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Ideación Suicida en Jóvenes Limeños

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FACULTAD DE CIENCIAS DE LA SALUD

ESCUELA PROFESIONAL DE PSICOLOGÍA

Niveles de ideación suicida entre adolescentes y adultos emergentes de


Lima Metropolitana, 2020.

TESIS PARA OBTENER EL TÍTULO PROFESIONAL DE:

Licenciada en Psicología

AUTORA:

Chombo Rojas, Rosa Emilia (ORCID: 0000-0003-1433-6587)

ASESOR:

Mg. García García, Eddy Eugenio (ORCID: 0000-0003-3267-6980)

LÍNEA DE INVESTIGACIÓN:

Violencia

LIMA - PERÚ

2020
Dedicatoria
A Alexis, mi novio y mejor amigo, siempre
a mi lado, en las alegrías y tristezas; y a
María Rosa, mi madre y apoyo
incondicional.

ii
Agradecimiento
A Dios, por guiarme en el camino de la vida
y brindarme sabiduría y paciencia en el
desarrollo de esta investigación.

A la Mg. María del Pilar Mori Sánchez,


mentora en investigación, psicología y
docencia.

Al Mg. Marco Chuqui Cusimayta quien


cultivó mi interés por el área clínica y que en
su ocasión me dio una de las mejores
lecciones de vida “No es dolor, es
crecimiento”.

Al Mg. Eddy García García, catedrático


ejemplar en investigación.

A mi gran amiga y colega, Julissa Zevallos


Rojas, quien fue mi martirio y confort en
diversas circunstancias.

A los adolescentes y adultos emergentes


involucrados en esta investigación.

Y, por último, a mi alma máter, Universidad


César Vallejo, por permitirnos a nosotros,
los jóvenes, comenzar una aventura
académica para el desarrollo de nuestro
querido Perú.

iii
Índice de contenidos
Carátula i
Dedicatoria ii
Agradecimiento iii
Índice de tablas iii
Resumen vi
Abstract vii
I. Introducción 1
II. Marco teórico 4
III. Metodología 11
3.1 Tipo y diseño de investigación 11
3.2 Variables y operacionalización 11
3.3 Población, muestra y muestreo 12
3.4 Técnicas e instrumentos de recolección de datos, validez y confiabilidad 13
3.5 Procedimientos 15
3.6 Métodos de análisis de datos 15
3.7 Aspectos éticos 15
IV. Resultados 16
V. Discusión 19
VI. Conclusiones 24
VII. Recomendaciones 25
Referencias
Anexos
Índice de tablas
Tabla 1: Prueba de U de Mann-Whitney entre adolescentes y adultos emergentes
en relación a la ideacion suicida y sus dimensiones. 16
Tabla 2: Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de ideación
suicida en relación a la etapa de vida. 17
Tabla 3: Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de la
dimensión actitud hacia la vida y/o muerte en relación a la etapa de vida. 17
Tabla 4: Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de la
dimensión pensamientos o deseos suicidas en relación a la etapa de vida. 18
Tabla 5: Distribución de Frecuencias y porcentajes de los niveles de la
dimensión proyecto de intento suicida en relación a la etapa de vida. 18
Tabla 6: Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de la
dimensión desesperanza en relación a la etapa de vida. 18
Resumen
El suicidio se ha convertido en la segunda causa de muerte en personas de 15 a
29 años (OMS, 2018). Es así que, la adolescencia y adultez emergente presentan
vulnerabilidad referente al comportamiento suicida. Siguiendo ello, la ideación
suicida es la primera etapa de la ruta suicida conformado por pensamientos de
desear acabar con su propia vida. Por ello, el objetivo principal de esta investigación
fue determinar las semejanzas en los niveles de ideación suicida entre
adolescentes y adultos emergentes de Lima Metropolitana, 2020. La investigación
siguió un enfoque cuantitativo y diseño no experimental de tipo descriptivo
comparativo. Desarrollado en una muestra total de 369 individuos de 13 a 30 años
de ambos sexos residentes en Lima Metropolitana, a los cuales se les aplicó la
Escala de ideación suicida creada originalmente por Beck, Kovacs, y Weisman
(1979) y adaptada al contexto peruano por Bobadilla, Cavero, Estela, y Vélez
(2004). Los resultados más relevantes fueron que el 58.5% de adolescentes y
59.6% de adultos emergentes presentaron un nivel medio de ideación suicida. Así
mismo, no existen diferencias significativas entre los niveles de ambas muestras.
Por último, se concluyó que existe un riesgo suicida entre medio a alto en los
participantes.

Palabras clave: Ideación suicida, adolescencia, adultez emergente.

vi
Abstract
Suicide has become the second leading cause of death in people aged 15 to 29
(WHO, 2018). Thus, adolescence and emerging adulthood present vulnerability
regarding suicidal behavior. Following this, suicidal ideation is the first stage of the
suicidal path made up of thoughts of wanting to end their own life. Therefore, the
main objective of this research was to determine the similarities in the levels of
suicidal ideation between adolescents and emerging adults from Lima
Metropolitana, 2020. The research followed a quantitative approach and a non-
experimental descriptive-comparative design. Developed in a total sample of 369
individuals aged 13 to 30 years of both sexes residing in Metropolitan Lima, to which
the Suicidal Ideation Scale originally created by Beck, Kovacs, and Weisman (1979)
and adapted to the Peruvian context by Bobadilla, Cavero, Estela, and Vélez (2004).
The most relevant results were that 58.5% of adolescents and 59.6% of emerging
adults presented a medium level of suicidal ideation. Likewise, there are no
significant differences between the levels of both samples. Finally, it was concluded
that there is a medium to high suicide risk in the participants.

Keywords: Suicidal ideation, adolescence, emerging adulthood.

vii
I. Introducción
Desde el caso de Judas Iscariote hasta la actualidad se han reportado
suicidios causados por diferentes factores y en diversas circunstancias; sobre ello,
la criminología nos ha permitido saber que no todos los individuos que cometen
dicho acto pasaron por las etapas previas al suicidio consumado y/o presentaron
cuadros clínicos psicológicos y/o psiquiátricos antes de su deceso. De igual
manera, diversos autores mencionaron que las etapas del desarrollo humano más
vulnerables frente a ideaciones o intentos de suicidios son la adolescencia e inicio
de la adultez.

A nivel mundial, se han reportado cifras alarmantes en cuanto a las diversas


etapas del suicidio, desde ideación suicida hasta el suicidio consumado llegando a
ser la segunda razón de fallecimiento en personas de 15 a 29 años. De igual
manera, se calculó un aproximado de 1 millón de suicidios anuales, es decir, cada
40 segundos se suicidó una persona, las cuales tuvieron como principales
motivaciones: los problemas familiares, problemas psicológicos, violencia escolar,
etc. Así mismo, se calculó que para el 2021 existirá más de 1.5 millones de suicidios
reportados aproximadamente (Organización Mundial de la Salud, 2018).

Por otro lado, a nivel internacional, en los primeros meses del 2020, el
coronavirus (covid-19) se convirtió en una pandemia que afectó a más de 200
países donde la salud física y mental fue altamente dañada. Es así que, el grupo
con mayor riesgo suicida estuvo conformado por trabajadores de la salud,
adolescentes, jóvenes, personas mayores, personas con trastornos psicológicos o
psiquiátricos preexistentes y personas que se encontraron en conflictos o crisis
(Organización de Naciones Unidas, 2020).

Uno de los países más afectados por este virus fue Estados Unidos de
América, lo cual provocó que se recibieran más de 1800 llamadas en la central
telefónica de prevención del suicidio en el lapso de 15 días cuando en semanas
anteriores solo se habían recibido 20 llamadas en el mismo lapso de tiempo. Las
principales llamadas fueron realizadas por profesionales de la salud que llegaron al
colapso emocional (Los Angeles Times, 2020).

1
Por otro lado, en países asiáticos como Tailandia se reportaron 53 mil
intentos de suicidio anuales donde los mayores reportes de suicidios se dieron en
personas de 25 a 40 años. Así mismo, en Japón, el grupo de edad con mayores
suicidios registrados fue de 15 a 34 años en mujeres y de 20 a 44 años en varones.
Siguiendo ello, en Rusia se dio un promedio de 31 suicidios por cada 100 mil
habitantes, en Corea del Sur el promedio fue de 27 suicidios y en Lituania 32
suicidios en la misma cantidad de habitantes. Por otro lado, en el continente
europeo, Suecia tuvo el menor promedio con tan solo 12 suicidios y Bélgica tuvo el
mayor promedio con 27 suicidios. Siguiendo ello, en Australia el promedio es de 11
suicidios por cada 100 000 pobladores (OMS, 2018).

