El colon
Es la Parte más larga del intestino grueso (órgano con forma de tubo que se conecta con el
intestino delgado por un extremo y
con el ano por el otro). El colon
extrae el agua y algunos nutrientes y
electrolitos de los alimentos
parcialmente digeridos. El material
restante, residuos sólidos llamados
heces, se mueve a través del colon,
se almacena en el recto y sale del
cuerpo por el ano.
Se subdivide en 4 partes,
el colon ascendente o derecho,
el colon transverso, el colon descendente o izquierdo y el colon sigmoide.
El colon absorbe el agua de estos residuos. A medida que las heces avanzan por el colon,
se vuelven cada vez más sólidas. A continuación, las heces se almacenan en la parte final del colon,
el sigmoide, y se empujan hacia el recto. El recto emitirá una señal para la evacuación de las heces
a través del ano.
La función del colon es completar la transformación de los residuos de los intestinos en
heces, que son expulsadas por el recto en su extremo.
Las enfermedades y patologías del colon pueden ser tratadas mediante cirugía
colorrectal y las más comunes son las siguientes:
Angiodisplasia del colon
Cáncer colorrectal
Colitis
Diarrea
Enfermedad de Crohn
Síndrome del intestino irritable
Estreñimiento
Íleo paralítico
Absceso intraabdominal
Cáncer de colon
El cáncer de colon es una
proliferación de células que comienza
en una parte del intestino grueso,
llamada colon. El colon es la primera
parte, y la más larga, del intestino
grueso. El intestino grueso es la
última parte del sistema digestivo.
Este sistema descompone los
alimentos para que el cuerpo los use.
El cáncer de colon suele
afectar a adultos mayores, aunque
puede ocurrir a cualquier edad. Por lo
general, comienza como grupos
pequeños de células llamados pólipos
que se forman en el interior del colon.
Los pólipos suelen ser benignos, pero algunos pueden convertirse en tipos de cáncer de colon con
el tiempo.
El cáncer de colon es el tumor de mayor incidencia en España, con cerca de 35.000 nuevos
diagnósticos cada año. Sin embargo, también es el que presenta mayores tasas de curación,
superando el 90%, según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM).
El pronóstico y las posibilidades de curación dependen de muchos factores, como el tipo de cáncer
de colon y la fase en la que es detectado.
Por lo general, los pólipos no causan síntomas.
Por esta razón, los médicos recomiendan
exámenes de detección regulares para ayudar
a saber si hay pólipos en el colon.
Encontrarlos y extirparlos ayuda a prevenir
el cáncer de colon.
El cáncer de colon presenta como factores de riesgo los siguientes aspectos:
La edad: la presencia de esta enfermedad poco habitual antes de los 40 años, empieza a
aumentar a partir de esa edad y se hace máxima a los 75 años. No obstante, existen formas
familiares de cáncer de colon que representan uno de cada tres o cuatro casos, aproximadamente,
y que pueden aparecer en edades más precoces.
Los antecedentes de pólipos múltiples en el colon (poliposis familiar), cáncer de colon e
incluso de otros cánceres como mama o genitourinarios: son circunstancias que deben tenerse en
cuenta para aumentar la vigilancia.
Piel negra: Las personas de piel negra que viven en Estados Unidos tienen un mayor riesgo
de tener cáncer de colon que las personas de otras razas.
Enfermedades inflamatorias intestinales: Las afecciones que causan dolor e hinchazón de
los intestinos, llamadas enfermedades inflamatorias intestinales, pueden aumentar el riesgo de
cáncer de colon. Entre estas podemos mencionar la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn.
Síndromes hereditarios que aumentan el riesgo de cáncer de colon: Algunos cambios en
el ADN que aumentan el riesgo de cáncer de colon se presentan en una familia. Los síndromes
hereditarios más frecuentes que aumentan el riesgo para cáncer de colon son la poliposis
adenomatosa familiar y el síndrome de Lynch.
Antecedentes familiares de cáncer de colon: Tener parientes consanguíneos con cáncer
de colon aumenta el riesgo de tener esta afección. Si más de un miembro de la familia tiene cáncer
de colon o del recto, el riesgo aumenta aún más.
Dieta con bajo contenido de fibra y alto contenido de grasas: El cáncer de colon y el
cáncer del recto pueden vincularse con la típica alimentación occidental. Este tipo de alimentación
suele ser baja en fibra y alta en grasas y calorías. La investigación en esta área ha arrojado
resultados desiguales. Algunos estudios encontraron un mayor riesgo de cáncer de colon en
personas que comen mucha carne roja y carne procesada.
