Ejemplo Tesis
Ejemplo Tesis
caso de que acontezca alguno de los eventos que la norma contempla, el trabajador
obtiene el beneficio que el Seguro Social otorga, conforme con las distintas categorías o
jubilación; en caso de muerte, los gastos fúnebres y subsidio en dinero para los
La inscripción o alta del trabajador en el sistema de Seguridad Social permite trasladar las
parte del trabajador, lo que a su vez importa la suspensión de los efectos del contrato de
1
trabajo y, aunque no extingue los derechos y obligaciones que emanan del mismo, las
trabajador, impedido de prestar su fuerza laboral, se vea también privado de los recursos
y sociales. Es por ello, para prever y evitar tales resultados adversos, que la experiencia
cuente con las ventajas y beneficios de protección que el sistema brinda. El trabajador
cuyo empleador no cumple con esta obligación se ve excluido del sistema de protección
que la ley ha estructurado, y se encuentra desprotegido frente a los avatares del devenir
sus trabajadores tiene un tratamiento concreto dentro del sistema de Previsión Social,
este caso está compuesta de por lo menos dos grupos de entidades subjetivas: el
trabajador omitido en el alta y desprotegido ante las vicisitudes de su vida laboral, junto
2
mutualidad generada por el seguro social, que entonces se ve disminuida en su entidad y
sus capacidades. Además, en estas situaciones existe también una tercera víctima: la
Sí debe reconocerse que nuestro esquema legislativo está pensado per se para ser tuitivo
y eficaz, empero, no alcanza a solventar todas las dificultades que puedan acaecer, y que
en la práctica se dan, ni tampoco cubre todas las posibles situaciones que se puedan
presentar. Así, una primera dificultad en este diseño es que solo dos tipos de eventos
encuentran protección frente a la conducta remisa del empleador, y que son los
accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, pero deja por fuera a un cúmulo
Luego, deja también por fuera un entero grupo de sujetos, las personas que integran el
grupo familiar del trabajador y que serían beneficiarias del sistema si la omisión no
de lege ferenda, sino desde la perspectiva hermenéutica; ello nos lleva a la siguiente
3
En los siguientes capítulos nos abocaremos a demostrar por qué la determinación de esa
4
UNIDAD I
La Responsabilidad Civil
1. Concepto.
Derecho Civil. Aparentemente la expresión fue acuñada por los filósofos ingleses del siglo
la reparación de ese daño, sobre todo vinculada al sujeto o a los sujetos a los que la
norma jurídica forzosamente atribuye la carga de la reparación. Por eso se dice que una
responde2.
significado primario es el de contestar, dar una respuesta 3, la cual está ligada a la voz
una deuda, así como también la garantía por ella. Este vocablo respondere no tenía en
1
Mazeau/Tunc, Tratado Teórico y Práctico de la Responsabilidad Civil Delictual y Contractual,
Tomo Primero, Volumen I, págs. 1-2, Ediciones Jurídicas Europa-América, Buenos Aires.
2
Mazeau/Tunc op. cit., pág. 2.
3
Diccionario Iter Latino-Español, Editorial Ramón Sopena S.A., Barcelona, 1983.
5
de una consecuencia jurídica por los daños causados. Esta concepción se afinca en el
jusnaturalista del neminem laedere, dado que la producción del daño aparece como un
evento patológico, una alteración excepcional del orden social constituido y requiere
deber: el deber de omitir conductas que pudieran ser lesivas a la esfera de derecho de
de observancia de ella7.
de un sujeto que responde de él. En ese sentido, para Josserand la cuestión está en
él8. Otros autores sin embargo entienden que la responsabilidad es siempre un problema
4
Mosset Iturraspe, Responsabilidad por Daño, Tomo I, Parte General, págs. 14 /16, Editorial
Rubinzal-Culzoni, Bs. As.
5
Bessone, Istituzioni Di Diritto Privato, pág. 957/958, G. Giappichelli Ed., 1997, Torino.
6
Messineo, Manual de Derecho Civil y Comercial, T. IV, § 101 Nº 1, Ed. Jurídica Europa-América,
1955, Buenos Aires.
7
Messineo, op. cit., § 14 Nº 3.
8
Josserand, Louis, Les Transports en Service Intérieur et en Service International, 2ª ed. Nº 558,
1926; La Responsabilité Enver Soimême D.H. 1934, Cron. págs. 73 y sgtes.
6
responsabilidad, sino solo cuando aquel provenga de un sujeto distinto de quien lo ha
modo de reparación; en tanto que en la segunda la reparación solo será posible si hay un
transitado desde una posición anterior más conservadora, orientada más al individuo y,
por ende, más renuente a la hora de atribuir cargas, a una actual más amplia, orientada a
los efectos del daño, y consecuentemente más acorde con los imperativos sociales de su
reparación integral9.
2. Tipos de Responsabilidad.
englobándola en una teoría unitaria del Derecho de Daños, al punto de que se ha llegado
analizando cada uno de sus respectivos presupuestos. Desde luego, el Derecho Romano
9
Mazeaut/Tunc, op. cit., pág. 3.
10
Mazeaut/Tunc, op. cit., pág. 115.
7
incumplimiento contractual era considerado como un acto contrario al ius, y, por lo
En este punto debemos hacer una brevísima alusión a la relación entre la responsabilidad
materia existen, fundamentalmente, tres posiciones: la que afirma que ambos tipos de
tratamiento pueden mezclarse, y la que mantiene que es posible que ambos tipos
coexistan sobre un evento, pero de manera subsidiaria una de la otra, de modo tal que el
acreedor de la obligación de indemnizar puede optar por una de las dos, pero una vez
escogida una vía, ya no puede transitar la otra 12. Creemos que nuestro derecho adscribe
11
Los romanos no conocieron una teoría general de las obligaciones, al igual que en todas las
demás disciplinas del Derecho su aproximación fue casuística y pragmática. De la clasificación de
las fuentes de las obligaciones en contractuales y delictuales en el Derecho Romano, tenemos
noticia recién con Gayo, en el Clásico Tardío (Gai.3,88 Nunc transeamus ad obligationes, quarum
summa divisio in duas species diducitur: omnis enim obligatio vel ex contractu nascitur vel ex
delicto, y 3,182 Transeamus nunc ad obligationes, quae ex delicto nascuntur, veluti si quis furtum
fecerit, bona rapuerit, damnum dederit, iniuriam commiserit.quarum omnium rerum uno genere
consistit obligatio, cum ex contractu obligationes in IIII genera diducantur, sicut supra
exposuimus.), y las delictuales aparecen tratadas como una mera derivación de las contractuales.
Ello permitiría suponer que una distinción como esta no puede ir más allá de la jurisprudencia
clásica temprana, y que la jurisprudencia republicana, anterior a ésta y verdadera generadora de
las instituciones del derecho, que más tarde cristaliza en las grandes obras de los juristas
romanos que hoy conocemos, no conoció esta distinción como categoría de análisis. Vide: Kaser,
Max, Römische Privatrecht, C.H. Beck’sche Verlagsbuchhandlung, 2DA. Ed., Tomo I, München,
1971, parág. 118, 119 y 120.
12
Diez-Picaso, Luis, Derecho de Daños, Ed. Civitas, Madrid, 2000, pág. 245; Enneccerus-
Nipperdey, Allgemeiner Teil des Bürgerlichen Rechts, Ed. J. C. B. Mohr, 15ta. Ed., Tübingen, 1960,
parág. 228, nro. III; Enneccerus-Lehmann, Recht der Schuldverhältnisse, Ed. J. C. B. Mohr, 15ta
Ed., Tübingen, 1958, parág. 232.
13
Larenz, Allgemeiner Teil des Deutschen Bürgerlichen Rechts, 7. Ed., Velag C.H. Beck, parág. 14,
págs. 264 y sgtes, München, 1989.
8
y por sí mismos un ilícito, es decir, la que la violación de una cláusula contractual no
Es la derivada del incumplimiento de una obligación nacida del negocio jurídico conocido
como contrato. Supone la existencia previa de una relación jurídica entre las partes,
el agente perjudicial, sino que, por el contrario, su primer contacto con éste se da a
referido a una obligación preexistente, y es por ello que se ha llegado a afirmar que la
responsabilidad contractual no crea, por sí misma, una obligación, sino que es la derivada
responsabilidad contractual no puede verse tan solo como un derivado anómalo del
efecto de las obligaciones; se relaciona, sin duda, también con sus fuentes. En efecto, del
reparación del perjuicio causado. El contrato aparece así, por sí mismo, como fuente de
sucesivas que se generan de este modo son distintas una de otra, aún cuando se
suceden, la una como consecuencia lógica y necesaria de la otra, dado que no solo su
14
Mazeaut/Tunc, op. cit., pág. 116.
9
objeto es distinto, sino que también su mismo origen. Así, las obligaciones contractuales
se crean sobre la base de la voluntad común de las partes, en tanto que la obligación
contrario fuera de ella, en el acto unilateral de una de las partes –la incumpliente– e
2.1.1 Presupuestos.
lugar a la obligación de resarcir. Para que un individuo deba responder por el daño, es
decir, para que nazca la obligación de responder, deban darse los llamados
“presupuestos” necesarios. Así, la doctrina tradicional entiende que son cuatro los
individuo violatoria del contrato y el daño o perjuicio, y d) la imputabilidad del autor del
15
Mazeaut/Tunc, op. cit., págs. 117/118.
16
Bustamante Alsina. Teoría General de la Responsabilidad Civil, 8° ed. Bs. As., 199, pág. 106.
17
Cazeaux-Trigo Represas, Derecho de las obligaciones, T. IV, pág. 612.
18
Orgaz, A., El daño resarcible, pág. 35.
10
En cuanto al nexo o relación de causalidad, podría decirse que es la vinculación que une
Luego, para que una persona sea obligada a responder civilmente por un acto dañoso es
preciso que el daño pueda ser asignado a la acción u omisión de un individuo, a través de
Ahora bien, los factores de atribución, podría sostenerse, son las circunstancias por las
cuales a un individuo –sujeto de derecho– se imputa un cierto hecho y por ello debe
responder del daño. Es decir, que sobre sí pesa la obligación de repararlo. Los factores de
poder económico buscará restringir dichos factores, en tanto que el individuo tratará de
Estado que busca armonizar dichos extremos, aunque en algunos casos apoya
Estos factores de atribución pueden ser, como vimos, subjetivos y objetivos, los primeros
direccionan la justificación del análisis a partir del agente del daño y se basan en la culpa;
en tanto que los segundos no están referidos a ésta –la culpa– es decir, el agente del
hacen su aparición a finales del siglo XIX con el Industrialismo, situación que propició la
teoría del riesgo creado. Los factores objetivos de atribución, a diferencia de los
19
Bustamante Alsina, Teoría General de la Responsabilidad civil, cit., pág. 267.
11
subjetivos, deben estar expresamente previstos en la ley (garantía, riesgo, equidad,
etc.)20.
realidad una responsabilidad que deriva de actos jurídicos, cualquiera sea su tenor,
mientras ellos tengan por efecto general crear vínculos obligacionales. Este nombre, en
rigor, aparece como limitativo, pues solo hace alusión directa a los contratos, que son
solo una especie de negocios jurídicos −aunque la más importante por el volumen de
casos que se dan. Por eso, más propiamente hoy se habla de responsabilidad civil de
oposición a la de fuente involuntaria, donde el sujeto obligado solo resulta vinculado por
los negociantes también pueden asumir el riesgo negocial, en cuyo caso el factor de
del obligado, por el solo imperio de la ley, en razón de un acto o hecho humano cuya
del deber legal de abstenerse de todo acto de lesión a la esfera jurídica, usualmente
20
Ghersi, Carlos Alberto, Teoría General de la Reparación de Daños, Astrea, Bs.As. 1997, págs. 88,
141.
21
Messineo, op. cit., § 169, n° 1.
12
patrimonial, de los otros, deber que se traduce en la premisa ya citada de neminem
laedere22.
dentro del marco de un negocio jurídico, priman los factores objetivos de atribución. Así,
es común que la obligación extracontractual nazca a raíz de: actividad riesgosa, cosa
2.2.2 Presupuestos.
los mismos elementos que la contractual para que ella quede configurada, y –como ya lo
por medio de un factor de atribución. Los volvemos a tratar aquí teniendo en cuenta las
Normalmente derivará del obrar humano, pero ello no excluye, en el Derecho Civil, los
22
Messineo, op. cit. § 169 n° 2.
23
Arts. 1846, 1847, 1850, 1851, 1853, 1854, Código Civil Paraguayo.
13
consecuencias en el orden de la responsabilidad, atribuyéndosela a un determinado
sujeto.
El acto generador de la responsabilidad puede aparecer bajo dos formas: una positiva, de
responsabilidad extracontractual el acto aparece bajo la forma de una acción, rara vez,
particular y está relacionada en la mayoría de los casos con la culpa in omittendo 24 25.
No basta que exista el hecho o suceso, amén de ello nuestro derecho exige que sea
punto es que el ilícito civil difiere del delito penal, ya que la violación puede darse no solo
de una cierta categoría de normas, como ocurre en materia penal, sino de cualquier tipo
extiende también a la vulneración de los principios del derecho, los cuales, a veces están
recogidos de forma expresa –como el principio de buena fe– pero otras veces solo surgen
de una inferencia del sistema todo. Típicamente los principios suelen obtener
El daño es el elemento esencial para que surja la responsabilidad del agente, en efecto,
“responder”. Según el Art. 1835 del Código Civil Paraguayo existirá daño cuando la acción
24
Messineo, op. cit. § 169 n° 3.
25
Mosset Iturraspe, op. cit. pág. 44.
14
u omisión antijurídica perjudicare a un sujeto de derecho en su persona, en sus derechos
La doctrina dice que el daño, para ser indemnizable, debe ser cierto, lo cual no implica
que deba ser actual puesto que también es indemnizable el daño futuro-cierto26. El daño
cierto implica una existencia real actual o la suficiente certeza de una existencia futura. El
daño también puede ser material o moral –daño patrimonial o económico o extra
patrimonial o extra económico– según la naturaleza del objeto dañado, puesto que la
El nexo de causalidad entre el hecho o acto antijurídico del agente y el daño causado
hecho imputable y el perjuicio no media una relación de causalidad. El daño debe ser el
Ahora bien, en cuanto a la imputabilidad del agente conforme con los factores de
necesario para que un hecho pueda ser atribuido a una persona como autor de él o
responsable del mismo, podemos señalar como factores de atribución la culpa −en
26
Mosset Iturraspe, Jorge, Responsabilidad por Daños, EDIAR, Bs.As., 1979, Parte General, Tomo
I, pág.147.
27
Mosset Iturraspe, op. cit., pág. 56.
15
consideración de un factor social, cual es el riesgo creado entre otros factores como ya
viéramos más arriba. En efecto, hemos dicho antes que la responsabilidad objetiva se
apoya en factores tales como: la garantía, el riesgo, el abuso del derecho, etc.; y, como lo
fisonomía le delineó como una figura propia comprendida dentro de una estructura
trabajo, y esta última tiene la facultad de dirección sobre aquélla, dentro de los límites de
provecho.
La dependencia es la condición en que se sitúa la persona que trabaja, que debe cumplir
las órdenes que le imparta la parte empleadora, dentro de los límites que fija el contrato
de trabajo. Sin embargo, debe aclararse que la dependencia –subordinación– “…es poder
de disposición entre hombres libres, y sólo puede concebirse como una limitación de la
16
actividad de quien la presta, tan sólo dentro de las necesidades, objetivos y
relación laboral, cual es la subordinación, podemos decir con Krostochin que el contrato
de trabajo: “Es el contrato por el cual una persona (trabajador) entra en relación de
es de índole contractual desde el momento en que los daños que le incumben –en
del Código del Trabajo, luego de establecer que el contrato debe ser cumplido de buena
fe, dispone que las partes del mismo están obligadas no solo a lo expresamente pactado
sino también a todas las consecuencias y derivaciones del mismo o a aquéllas propias de
Con base en lo expuesto, podemos aseverar que lo dicho hasta acá respecto de la
laboral, con las peculiaridades típicas de la naturaleza tuitiva del contrato de trabajo y de
las normas de ius cogens que le rigen, habida cuenta la fuerte asimetría existente entre
los dos polos de interés que componen este tipo de relación contractual. Por supuesto,
28
Martínez Vivot, Julio J., Elementos del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Astrea, Bs.
As., 1994, pág.101.
29
Krostochin, Ernesto, Instituciones de Derecho del Trabajo, Tomo I, Bs.As., págs. 171 y 172.
