R.A 2.
A. Realización de una degustación
Como probar el vino
Observar: Inclina la copa y observa el color y la claridad del vino. Un
vino blanco puedevariar desde amarillo pálido hasta dorado, mientras
que un vino tinto puede ir desde el rojo rubí hasta el púrpura profundo.
Oler: Acerca la copa a tu nariz y respira profundamente. Trata de
identificar los [Link] vinos pueden tener notas de frutas, flores,
especias, hierbas y más.
Saborear: Toma un sorbo y deja que el vino cubra toda tu boca. Nota
los sabores iniciales, el sabor medio y el final. Trata de identificar los
diferentes matices y cómo evolucionan en tu paladar
Como saborear los aromas
Observar: Vierte una pequeña cantidad de vino en tu copa y obsérvalo
bajo una buena luz. Mira su color y claridad.
Agitar: Gira suavemente el vino en la copa. Esto ayuda a liberar los
aromas al aire.
Oler: Inhala profundamente con tu nariz en el borde de la copa. Trata
de identificar los diferentes aromas. Los vinos pueden tener notas
frutales, florales, especiadas, herbales o incluso minerales.
Descripción del gusto
- Dulzura
El dulzor del vino es una característica fundamental que se refiere a
la cantidad de azúcar residual que queda después de la
fermentación. Aquí tienes una descripción detallada de los diferentes
niveles de dulzor en el vino:
Vinos secos: Tienen muy poco azúcar residual, generalmente menos
de 1 gramo por litro. Su sabor es más enfocado en la acidez y los
taninos, lo que les da un perfil más crujiente y fresco. Ejemplos:
Sauvignon Blanc, Cabernet Sauvignon.
Vinos semisecos: Contienen un poco más de azúcar residual, pero
aún son predominantemente secos. Tienen un toque de dulzura que
puede hacerlos más agradables al paladar. Ejemplos: Riesling
semiseco, Chenin Blanc.
Vinos semidulces: Estos vinos tienen una cantidad moderada de
azúcar residual, suficiente para que la dulzura sea perceptible, pero
sin ser empalagosa. Ejemplos: Moscato, Gewürztraminer.
Vinos dulces: Contienen una alta cantidad de azúcar residual, lo
que les da un sabor decididamente dulce. Son ideales para
acompañar postres. Ejemplos: Sauternes, Ice Wine, algunos vinos de
cosecha tardía.
- Acidez
La acidez del vino es una de sus características más importantes y
afecta tanto al sabor como a la sensación en boca. Aquí tienes una
descripción detallada:
Sensación en Boca: La acidez aporta una sensación de frescura y
viveza en el paladar. Un vino con buena acidez se siente crujiente y
refrescante, similar a la sensacion de morder una manzana verde.
Equilibrio: La acidez ayuda a equilibrar otros componentes del vino,
como el dulzor y los taninos. Un buen equilibrio de acidez asegura
que el vino no sea demasiado dulce o astringente.
Conservación: Los vinos con alta acidez tienden a envejecer mejor,
ya que la acidez actúa como conservante natural, manteniendo los
sabores frescos durante más tiempo.
- Tanino
Los taninos son compuestos naturales que se encuentran en la piel,
las semillas y los tallos de las uvas, así como en la madera de las
barricas donde algunos vinos envejecen. Aquí tienes una descripción
detallada de los taninos en el vino:
Sensación en Boca: Los taninos aportan una sensación de
astringencia en la boca, que se percibe como una sensación de
sequedad, similar a la que se siente al morder una cáscara de nuez o
tomar un té muy fuerte.
Estructura y Cuerpo: Los taninos contribuyen a la estructura y el
cuerpo del vino, haciendo que se sienta más robusto y complejo. Los
vinos con alto contenido de taninos suelen tener un mayor peso y
presencia en el paladar.
Envejecimiento: Los taninos actúan como conservantes naturales,
lo que permite que los vinos tánicos envejezcan bien. A lo largo del
tiempo, los taninos se suavizan, haciendo que el vino sea más
equilibrado y menos astringente.
- Textura
La textura del vino se refiere a cómo se siente en la boca, y es un
aspecto crucial que contribuye a la experiencia general de
degustación. Aquí tienes algunos factores que influyen en la textura
del vino:
Cuerpo: Puede ser ligero, medio o de cuerpo completo. Un vino
ligero se siente más delicado y fresco, como un Pinot Grigio. Un vino
de cuerpo completo es más rico y pesado, como un Cabernet
Sauvignon.
Viscosidad: Se refiere a la "densidad" del vino. Los vinos con más
alcohol y azúcar residual tienen una mayor viscosidad, sintiéndose
más "espesos" en la boca.
Carbonatación: Los vinos espumosos tienen una textura única
debido a las burbujas, que crean una sensación efervescente en la
boca. Ejemplos incluyen Champagney Proceso.
Suavidad: Algunos vinos se sienten aterciopelados o sedosos, lo que
indica un equilibrio entre los taninos y la acidez. Esto es típico de
vinos envejecidos en barrica, que han tenido tiempo para suavizarse.
Temperatura de servicio: La temperatura a la que se sirve el vino
también afecta su textura. Los vinos servidos demasiado fríos
pueden parecer más ácidos, mientras que los servidos muy calientes
pueden parecer planos.
- Cuerpo
El cuerpo del vino se refiere a la sensación de peso y plenitud en la
boca. Aquí tienes una descripción de las diferentes categorías de
cuerpo:
Vinos ligeros: Se sienten frescos y delicados en el paladar. Suelen
tener una menor concentración de alcohol y taninos. Ejemplos: Pinot
Grigio, Beaujolais.
