lo que Bauman ha llamado “sociedad líquida”.

A partir de este grupo y junto a ellos, que son quienes lo sostienen emocionalmente en su pensar,

ya que recordemos que está la familia como sostén primario, es con quienes el adolescente
saldrá a experimentar el mundo y la sociedad, a partir de su autonomía, y junto a ellos comenzará
a forjar su autoestima.

Pero también hay que tener en cuenta como dijimos anteriormente que, a partir de su desarrollo

neurológico, suelen tener conductas de riesgo, las cuales son en algunas oportunidades
acompañadas por este grupo, en este sentido es importante que pueda sostener espacios
productivos como el escolar, así como, actividades recreativas y deportivas entre otras, en pos de
que equilibrar ambas conductas.

Según Maslow, los adolescentes necesitan una red social de apoyo que facilite la superación de

la familia como unidad de convivencia y les ayude a ser independientes, tanto por la amistad
como por proyectos afines, culturales, políticos, religiosos.
La escuela/colegio (aclaración: se usará como sinónimo, entendiendo que en algunas regiones
de la Argentina se diferencia la denominación si es primaria o secundaria) no es un lugar lejano
para la adolescencia, pero la escuela y el adolescente no siempre se encuentran en sintonía. Se
debe tener en cuenta que esta es uno de los tres pilares fundamentales en esta etapa de la vida,
siendo los antes mencionados los otros dos (la familia y los amigos). Pero ¿qué pasa en este
espacio?, es en primer lugar un espacio de transmisión de saberes, pero la forma de hacerlo es
como se configurará ese sujeto, todo el ecosistema que integra la palabra colegio (clases,

centros de estudiantes, recreos, horas libres, actividades extraprogramáticas), es lo que hace que
el adolescente sea parte o no de ella, siendo una gran influencia en sus vidas.

Las secundarias se construyen, o así debería ser, y configuran mutuamente entre la institución y
el adolescente, donde hay un entrecruzamiento de culturas, sentires y saberes. En este sentido,

quienes las habitan y quienes las llevan adelante, en este caso los docentes, deben buscar las
estrategias acordes a esa comunidad en ese tiempo determinado, sin perder el rumbo de su
función. Ya que en ese hacer es donde los adolescentes comienzan a reconocer la utilidad
presente en miras a un deseo a futuro.

En la sociedad actual la interrelación con los diversos medios de comunicación es cada vez más
frecuente y los adolescentes son los principales consumidores y hacia quienes se encuentra
dirigido el mayor número de plataformas. Estas tienen un gran impacto en cómo se perciben o
deberían hacerlo según marcan esos medios de comunicación, también delimitan como deberían
sostener sus relaciones con el entorno.

En la actualidad los medios de comunicación tradicional pasan a un segundo plano para las
nuevas adolescencias, la necesidad de lo instantáneo nos lleva nuevamente a recordar a Bauman
y la sociedad líquida, donde los medios y lo que en ellos se muestra se encuentran vigentes
efímeramente, ya que rápidamente pasará a la historia por obsoleto. Pero, así como algo es

obsoleto en poco tiempo, el modelo de imagen que muestra es constante y es a lo que muchos
adolescentes aspiran, ´ser joven por siempre´, ´conseguir dinero rápidamente´, ´ser de tal o cual
manera físicamente para tener éxito´, y si se sale de la norma no pertenece, por ello la gran
cantidad de posibilidades para modificar una imagen, ya sea en ediciones posteriores o al

instante.
En este punto cabe desatacar lo investigado por Crone y Konijn (2018) quienes describen lo
siguiente:

Los sistemas neuronales que están asociados con los comportamientos importantes para el uso de las

redes sociales, incluido el procesamiento de recompensas sociales, el procesamiento basado en


emociones, la regulación y la mentalización, destacan sobre otras regiones cerebrales. Dado que estos
sistemas neuronales aún están subdesarrollados y experimentan cambios significativos durante la
adolescencia, pueden contribuir a la sensibilidad al rechazo, la aceptación, la influencia de los
compañeros y las interacciones cargadas de emociones en los medios y entornos en línea. (p. 7)

Como bien sabemos los adolescentes, hoy por hoy usan las redes como medio de contacto con
otros, a través de ellas iniciarán relaciones, mantendrán amistades y comenzarán a buscar su
identidad y autopercepción. Hoy un adolescente el cual no ha conocido un mundo sin redes

sociales siente que las interacciones digitales son la norma y no la excepción, y es así que si no
las tiene, siente que no pertenece y se siente excluido del lenguaje propio de ese mundo virtual.