En el año 2018, se reportaron 47 000 suicidios en Estados Unidos de


América, es decir, cada 11 minutos se suicidó una persona aproximadamente. Así
mismo, se registró que 10.6 millones de estadounidenses han tenido ideaciones
suicidas, 3.2 millones han realizado un plan para suicidarse y 1.4 millones
intentaron suicidarse donde el grupo de edad con mayores índices de ideaciones
suicidas e intentos de suicidio fue de 10 a 34 años en ambos sexos. De igual
manera, las razones por las que dichas personas llegan a pensar, planear e intentar
suicidarse han sido por racismo y/o discriminación por orientaciones sexuales, nivel
socioeconómico y apariencia física (Center for Disease Control and prevention,
2019). Por otro lado, en el 2016, se reportaron 6291 suicidios en México, donde 8
de cada 10 suicidios fueron cometidos por varones. De igual manera, se
evidenciaron que el grupo de edad mayoritario de individuos que cometieron
suicidio fue de 15 a 24 años en ambos sexos (Instituto Nacional de Estadística y
Geografía, 2018).
A nivel nacional, desde el año 2016 hasta marzo del 2019 se registraron un
total de 850 intentos suicidios donde más del 80% de casos fueron mujeres,
asimismo, se ha evidenciado que dichos individuos oscilan entre 18 a 29 años
donde las principales razones son la violencia familiar y social (Instituto Nacional
de Salud Mental, 2019). De igual modo, solo en el 2018, se han registrado que el
65.5% de individuos que han tratado suicidarse sin éxito han sido mujeres y que el
67.6% de casos registrados han sido menores de 30 años (Ministerio de Salud,
2018). Así mismo, se ha reportado que el 38.9% de las personas víctimas de
violencia por su orientación o identidad sexual han pensado e/o intentado suicidarse

2
(INEI, 2017). A nivel local, en el año 2019 se reportaron que 16% de los casos de
intentos de suicidio se dio en personas de 12 a 17 años y el 50% fueron por
individuos de 18 a 29 años, los cuales en su mayoría eran mujeres en diversos
distritos de Lima Metropolitana (Ministerio de Salud, 2019).

En base a lo expuesto en las páginas anteriores se realizó la formulación de


los problemas detectados en la variable en dicha muestra en estudio, se tiene como
problema general ¿Existen semejanzas en los niveles de ideación suicida entre
adolescentes y adultos emergentes de Lima Metropolitana, 2020?

Esta presente investigación se justificó a nivel teórico, puesto que, estudió


los factores de riesgo como la edad, contextos socioeconómicos y factores
psicológicos, que contribuyen a la creación de pensamientos suicidas. A nivel
metodológico, se hizo uso de un instrumento con un adecuado índice de validez y
confiabilidad, lo cual permitió conocer los niveles de ideación suicida entre
adolescentes y adultos emergentes. Dichos datos permitirán a los profesionales de
salud mental hacer uso de los resultados para futuras investigaciones o acciones
preventivas. A nivel social, la presente investigación obtuvo conclusiones que
aportarán a aquellos expertos en una mejora en la calidad de vida de los individuos
de ambas poblaciones, puesto que, los resultados expuestos en este trabajo
permitirán la elaboración de futuros programas y técnicas con el fin de disminuir las
estadísticas desfavorables para la sociedad.

Por último, la presente investigación tuvo como objetivo general determinar


las semejanzas en los niveles de ideación suicida entre adolescentes y adultos
emergentes de Lima Metropolitana, 2020. De igual manera, se planteó cinco
objetivos específicos de investigación; determinar los niveles de ideación suicida
entre adolescentes y adultos emergentes de Lima Metropolitana, 2020, describir los
niveles de actitudes hacia la vida y/o la muerte entre adolescentes y adultos
emergentes de Lima Metropolitana, 2020, describir los niveles de pensamientos y/o
deseos de suicidio entre los adolescentes y adultos emergentes de Lima
Metropolitana, 2020, describir los niveles de proyecto de intento suicida entre
adolescentes y adultos emergentes de Lima Metropolitana, 2020, y describir los
niveles de desesperanza entre adolescentes y adultos emergentes de Lima
Metropolitana, 2020.

3
II. Marco teórico
Referente a las investigaciones realizadas previamente al presente estudio
se consideró relevante aquellas investigaciones que mantengan un enfoque
cuantitativo y diseño no experimental. A nivel internacional; Cáceres (2018) realizó
una investigación en estudiantes de una Universidad de Guatemala. Dicho estudio
tuvo como objetivo determinar la prevalencia de ideación suicida en dichos
individuos. Se desarrolló en 36 universitarios de 17 a 30 años de ambos sexos. Los
resultados más relevantes fueron que 42 %, 17% y 13% de los participantes
presentaron una prevalencia leve, moderado y grave, respectivamente, frente a la
ideación suicida. Es así que, el autor concluyó que el 72% de los universitarios
presentaron riesgo suicida.

Barros et al. (2017) realizaron una investigación en universitarios de Brasil.


Dicho estudio tuvo como objetivo analizar los factores asociados a la ideación
suicida en dichos individuos. La muestra estuvo formada por 637 personas de
ambos sexos mayores de 18 años. Los resultados más relevantes fueron que el
21.5% de los participantes de 18 a 31 años tuvieron pensamientos suicidas. Por
último, la conclusión más relevante fue que existe asociación entre las clases
económicas, consumo de alcohol con ideación suicida.

Loboa y Morales (2016) realizaron un estudio en adolescentes escolarizados


de Colombia. Tuvieron como objetivo establecer el perfil de riesgo de orientación
en dichos individuos. Se desarrolló en 554 estudiantes de 11 a 19 años. Los
resultados más relevantes fueron que 25.7% y 26.4% de los adolescentes
presentaron un nivel alto y moderado de riesgo suicida, respectivamente, en
relación a la presencia de ideación suicida. Por último, los investigadores
concluyeron que existe una relación entre el sexo, zona residencia e ideación
suicida.

Siabato y Salamanca (2015) realizaron una investigación sobre la variable


de estudio en universitarios de Colombia. Tuvieron como objetivo principal
identificar los factores asociados a ideaciones suicidas. Se desarrolló en 258
estudiantes de 18 a 24 años. Los resultados más relevantes fueron que 22.5% y
31% de participantes presentan un nivel de ideación suicida medio y alto
respectivamente. Así mismo, se concluyó en dicho estudio que existe mayor

4
ideación suicida en las personas con relaciones amorosas libres y problemas con
el alcohol o drogas.

Los estudios realizados a nivel nacional entorno a la variable de la presente


investigación fueron; Pardo (2019) elaboró una investigación en estudiantes de
cuarto grado de Secundaria. Dicho estudio tuvo como objetivo determinar el nivel
de ideación suicida en adolescentes de una Institución Educativa del distrito de
Jesus María. Se desarrolló en 141 estudiantes féminas de 14 a 16 años. Los
resultados más relevantes fueron que 44%, 38% y 18% de participantes
presentaron un nivel medio, bajo y alto, respectivamente. Por ello, se concluyó que
predomina el nivel medio de ideación suicida en dichas estudiantes.

Meza (2019) realizó una investigación en jóvenes de un centro pre


universitario en el distrito de Comas. Tuvo como objetivo determinar el nivel de
ideación suicida en dichos estudiantes. La muestra fue de tipo censal conformada
por 35 personas de edad promedio de 18.5 en ambos sexos. Los resultados más
relevantes fueron que el 57% y 43% de los participantes presentaron un nivel bajo
y medio, respectivamente. Es así que, se concluyó que predomina el nivel bajo de
ideación suicida en dichos estudiantes.

Matos (2017) realizó una investigación en estudiantes de 5to grado de


secundaria de un distrito de Lima. Tuvo como objetivo describir el nivel de ideación
suicida. La muestra fue de tipo censal conformada por 70 individuos de ambos
sexos. Los resultados más relevantes fueron que el 58.7%, 37.1% y 4.3% de
participantes se encontraron en un nivel bajo, medio y alto, respectivamente. Es así
que, se concluyó que predomina el nivel bajo de ideación suicida en dichos
estudiantes.

Becerra y Silva (2016) realizaron un estudio de riesgo suicida. Tuvieron


como objetivo principal determinar los niveles de riesgo suicida en los estudiantes
universitarios cajamarquinos. La muestra fue de 213 personas de 17 a 27 años. Los
resultados más relevantes fueron que el 51% pensaron en suicidarse y 13%
intentado suicidarse. Así como, también 65% sintieron que no eran útiles para la
vida. Por último, el estudio concluyó que no existe diferencias significativas en los
niveles de riesgo suicida con el sexo de los participantes.