17
normalmente el factor de atribución de la responsabilidad es el subjetivo, de la culpa. La
convencional del riesgo contractual. En las relaciones laborales, signadas por el derecho
imperativo, hay poco margen para redistribuir el riesgo contractual propio o inherente,
pero ello no implica que este elemento esté completamente descartado, sino que,
resultado, la ausencia de este último permite echar mano de la presunción de culpa y las
del trabajador no es común en el contrato de trabajo –salvo los contratos por obra
determinada– pero sí aparece a cargo del empleador en las obligaciones accesorias del
trabajo.
atribución ampliando la responsabilidad del empleador por los accidentes ocurridos a los
trabajadores por el hecho o en ocasión del trabajo con eximentes muy restrictivas: culpa
18
decir, no permitiendo la valoración integral del daño sufrido sino limitándolo a la de los
daños corporales.”30
servicios –contrato de trabajo– los que pusieron en evidencia la insuficiencia del sistema
de la responsabilidad basada en la culpa para reparar todos los perjuicios a los que está
los mismos que los de la responsabilidad civil, sin embargo, tiene perfiles propios que
asientan en los principios interpretativos que informan el Derecho del Trabajo y que son:
laborales, que por su claridad no necesita mayores explicaciones; 4. el del respeto a las
trabajador (pro operario); 2. principio de la equidad, conocida como la justicia del caso
30
Weingarten, Celia, Manual de Derecho de Daños, La Ley, Provincia de Bs.As., 2010, pág.6.
19
trabajo, este principio hace clara alusión a la humanización del trabajo, el cual no debe
articulado del Código del Trabajo, haciéndose en algunos casos alusión directa a los
mismos, tal como lo hacen los arts. 3, 5, 6, 7, 9, 16, 61; y en otros, dan estructura a la
norma; en este sentido merecen citarse los artículos 10, 15, 62, 63, 64, 65, 275 del citado
cuerpo legal.
Son estos principios del Derecho del Trabajo los que insuflan a los presupuestos de la
responsabilidad por daños, dándole a la responsabilidad laboral una impronta propia que
la distingue de la civil.
31
Cabanellas De Torres, Guillermo, Compendio de Derecho Laboral, Tomo I, 3° Edición, Editorial
Heliasta S.R.L., Bs.As., Argentina, 1992, pág. 264/271.
20
UNIDAD II
1. Definición.
El término Seguridad Social fue empleado por primera vez en la Social Security Act del
año 1935, una ley estadounidense que creaba un programa de seguridad social para
las que se enuncia que todos los individuos como miembros de la sociedad tienen el
entendimiento de las cuestiones que plantea33. Uno de los primeros y principales autores
que ensayaron una definición es William Beverige34, el cual expuso que la Seguridad
Social es el “conjunto de medidas tomadas por el estado para proteger a las personas
contra los riegos que se materializan individualmente y que no han de cesar de existir
Esta visión de la Seguridad Social la considera como una prerrogativa estatal; los riesgos
que son o deben ser abarcados por el sistema son todos, sin considerar su naturaleza,
32
Robert, Morris, Encyclopedia of Social Work, NASW, Washington, 1973, pág 1277.
33
La principal dicotomía terminológica posiciona a la OIT y la doctrina americana con la expresión
seguridad. social frente a la UE/OECD y la literatura europea que preferencian la expresión
protección social.
34
Economista y reformista social con su obra “Social Insurance and Allied Services”.
35
Beverige, William, “Social and Allied Services” (The Beverige Report), Londres, 1942.
21
aunque circunscriptos al riesgo individual. Por lo tanto, las medidas generales, aun
individualmente las personas. Por ende, el orden público, el estado de derecho, las
condiciones laborales mínimas, el acceso a una justicia pronta y cumplida, aunque son
separadamente como Seguridad Social. Así pues, solo aquellas medidas que están
Social, aunque las medidas de prevención puedan ser vistas, en sentido lato, como
Para el Banco Mundial se trata de “las políticas públicas que asisten a los individuos,
hogares y las comunidades para la mejor administración de los riesgos y mejor apoyo a
El Asian Develoment Bank, por su parte, considera que “La protección social está definida
mismos contra los riegos y las interrupciones o pérdidas de ingresos. Las políticas
36
Alonso Olea, Manuel, Instituciones de Seguridad Social, Madrid, 1985, pág. 15.
22
La Organización Internacional del Trabajo (OIT) conceptualiza la asistencia social como “la
protección que la sociedad proporciona a sus miembros, mediante una serie de medidas
con hijos”37. Se trata de los beneficios para grupos pobres y necesitados que son
financiados con fuentes impositivas, los beneficios de la asistencia social son medios
dirigidos a asegurar que solo aquellos cuyos ingresos son inadecuados en orden a cubrir
sus necesidades básicas reciben asistencia; en la mayoría de los países –dice la OIT– la
concordados con el derecho que tienen las personas a obtener el efectivo goce de sus
gana un significado que supera a los objetivos estatales de los países considerados
particularmente.
Mientras que el primer enfoque que se dio a la Seguridad Social es mirado desde el
estado y desde sus necesidades para enfrentar o resolver contingencias que hacen a su
37
OIT: “Seguridad Social: Guía de Educación Obrera”. Ginebra, 1995.
23
finalidad –el bien estar de los ciudadanos–, la concepción más moderna ve a la
Seguridad Social como un aspecto inherente a la dignidad humana, esto es, un derecho
que permita la supervivencia, sino que involucra todos los aspectos, económico, sociales
Americana de Derechos y Deberes del Hombre OEA). En igual sentido se inscribe la Carta
“necesidad, por una parte, de preservar el carácter indivisible de todos los derechos
Como quiera que sea, aun una concepción no materialista de la Seguridad Social
que abarca, ya que el bienestar que puede procurar a la persona humana se encontrará
38
En tal sentido, la CIDH reitera que: si bien el artículo 26 no enumera medidas específicas de
ejecución, dejando que el Estado determine las medidas administrativas, sociales, legislativas o
de otro tipo que resulten más apropiadas, expresa la obligación jurídica por parte del Estado de
encarar dicho proceso de determinación y de adoptar medidas progresivas en ese campo. El
principio del desarrollo progresivo establece que tales medidas se adopten de manera que
constante y consistentemente promuevan la plena efectividad de esos derechos.
24
Sociales y Culturales, diciembre de 1966 39, Art. 9, el cual inserta en el derecho positivo a
Reino Unido la Seguridad Social es definida como asistencia 40. Mientras que en Estados
Unidos de América la Seguridad Social es vista en el marco de los seguros 41. Mientras
Inglaterra considera también a las personas con ingresos insuficientes, en los Estados
Unidos las personas para las cuales se crea la institución son solo o pensionistas o
Elemento común a ambos modelos es la naturaleza del beneficio el cual aparece como
puramente financiero.
Finalmente, una definición más universalmente válida describe la Seguridad Social como
un sistema administrado por el estado que asegura, luego de verificar medios de vida,
Es claro, empero, que cuando se habla de Seguridad Social se debe distinguir entre
39
Ley n° 4/92 en el Paraguay.
40
“Asistencia monetaria del estado para personas sin ingresos o con ingresos inadecuados”.
41
“Plan de seguro que provee beneficios para pensionados y personas desempleadas o con
discapacidades“.
25
social e incluye este último concepto, pero su mirada es esencialmente sistémica y
también intenta asegurar una vida de desarrollo pleno de las propias capacidades. La
sociales y la transferencia o dilución de la carga de los riesgos a una instancia que soporta
nuestro análisis es, precisamente, cómo hacer esa transferencia de riesgos a dicha
instancia, lo cual puede subsumirse en tres principales vías: el sistema de seguro social,
estatal, único y mandatorio; la asistencia social que abarca medidas para la manutención
personas afectadas por ciertos riesgos a los cuales están expuestas, en puridad, la
caridad. Para la Sociología la Seguridad Social propiamente dicha está incluida, junto con
la asistencia social, en el concepto más amplio de protección social. De ahí que las formas
26
más primarias o prototípicas de la protección social sean de naturaleza restrictiva o
limitación de las horas laborales, etc.) que luego evolucionaron hacia normas
“Seguridad Social”.
Desde otra perspectiva, la Seguridad Social o el término Seguridad Social es usado con
Desde otro ángulo la Seguridad Social es vista como un concepto dinámico producto de
dos componentes: protección social y Seguridad Social, en los cuales protección significa
garantía contra riesgos (esto es normas legales contra riesgos como desempleo,
27
compensación. La OIT propugna la inclusión de medidas preventivas en el concepto de
Seguridad Social42.
Desde cierto punto de vista más estrecho, el concepto de seguridad coincide con el de
protección social, en tanto que en un sentido más amplio la Seguridad Social tiende hacia
También hemos de tomar en cuenta las definiciones que nos proveen distintas instancias
Seguridad Social como un deber estatal en su Art. 28 44, aunque no esboza definición
plasmada a tal efecto; empero, de su articulado –Art. 31–, surge que el sistema de seguro
familia.
Es claro que esta concepción se acerca decididamente más al ámbito del seguro social
que al de la Seguridad Social tal como la hemos referido más arriba. Ello no obstante, no
42
OIT, INTO Twenty-first Century: Development of Social Security, Geneva, 1984, pág. 219.
43
Von Maydell B., Fundamental Approaches and Concepts of Social Security, en: Blanpain R., Law
in Motion, La Haya, 1997, n. 1034.
44
Artículo 28: Es deber del Estado proveer en beneficio de los trabajadores medidas de previsión
y seguridad sociales.
28
Luego, como vimos, el PIDESC no conceptualiza la Seguridad Social, limitándose a
consagrarla como un derecho que los estados se obligan a reconocer, pero la distingue
del seguro social, considerando a éste último como una parte de aquélla.
Por su parte, el Protocolo de San Salvador del año 1988, incorporado a nuestra
legislación por Ley n° 1040/97 tampoco ensaya una definición o concepto de la Seguridad
Social, sino que establece los riesgos que deben estar cubiertos por ella y las
En las normas de derecho interno la Seguridad Social está concebida por primera vez en
el Dto. Ley n° 18071/43, que creó el Instituto de Previsión Social, el cual entre sus
espiritual de la familia.
Así pues, puede sostenerse que las primeras normas en nuestro país que hacían
45
Artículo 9: 1. Toda persona tiene derecho a la seguridad social que la proteja contra las
consecuencias de la vejez y de la incapacidad que la imposibilite física o mentalmente para
obtener los medios para llevar una vida digna y decorosa. En caso de muerte del beneficiario las
prestaciones de seguridad social serán aplicadas a sus dependientes. 2. Cuando se trate de
personas que se encuentran trabajando, el derecho a la seguridad social cubrirá al menos la
atención médica y el subsidio o jubilación en casos de accidentes de trabajo o de enfermedad
profesional y, cuando se trate de mujeres, licencia retribuida por maternidad antes y después del
parto.
29
En este sentido el perfil de sus objetivos no apuntaba al mero atendimiento de los
deberes del estado –en orden a crear un sistema económico –, sino que podemos decir
que más bien se concebía en función del individuo y sus necesidades, esto es, en función
de un derecho humano.
Así pues, vistas todas las precedentes consideraciones, estamos ahora en posición de
contingencias socioeconómicas a las que están sujetas las personas en una sociedad, con
2. Fundamentos y Caracteres.
La doctrina del Derecho Laboral sitúa el fundamento del Sistema de Seguridad social en
Así, Roberto García Martínez, citando a Vázquez Vialard, ubica entre los principios
“…inherente a la persona humana y como una ley fatal, natural e ineludible de la vida.”46
46
García Martínez, Roberto, Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Ad-Hoc S.R.L., Buenos
Aires, 1998, pág. 657.
30
Por su parte, el Dr. Jorge Darío Cristaldo sostiene que la solidaridad social es el principio
humanos sobre la materia 48, pero tal naturaleza debe entenderse siempre en el marco de
bienestar del individuo en sí propio, sino también el bienestar de las comunidades en las
cuales ese ser humano se inserta. De modo que se trata de un derecho humano tanto
Constituyente que dio origen a la Constitución de 1992 49. En el diario de sesiones de esta
“El sistema obligatorio e integral de seguridad social para los trabajadores dependientes
47
Cristaldo, Jorge Darío, Hacia la Seguridad Social, Ed. LITOCOLOR SRL, año 2005, Asunción, pág.
45/46.
48
Carta Internacional Americana de Garantías Sociales, arts. 28 y 31; Carta Social Europea, art.
16; Convenio 102 de la OIT; Convenio 118; Convenio 157; Declaración Justicia Social para una
Globalización Equitativa 2008 OIT; Código Europeo de la Seguridad Social 1964; Pacto
Internacional de los Derechos Sociales, Económicos y Culturales, art. 9; Protocolo de San
Salvador –Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en materia
de Derechos Sociales, Económicos y Culturales, art. 9; Código Iberoamericano de Seguridad
Social, 1996.
49
Hay que puntualizar que la primera referencia constitucional a la seguridad social se hace en la
constitución paraguaya de 1940, la cual en su art. 14 se refiere a los seguros sociales de los
trabajadores relacionándolos con la dignidad humana como fundamento de su necesidad. Por su
parte la constitución de 1967 en su art. 88 habla de un régimen de seguridad social integral y de
la obligación estatal de sostenerla.
31
cobertura, la solidaridad la uniformidad y unidad y la equivalencia de los demás
base de la Seguridad Social fue esgrimido también por otros convencionales, quienes
lucro51; tesis éstas que, si bien, como vimos, no fueron formalmente introducidas en el
texto final que quedó, no obstante no fueron contradichas en el plenario por ningún
Seguridad Social, tal como fue concebida en nuestra base constitucional, es el valor
solidaridad.
Por nuestra parte pensamos, siguiendo con la línea ecléctica que ya se ha esbozado en el
50
“…Dicho sistema de seguridad social en la medida de lo posible se hará extensiva todos los
sectores de la población. Los recursos financieros de los sectores de los seguros sociales no serán
desviados de sus fines específicos y estarán disponibles a estos efectos sin perjuicio de las
inversiones lucrativas que puedan acrecentar su patrimonio”,
http://www.bacn.gov.py/constitucion/sesion-plenaria/05-06-018.htm#Articulo95.
51
“Nosotros entendemos más bien que este es el resultado de una manera de concebir en
nuestro país, de una manera de ser nuestra, que todavía no hemos alcanzado la cultura
necesaria, que es la cultura solidaria, y por lo tanto no tenemos una institución que es de
servicio, que no tiene fines de lucro. […] la parte empresarial que tiene su aporte o que por lo
menos hace también aporte importante en ella y debe interesarse por que la salud de su
trabajador esté apta para poder realmente estar en condiciones de productividad, y los
trabajadores organizados, queremos realmente que a los trabajadores les asista, que a todos les
asista ese derecho de recibir una buena asistencia social que es la seguridad.”, ibídem.
32
finalidad u objetivo último de ella. A continuación veremos cómo esta interacción de
La teoría de juegos es una construcción teórica planteada por primera vez por Von
sobre la base del principio de Pareto 52, fueron los pioneros en proponer un marco
científico en el análisis de situaciones en las cuales las personas han de tomar decisiones
eligen un curso de acción, de entre varios posibles, teniendo en cuenta las acciones
probables de los otros actores. Luego, los sujetos no se mueven o deciden al azar, sino de
acuerdo con unas normas, con un propósito definido y buscando maximizar sus propias
ventajas.
El aporte de Von Neumann y Morgenstern fue fundamental, pero sus conclusiones, solo
que toman parte en el problema, los llamados "equilibrios", existían sólo en una
categoría bastante estrechas de interacciones: los llamados juegos de suma cero, en los
interactuante.
52
Principio de Pareto o “regla del 80/20”, según el cual el 20% de una acción producirá el 80% de
los efectos, mientras que el 80% restante sólo origina el 20% de los efectos.
33
Como se puede ver, el matemático y premio Nóbel J. Nash no creó por sí mismo la teoría
matemática. Con sus explicaciones demostró que en una cierta configuración de posibles
situaciones en las cuales se espera o necesita llegar a una solución sobre la base de un
conjunto de decisiones de varios individuos, donde cada quien intenta llegar al mejor
necesariamente representa ese binomio –uno gana y el otro pierde– sino que existe un
–que, como vimos es la ciencia que más aprovechó la teoría– esta situación se presenta
bajo la forma de un mercado que puede dividirse entre varios competidores. La cuestión
que surge entonces es decidir quién obtiene qué cosa, lo cual, según se demostró con
53
Darity, William A., International Encyclopedia of the Social Sciences Jr., Macmillan Reference
USA, 2nd. Edition, 2008 540/442; Myerson, Roger B. Nash, Equilibrium and the History of
Economic Theory, Journal of Economic Literature 36:1067-1082 (1999), Department of
Economics, University of Chicago; Delgado Toral, Gabriel, Una Introducción a los Teoremas de
Punto Fijo y a la Existencia de Equilibrios en Economía, en: Economía Informa, Publicación
Bimestral de la Facultad de Economía de la UNAM, Volumen 388, Septiembre–Octubre, 2014,
México, Pág. 22/35.