El cerebro adolescente
El Dr. Hernán Aldana Marcos, decano de la Facultad de Ciencias exactas y Naturales de la Univ. De
Belgrano, explica de manera clara y concisa la plasticidad y necesidades del cerebro en esta
etapa de la vida.

Universidad de Belgrano (s/f). La plasticidad del cerebro adolescente. [video]. YouTube.

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4.2 Nuevas formas de comunicación mediadas por la


tecnología

Pero si bien sabemos que los adolescentes, como dijimos


anteriormente, pasan gran cantidad de horas conectados a
diversos entornos tecnológicos (plataformas, redes sociales,
videos de multijugadores, etc.), en búsqueda de esta nueva
modalidad vincular, esto no siempre conlleva resultados
positivos.

¿Cuáles pueden ser las situaciones por las que puede transitar un
puber/adolescente, no exclusivamente, pero sí predominantemente
teniendo en cuenta la etapa por la que transita y las redes
sociales?

Primero nos detendremos a determinar a qué nos referimos cuando hablamos de comunicación y
para ello utilizaremos la definición del Dr. Diego Levis en su libro denominado “La pantalla
Ubicua”:

La comunicación es una acción intrínseca a la esencia misma del ser humano como ser social. Se está

en comunidad porque se pone algo en común a través de la comunicación. Comunicar representa el paso
de lo individual a lo colectivo y es condición fundamental para toda vida social. Y seguramente también
para la supervivencia. (Levis, 2019, p. 72)

Pero a diferencia de antaño, estar comunicado ya no es solo de manera presencial, sino que esto

se hace principalmente a través de diferentes sistemas telemáticos, en la actualidad estar


¨conectados¨ es cuasi imprescindible para estar comunicados.

Si bien sabemos los beneficios que en muchas áreas facilitó la inclusión de la tecnología,
también trajo aparejado, gran cantidad de alteraciones o formas de abuso, y en ello es en los que
nos detendremos, ya que los adolescentes son nativos tecnológicos y no conciben un mundo sin
ella, en este sentido como profesionales no debemos desconocerlos.

En primer lugar, nombraremos la nomofobia, un término no muy difundido, y que hoy por hoy no

solo afecta a la franja etaria con la cual estamos trabajando, pero tampoco la excluye. Noroña en
el año 2015 describe que:

Este término se remite al año 2011 cuando la empresa británica SecurEnvoy, tras la realización de una
investigación sobre el uso del teléfono celular en el Reino Unido, acuña el término para definir el miedo

irracional a salir de casa sin un teléfono móvil. El término en sí mismo es una abreviatura de la expresión
inglesa mobile-phone-phobia miedo a no tener móvil. (como se citó en Barraza Macías, y Chavira Salas,
2022, p. 3)

Otro concepto escasamente difundido, pero relacionado particularmente con los celulares es el

phubbing​, este se introdujo en Australia en 2013 y se deriva de la unión de las palabras phone,
teléfono y snubbing que en español es despreciar, por lo cual, el significado alude a la conducta
de ignorar la comunicación interpersonal con otra persona por estar utilizando el teléfono. Algunos
autores dicen que esta actitud y el concepto en consecuencia está relacionado con el de adicción
sin sustancia o adicción conductual, en este caso a los teléfonos, limitando la relación con otros,
así como con el entorno circundante.
Una vez descriptos estos nuevos fenómenos en los que interviene las nuevas tecnologías y en
particular los teléfonos inteligentes, nos detendremos y desarrollaremos conductas disruptivas y
en las cuales hay dos o más personas involucradas en donde se observa una víctima y su

victimario.