5
Por otro lado, la variable en estudio es un tipo de violencia, ya que, la
violencia se clasifica como violencia interpersonal, contra uno mismo y colectiva
(Organización Mundial de la Salud, 2002). Es así, la violencia contra uno mismo o
autoinfligida comprende los comportamiento suicidas desde el pensamiento suicida
hasta el suicido consumado (Rivera, Ramírez, Rojas, Vega, y García, 2016). De
igual manera, Arévalo (2011) lo define como las acciones o conductas que produce
daño a los individuos, donde el agente es la misma persona. La cual no se
encuentra directamente relacionado con un intento suicida consciente (Alderman,
1997). Por último, la violencia autoinfligida o también llamada autodirigida o
autolítica contiene diversos comportamientos violentos entre los actos suicidas
fatales y no fatales (Crosby, Ortega y Melanson, 2011). Donde el comportamiento
intencional suicida se refiere a dichas acciones donde se piensa, planea, intenta
suicidarse como también el suicidio consumado. Por otro lado, el comportamiento
suicida no fatal se refiere como las autolesiones o automutilaciones que se realizan
sin desear la propia muerte (Organización Mundial de la Salud, 2002).

Debido a que, el presente estudio abordó la variable en dos etapas de vida,


fue importante mencionar que; la adolescencia se encuentra influenciada por
factores como las relaciones interpersonales dentro del grupo familiar, la
experiencia en el ámbito educativo, el contexto cultural y las condiciones actuales
en la política y economía del lugar donde el adolescente habita (Coon, 1998). Así
mismo, la adultez emergente es una etapa única que se encuentra representada
por características específicas que pueden cambiar por los factores culturales
propios del lugar de residencia del adulto emergente (Arnett, Kloep, Hendry, y
Tanner, 2011). De igual manera, Arnett y Tanner (citado por Barrera y Vinet, 2017)
refieren que en la adultez emergente existe mayor optimismo y posibilidades en
obtener lo deseado, inestabilidad, búsqueda de la identidad personal,
personalización y sentimiento de estar entre dos etapas de vida diferentes, lo que
provoca una alteración en la percepción de los compromisos estables de cualquier
índole.
Siguiendo ello, uno de los factores de vulnerabilidad en ambas muestras de
estudio es la adicción o el comportamiento adictivo, es así que, los adictos a la
heroína, cocaína y metanfetaminas presentaron un riesgo de suicidio de 9.4%, 20%
y 25%, respectivamente (Pérez, 2015). En los adictos a la marihuana el riesgo se

6
multiplica debido al nivel socioeconómico que conlleva su consumo (Beautrais,
Joyce, y Mulder, 1999). Así mismo, se considera que si existe un policonsumo e
incremento en el número de sobredosis habrá mayor riesgo de un suicidio
(Fernández, Arias, y Pereiro, 2018).

Por otro lado, respecto al suicidio Farberow (1980) menciona que los
adolescentes suelen mandar señales de alerta o auxilio de forma verbal o no verbal.
Siguiendo esa línea, Santacruz (2011) refiere que la mayoría de reportes de
intentos de suicidio en adolescentes se evidenciaron que suelen ser impulsivos, por
ello, no suelen idear un plan de suicidio que les permita cumplir con su deseo. En
cuanto a los adultos, el suicidio es causado mayormente por trastornos del estado
de ánimo o alguna discapacidad física que le impida realizar su vida cotidiana. Lo
que provoca en el individuo un aislamiento del grupo familiar o amical, mayor
énfasis sobre la muerte o suicidio en sus conversaciones, desvalorización de
antiguas posesiones que antes eran apreciadas, abuso de drogas legales e/o
ilegales y alteración en la personalidad (Farberow, 1980).

En lo que concierne al marco teórico se consideró relevante mencionar que


el suicidio es la acción consciente con un resultado fatal deseado (De Leo et ál.,
Citado por World Health Organization, 2012). Así mismo, según Beachler (citado
por Consuegra, 2010) el suicidio suele presentar 8 posibles causas; la huida de una
determinada situación, el duelo por el deceso de una persona querida, el castigo
por realizar un acto negativo, el crimen que se da como sentimiento de culpa
después de cometer un homicidio, la venganza para que otra persona sienta
remordimiento sobre su accionar con el suicida, el chantaje para presionar a otro
individuo, el sacrificio de morir por una causa justa y el juego que se da por mostrar
valentía en el grupo social o amical.

Siguiendo ello, Durkheim (1897) considera que existen 4 tipos de suicidios;


el suicidio egoísta que se da en individuos que carecen de vinculos sociales,
suicidio altruista que se da en personas con una excesiva vinculación en su entorno
social, suicidio anómico que se realiza por individuos que presentan algún trastorno
mental y suicidio fatalista que se da en individuos pertenecientes a un grupo social
vulnerable como esclavos, prisioneros, etc. Por último, el suicidio accidental que se
da cuando la persona no tiene la intención de morir pero lo hace (Taylor, 1988). Así

7
mismo, Durkheim (citado por Maskill, Hodges, McClellan, y Collings, 2005)
menciona que las personas con comportamientos suicidas presentan necesidades
mentales y emocionales. Así mismo, Durkheim manifestó que el comportamiento
suicida de una persona no tiene una conexión directa con los antecedentes de
suicidios dentro de su grupo familiar sino que se da por contagio o por influencia de
algún miembro de la familia (Jones, 1986).
Poe otro lado, según Jiménez (2015) la autopsia psicológica en casos de
suicidios el especialista recolecta información a través de entrevistas a las personas
cercanas al occiso debiendo inferir comportamientos o patologías del individuo, en
este caso, la familia o allegados no siempre brindan causas exactas de la muerte
porque muchas veces el individuo disimula. Es así, que el suicidio no siempre tiene
un correlato psicopatológico en momentos previos a ejecutarlo por un determinado
individuo. Por ello, Miranda (2009) describe la ruta suicida en 4 etapas o fases, las
cuales no son estrictamente secuenciales en todos los casos; ideación suicida que
son las cogniciones en acabar con su vida, contemplación del suicidio enfocado en
el proyecto o la realización, intento suicida se da a través de la aplicación de dicho
plan y el suicidio consumado.
Es decir, la ideación suicida está conformada por pensamientos recurrentes
de querer terminar con su propia vida (Carbajal y Caro, 2011). Siendo una etapa
relevante en el proceso del suicidio consumado, puesto que, al ser un factor
predictor de tal acto, dependerá de la frecuencia y profundidad de los pensamientos
suicidas (Eguiluz, 1995). Por ello, Maganto, Amador y González (2011) describen
a la ideación suicida como los procesos afectivos y cognitivos que provocan una
afectación en el sentimiento de vivir. Provocando preocupaciones delirantes y
sistemáticas (Goldney, Smith, Tiggermann y Winefield,1989)
Así mismo, Beck, Kovacs y Weisman (1979) mencionan que la presente
variable estudiada se define como ideas y/o planes de suicidarse sin haber tenido
recientemente un intento de suicidio. De la misma forma, Beck, Steer y Ranieri
(1988) lo definen como la deformación o alteración de pensamientos presentando
distorsión en el área cognitiva, puesto que, se desea la propia muerte. Que muchas
veces no se manifiesta de forma verbal o escrita (Ministerio de Salud, protección
social y Colciencias, 2015). Por último, la ideación suicida está compuesto por
pensamientos no específicos de morir o un escaso sentido y valor de vivir, los

8
cuales pueden llegar a ser pensamientos organizados y concretos de forma
recurrente para acabar con su vida o autolesionarse (Almonte, 2003). Siguiendo
ello, existen 5 formas de representación de la ideación suicida; el propio deseo de
morir, representación suicida donde el individuo crea una imagen mental de su
muerte, idea de autodestrucción sin planeación, con plan inespecífico y planeación
específica (Pérez , 1999).
Por otro lado, el modelo explicativo psicosocial de ideación suicida MEPIS
expone que existen 6 variables que desencadenan pensamientos suicidas en un
individuo; el funcionamiento familiar que existe en grupo familiar donde dicha
persona pertenece, los problemas de integración en el ámbito escolar puesto que
en la escuela se pretende lograr los primeros vínculos amicales, la victimización
escolar es decir el bullying en el ámbito educativo, autoestima social enfocado en
las relaciones interpersonales, sintomatología depresiva, es decir la persona
presenta criteríos clínicos y conductas alimentarias de riesgo tales como la anorexia
y bulimia. Todos estas variables se encuentran relacionadas en la creación de
cogniciones suicidas (Martínez, Musitu, Sánchez, & Villareal, 2010).
Siguiendo ello, en las teorías relacionadas a la ideación suicida; Beck, Rush,
Shaw, y Emery (1979) mencionan que las personas deprimidas o con alteraciones
en la percepción mantienen una visión negativa de sí mismo, del futuro y del mundo,
también presentan conductas suicidas porque engrandan sus conflictos o piensan
que no podrán afrontarlos. Siguiendo ello, la teoría cognitiva del comportamiento
suicida se refiere al afronte de los diversos factores externos e internos que
vulneran a los individuos predisponiendo a estos a acabar con su propia vida. Así
mismo, todo acto suicida está compuesto por pensamientos desadaptativos que en
muchas ocasiones se da a consecuencia de un trastorno mental o psicológico,
puesto que, presentan delirios auditivos y visuales o creencias irracionales. De igual
manera, las personas con comportamiento suicida presentan ambivalencia entre
querer morir y la intención de seguir con vida (Beck, Steer, Beck y Newman, 1993).
Debido a ello, dichos autores considera que existen dimensiones de la
variable de estudio; actitudes hacia la vida/muerte, puesto que los seres humanos
consideran diversas culturas el acto de la muerte como un ritual significativo donde
se reflejan las esperanzas, expectativas y temores que el individuo tiene en su vida,
pensamientos y deseos suicidas, se da en la mayoría de casos de depresión donde

