Decreto N° 129/016
Fecha de Publicación: 13/05/2016
Página: 4
Carilla: 4
PODER EJECUTIVO
MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL
Decreto 129/016
Apruébase la propuesta en materia de Política Militar de Defensa,
formulada por el Consejo de Defensa Nacional.
(699*R)
MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL
MINISTERIO DEL INTERIOR
MINISTERIO DE RELACIONES EXTERIORES
MINISTERIO DE ECONOMÍA Y FINANZAS
MINISTERIO DE VIVIENDA, ORDENAMIENTO
TERRITORIAL Y MEDIO AMBIENTE
Montevideo, 3 de Mayo de 2016
VISTO: la propuesta formulada por el Consejo de Defensa Nacional;
RESULTANDO: que la misma refiere a la Política Militar de Defensa
diseñada en cumplimiento con lo dispuesto por el artículo 5 de la Ley
N° 18.650 de 19 de febrero de 2010;
CONSIDERANDO: I) que la citada norma legal dispone que la Política
Militar de Defensa establecerá la doctrina del empleo de los medios
militares que aseguren la integridad territorial del país y el libre
ejercicio de los derechos de jurisdicción y de soberanía en los
espacios terrestre, marítimo y aéreo del Estado uruguayo, teniendo
como principal objetivo preservar la paz de la República y sus
habitantes;
II) que el Estado Mayor de la Defensa es el órgano de asesoramiento
ministerial militar encargado de asesorar y coordinar las actividades
de las Fuerzas Armadas, bajo las directivas de la política militar;
ATENTO: a lo precedentemente expuesto y a lo dispuesto por la Ley
N° 18.650 de 19 de febrero de 2010, el Decreto N° 147/013 de 14 de
mayo de 2013 y el Decreto N° 105/2014 de 29 de abril de 2014;
EL PRESIDENTE DE LA REPÚBLICA
DECRETA:
Artículo 1
Apruébase la propuesta en materia de Política Militar de Defensa,
formulada por el Consejo de Defensa Nacional, la que luce como Anexo y
forma parte integrante del presente Decreto.
Artículo 2
Comuníquese, publíquese, etc.
Dr. TABARÉ VÁZQUEZ, Presidente de la República, Período 2015-2020;
ELEUTERIO FERNÁNDEZ HUIDOBRO; EDUARDO BONOMI RODOLFO NIN NOVOA; DANILO
ASTORI; ENEIDA de LEÓN
MINISTERIO DE DEFENSA NACIONAL
POLÍTICA MILITAR DE DEFENSA
ÍNDICE
I. INTRODUCCIÓN 3
1. Carácter del documento 3
2. Resumen previo 3
3. Síntesis introductoria al documento 5
II. DEFENSA MILITAR Y POLÍTICA EXTERIOR DEL ESTADO 7
III. ORIENTACIÓN DE LA POLÍTICA MILITAR DE DEFENSA 8
IV. LINEAMIENTOS DEL EMPLEO DEL INSTRUMENTO
MILITAR 12
1. Repeler, en carácter de Legítima Defensa, una agresión
militar externa 12
2. Asegurar el libre ejercicio de la jurisdicción en Espacios
Terrestre, Marítimo y Aéreo 14
3. Salvaguardar los recursos estratégicos que determine
el Poder Ejecutivo 16
4. Contribuir a respaldar el Sistema de Gobierno
Republicano Democrático y el Estado de Derecho 17
5. Contribuir a proteger la vida de los habitantes 18
6. Contribuir al desarrollo económico y social 19
7. Contribuir a proteger el ambiente 20
8. Contribuir al desarrollo del conocimiento, la
investigación científica y la identidad cultural 21
9. Mantener la presencia del Estado en la Antártida 22
10. Contribuir al fomento de la confianza mutua en la región 23
11. Contribuir a mantener la paz y la seguridad internacional 25
V. NIVELES DE CONDUCCIÓN DE LA DEFENSA MILITAR 29
1. Político Estratégico 29
2. Estratégico Militar 29
3. Estratégico Operacional 29
4. Táctico 29
VI. LA CADENA DE MANDO EN LA DEFENSA MILITAR Y LA COMPOSICIÓN DE
LAS
FUERZAS. 29
VII. CONCEPTO DE EMPLEO DE LAS [Link]. Y
COOPERACIÓN REGIONAL EN DEFENSA 31
1. Empleo de las Fuerzas Armadas 31
2. El rol de la Cooperación Regional en Defensa 32
VIII. EMPLEO CONJUNTO DE LAS FUERZAS ARMADAS 33
IX. DOCTRINA CONJUNTA 34
X. INTEROPERABILIDAD 35
XI. LOS RECURSOS HUMANOS Y SU FORMACIÓN 35
XII. LOGÍSTICA 40
XIII. COMANDO Y CONTROL 41
XIV. PLANIFICACIÓN POR CAPACIDADES 41
XV. LINEAMIENTOS ESTRATÉGICOS 42
I. INTRODUCCIÓN
1. Carácter del documento
Por primera vez en su Historia, Uruguay encara en forma pública y
transparente esta materia.
No se trata de un resumen de lo existente sino, y al contrario, de
lo que deberá existir en el corto y mediano plazo. Por ejemplo, hacia
el año 2030. Se trata de un rumbo.
Es una creación posible recién ahora, porque antes Uruguay realizó
un "Gran Debate" abierto sobre Defensa Nacional; aprobó por unanimidad
en el Parlamento su primera Ley de Defensa; creó el Estado Mayor de la
Defensa (ESMADE) por mandato de dicha Ley y el Consejo de Defensa
Nacional (CODENA), que a su vez elaboró también por primera vez, la
Política de Defensa Nacional.
El presente documento es un producto de todo lo anterior.
Y, sin embargo de su puntería final, no hay nada que impida
comenzar ahora el camino hacia la meta.
Tampoco nada que impida modificarlo sobre la marcha, dados los
vertiginosos aconteceres del mundo.
2. Resumen previo
La Política de Defensa Nacional establece:
La Defensa Militar del país se fundamenta en la capacidad de sus
Fuerzas Armadas ([Link].) y en el potencial de los recursos nacionales
movilizables, de conformidad a lo que prevén las normas,
particularmente esta Política Militar de Defensa.
Bajo la conducción política del Ministerio de Defensa Nacional
(MDN) éstas se constituyen como la rama organizada, equipada,
instruida y entrenada para ejecutar los actos militares que imponga la
Defensa Nacional, en el marco de la Constitución y las leyes.
En tiempos de paz, podrán prestar servicios o colaboración en
actividades que por su especialidad, relevancia social o conveniencia
pública les sean solicitadas y sin que ello implique detrimento en el
cumplimiento de su cometido fundamental.
La Constitución de la República y la Ley de Defensa Nacional N°
18.650, se constituyen en los documentos marco de más alto nivel
relacionados con la Defensa Nacional y con la Defensa Militar en
particular.
Siendo la Defensa Militar parte integral de la Defensa Nacional, es
también un derecho y un deber del conjunto de la ciudadanía, en la
forma y en los términos que se establecen en la Constitución de la
República y las leyes, constituyendo una función esencial, permanente,
indelegable e integral del Estado.
Por tanto, en la instrumentación de la Defensa Militar, deben
confluir también coordinadamente las energías y los recursos del
conjunto de la sociedad, procurando el máximo respaldo y la
identificación con sus [Link]., contribuyendo, dentro de sus
competencias, directa o indirectamente con el desarrollo nacional.
Este nuevo marco implica ineludiblemente el diseño de una Política
Militar de Defensa que considere la modernización de la Defensa
Militar y que incluya la adecuación de los diferentes componentes del
MDN, indicando la relación que debe prevalecer entre dichos
componentes, definiendo el diseño y desarrollo de las fuerzas
militares, ajustadas a la estatura político-estratégica del Uruguay,
considerándose, entre otros factores, su dimensión geográfica, su
capacidad económica y su población.
La estructura y gestión de la Defensa Militar, se inspirará en el
criterio de eficiencia conjunta, que guiará el proceso de
modernización dinámico y permanente de las [Link]., para su continua
adaptación al contexto estratégico.
Implicará la ejecución de acciones estratégicas orientadas al
fortalecimiento de la presencia militar terrestre y la colaboración,
dentro de los marcos de actuación dados por la Ley de Defensa
Nacional, en el desarrollo socio-económico.
En el Atlántico Sur, es necesario que el País disponga de medios
con capacidad de ejercer la vigilancia y control de las aguas
jurisdiccionales uruguayas, así como mantener la seguridad de las
líneas de comunicaciones marítimas, sin dejar de considerar los
espacios Fluviales y lacustres.
También se requiere disponer de medios y capacidad de ejercer la
vigilancia y el control de su espacio aéreo, así como mantener la
seguridad de las líneas de navegación aéreas.
En estos tres espacios, se debe fortalecer la cooperación con los
países vecinos para Ja defensa de las riquezas naturales y del medio
ambiente, entre otros.
En el marco de reafirmar su compromiso con la defensa de la paz y
con la cooperación entre los pueblos, Uruguay participa en acciones
humanitarias y en misiones de paz en función de lo dispuesto por la
Ley de Defensa Nacional.
Los contenidos de esta Política Militar de Defensa, están
desarrollados de forma concordante con la Política Exterior del Estado
y serán objeto de revisión periódica.
La Defensa Militar del país se edifica sobre nueve pilares civiles
y militares que le dan sostén y estructura, estos son:
a. La finalidad principal de mantener y lograr la paz.
b. La abstención de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza,
contra
la integridad territorial o la independencia política.
c. La clara determinación nacional de actuar en legítima defensa si el
país es agredido militarmente.
d. La acción diplomática y el prestigio internacional de Uruguay.
e. Los acuerdos internacionales y regionales concretados en materia de
Defensa.
f. La población movilizada como componente del Ejército Nacional (EN),
la
Armada Nacional (AN), la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU) y la Defensa
Pasiva.
g. La acción conjunta de las fuerzas organizadas disponibles.
h. La acción conjunta de militares y civiles.
i. El despliegue en todo el país
3. Síntesis introductoria al documento
Considerando dichos pilares, la presente Política Militar de
Defensa ha sido diseñada en cumplimiento con lo dispuesto por el
artículo 5° de la Ley 18.650 del 19 de febrero de 2010 (Ley de Defensa
Nacional), estableciendo la doctrina del empleo de los medios
militares que aseguren la integridad territorial del país y el libre
ejercicio de los derechos de jurisdicción y de soberanía en los
espacios terrestre, marítimo y aéreo del Estado uruguayo.
Si bien determina la adecuada y eficaz preparación para enfrentar
una agresión militar externa, su principal objetivo es preservar la
paz de la República y de sus habitantes.
Asimismo y en cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 4 de la
referida Ley, solamente una eventual agresión militar externa es la
que determinará el recurso del uso de la fuerza, en ejercicio del
derecho de legítima defensa; sin perjuicio de los medios disuasorios y
preventivos que se consideren necesarios para evitarla, los cuales
integran el sistema militar defensivo nacional. Dadas las
características de los conflictos actuales, las [Link]. deberán estar
preparadas para el empleo de la fuerza en situaciones de crisis, para
enfrentar una posible situación de agresión armada externa de actores
tanto estatales como no estatales.
La Política Militar de Defensa responde además, a la Política de
Defensa Nacional aprobada por Decreto del Poder Ejecutivo N° 105/014
de 29 de abril de 2014, la cual fijó las grandes líneas de acción que
constituyen las previsiones tanto para proteger los intereses y los
objetivos del Estado Uruguayo, como para prevenir o eventualmente
mitigar riesgos y amenazas, disminuir vulnerabilidades o anularlas.
En tal sentido, dicha Política de Defensa Nacional establece en su
texto lineamientos específicos para que la Política Militar de Defensa
determine los medios disuasorios y preventivos adecuados para
disminuir o evitar dichos riesgos y amenazas, en lo que al ámbito
militar corresponda, procurando establecer un diseño de fuerzas
adecuado para el país, basado en una planificación por capacidades.
También dentro de esta Política se ingresará al ámbito específico
de las [Link]., destacando, como será desarrollado en el texto del
documento, que dentro de sus características debe estar presente la
adaptabilidad por lo menos para tres funciones básicas que están
especificadas en la norma mencionada, e "inextenso" dentro de varios
principios y lineamientos de la Política de Defensa Nacional: en
primer lugar y como función primordial, lo previsto en el artículo 17
de la Ley 18.650: "Las Fuerzas Armadas, institución militar de la
defensa, son responsables de la ejecución de las actividades militares
de la Defensa Nacional". Deben ser equipadas, instruidas, organizadas
y entrenadas para ejecutar los actos militares que imponga la Defensa
Nacional. Este es su cometido fundamental (según artículos 18, 20 y 23
de la Ley referida), lo que significa, que los demás son los
secundarios.
Dentro de los cometidos secundarios y bajo estrictas condiciones
establecidas en el artículo 20 de la mencionada norma, así como en el
artículo 135 de la Ley 18.172 y artículo 95 del Decreto 215/010, se
dispone la colaboración en actividades que por su especialidad,
relevancia social o conveniencia pública puedan prestar a la sociedad.
Dichos servicios serán provistos en apoyo a los organismos que lo
soliciten de acuerdo a la normativa vigente, bajo la conducción del
organismo que determine el Poder Ejecutivo sin perjuicio de la
competencia originaria en la materia.
Dichas condiciones deben ser evaluadas por el Poder Ejecutivo según
lo prevén las normas mencionadas y dentro de tales actividades
ingresan servicios de una importancia fundamental para el país; como
colaborar con el desarrollo de los lineamientos estratégicos previstos
en la Política de Defensa Nacional en lo relativo a apoyos de diversa
índole social, educación, desarrollo tecnológico, colaboración a la
seguridad pública dentro de un marco específico, emergencias
nacionales, infraestructuras vitales y estratégicas del país, recursos
naturales, entre otros.
Y mencionar en tercer lugar, en carácter de función no esencial
para las [Link]., pero fundamental en el impulso que el Ministerio de
Defensa presta -desde sus aspectos políticos- a la Política Exterior
del país, es la participación en las misiones en el exterior y en
especial, en las Operaciones de Mantenimiento de la Paz (OMP)
dispuestas por la Organización de Naciones Unidas. Esta dimensión de
la Política Exterior, desarrollada como política exterior de Estado,
es planificada y conducida en un marco de diálogo y coordinación
institucional entre el Ministerio de Relaciones Exteriores y el
Ministerio de Defensa Nacional.
Esta participación del país en las OMP's requiere de un gran
esfuerzo en el despliegue, pero también en la formación de los
efectivos que abarca variados aspectos, desde lo estrictamente militar
con especial énfasis en la situación de conflicto en el terreno, hasta
las normas internacionales que abarcan las correspondientes a la
Organización de Naciones Unidas, como las del Derecho Internacional
Humanitario y del Derecho Internacional de los Derechos Humanos.
Dicha actividad, si bien no está enmarcada dentro de la Política
Militar de Defensa sino dentro de la Política de Defensa Nacional en
lo relativo a la Política Exterior, tiene su regulación respecto a sus
fines y características en los artículos 21 y 22 de la Ley de Defensa
Nacional N° 18.650, así como está destacado también en la Política de
Defensa Nacional: "... La proyección de nuestro país en el ámbito
internacional se manifiesta principalmente, a través de la acción
diplomática y por la política de participación en misiones de paz de
ONU, como compromiso con la seguridad colectiva establecida en la
Carta de Naciones Unidas...".
En este sentido, la articulación de los contactos políticos y
diplomáticos sobre operaciones de paz en el ámbito de los órganos de
Naciones Unidas, así como con los diversos Estados y actores
internacionales intervinientes, implica una activa participación de
los servicios especializados del Ministerio de Relaciones Exteriores,
principalmente a través de la Misión Permanente del Uruguay ante la
Organización de las Naciones Unidas y de otras Embajadas de la
República, junto con el apoyo técnico-militar de las respectivas
Agregadurías de Defensa.