Vinos de cuerpo medio: Ofrecen un equilibrio entre ligereza y
plenitud. Son más complejos y suelen tener una mayor concentración
de sabores que los vinos ligeros. Ejemplos: Merlot, Chardonnay.
Vinos de cuerpo completo: Son ricos, pesados y con una presencia
notable en boca. Tienen altos niveles de alcohol, taninos y extracto.
Ejemplos: Cabernet Sauvignon, Syrah.
- Sabores
Describir el sabor del vino puede ser una experiencia muy subjetiva,
pero aquí tienes algunos componentes clave que te ayudarán a
entenderlo mejor:
Frutal: Los sabores frutales son comunes en los vinos. Pueden ser
de frutas rojas (como cerezas, fresas, frambuesas) en los vinos
tintos, y frutas cítricas o tropicales (como limón, manzana, piña) en
los vinos blancos.
Florales: Algunos vinos tienen notas florales, como rosas, violetas o
flores de cítricos. Estos aromas pueden agregar una capa de
complejidad al vino.
Especiado: Los vinos pueden tener toques de especias como
pimienta, canela, clavo o vainilla, especialmente si han sido
envejecidos en barricas de roble.
Herbáceo: Los sabores herbales pueden recordar a hierbas frescas
como menta, albahaca o eucalipto. También pueden tener notas de
vegetales como pimientos verdes.
Mineral: Algunos vinos tienen un carácter mineral que puede
recordar a piedras húmedas, tiza o incluso a salinidad,
especialmente en vinos blancos de ciertas regiones.
Terroso: Los vinos tintos pueden tener notas terrosas, como hongos,
cuero o tabaco Estos sabores suelen desarrollarse con el
envejecimiento.
B. Distinción de elementos que armonizan la degustación de vinos.
Maridaje de vinos con ensaladas y vegetales
Sauvignon Blanc: Con su alta acidez y notas cítricas, es ideal para
ensaladas verdes frescas y aquellas con aderezos a base de vinagre o
limón.
Pinot Grigio: Este vino blanco ligero y fresco se complementa bien con
ensaladas Caprese o aquellas con ingredientes como pepino y aguacate.
Chardonnay (sin barrica): La frescura de un Chardonnay joven y sin
barrica realza ensaladas cremosas como la César.
Rosado seco: Un rosado versátil puede acompañar una amplia
variedad de ensaladas, desde las de espinacas con fresas hasta
ensaladas con mariscos.
Riesling: Un Riesling semiseco o seco puede equilibrar ensaladas con
frutas como pera o manzana, y nueces o queso azul.
Maridaje de vinos con pastas
Sauvignon Blanc: Ideal para pastas al pesto debido a su acidez y notas
herbáceas.
Chardonnay: Un Chardonnay con envejecimiento en barrica combina
bien con Fettuccine Alfredo por su cremosidad.
Pinot Grigio: Perfecto para pastas con mariscos, como linguine con
almejas, gracias a su frescura y acidez.
Chianti: Un vino tinto italiano que complementa maravillosamente la
Bolognese por sus taninos suaves y acidez.
Maridaje de vinos con carnes
carne roja (bistec, costillas):
Cabernet Sauvignon: Su cuerpo completo y taninos fuertes
complementan perfectamente la riqueza de las carnes rojas.
Malbec: Ofrece taninos más suaves y notas frutales que van bien con
bistecs y parrillas
Carne de cerdo:
Zinfandel: Su sabor afrutado y especiado combina bien con costillas de
cerdo a la barbacoa.
Pinot Noir: Un vino tinto más ligero que complementa el sabor del
cerdo sin abrumarlo.
Carne de cordero:
Syrah/Shiraz: Su cuerpo robusto y notas especiadas maridan bien con
el sabor rico y jugoso del cordero.
Merlot: Más suave, con taninos menos agresivos, adecuado para
chuletas de cordero.
Carne de aves (pollo, pavo):
Chardonnay: Un Chardonnay con buena acidez y toques de roble es
ideal para el pollo asado.
Beaujolais: Un vino tinto ligero que marida bien con pavo y otras aves
de corral.
Maridaje de vinos con pescados y mariscos
Sauvignon Blanc: Perfecto para mariscos crudos y ostras gracias a su
acidez y notas cítricas.
Chardonnay: Ideal para pescados grasos como el salmón,
especialmente si el vino tiene una ligera crianza en barrica.
Albariño: Un vino español con alta acidez y frescura, excelente para
mariscos y pescados blancos.
Pinot Grigio: Combina bien con platos de pescado ligeros y ensaladas
de mariscos.
Maridaje de vinos con platillos
Cabernet Sauvignon: Perfecto para carnes rojas y platos ricos en
proteínas como bistecs y costillas.
Chardonnay: Ideal para platos con salsas cremosas, como pollo Alfredo
o platos de pescado graso.
Sauvignon Blanc: Excelente con ensaladas verdes frescas, mariscos
crudos y platos con aderezos cítricos.
Pinot Noir: Un tinto ligero que va bien con carnes blancas como el
pollo y el pavo, además de platos de hongos.
Maridaje de vinos y setas
Pinot Noir: Su delicadeza y acidez hacen que sea ideal para platos con
setas, destacando los sabores terrosos sin dominarlos.
Merlot: Con taninos suaves y notas de frutas rojas, complementa bien
las setas salteadas o en salsas cremosas.
Chardonnay: Especialmente los que tienen un ligero toque de roble,
van bien con platos de setas cremosas o con champiñones en salsas.