9
la persona no tiene herramientas para enfrentar al conjunto de acontecimientos que
para el individuo son insoportables en un momento determinado, proyecto de
intento suicida, se da a través de la aceptación total del individuo para organizar un
plan con el solo objetivo de terminar con su vida, y desesperanza, se da a través
de la disminución de la motivación y sentimiento de no contar con expectativas o
planes para el futuro (Beck, Kovacs, y Weisman,1979).
Siguiendo ello, la teoría psicológica interpersonal del suicidio de Joinner y
Rudd (2000) considera que una persona con comportamiento suicida no solo será
vulnerada por los estímulos internos sino también por estímulos externos como
historia de vida del individuo en las diversas etapas de vida y su afronte ante ellas,
el soporte familiar brindado o percibido en la cual también se encuentra la dinámica
y roles familiares; y el soporte social dado por los amigos, compañeros, etc, frente
a situaciones difíciles para el individuo. Así mismo, proponen 3 componentes en su
teoría; baja pertenencia y/o alienación social, la cual se encuentra basada en que
el individuo no se siente parte de un grupo provocando en muchas ocasiones un
aislamiento social, percepción errónea de sentirse o ser una carga u obstáculo para
las demás personas y capacidad adquirida para la autolesión, lo cual se dará a
través de 3 indicadores, la evidencia empírica donde la persona ha intentado
suicidarse, el deseo de morir que se da a través de impulsividad e ira y la capacidad
adquirida para morir donde el individuo logra tener una tolerancia hacia el dolor
frente a las autolesiones (Joinner y Rudd, 2000).

Por otro lado, la teoría socio individual de Villardón (1993) menciona que si
bien es cierto que los pensamientos suicidas llegan a ser aceptados como un
sentimiento de autoeliminación no siempre se llegará a consumir el acto, puesto
que, en la mayoría de los casos las ideaciones suicidas son vinculadas no solo a
nivel intrapersonal como los trastornos mentales y la alteración en los niveles de
algunos neurotransmisores sino también a las relaciones interpersonales y los
factores de riesgo y/o protectores del hábitat del individuo. De igual manera, dicho
pensamiento está caracterizado por sentimientos de desesperanza que se da a
través de no idear metas y planes de vida, baja autoestima a partir del escaso
autoconcepto, una insatisfacción con la autoimagen influenciada por el entorno
social, trastornos depresivos y el suicidio como resolución de conflictos.

10
III. Metodología

3.1 Tipo y diseño de investigación


En cuanto al tipo de investigación, se consideró básica, puesto que, nos
permitió obtener nuevos conocimientos en relación a la variable en estudio, lo cual
brindó un soporte teórico en la resolución del problema de la investigación. De igual
manera, esta investigación utilizó un diseño no experimental porque no pretendió
manipular la variable estudiada en pos de favorecer esta tesis (Hernández,
Fernández y Baptista, 2014). Así mismo, se observó y recolectó información de la
variable en su contexto natural (Bernal, 2010).

Por otro lado, el diseño no experimental que se empleó fue el transversal


donde solo se reúne información en un único momento. De igual manera, se usó
específicamente el diseño descriptivo comparativo, puesto que, se precisó las
características de la variable en ambas muestras (Hernández, Fernández y
Baptista, 2014). Así mismo, se consideró como una investigación descriptiva
comparativa, ya que, se realizó comparaciones en dos muestras estrictamente
seleccionadas que nos brindó semejanzas y diferencias en los niveles de la variable
estudiada. Es decir, se realizaron comparaciones en dos muestras con diferencia
de edad, pero con similitudes en las características que se presentaron en el
contexto económico, social y cultural (Sánchez y Reyes, 2015).
Diagrama de tipo de diseño de investigación
M1

V =o≠

M2

V: Variable, Ideación suicida

M1: Muestra 1, adolescentes

M2: Muestra 2, adultos emergentes

3.2 Variables y operacionalización


Variable de estudio: Ideación suicida

11
Definición conceptual: En esta investigación se trabajó con la variable
cualitativa ideación suicida, la cual se define es la deformación de pensamiento
donde se presenta una distorsión cognitiva, puesto que, se llega a pensar, planear
o desear su propia muerte (Beck, 1999).

Definición operacional: La ideación suicida se midió a través de la escala de


ideación suicida de Aaron Beck
Dimensiones:

 Actitudes hacia la muerte y/o vida.


 Pensamientos /deseos suicidas.
 Proyecto de intento suicida.
 Desesperanza.

3.3 Población, muestra y muestreo


Población:
La presente investigación se realizó en adolescentes y adultos emergentes
de Lima Metropolitana, puesto que, según diversos autores ambas etapas del
desarrollo humano contienen factores de riesgos internos y a su vez, según los
datos estadísticos evidenciados en el capítulo I y II del presente documento, existen
diversos factores de riesgo externos en base al contexto social, económico y
cultural. Así mismo, es relevante mencionar que se considera a los individuos
pertenecientes a la población, los cuales mantienen las características como
criterios de inclusión y no presentan ninguno de los criterios de exclusión detalladas
líneas abajo. Así como, mencionan Hernández, Fernández y Baptista (2014) la
población de una investigación es un conjunto de la totalidad de los casos con una
serie de especificaciones. Es decir, la población de una investigación incluye a
todos los individuos o casos que tengan cualidades similares (Bernal, 2010).

Criterios de inclusión
 Mujeres y varones pertenecientes al grupo de edad de 13 a 30 años.
 Residentes en cualquier distrito de Lima Metropolitana.
 Personas con capacidad en ofimática básica.
 Personas con acceso a internet.

12
Criterios de exclusión
 Personas extranjeras.
 Personas que presenten alguna incapacidad auditiva y/o visual.
 Personas que presenten un trastorno generalizado del desarrollo.
Por otro lado, este estudio se desarrolló en una población infinita, ya que, no
se tenía conocimiento sobre la cantidad exacta de individuos que mantengan dichas
características, lo cual impide obtener un marco muestral (Valderrama, 2013).
Muestra:
Esta investigación se realizó en dos poblaciones infinitas, por ello, se
consideró relevante la aplicación de la fórmula establecida para hallar una muestra
significativa (Anexo 9). Puesto que, en la muestra se pretende estudiar una parte
de la población que a su vez debe de ser suficientemente representativa, ya que,
nos brindaran datos válidos y confiables (Hernández, Fernández, y Baptista, 2014).
Es así que, después de la aplicación de dicha fórmula se obtuvo 168
personas por cada muestra, es decir, un total de 336 individuos como mínimo. Sin
embargo, se tuvo la participación de 171 adolescentes y 198 adultos emergentes
dando un total de 369 participantes para el estudio.
Muestreo:
Se utilizó el muestreo no probabilístico, la cual no requirió fórmulas sino se
basó en la decisión del autor. Es así que, se hizo uso del tipo de muestreo por
voluntarios, puesto que, se recolectó datos de las personas que tuvieron
voluntariedad para su participación (Hernández, Fernández, y Baptista, 2014).
Unidad de análisis:
Este estudio se desarrolló en adolescentes y adultos emergentes. Según
Feldman, Olds y Papalia (2009) se considera adolescentes a los individuos de 11
a 20 años de edad, donde se pretende alcanzar la madurez sexual y biológica, y se
inicia la búsqueda de la madurez social y emocional.
Del mismo modo, Arnett (2000) refiere que los adultos emergentes son
aquellas personas pertenecientes al grupo de edad con mayor población a nivel
mundial, sujetos de 18 a 30 años.