Lo hasta aquí expuesto y lo que emanará a continuación en este
documento, determina que la presente Política Militar de Defensa no
corresponde exclusivamente a un ámbito de decisión militar, pues como
indica claramente la Política de Defensa Nacional, haciendo directa
alusión a los preceptos de la Ley 18.650, "La legislación Nacional ha
consolidado los principios de conducción, gobernabilidad, liderazgo
civil y control democrático de las Fuerzas Armadas, generando un
sistema institucional con jerarquías de decisión política y acción
operativa, tendiente a la acción conjunta de sus componentes, dotada
de un presupuesto que debe corresponder a las funciones y misiones
previstas en sus marcos legales e institucionales, bajo la
responsabilidad del Ministerio de Defensa Nacional".
Los recursos públicos asignados a la Política Militar de Defensa
están, como sucede en general para las distintas políticas públicas,
condicionadas por las posibilidades económicas, y en particular
fiscales del Estado al acuerdo a lo dispuesto por el Poder Ejecutivo y
Poder Legislativo.
De acuerdo con ello e invocando disposiciones contenidas en los
artículos 14, 15 y 16 de la Ley de Defensa Nacional N° 18.650, así
como el Decreto del Poder Ejecutivo N° 215/010, las cuales establecen
áreas de decisión y competencias a las autoridades civiles, se
menciona que todas las actividades que en el presente documento se
señalan como responsabilidad de las [Link]., se desarrollan de acuerdo
con lo que dispone el Mando político competente, según las
atribuciones otorgadas por las normas mencionadas, complementarias y
concordantes.
El compromiso con los valores, el Estado de Derecho y la práctica
democrática, el reconocido apego y promoción del Derecho Internacional
así como el compromiso con la cooperación internacional, son elementos
constitutivos de la República Oriental del Uruguay y contribuyen a su
reputación. En ejercicio de su soberanía, el país integra y participa
activamente en un amplio y variado conjunto de instituciones
internacionales y espacios de cooperación. Derivan de esa
participación un conjunto de principios, prácticas y reglas -derechos
y obligaciones- que proveen un marco normativo para la gestión y
resolución de eventuales conflictos.
II. DEFENSA MILITAR Y POLÍTICA EXTERIOR DEL ESTADO
La interacción de los actores en la escena internacional, está
orientada -en una primera instancia- a la preservación de sus
intereses y al logro de sus objetivos. Pero ello también propicia la
integración de organismos internacionales o la suscripción de acuerdos
bilaterales en afán de cooperación y objetivos comunes a los Estados.
No obstante, pueden darse eventualmente circunstancias que originen
una situación de conflicto. Como consecuencia de la interacción en
dicho conflicto, los actores cooperan o compiten con sus pares, según
exista coincidencia o discrepancia en materia de intereses.
La existencia de [Link]. se debe a la necesidad de que el Estado
cuente con un instrumento para ser utilizado en respaldo y protección
a sus legítimos intereses. Estos intereses, se materializan en
objetivos nacionales cuya consecución permita el beneficio de la
sociedad.
Una de las acciones que el Estado materializa -entre muchas otras-
para contribuir al logro de los objetivos nacionales es la Defensa
Nacional. No en vano la Ley 18.650 define que las actividades
inherentes a la defensa contribuyen a un objetivo ulterior que es
"...generar las condiciones para el bienestar social presente y futuro
de la población." Es debido a la interacción de los objetivos
nacionales con los intereses de otros actores en la escena
internacional, que la Defensa Nacional y, por ende, la Defensa
Militar, según fue plasmado en la legislación nacional, está
indisolublemente ligada a la Política Exterior del Estado.
El Uruguay se caracteriza por promover el firme apego a las normas
del Derecho Internacional y al Estado de Derecho, a la defensa de los
Derechos Humanos, a la cooperación entre Estados y a la paz y
seguridad internacionales.
En consecuencia, el desarrollo de la Política de Defensa Nacional
requiere de una activa diplomacia orientada a promover la paz. Es más,
como ha sido explícitamente reconocido en dicho documento: "...El
estricto cumplimiento de los principios generales del Derecho
Internacional, tales como la libre determinación de los pueblos, la
solución pacífica de controversias y la no intervención en los asuntos
internos de los Estados como lineamientos de la Política Exterior del
Estado, definen claramente su posicionamiento defensivo (...). La
Democracia y el respeto a los Derechos Humanos se constituyen en los
ejes rectores del desarrollo cotidiano de la Política Exterior (...).
El Uruguay está integrado a la Comunidad Internacional a través de
organizaciones internacionales como la ONU, la OEA y UNASUR, ante las
cuales se asumieron responsabilidades vinculadas con la Seguridad y la
Defensa. (...) Los contenidos de la Política Militar de Defensa,
deberán estar en concordancia con la Política Exterior del Estado...".
La paz es un estado social o personal, en el cual se manifiesta
equilibrio y estabilidad; definida en sentido negativo, es la ausencia
de inquietud, violencia o guerra. Es menester tener en cuenta que paz
no significa ausencia de conflicto. En el Derecho Internacional, el
estado de paz es aquel en el que los conflictos internacionales se
resuelven de forma no violenta. En otras palabras, los Estados manejan
eventuales situaciones de conflicto mediante medios pacíficos, como
por ejemplo la conciliación, la negociación y demás previstos en la
Carta de la Organización de Naciones Unidas. Se coopera y se busca el
entendimiento aún en la discrepancia, privilegiando la paz.
Sin embargo, la evolución de un conflicto podría derivar en una
crisis. Para el Uruguay, el tratamiento de la crisis deberá siempre
priorizar la diplomacia y los medios conciliatorios, tentando por
todas las vías legítimas de evitar la guerra.
III. ORIENTACIÓN DE LA POLÍTICA MILITAR DE DEFENSA
El artículo 4 de la Ley Marco de Defensa Nacional establece que
Uruguay se reserva el recurso del uso de la fuerza en carácter de
legítima defensa para los casos de agresión militar, según lo consagra
la Carta de Naciones Unidas. Asimismo agrega que podrá ejercer todos
los medios disuasorios y preventivos que resulten adecuados. Por
tanto, en materia de Defensa Nacional, se aprecia que el instrumento
militar, es decir las [Link]., podrán ser utilizadas para repeler una
agresión militar, así como para desarrollar acciones preventivas y
disuasivas.
Teniendo en cuenta las pautas enunciadas precedentemente, Uruguay
adopta una postura estratégica defensiva. A este objetivo coadyuvan la
diplomacia preventiva y la disuasión, entendiéndose por tal, a la
percepción que tiene el oponente de que el costo potencial de mantener
una determinada línea de acción, sobrepasa los beneficios que espera
obtener. Es decir, que el costo político y militar le resulte
inaceptable.
Para que la disuasión sea efectiva, debe reunir tres requisitos:
capacidad (poder real de causar un daño), comunicación (mostrar
capacidades a través de mensajes claros) y credibilidad (resolución
para usar la capacidad). Esto implica que habrá disuasión si se logra
trasmitir la voluntad, tanto política como militar, de emplear las
fuerzas propias si fuese necesario y de que las mismas están en
capacidad de infligir un daño sustancial al oponente.
Por tanto la disuasión es un instrumento para preservar la paz, o
sea, fortalece la resolución de las diferencias con los potenciales
adversarios en forma no violenta.
En tal sentido, el artículo 5 de la Ley mencionada estipula que la
Política Militar de Defensa "...establecerá la doctrina del empleo de
los medios militares que aseguren la integridad territorial del país y
e/ libre ejercicio de los derechos de jurisdicción y soberanía en los
espacios terrestre, marítimo y aéreo del Estado uruguayo. Asimismo,
determinará la adecuada y eficaz preparación para enfrentar una
agresión militar externa."
Por otra parte, el artículo 17 de la referida Ley Marco de Defensa
Nacional le asigna a las [Link]. la ejecución de las actividades
militares de la Defensa Nacional. Y más adelante, el artículo 18°
establece que el cometido fundamental es "...la defensa de la
soberanía, la independencia e integridad territorial, la salvaguarda
de los recursos estratégicos del país que determine el Poder Ejecutivo
y contribuir a preservar la paz en el marco de la Constitución y las
leyes."
En base a lo anterior, la Política de Defensa Nacional ha
determinado los siguientes "Objetivos Permanentes" de la Defensa
Nacional:
* Garantizar la Soberanía, la Independencia y la Paz de la República,
su
Constitución y sus Leyes.
* Garantizar la Integridad Territorial.
* Proteger la vida e integridad de sus habitantes y su identidad
cultural.
* Respaldar el Sistema de Gobierno Republicano-Democrático y el
Estado
de Derecho, así como el desarrollo económico y social del país.
Asimismo ha definido los siguientes "Objetivos Estratégicos de la
Defensa Nacional":
* Contribuir a mantener la paz, la seguridad internacional, la
solidaridad y el respeto a la vida humana.
* Profundizar las relaciones de cooperación y confianza mutua con los
demás países de la región.
* Fortalecer la infraestructura educativa y social del país para
asegurar las capacidades de la niñez, brindando oportunidades para
su
desarrollo.
* Fortalecer el desarrollo del conocimiento y la investigación
científica en el país y la adquisición de tecnología.
* Proteger los recursos naturales estratégicos renovables y no
renovables.
* Contribuir a la protección del ambiente.
* Mantener y promover una mayor presencia del Estado Uruguayo en el
Continente Antártico.
* Fortalecer la presencia del Estado en los espacios terrestres,
marítimos y aéreos de interés nacional, así como en las
organizaciones
internacionales que regulan los mismos.
La Política Militar de Defensa concibe el empleo de las [Link]. en
los ámbitos para los cuales resultan "operacionales". En otras
palabras, en aquellas operaciones adecuadas y factibles de acuerdo a
sus competencias.
En base a lo estipulado en la Ley Marco de Defensa Nacional y a los
Objetivos de la Defensa Nacional de carácter permanente y estratégico
definidos por la Política de Defensa Nacional, se aprecia que la
ejecución de determinadas tareas por parte de las [Link]. hace posible
el logro de más de un objetivo a la vez. Por tanto el instrumento
militar podrá ser utilizado en los siguientes casos:
* Repeler, en carácter de legítima defensa, una agresión militar
externa
(implica defender la soberanía, la independencia, la integridad
territorial, los habitantes, su identidad cultural y la paz).
* Asegurar el libre ejercicio de la jurisdicción en los espacios
terrestre, marítimo y aéreo (implica defender la soberanía, la
independencia y la integridad territorial).
* Salvaguardar los recursos estratégicos que determine el Poder
Ejecutivo.
* Contribuir a respaldar el Sistema de Gobierno Republicano-
Democrático
y el Estado de Derecho.
* Contribuir a proteger la vida de los habitantes.
* Contribuir al desarrollo económico y social.
* Contribuir a proteger el ambiente.
* Contribuir al desarrollo del conocimiento y la investigación
científica y la identidad cultural.
* Mantener la presencia del Estado en la Antártida.
* Contribuir al fomento de la confianza mutua en la región.
* Contribuir a mantener la paz y la seguridad internacional.
Todas estas acciones contribuyen además al logro del objetivo
ulterior de la Defensa Nacional, según el artículo 1 de la referida
Ley marco, que es "...generar las condiciones para el bienestar social
presente y futuro de la población.".
Salvaguardar dichas acciones en el marco de la institucionalidad
que contempla los derechos y obligaciones de los actores cualquiera
sea su naturaleza jurídica o nacionalidad.
En concordancia con los "Objetivos Permanentes y Estratégicos de la
Defensa Nacional" se establecen los siguientes Objetivos de la Defensa
Militar:
* Desarrollar las capacidades militares con potencial disuasivo
defensivo, a fin de asegurar la soberanía, la independencia y la
integridad del territorio nacional en sus tres dimensiones, así
como
la protección de la vida e integridad de sus habitantes.
* Ejecutar las acciones militares de la Defensa Nacional en caso de
materializarse la agresión militar externa, para repeler la misma.
* Realizar las acciones militares de la Defensa Nacional a fin de
asegurar el libre ejercicio de la jurisdicción estatal en los
espacios
terrestres, marítimos y aéreos de la República Oriental del
Uruguay.
* Ejecutar los controles o cierres de frontera que dispongan las
autoridades competentes, ante la aparición de pandemias;
contribuyendo
a generar las condiciones de bienestar social para la población.
* De manera coordinada con las Fuerzas Policiales, con carácter de
excepción, previa disposición del Poder Ejecutivo y de acuerdo a la
Constitución de la República y la normativa vigente, podrán
desarrollar acciones militares a fin de asegurar las fronteras en
apoyo a los organismos del Estado que lo requieran frente a las
amenazas que así lo justifiquen. En este sentido, el Artículo 168
Numeral 2 de la Constitución de la República, establece que al
Presidente de la República, actuando con el Ministro o Ministros
respectivos, o con el Consejo de Ministros, corresponde el mando
superior de todas las Fuerzas Armadas.
* Emplear medios militares para proteger la bioseguridad, los
recursos
naturales estratégicos renovables, no renovables y las
infraestructuras críticas, a fin de asegurar las condiciones de
seguridad necesarias para el desarrollo económico y social del
país,
contemplando la seguridad jurídica de los actores económicos.
* Ejecutar acciones militares en el territorio nacional en apoyo a
los
organismos competentes, que contribuyan a prevenir y controlar
eventuales daños al medio ambiente.
* Efectuar aportes en materia de sistema de protección de datos, a
fin
de procurar su fortalecimiento y siguiendo las disposiciones del
Decreto N° 36/015 de 27 de enero de 2015; así como disuadir o
neutralizar espionajes o ataques cibernéticos.
* Ejercer el control de armas a efectos de contribuir al
mantenimiento
de la paz, la preservación de la vida y el bienestar de la
población;
además de mantener un registro actualizado para casos de
movilización
parcial o total.
* Realizar acciones militares de defensa y protección civil en apoyo
a
otros organismos del Estado, a fin de contribuir a preservar la
vida e
integridad de los habitantes de la República frente a la
materialización de contingencias que así lo ameriten.
* Emplear medios militares en el continente Antártico a fin de
asegurar
los intereses nacionales en ese espacio geográfico, adecuando las
acciones a la normativa vigente.
* Desarrollar y emplear medios militares en conjunto y coordinación
con
los Ministerios del Interior, de Relaciones Exteriores y de
Economía y
Finanzas a fin de apoyar la prevención, disuasión y/o combate al
Terrorismo.
Los planes en dicha materia deberán ser rigurosamente
protocolizados.
* Participar de acuerdo con los términos de la Ley N° 18.650, de
intercambios militares, acciones y ejercicios combinados con los
demás
países de la región y con aquellos que la Política Exterior del
Estado
Uruguayo considere de interés, a fin de establecer relaciones de
cooperación y confianza mutua.
* Emplear medios militares en apoyo a la Política Exterior del Estado
de
acuerdo con lo establecido en la Política de Defensa Nacional y sin
que ello implique detrimento del cumplimiento de la misión
fundamental
de las [Link]., a fin de contribuir a mantener la paz y seguridad
internacionales.
* Emplear cuando sea dispuesto por el Poder Ejecutivo, medios
militares
para la ejecución de tareas que por su especialidad, relevancia
social
o conveniencia pública contribuyan al desarrollo económico y social
del Estado Uruguayo, sin detrimento del cumplimiento de la misión
fundamental de las [Link].
* Desarrollar el sistema de enseñanza militar integrado al sistema
educativo nacional de acuerdo a las normas vigentes, a fin de
aportar
a la capacitación a los recursos humanos necesarios para la
ejecución
de las tareas atinentes a la Defensa Nacional, contribuyendo a
fomentar la cultura de Defensa Nacional en la sociedad uruguaya.