Nebbiolo: Sus taninos firmes y alta acidez lo convierten en un
excelente acompañante para setas más fuertes, como los boletus o las
setas porcini.
Maridaje de vinos y postres
Moscato: Un vino blanco dulce, perfecto para postres ligeros y frutales
como tartas de frutas o sorbetes.
Porto (Oporto): Ideal para postres con chocolate, su riqueza y dulzura
complementan brownies, tartas y mousse de chocolate.
Sauternes: Un vino blanco francés dulce que marida excelentemente
con postres cremosos como crème brûlée o queso azul con miel.
Riesling tardío: Perfecto para postres de frutas como tartas de
manzana o melocotón debido a su acidez y dulzura equilibradas.
Maridaje de vinos y chocolate
Porto (Oporto): Un clásico para el chocolate oscuro. Su dulzura y
cuerpo complementan maravillosamente la riqueza del chocolate
amargo.
Zinfandel: Con su sabor afrutado y especiado, es perfecto para
chocolates con frutos secos o especias.
Cabernet Sauvignon: Su estructura tánica y notas de frutas negras se
combinan bien con chocolates con alta concentración de cacao.
Merlot:dSuavidad y sabores redondos que combinan bien con
chocolates con leche o postres de chocolate suave.
Maridaje de vinos y especies
Riesling: Su dulzura y acidez equilibran perfectamente los platos
especiados, especialmente de cocina asiática o india.
Gewürztraminer: Con notas florales y especiadas, es ideal para platos
con especias intensas y salsas ricas.
Zinfandel: Su carácter afrutado y cuerpo medio lo hacen adecuado
para barbacoa y platos con especias ahumadas.
Shiraz/Syrah: Va bien con carnes especiadas y platos picantes, gracias
a sus notas de pimienta y frutos negros.
Chenin Blanc: Su acidez y toques frutales complementan platos
especiados y ligeramente dulces.
RESUMEN 2.2
Como probar el vino
Observar: Inclina la copa y observa el color y la claridad del vino. Un
vino blanco puedevariar desde amarillo pálido hasta dorado, mientras
que un vino tinto puede ir desde el rojo rubí hasta el púrpura profundo.
Oler: Acerca la copa a tu nariz y respira profundamente. Trata de
identificar los [Link] vinos pueden tener notas de frutas, flores,
especias, hierbas y más.
Saborear: Toma un sorbo y deja que el vino cubra toda tu boca. Nota
los sabores iniciales, el sabor medio y el final. Trata de identificar los
diferentes matices y cómo evolucionan en tu paladar
Como saborear los aromas
Observar: Vierte una pequeña cantidad de vino en tu copa y obsérvalo
bajo una buena luz. Mira su color y claridad.
Agitar: Gira suavemente el vino en la copa. Esto ayuda a liberar los
aromas al aire.
Oler: Inhala profundamente con tu nariz en el borde de la copa. Trata
de identificar los diferentes aromas. Los vinos pueden tener notas
frutales, florales, especiadas, herbales o incluso minerales.
Sensación en Boca: La acidez aporta una sensación de frescura y
viveza en el paladar. Un vino con buena acidez se siente crujiente y
refrescante, similar a la sensacion de morder una manzana verde.
Equilibrio: La acidez ayuda a equilibrar otros componentes del vino,
como el dulzor y los taninos. Un buen equilibrio de acidez asegura
que el vino no sea demasiado dulce o astringente.
Conservación: Los vinos con alta acidez tienden a envejecer mejor,
ya que la acidez actúa como conservante natural, manteniendo los
sabores frescos durante más tiempo.
- Tanino
Los taninos son compuestos naturales que se encuentran en la piel,
las semillas y los tallos de las uvas, así como en la madera de las
barricas donde algunos vinos envejecen. Aquí tienes una descripción
detallada de los taninos en el vino:
Maridaje de vinos con ensaladas y vegetales
Sauvignon Blanc: Con su alta acidez y notas cítricas, es ideal para
ensaladas verdes frescas y aquellas con aderezos a base de vinagre o
limón.
Pinot Grigio: Este vino blanco ligero y fresco se complementa bien con
ensaladas Caprese o aquellas con ingredientes como pepino y aguacate.
Chardonnay (sin barrica): La frescura de un Chardonnay joven y sin
barrica realza ensaladas cremosas como la César.
Rosado seco: Un rosado versátil puede acompañar una amplia
variedad de ensaladas, desde las de espinacas con fresas hasta
ensaladas con mariscos.
Maridaje de vinos con pastas
Sauvignon Blanc: Ideal para pastas al pesto debido a su acidez y notas
herbáceas.
Chardonnay: Un Chardonnay con envejecimiento en barrica combina
bien con Fettuccine Alfredo por su cremosidad.
Pinot Grigio: Perfecto para pastas con mariscos, como linguine con
almejas, gracias a su frescura y acidez.
Chianti: Un vino tinto italiano que complementa maravillosamente la
Bolognese por sus taninos suaves y acidez.
Maridaje de vinos con carnes
carne roja (bistec, costillas):
Cabernet Sauvignon: Su cuerpo completo y taninos fuertes
complementan perfectamente la riqueza de las carnes rojas.
Malbec: Ofrece taninos más suaves y notas frutales que van bien con
bistecs y parrillas
Maridaje de vinos con pescados y mariscos
Sauvignon Blanc: Perfecto para mariscos crudos y ostras gracias a su
acidez y notas cítricas.
Chardonnay: Ideal para pescados grasos como el salmón,
especialmente si el vino tiene una ligera crianza en barrica.