3.4 Técnicas e instrumentos de recolección de datos, validez y confiabilidad


Se empleó como técnica de recolección de datos la revisión bibliográfica de
los diversos conceptos y teorías en relación a la variable en estudio (Hernández,

13
Fernández y Baptista, 2014). De igual manera, se usó la técnica encuesta, la cual
usa diversos procedimientos estandarizados (Casas, Repullo, y Donado, 2003).
Donde se empleó como instrumento la escala de ideación suicida, la cual nos
permitirá recoger información para cuantificar y universalizar. Es así, que se obtuvo
información sumamente importante para el desarrollo óptimo de la presente
investigación (Hernández, Fernández y Baptista, 2014).
El instrumento que se utilizó fue la escala de ideación suicida creada por A.
Beck, M. Kovacs y A. Weissman en 1979, el cual está compuesto por 19 ítems, el
cual se realiza en máximo 10 minutos donde se pretende cuantificar y evaluar la
intencionalidad suicida a través del grado de seriedad o intensidad de las
cogniciones suicidas. Es así, que cada ítem cuenta con 3 opciones que
básicamente se refiere a la ausencia, presencia o máxima intensidad de ideación
suicida en un individuo. Dicho instrumento se aplica a individuos mayores a 16 años
de edad, durante una entrevista semi estructurada en pacientes clínicos y/o de
forma auto administrada en personas que no presenten antecedentes clínicos.
Para el desarrollo de esta investigación se hizo uso de dicha escala
adaptada al contexto peruano por Bobadilla, Cavero, Estela y Vélez (2004),
conformada por 18 ítems, los cuales son dicotómicas y tiene como objetivo medir
los niveles de ideación suicida. Es así que cada ítem tiene una opción afirmativa y
negativa al enunciado puntuándose 2 y 1, respectivamente. Dicho instrumento se
aplica a personas mayores de 13 años de forma auto administrada (Anexo 5). En
cuanto, a la confiabilidad y validez del instrumento se tiene como referencia que las
propiedades psicométricas del instrumento original de Beck, Kovacs y Weisman se
realizó en 3700 pacientes con tratamiento psiquiátrico donde se obtuvo una
confiabilidad a través del alfa de Cronbach de 0.89 y una validez de constructo de
0.83. De igual manera, la adaptación por Bobadilla, Cavero, Estela y Vélez, obtuvo
una confiabilidad de 0.81 según el alfa de Cronbach y de validez de constructo de
0.84. Así mismo, se realizó una actualización de dichos datos para el desarrollo de
esta investigación en adolescentes y adultos emergentes, donde se obtuvo una
confiabilidad de 0.97 según el KR - 20, una validez de constructo de 0.664 mediante
el KMO y validez de contenido de 1 mediante el V de Aiken. En conclusión, el
instrumento mantiene una confiabilidad y validez favorable en relación a la variable
y muestras estudiadas.

14
3.5 Procedimientos
Se creó un formulario en la plataforma virtual google drive, donde se
incorporó el consentimiento informado (Anexo 6), la ficha sociodemográfica (Anexo
7) y el instrumento adaptado (Anexo 4). Dicho formulario fue socializado a través
de redes sociales por la autora, haciendo uso del muestreo y criterios de inclusión.
Es así, que dicha plataforma facilitó el almacenamiento de datos en Excel 2016.
Posteriormente, se trasladó aquellos datos al programa estadístico SPSS versión
25.

3.6 Métodos de análisis de datos


Se consideró los modelos estadísticos, que nos permitieron realizar un
estudio confiable y válido para el presente estudio que fue de diseño descriptivo
comparativo. Siguiendo ello, se obtuvo que los datos no eran paramétricos, por ello,
se usó del estadígrafo U de Mann Whitney, estadístico idóneo para la comparación
de dos muestras independientes en relación a los objetivos de esta investigación.
Luego de ello, se obtuvo las tablas de frecuencia y porcentajes, los cuales fueron
elaborados en el software programa SPSS versión 25 y Excel 2016. En conclusión,
se hizo uso del análisis inferencial y descriptivo de los datos obtenidos en este
estudio (Hernández, Fernández, y Baptista, 2014).
3.7 Aspectos éticos
 Se reservó los datos personales de cada participante haciendo uso del
anonimato y se protegió los datos obtenidos usándolo solo para fines
investigativos.
 Se respetó las normas internacionales de citas y referencias evitando así
algún tipo de plagio.
 Se solicitó el consentimiento informado a cada participante énfasis en su
voluntariedad en la investigación.
 Se explicó de forma clara los objetivos y propósitos de la investigación.
 Se evitó la vulnerabilidad de los participantes por la prueba a través de
interpretaciones subjetivas.
 Se evitó que se presenten condiciones de discriminación y/o prejuicios.

15
IV. Resultados
Tabla 1
Prueba de U de Mann-Whitney entre adolescentes y adultos emergentes
en relación a la ideación suicida y sus dimensiones.
Rango promedio
U de Mann-Whitney
Adolescentes Adultos
Sig.
emergentes

Ideación Suicida 192,94 178,15 ,180


Actitud hacia la vida y/o muerte 193,61 177,57 ,113
Pensamientos o deseos suicidas 189,54 181,08 ,433
Proyecto de intento suicida 189,27 181,31 ,379
Desesperanza 190,07 180,62 ,337

Según la tabla 1, se demostró que la significancia es mayor a 0.05, es decir,


no existen diferencias significativas en los niveles de ideación suicida y sus
dimensiones entre adolescentes y adultos emergentes. Por lo contrario, se verifica
que existen semejanzas entre ambas muestras.
Tabla 2
Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de ideación suicida
en relación a la etapa de vida.
Etapa de vida
Total
Adolescencia Adultez emergente
f % f % f %

Bajo 53 31 66 33.3 119 32.2


Ideación
Medio 100 58.5 118 59.6 218 59.1
Suicida
Alto 18 10.5 14 7.1 32 8.7

Total 171 100 198 100 369 100

Según los resultados plasmados en la Tabla 2, se verificó que el 59.6% (118)


de adultos emergentes y 58.5% (100) de adolescentes presentaron un nivel medio
de ideación suicida. Por otro lado, el 33.3% (66) de adultos emergentes y 31% (53)
de adolescentes mantuvieron un nivel bajo de dicha variable. Por último, se observó
que 10.5% (18) y 7.1% (14) de individuos pertenecientes a la etapa de vida,
adolescencia y adultez emergente, respectivamente, presentaron un nivel alto de
ideación suicida.

16
Tabla 3
Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de la dimensión
actitud hacia la vida y/o muerte en relación a la etapa de vida.

Etapa de vida
Total
Adolescencia Adultez emergente
f % f % f %

Actitud Bajo 10 5.8 17 8.6 27 7,3


hacia la Medio 144 84.2 166 83.8 310 84
vida y/o
Alto 17 9.9 15 7.6 32 8,7
muerte
Total 171 100 198 100 369 100

Según los resultados plasmados en la Tabla 3, se observó que 83.8% (166)


de adultos emergentes y el 84.2% (114) de adolescentes presentaron un nivel
medio de actitud hacia la vida y/o muerte. Así mismo, el 9.9% (17) de adolescentes
encuestados y el 7.6% (15) de adultos emergentes mantuvieron un nivel alto en
esta dimensión. Por último, 8.6% (17) de adultos emergentes y 5.8% (10) de
adolescentes se encontraron en un nivel bajo de actitud hacia la vida y /o muerte.
Tabla 4
Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de la dimensión
pensamientos o deseos suicidas en relación a la etapa de vida.
Etapa de vida
Total
Adolescencia Adultez emergente
f % f % f %

Bajo 25 14.6 29 14.6 54 14,6


Pensamientos o
Medio 110 64.3 133 67.2 243 65,9
deseos suicidas
Alto 36 21.1 36 18.2 72 19,5

Total 171 100 198 100 369 100

Según los resultados plasmados en la Tabla 4, se verificó que el 67.2% (133)


de adultos emergentes y el 64.3% (110) de adolescentes presentaron un nivel
medio en la dimensión. Así mismo, el 21.1% (36) de adolescentes y 18.2% (36) de
adultos emergentes tuvieron un nivel alto en dicha dimensión. Por último, el 14.6%
(29) de adultos emergentes y 14.6% (25) de adolescentes se encontraron en un
nivel bajo de pensamientos o deseos suicidas.

17
Tabla 5
Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de la dimensión
proyecto de intento suicida en relación a la etapa de vida.