* Emplear la infraestructura, medios y conocimientos desarrollados
por
el sistema de enseñanza militar, a fin de contribuir al
fortalecimiento de la infraestructura educativa del país y el
desarrollo del conocimiento en áreas que puedan ser de utilidad
para
el conjunto de la ciudadanía.
* Custodiar el patrimonio histórico y cultural que le sea asignado
por
parte del Estado uruguayo, a fin de contribuir al mantenimiento de
la
identidad cultural de sus habitantes.
* Desarrollar un proceso de planificación de capacidades militares
para
el diseño de las [Link]. necesarias, a fin de adaptarlas y/o
modernizarlas tendiente a cumplir con los objetivos estratégicos
mencionados en este documento.
* Reordenar y readecuar el despliegue territorial de acuerdo a las
disposiciones emanadas de esta Política.
IV. LINEAMIENTOS DEL EMPLEO DEL INSTRUMENTO MILITAR.
1. Repeler, en carácter de Legítima Defensa, una agresión militar
externa
Implica defender la soberanía, la independencia, la integridad
territorial, los habitantes, su identidad cultural y la paz.
El derecho inmanente a la legítima defensa está limitado claramente
a una respuesta a un ataque armado, con el único fin de neutralizarlo.
En 1974 la Asamblea General de la ONU, mediante su Resolución 3314,
logró el siguiente acuerdo sobre una definición:
"La agresión es el uso de la fuerza armada por un Estado contra la
soberanía, la integridad territorial o la independencia política de
otro Estado, o en cualquier otra forma incompatible con la Carta de
las Naciones Unidos."
A su vez, por Ley N° 19.102 de 30 de junio de 2013, el Estado
uruguayo aprobó las modificaciones y ampliaciones que se hicieron al
Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional, por el cual se
inserta en el texto el artículo 8 bis que define el "Crimen de
agresión" de la siguiente manera:
"1. "A los efectos del presente Estatuto, una persona comete un
"crimen de agresión" cuando, estando en condiciones de controlar o
dirigir efectivamente lo acción política o militar de un Estado, dicha
persona planifica, prepara, inicia o realiza un acto de agresión que
por sus características, gravedad y escala constituya una violación
manifiesta de la Carta de las Naciones Unidas.
"2. A los efectos del párrafo 1, por "acto de agresión" se
entenderá el uso de la fuerza armada por un Estado contra la
soberanía, la integridad territorial o la independencia política de
otro Estado, o en cualquier otra forma incompatible con la Carta de
las Naciones Unidas...".
Cualquiera de los siguientes actos, con independencia de que haya o
no una declaración de guerra, serán calificados como "acto de
agresión", según dicha norma:
* La invasión o el ataque por las fuerzas armadas de un Estado, del
territorio de otro Estado, o toda ocupación militar, aún temporal,
que
resulte de dicha invasión o ataque, o toda anexión mediante el uso
de
la fuerza, del territorio de otro Estado o de parte de él;
* El bombardeo, por las fuerzas armadas de un Estado, del territorio
de
otro Estado o el empleo de cualesquiera armas por un Estado, contra
el
territorio de otro Estado;
* El bloqueo de los puertos o de las costas de un Estado por las
fuerzas
armadas de otro Estado;
* El ataque por las fuerzas armadas de un Estado contra las fuerzas
armadas terrestres, navales o aéreas de otro Estado o contra su
flota
mercante o aérea;
* La utilización de fuerzas armadas de un Estado, que se encuentran
en
el territorio de otro Estado con el acuerdo del Estado receptor, en
violación de las condiciones establecidas en el acuerdo, o toda
prolongación de su presencia en dicho territorio después de
terminado
el acuerdo;
* La acción de un Estado que permite que su territorio, que ha puesto
a
disposición de otro Estado, sea utilizado por ese otro Estado para
perpetrar un acto de agresión contra un tercer Estado;
* El envío por un Estado, o en su nombre, de bandas armadas, grupos
irregulares o mercenarios que lleven a cabo actos de fuerza armada
contra otro Estado, de tal gravedad que sean equiparables a los
actos
antes enumerados, o su sustancial participación en dichos actos.
La legítima defensa debe ser inmediata, racional, proporcional al
ataque recibido y debe tener por único fin rechazar la agresión. La
Carta de la ONU lo acotó al caso de que se dé un ataque armado,
descartándose así la legalidad de una defensa preventiva en caso de
temor o amenaza.
Concomitantemente, la legítima defensa al repeler la agresión
pretende obtener los siguientes objetivos:
* Defender la soberanía e independencia.
* Asegurar la integridad territorial.
* Proteger la vida e integridad física de los habitantes.
* Asegurar el pleno ejercicio de los Derechos Humanos fundamentales.
Dada la hipótesis, las [Link]. llevarán a cabo operaciones
defensivas, ofensivas, especiales, en localidades y de resistencia
nacional, establecidas en la Doctrina de Empleo Conjunto elaborada por
el ESMADE.
Cabe acotar al respecto, que los conflictos armados están regidos
por las normas y los principios del Derecho internacional Humanitario,
independientemente de dónde se encuentre el teatro de operaciones, en
tierra, aire o mar. No obstante, las características especiales del
derecho internacional que tienen los espacios marítimos, sumadas a las
distintas formas de materializarse las agresiones, provocan que
existan documentos especiales que interpreten y limiten el empleo de
la fuerza en el mar. Por tal motivo además de cumplirse con lo
establecido en el Derecho Internacional Humanitario, en situaciones de
conflicto en el mar, se seguirán los lineamientos que emanen de las
demás reglas vigentes que resulten aplicables.
2. Asegurar el libre ejercicio de la jurisdicción en Espacios
Terrestre, Marítimo y Aéreo
Implica defender la soberanía, la independencia y la integridad
territorial.
Este objetivo significa que las autoridades nacionales puedan
ejercer sus legítimos poderes libres de toda interferencia. La
jurisdicción nacional se extiende en todo el territorio y de allí el
concepto de "integridad territorial". Esto es, el territorio está
compuesto por sus espacios terrestre, marítimo y aéreo, dentro de los
cuales se consideran además lo fluvial, lacustre, el subsuelo y
plataforma marina. El ejercicio de la soberanía se manifiesta, entre
otras formas, por la presencia del Estado en los espacios bajo su
jurisdicción.
Las acciones de legítima defensa ante una agresión militar, según
lo consagra la Carta de Naciones Unidas, además de constituir un acto
para garantizar la soberanía, la independencia y la integridad
territorial del Estado Uruguayo, hacen posible una vez repelida la
agresión, retomar el libre ejercicio de la jurisdicción en los
espacios nacionales.
En Uruguay, donde no ha sido necesario ese tipo de accionamiento
defensivo, el Estado ejerce plenamente su jurisdicción en las
distintas partes de su territorio; por lo que las [Link]. están y
deberán seguir estando presentes en los espacios territoriales, en
seguimiento de los lineamientos establecidos por la Política de
Defensa Nacional.
En tal sentido en dicho Decreto 105/014 se ha expuesto: "...El
ejercicio pleno de la soberanía estatal sobre los espacios terrestre,
aéreo, marítimo, fluvial y lacustre nacionales exige determinados
niveles de presencia en ellos.
El espacio terrestre no presenta mayores dificultades, sin
perjuicio de la excepcional existencia de áreas con escasa o nula
presencia de población y carencia de servicios públicos.
Los espacios aéreos, marítimos, fluviales y lacustres, admiten
mayor nivel de complejidad en relación a su vigilancia y control;
específicamente estos últimos, requieren particular atención en virtud
de la necesaria protección y adecuado aprovechamiento de los recursos
que contienen. La planificación de la Defensa Nacional se orienta
particularmente, a las áreas estratégicas más sensibles y aquellas
poseedoras de riqueza de recursos naturales estratégicos. No solo
comprende su integridad territorial y el libre ejercicio de los
derechos de jurisdicción y soberanía en los espacios terrestre,
marítimo y aéreo del Estado Uruguayo, sino también en otros espacios
de Interés Nacional, como por ejemplo la Antártida. También abarca,
aquellos espacios terrestres, aéreos y marítimos sobre los que el
Estado ha adquirido responsabilidad ante la Comunidad Internacional".
Según las normativas vigentes, el EN tiene como área de
responsabilidad el espacio terrestre, la AN el espacio marítimo, parte
del fluvial y lacustre y la FAU, el espacio aéreo supra yacente.
En el espacio terrestre se encuentran recursos estratégicos
renovables y no renovables a ser protegidos y la mayor parte de las
infraestructuras críticas; siendo éstas las que aseguran el
funcionamiento de los servicios básicos y sostienen los sistemas de
producción del país.
A su vez, la AN es la manifestación visible del Poder Estatal como
Autoridad Marítima y es responsable de verificar el cumplimiento de
Acuerdos y Tratados Internacionales aprobados por el país en materia
marítima.
Es el organismo responsable de la vigilancia operativa de la
aplicación de los Convenios Internacionales relacionados con la
navegación, la titulación de gente de mar, la cartografía náutica, la
seguridad y protección marítima, la prevención de la contaminación y
la salvaguarda de la vida humana en el mar. Asimismo, desempeña
funciones en el ejercicio de las obligaciones del país como Estado
Ribereño, Estado de Abanderamiento y Estado Rector del Puerto, para el
registro y control de las condiciones de seguridad de los buques y sus
dotaciones.
La AN en cumplimiento de su Misión, ejerce también actividades de
seguridad pública en su jurisdicción, actuando como Policía Marítima y
auxiliar de la Justicia, además de las tareas que se le puedan
encomendar de acuerdo al art. 20 de la Ley 18.650
Por otra parte, la FAU es la manifestación visible del Poder
Estatal como Autoridad Aeronáutica y Aeroespacial, siendo por tanto la
responsable de verificar el cumplimiento del conjunto de Acuerdos y
Tratados Internacionales suscritos por el país en materia aeronáutica,
así como ejercer el control del tránsito aéreo nacional. Es el
organismo responsable de la vigilancia operativa de la aplicación de
los Convenios Internacionales relacionados con la Aeronavegación, la
certificación de competencias y licencias aeronáuticas del personal y
la seguridad aérea; así como el administrador y controlador del
potencial aeroespacial, estando éste constituido por todos los
organismos, personas y medios públicos y privados vinculados a la
actividad aeroespacial.
Asimismo, de acuerdo a las leyes vigentes, la FAU ejerce las
funciones de policía en el espacio bajo su jurisdicción, manteniendo
el orden público y actuando como auxiliar de la justicia cuando
corresponda.
El EN, además de su presencia en el espacio terrestre, es quien
ejerce en nombre del Estado, la autoridad en materia de contralor de
explosivos, armamento y munición. Tal autoridad se extiende tanto al
ámbito de las [Link]., como al policial, coleccionistas, personas
físicas y jurídicas. En tal sentido, propone y ejecuta las normas
nacionales inherentes a la fabricación, almacenamiento,
comercialización, utilización y tenencia de armamento y munición, a la
vez que ejerce el monopolio estatal de la producción de explosivos.
Esta Fuerza representa además, la autoridad nacional en materia de
cartografía básica terrestre.
La presencia y control que las [Link]. ejercen en los distintos
espacios territoriales, colabora para que el Estado y sus distintos
organismos, desarrollen sus tareas en materias de su competencia,
libres de posibles interferencias.
En tal sentido se mencionan las siguientes acciones que tienden a
asegurar el ejercicio de la jurisdicción en los espacios terrestre,
marítimo y aéreo:
* Presencia militar en el espacio terrestre.
* Control de fronteras y límites.
* Vigilancia y control de las aguas jurisdiccionales.
* Seguridad de las líneas de comunicaciones terrestres, marítimas e
instalaciones portuarias.
* Seguridad de los espacios fluviales y lacustres.
* Vigilancia y control del espacio aéreo.
* Seguridad de las líneas de navegación aérea y de la infraestructura
aeronáutica.
* Protección de infraestructuras críticas.
Por consiguiente, es de vital importancia el desarrollo de las
capacidades conjuntas; lo cual determina una mayor eficiencia en el
monitoreo del territorio, el espacio aéreo y las aguas
jurisdiccionales.
Asegurar el libre ejercicio de la jurisdicción en los espacios
terrestre, marítimo y aéreo contribuye además a la salvaguarda de los
recursos estratégicos, como se desarrolla a continuación.
3. Salvaguardar los recursos estratégicos que determine el Poder
Ejecutivo
La Ley N° 18.650, Marco de Defensa Nacional, establece en su
Artículo 1: "La Defensa Nacional comprende el conjunto de actividades
civiles y militares dirigidas a preservar la soberanía y la
independencia de nuestro país, a conservar la integridad del
territorio y de sus recursos estratégicos, así como la paz de la
República, en el marco de la Constitución y las leyes; contribuyendo a
generar las condiciones para el bienestar social, presente y futuro de
la población.".
Asimismo, dicha norma en su artículo 18 estipula sobre las [Link].,
que "...Su cometido fundamental es la defensa de la soberanía, lo
independencia e integridad territorial, la salvaguarda de los recursos
estratégicos del país que determine el Poder Ejecutivo y contribuir a
preservar la paz de la República en el marco de la Constitución y las
leyes."
Desde el punto de vista militar, los términos preservar, defender y
salvaguardar implican la planificación de acciones cuya enfoque
primario esté en la prevención de eventuales interferencias a la
soberanía e independencia nacional; pero su finalidad última significa
medidas de protección de la población dentro del territorio,
ampliándose también el campo de acción a los recursos estratégicos.
De acuerdo con ello cabe determinar cuáles son esos recursos
estratégicos a proteger. Para ello, es menester apreciar en primer
término, que se entiende por tales. Los recursos estratégicos son
aquellos que la comunidad internacional y las sociedades en particular
necesitan tanto para su supervivencia, como para mantener o
incrementar el nivel de desarrollo y tecnología alcanzados.
Si bien la amplitud del concepto determina que pueda abarcar muchas
situaciones, en la Política de Defensa Nacional (Decreto N° 105/014)
han sido caracterizados como recursos energéticos, minerales,
alimenticios, agua potable o biodiversidad.
Asimismo, dentro de los lineamientos estratégicos expuestos en
dicha Política, está establecido tanto su aprovechamiento sustentable,
como el cuidado medioambiental, sin dejar de considerar la obligación
de "proteger las infraestructuras vitales y estratégicas para el país,
de las cuales de pendan la provisión de los servicios y recursos
esenciales, como ser energía, agua, transporte y comunicaciones.".
Teniendo en cuenta todo lo anterior, la posesión o no de un
recurso, en la medida que el mismo sea necesario o imprescindible para
la supervivencia de una población, para mantener o incrementar su
nivel de desarrollo, otorga cierto grado de poder, que puede
condicionar acciones o circunstancias.
Aparece entonces como un objetivo, asegurar el acceso a los
recursos estratégicos, en un escenario global caracterizado por la
escasez de recursos, crecimiento demográfico y degradación ambiental.
La protección de los recursos estratégicos es de las acciones más
tangibles que contribuyen, tal como determina la ley Marco de Defensa
Nacional a "generar las condiciones para el bienestar social, presente
y futuro de la población.".
Los referidos recursos son concebidos como un "sistema"; es decir,
con los aspectos asociados que los tornan estratégicos y sus entornos
operativos. En el caso de recursos naturales, el sistema se compone
del recurso en sí mismo, más los medios de extracción que lo hacen
explotable, las vías de comunicación que lo hacen transportable, las
industrias asociadas que lo hacen utilizable, los puertos que lo
tornan comercializable, los medios de transporte que lo hacen llegar a
los usuarios, el personal capacitado que hace posible toda la cadena
de eventos anterior, entre otros.
Vistos todos los elementos que componen el sistema, las [Link].
deben estar preparadas para actuar en las tareas de protección para
las que sean convocadas, según las disposiciones legales y para
prestar colaboración a otros organismos del Estado de acuerdo con las
competencias inherentes a cada institución.