No hacer ejercicio con frecuencia: Las personas inactivas son más propensas a tener
cáncer de colon. Hacer actividad física con regularidad puede ayudar a reducir el riesgo.
Diabetes: Las personas con diabetes o resistencia a la insulina tienen un mayor riesgo de
cáncer de colon.
Obesidad: Las personas con obesidad tienen un mayor riesgo de cáncer de colon. La
obesidad también aumenta el riesgo de morir debido al cáncer de colon.
Fumar: Las personas que fuman tienen un mayor riesgo de cáncer de colon.
Consumir alcohol: Beber demasiado alcohol puede aumentar el riesgo de cáncer de colon.
Radioterapia contra el cáncer: La radioterapia dirigida al abdomen para tratar casos de
cáncer anteriores aumenta el riesgo de cáncer de colon.
A veces, al cáncer de colon se le llama cáncer colorrectal. Este término combina el cáncer
de colon y el cáncer del recto, que comienza en este órgano.
Síntomas
Muchas personas con cáncer de colon no tienen síntomas al principio. Cuando aparecen
los síntomas, es probable que dependan del tamaño del cáncer y de su ubicación en el intestino
grueso.
Los síntomas de cáncer de colon pueden ser los siguientes:
Cambio en los hábitos intestinales, como diarrea o estreñimiento más frecuentes.
Sangrado rectal o sangre en las heces.
Molestias continuas en la zona abdominal, como calambres, gases o dolor.
Sensación de que el intestino no se vacía del todo durante la defecación.
Debilidad o cansancio.
Pérdida de peso involuntaria.
Tipos de cáncer de colon
Tipos de cáncer de colon
Adenocarcinoma
El tiene su origen en las células mucosas que recubren y lubrican el tracto intestinal, y
suele desarrollarse a partir de un pólipo en principio benignos.
Existen dos subtipos:
1. Adenocarcinoma mucinoso: la mucina es un tipo de moco que lubrica y protege el
intestino. Este tipo produce una gran cantidad de moco, lo que favorece que las
células tumorales se extiendan rápidamente. Supone algo menos del 10%,
aproximadamente, de todos los cánceres de colon y recto.
2. Adenocarcinoma de células en anillo de sello: es muy poco frecuente y se
denomina así porque cuando se
observa el tumor bajo el
microscópico, parece un anillo de
sello.
Junto al adenocarcinoma, existen otros
tipos de cáncer de colon y recto que son mucho
menos frecuentes:
Tumor carcionide
Se origina en las células neuroendocrinas,
que están implicadas en la producción de algunos
tipos de hormonas. Apenas representa el 1% de todos los tumores colorrectales.
Linfoma primario colorrectal
Linfoma no Hodgkin que afecta a los linfocitos, un tipo de glóbulo blanco que se
encuentra en el sistema linfático y que ayuda a combatir las infecciones. Los linfomas pueden
originarse en muchas partes del cuerpo, incluido el colon y el recto, y suele ser más frecuentes
en hombres que en mujeres.
Tumor de estroma gastrointestinal
Conocidos como GIST, se originan en unas células que recubren el tracto intestinal
llamadas células intersticiales de Cajal. Llevan el nombre de su descubridor, el médico y Premio
Nobel de Medicina español Santiago Ramón y Cajal. Después del estómago y del intestino
delgado, el recto es la tercera localización más frecuente de este tipo de tumor.
Leiomiosarcoma de colon
Se origina en las células del músculo liso de la pared intestinal. Es un tipo de tumor muy
poco frecuente, que apenas supone el 0,1 % de todos los tumores colorrectales.
Cáncer colorrectal metastásico
¿Cómo pueden evolucionar estos tipos de cánceres? Las células tumorales que se
encuentran en el colon o el recto pueden diseminarse a otras partes del cuerpo por el torrente
sanguíneo o el sistema linfático, formando nuevas masas tumorales. Lo habitual es que la
metástasis se produzca en el hígado. Pero, ¿por qué se le llama cáncer de colon si se desarrolla
en otro órgano? Esto se debe a que el origen de las células tumorales está en el colon o el recto,
por lo que se le denomina cáncer colorrectal metastásico.
Exámenes de detección del cáncer colorrectal
Los exámenes de detección verifican la presencia del cáncer antes de que la persona
tenga síntomas. Es posible que esto ayude a encontrar el cáncer en un estadio temprano. Si se
descubre temprano el tejido anormal o el cáncer, es más fácil
tratarlos. Cuando aparecen los síntomas, quizás el
cáncer se haya empezado a diseminar.