Etapa de vida
Total
Adolescencia Adultez emergente
f % f % f %

Bajo 8 4.7 10 5.1 18 4,9


Proyecto de intento
Medio 161 94.2 185 93.4 346 93,8
suicida
Alto 2 1.2 3 1.5 5 1,4

Total 171 100 198 100 369 100

Según los resultados plasmados en la Tabla 5, se observó que el 94.2%


(161) de adolescentes y el 93.4% (185) adultos emergentes presentaron un nivel
medio de proyecto de intento suicida. De igual manera, el 5.1% (10) de adultos
emergentes y 4.7% (8) de adolescentes tuvieron un nivel bajo de dicha dimensión.
Por último, se verificó que el 1.5% (3) de adultos emergentes y 1.2% (2) de
adolescentes presentaron un nivel alto de proyecto de intento suicida.
Tabla 6
Distribución de frecuencias y porcentajes de los niveles de la dimensión
desesperanza en relación a la etapa de vida.

Etapa de vida
Total
Adolescencia Adultez emergente
f % f % f %

Bajo 94 55 119 60.1 213 57,7


Desesperanza Medio 62 36 63 31.8 125 33,9
Alto 15 9 16 8.1 31 8,4
Total 171 100 198 100 369 100

Según los resultados plasmados en la Tabla 6, se verificó que el 60.1% (119)


de adultos emergentes y el 55% (94) de adolescentes encuestados presentaron un
nivel bajo en la dimensión desesperanza. Así mismo, 36% (62) de adolescentes y
el 31.8% (63) de adultos emergentes tuvieron un nivel medio de dicha dimensión.
Por último, se observó que el 9% (15) de adolescentes y el 8.1% (16) de adultos
emergentes presentaron un nivel alto de desesperanza.

18
V. Discusión
En relación, a la comparación de los niveles de ideación suicida entre ambas
muestras, es decir, entre adolescentes y adultos emergentes se obtuvo una
significancia de 0.180, lo cual indica que no existe diferencias en los niveles de
ideación suicida en ambas muestras independientes. Lo cual coincide con el
estudio realizado por Cáceres (2019) donde en la comparación por grupo de edad
se obtuvo 0.311 de significancia, es decir, no existieron diferencias significativas.
En otras palabras, ambos estudios concuerdan en que existen semejanzas en los
niveles de ideación suicida. Puesto que, como refiere la OMS (2018) referente al
grupo de edad con mayores tasas de suicidios a nivel mundial es de 15 a 29 años.
Lo cual, incluye a la adolescencia y adultez emergente. Así mismo, Joinner y Rudd
(2000) mencionan que las personas son vulnerables a presentar comportamiento
suicida por la presencia de estímulos externos como los sucesos en el entorno
social, familiar y el afronte a dichos sucesos. De igual manera, Coon (1998)
manifiesta que los adolescentes son influenciados por factores externos, al igual
que, los adultos emergentes, puesto que, Arnett, Kloep, Hendry y Tanner (2011)
manifiestan que los factores socioculturales influyen en dichos individuos.
Considerando ello, se puede inferir que el comportamiento suicida se ha convertido
en un problema de salud pública.
En cuanto, a los niveles de ideación suicida encontrados en la presente
investigación tenemos que el 58.5% y 10.5% de adolescentes presentaron un nivel
medio y alto, respectivamente. Demostrando así, la existencia de un riesgo suicida
moderado a alto. Así mismo, los resultados se asemejan a los obtenidos en el
estudio realizado por Loboa y Morales (2016) donde el 26.4% de adolescentes
obtuvieron un riesgo moderado y el 25.7% un riesgo alto en relación a la ideación
suicida. Siguiendo ello, en la presente investigación el 59.6% y 7.1% de adultos
emergentes manifestaron tener un nivel medio y alto de ideación suicida,
respectivamente. Estos datos coinciden con el estudio realizado por Siabato y
Salamanca (2015) donde el 22.5% de adultos emergentes presentaron un nivel
medio y 31% de ellos presentaron un nivel alto de ideación suicida. Es así que,
ambos estudios concuerdan que existe un riesgo suicida en las dos muestras
estudiadas. Reafirmando así, lo mencionado por Beck (1979), que la ideación
suicida es la alteración de los pensamientos, ya que se desea su propia muerte

19
debido a la influencia de factores internos y/o externos de riesgo. Es así que, la
adolescencia y la adultez emergente son etapas de vida vulnerables frente a la
creación de ideaciones suicidas o conducta suicida. Puesto que, los adolescentes
son personas vulnerables a la influencia del entorno y volubles emocionalmente, lo
cual se debe a los cambios físicos y su reacción a ellos, búsqueda de la aceptación
social, violencia intrafamiliar, estilos de crianza con escasa comunicación y
afectividad (Moral y Quintana, 2018), pobreza económica, nivel de educación,
consumo de alcohol o sustancias, rasgos de personalidad antisocial, etc. Así
mismo, los adultos emergentes son individuos vulnerables, puesto que, oscilan
entre la dependencia e independencia en las relaciones interpersonales, así como
también presentan inestabilidad emocional, poca responsabilidad a la carga laboral
o educativa, trastornos de ánimo, problemas en la dinámica familiar (Siqueira et al.,
2016), lucha por la independencia financiera, comportamiento adictivo a sustancias
o trastornos adictivos, etc. Por estas razones, se encontró que la mayoría de
participantes de ambas muestras presentaron un nivel medio y alto de ideación
suicida, ya que presentan conflictos en las relaciones intrapersonales e
interpersonales predisponiendo a atentar contra su propia vida.

Referente, a los resultados de la dimensión actitud hacia la vida y/o muerte


fueron que el 84.2% y 9.9% de adolescentes mantienen un nivel medio y alto,
respectivamente. Estos datos coinciden con el estudio realizado por Pardo (2019)
donde el 80% de adolescentes presentaron un nivel medio y el 14% un nivel alto
en dicha dimensión. De igual manera, en el presente estudio se encontró que 83.8%
y 7.6% de adultos emergentes manifestaron tener un nivel medio y alto,
respectivamente, en esta dimensión, lo cual se asemeja al estudio realizado por
Meza (2019) donde el 49% de adultos emergentes mantienen un nivel medio y 2%
de ellos mantiene un nivel alto en esta dimensión. Es decir, ambas investigaciones
coinciden con los datos obtenidos en el presente estudio referente a ambas
muestras. Ello se debe a lo mencionado por Beck (1979) que esta dimensión hace
referencia a las expectativas, temores y esperanzas que el individuo tiene en su
vida o futura muerte. En el caso de los adolescentes, se da a través de reacciones
negativas como el aislamiento social voluntario, demostración de hostilidad,
impulsividad, prejuicios propios a su persona referente a un modelo social ideal,

20
puesto que, en muchas ocasiones el adolescente es rechazo o humillado por sus
pares al no cumplir alguna expectativa para la aceptación del grupo. Así mismo, el
adulto emergente suele manifestar esta dimensión de forma negativa a través de la
búsqueda de sí mismo mediante la exigencia propia que muchas veces decae en
decepciones de su propia persona, ingesta de comida chatarra de forma
compulsiva, trastornos alimenticios como la bulimia y anorexia nerviosa,
disminución de somnolencia o horarios de sueños alterados, trastornos de
personalidad y estrés por consumo (Papalia y Martorell, 2017). Por estos motivos,
gran parte de los cooperadores de esta investigación demostraron tener un nivel
medio y alto de riesgo suicida frente a esta dimensión.

Por otro lado, en la dimensión de pensamientos o deseos suicidas el 64.3%


de adolescentes manifestaron tener un nivel medio y el 21.1% de ellos un nivel alto.
Asemejándose con el estudio realizado por Matos (2017) donde el 74.3% de
adolescentes y 7.1% de ellos presentaron un nivel medio y alto en dicha dimensión,
respectivamente. De igual manera, el 67.2% de adultos emergentes obtuvo un nivel
medio y 18.2% de ellos presentaron un nivel alto en esta dimensión. Estos
resultados se asemejan con el estudio desarrollado por Meza (2019), puesto que,
el 57% y 3% de los adultos emergentes tuvieron un nivel medio y alto de
pensamientos y deseos suicidas, respectivamente. En otras palabras, ambos
estudios coinciden con los resultados expuestos en esta investigación con relación
a las dos muestras estudiadas. Resaltando así, lo mencionado por Beck (1979) que
los pensamientos o deseos suicidas se da cuando las personas no presentan
herramientas para afrontar situaciones desagradables para el individuo. Es así que,
los adolescentes presentan problemas en la integración social y autoestima
llegando a tener sintomatología depresiva y conductas antisociales demostrando
agresividad y escaso control de emociones. Así mismo, los adultos emergentes
presentan dificultades en la toma de decisiones, conflictos en las relaciones
amorosas que pueden llegar a ser estables, y problemas frente a la sumisión de las
responsabilidades, dado que, en esta etapa el individuo suele tener su primer
trabajo remunerado, al igual que, el termino de alguna carrera de educación
superior, provocando así, inestabilidad emocional en el adulto emergente. Por ello,
los participantes de esta investigación presentaron niveles alarmantes en esta
dimensión, puesto que, se encuentran en dos etapas de vida donde existe cambios

21
físicos, sociales y emocionales, que pueden alterar la percepción en el deseo de
vivir.