Asimismo, en materia de recursos estratégicos, hay que considerar
las áreas fuera de fronteras en las cuales el Estado mantiene
intereses de acuerdo a los convenios internacionales suscritos en la
materia. Es el caso del Atlántico Sur como Zona de Paz y Cooperación -
con su correlato en cuanto a la existencia de recursos naturales
renovables y no renovables- así como también la proyección a la
Antártida -con similares consideraciones-.
La determinación de eventuales "amenazas" y "riesgos" sobre los
potenciales "recursos estratégicos" así como las eventuales acciones
que de ello resulten, además, deben ser plenamente consistentes con
que Uruguay es una economía abierta, plenamente integrada a la región
y al mundo. En ese sentido, la seguridad, fluidez e intensidad de las
relaciones económicas y financieras con actores públicos y privados,
nacionales o extranjeros, son esenciales para su desarrollo económico
y social.
4. Contribuir a respaldar el Sistema de Gobierno Republicano-
Democrático y el Estado de Derecho.
Las [Link]. están conformadas para que, bajo las órdenes del Mando
Superior, contribuyan a asegurar la soberanía e integridad
territorial, la independencia, el bienestar de los habitantes, el
Estado de Derecho y el sistema de gobierno democrático-republicano-
representativo, que emerge de la Constitución de la República, la
identidad cultural y la paz.
En tal sentido la Constitución de la República en su artículo 168
establece que: "Al Presidente de la República, actuando con el
Ministro o Ministros respectivos, o con el Consejo de Ministros
corresponde:
1°) La conservación del orden y tranquilidad en lo interior, y la
seguridad en lo exterior.
2°) El mando superior de todas las Fuerzas Armadas...".
A su vez, la Ley N° 18.650 en su literal D) del artículo 16,
enmarcado dentro de las "áreas básicas de competencia" del Ministerio
de Defensa Nacional, dispone: "Armada Nacional, Ejército Nacional y
Fuerza Aérea Uruguaya: ejecutarán las tareas necesarias para cumplir
los cometidos asignados atinentes a la defensa, en el marco de la
Constitución de la República y las leyes, de conformidad con la
política de Defensa Nacional".
Siguiendo tales normas mencionadas, a las que se agregan el
artículo 174 de la Constitución de la República y el artículo 20 de la
Ley N° 18.650, las [Link]. como instrumento de protección a los
intereses nacionales, pueden también ser llamadas ante circunstancias
de excepción a contribuir con las autoridades competentes en
actividades relativas a la seguridad pública - como es el ejemplo de
las guardias en establecimientos penitenciarios- de acuerdo con la
regulación que se emita al respecto; la que deberá establecer el marco
de actuación, las responsabilidades y demás condiciones concernientes
al cumplimiento del servicio.
Asimismo la AN en ejercicio de sus funciones como policía marítima
y la FAU en ejercicio de sus funciones como policía aérea, dentro de
sus respectivos espacios jurisdiccionales, aseguran el orden y
tranquilidad pública. Tales tareas conllevan el ejercicio de la
prevención, la investigación y represión de los delitos, faltas e
infracciones determinadas por el ordenamiento jurídico, actuando como
auxiliar de la Justicia, apoyando en su carácter de Fuerza Pública al
resto de los organismos del Estado para el cumplimiento de sus
funciones específicas.
5. Contribuir a proteger la vida de los habitantes.
a. Protección de la vida: A este primer objetivo contribuyen las
actividades de "defensa y protección civil", con el ejercicio de la
policía marítima y área. También con actividades de registro y
control
de armas a nivel nacional; y con aquellas medidas de actuación ante
una eventual situación de carácter terrorista, dentro de su
competencia y de acuerdo a lo establecido en la Constitución de la
República y el resto de la normativa vigente.
Con respecto a las actividades de registro y control de armas, la
misma se realizará coordinadamente entre el Ministerio del Interior
y el Ministerio de Defensa Nacional, de acuerdo con los alcances y las
competencias establecidas en la Ley N° 19.247 de 15 de agosto de
2014 sobre "Tenencia, porte, comercialización y tráfico de armas de
fuego, municiones, explosivos y otros materiales relacionados".
Las circunstancias mencionadas en primer término, incluyen el apoyo
en actividades de "Defensa Civil" para situaciones de conflicto armado
y de "Protección Civil" para situaciones de catástrofes o desastres
naturales. El propósito de ambas es contrarrestar los efectos
negativos de tales eventualidades y lograr el pronto restablecimiento
de las condiciones normales de vida de los habitantes.
Cabe destacar, que de acuerdo a lo establecido en el Decreto N°
506/994, el Servicio Nacional de Búsqueda y Salvamento tiene por
misión organizar y coordinar todos los medios disponibles en la órbita
del MDN y otros que se le afecten, para salvar vidas humanas o bienes
involucrados en todo peligro, desastre o siniestro, ocurridos dentro
de las áreas de responsabilidad del Estado. Dicha misión es sin
perjuicio de las competencias y funciones asignadas a la AN en la
búsqueda y rescate en el mar y a la FAU en la búsqueda y rescate
aeronáutico.
Si la magnitud de la emergencia lo amerita y es requerido, el
Sistema Nacional de Búsqueda y Salvamento pasará a actuar en apoyo del
Sistema Nacional de Emergencias (SINAE).
La participación de las [Link]. en actividades de "protección civil"
se realiza en el marco del SINAE; para lo cual el MDN designa un
delegado dependiente del ESMADE para integrar la "Comisión Asesora
Nacional para Reducción de Riesgos y Atención de Desastres" (Art 9 Ley
18.621) y designa a su vez, delegados Titulares y Suplentes en los
Comités Departamentales de Emergencia. El ESMADE coordina con cada
Fuerza, a través de un "Plan conjunto de respuesta ante situaciones de
emergencia", los requerimientos de los "Planes de respuesta
departamentales" para cada situación de emergencia definida.
El ESMADE, a su vez, podrá delegar la autoridad para la ejecución
de las operaciones militares en un Comandante del componente militar,
designado en función de la naturaleza de la emergencia. Este
Comandante del componente militar mantendrá una dependencia operativa
del Jefe de Operaciones del ESMADE, a quien deberá canalizar los
requerimientos no previstos en los planes o protocolos y lo mantendrá
informado del desarrollo de las operaciones.
En lo referente al registro y control de armas, el EN tiene
competencia en la materia. Ello supone controlar que las armas, que a
nivel particular poseen las personas, cumplan con todos los requisitos
legales necesarios para su tenencia así como también llevar el
inventario del armamento y municiones de los Cuerpos de Policía y de
toda organización que utilice armamento. El inventario y registro de
armamento en Uruguay es imprescindible para los casos de necesidad,
movilización parcial o total y conflicto armado.
En el mismo sentido, aquellas que se encuentren en contraposición a
dichas normas son requisadas y destruidas, según el caso y conforme a
la ley. De esta forma se contribuye a la no proliferación de armas en
la sociedad, a la vez que se aporta al combate del mercado ilegal de
las mismas y su conexión con eventuales hechos criminales.
En lo referente a las actividades inherentes de policía marítima,
la AN realiza las tareas permanentes de seguridad, protección y
fiscalización marítima que previenen y dan respuestas a situaciones de
riesgo o actividades ilícitas que amenacen la vida de las personas en
el área de jurisdicción.
6. Contribuir al desarrollo económico y social
El artículo 20 de la Ley Marco de Defensa Nacional establece que
las [Link]. "En tiempos de paz y bajo la autorización expresa del
Ministro de Defensa Nacional, podrán prestar servicios o colaboración
en actividades que por su especialidad, relevancia social o
conveniencia pública le sean solicitadas y sin que ello implique
detrimento en el cumplimiento de su misión fundamental".
Considerando dicha norma, a la que se agregan el artículo 135 de la
Ley N° 18.172 y los artículos 15, 16, 17 y 95 del Decreto N° 215/010,
en cuanto establecen procedimientos a seguir para que las Fuerzas
participen en aquellas actividades que por su especialidad, relevancia
social o conveniencia pública sean solicitadas y el Mando político así
lo disponga; se produce la colaboración con proyectos que apuntalen el
desarrollo nacional y el bienestar público -con especial énfasis en
las actividades de apoyo social-, siempre dentro del marco de las
referidas normas y priorizando en todo momento a las solicitudes que
provengan de las instituciones estatales competentes.
En esa misma línea, se incluyen obras de infraestructura que puedan
considerarse de suma importancia para el desarrollo nacional o para
una comunidad en particular, así como emprendimientos de carácter
industrial que puedan valerse de las capacidades que las [Link].
disponen como atributos inherentes a su cometido fundamental, pero que
a la vez puedan ser aprovechadas en tiempos de paz. En ese sentido el
Mando podrá disponer que las [Link]. desarrollen toda otra producción
militar que contribuya al cumplimiento de los objetivos de la Defensa
Militar.
Se destacan particularmente por su impronta técnica, los
emprendimientos bajo normativa legal específica como es el caso de la
fabricación de explosivos, la producción de cartografía, la gestión
del sistema de información geográfica, la construcción y reparación
naval, la administración de diques y astilleros, el desarrollo de la
marina mercante, y los relevamientos aerofotogramétricos y el fomento
de la aviación nacional, así como la certificación y protección de
instalaciones portuarias, el balizamiento y el servicio de tráfico
marítimo. Los cuales serán coordinados con organismos públicos y
privados competentes en la materia.
7. Contribuir a proteger el ambiente
La protección del medio ambiente es otra de las acciones tangibles
que contribuyen directamente al objetivo final de la Defensa Nacional,
según se establece en el artículo 1° de la Ley 18.650: "a generar las
condiciones para el bienestar social, presente y futuro de lo
población." Lo que será en consulta y coordinación con el Ministerio
de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente.
Las [Link]. constituyen un instrumento que debe contribuir a dicha
protección, tal como se establece en los objetivos estratégicos de la
Defensa Nacional que surgen del Decreto 105/014 "Política de Defensa
Nacional" y a su vez se la menciona en dicho documento, dentro del
capítulo "Defensa Militar", en el sentido que se expresa a
continuación: "...En estos tres espacios [terrestre, marítimo, aéreo]
se debe fortalecer la cooperación con los países vecinos para la
defensa de las riquezas naturales y del medio ambiente, entre
otros...".
Por tanto, su accionar se concibe en coordinación y en cooperación
dentro del marco de la Política Exterior y naturalmente, con los
órganos competentes del Estado en materia de protección ambiental. En
tal sentido, cada Fuerza en su ámbito de jurisdicción dispone de
medios y personal adiestrado tanto en la preservación del ambiente,
como en tareas de combate a la contaminación ocasionada por distintos
agentes.
El EN lleva a cabo la administración y preservación de parques
nacionales y también dispone de entidades adiestradas para contribuir
al combate a la contaminación en áreas bajo su jurisdicción.
La AN dirige el Sistema Nacional de Prevención y Respuesta ante
Derrames de Hidrocarburos y Sustancias Nocivas Potencialmente
Peligrosas, además de fiscalizar el cumplimiento de las normativas
nacionales e internacionales referidas a la protección del medio
ambiente marino.
Asimismo, las [Link]., coordinadas por el ESMADE, se movilizan junto
al Sistema Nacional de Emergencias (SINAE), accionándose en conjunto
con otros organismos estatales competentes para prevenir riesgos,
mitigar y atender desastres de origen natural o humano y fenómenos que
acaezcan, además de las inmediatas tareas de rehabilitación y
recuperación que resulten necesarias (según dispone la Ley N° 18.621).
Ante tales contingencias, las acciones que usualmente las [Link].
realizan en apoyo al SINAE, incluyen:
* Mitigación de la contaminación producida por derrames de
hidrocarburos
y sustancias nocivas potencialmente peligrosas tanto en los
espacios
marítimos, fluviales y lacustres y terrestres.
* Combate a incendios forestales.
* Evacuación y rescate de personas en casos de inundaciones.
* Apoyo a las autoridades, en especial, de los Ministerios de Salud
Pública, Desarrollo Social y Ganadería, Agricultura y Pesca.
* Reconstituir infraestructura en caso de inundaciones.
* Potabilización y distribución de agua potable.
* Contribuir con cartografía de base actualizada y oportuna que
permitan
el análisis de riesgo y apoyen los procesos de toma de decisiones
estratégicos.
En otro orden, las [Link]. contribuyen a la protección del ambiente,
mediante el desarrollo de proyectos científicos tendientes a minimizar
el impacto ambiental que provoca el empleo del instrumento militar. Es
el caso de los biocombustibles, biogás, plantas de tratamiento de
desechos y tratamiento aguas residuales y de lastre a bordo de
embarcaciones, entre otros.
8. Contribuir al desarrollo del conocimiento, la investigación
científica y la identidad cultural
El desarrollo del conocimiento constituye un recurso estratégico
para el Estado y en particular para la Defensa Nacional. Ello
determina la conveniencia de vincular y coordinar actividades
formativas y académicas desarrolladas en el ámbito del Ministerio de
Defensa Nacional con las que se realizan por parte del resto del
sistema público de enseñanza; sea a través de las que brinda la
Administración Nacional de Educación Pública, la Universidad de la
República o la Universidad Tecnológica; con especial enfoque en
proyectos que puedan emprenderse en conjunto. A tales fines se
coordinará con el Ministerio de Educación y Cultura y con los
organismos públicos competentes.
Otros aspectos de la integración en proyectos que aporten al
conocimiento, pueden darse mediante el apoyo y la participación del
personal del MDN en la investigación científica y técnica con otros
organismos públicos y privados, nacionales y regionales; de acuerdo
con la actividad que se considere pertinente desarrollar. A los
efectos, el Estado uruguayo se ha comprometido mediante acuerdos con
Estados en materia de cooperación científico-tecnológica en el ámbito
militar. En consecuencia, las [Link]. se constituyen en elemento
fundamental de la implementación práctica de los acuerdos referidos.
En este sentido cabe la mención de la investigación geográfica
sobre el territorio nacional con participación de estudiantes
universitarios, en apoyo a emprendimientos industriales y su activo
involucramiento en actividades científicas en la Antártida con apoyo y
cooperación del personal militar allí destacado.
Es también el caso de los estudios y foros en el ámbito marítimo,
estudios sobre propagación del sonido en el mar, aspectos referentes
al magnetismo terrestre, a sensores remotos aeroespaciales, a la
oceanografía, hidrografía y meteorología, a la propagación de la
ionósfera, a la geología, así como la aplicación de la tecnología de
la información y las comunicaciones a las necesidades prácticas de
comando y control que las [Link]. requieren, que también son de
aplicación en el ámbito civil.
Se prevé entonces el incremento de la coparticipación civil-militar
en materia científico-tecnológica, así como la prestación de los
apoyos necesarios en los aspectos logísticos, que las [Link]. puedan
facilitar a tales emprendimientos, permitiendo a su vez realizar
proyectos de participación educativa, para de esa forma aportar
conocimientos a la sociedad y promover el acceso a los medios
formativos para el personal del MDN.
En cuanto a la defensa de la identidad cultural de los habitantes,
tanto el MDN como también varias unidades militares custodian y obran
como depositarios de gran parte del patrimonio histórico, cultural y
natural nacional; como ser edificios históricos, obras de arte,
museos, parques nacionales, protección y custodia de la arqueología
marina, ceremonial y efemérides patrióticas, así como prestar
colaboración con entidades sociales de tradición histórica y cultural
nacional.
9. Mantener la presencia del Estado en la Antártida
El continente antártico ha ganado protagonismo en la agenda
internacional, habiendo sido designado como "Reserva natural dedicada
a la paz y a la ciencia" por el Protocolo del Tratado Antártico.