Albariño: Un vino español con alta acidez y frescura, excelente para
mariscos y pescados blancos.
Pinot Grigio: Combina bien con platos de pescado ligeros y ensaladas
de mariscos.
RESUMEN DE EXPOSICION 2.2
Maridaje de vinos con ensaladas y vegetales
Sauvignon Blanc: Con su alta acidez y notas cítricas, es ideal para
ensaladas verdes frescas y aquellas con aderezos a base de vinagre o
limón.
Pinot Grigio: Este vino blanco ligero y fresco se complementa bien con
ensaladas Caprese o aquellas con ingredientes como pepino y aguacate.
Chardonnay (sin barrica): La frescura de un Chardonnay joven y sin
barrica realza ensaladas cremosas como la César.
Rosado seco: Un rosado versátil puede acompañar una amplia
variedad de ensaladas, desde las de espinacas con fresas hasta
ensaladas con mariscos.
Riesling: Un Riesling semiseco o seco puede equilibrar ensaladas con
frutas como pera o manzana, y nueces o queso azul.
Maridaje de vinos con pastas
Sauvignon Blanc: Ideal para pastas al pesto debido a su acidez y notas
herbáceas.
Chardonnay: Un Chardonnay con envejecimiento en barrica combina
bien con Fettuccine Alfredo por su cremosidad.
Pinot Grigio: Perfecto para pastas con mariscos, como linguine con
almejas, gracias a su frescura y acidez.
Chianti: Un vino tinto italiano que complementa maravillosamente la
Bolognese por sus taninos suaves y acidez.
Maridaje de vinos con carnes
carne roja (bistec, costillas):
Cabernet Sauvignon: Su cuerpo completo y taninos fuertes
complementan perfectamente la riqueza de las carnes rojas.
Malbec: Ofrece taninos más suaves y notas frutales que van bien con
bistecs y parrillas
Carne de cerdo:
Zinfandel: Su sabor afrutado y especiado combina bien con costillas de
cerdo a la barbacoa.
Pinot Noir: Un vino tinto más ligero que complementa el sabor del
cerdo sin abrumarlo.
Carne de cordero:
Syrah/Shiraz: Su cuerpo robusto y notas especiadas maridan bien con
el sabor rico y jugoso del cordero.
Merlot: Más suave, con taninos menos agresivos, adecuado para
chuletas de cordero.
Carne de aves (pollo, pavo):
Chardonnay: Un Chardonnay con buena acidez y toques de roble es
ideal para el pollo asado.
Beaujolais: Un vino tinto ligero que marida bien con pavo y otras aves
de corral.
Maridaje de vinos con pescados y mariscos
Sauvignon Blanc: Perfecto para mariscos crudos y ostras gracias a su
acidez y notas cítricas.
Chardonnay: Ideal para pescados grasos como el salmón,
especialmente si el vino tiene una ligera crianza en barrica.
Albariño: Un vino español con alta acidez y frescura, excelente para
mariscos y pescados blancos.
Pinot Grigio: Combina bien con platos de pescado ligeros y ensaladas
de mariscos.
“R.A-2.2”
A. Interpretación de elementos que integran las recetas
típicas de la cocina oriental.
Camboya
La cocina camboyana, también conocida como cocina jemer, es rica y
variada, con influencias de la cultura india, china y francesa. Aquí tienes
algunas recetas típicas de Camboya:
Amok: Un plato de pescado o pollo cocinado al vapor en una mezcla de
leche de coco, curry y especias, envuelto en hojas de plátano.
Lok Lak: Carne de res salteada con salsa de soja, servida con arroz y
huevo frito.
Kdam Chaa: Cangrejo salteado con pimienta y especias.
Somlar Kari Saek Mouan: Curry rojo jemer, muy picante y con una base de
leche de coco.
Bai Sach Chrouk: Cerdo a la parrilla servido con arroz y ensalada de
repollo
China
La cocina china es diversa y varía según la región, pero aquí tienes algunas
recetas típicas que son ampliamente reconocidas:
Pato Pekinés: Un plato famoso de Pekín que consiste en pato asado servido
con tortillas, cebollas y salsa hoisin.
Dim Sum: Una variedad de pequeños platos servidos en cestas de bambú,
como dumplings, rollos de primavera y bollos al vapor, típicos de la cocina
cantonesa.
Kung Pao: Un plato picante de Sichuan que incluye pollo, cacahuetes,
verduras y chiles.
Mapo Tofu: También de Sichuan, este plato combina tofu con carne picada,
salsa picante y frijoles fermentados.
Chow Mein: Fideos fritos que pueden incluir carne, pollo, gambas y una
variedad de verduras.
Corea del Norte
Las recetas típicas del norte de China son conocidas por sus sabores ricos
y reconfortantes, con una fuerte influencia de la cocina mongola. Aquí
tienes algunas de las más emblemáticas:
Jiaozi: Dumplings rellenos de carne y verduras, hervidos, al vapor o fritos.
Son especialmente populares durante el Año Nuevo chino.
Peking Duck (Pato Pekinés): Un pato asado caracterizado por su piel crujiente.
Se sirve con tortitas, salsa hoisin y cebollas verdes.
Zha Jiang Mian: Fideos gruesos servidos con una salsa espesa de carne de
cerdo y pasta de soja fermentada.
Baozi: Panecillos al vapor rellenos de carne o verduras, perfectos como
desayuno o merienda.
Hot Pot Mongol: Una versión del Hot Pot donde los ingredientes se cocinan
en un caldo sabroso a base de cordero.