Por otro parte, en la dimensión de proyecto de intento suicida, el 94.2% y


1.2% de adolescentes presentaron un nivel medio y alto, respectivamente. Lo cual
se asemeja a los resultados de Pardo (2019) donde el 40% de adolescentes
tuvieron un nivel medio, así como, el 15% de ellos un nivel alto. Igualmente, en el
presente estudio se apreció que 93.4% y 1.5% de adultos emergentes presentaron
un nivel medio y alto a la dimensión, respectivamente, asemejándose a los obtenido
por Meza (2019) donde la predominancia se dio con un 54% de adultos emergentes
pertenecen a un nivel medio y 6% de ellos a un nivel alto, en dicha dimensión.
Ambos estudios coinciden con los datos obtenidos en la presente investigación en
relación a las dos muestras estudiadas. Lo cual se encuentra ligado a lo
mencionado por Beck (1979) sobre esta dimensión, que es la aceptación total de la
persona que organiza un plan específico para quitarse la vida. Ante ello, se puede
mencionar que la mayoría de los adolescentes que intentan suicidarse no llegan a
cumplir su deseo, puesto que, el deseo impulsivo de morir no les permite hallar un
plan idóneo para dicho deseo. Así mismo, los adolescentes llegan a planear un
intento suicida por conflictos en sus relaciones interpersonales, autopercepción de
ineficacia, antecedentes de intento de suicidio o suicidio dentro del grupo familiar o
contrariamente, el adolescente comete un parasuicidio por goce o placer al dolor
recibido por dicho acto autolítico. De la misma forma, los adultos emergentes suelen
idear un plan específico que les permita acabar con su vida, ya que, suelen contar
con competencias cognitivas abstractas. Así mismo, los adultos emergentes que
intentan suicidarse lo realizan por algún trastorno del ánimo preexistente,
problemas en la búsqueda de la independencia financiera y emocional,
desorientación en la elección de estudios o trabajo, miedo a la paternidad y a la
formación de su propio hogar. Es por ello, que la mayoría de los adolescentes y
adultos emergentes partícipes de esta investigación presentaron riesgo medio y
alto en relación a la planeación de un intento suicida.
Finalmente, en la dimensión de desesperanza, el 55% de los adolescentes
presentaron un nivel bajo, 36% y 9% de ellos obtuvieron un nivel medio y alto,
respectivamente. Coincidiendo con lo obtenido por Matos (2017), ya que el 65.7%

22
de adolescentes presentaron un nivel bajo, 31.4% y 2.9% de ellos obtuvieron un
nivel medio y bajo, respectivamente. Así mismo, el nivel predominante en adultos
emergentes fue el nivel bajo con 60.1%. Sin embargo, el 31.8% presentaron un
nivel medio y 8.1% un nivel alto en dicha dimensión. Coincidiendo así con Cáceres
(2019) con una predominancia del nivel bajo con el 55.6%. Es así que, ambos
estudios se concuerdan con los resultados alcanzados en esta investigación
referente a la dimensión en las dos muestras estudiadas. Esto remarca lo plasmado
en la teoría socio individual de Villardón (1993) donde refiere que los factores
protectores y/o de riesgo pueden influenciar en la desesperanza. En la mayoría de
casos es el sentimiento previo a un intento suicida. En el caso de los adolescentes,
se encuentra influenciado a la escasa motivación para la creación de planes futuros,
al igual que, la ausencia o deterioro de la inteligencia emocional. De igual manera,
en los adultos emergentes la existencia de la desesperanza se encuentra ligado a
la pérdida del optimismo por acciones presentes y futuras que permitan formar
relaciones interpersonales deseadas o alcanzar las metas ideadas en el pasado
que se creían obtener con facilidad (Arnett, 2000). Ante ello, en la presente
investigación se refleja factores protectores internos y externos en los adolescentes
y adultos emergentes, lo cual se evidencia en el sentimiento de esperanza de un
futuro mejor, al igual que, el soporte emocional otorgado por la familia en la mayoría
de los casos.

23
VI. Conclusiones
Primera: En relación a la comparación de los niveles de ideación suicida, se obtuvo
que existe una significancia de 0.180 entre ambas muestras. Es así que,
se infiere que existen semejanzas en los niveles de ideación suicida entre
adolescentes y adultos emergentes de Lima Metropolitana. Dado que,
ambas muestras presentan factores de vulnerabilidad para la creación de
ideación suicida.
Segunda: Según los resultados obtenidos, referente a la ideación suicida en
adolescentes y adultos emergentes de Lima Metropolitana, se verifica que
el 69% de adolescentes y 66.7% de adultos emergentes presentan un
nivel de riesgo suicida, entre medio y alto, puesto que, presentan
conflictos en las relaciones intrapersonales e interpersonales
predisponiendo a atentar contra su propia vida.
Tercera: En la dimensión actitud hacia la vida y/o muerte, se demuestra que el
94.1% de adolescentes y 91.4% de los adultos emergentes mantienen un
nivel en dicha dimensión entre medio y alto. Por ello, se infiere que en la
mayoría de adolescentes y adultos emergentes no presentan estrategias
de afrontamiento a los acontecimientos desagradables para ellos.
Cuarta: En la dimensión pensamientos o deseos suicidas, se evidencia que el
85.4% de adolescentes y adultos emergentes presentaron un nivel entre
medio y alto. Por ello, se puede inferir que en la mayoría de participantes
del estudio presentan cambios físicos, sociales y emocionales, que
pueden alterar la percepción en el deseo de vivir.
Quinta: En la dimensión proyecto de intento suicida, se verifica que el 95.4% de
adolescentes y 94.9% de adultos emergentes obtuvieron un nivel entre
medio y alto. Por ello, se puede inferir que la mayoría de dichos individuos
mantienen un riesgo promedio a alto en planear y/o cometer un intento
suicida. Al igual que, presentar conductas autolíticas no fatales.

Sexta: En la dimensión desesperanza, se demuestra que el 45% de adolescentes


y 39.9% de adultos emergentes presentaron un nivel entre medio y alto
en esta dimensión. Por ello, se puede inferir que la mayoría de
adolescentes y adultos emergentes presentan un bajo riesgo de
desilusión hacia la vida, futuro, etc.

24
VII. Recomendaciones
Primera: Al Ministerio de Salud, implementar campañas psicoeducativas por
medios de comunicación en las diversas plataformas digitales sobre
ideación suicida o comportamiento suicida.

Segunda: Al Ministerio de Salud, reforzar las estrategias para la detección temprana


de ideación suicida y al Ministerio de Educación, brindar programas
promocionales para el reforzamiento de relaciones familiares saludables,
inteligencia emocional y autoestima en los estudiantes de los diversos
niveles de educación.

Tercera: Al Ministerio de Salud, implementar programas promocionales sobre


bienestar psicológico y habilidades sociales.

Cuarta: Al Ministerio de Salud, desarrollar programas promocionales de resolución


de conflictos y programas preventivos sobre comportamientos adictivos o
comportamentales.

Quinta: Al Ministerio de Educación, implementar talleres sobre la conducta suicida


y al Ministerio de Salud, capacitación constante del personal médico,
psicológico y psiquiátrico para la pronta atención de una ideación e intento
suicida.

Sexta: Al Ministerio de Educación, activar los programas promocionales en relación


al proyecto de vida, y al Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo,
ampliar los programas de formación laboral juvenil.

25
Referencias
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Anexo 3 Matriz de operacionalización de variables

Tabla 1
Matriz de operacionalización de variables

Operacionalización de variable
Definición
Unidad de
Variable Definición conceptual operacional de Dimensiones Ítems Escala Valor
medida
variable

Actitudes hacia
1-5
Nivel
La ideación suicida la muerte y/o vida
Bajo:
La ideación suicida es la se medirá a través de
Pensamientos o 18-22
deformación de la aplicación de la 6-10
deseos suicidas
pensamiento donde se Adaptación Peruana
Nivel
Ideación presenta una distorsión de la Escala de
Dicotómica Ordinal Medio:
Suicida cognitiva, puesto que, se ideación suicida de Proyecto de intento
11-15 23-29
llega a pensar, planear o Aaron Beck realizado suicida
desear su propia muerte por Bobadilla, Nivel
(Beck, 1999). Cavero, Estela y Alto:
Vélez (2004).
Desesperanza 16-18 30-36
Anexo 4 Instrumento

Escala de Ideación Suicida


(Adaptado por Bobadilla, Cavero, Estela y Vélez)
Instrucciones: Las siguientes preguntas están relacionadas a los
acontecimientos vividos en los últimos 30 días. Maque (x) en la opción que
considere conveniente.