Uruguay tiene el honor y a su vez la responsabilidad de ser uno de
los veintinueve Estados Miembros Consultivos del Tratado Antártico y
cuenta con bases en el área, contribuyendo de esta forma al sistema
internacional de cooperación en ese continente.
Para mantener dicho status, se debe proseguir e incentivar las
investigaciones científicas efectuadas por los organismos nacionales
de educación e investigación, tal como se ha establecido en los
lineamientos estratégicos de la Política de Defensa Nacional, en su
mérito llevar a cabo los proyectos pertinentes para lo cual es preciso
seguir contando con bases temporarias y permanentes.
Dicha presencia es fundamental, ya que el continente antártico,
cuenta con importantes reservas de agua dulce, de hidrocarburos y de
minerales a preservar, dado que por el mencionado Protocolo del año
1991 se prohiben las actividades de explotación de los recursos
minerales antárticos por 50 años; siendo además una zona sumamente
rica en recursos alimenticios provenientes del mar. Constituye
asimismo un ambiente único para desarrollar las referidas
investigaciones científicas y monitoreo del cambio climático global.
El MDN ha sido pionero en proyectar los intereses del Estado en la
Antártida. En tal sentido, las [Link]. han desarrollado -y seguirán
haciéndolo- funciones logísticas, operativas, así como científicas
propias de competencia; todas en apoyo a los objetivos del Instituto
Antártico Uruguayo (IAU). Cabe acotar al respecto, que según
disposiciones del propio Tratado Antártico, se prohíbe en la Antártida
actividades netamente militares, solamente el empleo del personal
militar para fines pacíficos o de carácter científico, como es el caso
uruguayo.
La presencia de personal de las [Link]. en la Antártida continuando
con el desempeño de las tareas asignadas y las que se le puedan
incorporar para los fines establecidos en la Política de Defensa
Nacional, asegura la promoción y protección del interés nacional en
dicho continente, contribuyendo de esa forma con los objetivos
establecidos en el Tratado Antártico y su Protocolo Adicional.
10. Contribuir al fomento de la confianza mutua en la región y el
mundo.
El MDN a través de las [Link]. participa en actividades a nivel
internacional -principalmente en el marco de los organismos
internacionales que integra el Uruguay y acuerdos bilaterales- cuya
finalidad son los intercambios en materia formativa, operacional,
medidas de confianza mutua, entre otros.
A tales efectos cabe mencionar lo previsto en el artículo 24 de la
Ley N° 18.650 que establece un marco para el ejercicio de estas tareas
y en el que se manifiesta: "La participación de fuerzas o efectivos
militares nacionales en actividades reales o virtuales de carácter
combinado con fuerzas militares de otros Estados debe guardar
coherencia con las necesidades de la defensa militar del país y su
política exterior. Los objetivos de la participación en las referidas
actividades son:
a. Intercambiar experiencias y conocimiento de doctrina de empleo
diferentes.
b. Propiciar el conocimiento y el entrenamiento profesional en la
utilización de tecnologías y de sistemas de organización diversos.
c. Profundizar en el conocimiento de fortalezas y debilidades de
diferentes sistemas.
d. Desarrollar las capacidades propias para la acción combinada y
combinada conjunta.
e. Potenciar las medidas de confianza mutua."
Tal como lo establece la norma, sus objetivos son los que priman al
momento de disponer por el Mando Superior o por el Ministerio de
Defensa según corresponda, la participación de [Link]. en ejercicios
militares, intercambios académicos o participación en eventos
organizados por los organismos internacionales que el Estado integre.
También cabe destacar por su relevancia en la política exterior
(artículo 24 mencionado) las previsiones que surgen del Estatuto del
Consejo de Defensa Suramericano de la UNASUR, en cuyo artículo 5
literales e) a j) establece como sus objetivos específicos, el
"...fortalecer la adopción de medidas de fomento de la confianza y
difundir las lecciones aprendidas; promover el intercambio y la
cooperación en el ámbito de la industria de la defensa; fomentar el
intercambio en materia de formación y capacitación militar, facilitar
procesos de entrenamiento entre las Fuerzas Armadas y promover la
cooperación académica de los centros de estudio de defensa, compartir
experiencias y apoyar acciones humanitarias tales como desminado,
prevención, mitigación y asistencia a las víctimas de los desastres
naturales; compartir experiencias en operaciones de mantenimiento de
la paz; intercambiar experiencias sobre los procesos de modernización
de los Ministerios de Defensa y de los Fuerzas Armadas...".
A su vez, dicho Consejo en el año 2010 emitió el reglamento sobre
"Procedimientos de aplicación para las medidas de fomento de la
confianza y seguridad" en el cual se disponen diferentes pautas a ser
cumplidas por los Ministerios de Defensa y que hacen a las actividades
de las [Link]., especificadas bajo los títulos de " Intercambio de
información y Transparencia", "Actividades intra y extra regionales",
"Medidas en el ámbito de la Seguridad", "Garantías" y "Cumplimiento y
verificación".
Sobre dichos lineamientos, así como lo que surjan de otros
organismos internacionales -caso de Naciones Unidas, OEA, CELAC-, y de
acuerdos bilaterales en la materia suscritos entre Estados, se produce
el relacionamiento e integración de las [Link]. nacionales con sus
pares de otras naciones.
Con respecto a los vínculos con los países limítrofes -en cuanto
también contribuye al fomento de la confianza-, cabe hacer una mención
especial al control de las fronteras.
En un marco de integración regional, el concepto de frontera
rígida, que divide, ha evolucionado hacia la idea de áreas de frontera
que unen.
Dichas áreas abarcan porciones de territorio de más de un Estado,
en el cual existen intereses comunes, tanto en lo económico, como en
lo político y social, dado las realidades de las poblaciones allí
establecidas y de los posibles recursos compartidos. En consecuencia,
sobre la base de acuerdos en los criterios de convivencia,
intercambio, seguridad y explotación de recursos se hace posible, por
ejemplo, el abordaje común de temáticas como la preservación de
recursos ante la explotación irresponsable o depredatoria,
fundamentalmente de potencias extra-regionales, caso que se da
mayoritariamente en los espacios marítimos.
No obstante, el control de las fronteras de manera "rígida" o
rigurosa, es necesario ante ciertas circunstancias y objetivos, como
el impedir la permeabilidad de las mismas ante amenazas
trasnacionales; para lo cual igualmente resulta necesaria la
cooperación, confianza y el entendimiento con los países vecinos.
Asimismo, el control de las fronteras por parte de las [Link]. se
realiza en coordinación con los demás organismos del Estado que tienen
competencia por materia específica en dichas zonas, de acuerdo con las
normas vigentes. Su despliegue territorial está en consonancia con
criterios de ordenamiento territorial y refleja en su actuación el
concepto de eficiencia conjunta para dicha tarea de control. Un
eficiente control de fronteras, en cooperación con el país vecino, es
el mejor instrumento para el fomento de la confianza mutua.
Las medidas de confianza mutua se fortalecen a través de las
eventuales actividades a ser desarrolladas por las [Link]., según se
determinen por parte del MDN:
* Relacionamiento entre las [Link]. de la región, mediante la
realización
de ejercicios militares combinados, visitas operativas, intercambio
de
alumnos en escuelas de formación y posgrado, centros académicos o
asistencia a foros sobre temática militar.
* Participación de miembros de las [Link]. en foros promotores de la
paz
y la seguridad internacional y regional.
* Designación de integrantes de las [Link]. en carácter de Agregados
de
Defensa ante gobiernos extranjeros.
* Intercambio de información y logística con los siguientes
propósitos:
* Transparencia en materia de gastos militares y armamentos en la
región.
* Apoyo y fomento a la industria militar en la región.
* Compatibilidad de medios y procedimientos.
* Integración de Estados Mayores Combinados cuya
creación/implementación
eventualmente se disponga.
* Cooperación en el combate a amenazas trasnacionales.
* Asistencia en casos de desastres naturales.
* Participación en Misiones Operativas de Paz (MOP) en forma
combinada a
nivel regional.
11. Contribuir a mantener la paz y la seguridad internacional:
a. Actividades vinculadas a la participación internacional:
El despliegue de las [Link]. en Operaciones de Mantenimiento de la
Paz (OMP), entre otras misiones de similar naturaleza, ha sido una
constante de nuestra Política Exterior, demostrando su compromiso para
con la paz y seguridad internacionales; dentro del marco establecido
en la Carta de las Naciones Unidas.
Las OMP son ejemplo de multilateralismo institucional, activo y
efectivo, no sólo en su dimensión de mantenimiento de la paz, sino
además en la reconstrucción post-conflicto, promoviendo la estabilidad
política, económica y social del lugar en donde las fuerzas de paz
actúan, contribuyendo al afianzamiento de los valores democráticos, a
la defensa de los derechos humanos, así como al logro de un desarrollo
económico y social sostenible.
En virtud de que la contribución nacional con las OMP es
determinada en función de una Política de Estado, el gobierno dispone
la participación de las [Link]. y las condiciones del despliegue
mediante acuerdos suscritos con la Organización de Naciones Unidas,
una vez otorgada la autorización parlamentaria, de conformidad con lo
que dispone la Constitución de la República y la Ley de Defensa
Nacional.
En tal sentido, la Ley N° 18.650 a través de los artículos 21, 22 y
23, determina las condiciones y los objetivos que desarrollan las
misiones en el exterior.
Respecto de las condiciones, las misiones deben ser promovidas
dentro de sus competencias por los organismos internacionales de los
que Uruguay forme parte; estar determinadas por la Política Exterior
como decisión soberana y el despliegue no debe afectar el cumplimiento
de la misión fundamental de las [Link].
En la situación de las OMP, tanto la misión como los objetivos que
persiga están insertos en la Resolución que emita al respecto el
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y en las condiciones que
se acuerden entre la Organización y el Estado Uruguayo, teniendo en
cuenta los principios aplicables a las Operaciones de Mantenimiento de
la Paz de Naciones Unidas: el consentimiento de las partes, la
imparcialidad y el no uso de la fuerza salvo en caso de legítima
defensa o en defensa del mandato.
A su vez, se distinguen como objetivos la promoción de los
intereses nacionales en el ámbito internacional -dentro de los cuales
y de conformidad con la Política de Defensa Nacional, se encuentra la
promoción y protección de los derechos humanos-; la práctica de
medidas de confianza mutua y la promoción de relaciones de cooperación
y respeto entre los actores de la comunidad internacional, todo ello
en cumplimiento del Derecho Internacional.
Además, se establece específicamente que los fines que se persigan
en la participación de dichas misiones deben ser de carácter
defensivo, humanitario, de estabilización o de mantenimiento y
preservación de la paz.
Tales finalidades y condicionamientos, requieren una exigente
capacitación del personal que despliega en las misiones, la cual se
realiza al presente y continuará adaptándose a las circunstancias
propias de cada misión; manteniendo como eje las normas mencionadas
así como el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho
Internacional Humanitario, con especial énfasis en las tareas de
protección de civiles.
Dicha formación abarca tanto los aspectos operativos, como de la
promoción y protección de los derechos humanos de las personas en
situación de vulnerabilidad que residen en los países donde se
desarrolla la misión.
Asimismo, la formación en el mencionado Derecho Internacional
Humanitario, el conocimiento de las propias normas y políticas de ONU,
incluyendo las normas y políticas sobre conducta y disciplina, los
mandatos emanados del Consejo de Seguridad y reglas de enfrentamiento
que fijan los lineamientos para la misión.
La Política de Defensa Nacional relaciona la proyección de Uruguay
en el ámbito internacional, entre otros factores, con la participación
en las referidas misiones de ONU, destacando en tal sentido el
compromiso con los principios establecidos en la Carta de dicha
Organización. Además, está previsto en el capítulo "La Defensa
Militar" de dicha Política, que las [Link]. puedan participar también
en acciones humanitarias, reafirmando el compromiso con la paz y
cooperación entre los pueblos, lo que eventualmente abarcaría
situaciones de colaboración internacional de otra índole -como por
ejemplo catástrofes naturales- para las cuales se requiere formación,
equipamiento y capacidades; al igual que para las OMP.
En tal sentido, cabe destacar que la participación de las [Link]. se
materializa principalmente a través del envío de:
* Contingentes orgánicamente constituidos por Personal Superior y
Subalterno.
* Personal Superior y Subalterno integrando Estados Mayores
Combinados.
* Personal Superior como Observadores Militares.
* Medios de transporte para ayuda humanitaria y personal necesario
capacitado para las tareas a realizar.
* Medios aéreos y/o navales en apoyo a las OMP y tareas humanitarias.
Desde un enfoque particular en cuanto a regionalismo, cabe
mencionar que el país adhirió a la Resolución de la Asamblea General
de las Naciones Unidas A/41/1 de 1986 que declara al Océano Atlántico
Sur como Zona de Paz y Cooperación (ZOPACAS).
Dicha Resolución incorpora compromisos respecto a valores
esenciales para la convivencia pacífica: la democracia y el respeto de
los derechos humanos. Es una contribución de los países ribereños para
preservar esta región del mundo de las carreras armamentistas, siendo
una herramienta fundamental para la promoción de la paz, la seguridad
y la cooperación entre los países.
El Ministerio de Defensa ha promovido la presencia de personal de
las [Link]. en intercambios con Fuerzas de países miembros, con la
finalidad de promover el desarrollo de mecanismos de confianza mutua.
b. Actividades relativas al contralor de armamento y prevención del
terrorismo, la piratería y el narcotráfico:
En otro ámbito y en el referido marco de contribución con la paz y
la seguridad internacionales, las [Link]. son el instrumento que
fiscaliza e implementa las acciones inherentes al control de las
prohibiciones relativas al empleo, la proliferación, desarrollo y
despliegue de armamentos, en cumplimiento de las convenciones
internacionales que rigen a Uruguay en la materia.
Se menciona en tal sentido, la "Convención sobre prohibiciones o
restricciones del empleo de ciertas armas convencionales que puedan
considerarse excesivamente nocivas o de efecto indiscriminado" y sus
Protocolos adicionales (Ley 16.509); "Convención sobre la prohibición
del desarrollo, la producción, el almacenamiento y empleo de Armas
Químicas y sobre su destrucción", participando de la Comisión
interdisciplinaria creada al respecto (Ley 16.520 y Decreto 16/998);
"Convención sobre la prohibición del empleo, almacenamiento,
producción y transferencia de minas antipersonales y su destrucción"
(Ley 17.327) y la Ley 17.510 que aprueba el "Estatuto de Roma de la
Corte Penal Internacional", entre otros instrumentos también de índole
regional.
Además, el artículo 26 de la Ley 18.026 prohíbe específicamente el
empleo de determinadas armas; así como la Ley 19.225 que aprueba el
Tratado sobre el Comercio de Armas, determina que se implementen los
contralores allí requeridos en mérito a la cooperación internacional y
determinando a su vez, el desarrollo de medidas de confianza mutua
como la comunicación e intercambio de las informaciones previstas en
dicho instrumento.
Se destaca por su relevancia a nivel nacional y regional, el
preámbulo del Tratado Constitutivo de la UNASUR, en cuanto se
considera que la integración es necesaria para generar la "...cultura
de paz en un mundo libre de armas nucleares y de destrucción
masiva...", por lo cual uno de sus objetivos específicos es: "la
coordinación entre los organismos especializados de los Estados
Miembros, teniendo en cuenta las normas internacionales, para
fortalecer la lucha contra el terrorismo, la corrupción, el problema
mundial de las drogas, la trata de personas, el tráfico de armas
pequeñas y ligeras, el crimen organizado trasnacional y otras
amenazas, así como para el desarme, la no proliferación de armas
nucleares y de destrucción masiva y el desminado...".
El contralor necesario para alcanzar el cumplimiento de las normas
mencionadas y complementarias, es realizado por el Servicio de
Material y Armamento del EN; por lo que, dada la responsabilidad que
la tarea conlleva, se realizan estrictos controles y coordinaciones
con las demás instituciones estatales competentes en la materia.