34
esta teoría, depende de las acciones o estrategias de decisión adoptadas por los distintos
sujetos agentes.
Nash formuló entonces una teoría de la "mejor respuesta", donde todos los sujetos se
"equilibrio de Nash".
Las reglas del planteo del problema establecen que cada jugador está haciendo lo
mejor que les es posible para conseguir su propia ventaja, dadas las estrategias que están
siendo empleadas por la totalidad de los otros jugadores o agentes. Nash, empleando
una teoría matemática compleja que había sido desarrollada anteriormente por el
matemático holandés Lej Brouwer, fue capaz de demostrar, matemáticamente, que ese
tipo de equilibrio, en el cual se obtiene una paridad en las ventajas máximas obtenibles
por cada uno de los sujetos, existe en cualquier juego con un número finito de sujetos y
sus beneficios correspondientes, así como información sobre las decisiones que van
tomando todos los demás. Se entiende que todos los sujetos participantes o concernidos
por el planteo quieren maximizar sus propias ventajas en un contexto dado. También se
35
entiende que todos los sujetos son racionales y que sus decisiones están basadas en una
sistema –en el cual ningún participante tiene nada que ganar mediante un cambio
disponible para todos, siempre que no exista desinformación o coerción sobre los sujetos
intervinientes.
Es, desde luego, una herramienta intelectual, una forma de organizar nuestras ideas y
elaborados por Nash excluye en gran medida las soluciones inverosímiles e inestables.
Cada vez que un órgano estatal considera la sanción o dictado de una nueva normativa,
es probable que la nueva reglamentación o política pública sea un fracaso, porque los
Es interesante ver cómo la justicia social hoy día emplea esta herramienta de
36
intereses hasta maximizar la ventaja de todos los participantes; la seguridad social es un
contrario, una filiación humanista nos decantará hacia unas cualidades de dicho tenor. En
este punto, tanto como en las nociones generales que hemos esbozado arriba,
preferimos una aproximación ecléctica, esto es con caracteres que indiquen ambas
tendencias.
ahí que podemos afirmar que tiene la propiedad de una institución formal y se expresa
De ello se deriva que la Seguridad Social integra la garantía de tutela que el estado debe
La Seguridad Social apunta a tres niveles diferentes, al individuo como entidad singular, a
los grupos sociales como conjuntos parciales dentro de la sociedad compuestos por
Las medidas que pueden concernir o abarcar la Seguridad Social son imposibles de listar
planificación política– no es fijo, sino que resulta variable. Por ello la Seguridad Social
37
desarrollándose y mejorando. De ahí deviene también una cualidad principalísima de la
Seguridad Social en cuanto a la extensión tanto objetiva como subjetiva que pretende
indemnidad social y la protección social. Lo primero puede ser visto como un aspecto
angustia, y su meta es universal, vale decir, abarca a todos los individuos; en tanto que la
objetivo de eliminar o mitigar los efectos adversos de tales riesgos, por lo tanto,
Finalmente se debe reseñar un último rasgo de la Seguridad Social que hace alusión a su
solo un mecanismo para que las potencialidades del individuo puedan, o bien surgir o
38
bien ser reforzadas, evitando que dichas potencialidades se vean anuladas por eventos
puesta en marcha en el amplio escenario social. De ahí que debe propender siempre a
cualquier caso, en una contradicción con los fines propios de la Seguridad Social, que
conclusión, evidente por otro lado, de que la Seguridad Social es un concepto más amplio
que la previsión social. En efecto, mientras que la Seguridad Social constituye un sistema
por virtud del cual se intenta contener, controlar o neutralizar las contingencias, tanto
materiales, es decir físicas, como sociales, a las que se encuentra expuesta una persona,
es, involucra necesariamente la actividad estatal, la Previsión Social, por su parte, tiene
por finalidad preservar y remediar esas contingencias o riesgos, pero solo respecto de los
Es cierto, sin embargo, que en los orígenes de la Seguridad Social las primeras formas
un poder superior como el estado ya sea una persona que organiza esquemas de
39
producción, permitiendo la generación de medios de sustentos, vale decir, los
empleadores.
confundirlos ni superponerlos.
Cabe aquí, primeramente, esbozar una conceptualización de lo que debe entenderse por
seguro social: “… es el servicio público que bajo la administración o vigilancia del Estado,
consecuencia de acontecimientos derivados del trabajo o de la vida” 54. Hay que acotar
que el seguro social emplea la técnica actuarial del instituto del seguro, pero difiere de
como en los seguros comerciales; esto porque la finalidad primera del seguro social es la
Seguridad Social tiene la naturaleza de una política pública, vale decir, un plan que el
estado esboza con una determinada finalidad –en este caso dicha finalidad es la
54
De la Cueva Mario, Derecho Mexicano del Trabajo, Ed. Porrúa, Ciudad de Méjico, 1963, Tomo
II, pág. 11; Frescura y Candia, Luis P., Derecho Paraguayo del Trabajo y de la Seguridad Social,
Editorial Heliasta S.R.L., Argentina, 1975, pág. 685.
40
preservación de un estado de bienestar frente a las posibles contingencias que pudieran
apeligrarlo .
Como puede verse, entre la Seguridad Social y el seguro social existe una relación de
objetivo a medio. Vale decir el seguro social es instrumental a la Seguridad Social, pero,
aun siendo, quizá, su instrumento primordial, no agota en modo alguno, todos los
medios de aquélla. El seguro social, aún siendo un instrumento impuesto por el estado,
de orden público e indisponible por las partes, no por eso deja de ser un mero medio
modernos sea el mecanismo más empleado para conseguir los fines que ella persigue 55,
41
asistencia social provenga de recursos generales del erario público, es decir, no
En cuanto a sus objetivos, la asistencia social tiende a proporcionar alivio a los sectores
social56. Por ello los beneficios de la asistencia social usualmente suelen ser vinculados a
Social, ya vimos, se aplica a todas las personas con independencia de sus ingresos.
propiamente una obligación del estado. Desde luego que todo estado está concernido
por los problemas del bienestar social, y la asistencia social puede ser un medio para
Seguridad Social es obligatoria para el estado, pues siendo que la contribución del
solventación de riesgos futuros, y, como vimos, a menudo a través del Seguro Social, lo
que la sustentabilidad del sistema en un lapso inmediato y mediato, es parte esencial del
56
Cristaldo Montaner, Jorge Darío, op. cit., pág. 106.
42
de las necesidades presentes de los individuos, y aun estando organizada, la previsión de
la Seguridad Social hizo que las líneas identificatorias entre ésta y la asistencia social no
evolucionado y pasado por diversas etapas a lo largo del tiempo. En su primera época la
Seguridad Social constituía, esencialmente, una institución más dentro del Derecho del
Trabajo. Ella era vista como una herramienta instrumental al principio de tutela que regía
y rige al Derecho del Trabajo como pieza fundamental y pilar de toda su estructura. Bajo
esta primera forma el objeto de la Seguridad Social era proveer un marco de garantía a
las personas laboral-dependientes, intentando prevenir los riesgos a los cuales estaba
expuesta dicha actividad, o bien reparar las consecuencias perjudiciales de los mismos
cuando su ocurrencia no haya podido ser evitada; por lo mismo, los sujetos a los cuales la
57
Frescura y Candia, op.cit., pag. 689/690.
43
tiempo en el que Previsión Social y Seguridad Social se confunden, superponiéndose en
sus finalidades58.
Esta concepción de la Seguridad Social fue cambiando a medida que los beneficios que
ella ofrecía se iban extendiendo a otros sujetos, que no los puramente dependientes, así
situación de vulnerabilidad económica. Desde luego, este desarrollo guarda una estrecha
vinculación con los distintos escenarios que ofrecía la realidad económica y los
En la actualidad, la definición del rol del Derecho Laboral ha tenido que enfrentar serios
empleo. Este panorama permitió descubrir que las soluciones jurídicas que el Derecho
fuerzas sociales en contradicción 59. Por ello el papel que ha de tener el Derecho del
Todo ello cristalizó en el surgimiento de lo que podríamos llamar una nueva rama del
los fenómenos arriba descriptos e intenta estructurar una solución plausible para la
58
Pérez Botija, Eugenio, Curso del Derecho del Trabajo, Editorial Tecnos, Madrid, 1960, pág. 475
y sgts.
59
González Pérez, Feliciano, Bases Conceptuales y Realismo en el Derecho del Trabajo, IX
Derecho del Trabajo, Anuario de la Facultad de Derecho, n° III, Unex, España, 1984/1985, pág.
págs. 335/364.
44
concertación de los diferentes intereses involucrados en vistas a soluciones congruentes
con el bienestar social. Es así como la Seguridad Social se independiza como disciplina
dando lugar a un orden normativo nuevo, el Derecho de la Seguridad Social, desde luego,
sin perder su filiación original ni sus innegables conexiones con el Derecho Laboral en
4. Riesgos y Contingencias.
Siempre ha habido un cierto tipo de correspondencia entre los riesgos a los que alude la
El Convenio 102 de la OIT del año 1952 enumera los riesgos clásicos, incluyendo:
Para Berghman la meta ideal debería ser el tender hacia un estado de completa
protección contra daños de los que podrían ser víctimas los seres humanos 61
El concepto de daños debe ser interpretado ampliamente, para cubrir ambos: pérdida de
Esto último, marca lo que podemos llamar las dos grandes áreas de las que se ocupa la
60
Convenio OIT 102.
61
Berghman, Jos, Basic Concepts of Social Security in Europe, Brussels, 1991, pág. 18/20.
45
concepto amplio de riesgo alcanza no solamente al bienestar ocupacional del individuo,
sino también la desventaja o minusvalía que la persona que sufre el daño encuentra en
Por lo tanto, la privación, exclusión o marginación que la persona sufre con el daño,
4.1.1 Desempleo.
considerarse desempleo.
La decimotercera conferencia ICLS, 1982, trazó las líneas de lo que debemos entender
búsqueda de trabajo, y c) actualmente apto para trabajar 62. Entonces, las personas que
sea, por más mínima, la escala de tiempo empleada. Las personas que están
62
Resolution concerning statistics of the economically active population, employment,
unemployment and underemployment, adopted by the Thirteenth International Conference of
Labour Statisticians (Ginebra, 18 al 29 de octubre de 1982).
46
un año sabático). Otras formas de subutilización laboral, como el subempleo,
b) Búsqueda activa de trabajo: este criterio implica la toma de una conducta activa
La búsqueda pasiva de trabajo, esto es, la que solo se propone dar respuesta a
misma debe haber hecho algo específico para obtener trabajo, una declaración
activa de trabajo es un criterio que se soslaya para las personas que ya han
maternidad, etc.
En un sentido mucho más amplio, el desempleo incluye también al subempleo, esto es, la
circunstancia en la cual la fuerza laboral de una persona está subutilizada, ya sea porque
trabaja menos horas o menos días de los que ella tiene disponibles, se ocupa en un
47
trabajo donde sus competencias no tienen plena aplicación, personas cuya productividad
geográfica.
fuerza laboral.
63
Piana, Valentino, Economics Web Institute,
http://www.economicswebinstitute.org/glossary/unemploy.htm.
48
La Organización Mundial de la Salud la define como toda enfermedad contraída
actividad laboral64.
Se trata pues de un desorden físico o síquico causado por el trabajo o por las condiciones
del trabajo. Esto significa que la enfermedad se debe haber desenvuelto debido a
es bien conocida en la ciencia médica. Para ello no debe ser probable, más allá de toda
duda razonable, que la enfermedad está causada por factores distintos del trabajo.
enfermedades laborales, como por ejemplo la OIT, la OMS, las cuales han producido el
Génova en 1998 66 .
Cuando hay una adecuada documentación médica de que una enfermedad está causada
64
http://www.who.int/occupational_health/activities/occupational_work_diseases/en/
65
Encyclopedia of Public Health, Ed. Lester Breslow, Gale Cengage, 2002.
66
ICD-10 Report of the WHO Meeting, Génova 8-10 july 1998. ICD-11 existe en la actualidad,
iniciada el 14 de mayo de 2012 pero todavía carece de la aprobación de la OMS, y se espera su
versión final para el 2017.
49
Todo lo relativo a enfermedades laborales hace relación con la salud ocupacional, que
fuera definida por la OMS, en coordinación con la OIT 67, como una actividad
es la función que tiene el trabajo para el individuo, ya que estudios recientes han
demostrado que el trabajo juega un papel sicológico crucial y sin paralelo en la formación
Hay una continua interacción de dos vías entre una persona y su entorno síquico y físico
de trabajo. El ambiente de trabajo puede influir en la salud de una persona tanto positiva
67
Adoptada en el Comité de Salud Ocupacional en 1950 OIT/OMS y revisada en su duodécima
sesión en 1995.
68
Ocupacional Health, A Manual For Primary Health Care Worker’s, World Health Organization,
Regional Office for de Eastern Mediterranean , Cairo, 2001, pág. 14.
50
como negativamente, y, por otra parte, la productividad de un individuo está, a su vez,
labor terapia.
laborales, ser una de varias causas de otras enfermedades o puede agravar preexistentes
Las economías más exitosas han demostrado que los lugares de trabajo diseñados de
la Declaración de Rio en 1992 sobre Medio Ambiente y Desarrollo: “Los seres humanos
Tienen derecho a una vida saludable y productiva en armonía con la naturaleza” 69,
desarrollo sostenible es una estrategia para satisfacer las necesidades de la población del
mundo actual sin causar efectos adversos en la salud y en el medio ambiente y sin agotar
o poner en peligro los recursos globales básicos, y, por ende, sin comprometer la
sustentable70.
Por su parte, la legislación nacional 71 la define en los siguientes términos: “todo estado
patológico que sobreviene por una causa repetida por largo tiempo, como consecuencia
69
Declaración de Río sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Cumbre de Naciones Unidas 13-14 de
junio de 1992, Rio de Janeiro, Brasil.
70
Ocupacional Health, op.cit., pág. 15.
51
de la clase de trabajo que desempeña el trabajador o del medio en que ejerce sus
o transitoria, pudiendo ser originada esta enfermedad profesional por agentes físicos,
definición legal es que exige que el estado mórbido se origine en una causa repetida por
largo tiempo. Se debe entender que las alteraciones a la salud originadas por una causa
tipo de riesgo laboral, el cual, como veremos, habrá de enmarcarse dentro del concepto
fuera del sistema. Ello es relevante puesto que para los accidentes de trabajo la lesión ha
de ser orgánica, lo cual dejaría por fuera aquellos supuestos de lesiones no orgánicas –vg.
Desde luego, cabe preguntarse si las alteraciones a la salud sicológica y mental de las
personas están incluidas en la norma que aquí comentamos, ya que, si bien en ésta no
aparece una delimitación tan expresa como la ya referida en cuanto a los accidentes de
trabajo, hace alusión a una lesión y perturbación funcional provocada “en el organismo”.
Esta formulación pareciera excluir a las lesiones sicológicas, aunque no de forma clara o
origen laboral, interpretación que vendría avalada por el ya conocido principio in dubio
71
Decreto-Ley 1860/50 Art. 40 inc. c.
52
Además, limita los agentes causales a los de naturaleza física, química o biológica,
dejando por fuera otros agentes que tienen gravitación en la salud de las personas, y
actualmente reconocidos por las ciencias médicas como factores altamente nocivos al
causalmente con la actividad laboral que el trabajador realiza, pero que una vez
condiciones físicas o síquicas del trabajador. Su número puede ser infinito y, por ende, no
previamente mencionadas existe una tercera categoría que son las enfermedades
condiciones patológicas que, combinadas o sumadas con el tipo de actividad laboral y las
trabajador.
trabajo, así como a la senilidad o vejez prematura en la persona del trabajador. En rigor,
72
Estrés profesional: es un proceso que se produce ante como reacción adaptativa ante un
conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, que exigen una respuesta adecuada,
y para lo cual pone en marcha sus recursos de afrontamiento. Cuando la demanda del ambiente
es excesiva frente a los recursos de afrontamiento que se poseen, se desarrollan una serie de
reacciones, movilización de recursos, con activación fisiológica. Ello incluye una serie de
reacciones emocionales negativas (desagradables), de las cuáles las más importantes son: la
ansiedad, la ira y la depresión." Framework agreement on work-related stress, EU-level cross-
industry social partners, 8 October 2004, en:
http://www.eurofound.europa.eu/ewco/reports/TN0502TR01/TN0502TR01_2.htm.
73
Art.53, Decreto Ley n° 1860/50.
53
estos son supuestos que son tratados en la doctrina y en la legislación comparada en
forma separada.