Puntos importantes
Hay estudios que muestran que algunos
exámenes de detección del cáncer colorrectal sirven
para encontrar el cáncer en un estadio temprano y
podrían ayudar a disminuir el número de muertes
por la enfermedad.
Los siguientes tipos de pruebas se utilizan para detectar el cáncer colorrectal:
Prueba de sangre oculta en la materia fecal
Sigmoidoscopia
Colonoscopia
Colonoscopia virtual
Prueba de ADN en la materia fecal
Prueba de sangre oculta en la materia fecal
La prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT) es un examen que se usa para
verificar si la materia fecal (residuo sólido) contiene sangre que solo se observa al microscopio. Se
coloca una muestra pequeña de materia fecal en tarjetas especiales o en un envase especial y se
envían al médico o laboratorio para su análisis. La sangre en la materia fecal puede ser un signo
de pólipos, cáncer u otras afecciones.
Sigmoidoscopia
La sigmoidoscopia es un procedimiento para observar el interior del recto y
el colon sigmoide (inferior) para detectar pólipos, áreas anormales o cáncer. Se introduce
un sigmoidoscopio en el recto hasta el colon sigmoide. Un sigmoidoscopio es un instrumento
delgado en forma de tubo, con una luz y una lente para observar. A veces tiene una herramienta
para extraer pólipos o muestras de tejido, que se observan al microscopio para detectar signos de
cáncer.
Colonoscopia
La colonoscopia es un procedimiento para
observar el interior del recto y el colon para determinar
si hay pólipos, áreas anormales o cáncer. Se introduce
un colonoscopio a través del recto hasta el colon. Un
colonoscopio es un instrumento delgado en forma de
tubo con una luz y una lente para observar. A veces
tiene una herramienta para extraer pólipos o muestras
de tejido para verificar al microscopio si hay signos de
cáncer.
Colonoscopia virtual
La colonoscopia virtual es un procedimiento para el que se usa una serie
de radiografías llamada tomografía computarizada a fin de tomar imágenes del colon. Las
imágenes se agrupan en una computadora para poder observar en detalle los pólipos o cualquier
cosa extraña en el revestimiento interior del colon. Esta prueba también se llama colonografía por
tomografía computarizada o CTC.
Prueba de ADN en la materia fecal
En esta prueba se verifica si hay ADN en las células de la materia fecal para detectar
cambios genéticos que podrían ser un signo de cáncer colorrectal.
Riesgos de los exámenes de detección del cáncer colorrectal
Puntos importantes
Los exámenes de detección
presentan riesgos.
Los exámenes pueden tener
resultados negativos falsos.
Los exámenes pueden tener
resultados positivos falsos.
Los siguientes exámenes de detección del cáncer colorrectal tienen
riesgos:
Colonoscopia
Sigmoidoscopia
Colonoscopia virtual
Prueba de sangre oculta en la materia fecal o prueba de ADN en la materia fecal
Las decisiones sobre los exámenes de detección pueden ser difíciles. No todos los
exámenes son útiles y la mayoría presenta riesgos. Cada tipo de prueba presenta riesgos o daños
diferentes. Es posible que los exámenes de detección le produzcan ansiedad cuando piensa en la
prueba, mientras se prepara para la prueba o cuando recibe un resultado positivo de una prueba.
Antes de cualquier examen de detección, hable con su médico sobre la prueba. Es importante que
sepa cuáles son los riesgos de cada prueba y si está comprobado que reduce el riesgo de morir
por cáncer.
Los siguientes exámenes de detección del cáncer colorrectal tienen riesgos:
Colonoscopia
No es común que la colonoscopia cause problemas graves, pero a veces hay desgarros en
el revestimiento del colon y sangrado. Estos problemas pueden ser graves y se deben tratar en un
hospital. Los desgarros del revestimiento del colon y el sangrado son más comunes durante una
biopsia o polipectomía.
Se utiliza la sedación para disminuir la incomodidad del procedimiento. La sedación quizás
produzca problemas del corazón y los pulmones, como latidos cardiacos irregulares, ataque
cardiaco o dificultad para respirar.
Sigmoidoscopia
La sigmoidoscopia causa menos complicaciones que la colonoscopia. Aunque es posible
que ocurran desgarros del revestimiento del colon y sangrado, estos son menos comunes que con
la colonoscopia. Como en general no se usa sedación para la sigmoidoscopia, hay menos riesgo de
complicaciones.