No obstante ello y visto además la constante evolución en los
aspectos vinculados al armamento, se efectúan los enlaces pertinentes
de las Fuerzas con el ESMADE, de acuerdo a lo establecido en el
literal c), apartado e) del artículo 16 de la Ley N° 18.650.
La segunda cuestión es la relacionada con el terrorismo. Fue
considerado por la "Convención interamericana contra el Terrorismo"
aprobada por Ley N° 18.070, como "...grave amenaza para los valores
democráticos y para la paz y la seguridad internacionales...",
comprometiéndose los Estados a "adoptar las medidas necesarias y
fortalecer la cooperación entre ellos". Entre tales medidas se
encuentra: "...la cooperación y el intercambio de información con el
objeto de mejorar las medidas de control fronterizo y aduanero para
detectar y prevenir la circulación internacional de terroristas y el
tráfico de armas u otros materiales destinados a apoyar actividades
terroristas...".
Asimismo, ha sido conceptualizado en la Política de Defensa
Nacional como: "...el uso de la violencia y amenazas, por parte de
individuos o de un grupo organizado, dirigido en forma premeditada a
la población civil o instalaciones, generando terror y difundiéndose a
través de los medios de comunicación masivos; con la finalidad de
intimidar a lo población u obligar al Gobierno o a una Organización
Internacional a realizar un acto o abstenerse de hacerlo...".
Uno de los lineamientos estratégicos relacionado con el tratamiento
de dicha eventual amenaza, está constituido por: "Participar de forma
activa y permanente en los espacios regionales e internacionales
gubernamentales, dedicados al intercambio de información y discusión
de políticas de seguridad y defensa; en especial, en temas
relacionados al crimen organizado y al terrorismo."
La adhesión de Uruguay a los órganos e instrumentos internacionales
y regionales en materia de combate al terrorismo contribuyen al
referido compromiso con la paz y seguridad internacionales, en cuanto
a las medidas que se toman en cumplimiento de los mismos.
Se menciona en tal sentido, que la AN siguiendo las disposiciones
de los convenios internacionales en la materia, desarrolla actividades
para la protección de buques e instalaciones portuarias contra estas
amenazas; además de promover las vías saludables e navegación y
contribuir a los programas derivados del CICTE, organismo
interamericano que integra nuestro País.
Asimismo, las [Link]. también están capacitadas para aportar,
conjuntamente con otros organismos que intervienen en la materia y
cuando sea dispuesto por las autoridades respectivas, al combate, la
prevención y disuasión del terrorismo; como es el caso de la
conformación de unidades especialmente adiestradas, a la vez de
contribuir con la prevención del flagelo mediante la eventual
participación en los foros dedicados a erradicar su proliferación.
V. NIVELES DE CONDUCCIÓN DE LA DEFENSA MILITAR
Para dar cumplimiento a las orientaciones de la presente Política
Militar de Defensa, resulta necesario describir los diferentes niveles
de competencia en la aplicación de la Política, de atribución de
responsabilidades así como de conducción de las Fuerzas.
En tal sentido, se consideran los siguientes niveles:
1. Político Estratégico
Es el nivel en el cual se conduce la estrategia nacional. En él se
determinan los Intereses Nacionales y los Objetivos de la Defensa
Nacional, permanentes y estratégicos, establecidos en la Política
de Defensa Nacional. Basados en esta última, cada Ministerio diseña su
política sectorial, la cual contribuye a alcanzar los referidos
objetivos, buscando satisfacer los Intereses Nacionales.
Participan en él, los órganos del Estado involucrados, las
autoridades políticas competentes y el CODENA.
2. Estratégico Militar
Es el nivel en el cual se conduce la estrategia militar y por tanto
define la forma en que el instrumento militar debe ser desarrollado
y aplicado para contribuir a alcanzar los objetivos de la Política
Militar de Defensa. Concibe los objetivos estratégico operacionales
y los objetivos estratégico orgánicos a ser alcanzados por las [Link].,
ya sea en forma conjunta (para los primeros) como en forma
específica (para los segundos).
Participan de él el Ministro de Defensa Nacional, el Jefe del
ESMADE y los Comandantes en Jefe de las [Link].
3. Estratégico Operacional
Es el nivel en el cual se planifican, conducen y sostienen las
operaciones militares para alcanzar los objetivos fijados por la
Estrategia Militar. Define cómo se van a desarrollar las
operaciones militares, tomando como referencia dichos objetivos. Es el
nexo entre lo estratégico y lo táctico, articulando el concepto con la
acción.
Participan de él, el Jefe de Operaciones del ESMADE, los
Comandantes de Mandos Conjuntos y/o Combinados que el Mando Superior
de las [Link]. haya dispuesto.
4. Táctico
Es el nivel que se orienta hacia la aplicación de las capacidades
militares en lugar y momento oportunos, para alcanzar los objetivos
operativos determinados por el nivel estratégico operacional. El
cometido del Comandante Táctico es asegurar la utilización
coordinada y eficaz de los elementos terrestres, navales y aéreos que
se le hayan asignado, así como su despliegue táctico y la forma de
empleo en el combate para alcanzar los efectos deseados que aseguren
el cumplimiento de la misión asignada.
VI. LA CADENA DE MANDO EN LA DEFENSA MILITAR Y LA COMPOSICIÓN DE
LAS FUERZAS
La Constitución de la República y la Ley de Defensa Nacional N°
18.650 atribuyen al Presidente de la República y al Ministro de
Defensa Nacional cometidos, que en esencia constituyen la conducción
político- estratégica de las [Link]. bajo los lineamientos de la
Política de Defensa Nacional y de la Política Militar de Defensa. La
conducción político administrativa se da a través de las autoridades
políticas ministeriales, de acuerdo a lo establecido en las leyes y
decretos complementarios vigentes en la materia. De esta forma se
define la cadena de mando para las [Link]., comenzando desde el nivel
político-estratégico correspondiente al Poder Ejecutivo, describiendo
las normas orgánicas la continuidad de ésta a cada una de las Fuerzas.
Esta estructura de mando determina la conducción orgánica de los
asuntos de cada una de las Fuerzas, así como para que el Comandante en
Jefe respectivo, conduzca la preparación de su Fuerza para su eventual
utilización en forma individual o conjunta.
En tal sentido, a los Comandantes en Jefe de las respectivas
Fuerzas les compete organizarlas, equiparlas, instruirlas y
entrenarlas para su empleo en forma individual o conjunta, y el
comando de las operaciones militares específicas que no requieran el
empleo conjunto.
Asimismo, al Jefe del ESMADE le compete el asesoramiento militar al
Ministro de Defensa Nacional, coordinar las actividades de las [Link].
y el Mando General de las operaciones conjuntas o conjuntas
combinadas.
Atendiendo a la necesidad de crear una estructura de mando
operativa que resulte en un empleo conjunto y eficaz de las [Link]., la
Ley de Defensa Nacional N° 18.650 en el literal C) del artículo 16 ha
establecido un Mando General de las operaciones conjuntas o conjuntas
combinadas para el cumplimiento de los Planes Militares de la Defensa
y la designación de un Jefe de Operaciones, representando el Nivel
Estratégico Operacional, junto con los Comandantes de Mandos Conjuntos
que se establezcan a esos efectos. Este Mando General dependerá del
Ministro de Defensa Nacional a través del Jefe del ESMADE, como Jefe
del órgano de asesoramiento ministerial militar y coordinador de las
Fuerzas.
También desde el ESMADE se centralizan los asuntos vinculados con
la inteligencia militar y con lo que corresponda a las competencias
propias del MDN en dicha materia.
En consideración a lo dispuesto por el artículo 19 de la Ley N°
18.650, en cuanto prevé que la composición, dimensión y despliegue de
las Fuerzas, así como su organización y funcionamiento se inspirarán
en el criterio de eficiencia conjunta, unificándose las funciones,
actividades y servicios cuya naturaleza no sea específica de una sola
Fuerza, el Mando político podrá constituir Fuerzas Conjuntas o
Conjuntas Combinadas.
En dichas Fuerzas, los Comandos del EN, la AN y la FAU, no
integrarán la cadena de mando operativa Conjunta o Conjunta/Combinada,
ya que transferirán los controles operativos de los medios por ellos
preparados que determine el Mando en los Planes de Defensa elaborados
por el ESMADE, para que el Comandante Conjunto designado, las emplee
para el cumplimiento de la misión asignada.
Dicha estructura de mando operativo, entenderá también cuando
corresponda en la actuación de las FFAA en asuntos vinculados con el
Sistema Nacional de Emergencias (SINAE). El ESMADE, implementará, dada
la circunstancia, el "Plan Conjunto de Respuesta ante situaciones de
Emergencia".
La misma estructura operativa se activa para los casos de
evacuación de ciudadanos uruguayos y de ayuda humanitaria en países
afectados por crisis o desastres naturales, considerando que las
[Link]., son uno de los instrumentos operativos disponibles para
afrontar dichas contingencias.
VII. CONCEPTO DE EMPLEO DE LAS [Link]. Y COOPERACIÓN REGIONAL EN
DEFENSA
1. Empleo de las Fuerzas Armadas:
La disuasión como factor fundamental.
La Ley de Defensa Nacional N° 18.650 en su artículo 2 establece a
la Defensa Nacional como un derecho, pero también como el correlativo
deber del conjunto de la ciudadanía; que amerita a su vez que en su
instrumentación se unan las energías y los recursos de la sociedad.
Conjuntamente con ello, la República Oriental del Uruguay se
reserva el recurso del uso de la fuerza para los casos de agresión
militar, sin perjuicio de ejercer todos los medios disuasorios y
preventivos que resulten adecuados.
En este sentido, las [Link]. constituyen la rama organizada,
equipada, instruida y entrenada para ejecutar los actos militares que
imponga la Defensa Nacional, según se establece en los artículos 4 y
18 de la Ley de Defensa Nacional.
Considerando las normas invocadas que atañen directamente a los
factores que inciden en la disuasión, en los desafíos geopolíticos del
Uruguay, en sus posibilidades económicas y teniendo presente que la
disuasión, en mérito a lo dispuesto por los artículos mencionados, es
un concepto central de esta Política Militar de Defensa, corresponde
definir su alcance, adaptado a las realidades políticas, económicas,
geográficas y militares uruguayas.
La disuasión entonces, debe abarcar la transmisión del mensaje al
eventual agresor, de que las capacidades nacionales, sumadas a la
eventual cooperación internacional con respecto a la determinación de
aplicar la fuerza, le hará imposible o muy costoso obtener el objeto
de sus ambiciones.
Para conseguirlo, es necesario que la cultura de Defensa Nacional
se arraigue en todos los ámbitos de la sociedad, para generar la
necesaria concientización de que la Defensa es tarea de todos y
comprometer e integrar a la población nacional en la misma.
Con respecto a las [Link]., ellas están insertas en una sociedad
integrada, formada en valores de libertad e independencia,
democráticos y sociales, así como en el sentido de justicia, que
priman en los Poderes del Estado; consciente de la riqueza de sus
recursos humanos, institucionales, naturales y la necesidad de los
mismos; pero también informada del contexto en el que se desarrolla,
con el objetivo primordial de promover de forma permanente el
ejercicio de los derechos humanos -civiles, pero también económicos,
sociales y culturales-tanto desde los roles gubernamentales como desde
cada persona en particular.
Sin embargo, dada la naturaleza de esta política, es necesario
mencionar las capacidades propias de las [Link]. dentro de ese conjunto
y como instrumento militar de la defensa; considerando sus factores
humanos y materiales, como los otros elementos que otorgan
credibilidad a la referida disuasión, la cual es fundamental para que
ésta surta sus efectos.
Dichas capacidades de despliegue permanente que contribuyen también
a la disuasión, incluyen la mejora de la vigilancia de los espacios
terrestres -fronteras- y de los marítimos y aéreos, como fuera
referido en el numeral IV. 2.-, pero también las acciones tendientes a
la preservación de los recursos estratégicos según se desarrolla en el
punto 3.- del referido numeral IV.
Los medios militares por los cuales se desarrolla la disuasión, se
plantean como los adecuados y flexibles para los diferentes tipos de
situación a enfrentar: desde el mar, aire y tierra según ya fuera
expresado, pero se incluye en esta instancia los cibernéticos, en
mérito a los avances vertiginosos en esta área.
Para cada situación, entonces, se planifica una respuesta; pero
siempre su finalidad es agotar los medios para evitar el conflicto
armado.
No obstante lo expuesto, si se diere la contingencia de que falle
la disuasión, el uso de la fuerza se pondrá de manifiesto a través de
operaciones militares y de resistencia nacional. En ellas participaría
la población -eventualmente entre los 18 a los 60 años-, además de la
dotación de los recursos técnicos y materiales necesarios. Lo
expresado está en sintonía con las potestades atribuidas a la Asamblea
General en virtud de lo dispuesto por el numeral 15 del artículo 85 de
la Constitución de la República -conformación de milicias- y en cuanto
ésta considere hacer uso de dicha competencia.
Así definido, el recurso fundamental de la Defensa Militar del
Uruguay es su población, incluyendo la que reside en el exterior de la
República, con la clara determinación Nacional de actuar en legítima
defensa ante cualquier amenaza de agresión militar.
En ese mismo sentido, el país debe involucrar aspectos vinculados
al empleo conjunto de las [Link]. operando con otros elementos del
Estado y la sociedad, ya sea para enfrentar los obstáculos y las
amenazas convencionales como las no convencionales.
El ESMADE elaborará los Planes Militares Conjuntos o Combinados que
correspondan para responder a los obstáculos o amenazas que defina el
CODENA. Los cuales luego de su aprobación, los mantendrá actualizados,
incluyendo la planificación de ejercicios para la evaluación de cada
Plan.
2. El rol de la Cooperación Regional en Defensa
La estrategia para enfrentar la materialización de los obstáculos y
las amenazas se estructura sobre la base de la prevención y la
reducción del efecto destructivo que eventualmente puedan generar,
pretendiendo desestimular eventuales acciones ofensivas o de agresión
intencionales.
Dadas las características multidimensionales, interdependientes y
transnacionales de los obstáculos y amenazas, considerando lo referido
al respecto en la Política de Defensa Nacional, la defensa basada en
la cooperación regional podría constituirse en un instrumento
adecuado, estructurado sobre la base de compromisos políticos, medidas
de confianza mutua y acuerdos regionales y sub-regionales, reforzando
así la estrategia para prevenir o eventualmente enfrentar los mismos.
Es la propia Política de Defensa Nacional (Decreto N° 105/014) que
en su capítulo "El Contexto Regional" expresa que Uruguay
"...visualiza un esquema latinoamericano idóneo para la preservación
de lo paz y la seguridad, basado en la cooperación en defensa, signado
por la institucionalidad democrática y el rol de la defensa como
herramienta al servicio de lo paz y el desarrollo mundial. La
finalidad última de este proceso, es la de coordinar entre todas las
naciones latinoamericanas los instrumentos y mecanismos más adecuados,
que nos permitan consolidar el entendimiento y la cooperación de mutuo
beneficio en materia de defensa...".
A su vez, dicha Política de Defensa privilegia un espacio de
integración para la cooperación en Defensa y es el Consejo de Defensa
Suramericano. En tal sentido manifiesta: " ...La existencia del
Consejo de Defensa Suramericano (CDS) en el marco de la Unión de
Naciones Suramericanas (UNASUR), genera un espacio de diálogo político
y coordinación para los Ministerios de Defensa de la región, a la vez
que permite la construcción de agendas regionales comunes en este
campo de la Política Pública. El CDS es considerado de alto valor
geopolítico por su impacto estratégico para lo preservación de los
recursos naturales estratégicos y la biodiversidad y lo consolidación
de Sudamérica como zona de paz y cooperación...".