Aquí hay que señalar que nuestra normativa trata a la invalidez no como un riesgo en sí
mismo sino como una consecuencia que sobreviene a raíz de ciertos eventos, a saber,
Es indiscutible, sin embargo, que esas tres circunstancias enumeradas tienen todas un
punto en común, cual es el estar originadas por causas ajenas a la actividad que el
categoría intermedia que hemos mencionado más arriba, en cuanto que enfermedad no
constituye más bien un prurito cientificista, en pero no se debe perder de vista que a
prestaciones vinculadas con las enfermedades laborales. De modo que no resulta ocioso
identificar esta tercera categoría, y ubicarla cuando menos bajo la protección que se
54
De un modo amplio podemos decir que es el evento súbito, inesperado y no planeado
que ocurre en el lugar de trabajo y que produce un resultado no deseado de daño a los
bienes jurídicos, propiedad o personas. Esto tiene lugar cuando las eventualidades
azarosas, vale decir, las existentes o potenciales condiciones del trabajo, por sí solas o
lo define como un evento discreto en el curso del trabajo, que conduce a un daño físico o
mental. Esto incluye también a aquellos accidentes sucedidos en ocasión del trabajo
también a los accidentes causados por terceros (por ejemplo a consecuencia de actos de
derive cuando menos del ámbito en el que se desarrolla la actividad bajo dependencia.
No se comprenden dentro de este concepto los accidentes producidos por fuerza mayor
74
Oficina estadística de la Unión Europea.
55
de los sujetos vinculados por el contrato. El riesgo se identifica así con el casus y excluye,
por su propia naturaleza, la atribución de culpa por las consecuencias perjudiciales del
incumplimiento.
Si bien los accidentes de trabajo están vinculados con la idea del riesgo, la mayoría de las
trabajo a aquellos eventos dañosos acontecidos al trabajador también por culpa o dolo
Para nuestro sistema legal el accidente de trabajo debe ser un suceso repentino y
violento de una causa exterior al trabajador, entiéndase, no producido por él mismo total
con el trabajo que ejecuta para su empleador, en ocasión del mismo y durante la
La primera cuestión que esta definición plantea es qué debe entenderse por acción
ocurrencia de una acción ilegítima ni producida por medio de la fuerza física. Se trata
más bien, de un énfasis, algo mal concebido, de lo repentino del evento, lo que lo separa,
temporal.
trabajador. Se habla de “lesión orgánica”, lo cual parecería excluir a los daños sicológicos,
75
Art. 40, inc. b, Ley n° 1860/1950.
56
arriba, que las secuelas sicológicas de ciertos eventos pueden llegar a producir perjuicios
puramente físicas.
Como quiera que sea, esta norma que comentamos no puede ser leída en forma aislada,
sino que debe ser concordada y completada con las restantes disposiciones de la ley
laboral. En tal sentido, se debe tener presente que el art. 273 del Código Laboral 76
obligación de velar por que la prevención de los riesgos y su eventual reparación cubra
todas las esferas posibles de daños, tanto físicas como sicológicas. Podrá discutirse,
entonces, sobre quién recaerá la carga económica de esta obligación –seguro social o
4.1.4 Discapacidad.
El concepto técnico de discapacidad hoy se define como una condición determinada por
la interacción entre las capacidades físicas y mentales de las personas en relación con su
entorno cultural, social y físico, que afecta a las capacidades funcionales del individuo,
haciendo de esa condición un fenómeno esencialmente social 77. Por su parte, la OMS
57
pérdida o anormalidad de una estructura o función psicológica, fisiológica o anatómica, la
realizar una actividad en la forma o dentro del margen que se considera normal para un
impide el desempeño de un rol que es normal en su caso (en función de la edad, sexo y
internacional CIF79 –en inglés: WHO-DAS II– la cual es una clasificación de la salud y de los
compadece con los conceptos que hemos enunciado más arriba, fuertemente ligados a
limita la capacidad para ejercer una o más actividades esenciales de la vida diaria, que
Por su parte la Ley n° 2479/ 2004 en su Art. 48 establece que el trabajo de las personas
78
International Classification of Impairments, Disability and Handicaps (ICIDH), Organización
Mundial de la Salud, Ginebra, 1980.
79
Clasificación Internacional del Funcionamiento, la Discapacidad y la Salud, aceptada por la
OMS.
58
Constitución Nacional establece la no discriminación de las personas con discapacidad y
Frente a esta normativa nacional sobre discapacidad, las normas de la Seguridad Social
ciertos eventos, que habilita a solicitar una prestación social 80. Es por ello que el Decreto
Ley n° 1860/50 no contiene en su articulado una definición de invalidez 81. Huelga decir
que las normas de Seguridad Social tampoco tienen previsiones para la población de
excluidas del mercado laboral. La legislación más reciente, que ya hemos referido supra,
impone una serie de compromisos al Estado Paraguayo, los cuales, por de pronto, han
operatividad., pues, según los datos que obran en el informe de diciembre de 2015,
fijado por el Art. 1° de la referida ley –2%– solo se cumplimenta en el 0.5%, lo que
80
Vide: art 53 Ley n° 1860/50.
81
Decreto Ley n° 1860/50, art. 53: “ Se considerará inválido al asegurado que a consecuencia de
enfermedad no profesional, o de senilidad o vejez prematura o accidente que no sea del trabajo,
se encuentre incapacitado para procurarse mediante una labor proporcionada a sus fuerzas,
capacidad y formación profesional, una remuneración equivalente por lo menos a un tercio de la
remuneración habitual, que percibe un trabajador sano del mismo sexo y de capacidad y
formación semejantes, en la misma región”.
59
Por su parte, la doctrina ha concluido que tener un empleo es fundamental para la
fuerza laboral entre personas con problemas de salud o invalidez permanece siendo muy
baja. A pesar del creciente énfasis en integración laboral, el empleo entre personas con
Las personas con problemas de salud están mucho más expuestas a experimentar
integrar a las personas con capacidad parcial de trabajo en el mercado laboral. Para ello
apropiadas. En realidad, mientas que éstas son cuestiones del mercado laboral, la
mayoría de los países utilizan modelos regidos por un criterio médico para determinar los
derechos a los beneficios por invalidez, criterios que se han mostrado claramente
82
Según la OECD (Organization for Economic Cooperation and Development), para los países
desarrollados la tasa de empleo de las personas con discapacidad es de aproximadamente solo
del 40%.
60
examen médico debería revelar es la capacidad parcial de trabajo y la incapacidad
laboral.
reinserción de personas con capacidad parcial. Los permisos de trabajo por enfermedad
que tienen una duración extendida, tiende a evolucionar, en la mayoría de los casos,
hacia el alejamiento del trabajador del circuito laboral conduciéndolo a la pensión por
invalidez. Por lo tanto la reducción de las ausencias causadas por enfermedad del lugar
cuestiones relativas a las enfermedades del personal. Así, la práctica nociva de trasferir
personal no querido a los beneficios de invalidez como forma de retiro anticipado puede
su parte, se debe proveer apoyo suficiente a los empleadores que necesitan ayuda y
4.1.5 Maternidad.
61
La vida reproductiva de la mujer comprende tres principales fases: el embarazo, el parto
característicos para la salud de la mujer o del concebido que requieren una protección
especial en el lugar de trabajo. De ahí que sea necesario armonizar las actividades
prevención de los daños derivados del trabajo sobre la mujer y su descendencia, y, por
salud de la mujer y del hijo. La capacidad de trabajo de la mujer puede verse alterada
por los cambios fisiológicos y anatómicos que ocurren durante un embarazo normal, el
post parto o la lactancia natural, y sus posibles complicaciones, así como el tiempo
62
mujer embarazada, la de la recientemente parida o la de la que se encuentra en periodo
de lactancia natural.
la salud de las trabajadoras embarazadas o en período de lactancia natural, del feto o del
agentes físicos tales como: manipulación manual de cargas pesadas que supongan
embarazada, que haya dado a luz o en período de lactancia; b) agentes biológicos tales
agentes químicos como exposición a sustancias tóxicas, agentes cancerígenos, etc. Los
dos tipos de peligro que se contemplan en relación con la reproducción, son los efectos
para adaptarlo a los profundos cambios sociales que se sucedieron en la segunda mitad
del siglo XX, así como la transformación del mercado laboral que se dio a partir de la
mayor afluencia de mujeres como fuerza de trabajo, lo cual resultó en la adopción del
63
Convenio número 103. El último convenio sobre protección de la maternidad es el
Convenio número 183 que establece normas básicas referentes al tiempo de licencia de
trabajo, y, tiempo adecuado para lactancia del hijo una vez reintegrada a las labores.
que van ligadas a este supuesto83. No obstante, de ellas se puede deducir que abarca el
periodo de gravidez, puerperio y lactancia, pero no se extiende más allá de esta última, ni
prevé los casos de nacimientos de personas con discapacidad -salvo para extender los
días de licencia- que requieren de cuidados especiales y del tiempo correspondiente para
proporcionarlos.
4.1.6 Vejez.
El envejecimiento es un proceso por el que atraviesan todos los seres vivos. En el caso de
los seres humanos se trata de un mecanismo complejo y continuo que ocurre a través de
64
funcionamiento, la inserción social y bienestar del individuo. Se trata de una experiencia
Las etapas por las que atraviesa el ser humano pueden verse de distintas perspectivas,
así, la edad biológica que se determina tomando en cuenta el desarrollo físico; la edad
sicológica, que está determinada por la adaptabilidad que el individuo demuestra ante
edad social que depende de las funciones y la posición social que la persona ocupa en el
transcurso de su vida.
Ahora bien, aunque el envejecimiento es un proceso natural y la vejez una etapa más de
la vida, es sin embargo, una etapa en la cual la persona posee menos control de los
capacidades básicas, que pueden llevar a una situación de “dependencia funcional”, con
políticas públicas. A ello se suman las tendencias demográficas actuales, que añaden su
Las poblaciones del mundo entero, incluida América Latina, se encuentra en un proceso
84
Envejecimiento en América Latina, Sistemas de pensiones y protección integral, bajo dirección
de Antonio Prado y Ana Sojo, CEPAL, ONU, Santiago de Chile, 2010.
85
NPD 2008, División de Población de Naciones Unidas, World Population Prospect.
65
aumentado a un 26,9 en la región. Globalmente habrá para esa fecha 1.200 millones de
personas adultas mayores sin ingresos regulares asegurados. Esta situación generalizada
cobertura (de solo un 40%, o menos en ciertos países) de sistemas de pensiones. Como
demográfico son muy importantes. Este es el contexto que habrán de enfrentar las
pensiones. Así, se ha constatado que en los países en desarrollo las personas mayores
(más de dos tercios de ellas) permanecen económicamente activas hasta una edad
mucho más avanzada que en los países industrializados. Esto significa que la contribución
de ellas al producto social es importante, pero sin embargo, se ven expuestas al riesgo de
no contar con sustento cuando el aporte laboral se les hace imposible, lo que aumenta su
vulnerabilidad como grupo poblacional, a la par que, paradójicamente, los coloca como
actores del desarrollo económico. De esto podemos extraer el corolario de que las
efectiva. Ello importa que dicho sistema se base en la integralidad de las prestaciones –
no solo ingresos pecuniarios, sino acceso a un conjunto de bienes y servicios– sin caer en
el asistencialismo.
66
El análisis del mercado de trabajo importa la consideración de dos aspectos, por un lado
la participación y por el otro la forma en que ella se hará efectiva. La tendencia indica
que cuanto más elevados y diversos los ingresos de otras fuentes diferentes a las del
laboral. En los adultos mayores una muy importante determinante de su participación es,
las que se desarrolló la vida laboral de la persona. En cuanto a la forma de inserción, las
económica.
vinculado a las personas mayores, depende de las tendencias ideológicas que se tengan
acerca del rol del estado. Una visión tradicional de estos temas llevaría a concluir que las
obvio que el solo apoyo en el sector público es insuficiente para asegurar los recursos
necesarios a tal objetivo. De ahí que el fiel cumplimiento de las obligaciones del sector
67
privado, especialmente lo referente al alta y pago regular de aportes, tienen una
estatal que se esté implementando para la consecución colectiva de dicho bienestar. Por
envergadura.
Nuestra normativa de Seguridad Social se ocupa de la vejez de un modo directo por sus
eventualidad más o menos fortuita: la senilidad o vejez precoces. De modo que debemos
torno del Art. 53 del Decreto Ley n° 1860/50, respecto del vínculo de causalidad entre el
sujeto. Por lo demás nuestra legislación trata la problemática de la edad solo marginal e
demográfica de nuestro país que tiene una pirámide poblacional de amplia base de
individuos jóvenes.
4.1.7 Sobrevivencia.
68
legislación positiva tiene normas concretas de protección social para aquellas personas
asalariado.
quien fungía de proveedor de las personas que quedan con vida pero sin vías para
proveer al sustento propio. Este estado debe ser cierto y efectivo ya que si la persona
Un segundo aspecto es subjetivo, ya que alude a las personas que pueden ser
beneficiarias de estas prestaciones. Ya hemos dicho que tales personas deben ser
vínculo de las personas que pudieran encontrarse en tal situación puede ser amplio. De
ahí que las normas nacionales e internacionales limiten el ámbito de personas protegidas
normalmente, al núcleo familiar reducido, vale decir, cónyuge e hijos. En cuanto a estos
encontrar para ser acreedores de la prestación, las cuales se refieren a los hijos menores
69
desarrollo de una actividad económica productiva, lo cual es plenamente congruente con
medida de las capacidades de los beneficiarios para procurarse medios por sí mismos. En
ambos sexos, a los hijos y a los padres que convivan con el trabajador causante y esta
como sobreviviente.
86
Ley n° 98/92.
87
Venezuela, Colombia, entre otros
88
Decreto Ley n° 1860/50, art. 62: “En caso de fallecimiento de un jubilado, o de un asegurado
activo, que hubiera adquirido derecho a una jubilación, o que acreditare un mínimo de 750 (
Setecientos cincuenta ) semanas de aportes sin tener la edad mínima para su jubilación, o que
fallezca a consecuencia de un accidente del trabajo o enfermedad profesional, los familiares
sobrevivientes tendrán derecho a percibir en concepto de pensión el 60% (sesenta por ciento) del
importe de la jubilación que disfrutaba o que le hubiera correspondido al causante, en orden
excluyente: a) La viuda o concubina o viudo, en concurrencia con los hijos solteros hasta la
70
Aunque la norma no lo dice, la condición de mortalidad y su resultado final, la muerte,
son riesgos clásicos materia de seguros. Jurídicamente los planes de pensiones y los
seguros de vida son figuras diferentes, técnicamente son instituciones semejantes ya que
En efecto, los seguros de vida son una especie de los seguros personales, vale decir los
que cubren los riesgos a los cuales se ve expuesta la persona física, en cuanto a su
vida el negocio jurídico cubre el riego de fallecimiento del asegurado para el caso que el
fallecimiento mismo, que es inevitable, y por lo tanto, cierto en su acontecer, sino las
quedan los familiares del trabajador que dependían económicamente de éste para sus
mayoría de edad, y los incapacitados y declarados tales por una junta médica del instituto, en
cuyo caso la mitad de la pensión corresponderá a la viuda o concubina o viudo, y la otra mitad a
los citados hijos por partes iguales; b) La viuda o concubina o viudo menor de 40 (cuarenta) años
de edad le corresponderá una indemnización equivalente a 3 (tres) anualidades de la pensión
que le hubiere correspondido; c) Los hijos huérfanos hasta la mayoría de edad; los incapacitados
y declarados tales por una junta médica del instituto; por partes iguales la totalidad de la
pensión; d) Los padres, siempre que hayan vivido bajo la protección del causante, partes iguales.
De sobrevivir uno de ellos, recibirá la totalidad de la pensión. Las pensiones indicadas en los
incisos a) y c), acrecerán proporcionalmente a medida que los beneficiarios concurrentes dejen
de tener derecho a ellas”.
89
Sánchez Calero, Fernando, Comentarios a la Ley de contrato de seguro, Ed. Arasandi,
Pamplona, 2001, pág. 1550 y sgtes.
71
UNIDAD III
Seguros Sociales.
1. Definición y Caracteres.
generan una red social de protección para los individuos particulares frente a ciertas
adversidades y por tanto provee beneficios ante la ocurrencia de ciertos eventos que son
determinados por las condiciones del seguro. Solo los ciudadanos que contribuyen a los
programas del seguro social están legitimados para recibir beneficios de los mismos. La
contribución puede tomar diversas formas. Por ello es que el seguro social, en algunos
definir este último, en ese sentido podemos afirmar que se trata de una operación que
principio cualquiera sea la fuente que los origina, de modo tal que las consecuencias del
daño resultan trasladadas del sujeto sobre el cual pende la amenaza a otro que, a esos
de indemnización. 90
que consiente en el reparto de la carga económica que implica la realización efectiva del
riesgo (ocurrencia del siniestro), entre la pluralidad de los sujetos expuestos a los
mentados riegos. De modo que, más que una transferencia del riego, lo que hay es la
90
Stiglitz, Rubén S., Derecho de Seguros, Segunda Edición, Abeledo-Perrot, 1998, Buenos Aires,
Tomo I, pág. 15/22.