Colonoscopia virtual
La colonoscopia virtual presenta menos
posibilidad de daño físico que la colonoscopia y la
sigmoidoscopia. Se desconocen los efectos dañinos
de la exposición a la radiación de los rayos x que se
usan en la colonoscopia virtual. La colonoscopia
virtual suele encontrar problemas
en órganos distintos del colon, como los riñones, los
órganos del tórax, el hígado, los ovarios, el bazo y
el páncreas. Según el resultado, a veces se necesitan
otras pruebas, como la colonoscopia, que no ayudan
a mejorar la salud del paciente.
Prueba de sangre oculta en la materia fecal
o prueba de ADN en la materia fecal
Es posible que una prueba de sangre oculta en la materia fecal (FOBT) o de una prueba
de ADN en la materia fecal den resultados anormales aunque no haya cáncer. Si la prueba da
positiva quizá se hagan más pruebas, como una colonoscopia.
Prevención del cáncer de colon para personas con riesgo elevado de
padecer esta enfermedad
Algunos medicamentos pueden reducir el riesgo de pólipos o de cáncer de colon. Por
ejemplo, algunas pruebas relacionan un riesgo menor de pólipos y cáncer de colon con el uso
regular de aspirina o medicamentos similares a la aspirina. Sin embargo, no está claro qué dosis ni
cuánto tiempo se necesitaría para reducir el riesgo de tener cáncer de colon. Tomar aspirina a
diario tiene algunos riesgos, como úlceras y sangrado en el sistema digestivo.
Por lo general, estas opciones se reservan para personas con un alto riesgo de cáncer de
colon. No hay suficientes pruebas para recomendar estos medicamentos a personas que tienen un
riesgo promedio de cáncer de colon.
Si tienes un riesgo elevado para cáncer de colon, analiza tus factores de riesgo con el
equipo para la atención de la salud para determinar si los medicamentos preventivos son seguros
para ti.
Tratamiento contra el cáncer colorrectal
Cirugía para cáncer de colon en etapa temprana
El tratamiento contra un cáncer muy pequeño del colon puede ser mediante un enfoque
de invasión mínima para la cirugía, por ejemplo:
Extirpación de pólipos durante una colonoscopia, llamada polipectomía. Si el cáncer está
dentro de un pólipo, al extirpar el pólipo, se podría eliminar todo el cáncer.
Resección endoscópica de mucosa. Este procedimiento puede extirpar pólipos más
grandes durante la colonoscopia. Hay instrumentos especiales que ayudan a extirpar el pólipo y
una pequeña cantidad del revestimiento interno del colon.
Cirugía de invasión mínima, denominada cirugía laparoscópica. Este tipo de cirugía puede
extirpar los pólipos imposibles de extirpar durante una colonoscopia. En este procedimiento, un
cirujano hace la operación a través de varios cortes pequeños en la pared abdominal, llamados
incisiones. Instrumentos con cámaras conectadas atraviesan los cortes y muestran el colon en un
monitor de video. El cirujano también puede tomar muestras de los ganglios linfáticos alrededor
del cáncer.
Cirugía para el cáncer
Si el cáncer creció dentro del colon o por el colon,
un cirujano podría recomendar lo siguiente:
Colectomía parcial: La cirugía para extirpar parte
del colon se llama colectomía parcial. Durante este
procedimiento, el cirujano extrae la parte del colon donde
está el cáncer. El cirujano también extrae un poco de tejido
de algún lado del cáncer. Por lo general, se pueden
reconectar las porciones sanas del colon o del recto. Este
procedimiento generalmente se puede hacer mediante un enfoque de invasión mínima
conocido como laparoscopia.
Cirugía para crear una vía por donde los desechos salgan del cuerpo. Después de la
colectomía, a veces, no se pueden reconectar las porciones sanas del colon o del recto. El
cirujano hace una abertura en la
pared del abdomen a partir de una
porción de lo que queda del
intestino. Este procedimiento,
conocido como ostomía, permite que
las heces salgan del cuerpo al
vaciarse en una bolsa que va por
encima de la abertura.
A veces, la ostomía es solo
por un tiempo corto para permitir
que el colon o el recto se curen
después de la cirugía. Después, se revierte. A veces, la ostomía no se puede revertir y es
permanente.
Extirpación de los ganglios linfáticos: Los ganglios linfáticos cercanos generalmente se
extirpan durante la cirugía de cáncer de colon y se evalúan para detectar cáncer.
Cirugía para cáncer avanzado
Cuando no es posible extirpar el cáncer mediante cirugía, el cirujano puede intentar
aliviar los síntomas en lugar de curarlo. La cirugía puede eliminar las obstrucciones del colon y
aliviar los síntomas, como el sangrado y el dolor.