Considerando tales previsiones, la cooperación regional para la
Defensa contribuye también a prevenir conflictos sobre la base de una
acción multilateral, donde los mecanismos de la diplomacia, basados en
la solución pacífica de las controversias, son utilizados como
instrumentos para el mantenimiento de la paz y la defensa, lo que se
ajusta a la concepción estratégica del Uruguay de no emplear el uso de
la fuerza salvo en caso de agresión militar.
Asimismo, como ha sido signado por su historia, este país acepta,
contribuye y colabora con los mecanismos previstos para tales
objetivos en la Carta de la Organización de Naciones Unidas.
No obstante, la efectividad de dicha cooperación requiere que los
Estados se comprometan a instrumentar mecanismos adecuados dentro de
los marcos regionales existentes, privilegiando en tal sentido el
Consejo de Defensa Suramericano, tanto para enfrentar obstáculos y
amenazas comunes como la necesaria disuasión para evitarlos,
requiriendo para ello intercambios de información y conocimientos, lo
cual ya está presente en los cometidos de dicho Consejo, así como la
adecuación de las capacidades a fin de garantizar el pleno ejercicio
de la soberanía.
En relación a la capacidad de disuasión, resulta relevante la
participación de efectivos en actividades reales o virtuales de
carácter combinado con fuerzas militares de otros Estados, según se
relaciona en el artículo 24 de la Ley N° 18.650. La realización de
ejercicios militares a nivel regional, podrá abordar situaciones en
las que se encuentren comprometidos intereses comunes de los países
participantes. De este modo se verificará la necesidad de incorporar
normas, procedimientos y medios compatibles con sus objetivos,
contribuyendo al fomento de la confianza mutua.
VIII. EMPLEO CONJUNTO DE LAS FUERZAS ARMADAS
A los efectos del cumplimiento de los planes militares de la
defensa, el Mando superior podrá crear comandos o fuerzas de tarea
conjuntos, compuestas por los efectivos de personal y medios que
entienda pertinentes, provenientes de los comandos orgánicos (EN, AN y
FAU), más otros recursos que se hayan estimado como necesarios.
El concepto de eficiencia conjunta al cual mandata el artículo 19
de la Ley N° 18.650 con respecto a la composición, dimensión,
despliegue, organización y funcionamiento de las Fuerzas, supone entre
otros aspectos, la existencia de funciones, actividades y
servicios"...cuya naturaleza no sea específica de una sola Fuerza...",
con características y objetivos similares, para responder a exigencias
específicas.
Dichas capacidades comunes se demuestran en diversas situaciones,
como ser los ámbitos de enseñanza, poniendo en práctica determinadas
asignaturas que son cursadas por alumnos de las Fuerzas dentro de un
mismo sistema, o también se menciona la instrumentación de las
adquisiciones de bienes o elementos necesarios de forma común para las
Fuerzas, ahorrando recursos tanto humanos como financieros, lo cual
fuera previsto en la Ley N° 18.719.
Las capacidades militares conjuntas se desarrollan de acuerdo al
concepto de empleo del instrumento militar para el logro de los
objetivos establecidos en los escenarios planteados.
Para ello, los sistemas (medios, personal, infraestructura,
adiestramiento) se armonizan y desarrollan a través de la
interoperabilidad en la proporción necesaria, de fuerzas terrestres,
navales y aéreas, concentrando el esfuerzo en lo esencial,
persiguiendo la eficacia y la complementariedad.
La capacidad militar conjunta permite cumplir exitosamente tareas o
misiones asignadas empleando medios humanos y materiales de distintas
Fuerzas bajo un mando único, facilitando la mutua cooperación y
generando la necesaria sinergia para accionar como una entidad
operativa única. Esta complementariedad, coordinación y sinergia
ofrecen los mejores resultados cuando cada uno de los componentes
logra adecuarse al conjunto, en función del escenario en el que se
actuará y del objetivo que se persigue.
La organización y el despliegue de las fuerzas en el territorio
nacional bajo el concepto de empleo conjunto, apuntan a la eficiencia
en el cumplimiento de la misión.
En tal sentido, bajo una perspectiva militar, se organizarán
comandos conjuntos para el cumplimiento de las tareas u operaciones
conjuntas cometidas por el Mando al ESMADE; asignándose a su
comandante, medios en control operativo tanto del EN, como de AN y
FAU, para obtener eficacia y eficiencia conjunta en el cumplimiento de
los cometidos fundamentales de las [Link].
Este tipo de organización operativa, surgirá de los Planes de
Defensa Militar elaborados para dar respuesta a los obstáculos
relacionados en la Política de Defensa, a las amenazas definidas por
el CODENA y las que eventualmente surjan. Asimismo el ESMADE tiene a
su cargo la elaboración de la Doctrina de Empleo Conjunta y los
métodos de planificación correspondientes.
IX. DOCTRINA CONJUNTA
De acuerdo a lo establecido en la Ley de Defensa Nacional y en la
Política de Defensa Nacional, se deberá adoptar a la conducción
conjunta como método para la gestión estratégica de la Defensa
Militar.
La conducción conjunta requiere de la doctrina de empleo, que
abarque los diferentes ámbitos de acción para orientar la concepción
de empleo conjunto de las capacidades militares. Ésta debe contemplar
lineamientos que orienten la planificación, el comando y control, las
operaciones, la inteligencia, la logística, el personal, la
organización y el entrenamiento, entre otros. Incluso, se usarán los
medios que el desarrollo tecnológico pone a disposición, como los
informáticos, telemáticos, entre otros, procurando que las capacidades
se optimicen.
La acción conjunta consiste, en definitiva, en la combinación de
las capacidades militares terrestres, navales, aéreas, bajo un mando
único para la ejecución de operaciones militares. Ello supone, desde
ya, requerimientos de interoperabilidad que permitan que fuerzas de
distinta naturaleza puedan actuar como un todo armónico, generando el
efecto deseado. En este sentido, la búsqueda de soluciones
estratégicas militares, estratégicas operacionales y tácticas supone
integrar capacidades militares diferentes. Al ESMADE le corresponde
elaborar la Doctrina de Empleo Conjunta.
X. INTEROPERABILIDAD
La interoperabilidad es fundamental para conducir con éxito
operaciones conjuntas y combinadas. Permite resolver las diferencias y
los obstáculos para el funcionamiento efectivo de las [Link]. en un
ámbito conjunto y/o combinado. Hay cinco elementos claves que
interrelacionados aseguran la interoperabilidad: técnico, doctrinario,
de entrenamiento, de planificación y de procedimiento.
El elemento técnico es la habilidad de los sistemas de proveer
información y servicios y aceptarlos de otros sistemas, además de
utilizarlos. El elemento doctrinario determina la capacidad de las
fuerzas conjuntas y/o combinadas de trabajar juntas en operaciones
militares para la consecución de objetivos comunes.
Ambos son posibles mediante el desarrollo de los otros tres
elementos claves: la formulación de planes, procedimientos y
entrenamiento apropiado conjunto y/o combinado. Cuando las fuerzas son
interoperables, la tecnología, el entrenamiento, la doctrina, los
planes y los procedimientos están coordinados para permitirles operar
juntas en forma efectiva.
Considerando los diferentes compromisos que el Uruguay tiene o
eventualmente pueda tener en el ámbito internacional, particularmente
en la región, los medios con los que se cuente deben ser compatibles,
en el máximo grado posible, con los de los países u organizaciones con
quien desarrolla actividades de cooperación militar, procurando lograr
la unidad de esfuerzo.
Asimismo, cuando las [Link]. son empleadas como parte de la
respuesta integral del Estado a una situación de emergencia o crisis,
la interoperabilidad también es necesaria con otros organismos del
Estado y/o el resto de la sociedad.
XI. LOS RECURSOS HUMANOS Y SU FORMACIÓN
Acorde a lo establecido en los Artículos 1 y 2 de la Ley N° 18.650
la formación de los Recursos Humanos para la Defensa Nacional debe
asegurar la disponibilidad de los mismos en cantidad y calidad
necesarias para el cumplimiento de los fines allí establecidos.
De acuerdo a lo dispuesto en el Artículo 1 de la mencionada ley el
principal objetivo a alcanzar mediante la Política Militar de Defensa
es la Paz; el producto esperado de las [Link]. de la República Oriental
del Uruguay es la Paz, un producto al servicio del bienestar presente
y futuro de la población y que el país ofrece a la comunidad
internacional.
Constituyendo "un derecho y un deber del conjunto de la
ciudadanía", "un bien público, una función esencial, permanente,
indelegable e integral del Estado" el Sistema de Defensa Nacional se
nutre de los Recursos Humanos formados por el Sistema Nacional de
Educación y en aspectos particulares por el Sistema de Educación
Militar. Asimismo, corresponde al Sistema de Educación Militar,
integrado y articulado al Sistema Nacional de Educación, la formación
de los Recursos Humanos para la Defensa Militar de la República.
Tal como se expresa en el Decreto N° 105/014 de aprobación de la
Política de Defensa Nacional, "La Defensa Militar del País se
fundamenta en la capacidad de sus [Link]. y en el potencial de los
recursos nacionales movilizables, de conformidad a lo que prevén las
normas".
Se reafirma una concepción que retoma las mejores tradiciones y
valores del artiguismo para la Defensa Militar incorporándolos al
pensamiento, la formación y la práctica, donde la población de forma
voluntaria se conjuga con el componente profesional, conformando el
componente militar que tiene la misión de la defensa de la soberanía,
la independencia, la integridad del territorio y sus recursos
estratégicos, así como la paz de la República.
Esta concepción, adecuada y adaptada a la realidad del Uruguay del
siglo XXI que cuenta por su Constitución y Leyes con un Sistema
Militar flexible. El mismo posibilita poner en marcha la Movilización
Nacional y la Movilización Militar totales o parciales, en todo el
país o a nivel de ciertas regiones, permite graduar y adecuar las
respuestas a diversas circunstancias tanto en tiempo de paz, como ante
emergencias, crisis o diversos tipos de conflicto hasta la
eventualidad de una agresión militar. Este sistema presupone la
posibilidad de que los ciudadanos, concientizados de sus deberes y
derechos, reciban la instrucción militar necesaria para el efectivo
ejercicio de sus derechos y cumplimiento de sus deberes, para lo cual
pueden y deben crearse y potenciarse los Centros de Formación de
Reservas.
Los desafíos que debe afrontar la formación de los Recursos Humanos
para la Defensa también incluyen la preparación e instrucción de la
población para la movilización nacional en situaciones de emergencia,
crisis y/o conflicto tanto para la Defensa Militar Activa como para la
Defensa Pasiva, en coordinación con la reactivación del Sistema
General de Movilización.
El EN es la Organización destinada a encuadrar en su seno,
organizar, equipar, instruir y entrenar al resto de la población
físicamente apta, tarea ineludible, inexcusable para la que debe estar
siempre preparado. El EN movilizado estará constituido cuando dicha
movilización sea realizada. La AN y la FAU completarán sus cuadros
movilizando sus reservas y la población vinculada a las actividades
marítimas, fluviales, lacustres y aéreas tanto comerciales como
deportivas y de esparcimiento.
El adecuado empleo de los recursos humanos de la Defensa Militar
(permanentes y de reserva), constituye un aspecto central en el
desarrollo de las capacidades de las [Link]. Posee una dimensión
cuantitativa, cuyo fin es lograr un número suficiente de personal para
desarrollar y mantener las capacidades militares necesarias, y otra
cualitativa, destinada a asegurar su competencia y motivación para el
cumplimiento de sus tareas.
Para asegurar la adecuada formación de los recursos humanos de la
Defensa Militar (permanentes y de reserva) la legislación nacional ha
consagrado un Sistema de Educación Militar integrado y articulado al
Sistema Nacional de Educación, establecido en el artículo 105 de la
Ley N° 18.437 de 12 de diciembre de 2008 (Ley General de Educación):
"La educación policial y militar, en sus aspectos específicos y
técnicos, estará a cargo de los Ministerios de/interior y de Defensa
Nacional respectivamente".
"Los aspectos curriculares generales se regirán por los mismos
criterios que los niveles educativos correspondientes. La selección e
ingreso de los docentes cumplirá los mismos requerimientos que se
establezcan para cada nivel educativo. En sus planes de estudio
deberán estar presentes las líneas transversales establecidas en el
artículo 40 de la presente ley.".
Por otra parte, la Ley N° 19.188, de Educación Policial y Militar
en lo específicamente relativo a la Educación Militar legisla sobre lo
establecido en los artículos 14 y 15 de la Ley N° 18.650, referente a
la "conducción política de la Defensa Nacional" puntualmente "la
orientación y el delineamiento de la formación de las Fuerzas Armadas,
tendiente al máximo desarrollo de sus valores, aptitudes y deberes
necesarios para el cumplimiento de los cometidas fundamentales que por
esta ley se establecen."
De esta forma, se establece que la Formación Militar tendrá una
orientación integrada al sistema educativo nacional inscribiéndola en
las definiciones, fines y orientaciones generales de la educación
nacional.
No obstante su integración en el Sistema Nacional de Educación el
Sistema de Educación Militar, definido en la mencionada Ley,
constituye un sistema independiente en la órbita del MDN, con sus
principios de organización y funcionamiento, definidos acorde a los
fines y principios de la educación pública.
Así se establece en el artículo 1 de la Ley N° 19.188, concibiendo
a la Educación Militar como un derecho humano fundamental, garantizado
por el Estado como un bien público y social. De igual forma, se
concibe como un medio para ejercer el derecho a la educación teniendo
como fin el pleno desarrollo físico, psíquico, ético y social sin
discriminación alguna.
Asimismo, constituye un medio para garantizar una vida armónica e
integrada, por medio, entre otros, del trabajo, la cultura, el cuidado
de la salud, el respeto al medio ambiente, el ejercicio responsable de
la ciudadanía, la laicidad, la tolerancia, la plena vigencia de los
derechos humanos, la paz y la comprensión entre los pueblos y las
naciones.
En igual sentido, la Educación Militar integrará en todo momento y
oportunidad y en todos sus programas y acciones educativas, los
derechos humanos consagrados en la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, en la Constitución de la República y en el conjunto
de los instrumentos internacionales ratificados por nuestro país.
Las finalidades generales de la Educación Militar, establecidas en
el Artículo 3 de la mencionada Ley, serán:
1) Garantizar los procesos de calidad en la enseñanza, a lo largo de
toda
la vida y en todo el territorio nacional,
2) Contribuir al cumplimiento de los fines de la política educativa
nacional especificados en el artículo 13 de la Ley General de
Educación N° 18.437,
3) La educación general del ciudadano en los aspectos comunes a
cualquier
otra profesión.
Como otra forma de garantizar la integración en el Sistema Nacional
de Educación en el Artículo 5 se establece que la Educación Militar
integrará las líneas transversales definidas para todas las
modalidades educativas del mismo, enumeradas en el artículo 40 de la
Ley General de Educación N° 18.437 (la educación en derechos humanos,
la educación ambiental, artística, científica, lingüística, la
educación a través del trabajo, la educación para la salud, la
educación sexual y la educación física).
Se define la Educación Militar (Artículo 15 de la Ley N° 19.188 de
07 de enero de 2014) como aquella abocada a:
"formar y capacitar ciudadanos para cumplir -técnica y
profesionalmente- con las funciones inherentes a la defensa militar de
la República, según las misiones que la Ley Marco de Defensa N° 18.650
determina para las Fuerzas Armadas".
La formación militar además de los aspectos comunes al nivel
educativo que corresponda, debe atender especialmente aspectos de
disciplina y liderazgo, así como capacitación técnica y profesional
que garantice el adecuado y responsable empleo de los medios
asignados.
En cuanto al énfasis en la formación en los aspectos de disciplina
propios de las instituciones armadas, se orientan a mantener la
cohesión, asegurar la unidad de acción y cooperación activa de todos
sus elementos colectivos e individuales.