Corea del SurLa cocina del sur de China es conocida por sus sabores
delicados y frescos, con una fuerte influencia de la cocina cantonesa. Aquí
tienes algunas recetas típicas de esta región:
Dim Sum: Pequeñas porciones de comida servidas en cestas de bambú,
como dumplings, rollos de primavera, bollos al vapor y costillas al vapor.
Cantonese Roast Duck: Pato asado con una piel crujiente y carne jugosa,
servido con salsa de ciruela.
Char Siu: Cerdo a la barbacoa cantonés, glaseado con una mezcla de miel,
soja y especias.
Sweet and Sour Pork: Cerdo frito en una salsa agridulce, a menudo
servido con pimientos y piña.
Wonton Soup: Sopa clara con wontons rellenos de carne de cerdo o
camarones.
Filipinas
La cocina filipina es una deliciosa mezcla de sabores indígenas, españoles,
chinos y malayos. Aquí tienes algunas de las recetas más típicas:
Adobo: Plato de pollo o cerdo cocido en una mezcla de vinagre, salsa de
soja, ajo, hojas de laurel y pimienta negra. Es conocido por su sabor
sabroso y ligeramente ácido.
Sinigang: Sopa agria a base de tamarindo, generalmente hecha con carne
de cerdo, pescado o camarones, y una variedad de verduras.
Lechón: Cerdo asado entero, crujiente por fuera y jugoso por dentro, muy
popular en celebraciones y fiestas.
Kare-Kare: Estofado de rabo de buey con una salsa espesa de maní,
acompañado de verduras como berenjenas y judías verdes. Se sirve con
pasta de camarón.
Pancit: Platos de fideos que pueden variar, pero el Pancit Canton y el Pancit
Bihon son especialmente populares. Incluyen fideos de arroz o huevo,
verduras y carne o mariscos
India
La cocina india es una de las más ricas y diversas del mundo, con una gran
variedad de sabores, ingredientes y técnicas culinarias. Aquí tienes algunas
de las recetas más típicas de India:
Butter Chicken (Murgh Makhani): Pollo cocinado en una salsa cremosa
de tomate y mantequilla, con especias como garam masala, jengibre y ajo.
Biryani: Plato de arroz con especias, generalmente cocinado con carne
(pollo, cordero) y servido con raita (yogur condimentado).
Tandoori Chicken: Pollo marinado en yogur y especias, luego cocinado en
un horno tandoor.
Palak Paneer: Paneer (queso fresco) cocinado en una salsa espesa de
espinacas y especias.
Rogan Josh: Estofado de cordero cocinado con yogur y una mezcla de
especias como cardamomo y clavo.
Indonesia
Indonesia tiene una gastronomía rica y diversa, influenciada por sus
numerosas islas y culturas. Aquí tienes algunas recetas típicas:
Nasi Goreng: Arroz frito al estilo indonesio con salsa de soja dulce (kecap
manis), ajo, cebolla y chiles. A menudo se sirve con huevo frito, pollo o
gambas.
Rendang: Un estofado de carne de res cocido en leche de coco y una
mezcla de especias hasta que se vuelve tierno y la salsa se reduce. Es
originario de los Minangkabau en Sumatra.
Satay: Pinchos de carne (pollo, res, cordero) marinados en especias y
asados, servidos con una salsa de maní.
Gado-Gado: Ensalada de verduras hervidas y huevo duro, cubierta con una
salsa de maní.
Soto: Sopa tradicional que puede variar según la región, pero comúnmente
incluye caldo de pollo, cúrcuma, verduras y fideos.
Japón
La cocina japonesa es conocida por su enfoque en la frescura, la
simplicidad y la presentación. Aquí tienes algunas recetas típicas que
capturan la esencia de la gastronomía japonesa:
Sushi: Bolas de arroz aderezado con vinagre, acompañadas de pescado
crudo, mariscos y vegetales. Los tipos más comunes son nigiri, maki (rollos)
y sashimi (sólo pescado).
Ramen: Sopa de fideos en caldo, que puede ser de cerdo (tonkotsu), soja
(shoyu), miso o sal (shio), y que se acompaña de carne, huevo y verduras.
Tempura: Mariscos y verduras rebozados y fritos. Se sirven con una salsa
para mojar a base de soja y rábanos.
Yakitori: Brochetas de pollo asadas a la parrilla, sazonadas con salsa tare (a
base de soja, sake y azúcar).
Okonomiyaki: Una especie de panqueque salado hecho con una masa de
harina, huevo, col y otros ingredientes como cerdo, mariscos o queso.
Laos MalasiaLa cocina malasia es una deliciosa fusión de influencias
malayas, chinas e indias. Aquí tienes algunas recetas típicas de Malasia:
Nasi Lemak: Considerado el plato nacional de Malasia, se compone de
arroz cocido en leche de coco, acompañado de sambal (una salsa picante),
anchoas fritas, cacahuetes, huevo duro y pepino.
Rendang: Un estofado de carne (generalmente de res) cocinado en leche
de coco y una mezcla rica de especias hasta que la carne esté tierna y la
salsa espesa.
Laksa: Sopa de fideos picante que viene en varias variedades, siendo las
más populares la Laksa Lemak (con base de coco) y la Laksa Asam (con
base de tamarindo).
Satay: Pinchos de carne marinada (pollo, res, cordero) asados a la parrilla y
servidos con una salsa de maní.
Char Kway Teow: Fideos de arroz fritos con gambas, huevo, brotes de soja
y una mezcla de salsa de soja y chile.