72
transformación del riesgo individual en riesgo colectivo, y que sirve para eliminar las
consecuencias del siniestro a través de una mutualidad que lo afronta, neutralizando las
La causa fin económico-técnica del seguro alcanza su sentido en la dispersión del riesgo
intersubjetivas bajo la forma de un contrato; pero también puede aparecer como una
vinculación obligatoria creada por el estado, o el poder público, a los mismos fines de
onere económico entre todos los sujetos que bajo una cierta calidad (trabajadores,
específicos riesgos.
técnicos que apuntan al ejercicio de una actividad cuya vocación es eliminar o cuando
Otro elemento, que deviene casi necesariamente del anterior, es la prestación del seguro
73
serie de criterios o fundamentos técnicos. Uno de ellos es la homogeneidad de los
riesgos que tienen entre si una cierta equivalencia, una misma naturaleza, que es lo que
igualdad entre los miembros del grupo asegurado. Otra característica técnica es la
daños y el consiguiente aumento de la entidad de los mismos. Por ello, cuando más
amplia es la masa de los riegos son menores los eventos que tendrán la posibilidad de
elemento técnico distintivo es la frecuencia de los riesgos, la eficacia del seguro está
repetida o reiterada del riesgo, o la producción del evento dañoso de manera insólita son
exceder su capacidad financiera por esto es que debe echar mano del fraccionamiento, lo
que es lo mismo que decir que se aplican distintas alternativas, como ser la pluralidad de
mismo riego.
74
generales que devendrán en el contenido final de la prestación 91. Esta cualidad tiene
ribetes especiales cuando se piensa que los seguros sociales son obligatorios.
decir, se sustenta sobre las prestaciones que estos sujetos aportan –en proporción
Otra característica del seguro social es que los beneficios no están tan estrechamente
asociados a las contribuciones del beneficiario, ya que algunos grupos de personas son
incluidas en los beneficios aun cuando ellas no han contribuido por el periodo de tiempo
exigido.
Otra de las características del seguro social es que sus sistemas tienden a estar
generados sean suficientes para otorgar cobertura a los beneficios comprometidos. Ello
formada por los aportes, sino de una apropiada inversión de la misma, en orden a
producir el poder patrimonial suficiente para hacer frente a todos los costes que
91
Stiglitz, Rubén S., op. cit., pág. 22/28.
75
2. Fundamentos.
industrializadas.
floreciente desarrollo durante los dos últimos siglos. Hoy en día abarca una gama
variadísima de riesgos. Amén de ello, cumple un rol esencial dentro del estado social
recursos, de riqueza o de salud 92. En realidad, puede decirse que existe una extendida
posición que considera al seguro social como un medio para propósitos de más
envergadura que los beneficios concretos que otorga. Así la institución del seguro puede
servir tanto a criterios de igualdad como a concepciones de estado social. Como quiera
que sea, la fuente de los valores morales que sostienen la institución es externa, vale
esto es, se asienta en un principio exterior a ella. Por eso muchos teóricos sostienen que
igualdad de oportunidades. Debido a ello puede sostenerse, por ejemplo, que un seguro
afortunadas de contar con sus plenas capacidades y personas desafortunadas que han
estructurados únicamente con base puramente actuariales lo que no está diseñado para
92
Dworkin, Ronald, Sovereign Virtue: The Theory and Practice of Equality, Cambridge, 2002,
pág.320/350; Stiglitz, Joseph E., The Economic Role of the State, Oxford, 1989, pág.48.
76
abordan las variaciones en los destinos individuales debidas a un plano de incertidumbre.
Por eso algunos autores han sostenido que no es, en puridad, una institución
parte93. De modo que la igualdad puede ser como un resultado esperado o deseado de la
Entonces la cuestión sobre los fundamentos normativos del seguro, vale decir, por qué es
valioso desde el punto de vista moral, solo puede ser respondida si se tiene una visión
amplia de su panorama. Por ello, se debe abordar la cuestión sobre qué hace que el
seguro tenga mérito como herramienta de la Seguridad Social, esto es, como mecanismo
interacción social. Es claro que el organizar de este mecanismo es concebido como una
de las funciones principales del estado, juntamente con la corrección de las fallas de la
Hay dos fundamentales tesis que responden a esta pregunta, una, dominada por los
una práctica social que genera un orden normativo específico, centrado en principios
políticos como la igualdad y la responsabilidad. La axiología del primer punto de vista es,
93
Goodin, Robert E., Reasons for Welfare: The Political Theory of the Welfare State, 1988.
77
específicos, que traen consigo también específicos entendimientos acerca de la igualdad
y de la responsabilidad.
Para el punto de vista moral, en un esquema de seguro los individuos no solo hacen un
pool de recursos, sino que también unen la suerte sus destinos. Construyen relaciones
objetiva, que sobrepasa el mero soporte material mutuo. Con la teoría del seguro
también viene aparejada una manera de encarar cuestiones sociales que ayuda a definir
normas y valores en la cultura política, y da forma al modo como las personas encaran
valores son aquí, pues, centrales en el análisis: igualdad y responsabilidad, que están
este aspecto, el seguro subraya dos maneras de pensar a cerca de las transferencias
materiales, que implican una sustancial mejora con respecto de otros mecanismos de
94
Stone, Deborah, Beyond Moral Hazard: Insurance as Moral Opportunity, Connecticut Insurance
Law Journal, 6 pág. 45, 1999/2000.
78
sola vía, desde los mejor posicionados a los peor posicionados. Por la otra parte, una
beneficiarios, dado que todos son parte de un mecanismo de pool común. En este caso,
cualquier distinción moral entre los individuos basada en su lugar en el flujo de recursos
Se ve, pues, cómo funciona aquí el principio de igualdad, produciendo, teóricamente, una
situación en donde no hay distinción de estatus entre los individuos. Esto se completa
con una dimensión material de soporte mutuo, ya que las acciones y destinos de un
Otro pilar axiológico que sustenta la normativa del seguro es el replanteamiento del
concepto de responsabilidad.
sujeto agente del evento. Sin embargo, en la dinámica de la empresa moderna, que
79
mecanismos de gestión, la multiplicidad de sujetos que intervienen en esa gestión y los
mutual (pool) prescinde, en principio, de la identificación del sujeto agente causante del
en la cual no es necesariamente el sujeto que produce el daño el que sufre o carga con
los costes derivados de ello, sino que todos los posibles sujetos a los cuales concierne el
La indeterminación del origen causal de los riesgos o de los daños, amplificada por la
agentes a los cuales se pueda atribuir un cierto suceso o resultado. Esta indeterminación
a una determinada conducta, dado que, al dispersar los costes de un evento dañoso en el
perjudiciales. De modo que los individuos pueden tratar de tomar ventajas del seguro,
alterando sus conductas y asumiendo acciones más riesgosas –que podrían redituarle
riesgosas, ya que, si el resultado de las mismas termina siendo desafortunado, los costes
80
de ello serán soportados por la mutualidad. En el peor de los casos, incluso, los agentes
Este peligro moral, sin embargo, no debe ser tomado como absoluto. Primero, porque el
derecho a obtener una compensación no viene libre para el sujeto; éste deberá haber
aportado pagos de la prima para acceder a la cobertura contra las pérdidas. En segundo
lugar, la compensación muy bien puede no cubrir la totalidad de las pérdidas que se
siguen a la acción dañosa; ello, tanto desde el punto de vista económico como de las
consecuencias sicológicas y físicas que podrían derivar del siniestro. Sin embargo, el tema
del peligro moral sí plantea algunas cuestiones a ser tenidas en cuenta en la esfera
sujetos beneficiarios. Estos dos últimos modos de lidiar con el peligro moral, al controlar
seguro en una práctica social. En efecto, como las pérdidas están colectivizadas, cada
miembros. El seguro se convierte así en la base de un orden social regulado por su propia
81
En suma, el seguro es valuable en sí mismo por el resultado eficiente que produce en
consideración con la administración de los riesgos, así como por el tipo de relaciones
morales que nutre entre los asegurados. Sus bases normativas tienen una dimensión
la sociedad toda, cual es el caso del seguro público, apunta principalmente, y sin
individual.
Los, así llamados, “estados de bienestar”, en sus diversas variantes, casi siempre
haría concluir o considerar los sistemas contributivos como adecuados, siempre que se
den los siguientes requisitos: una equivalencia entre los las aportes y calidad de
aseguramiento –con cierto nivel de pool de riesgos redistributivo-, que los sistemas sean
creciente.
No obstante, se debe tener en cuenta que una cosa son las arquitecturas contributivas
teóricas, que permiten estas operaciones, y otra las realidades fácticas; en efecto, la
82
Paraguay— debido a factores persistentes, como los mercados laborales de baja
tal posibilidad.
Por último, hay que decir que actualmente muchas de las actividades emprendidas por el
Ante todo, se debe aclarar que en este punto trataremos solamente los antecedentes del
histórica del seguro como institución jurídica y económica, lo cual excede con largura los
comercial. Por lo tanto, a los fines de este estudio daremos por sentada la aparición del
Empero, sin duda, la historia del seguro social y su desarrollo se entrelaza estrechamente
sociedad agraria la prosperidad puede ser más directamente vinculada a la labor del
individuo por sí mismo, y cualquier persona con razonable rango de salud y bien
dispuesta al trabajo podía normalmente proveer una subsistencia mínima para sí y para
83
económica puede sufrir amenazas de factores fuera del control del individuo como
recesiones del mercado, bancarrotas, etc. Esto también introdujo importantes cambios
sociales a varios niveles95. Uno de estos cambios fue el incremento de los riesgos
trabajadores en espacios pequeños. Por otra parte, los mecanismos tradicionales para
lidiar con los riesgos vitales habían sido desarticulados. En efecto, antes de la
colectivamente y asumía una suerte de papel de redistribución. Eran los parientes los
que se encargaban de las personas enfermas o muy entradas en años para trabajar. El
enorme éxodo hacia las ciudades. Las familias extendidas se quiebran, y así también el
de los esfuerzos de los propios sujetos a los que va dirigida, generando una sensación de
autonomía y de autoestima.
El primer antecedente del seguro social son los sistemas de prevención de los gremios de
los trabajadores de las minas, cuyos más remotos orígenes se remontan, en cierto modo,
95
Midgley, James, Social Welfare in Global Context, Sage Publications, 1997, pág. 97 y sgtes.
84
al sistema de cofradías 96. Estas aparecen durante la alta edad media como necesidad de
tienen influencia en todos los ámbitos de la vida de sus miembros, incluso el social y el
municipales.
llamadas “friendly societies” 97, las cuales también estaban organizadas en torno de una
que se dio en llamar “fraternal organization”, que fueron los antecedentes de los
del siglo XVI, uno de cada nueve ingleses pertenecía a alguna de estas organizaciones.
Entre 1597/1601 la Ley Inglesa de Pobreza98 fue la primera codificación de normas sobre
sustentaba sobre la base de impuestos, distinguía entre los pobres meritorios y los
comunidad.
96
Rodriguez-Sala, María Luisa, La Cofradía-Gremio durante la baja Edad Media y los siglos XVI y
XVII, el caso de la Cofradía de los cirujanos, barberos, flebotomianos y médicos en España y la
Nueva España, Barataria Revista Castellano-Manchega de Ciencias Sociales, Nro. 10, Toledo,
2009, pág. 149/151.
97
Handel, Gerald, Social Welfare in Western Society, Transaction Publishers, New Jersey, 2009,
pág. 290/300.
98
http://www.parliament.uk/about/living-
heritage/transformingsociety/livinglearning/19thcentury/overview/poverty/
85
Una de las primeras personas en proponer planes de seguridad para el retiro laboral, que
pueden ser mirados como antecesores de los modernos seguros sociales, fue Thomas
Paine, quien en 1795 presentó una publicación llamada “Justicia Agraria”99, la cual se
América, se crea el primer programa de pensiones para soldados que pagaba ciertos
limitados tipos de pensiones a los veteranos de diversas guerras. Luego de la guerra civil
civil había dejado como balance una enorme cantidad de viudas, huérfanos y veteranos
Sin embargo, la base histórica del seguro social, tal como luego aparecerá en la segunda
mitad del siglo XIX, tiene lugar en Prusia; lo cual es congruente con el desarrollo del
industrialismo y los problemas que este planteó, como ya lo dijimos. Entre 1848 y 1849
mineros. Las comunidades estaban facultadas a percibir los aportes a tal fin, tanto de los
Baviera, establecido por ley, un seguro de atención de salud. Más tarde, en 1881/83,
Guillermo I emperador de Alemania, por influencia del canciller Otto Von Bismarck,
99
Paine, Thomas, The Writings of Thomas Paine, Collected and Edited by Moncure Daniel Conway
(New York: G.P. Putnam’s Sons, 1894), Vol. 3.
86
dispone que el parlamento alemán dicte una ley para la seguridad financiera de los
decisión fue tomada en vistas de la creciente influencia del partido político de la social
democracia y las experiencias de Bismarck sobre los imprevistos que sufrían las tropas.
En efecto, como ya vimos, con la industrialización de finales del siglo XIX crece el éxodo
fábricas se vuelven entonces inmanejables. Para evitar que las masas de trabajadores, en
estado. “Mi idea fue ganar las clases trabajadoras o, debo decir, sobornarlas, para
presentar al estado como la estructura social que a raíz de ellas se sostiene y que quisiera
Por otra parte, en Estados Unidos de América y hacia fines del siglo XIX, tienen lugar crisis
pero planteó el problema, que habría de ganar prominencia y más tarde convertirse en
100
Von Bismarck, Otto, Die Gesammelten Werke, Friedrichsruher Ausgabe, Verlag für Politik und
Wirtschaft, Berlin, 1935, pág. 195/196.
87
Junto con la industrialización, el éxodo de la población hacia los centros urbanos, la
siglo XIX y principios del XX se desarrollan programas de salud pública que conducen a
En 1911 el parlamento del Reino Unido sanciona la National Insurance Act 101; esta surge
como consecuencia de la visita del Canciller David Lloyd George a Alemania en 1908, en
la cual toma contacto con el sistema de seguro nacional obligatorio creado por Bismark, y
se convence de que Gran Bretaña debe estar al mismo nivel que Alemania en este
campo. El gobierno liberal, liderado por Herbert Henry Asquith, propuso la ley que
las familias de éstos, ni, por su puesto, a las personas no asalariadas. Esta ley condujo a la
1834, como primera fuente de asistencia social, la cual fue finalmente abolida hacia
1926.
seguridad social en Estados Unidos de América fue Theodore Roosevelt, quien dentro del
101
Handel, Gerald, op. cit, pág. 180 y sgtes.
88
En 1934 el Presidente Franklin D. Roosevelt creó el Comité de Seguridad Económica
conjuntamente con muchas otras instituciones sociales que se siguieron a dicha crisis 103.
Este Comité desarrolló varios planes de cómo proveer para los trabajadores a quienes la
Ley de Seguridad Social (SSA)104, aprobada por el Congreso en agosto de 1935. Esta ley
crea un programa de seguro social con cobertura en una variedad de supuestos. En 1939
la ley fue modificada para incluir beneficios a la esposa y a los hijos menores de un
cuando la SSA establece la primera norma de ajuste según costos de vida (COLA).
Por su parte, en Gran Bretaña, durante la segunda guerra mundial, el Partido Laborista
limitación por intereses sectoriales, vale decir, una visión omnicomprensiva del
102
Handel, Gerald, op. cit., pág. 131 al 136 y 192 al 193.
103
"Security was attained in the earlier days through the interdependence of members of families
upon each other and of the families within a small community upon each other. The complexities
of great communities and of organized industry make less real these simple means of security.
Therefore, we are compelled to employ the active interest of the Nation as a whole through
government in order to encourage a greater security for each individual who composes it … This
seeking for a greater measure of welfare and happiness does not indicate a change in values. It is
rather a return to values lost in the course of our economic development and expansion…".
Franklin D. Roosevelt: Message of the President to Congress, June 8, 1934.
104
Handel, Gerald, op. cit., pág. 187-190 y 198-202.
105
Handel, Gerald, op. cit., pág. 199.
