ESPECTÁCULOS
Foto
Toro y Kemosabe Depp y Armie Hammer: una pareja funcional./DISNEY
Toro Kemosabe Depp y Armie Hammer: una pareja funcional./DISNEY
CINE / LOS ESTRENOS DE LA SEMANA
Con pajaritos en la cabeza...
Johnny Depp es un Toro que alimenta a un cuervo (muerto), que tiene sobre su
cabeza, en una comedia de humor absurdo y acción.
PODRIA INTERESARTE
El llanero solitario
Johnny Depp
04.07.2013
Por Pablo O. Scholz
¿Cuántas veces uno termina de ver una película, y quiere más?
No es algo que suceda seguido. Con El llanero solitario, es tanto el
espectáculo y la energía desplegada, tanto el humor absurdo y la simpatía
de la pareja protagónica que sí, dan ganas de que haya más.
El llanero puede convertirse en otra franquicia como la que el director
Gore Verbinski y el productor Jerry Bruckheimer erigieron con Piratas del
Caribe.
Tiene los mismos guionistas, Ted Elliott y Terry Rossio, que también
escribieron Shrek y Aladdin, y a Johnny Depp como figura central.
Aunque no sea el Llanero, sino Toro, el indio comanche.
Esta adaptación del personaje al cine, tras su origen radial y su serie de
TV, arranca en San Francisco, en 1933 -pocos meses después de que El
llanero debutara en la radio-, cuando un niño con un antifaz entra a una
feria, y en una carpa se detiene ante el noble salvaje. Parece un maniquí,
pero no, es Toro, quien ya anciano le relatará al chico cómo conoció a John
Reid, alias El llanero solitario.
Para lo cual, la acción se retrotrae a Colby, Texas, en 1869. Y aquí habrá
acción y mucha más comedia. Con la(s) persecución (es) a bordo de los
trenes, al mejor estilo de Indiana Jones, con quien más se parece esta
extravagancia. Las sorpresas más que en la trama, están en la sumatoria
de gags. ¿O acaso muchos de los mejores clímax no se consiguieron en el
cine, a bordo de un tren descarrilado?
Con un cuervo muerto en su cabeza, al que le a de comer, la cara pintada
de blanco con rayas negras, Toro es un comanche que le habla a los
caballos. Parece tonto -como es su nombre en el original-, pero
ciertamente no lo es. Depp lo juega a lo Buster Keaton, con más gestos que
palabras, y sí, es un pariente no muy lejano de su pirata Jack Sparrow.
Verbinski utiliza un montaje brioso, que sirve de enlace con timing
perfecto a la sucesión de gags. Y si John Reid (Armie Hammer) pronto
quiere vengar la muerte de su hermano -un Texas ranger, pero no como
Chuck Norris-, son muchos los personajes que están tras la venganza del
forajido Butch Cavendish (William Fichtner, un villano de primer nivel,
hasta el canibalismo, de muy buen sobrepeso para los héroes). Y otros
tantos tienen mucho por ocultar.
Al ser la “película presentación”, hay que explicar el origen de la bala de
plata, el caballo Silver, por qué Reid debe usar la máscara y hasta qué
remueve la conciencia de Toro. La rectitud del Llanero contrasta con Toro.
Pero una vez hechas las aclaraciones, a dejar correr la aventura.
Hay secuencias espectaculares, no todas con CGI o animación por
computadora, por más que por momentos uno crea que está viendo una de
dibujitos, con el Coyote en medio del desierto. Precisamente el
aprovechamiento del paisaje del Lejano Oeste y los efectos especiales (ojo:
el tren es real) hacen pensar que así como Verbinski y Depp resurgieron
las de piratas, puede pasar lo mismo con el western. El espectáculo debe
continuar.
Crítica
Muy buena
El llanero solitario
Acción/comedia [Link]., 2013. 145’, SAM 13 De Gore Verbinski
Con Johnny Depp, Armie Hammer Salas Hoyts Abasto, Cinemark Palermo