N° Ítems Si No

1 ¿Tienes deseos de morir?


2 ¿Tiene razones para querer morir?
3 ¿Siente que su vida ha perdido sentido?
4 ¿Se siente útil en esta vida?
5 ¿Cree que la muerte trae alivio a los sufrimientos?
6 ¿Ha tenido pensamientos de terminar con su vida?
7 ¿Ha tenido deseos de acabar con su vida?
8 ¿Tiene pensamiento suicida con frecuencia?
9 ¿Logra resistir a esos pensamientos?
10 ¿Ha pensado en algún método específico?
11 ¿El método es accesible a usted?
¿Ha comentado con alguien sobre algún método
12
de suicidio?
13 ¿Ha realizado algún intento de suicidio?
¿Pensaría en llevar a cabo algún intento de
14
suicidio?
15 ¿Tiene posibilidades para ser feliz en el futuro?
16 ¿Siente que tiene control sobre su vida?
17 ¿Pierde las esperanzas cuando le pasa algo?
18 ¿Piensa que su familia rara vez le toma en cuenta?
Anexos 5 Ficha técnica del instrumento

Ficha técnica del instrumento


Nombre: Escala de ideación suicida
Nombre original: Scale for suicide ideation
Objetivo: Cuantificar y evaluar la intencionalidad suicida a través del grado de
intensidad de las ideaciones suicidas
Medir los niveles de ideación suicida (Adaptación)
Autores: A. Beck, M. Kovacs y A. Weissman (Original)
Bobadilla, Cavero, Estela y Vélez (Adaptación peruana)
Año: 1979 (Creación)
2004 (Adaptación Peruana)
Edad de aplicación: Personas mayores a 16 años (Original)
Personas de 13 a más (Adaptación peruana)
Tiempo y características de administración: 5 a 10 minutos, autoadministrado
Dimensiones que evalúa:
Actitudes hacia la muerte/vida
Pensamientos/deseos suicidas
Proyecto de intento suicida
Desesperanza
Nivel o grado de intensidad: Alto, medio, Bajo
Baremos: 18-22, 23-29 y 30-36 (Reyes, 2016)
Cantidad de ítems: 19 (Original)
18 (Adaptación)
Anexo 6 Consentimiento informado

Consentimiento informado

Estimado(a) Joven/Sr(a):

Es grato dirigirme hacia Usted. Mi nombre es Rosa Emilia Chombo Rojas, soy
estudiante de psicología, y actualmente me encuentro realizando una investigación
titulada "Niveles de ideación suicida entre adolescentes y adultos emergentes de
Lima Metropolitana, 2020". Por ello, deseo contar con su valiosa colaboración.

Si usted es menor de edad le recomiendo que su apoderado pueda leer el presente


consentimiento para que autorice su participación.

Si usted acepta participar en esta investigación, aseguro que los resultados


obtenidos no serán individuales y serán estrictamente confidenciales, por último,
serán utilizados exclusivamente para los propósitos de esta investigación. Gracias
por su colaboración.

Atentamente,

Rosa Emilia Chombo Rojas

DNI: 76349360

¿Desea participar en esta investigación? *

* Si es menor de edad consulte con su apoderado

 Si ( )
 No ( )
Anexo 7 Ficha Sociodemográfica
Anexo 8 Carta de autorización del instrumento
Anexo 9 Fórmula del tamaño de la muestra para poblaciones infinitas

n = (1.81)2 (0.5) (0.5)


(0.07) 2
n= 167.15
n= 168
Anexo 10 Confiabilidad y validez del instrumento adaptado (Prueba Piloto)
Tabla 2
Estadísticas de fiabilidad de prueba piloto

Estadísticas de fiabilidad

KR20 N de elementos
,96504242 18

Tabla 3
Validez de constructo de prueba piloto

Prueba de KMO y Bartlett


Medida Kaiser-Meyer-Olkin de adecuación ,664
de muestreo
Prueba de esfericidad Aprox. Chi-cuadrado 13,322
de Bartlett gl 50
Sig. ,000
Anexo 11 Confiabilidad y validez del instrumento adaptado (Muestra Final)

Tabla 4
Estadísticas de fiabilidad de muestra final

Estadísticas de fiabilidad

KR20 N de elementos
,71174065 18

Tabla 5
Validez de constructo de muestra

Prueba de KMO y Bartlett


Medida Kaiser-Meyer-Olkin de adecuación ,721
de muestreo
Prueba de esfericidad Aprox. Chi-cuadrado 2942,47
de Bartlett 2
gl 153
Sig. ,000
Anexo 12 Validez de contenido del instrumento a través del juicio de expertos
Anexo 13 Base de datos de muestra final

Tabla 6
Base de datos de muestra final

Edad P1 P2 P3 P4 P5 P6 P7 P8 P9 P10 P11 P12 P13 P14 P15 P16 P17 P18

2 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 2
2 1 1 1 2 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 2 1 2 1
1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2 1
2 1 1 1 2 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2 1
2 1 1 1 2 2 2 2 1 2 1 1 1 1 2 2 2 2 2
1 1 1 1 2 2 2 2 1 2 2 2 1 2 1 2 2 2 2
1 1 2 1 1 1 2 2 1 2 2 2 1 1 1 2 1 2 1
2 1 1 1 1 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 1 2 2 2 2 2 1 1 1 1 1 2 1 2 2
1 1 2 2 2 1 1 1 1 2 1 2 2 1 1 1 1 2 1
2 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 2 2 2 1 2 2 2 2 2 2 2 1 2 2 1 1 2 2
2 1 1 2 2 1 2 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 1
1 1 1 2 1 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 2
2 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 2
1 1 1 2 1 1 2 2 1 2 2 1 1 1 1 2 1 2 2
2 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 2 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 2 1
2 1 2 1 2 2 2 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 2
1 1 1 1 2 1 2 2 1 2 2 2 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 2 2 1 2 2 2 1 1 1 2 2 1 2
1 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 1 2
2 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 2 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 2 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 2
1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 1 1 2 1 1 2 2 1 2
2 1 1 1 1 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 1
1 2 2 2 2 1 2 2 1 2 1 1 2 1 1 2 1 2 1
1 2 1 2 1 1 2 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 2
2 1 2 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 2 1 2 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 2 2
1 1 2 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 2 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 2 2 2 2 2 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 2 2
2 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 2 2 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 2 2 2 1 2 2 2 2 2 1 1 2 2 1 2 1 2 2
1 1 1 2 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 2
2 1 2 1 2 2 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 2 2 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 2 2 2 2 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 2
2 1 2 1 2 2 2 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 2 2
1 1 1 1 2 1 2 2 1 2 2 2 1 1 1 1 2 1 1
2 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 2 1 1
2 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 1 1
1 1 2 1 2 2 2 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 2
1 1 1 1 2 1 2 2 1 2 2 2 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 2 1 2 2 1 2 2 2 1 1 1 2 2 1 2
1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 2
2 1 1 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 2 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 2
1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 1 1 2 1 1 2 2 1 2
1 1 1 1 1 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 1
2 2 2 2 2 1 2 2 1 2 1 1 2 1 1 2 1 2 1
1 2 1 2 1 1 2 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 2
2 1 2 1 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 2 2 2 2 2 2 2 2 2 1 1 1 1 1 2 2 2 2
1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 2
1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 2 1 2 1 1 2
1 1 1 2 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 1 1 2 2
2 1 1 1 1 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 2 2 1 1 1 1 1 1 1 1 1 1 2 1 1 1
2 1 1 1 1 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 1 1 2
2 2 2 2 2 2 2 2 2 1 2 2 1 2 1 2 2 2 2
1 1 1 2 2 1 2 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 1 2
2 1 1 1 2 1 2 1 2 2 1 1 2 2 1 2 2 1 2
1 2 2 2 1 2 2 2 1 2 2 1 1 2 2 2 1 2 2
1 2 1 2 1 2 2 2 2 2 2 2 1 2 2 1 1 2 2
1 1 1 1 2 2 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 1 2 1
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2 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
1 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 2 1
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1 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 2 1 1 2 2 1 1
2 1 1 1 2 1 1 1 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
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2 2 2 2 2 2 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 2 2
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1 2 2 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 1
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2 1 1 1 2 1 2 2 1 2 1 1 1 1 1 2 2 1 2
Anexo 14 Criterio de jueces

JUEZ 1 JUEZ 2 JUEZ 3


ID P R C P R C P R C
I1 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I2 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I3 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I4 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I5 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I6 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I7 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I8 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I9 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I10 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I11 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I12 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I13 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I14 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I15 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I16 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I17 1 1 1 1 1 1 1 1 1
I18 1 1 1 1 1 1 1 1 1

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