89
problema; 2° el seguro social debe ser solo una parte de una política amplia de progreso
las contribuciones. Por otro lado, es de hacer notar el enfoque que daba Beverige a la
Seguridad Social, cuando dice que el estado, al organizar la Seguridad Social, no debe
transformaron luego en lo que fue conocido como el “Estado de Bienestar”, las cuales
incluían la “Family Allowances Act” (1945), “National Insurance Act” (1946), “National
Service Act” (1946), “Pension Increase Act” (1947), “Landlord And Tenant Act” (1949)106.
amplia entre todas las naciones en el campo económico, con el fin de asegurar a todas
las personas un mejor régimen de trabajo, una situación económica más favorable, y se
propugna la Seguridad Social como sistema que proporcione a todas las naciones los
medios de vivir en seguridad, y que ofrezca a los habitantes de todos los países la
106
Handel, Gerald, pág. 199.
107
Frescura, op. cit., pág. 686.
90
La Declaración de Filadelfia, OIT 1944, amplía los fines originalmente asignados a la
organización108.
Más que tipos absolutos de seguros sociales, lo que puede encontrarse es una diversidad
En este caso, la administración del seguro se deja a cargo de empresas privadas, las
cuales obtienen un lucro por ese servicio y por la ejecución de las prestaciones. Ello no
implica una total desvinculación del estado, que siempre actúa de contralor para
En esta modalidad los aportes para la generación del capital de la mutualidad provienen
no solo de empleados y empleadores, vale decir, capital privado, sino que también el
estado está obligado –a veces incluso por su Carta Magna– a contribuir a la formación de
estado puede ser variable. El Instituto de Previsión Social sigue este régimen.
108
http://blue.lim.ilo.org/cariblex/pdfs/ILO_dec_philadelphia.pdf.
91
4.4 Seguro Social de Financiamiento Privado
Según esta forma, el capital que forma la mutual se origina solamente en el aporte
privado, con prescindencia de la contribución estatal. Dicho aporte puede provenir ya sea
Esta modalidad es una de las más controvertidas, ya que no se forma propiamente una
mutualidad, y las prestaciones del beneficiario tienen una relación directa con la entidad
directa con el aporte; este último tiene una entidad que se define sobre la base de las
siniestros. Ello no quita que algunas veces esta modalidad exija a los beneficiarios un
prestaciones ofrecidas.
En este tipo de seguro solo se permite que las personas que laboran en relación de
descendientes, etc.). Esta modalidad se vincula, casi siempre, como es lógico, con el
92
económica de la mutual se apoya fuertemente en la contribución patronal que está
patronal no existe.
En esta modalidad, el estado, normalmente a través de una ley, impone a todas las
directamente a toda la población. Este último caso suele ser la regla en países donde el
Por último, tenemos el seguro social voluntario. En este las personas tienen la
es común, por ejemplo, que en ciertos países el seguro de trabajadores autónomos sea
93
UNIDAD IV
Previsión Social.
1. Generalidades y Etimología.
Primeramente hay que advertir, como se hiciera anteriormente en este trabajo, que la
especie. La primera implica siempre una política que preconiza una acción universal,
perspectiva del conjunto social. Por lo tanto, se trata de una planificación metódica y
Social, tanto desde el punto de vista de los sujetos a los cuales se dirige, como del
método o sistema que emplea para lograr sus fines. Así, la Previsión Social tiene en
beneficio de toda persona humana sea o no trabajadora dependiente, y emplea para ello
la Seguridad Social. Lo propio ocurre con la legislación que regula estas instituciones, ya
que numerosos países (vg. Colombia, Uruguay) aluden en sus preceptos normativos
109
Cordini, Miguel Ángel, “Derecho de la Seguridad Social”, Ed. Eudeba, Bs.As, 1966, pág. 1/14.
94
En nuestro país, sin embargo, la doctrina ha considerado a la Previsión Social, siguiendo
en relación de dependencia.
Conforme con el Prof. Dr. Mario de la Cueva, fuente doctrinaria inmediata de nuestros
principales autores del Derecho Laboral, la idea de Previsión Social constituye el fondo
ideológico de donde surgió la doctrina de la Seguridad Social 110. Para este mismo autor el
las instituciones debería desembocar en una absorción de la Previsión Social por parte de
Previsión Social frente a la Seguridad Social, en la que se ubican estos autores, entre los
que también se cuentan Mario Comba y Renato Corrado 111. Puede decirse que la
todas las personas112. La Previsión Social está constituida por la política y las instituciones
vida cómoda e higiénica, y a asegurarle contra las consecuencias de los riesgos naturales
110
De la Cueva, Mario, op. cit. Tomo II, pág. 8, n° 4.
111
Comba, Mario y Corrado, Renato, “Il Rapporto di Lavoro nel Diritto Privatto e Publico”, Lezioni
di Diritto del Lavoro, 3ra. Ed. G. Giappichelli, 1953, Torino, T I, pág. 257.
112
De la Cueva Mario, op. Cit., pág. 11, n° 6 y sgtes.
95
búsqueda del bien común que es finalidad principalísima del estado. El segundo aspecto
tiene ya un lineamiento ejecutivo, ya que se trata de todas las medidas concretas que se
adoptan para realizar esa política, y que como tales tienden a variar de conformidad con
En igual sentido se expresa el Dr. G. Bezerra de Menezes, ya que este también sostiene
personas que son sus respectivos dependientes, en tanto que la Seguridad Social es más
población contra los riesgos y cargas sociales que puedan amenazarles, y su fin inmediato
también es más amplio, pues abarca la cobertura del amplio espectro de los riesgos
sociales. Así pues, la Seguridad Social trasciende los límites del orden jurídico puramente
espacio de influencia con un sentido aún más amplio, y por lo tanto aún más distanciada
de la Previsión Social, que como vimos tiene unas finalidades más concretas.
José Pérez Leñero sostiene que la Seguridad Social es aquella parte de la Ciencia Política
por fin defender y propulsar la paz y la prosperidad general de la sociedad a través del
113
De la Cueva, Mario, op. Cit. T. I, págs. 9 y 264.
114
Bezerra de Menezes, Geraldo Montedonio, “Asegurança Social no Brazil”, Ed. G. Haddad, Rio
de Janeiro, 1961, pág. 1 y sgtes.
115
Pérez Leñero, José, “Fundamentos de la Seguridad Social”, Ed. Aguilar, Madrid, 1956, pág. 3 y
sgtes.
96
En este punto es menester señalar, primeramente, que la semántica no es irrelevante en
materia jurídica. Es sabido que la semántica tiene que ver con el lenguaje y constituye la
especialidad, dentro de la ciencia del lenguaje, que intenta capturar la sustancia de una
materia. Por otra parte, es obvia la conexión que tiene el derecho con el lenguaje ya que,
La voz previsión proviene del latín praevisio, la cual a su vez deriva del verbo praevidere,
que significa ver con antelación o anticipación. Lo social hace relación con aquello
La etimología de la Seguridad Social también deriva del latín seguritas, proveniente del
adjetivo securus, que significa confianza o seguridad que procede de la noción de que no
hay peligro que temer en vistas al devenir y en relación con las necesidades humanas
básicas. Mucho se ha discutido sobre el contenido de éstas; existen autores que han
116
Maslow, Abraham, “Motivation and Personality”, Ed. Longman, 3° Edición, 1970, pág. 77/97.
97
sexual, etc. Ellas aluden a los presupuestos de supervivencia y constituyen presiones
Por su parte, para J. Galtung las necesidades humanas se pueden clasificar en cuatro
libertad, que son aquellas que buscan evitar la represión y se dirigen a las elecciones y
opciones personales117.
117
Galtung, Johan, The Basic Needs Approach, en: Papers - Chair in Conflict and Peace Research,
University of Oslo, nro. 74, University of Oslo, Oslo, 1979, pág. 14; Galtung, Johan, en: Human
Needs: A Contribution to the Current Debate, Katrin Lederer, Johan Galtung, David Antal,
Oelgeschläger, Gunn & Hain, Cambridge (MA), 1980, pág. 55 y sgts.
98
Galtung también advierte que el concepto de necesidad debe ser distinguido del deseo,
la demanda o el querer. Por otra parte, no se puede asumir que las personas están
conscientes de todas sus necesidades. Por lo tanto, es también razonable asumir que
puede haber quereres o deseos, o incluso demandas, que no representan una verdadera
en otras palabras, ¿necesario para qué? Y aquí debemos responder: para que la persona
más bien identificar aquellos ámbitos de la necesidad humana, en los cuales, de una
manera u otra, los seres humanos de todas partes y de todos los tiempos han tratado y
diferentes formas o modos. Y así resulta evidente que, cuando nos referimos al talante
universal del concepto, ello se aplica siempre a las necesidades, no a sus satisfactores.
permanencia. Y la Previsión es aquella parte que anticipa los problemas y soluciones para
necesidades de orden natural, profesional o social que son capaces de privar a los
total o parcial, y todo ello mediante las diversas prestaciones previstas en la ley. Es a
99
prestaciones pecuniarias, ya sean estas de corto plazo: subsidios e indemnizaciones, ya
sean de largo plazo: jubilaciones y pensiones) que aludiremos aquí en forma genérica,
Obligaciones. Las prestaciones que consisten en un dar y las prestaciones que importan
un hacer. Estas dos se fundan sobre el diferente comportamiento que atañe al deudor
cuando el derecho de dominio ya se encuentra en cabeza del acreedor. Así pues, existen
casos en los cuales el deudor ha de desplegar una actividad volitiva y declarativa que
supuesto en el cual basta con la entrega, esto es una mera actividad operativa, jurídica o
deudor, ya descrita en sus tres posibles formas, y que se constituye en objeto mediato de
118
Messineo Francesco, Manual de Derecho Civil y Comercial, Tomo IV, § 100, n° 1 y 2, Ediciones
Jurídicas Europa-América, Bs. As., 1955.
100
mayormente a un segundo plano, y el interés del acreedor se centre en el objeto
ésta alude a una actividad del deudor, de modo que la presencia de un bien, como objeto
Como puede apreciarse, en esta segunda clase el interés del acreedor se centra en la
actividad, la cual puede adoptar diversas formas. Por lo general el hacer consiste en una
obligación de predisposición de una cosa, como ocurre en ciertos tipos de contrato, vg. el
obtención de cierto resultado u opus, o bien el mero esfuerzo del deudor dirigido hacia la
Las obligaciones de hacer pueden ser fungibles, vale decir, susceptibles de ser cumplidas
no por el deudor sino por un tercero, e infungibles, entendiéndose por tales a aquellas
cuyo cumplimiento solo puede ser producido por el deudor en persona 119.
Las obligaciones que surgen en las relaciones de la Seguridad Social pueden referirse a:
beneficios sociales que el sistema de seguridad debe prestar a los trabajadores y a las
119
Messineo Francesco, op.cit. n° 3.
101
En un sistema de Seguridad Social en el cual la administración está a cargo de un ente o
de un órgano estatal, es evidente que los beneficios provistos por el sistema a los
Las obligaciones de inscripción, alta y aporte a cargo de los diversos sujetos ya señalados,
naturaleza, pues solo nos ubica en el ámbito de derecho por el cual han de regirse. Pero
nada nos dice aún de qué tipo de obligaciones representan dentro del ámbito público.
voluntaria y de fuente legal, como lo son esencialmente los tributos. Luego, resulta
dificultoso encajar la obligación en una de las tres posibles clases de tributos que
obligaciones coactivas que se pagan al estado para soportar, de manera general y difusa
las erogaciones estatales. La tasa, por su parte, es un tipo de tributo que se paga a
102
característica es la especialidad, por eso es que se denominan también contribuciones
características de una tasa, ya que se espera una contraprestación específica, pero esto
es solo cierto respecto del trabajador. Por otra parte, los aportes tienen también ciertas
sociales aún no ha llegado a un punto pacífico. Lo que sí puede afirmarse es que se trata
fiscal especial, como los sostiene Rubén Aguirre Pangburn, con características también
fiscales, y de que no ingresan en el tesoro estatal, sino directamente en los entes que
cuando éstas son proveídas en sistemas en los cuales actúan las empresas privadas. Este
punto no va a ser objeto de análisis en este trabajo ya que tal tipo de sistema es ajeno a
La Previsión Social en el Paraguay está a cargo de una entidad estatal, regida a la vez por
120
Juliani Fonrouge, Carlos M., “Derecho Financiero” Tomo II, 9° edición, La Ley, Bs. As., 2004,
pág. 890 y sgtes.
121
Villegas Héctor Eduardo, “Curso de Finanzas, Derecho Financiero y Tributario”, 7° edición,
JJCPM, Bs.As., 2001, págs. 114/116.
103
obligación de cotización a cargo del empleador frente a los trabajadores en relación de
público122 y no concentrado.
En efecto, los distintos poderes del estado, y las entidades autónomas y autárquicas del
derecho público, así como las binacionales tienen órganos propios de administración
salud no tienen hoy día un tratamiento unívoco en todas estas entidades, y en la mayoría
entidad, así como la modalidad, pública o privada, en que estos servicios son prestados.
Es el empleo privado y sus prestaciones de Seguridad Social lo que será objeto de estudio
Empero, podemos adelantar que la mutualidad que proporciona los recursos económicos
tres fuentes de aporte que son: los trabajadores, los empleadores y el estado, en
diferentes proporciones. Estos aportes pueden ser vistos, desde el punto de vista de los
dos aportantes privados: patrono y trabajador, como una obligación tributaria. En cuanto
122
Pues existen prestaciones a cargo de la seguridad privada, como es, vg. el caso del Poder
Judicial para la prestación del servicio de salud.
104
a la prestación del estado, su naturaleza se inscribe más bien en el ámbito de los
subsidios, entendiendo por estos a la ayuda o auxilio económico proveído por el estado o
las entidades estatales a un determinado fin. Normalmente los subsidios tienen una
subsidio, y con ello podemos sostener que la conclusión sobre su naturaleza se mantiene.
Si bien el marco legislativo de la Seguridad Social del Paraguay, en general, habrá de ser
parte de la investigación.
En ese sentido, debemos ubicar el origen del ente previsional paraguayo en la época en
la que terminó la Guerra del Chaco, que es cuando se visibilizó la importancia de contar
con un seguro social obligatorio organizado por el estado, que se ocupe de velar y
esta fue una corriente que –a principios del siglo XX, a raíz de los acontecimientos
sociales y económicos– se instaló a nivel mundial, según hemos visto con anterioridad.
universalidad. Así se crea el Instituto de Previsión Social por medio del Decreto n° 17.071
105
de fecha 18 de febrero de 1943, contemplando los riesgos de enfermedad, maternidad,
seguro social a su cargo. Así, se prevén las prestaciones y beneficios por los siguientes
cuenta con un cuerpo normativo medular o central, que gira en torno del Decreto Ley n°
1860/50 que fuera aprobado por la Ley n° 375/56, en el cual se establece el régimen de
seguro social general –que de hecho sufrió una serie de modificaciones, según veremos
más adelante– pero al mismo tiempo, dicho eje normativo central fue siendo
catedráticos del sector público y privado, músicos, autores, compositores y cultores del
arte en general, sin relación de dependencia, funcionarios del Ministerio Público, etc.–
Además de lo apuntado, debemos decir que el marco legislativo que rige al Instituto de
Previsión Social está formado, obviamente, no solo por leyes sino también por normas de
menor rango tales como resoluciones reglamentarias; mas, dada la abundancia de estas,
a continuación citaremos solo las principales normas que rigen a la referida entidad:
106
Ley n° 375/56 "Por la cual se aprueba el Decreto-Ley n° 1.860/50, por el cual se
Ley n° 537/58 "Que declara obligatoria la inclusión dentro del régimen de seguro
social del IPS, a todos los maestros y catedráticos del magisterio primario y
normal de la República''.
Ley n° 792 de fecha 05 de junio de 1962 que aumenta los aportes de patronos y
Ley n° 427/73 "Que modifica y amplia las leyes n° 375, del 27 de agosto de 1956,
Ley n° 1.286/87 "Que modifica y amplía disposiciones de las leyes que rigen el
1987''.
107
Ley n° 731/95 "Que amplía el artículo 13, inciso p), de la Ley n° 98 del 31 de
diciembre de 1992''.
médica del Instituto de Previsión Social a los docentes jubilados de todo el país''.
diciembre de 1992''.
Ley n° 3.613/09 "Que modifica el artículo 13° de la Ley n° 2.345/03 "De reforma y
Público"". Establece condiciones para la obtención del seguro médico del IPS por
108
Ley n° 4.199/10 "Que establece el seguro social para músicos, autores,
del Decreto-Ley n° 1.860/50, aprobado por Ley n° 375 del 27 de agosto de 1956,
indemnizaciones para los trabajadores de Aceros del Paraguay S.A.", esta ley fue
Social”.
109
Ley n° 5555/2015 “Que establece el seguro social para docentes dependientes de
Ley n° 5.407/2015 Del Trabajo Doméstico, que modifica el Código del Trabajo.