Comenzaremos hablando de grooming el cual se define como un proceso a través del cual un
adulto con las tecnologías de la información y comunicación (TIC) trata de ganar la confianza de
un niño o adolescente y, mediante engaño, logra que realice acciones de carácter sexual. A lo
largo de este proceso el abusador o groomers, logra generar un vínculo de cercanía hacia su
víctima, esto lo hace a través de un perfil falso, creando un espacio de cercanía, secretismo y
confianza que lo conduce a lograr material íntimo o incluso a mantener un encuentro sexual.

En la Argentina se incorporó el grooming como delito al Código Penal en el año 2013 a través de la
ley 26.904, por lo cual el artículo 131 de dicho Código Penal establece que:

Será penado con prisión de seis (6) meses a cuatro (4) años el que, por medio de comunicaciones
electrónicas, telecomunicaciones o cualquier otra tecnología de transmisión de datos, contactare a una
persona menor de edad, con el propósito de cometer cualquier delito contra la integridad sexual de la

misma. (Art. 131)


Asimismo, en la actualidad nos encontramos cada vez más frecuentemente con el sexting, un
anglicismo que deriva de la unión de las palabras sex, y texting, envió de mensajes, el cual
consiste en la creación y el intercambio de mensajes de texto, videos, imágenes o fotos con
contenido sexual personal mediante Internet, las redes sociales o el celular. En este punto es
importante destacar que quien remite las imágenes, lo hace de manera voluntaria y con
consentimiento; ahora bien, cuando la acción es realizada a partir de un engaño o por coacción,
deja de ser sexting para pasar a ser grooming. Gran parte de las veces comienza como un juego
para seducir a la pareja, lo cual lleva aparejado un doble riesgo, que el receptor las comparta
voluntariamente sin consentimiento o involuntariamente, o que la utilice a modo de chantaje para
obtener más imágenes o contacto sexual.

Y si hablamos de vínculos y su finalización, los adolescentes se han apropiado del término

ghosting el cual proviene de ghost lo cual significa fantasma, siendo la acción de desaparecer de
manera abrupta de una relación personal sea esta de amor o amistad, esto evita la confrontación
y la esperada explicación de la ruptura puede tomarse como un abuso emocional teniendo en
cuenta que el damnificado no encuentra explicación en la determinación del otro.

Por último, mencionaremos al ciberacoso o ciberbullying, concepto que comienza a ser


mencionado en ámbitos educativos y que se encuentra relacionado en la actualidad con un gran
porcentaje del suicidio adolescente. El mismo consiste en el acoso entre pares mediante internet,
a través de videojuegos, redes sociales sistemas de chats, entre otros, se trata de un
hostigamiento psicológico repetitivo y sostenido en el tiempo, y no necesariamente se verá
reflejada la misma situación en ámbitos comunes como la escuela, pero sí es posible que haya
surgido allí o que a mediano plazo se vea reflejado en acciones concretas dentro de espacios
comunes que transiten el o los acosadores y el acosado.

Esta relación entre ciberacoso y suicido se encuentra descripta por de Hinduja y Patchin quienes

dicen:
La conexión entre la ideación suicida y la intimidación se fundamenta en evidencia científica sobre cómo
la experiencia de acoso (más usual como víctima, pero también como autor del mismo) induce a la
depresión, la baja autoestima, la desesperanza y la soledad. Todas ellas precursoras de pensamientos y
tendencias suicidas. (Hinduja, y Patchin, 2015, p. 110)

Hagamos un apartado para no confundir ciberacoso con mobbing, mientras el primero se da entre
pares particularmente en adolescentes, el segundo se da en el ámbito laboral, generalmente entre
adulos y se describe como acoso moral o emocional, siendo el objetivo destruir al otro personal o
profesionalmente.