A veces, el cáncer se disemina solo al hígado o al pulmón de una persona que goza de
buena salud. La cirugía u otros tratamientos localizados pueden extirpar el cáncer. La
quimioterapia se puede usar antes o después de este tipo de procedimiento. Este enfoque
ofrece la posibilidad de eliminar el cáncer a largo plazo.
Quimioterapia
La quimioterapia usa medicamentos fuertes para destruir las células cancerosas.
Generalmente se suele seguir con quimioterapia después de la cirugía para el cáncer de colon si
el cáncer es de gran extensión o se ha diseminado a los ganglios linfáticos. Es posible que la
quimioterapia destruya las células cancerosas que podrían quedar después de la cirugía. Esto
ayuda a disminuir el riesgo de que el cáncer vuelva a aparecer.
Asimismo, la quimioterapia se puede usar antes de la cirugía para reducir un cáncer de
gran extensión, de modo que sea más fácil de extirpar.
La quimioterapia también se puede usar para aliviar los síntomas del cáncer de colon
que no se puede extirpar con cirugía o que se ha diseminado a otras partes del cuerpo. A veces,
se combina con radioterapia.
Radioterapia
La radioterapia utiliza poderosos haces de energía para destruir las células cancerosas.
La energía puede provenir de rayos X, protones u otras fuentes.
La radioterapia puede reducir el tamaño de un cáncer grande antes de la operación para
facilitar su extirpación. Cuando la cirugía no es una opción, se puede usar radioterapia para
aliviar los síntomas, como el dolor. Algunas personas reciben radiación y quimioterapia al mismo
tiempo.
Terapia dirigida
La terapia dirigida utiliza medicamentos que atacan determinadas sustancias químicas
dentro de las células cancerosas. Mediante el bloqueo de estas sustancias químicas, los
tratamientos dirigidos pueden destruir las células cancerosas.
La terapia dirigida se combina generalmente con la quimioterapia. Se usa, por lo general,
para personas con cáncer de colon avanzado.
Inmunoterapia
La inmunoterapia es un tratamiento con medicamentos que ayuda al sistema
inmunitario a destruir las células cancerosas. El sistema inmunitario combate las enfermedades
atacando los gérmenes y otras células que no deberían estar en el cuerpo. Las células
cancerosas sobreviven porque se ocultan del sistema inmunitario. La inmunoterapia ayuda a las
células del sistema inmunitario a encontrar y eliminar las células cancerosas.
La inmunoterapia generalmente se reserva para el cáncer de colon avanzado.
Cuidados paliativos
Los cuidados paliativos son un tipo especial de atención médica que se centran en aliviar
el dolor y otros síntomas de una enfermedad grave. Un equipo de profesionales de la salud es el
encargado de los cuidados paliativos. El equipo puede incluir a médicos, personal de enfermería
y otros profesionales específicamente capacitados. Su objetivo es mejorar la calidad de vida de
las personas con una enfermedad grave y de sus familias.
Los cuidados paliativos son un apoyo adicional durante el tratamiento contra el cáncer.
Cuando los cuidados paliativos se aplican junto con todos los otros tratamientos
correspondientes, las personas que tienen cáncer pueden sentirse mejor y vivir más.
Consejos tras una cirugía de cáncer de colon y recto
Después de una cirugía de colon o recto, estas funciones pueden verse alteradas. Lo
esperable es que, a la llegada a casa desde el hospital, tenga un tránsito intestinal diferente al
preoperatorio. Asimismo, en algunos casos puede aparecer cierta incontinencia a gases y heces,
además de urgencia para ir al servicio.
También es frecuente que se sienta fatigado tras la intervención realizada por
un especialista en Cirugía General, tanto por la agresión quirúrgica, como por la posible pérdida de
sangre asociada a estas intervenciones.
Realice ejercicio suave a diario. El caminar 1 hora al día hará que recupere antes su
tránsito habitual, disminuye el riesgo de trombosis y mejora la ventilación
pulmonar. En resumen, cuanto más activo esté, antes se va a recuperar.
Lave las heridas quirúrgicas una vez al día, con agua y jabón neutro, secándolas
sin frotar, a pequeños toques.
Siga el tratamiento pautado por su médico, así como las recomendaciones al
alta. Aunque no tenga dolor, tome los analgésicos pautados. En caso de tener
prescrita la toma de antibióticos o heparina, complete los días de pauta
recomendados por su especialista.
En caso de fiebre superior a 38ºC, vómitos o estreñimiento de más de 48 horas
acuda a su médico o centro hospitalario.