Todo este entramado legislativo hace que el sistema adolezca de dispersión, así como de
repeticiones y reformulaciones que en nada ayudan a la transparencia del sistema y que
evitan u obstan que el trabajador, como persona lega en tales recovecos burocráticos,
tenga claro el panorama total de sus derechos. Del análisis de este cuerpo legislativo nos
ocuparemos en la sección que sigue.
110
UNIDAD V
La legislación de la Seguridad Social en el Paraguay.
Todo ordenamiento jurídico de un país tiene una norma suprema que establece los
lineamientos a los que deben responder las leyes de menor rango. En el caso de
Paraguay, el Art. 137 de la Carta Magna establece el orden de prelación de las leyes,
ocupando el rango preferencial la propia Constitución Nacional, seguida por los tratados,
encuentran las leyes y otras normas jurídicas de menor jerarquía. Por ende, el marco
1. Constitución Nacional
La Carta Magna vigente prevé la Seguridad Social en su artículo 95123. Esta norma, si
familias, cuyo régimen será establecido por ley, tiende a la universalidad por cuanto
123
“El sistema obligatorio e integral de seguridad social para el trabajador dependiente y su
familia será establecido por la ley. Se preverá su extensión a todos los sectores de la población.
Los servicios del sistema de seguridad social podrán ser públicos, privados o mixtos, y en todos
los casos estarán supervisados por el Estado. Los recursos financieros de los seguros sociales no
serán desviados de sus fines específicos; estarán disponibles para este objetivo, sin perjuicio de
las inversiones lucrativas que puedan acrecentar su patrimonio.”.
124
“Los veteranos de la guerra del Chaco, y los de otros conflictos armados internacionales que se
libren en defensa de la Patria, gozarán de honores y privilegios; de pensiones que les permitan
vivir decorosamente; de asistencia preferencial, gratuita y completa a su salud, así como de otros
beneficios, conforme con lo que determine la ley. En los beneficios económicos les sucederán sus
viudas e hijos menores o discapacitados, incluidos los de los veteranos fallecidos con anterioridad
a la promulgación de esta Constitución…”.
111
En lo que respecta al campo de aplicación material de la Seguridad Social, la Constitución
Nacional establece en el referido artículo 95 que será integral, lo que significa que el
por el cual se tiende a un creciente aumento tanto de las contingencias cubiertas como
Si bien la Carta Magna establece que los servicios del sistema pueden ser públicos,
sectores de la población, salvo –obviamente– los más necesitados. Esta unidad habrá de
rigen la Seguridad Social, circunstancia esta que a su vez justifica la supervisión por parte
del Estado.
Continuando con el orden constitucional, nos encontramos con que nuestro país ha
2.1 Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de Costa Rica:
aprobada por nuestro país por Ley n° 01/89; esta convención, si bien no hace
112
Americanos, por vía legislativa u otros medios adecuados. Como podemos ver, el
Pacto de San José de Costa Rica, se ocupa de las esferas –derechos– que hacen, en
Seguridad Social.
nuestro país por Ley n° 4/92, este instrumento internacional consagra en su Art. 9 125,
interna por medio de la Ley n° 5/92, que si bien no hace expresa referencia a la
cultural126.
Ley n° 1040/97, complementa al Pacto de San José de Costa Rica en materia de los
125
Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a la seguridad
social, incluso al seguro social.
126
1. Todos los pueblos tienen el derecho de libre determinación. En virtud de este derecho
establecen libremente su condición política y proveen asimismo a su desarrollo económico, social y
cultural.
127
1. Toda persona tiene derecho a la seguridad social que la proteja contra las consecuencias de
la vejez y de la incapacidad que la imposibilite física o mentalmente para obtener los medios para
llevar una vida digna y decorosa. En caso de muerte del beneficiario, las prestaciones de
seguridad social serán aplicadas a sus dependientes. 2. Cuando se trate de personas que se
113
de riesgos en caso de vejez, enfermedad física o mental de toda persona, así como de
Por otro lado, nuestro país también ha suscripto otros instrumentos internacionales
sobre derechos humanos en general y sobre Seguridad Social en particular, que si bien
fueron suscriptos por nuestro país y fungen de “Soft Law” que deben ser tenidos en
114
3.2 Declaración Universal de Derechos Humanos: que en su Art. 25 129 establece
claramente que toda persona tiene derecho –así como su familia– a una vida
115
legal abierta a fin de dar cabida a cualquier otro riesgo que prive a la persona
convenios bilaterales y multilaterales suscriptos por nuestro país sobre Seguridad Social,
que son:
Debemos aclarar que los Convenios de la Organización Internacional del Trabajo que
abordan especialmente la Seguridad Social, no fueron ratificados por nuestro país; sin
116
• Convenio n° 107 ratificado por la ley n° 1115 de fecha 26 de diciembre de 1964
Información”.
• Convenio n° 120 ratificado por la ley n° 1178 de fecha 31 de agosto de 1966 sobre
personas inválidas.
tienen como tema central; los instrumentos que sí la abordan, a pesar de no ser
“ley” para nosotros, los citaremos –tomando como base el esquema de referencia
realizado por la propia OIT– dada la importancia de los mismos para el presente
trabajo.
117
• Convenio número 102 sobre la Seguridad Social, 1952131. Dispone la base
condiciones para acceder a las mismas. Abarca las nueve ramas principales de la
• Convenio sobre la igualdad de trato número 118 132 (Seguridad Social), 1962.
número157133,1982.
131
http://www.ilo.org/dryn/normelex/es/f?p=1000:1210:0::no::p12100_ilo_code:c102
132
http://www.ilo.org/dryn/normelex/es/f?p=1000:1210:0::no::p12100_ilo_code:c118
118
Estos convenios garantizan ciertos derechos y prestaciones de ciertas áreas de la
Seguridad Social para los trabajadores migrantes que se ven privados de los derechos a
trasladado territorialmente.
sobre los niveles de prestaciones, nos limitaremos, más bien, a referirnos a ellos a través
Asistencia médica
133
http://www.ilo.org/dryn/normelex/es/f?p=1000:1210:0::no::p12100_ilo_code:c157
119
Convenio número 130134: contiene las mismas prestaciones que el Convenio
Prestaciones de enfermedad
menos 60 por ciento del salario de referencia. Además, dispone el pago de los
Prestaciones de desempleo
asegurarle las condiciones de vida saludables, decorosas y dignas, todo ello con
Prestaciones de vejez
40 por ciento del salario de referencia. Dispone la obligación de revisar las tasas
134
http://www.ilo.org/dryn/normelex/es/f?p=1000:1210:0::no::p12100_ilo_code:c130
135
http://www.ilo.org/dryn/normelex/es/f?p=1000:1210:0::no::p12100_ilo_code:c168
120
Convenio número 128136: prevé pagos periódicos que correspondan por lo menos
condiciones que el convenio número 102 en relación con la revisión de las tasas.
incapacidad laboral o invalidez, dispone prestaciones para las viudas o para los
medio de pagos periódicos utilizando como parámetro al menos al 40% del salario
cuestión.
Convenio número 121137: similar al convenio número 102, además, prevé tipos de
Establece pagos periódicos que correspondan por lo menos al 60 por ciento del
dispone prestaciones para las viudas, para el viudo inválido y a cargo, y para los
136
http://www.ilo.org/dryn/normelex/es/f?p=1000:1210:0::no::p12100_ilo_code:c128
137
http://www.ilo.org/dryn/normelex/es/f?p=1000:1210:0::no::p12100_ilo_code:c121
121
posibilidad de convertir los pagos en una suma única (indemnización) en
Prestaciones familiares
de los dos.
Prestaciones de maternidad
Convenio número 102: prevé asistencia médica que deberá incluir, por lo menos,
establece pagos periódicos que correspondan como mínimo al 45 por ciento del
salario de referencia.
y con un nivel de vida decoroso y digno. Estas deben ser por lo menos dos tercios
Prestaciones de invalidez
138
http://www.ilo.org/dryn/normelex/es/f?p=1000:1210:0::no::p12100_ilo_code:c183
122
Convenio número 102: dispone pagos periódicos que correspondan por lo menos
variaciones sustanciales del nivel general de ganancias y/o del costo de vida en la
Convenio número 128: dispone pagos periódicos que sean equivalentes al menos
trabajo idóneo.
Prestaciones de sobrevivientes
Convenio número 102: prevé pagos periódicos que correspondan por lo menos al
Convenio número 128: este convenio prevé pagos periódicos que correspondan
6. Leyes
123
acabada en las leyes y demás normas de menor jerarquía que tienen por objeto
volverlas operativas. En efecto, es sabida la importancia que tienen para cada rama
de la ciencia jurídica contar con un “Código”, sancionado por la ley respectiva; mas,
con excepción de la legislación del IPS, que ya fue abordada con anterioridad– de las
A fin de lograr obtener una idea general de la cuestión, merece la pena hacer
antivariólica.
• Ley de fecha 21 de junio de 1905 que otorga un subsidio a las viudas, hijos
Nacional.
124
• Ley n° 153 de fecha 15 de enero de 1915 que crea el Departamento
Nacional de Higiene.
trabajo.
Trabajo.
de Vivienda y Urbanismo.
• Ley n°1087/65 que entre otras cosas concede pensiones a los veteranos
del Chaco.
Seguridad Social.
125
• Ley n° 1652 de fecha 26 de diciembre de 2000 que crea el Sistema
exhaustiva.
normas que regulan las condiciones de acceso a los citados beneficios –jubilaciones y
8/92.
126
• Ley n° 641 de fecha 15 de mayo de 1921 que crea la Caja de Jubilaciones y
127
UNIDAD VI
Responsabilidad del Empleador por Omisión de Inscripción del
tener presente que las dos hipótesis ante la cuales podemos situar nuestro análisis
Como puede verse claramente estos dos supuestos de hecho no pueden coexistir ni
a regir la protección de previsión que el sistema provee. Esto es, en caso de que
beneficio que el Seguro Social otorga conforme con las distintas categorías o ramas de
128
muerte los gastos fúnebres y subsidio en dinero para los herederos y el cónyuge
sistema de Seguridad Social su liberación puede no operar cuando se dan situaciones que
complementarias, indica a las claras que en presencia de dolo o culpa del empleador,
éste debe proveer los capitales constitutivos del valor de los beneficios que sean
pertinentes. La norma aclara perfectamente quién es el sujeto legitimado para exigir esta
modelo que sigue nuestra legislación, permite, a través de la Seguridad Social, trasladar
alude al casus es claro que estamos en la órbita de los acontecimientos que se pueden
El sistema previsional absorbe, así, las derivaciones perjudiciales que se suceden a partir
cobertura cuando interviene el dolo o la culpa. Nuestra legislación indica que la culpa ha
de ser grave para que opere la exclusión, lo cual coloca al sistema dentro de la típica
129
formulación de los seguros ordinarios. Notamos también que no se menciona el dolo en
absorber patrimonialmente las consecuencias dañosas del dolo. En efecto, una razón de
simple lógica induce a concluir que el dolo ha de recibir el mismo tratamiento que la
culpa grave, y habrá de ser excluido igualmente de la cobertura. Hemos llegado al punto
sistema previsional.
mayor, esto es, cuando la frustración del sinalagma del contrato o incumplimiento de la
prestación debida tiene su raíz en un evento involuntario, ajeno a las partes 139. El
problema del riesgo y sus consecuencias en el equilibrio del sinalagma tiene, por obvias
razones, su mayor expresión en los contratos bilaterales, en los cuales las prestaciones
efectos del evento que causa el incumplimiento, no solo ante la prestación propia, sino,
típicos, vale decir, los que están expresamente normados en la ley, tienen la previsión del
nacida del contrato se deba a una imposibilidad objetiva sobreviniente, es regla que el
deudor incumpliente quede liberado, según lo dispone nuestro Código Civil en Art.
139
Messineo, Francesco, Doctrina General Contrato, Tomo II, Editorial Egea, Bs. As., 1962, pág.
368 y sgtes.
140
Messineo, Francesco, op.cit. pág. 364/365.
130
721141. Hasta ahí estaríamos simplemente ante la suerte de la obligación debida, frente al
casus. La verdadera cuestión que se plantea es, sin embargo, qué ocurre con la
primer incumpliente no puede invocar ninguna pretensión a ella, aun cuando la situación
dicho de otro modo del riesgo contractual, recae sobre el incumpliente (casus sentit
debitor). No obstante, esta regla general sufre modificaciones según ciertos tipos de
contratos, especialmente los que tienen un efecto traslativo inmediato, pues, entonces el
principio enunciado debe combinarse con otro de igual raigambre en la doctrina antigua:
Este sistema de soluciones que propone la teoría del riesgo contractual tiene, desde
diversas razones, una de las cuales es la naturaleza de tracto sucesivo que caracteriza a la
recíprocas sino que su ejecución se distribuye en un lapso, cuya duración es querida por
las partes puesto que la utilidad del contrato solo se despliega a través de su
prolongación en el tiempo. Por ello es que el contrato presupone una ejecución repetida
141
Si por un hecho posterior a la celebración del contrato bilateral, y sin culpa de ninguna de las
partes, la prestación se hiciere imposible, las obligaciones recíprocas de ambos contratantes
quedan sin efecto.
131
contraprestaciones tienen normalmente un vínculo de reciprocidad e
interdependencia142.
La segunda de las características que tiene el contrato laboral, que para los efectos que
estamos examinando es, quizá, de aun mayor relevancia, es su talante social. En efecto,
exclusión de esa red social productiva, acarrea al sujeto no solo descalabros materiales,
bienestar general. Es oportuno recordar aquí una vez más las teorías que en este sentido
se han elaborado partir de las fórmulas matemáticas desarrolladas por el Prof. Nash.
Todo ello plantea una revisión de la composición tradicional de los riesgos esbozada por
ello es que entran a funcionar los paradigmas especializados del Derecho Laboral, que
laboral por parte del trabajador opera, conforme lo estatuye el Art. 71 incisos “f”; “g”, “l”
142
Messineo, Francesco, op. cit. Tomo I, pág. 429 y sgtes.
132
y “m” del C.T., la suspensión del contrato, y, por ende, de las prestaciones recíprocas
derivadas del mismo. Ello implica que, en el evento de la imposibilidad del trabajador de
trabajador. Hay que aclarar que aquí solo estamos refiriéndonos a la economía del
sinalagma, de modo a definir qué ocurre cuando éste entra en desequilibrio a raíz de un
Esta solución solo ataca una parte del problema: la interacción entre las prestaciones del
contrato. Pero deja subsistente la cuestión del bienestar personal de uno de los sujetos
respecto del otro contratante, y para quien el cese de la contraprestación que esperaba
caracteriza al derecho.
Para dar debida atención al escenario creado por estas cuestiones es que se ha ideado el
inscripción o alta del trabajador en el sistema de Seguridad Social permite trasladar este
riesgo del cual venimos hablando a la mutualidad previsional y diluir sus consecuencias
Ahora bien, los costes de esta traslación, por imperatividad legal son impuestos a tres
mutualidad podría interpretarse como una imposición del riesgo contractual a estos dos
133
sujetos. Empero, no creemos que ese sea el caso. Al estado es obvio que no le cabe una
Es por ello que la legislación laboral determina que hay suspensión del contrato de
ninguna de las partes, así, entre otros casos, en lo que atañe a lo que aquí estamos
71 C.T.).
Como es sabido, la suspensión laboral aludida importa la suspensión de los efectos del
contrato de trabajo y, aunque no extingue los derechos y obligaciones que emanan del
134
mismo, las prestaciones recíprocas –trabajo vs. salario– cesan temporalmente (Art. 68
C.T.).
trabajador, impedido de prestar su fuerza laboral, se vea también privado de los recursos
Seguridad y Previsión sociales, como ya lo hemos visto y explicado antes en este trabajo.
sistema que evita el escenario de disconfort social que se generaría de otro modo.
vinculaciones laborales, por eventos fortuitos que sufre el trabajador, igualmente carga
con la obligación del aporte constitutivo del capital que formará la mutualidad. Es por
ello que afirmamos que dicho aporte constituye para el empleador un tributo, como ya lo
135
hemos explicado en este trabajo, vale decir, una prestación dineraria impuesta
obligación de hacer que permite que el trabajador cuente con las ventajas y beneficios de
protección que el sistema brinda, y que es implícita o de ius cogens entre las partes. El
trabajador cuyo empleador no cumple con esta obligación se ve excluido del sistema de
sus modificaciones).
El hecho de que se prevea una multa nos indica que estamos ante una falta. Las faltas
136
media de la sociedad en las que se aplican 143. De modo que nos encontramos,
subjetivo, nos lleva a la premisa de que la falta puede ser cometida tanto por personas
físicas como jurídicas. Esta última circunstancia también separa, claramente, a las faltas
de los hechos punibles, los cuales solo pueden ser cometidos por personas de existencia
física144.