Myanmar (Birmania)
La cocina de Myanmar (Birmania) es rica y variada, con influencias de las
cocinas india, china y tailandesa. Aquí tienes algunas recetas típicas:
Mohinga: Considerado el plato nacional, es una sopa de fideos de arroz en
un caldo de pescado con plátano macho, ajo, cebolla y jengibre. A menudo
se sirve con huevos duros y chiles.
Laphet Thoke: Ensalada de hojas de té fermentadas mezcladas con
cacahuetes, ajo frito, sésamo y otras semillas crujientes.
Shan Noodles: Fideos de arroz servidos en una sopa clara con pollo o cerdo,
y cubiertos con cacahuetes molidos y hierbas frescas.
Ohn No Khao Swè: Fideos de trigo en un caldo cremoso a base de coco con
pollo, garbanzos y una variedad de condimentos.
Burmese Curry: Un curry suave generalmente hecho con carne (pollo, cerdo,
cordero) y cocido con tomates, ajo, cebolla y una mezcla de especias.
Mongolia
La cocina de Mongolia está profundamente influenciada por su entorno
nómada y el clima riguroso. Aquí tienes algunas recetas típicas:
Buuz: Empanadillas rellenas de carne (generalmente cordero o res) y
cocidas al vapor, servidas calientes. Son muy populares durante el Año
Nuevo Lunar.
Khuushuur: Similar a los buuz, pero estas empanadillas son fritas en lugar
de cocidas al vapor, lo que les da una textura crujiente.
Tsuivan: Fideos salteados con carne (res o cordero) y vegetales, un plato
reconfortante y muy popular en Mongolia.
Boodog: Una técnica tradicional de cocinar carne (a menudo cabra o
marmota) desde el interior, utilizando piedras calientes colocadas dentro del
animal.
Khorkhog: Un plato tradicional que se prepara cocinando carne de cordero
en una olla grande con piedras calientes, cebolla, zanahorias y papas.
Singapur
Singapur es famosa por su diversidad culinaria y sus platos que reflejan una
fusión de influencias malayas, chinas, indias y occidentales. Aquí tienes
algunas recetas típicas:
Hainanese Chicken Rice: Pollo al vapor o hervido, servido con arroz
aromatizado con jengibre y ajo, acompañado de salsas de soja, chile y
jengibre.
Laksa: Sopa de fideos picante con una base de leche de coco y curry,
rellena de mariscos como gambas y pescado.
Char Kway Teow: Fideos de arroz fritos con una mezcla de gambas, huevo,
brotes de soja y salchichas chinas, sazonados con salsa de soja oscura y
chiles.
Chilli Crab: Cangrejo cocido en una salsa espesa y picante de tomate y chile,
servido con panecillos fritos para mojar.
Satay: Pinchos de carne (pollo, res o cordero) marinados y asados a la
parrilla, servidos con salsa de maní.
TailandiaLa cocina tailandesa es famosa por su equilibrio de sabores y su
frescura. Aquí tienes algunas recetas típicas de Tailandia:
Pad Thai: Fideos de arroz fritos con huevo, tofu, camarones, cacahuetes
triturados, brotes de soja y cebolletas, aderezados con salsa de tamarindo.
Tom Yum Goong: Sopa picante de camarones con hierbas como citronela,
hojas de lima kaffir y galanga, aderezada con jugo de limón y chiles.
Green Curry (Kaeng Khiao Wan): Curry verde hecho con leche de coco,
pasta de curry verde, carne (pollo, cerdo o ternera) y verduras.
Som Tum: Ensalada de papaya verde rallada, mezclada con tomates,
judías verdes, cacahuetes y aderezada con salsa de pescado, ajo y chiles.
Massaman Curry: Un curry más suave y dulce, generalmente hecho con
carne de res, papas y cacahuetes, aderezado con canela y cardamomo.
Taiwán
La cocina taiwanesa es conocida por sus sabores vibrantes y su influencia
de la cocina china, japonesa y local. Aquí tienes algunas recetas típicas de
Taiwán:
Beef Noodle Soup (Niúròu Miàn): Sopa de fideos con ternera estofada,
aromatizada con anís estrellado, jengibre y soja, servida con verduras y
encurtidos.
Gua Bao: Bollos al vapor rellenos de panceta de cerdo estofada, maní
triturado, cilantro y encurtidos.
Oyster Omelette: Tortilla de ostras con huevos, tapioca y cebolletas, servida
con una salsa dulce y picante.
Three Cup Chicken (San Bei Ji): Pollo cocido con una mezcla de salsa de soja,
vino de arroz y aceite de sésamo, junto con albahaca fresca.
Lu Rou Fan: Arroz con carne de cerdo estofada en salsa de soja, servido
sobre arroz blanco y a menudo acompañado de un huevo cocido.
Tibet
La cocina tibetana es sencilla y nutritiva, ideal para el clima frío y la altitud
elevada de la región. Aquí tienes algunas recetas típicas del Tíbet:
Momos: Empanadillas rellenas de carne (generalmente de yak, cordero o
pollo) o verduras, cocidas al vapor o fritas, y a menudo servidas con una
salsa picante.
Thukpa: Sopa de fideos tibetana que contiene una variedad de verduras y
carne, aromatizada con ajo, jengibre y chiles.
Tsampa: Harina de cebada tostada, que es un alimento básico en la dieta
tibetana. A menudo se mezcla con té de mantequilla de yak para hacer una
pasta espesa y nutritiva.
Butter Tea (Po Cha): Té salado hecho con hojas de té, mantequilla de yak y
sal. Se bate hasta que esté cremoso y es una bebida reconfortante y
energética.