En todos los casos mencionados hasta aquí mediados por las TICs vemos un patrón en donde
hay al menos un abusador/acosador y una víctima, si bien las consecuencias no en todos los
casos son idénticas, podríamos enumerar algunos que se dan en la generalidad de los casos;

Bajo rendimiento escolar

Disminución de la autoestima

Inseguridad

Cambios en el humor
Trastornos en los estados de ánimo

Trastornos alimenticios

Aislamiento

Y aunque no hay estudios concluyentes podemos pensar modificaciones cognitivas teniendo en


cuenta el impacto de las TICs en los adolescentes actuales y las nuevas generaciones quienes
como ya hemos indicado son nativos tecnológicos, como señala Begoña Gros en “Pantallas y

juegos: de la observación de modelos a la participación”. Allí se describen diez cambios que


sintetizaremos a continuación:

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45

4.3 Diversos modelos en los vínculos actuales

Hasta aquí hemos visto la incidencia de las TICs en los


adolescentes, los vínculos mediados por ellas y sus
consecuencias negativas y posibles adecuaciones en
aspectos cognitivos de los cuales como profesionales no
debemos alejarnos ni perder de vista a la hora de trabajar con
esta franja etaria.

En esta última etapa de esta unidad, haremos lo propio, pero sin esa mediación, sin embargo,

comenzaremos hablando de happy slapping la cual incluye ambas situaciones, lo presencial y lo


virtual. El happy slapping puede ser definido como bofetada feliz, lo cual consiste en que en
general un/a adolescente junto a su grupo, busca a otro par, al cual puede conocer o no con el
objetivo de pegarle, sin discriminar ninguna de las formas de agresión física y verbal, y sin que
medie conflicto previo; mientras que el resto del grupo documenta ese acto a través de
fotografías o grabaciones con el objetivo de enviarlo por medio de grupos de contacto (WhatsApp
o similares) o subirlo a redes sociales. Nuevamente, estamos frente a la búsqueda de riesgos en
esta etapa de la vida, ya que el objetivo del o los abusadores es lograr una rápida transferencia y
difusión del contenido audiovisual, no llegando a dimensionar los grandes daños a nivel

emocional y psicológicos que ocasionan en sus víctimas.


Algo que no hemos mencionado oportunamente, pero nos parece importante marcar en este
punto es que, así como el adolescente busca en su grupo de pares la contención emocional y es
donde se acrecienta la autoestima en muchas ocasiones, ese mismo grupo funciona como

espacio de aprobación y para ello, puede ser que hagan algo en contra de lo que en otro momento
no estarían dispuestos a concretar, pero lo hacen con el objetivo de obtener su aprobación, a esto
se lo denomina presión del grupo.

Cuando hablamos de ciberacoso, mencionamos que es posible que a mediano plazo se vea
reflejado en acciones concretas dentro de la escuela y a esto nos referimos cuando hablamos de
bullying. Es un derivado de la palabra bully la cual en castellano significa matón, por ello se
considera al término bullying como intimidación, y se utiliza para el acoso escolar o maltrato entre
iguales, utilizaremos como definición del mismo al comportamiento ofensivo hacia un par
generando maltrato psicológico, físico y verbal, el mismo es sostenido en el tiempo de manera
repetitiva. Cabe destacar que si bien en general es un adolescente el que lleva la acción adelante,
el victimario nunca se encuentra solo, sino que es apoyado por su grupo de pares.
Por último, hablaremos de un fenómeno cada vez más creciente al cual no se le presta
demasiada atención y tiene que ver con los noviazgos violentos en la adolescencia.
Comenzaremos definiendo qué es un noviazgo, según el Sindicato Nacional de Trabajadores de la
Educación 2007, establece que:

Es una vinculación que se establece entre dos personas que se sienten atraídas mutuamente;
representa una oportunidad para conocerse, una etapa de experimentación y de búsqueda, con
actividades, gustos y pensamientos en común, y es un preámbulo para una relación duradera. (SNTE,
2007, p. 42)
Mientras que denominaremos violencia a

(…) el uso deliberado de la fuerza física o de poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno

mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas probabilidades de causar
lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del desarrollo o privaciones. (OMS, 2002, p. 3)

En esta etapa de la vida suele presentarse el amor romántico, el cual es una manera de amar
donde la pareja es idealizada, se busca la exclusividad y suele existir la dependencia emocional,
siendo que se piensa esa relación en un ¨para toda la vida¨. Entre los adolescentes en situación
de noviazgo es frecuente ver amenazas de terminar la relación, celos excesivos,
descalificaciones, entre otros, lo cual habla de violencia emocional, siendo que la situación

emocional propia de la edad los lleva a sentir que todas esas actitudes son sinónimos de cariño y
afecto. En algunos casos se suma la violencia física en donde la cachetada, empujones, o tirones
de pelo, que muchas veces son interpretadas como juegos, no pudiendo la víctima, reconocer las
situaciones concretas de violencia, ya sea por sumisión o por ser una conducta vivida

previamente.