Por otra parte, la centralidad en la Educación Militar de los
aspectos de liderazgo se fundamenta en la importancia sustantiva de la
conducción de las instituciones armadas tanto en su funcionamiento en
tiempo de paz, como en el desarrollo de operaciones militares.
Asimismo, el énfasis en la formación de líderes demuestra su
verdadera importancia a la hora de llevar a la práctica una concepción
artiguista de la Defensa Militar atendiendo los desafíos de la
integración de las [Link]. Profesionales con la población,
específicamente en la formación e instrucción militar de los
ciudadanos, tanto civiles como militares.
En el Artículo 16 de la referida Ley N° 19.188, se establece la
finalidad de la educación militar: "fomentar la adquisición y el
desarrollo de los conocimientos, destrezas, actitudes, principios y
valores necesarios para formar ciudadanos responsables acorde al nivel
educativo recibido y profesionales competentes de las armas y los
servicios".
Asimismo, se establecen como objetivos acorde a los diferentes
niveles educativos:
1) la formación ciudadana del personal militar.
2) la formación profesional integral y armónica.
3) la investigación sobre el arte y ciencia de la guerra, así como de
aspectos técnicos y científicos de los servicios de las [Link]. en
su
contribución al desarrollo nacional.
4) la formación en los aspectos ético-profesionales, doctrinales
conjuntos así como en los específicos de cada Fuerza.
5) Instruir, capacitar, perfeccionar y especializar a los militares
para
el cumplimiento de sus tareas profesionales conjuntas y
específicas.
Asimismo, en el proceso de formación de los recursos humanos para
el cumplimiento de las Misiones y Tareas de la Defensa Militar, el
Sistema de Educación Militar construye un conjunto de capacidades que
pueden ser puestas al servicio de la sociedad para alcanzar los
Objetivos Nacionales formulados en la Política de Defensa Nacional, en
áreas como desarrollo, educación, formación y capacitación científica,
técnica y tecnológica, investigación e innovación, fomento y apoyo a
la educación física y el deporte, entre otros.
En tal sentido se establece en el Artículo 19 de la mencionada Ley:
"El Sistema Nacional de Educación Pública y el Sistema de Educación
Militar deberán complementar sus infraestructuras, sus capacidades
técnicas y sus recursos humanos, a fin de brindar educación general,
formación, capacitación técnica e instrucción, en el marco de acuerdos
interinstitucionales".
Los recursos humanos permanentes que prestan servicios en las
[Link]. ingresan a las mismas en forma voluntaria. Deben ser concebidos
integralmente, abarcando desde su reclutamiento, pasando por su
retención y sostenimiento, hasta su cese en el servicio activo.
El Sistema General de Movilización deberá mantener al día los datos
necesarios para instrumentar la movilización para cuando sea
necesaria.
Asimismo el Poder Legislativo deberá hacer los reglamentos de las
milicias y determinar el tiempo y número en que deben reunirse, como
indica el artículo 9, literal E de la Ley N°. 18.650.
En este sentido, el artículo 25 de la Ley Marco de Defensa Nacional
dispone que "El Poder Ejecutivo establecerá los criterios relativos a
la preparación y la disponibilidad de los recursos humanos y
materiales no propiamente militares para satisfacer las necesidades de
la Defensa Nacional en situaciones de grave amenaza o crisis,
considerando para su aplicación lo dispuesto en el artículo 35 de la
Constitución de la República y los mecanismos de cooperación y
coordinación existentes entre los diferentes Poderes Públicos, dando
cuenta al Poder Legislativo." Posteriormente, el artículo 26 de la
misma Ley estipula que "En tiempo de conflicto armado y durante lo
vigencia del estado de guerra, el sistema de disponibilidad permanente
de recursos será coordinado por el Consejo de Defensa Nacional.".
Las tareas asignadas a las [Link]. implican que sus miembros sean
llamados a responder en los ámbitos nacionales o internacionales a un
amplio espectro de emergencias, crisis y conflictos. Las operaciones
militares en defensa de la integridad territorial y la soberanía,
aunque menos probables en el corto y mediano plazo, permanecerán
siendo las tareas más demandantes de nuestro personal, por lo cual la
capacidad para ejecutarlas continuará siendo una condición
imprescindible para el reclutamiento.
La participación en operaciones combinadas requiere que el personal
pueda servir junto al de diversas naciones y representantes de otras
organizaciones. Lo anterior, sumado al advenimiento de nuevas y
sofisticadas tecnologías, incrementará el flujo y cantidad de
información a disposición de sus miembros, obligándolos a operar en un
ambiente mucho más complejo que el actual, implicando todo esto, la
necesidad de una permanente educación y capacitación del personal
militar.
El desafío de modernizar y reestructurar a las [Link]. coloca al
personal en una posición central de su planificación, dado su carácter
de ingreso voluntario. Por tanto se le debe trasmitir a ellos y sus
dependientes confianza en el futuro, a través de un fuerte liderazgo y
de un mecanismo de estímulos que logre el compromiso del personal
militar para con los valores a cuya custodia se compromete. Asimismo,
la acción conjunta constituye un aspecto esencial en el concepto de
empleo de las [Link].
Por consiguiente, complementariamente a la preparación específica
de cada Fuerza en sus respectivas escuelas de formación y centros de
instrucción, la educación militar conjunta y el adiestramiento en
operaciones conjuntas deben ocupar un lugar preponderante en la
preparación del personal militar.
Las [Link]. realizan una tarea singular que impone una demanda
importante en su personal, con poco o nulo preaviso y en formas
diferentes a otros servidores públicos o profesionales. El combate
continúa siendo el desafío moral y físico más demandante para un ser
humano, por lo que los integrantes de las [Link]. deberán estar
preparados, incluso a sacrificar sus propias vidas. Por tanto la
Defensa Militar precisa de personal que posea la moral, la capacidad
física y mental para sobrellevar los peligros frecuentes y tareas
imprevistas, y enfrentar en algunos momentos, el caos, el peligro, las
privaciones y el miedo.
La formación entonces, contiene el conocimiento técnico, científico
tecnológico y operativo, pero desde el inicio una formación en valores
humanos, sociales y su contexto, normativa básica nacional y en
especial, las que rigen el área de la Defensa, complementando con
aquella referente a Derechos Humanos y Derecho Internacional
Humanitario.
También dicha formación, en todos los niveles del personal,
comprende el conocimiento de los órganos del Estado, su
funcionamiento, actividades e integración de la Defensa como uno de
los componentes de la sociedad, en consonancia con el ejercicio de sus
derechos, el conocimiento de sus obligaciones con su entorno familiar,
laboral y social, en un concepto pleno e integral de ciudadanía.
Por tal motivo deben mantener también una sólida formación en
Derechos Humanos, en valores éticos para el ejercicio de la función
pública y en normas de convivencia social, además de las exigencias
dispuestas por la referida Ley N° 19.188 y el Decreto N° 30/003.
Por tanto, la Ley marca las pautas en la materia que integran los
programas de formación y capacitación que la totalidad del personal
debe recibir durante su tiempo de servicio, sin perjuicio de la
enseñanza operativa y en la adquisición de capacidades de acuerdo a
las funciones a cumplir.
Se trabaja para que a través de la formación, el personal de los
cuadros militares comprenda el alcance de su responsabilidad, la
relevancia de la tarea de defender a los habitantes de esta nación y
apoyar su bienestar social, dentro de los valores y principios éticos
manifestados en las normas antedichas; lo cual se complementa con una
justa remuneración y los servicios de naturaleza social que son
propios de la función.
XII. LOGÍSTICA
La Logística concebida como capacidad integral, debe focalizar su
prioridad en el apoyo a las Unidades Operativas de las [Link]., con el
objetivo de mejorar el equipamiento de las [Link]. en cumplimiento de
su misión fundamental y de esta forma, una vez definidas las
capacidades militares necesarias las mismas deben ser alcanzadas en
estrecha vinculación con el sistema logístico que sustente la
estructura operativa.
El requerimiento de interoperabilidad debe estar presente en todos
los niveles, desde la adquisición de material o equipamiento y a lo
largo de todo su ciclo de vida útil (operación, mantenimiento y
disposición final). Este criterio debe necesariamente fijar las bases
para el abastecimiento de equipamiento militar y el sostenimiento
necesario que implica cada sistema de armas o materiales que
eventualmente se procuren.
Las capacidades militares que deben de desarrollar las [Link].,
requieren de proyectos coherentes y de mediano y largo plazo como paso
fundamental para iniciar ese sistema logístico integral antes
mencionado.
XIII. COMANDO Y CONTROL
El "Comando y Control" es un requisito fundamental para un empleo
eficaz de las [Link]. La estructura de dicho Comando y Control facilita
una toma de decisiones correcta y oportuna, así como la ejecución de
las mismas, por medio de un planeamiento centralizado y una ejecución
descentralizada, posibilitando el aprovechamiento conjunto y la acción
unificada en operaciones militares complejas.
La definición de un proceso de toma de decisiones permitirá al
Mando político y a los diferentes niveles de comando decidir el empleo
de las [Link]. en respuesta a posibles contingencias o crisis
imprevistas. Este proceso deberá ser capaz de traducir las decisiones
políticas en planes y órdenes de operaciones de forma de alcanzar los
efectos deseados con las capacidades militares de las [Link]. bajo las
condiciones políticas de empleo establecidas.
Deberá incluir tanto el planeamiento anticipado de contingencias
como el planeamiento en respuesta a emergencias o crisis imprevistas,
abarcando no solo las fases previas y preparatorias, sino que debe
continuar durante su implementación hasta que se alcancen los
objetivos fijados por dicho Mando.
Los componentes de las [Link]. y las capacidades militares deben
centrarse en la misión conjunta y en el concepto de las operaciones
que guiará su consecución, organizándose para las operaciones
militares, si así lo determina el Mando, en comandos conjuntos o
fuerzas de tarea conjuntas que permitan un comando y control efectivo
y eficiente.
La estructura de comando y control conjunto debe estar basada en
los siguientes fundamentos: La definición clara de los alcances de la
autoridad de mando, los roles de los componentes de la fuerza conjunta
y las relaciones de comando.
* La capacidad para compartir y controlar información.
* Mecanismos de coordinación que faciliten la integración,
sincronización y la interacción sinérgica entre los componentes.
* Sistema de comunicaciones, inteligencia, vigilancia y
reconocimiento
confiables, sensibles a las necesidades e interoperables.
* Observar los principios de simplicidad, mantenimiento de la
integridad
de las unidades subordinadas e interoperabilidad.
XIV. PLANIFICACIÓN POR CAPACIDADES
Las capacidades militares resultan de considerar qué debe hacer
cada Fuerza, y por ende, qué recursos materiales, humanos,
infraestructura y adiestramiento, entre otros, debe poseer para
concretar los objetivos asignados.
Una "Capacidad Militar" es el conjunto de factores materiales y no
materiales (por ejemplo: sistema de armas, mando y control,
infraestructura, personal, apoyo logístico, etc.) constituido en base
a principios y procedimientos doctrinales, que pretenden lograr un
efecto militar para cumplir las misiones asignadas. Es decir, una
"Capacidad Militar" no es solo un sistema de armas, sino el conjunto
de factores necesarios para la consecución del efecto deseado.
En consecuencia, la planificación por capacidades deberá realizarse
a la luz de los cometidos fundamentales de las [Link]. establecidos por
la Ley 18.650 y de los objetivos nacionales que emanan de la Política
de Defensa Nacional; así como de los objetivos operacionales que el
Mando político determine como necesarios para contribuir a ellos.
Las capacidades se agrupan en "áreas de capacidad", que son
aquellas que cubren el espectro de empleo de las [Link]. y que deben
ser satisfechas necesariamente para que las [Link]. puedan ser
empleadas. Las referidas "áreas de capacidad" se definen por el Nivel
Político Estratégico y contribuyen a su vez a la adaptación del
instrumento militar a sus nuevos desafíos.
Se mencionan a continuación, áreas de capacidades conjuntas a
efectos de que, una vez que sean consideradas por el Mando, cada
Fuerza proceda al desarrollo de sus capacidades específicas, aportando
los medios operativos, los recursos humanos, la infraestructura
necesaria, asociadas a parámetros organizacionales y principios
doctrinarios, para que integradas permitan materializar las
"Capacidades Militares Conjuntas" del factor militar:
- Comando, control, comunicaciones, inteligencia e informática.
- Movilidad estratégica y táctica.
- Vigilancia y reconocimiento.
- Sostén logístico.
- Desarrollo de operaciones militares.
- Contra-movilidad y protección de fuerzas, objetivos e
infraestructura estratégica.
- Ciencia y tecnología aplicada a la industria militar.
- Defensa y protección civil.
- Apoyo a la presencia del Estado Uruguayo en el continente
Antártico.
- Desarrollo y participación en misiones de paz.
XV. LINEAMIENTOS ESTRATÉGICOS
En virtud de lo desarrollado en esta Política Militar de Defensa,
emanada a su vez de los contenidos de la Ley 18.650 y de los de la
Política de Defensa Nacional, cabe agregar los lineamientos que
necesariamente derivan de las manifestaciones aquí expuestas, en el
sentido de:
* Orientar las decisiones siguiendo los lineamientos estratégicos de
la
Defensa Nacional.
* Promover la modificación y adecuación de las Leyes y Decretos-Leyes
Orgánicos de las [Link]., el EN, la AN y la FAU en el mismo sentido.
* Impulsar la aprobación de una Ley de Fronteras, contando con una
iniciativa presentada ante el Parlamento Nacional.
* Impulsar la aprobación de la Ley de Inteligencia, que se encuentra
a
estudio de dicho órgano legislativo.
* Impulsar la aprobación de la Ley sobre Justicia Militar, en
cumplimiento de lo dispuesto por el art. 27 de la referida Ley
18.650,
en similar estado parlamentario que los proyectos mencionados
anteriormente.
* Definir y desarrollar las capacidades militares necesarias para el
cumplimiento de los objetivos militares de la Defensa.
* Diseñar en el corto y mediano plazo las [Link] necesarias sobre la
base
de las capacidades de disuasión, control, vigilancia, movilidad,
presencia y demás desarrolladas en este documento.
* Desarrollar la Doctrina de Empleo Conjunto de las [Link].
* Actualizar las Doctrinas de Empleo de las respectivas Fuerzas una
vez
aprobada la Doctrina de Empleo Conjunto de las [Link].
* Priorizar el accionar conjunto y la interoperabilidad entre las
Fuerzas, en la formulación de las capacidades militares de cada
Fuerza.
* Actualizar la organización y despliegue de las unidades y
reparticiones de las [Link]. en función de las capacidades militares
definidas para el cumplimiento de su cometido fundamental.
* Fortalecer las tareas de Defensa y Protección Civil y el Sistema
Nacional de Búsqueda y Salvamento, en virtud de los contenidos
propuestos en este documento.
* Fortalecer las capacidades militares conjuntas en la Antártida en
virtud de los contenidos propuestos en este documento.
* Desarrollar un sistema de apoyo logístico conjunto integral para
las
[Link]., que permita estandarizar en procedimientos y principios
logísticos en los diferentes escenarios de actuación, sustentado
primordialmente en la interoperabilidad, considerando la naturaleza
y
especificidad de las Fuerzas.
* Estimular a actores privados para que contribuyan a la producción
de
bienes y servicios para la Defensa Militar, particularmente
aquellas
que involucren tecnologías de uso dual.
* Desarrollar políticas y estrategias de movilización y reservas que
permitan fortalecer e incrementar en plazos efectivos, las
capacidades
militares de las [Link]. ante situaciones extraordinarias,
promoviendo
una legislación que se adecue y apoye las referidas políticas y
estrategias.
* Potenciar en el ámbito regional el desarrollo de los mecanismos de
cooperación en materia de defensa militar.