Shapta: Carne de yak o cordero salteada con cebolla, pimientos y especias.
Se sirve generalmente con arroz o fideos.
Vietnam
La cocina vietnamita es conocida por sus sabores frescos y equilibrados,
que suelen combinar hierbas, especias y salsas de manera armoniosa.
Aquí tienes algunas recetas típicas de Vietnam:
Pho: Sopa de fideos de arroz con caldo claro, carne (generalmente de res o
pollo), brotes de soja, hierbas frescas y limón. Es un plato emblemático y
muy reconfortante.
Banh Mi: Bocadillo vietnamita que combina una baguette francesa con
ingredientes como cerdo asado, paté, encurtidos, cilantro y chiles.
Goi Cuon (Rollitos de Primavera Frescos): Rollos hechos con papel de arroz
rellenos de gambas, cerdo, fideos de arroz, hierbas frescas y servidos con
una salsa de maní.
Bun Cha: Fideos de arroz con carne de cerdo a la parrilla, hierbas frescas y
una salsa de pescado dulce y picante.
B. Preparación de platillos característicos de la cocina
oriental
Aperitivos y entremeses
Un aperitivo característico de la gastronomía oriental es el Dim Sum en la
cocina cantonesa, que incluye una variedad de pequeños bocados servidos
en cestas de bambú. Algunos de los más populares son los dumplings al
vapor, los rollos de primavera y los bollos de cerdo al vapor.
Aves
Un platillo característico de la gastronomía oriental donde la carne de ave
es la protagonista es el Pato Pekinés. Este plato emblemático de la cocina
china se prepara asando el pato hasta que su piel quede crujiente y su
carne tierna. Se sirve tradicionalmente con tortillas finas (mandarinas),
cebollas verdes y salsa hoisin.
Bebidas
Una bebida característica y muy apreciada en la gastronomía oriental es el
Té Verde. En Japón, China y otros países asiáticos, el té verde se consume
tanto por sus propiedades saludables como por su sabor refrescante.
Canes
Un platillo emblemático de la gastronomía oriental que destaca por su carne
es el Bulgogi, de la cocina coreana. Bulgogi consiste en finas tiras de carne
de res marinadas en una mezcla de salsa de soja, azúcar, aceite de
sésamo, ajo y otros ingredientes, y luego asadas a la parrilla o salteadas.
Se sirve con arroz y a menudo se acompaña de lechuga para envolver la
carne junto con otros condimentos.
Ensaladas
Una ensalada característica de la gastronomía oriental es la Goi Cuon,
conocida como Rollitos de Primavera Frescos en la cocina vietnamita. Aunque
técnicamente son rollitos, se consideran una especie de ensalada enrollada.
Legumbres, hortalizas y verdures
Un platillo que destaca las verduras en la gastronomía oriental es el Yasai
Itame de la cocina japonesa. Este plato consiste en verduras variadas,
como repollo, zanahorias, brotes de soja, setas y pimientos, salteadas
rápidamente en una sartén con un poco de aceite de sésamo, ajo y
jengibre.
Pan, bollería y confiteria
Un platillo característico de la gastronomía oriental donde el pan es
protagonista es el Roti Canai de Malasia. Este pan plano y ligeramente
crujiente se sirve generalmente con curry de pollo o cordero. Su
preparación implica estirar y doblar la masa repetidamente, lo que le da una
textura única y deliciosa.
Pastas
Uno de los platos de pasta más característicos de la gastronomía oriental es el
Ramen de Japón. Este plato consiste en fideos de trigo servidos en un
caldo sabroso, que puede ser a base de soja, miso, sal o huesos de cerdo
(tonkotsu). Se acompaña con una variedad de ingredientes como carne de
cerdo, huevo marinado, algas, cebolletas y brotes de bambú.
Pescados y mariscos
El Sushi es un platillo característico de la gastronomía japonesa, donde el
pescado es el protagonista. Se trata de pequeñas porciones de arroz
aderezado con vinagre, cubiertas con pescado crudo o mariscos, como
atún, salmón, o camarones. Los tipos de sushi más comunes incluyen el
nigiri (pescado sobre arroz), el maki (rollos de arroz y pescado envueltos en
alga nori) y el sashimi (pescado crudo sin arroz).
Sopas
Una sopa característica de la gastronomía oriental es el Pho de Vietnam.
Este plato consiste en un caldo claro y aromático, hecho a base de huesos
de res, cebolla, jengibre, anís estrellado y otras especias, que se cocina a
fuego lento durante varias horas. Se sirve con fideos de arroz y se
acompaña con carne de res (a menudo cruda y cocida en el caldo caliente),
hierbas frescas, brotes de soja, rodajas de chile y jugo de limón.
C. Aplicación de métodos de cocción empleados en la
cocina oriental
Método Honshao.
El Método Honshao (también conocido como Hong Shao en chino) es una
técnica de cocción china que se traduce como "estofado rojo". Este método
implica cocinar los ingredientes lentamente en una salsa de soja oscura y
azúcar caramelizado, lo que le da un color rojo-marrón característico y un
sabor profundo y ligeramente dulce1.
Aquí hay algunos puntos clave del Método Honshao:
Salsa de soja oscura: Es el componente principal que aporta el sabor
característico.
Azúcar caramelizado: Se utiliza para dar un toque de dulzura y ayudar a
crear el color rojo-marrón.
Cocción lenta: Los ingredientes se cocinan a fuego lento para permitir que
los sabores se mezclen y los ingredientes se ablanden.
Aromáticos: Se utilizan ingredientes como jengibre, ajo, anís estrellado y
otras especias para añadir profundidad de sabor.