Vínculos

La imagen representa alguna de las formas de violencia en el mundo adolescente.

Figura 1. Violencia en el noviazgo: a lo tenebroso de las relaciones (Poder Judicial del Estado de Tabasco, 2021).
Hasta aquí hemos realizado un recorrido por la etapa de la pubertad y la adolescencia, ahondando
en maneras de establecer vínculos en la actualidad, como psicopedagogos tenemos una
inmensa tarea por hacer y un campo de acción por conocer y reconoce en este aspecto. Por ello

es interesante comenzar a pensar, en principio, desde los tres niveles de prevención trabajados
anteriormente en pos de acompañar las adolescencias y su realidad en contexto.

Bibliografía de referencia

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estrategias de intervención. Revista Chilena de Psiquiatría y Neurología de la Infancia y
Adolescencia, volumen 19, N° 1.

Barraza Macías, A y Chavira Salas, G (2022). Nomofobia miedo desproporcionado a perder el


celular) y su relación con tres variables sociodemográficas. Perspectivas en psicología Vol. 19. N°
1.
Bauman, Z. (2002). Modernidad líquida. Fondo de cultura económica Argentina.

Burunat, E. (2004). El desarrollo del sustrato neurobiológico de la motivación y emoción en la


adolescencia: ¿un nuevo período crítico? España. Fundación Infancia y Aprendizaje N° 27.

Crone, E. y Konijn, E. (2018). Media use and brain development during adolescence [Uso de los
medios y desarrollo del cerebro durante la adolescencia]. Nature communications.

Hinduja, S y Patchin, J. (2015). Ciberacoso y suicidio. Episteme Vol. 7, N° 2, pp. 109-111.

Levis, D. (2019) La Pantalla Ubicua – Manual crítico de tecnoculturas contemporáneas Buenos

Aires.

Martínez Criado, G. y Gras Tornero, M. (2007). La conducta antisocial percibida por adolescentes de
Enseñanza Secundaria Obligatoria: frecuencia, contexto y atribución causal Univ. de Barcelona.
Apuntes de Psicología, Vol. 25, N° 3, pp. 285-304.

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en los adolescentes: un análisis longitudinal. Revista de Psicología Social N°10, pp. 149-159.

Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (2007). Guía básica de prevención de la


violencia en el ámbito escolar.

Sivel Martínez, B., Murgui, S., Musitu, G. y Monreal, M.C. (2008). El rol del apoyo parental, las
actitudes hacia la escuela y la autoestima en la violencia escolar en adolescentes. Internacional
Journal of Clinical and Health Psychology, N° 8, pp. 679-692.

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positivos y negativos. En Revista médica Clínica Condes, N° 26.

Echeburúa, E. y De Corral, P. (2010). Adicción a las nuevas tecnologías y a las redes sociales en
jóvenes: un nuevo reto. En Adicciones, vol. 22 N° 2, pp. 91-96.
Galeazzo Goffredo, F. (2017). Efectos del acoso escolar, cyberbulling y grooming en la
responsabilidad parental. En Revista Erreius en Sistema Argentino de Información Jurídica.

Martínez, B., Murgui, S., Musitu. G. y Monreal, M. C. (2008). El rol del apoyo parental, las actitudes

hacia la escuela y la autoestima en la violencia escolar en adolescentes. En Internacional Journal


of Clinical and Health Psychology, n° 8, pp. 679-682.

Palazzesi, A. (2015). Noviazgos violentos: detección, abordaje y prevención desde el Hospital


público. En Revista Hospital Niños. Buenos Aires.

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