Este método se utiliza comúnmente para carnes como cerdo y pollo, así
como para vegetales, creando platos reconfortantes y llenos de sabor.
Método Kanshao.
El Método Kanshao (también conocido como Gan Shao en chino) se refiere
a una técnica de cocción en la cocina china, específicamente en la cocina
de Sichuan. Este método implica saltear ingredientes a fuego alto hasta que
estén cocidos rápidamente y con un sabor fuerte y picante.
Aquí están los puntos clave del Método Kanshao:
Alta temperatura: Los ingredientes se saltean rápidamente a alta
temperatura para sellar los sabores y mantener la textura crujiente.
Uso de chiles y especias: Se utilizan chiles secos, pimienta de Sichuan y
otras especias picantes para crear un sabor intenso.
Salsa espesa: La mezcla de salsa de soja, vino de cocina, azúcar y otras
especias se reduce para crear una salsa espesa que cubre los ingredientes.
Cocción rápida: Este método es rápido, lo que permite que los
ingredientes mantengan su frescura y textura.
Método Tuonshao.
El Método Tuonshao (también conocido como Tun Shao o Tun Shao en
algunas regiones) es una técnica de cocción china que se asemeja al
Método Honshao, pero con una diferencia clave: se utiliza un fondo o caldo
de cebolla para realzar los aromas de los alimentos.
Aquí están los puntos clave del Método Tuonshao:
Caldo de cebolla: Se utiliza cebolla como base del caldo, lo que le da un
sabor profundo y aromático.
Salsa de soja oscura: Similar al Método Honshao, se utiliza salsa de soja
oscura para dar sabor.
Cocción lenta: Los ingredientes se cocinan lentamente en el caldo de
cebolla, permitiendo que los sabores se mezclen y los ingredientes se
ablanden.
Aromáticos: Se pueden añadir jengibre, ajo y otras especias para añadir
profundidad de sabor.
Método Baishao.
El Método Baishao es una técnica de cocción china que consiste en sazonar
los ingredientes con salsa de soja, sin añadir color. Este método se utiliza
para resaltar el sabor natural de los alimentos, sin recurrir a caramelización
o a la adición de otros colores
Método Shaushao.
El Método Shaushao es una técnica de cocción china que implica cocinar los
ingredientes lentamente en una salsa espesa y rica, a menudo con la
adición de ingredientes como salsa de soja, vino de cocina, azúcar y otras
especias. Este método se utiliza para crear platos con sabores profundos y
complejos, y es común en la cocina de Sichuan.
Método Mushimono
El Método Mushimono es una técnica de cocción japonesa que se refiere a
los platos cocidos al vapor. Este método es fundamental en la gastronomía
japonesa y se utiliza para preservar la textura suave y los nutrientes de los
alimentos, sin necesidad de aceites adicionales, resultando en
preparaciones más ligeras y saludables
Método Nimono.
El Método Nimono es una técnica de cocción japonesa que implica hervir o
estofar lentamente ingredientes en un caldo rico en sabor. Este método se
utiliza para cocinar una amplia variedad de alimentos, incluyendo verduras,
pescados, mariscos y carnes, en un lúquido sazonado con ingredientes
como salsa de soja, sake, mirin y azúcar
Método Yakimono.
el Método Yakimono es una técnica de cocción japonesa que se refiere a los
alimentos asados a la parrilla o a la plancha. Este método se utiliza para
cocinar una variedad de ingredientes, incluyendo pescados, mariscos,
carnes y verduras.
Puntos clave del Método Yakimono:
Parrilla o Plancha: Los alimentos se cocinan directamente sobre una parrilla
abierta o en una plancha caliente.
Marinados y Salsas: Los ingredientes a menudo se marinan en salsas como
la salsa de soja, el mirin, el sake y otros condimentos antes de asarse.
Cocción Rápida: La cocción suele ser rápida, lo que permite que los
alimentos mantengan su jugosidad y sabor natural.
Método Pilaf.
El método Pilaf es una técnica de cocina utilizada para preparar arroz de
una manera que le da un sabor y una textura más complejos. Aquí están los
pasos clave:
Sofreír: Primero, el arroz se sofríe en aceite o mantequilla junto con ajo,
cebolla o chalotas. Esto ayuda a cubrir los granos con grasa y les da un
sabor profundo.
Agregar líquido: Luego se agrega caldo caliente, que puede ser de pollo,
res, pescado o verduras, dependiendo del plato que estés preparando.
También se pueden añadir especias y hierbas en este punto.
Cocinar lentamente: Se deja que el arroz se cocine a fuego lento,
generalmente cubierto, para que absorba todo el líquido y los sabores. Esto
garantiza que los granos de arroz se cocinen de manera uniforme.
D. Ejecución de métodos de fritura empleados en la
cocina oriental.
Método Cingia.
El Método Cingia es una técnica de fritura japonesa que consiste en freír
alimentos que han sido sazonados solo con condimentos, sin rebozarlos en
harina u otros ingredientes. Esto permite que los alimentos queden
crujientes por fuera y menos cocidos por dentro.
Método Sugia.
El Método Sugia es una técnica de fritura japonesa que se asemeja al
Método Cingia, pero con una diferencia clave: los alimentos se rebozan
ligeramente en una masa que contiene lardo y levadura antes de freírlos
Método Tueipi.
El Método Tueipi es una técnica de fritura japonesa que consiste en freír
alimentos que han sido pasados por fecula de patata antes de cocinarlos.
Este proceso les da una textura crujiente y un sabor suave.