Ahora bien, como todo derecho punitorio la falta, y su consecuencia la sanción, apuntan
la previsión de la falta y su sanción intentan influir en la conducta del infractor, o sea del
que en este caso está compuesta de por lo menos dos grupos de entidades subjetivas: el
trabajador omitido en el alta y desprotegido ante las vicisitudes de su vida laboral, junto
sus capacidades. Huelga decir que en estas situaciones existe también una tercera
143
Bielsa, Rafael, Régimen Jurídico de Policía, Bs.As., 1957, pág. 50.
144
Villegas Basavilbaso, Benjamín, Derecho Administrativo, Bs.As., 1949, Tomo I, pág. 134.
137
víctima: la sociedad, para la cual se diseñó el sistema previsional y cuyo bienestar
un trabajador siniestrado, pese a no estar inscripto, repeta del empleador remiso “los
capitales constitutivos de las pensiones y el valor de los otros beneficios” (Art. 48 Decreto
por ello intenta una solución que se aproxime lo más posible a una reparación en
especie, vale decir, como si fuera que la omisión perjudicial no hubiese existido. Así, se
suma o capitales necesarios para hacer frente al siniestro y sus consecuencias. Por otra
mutualidad, pues es vital para la buena marcha del sistema que la potencialidad de
El esquema en sí está pensado para ser tuitivo y ser eficaz, empero, no alcanza a
solventar todas las dificultades que puedan acaecer, y que en la práctica se dan, ni
Así, una primera dificultad y falencia en este diseño es que solo dos tipos de eventos
encuentran protección frente a la conducta remisa del empleador, y que son los
138
accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales, pero deja por fuera a un cúmulo
Luego, deja también por fuera un entero grupo de sujetos, las personas que integran el
grupo familiar del trabajador y que serían beneficiarias del sistema si la omisión no
Amén de las deficiencias señaladas, existen también otros avatares que se presentan, o
empleador remiso. La norma no lo dice, pero cae de suyo que es el trabajador quien
quien ha incurrido en la omisión del alta. A partir de allí el órgano administrador del
deberá notificar o citar a aquel a fin de que se haga cargo de los pagos correspondientes;
empero, tal trámite puede enfrentar serios obstáculos cuando el empleador remiso niega
Previsión Social podría recurrir a sus facultades de policía, haciendo una inspección in situ
del domicilio laboral, para lo cual, inclusive tiene la posibilidad de solicitar una orden
139
judicial de inspección145. Si esta verificación no arroja resultado positivo alguno, no
queda más que llevar el asunto ante los órganos judiciales, a fin de determinar las
Este trámite también puede tropezar con numerosos escollos, de los cuales la
problema, y por ende, de jurisprudencia que pueda arrojar luz sobre el punto, no hace
Estas deficiencias así apuntadas nos dan la pauta de que, aun cuando la ley ha previsto
so pena de que los objetivos que persigue la Seguridad Social se vean defraudados y el
general de la sociedad.
145
Dto.-Ley n° 1860/50, Art. 15, inc. h) y art. 69.
140
contractual. Solo excepcionalmente dos sujetos vinculados convencionalmente habrán
una lesión a un deber jurídico concreto, pero esta configuración será excepcional, y
exigirá que el trabajador, acreedor de la indemnización, opte por uno u otro tipo,
Unidad I.
I de este trabajo, está construida sobre la base de ciertos elementos. El punto de partida
atribución que vincule al hecho del incumplimiento con el sujeto a quien se le asigna la
por ello que muchas de las cláusulas contractuales, aunque formalmente instaladas en el
141
contrato, generalmente de modo tácito, tienen por fuente material a la ley. La
ciertas prestaciones no puedan ser obviadas o dejadas de lado por ninguna de las partes.
Este es el momento oportuno para hacer una precisión relativa a la diferencia entre la
obligacional.
Hemos de recordar que hay características centrales que hacen que un determinado
jurídico específico que conecta a dos sujetos entre sí, de modo tal que uno de ellos se
encuentra compelido frente al otro a cumplir una prestación, vale decir, realizar una
Por su parte, el deber jurídico importa la sujeción genérica de los sujetos a una exigencia
siempre apunta a unos sujetos ciertos y determinados, en cuyo interés jurídico opera la
comportamiento debe tener lugar en concreto. El deber jurídico tiene tenor indefinido
social147.
146
Messineo, Francesco, op.cit., tomo IV, §98, núm. 1.
147
Messineo, Francesco, op.cit., Tomo IV, § 98, núm. 4.
142
Si bien existe un paralelismo formal entre el débito de la prestación obligacional y el
deber de observancia de la norma jurídica, existen sustanciales diferencias entre las dos
situaciones. En tanto que la obligación solo puede ser reclamada por un específico sujeto
a otro, también específico, que se ha vinculado con él en una relación jurídica concreta,
indeterminadamente todos los sujetos. De modo tal que no existe la pretensión de uno
sobre otro, sino la mera subordinación de todos hacia la norma. No escapa al análisis
determinado, pero también se infringe la norma genérica que manda u ordena cumplir
que el así llamado en doctrina “deber del empleador de dar de alta al trabajador en el
este carácter– sino que tal deber se vuelve operativamente e inmediatamente exigible,
como bien lo señala la legislación nacional, cuando un empleador concreto contrata los
143
Con muy buen tino, nuestra normativa sobre Seguridad Social habla de ello como
Social por primera vez. Esta inscripción debe hacerse tanto respecto de quien asume el
rol de empleador, en cuyo caso la persona puede ser física o jurídica, como también
respecto de los trabajadores, quienes han de ser, obviamente, siempre personas físicas.
La inscripción o afiliación es un acto único, que se realiza una sola vez y extiende sus
prevista la inscripción en el Art. 3 de la Ley n° 375 del 27 de agosto de 1956 que aprueba
066-009/05, tanto para el empleador como para el trabajador. Ahora bien, en nuestro
país los usos administrativos han determinado que la inscripción virtualmente no exista
para el trabajador subordinado, con independencia del alta que como veremos, en
148
Art. 3, Decreto–Ley n° 1.860/50 y sus modificaciones.
144
El segundo paso, aunque más no sea conceptual, es el alta o entrada, que es el acto
administrativo por el cual se reconoce a una persona que va a realizar una actividad
alta o entrada debe tener lugar cada vez que se asume una nueva relación laboral, por lo
son los responsables de la obligación de cotizar y de los derechos que está generando el
inscripción y alta o entrada deben ser concomitantes con el inicio de la actividad laboral.
mientras dura la actividad laboral, incluso en las situaciones de suspensión del contrato
previstos en la normativa.
remuneración declarada.
Tanto la inscripción o afiliación, como el alta o entrada, la baja o salida y la cotización son
obligaciones del empleador según la norma citada más arriba, si bien el trabajador
pasos.
145
Esta obligación de hacer tiene por consecuente necesario la obligación de dar la suma de
dinero fijada en la cotización, como aporte que se debe hacer para la formación del
capital mutual del Seguro Social, dado que la cuota está constituida por el aporte del
que viene a ser otro paso más u obligación de hacer accesoria, cuyo contenido es el de
indemnizaciones por despido150 a las que éste tuviere derecho. A todo ello se suma la
obligación de dar, que consiste en hacer efectivo el aporte, vale decir, abonar las sumas
retenidas como las debidas a título propio, al ente que administra el sistema.
caracterizada, no podemos pasar por alto hacer una nota conceptual respecto de las
relación con una cosa o bien del deudor, la retención de dividendos en el derecho
societarios, etc. Un punto común, sin embargo, a todas estas variables es el hecho que la
colaboración del no contribuyente con la hacienda pública, deber que se caracteriza por
encausar la recaudación del tributo a través del sujeto que está más próximo o más
cercano al hecho impositivo, imponiéndole una deducción del importe de los pagos que
149
Art. 17 incisos “a” y “b”, Ley n° 98/92.
150
Art. 7, Ley n° 1.286/87.
146
han de ser efectuados a los verdaderos sujetos del tributo, y el posterior ingreso de esos
montos al tesoro público. Es así como el sujeto activo del tributo, en ejercicio de su
percepción del tributo, pero también sigue una regla de conveniencia dirigida a la
crea sobre el agente de retención una relación jurídica tributaria, que aunque de tenor
especial, no por ello deja de tener dicho talante. Es aquí, entonces, donde aparece la
figura del agente de retención, el cual ha sido definido como la persona que por su
función pública, actividad, oficio o profesión, se halla en contacto directo con dinero de
propiedad del contribuyente o que este debe recibir, por lo cual se encuentra en posición
de detraer la parte que corresponde al erario público 151. El agente de retención tiene una
naturaleza sui generis porque, por un lado, es un mero tercero a quien por razones
efectivización del aporte obrero, tienen un carácter bien conocido. Como toda obligación
de dar se cumplen solamente con la conducta de entrega del objeto debido, en este
caso, cantidades ciertas de dinero, las cuales, deben ser transferidas a título de dominio
151
Villegas, Héctor B., “Curso de Finanzas, Derecho Financiero y Tributario”, Astrea, Bs.As. 2002,
págs. 338/339.
147
al acreedor de ellas, como desde luego lo exige la naturaleza de bienes fungibles y
las medidas de coerción sobre el patrimonio del obligado, que el derecho ha creado para
forzar su cumplimiento, como lo son los embargos. En nuestro país la legislación especial
exigencias también específicos definidos en una determinada norma. Resulta claro, pues
que, la certificación no crea el hecho, situación o derecho, sino que solamente asegura su
documento. Mantener esta idea presente es muy importante porque en nuestro país el
frecuentemente, como medio para generar deudas u obligaciones a cargo de los sujetos
y no meramente para recrearlas en una forma documental que permita acceder a ciertas
152
Art. 66, Ley n° 98/92.
148
En la particular modalidad que estamos aquí tratando, la certificación se aproxima a la
para su admisión, en este caso, como título ejecutivo, con sus presupuestos principales
Debe notarse que la certificación no crea la deuda ni la mejora, salvo solo en lo que hace
Para que la omisión quede configurada es necesario, primeramente, que exista una
puede solicitar su inclusión en el sistema de Seguridad Social, pero la misma tiene lugar
anteriormente.
empleador– acuerdan que el primero prestará servicios o ejecutará una obra para el
Ya hemos señalado más arriba que el trabajador no dependiente, al estar fuera de una
153
Art. 439, Código Procesal Civil Paraguayo.
154
Lo cual se estatuye en términos bien precisos en el art. 17 del Código del Trabajo.
149
Social. Su acceso a las prestaciones sociales depende de un acto voluntario propio
conforme lo posibilita la ley de Seguridad Social citada más arriba. Queda, pues, claro
que los únicos sujetos del espectro obligacional son el empleador y el trabajador
trabajo.
ilícito contractual.
genera el vínculo obligacional principal, y ello por efecto de las normas imperativas y de
orden público del Derecho Laboral. De modo que cuando un empleador decide o acepta
Como ya se apuntó, esto presupone una obligación válida; lo que equivale a decir que el
Esta afirmación que acabamos de hacer debe ser precisada en sus justos límites. En
efecto, si el contrato resulta nulo porque viola disposiciones legales –incluso las de orden
público, como las leyes de migración, la prohibición del trabajo de personas menores de
edad– la nulidad solo operará ex nunc para las prestaciones que aún no se hayan
están a su cargo, entre las que se cuentan las de Seguridad Social. Lo propio pude decirse
150
cuando el contrato resulta meramente anulable, por vicios de consentimiento, por
naturaleza tuitiva del Derecho Laboral hace que aun en caso de que el vicio invalidante
aquel deba igual las prestaciones legales y de Seguridad Social, quebrando el conocido
principio de que nadie pueda aprovechar su propia torpeza o sacar beneficio de su dolo.
Esta característica del Derecho Laboral que estamos destacando solo encontraría una
limitación en caso de que el vicio contractual provenga de la ilicitud del objeto del
contrato, es decir, si el servicio que se contrata o se provee es ilegal o está prohibido por
las leyes, en cuyo caso pensamos que estas obligaciones no son coercibles sobre el
practicar abortos), salvo, casos excepcionales en los cuales la asimetría entre trabajador y
ejemplo, los trabajadores inmigrantes ilegales). Se excluyen los supuestos en los cuales la
víctima de un delito o crimen, y por ende sometida y protegida por las leyes pertinentes
–civiles y penales.
151
Ahora hemos de examinar concretamente el fenómeno del incumplimiento de la
Esta cuestión tiene, en realidad, dos niveles a considerar; la posición subjetiva del
empleador que incumple y la línea de imputabilidad del evento que es el que finalmente
que en este segundo plano el factor de atribución va a tener que considerar numerosos
sujetos y otros tantos eventos, para determinar con cierto grado de certidumbre a qué
del empleador ha de verse siempre, y en principio, como culposa. Ello es regla común en
materia del Derecho de las Obligaciones. Por otra parte, las circunstancias exorbitantes a
fortuito, la fuerza mayor y el hecho de tercero, por el otro, son eventualidades que se
deben acreditar y no son, ni pueden ser, presumidas. En cuanto al dolo, este no tiene
hora de juzgar el alcance del nexo causal en cuanto a los daños, incluyendo también las
Ahora bien, el caso fortuito, fuerza mayor y hecho de tercero sí tendrían importancia en
disponer sobre la inscripción o de renunciar a ella; como todo derecho que la ley acuerda
152
al trabajador, este es irrenunciable155. Esta conclusión tampoco se ve alterada por la
inscripción al ente previsional. Vale decir, no puede sostenerse que esta facultad importa
inscripción, sin un enfrentamiento directo con su patrón; así pues, en la mayoría de los
hecho del príncipe, como supuesto de fuerza mayor, tendría tenor exonerativo, situación
Resulta también difícil imaginar un hecho de tercero que pueda ser impeditivo del
construcción, como la invasión de los sistemas informáticos de los archivos del ente
previsional.
En cuanto a la obligación de cotizar, ésta sí podría verse afectada por el caso fortuito o
fuerza mayor, y aun por hecho de tercero dado que la eventualidad de quiebra del
155
Art. 3 del Código del Trabajo.
153
empleador podría impedir a éste último hacer las erogaciones necesarias para hacer el
responsabilidad, y no los objetivos, que, como ya lo hemos explicitado antes, tienen una
que estamos ante una obligación contractual, ya que aun cuando la obligación de
inscripción se impone a la voluntad de las partes por imperio de la ley, como estipulación
no tendrían existencia.
marco de las relaciones laborales, que como vimos no es voluntaria sino legal, no
de trabajo, antes bien, ayuda a distribuir los riesgos del contrato trasladando sus posibles
empleador.
156
Art. 78 inc. g del Código del Trabajo.
154
El segundo plano desde el cual puede encararse el examen del factor de atribución es el
materia, de una obligación de las llamadas por la doctrina “de seguridad”, que ha sido
responsabilidad directa y que reviste carácter objetivo. Esta figura se origina en Francia
hacia fines del siglo pasado, precisamente vinculada con la legislación francesa sobre
157
Corte de Casación, Chambre Civil del 26 de mayo de 1936, en los autos: Dr. Nicolás c/Expoux
Mercier.
158
Burgos, Débora y Vessoni, Hugo A., La obligación de seguridad, JA 1995 / 944.
155
hecha por una de las partes, del riesgo, o de ciertos y determinados riesgos dentro del
sistema funcional del contrato. Ello implica una distribución o redistribución del aleas
normal o corriente del contrato. Precisamente el casus es una de las vicisitudes de cuyas
contratantes asume las pérdidas ocasionadas por el caso fortuito o la fuerza mayor, que
habría sido dudosa o conflictiva– nos encontramos frente a una asunción objetiva de
responsabilidad.
Ahora bien, cuando analizamos contratos con cláusulas predeterminadas por la ley y de
una de las partes, podemos debatir sobre si estamos propiamente ante una atribución
contractual de riesgos, o se trata de una tipificación básica del contrato, que pasa a ser el
más fuerte de la relación, esto es, al empleador, una serie de consecuencias derivadas de
debido a esa falta o carencia del elemento volitivo en la causación del hecho –ni ya se
diga del daño– podemos afirmar que cuando la ley imperativamente impone al
vemos que algunas son claramente ajenas a la voluntad de las partes, como ser
156
casi puramente fortuitos. En tanto que otros eventos, como los permisos por maternidad
laborante. Otros, como las enfermedades laborales tienen factores de causalidad tan
sin embargo, es claro que también involucran un elemento volitivo por parte del
trabajador, quien, salvo dolo u ocultamiento por parte del empleador, acepta a
sabiendas ingresar a una relación contractual que trae aparejados tal tipo de riesgos.
Ahora bien, los absoluta o mayormente fortuitos no presentan ningún problema para la
cuestión que aquí estamos examinando; en efecto, al no haber intencionalidad por parte
debe ser entendida dentro del contexto en que está prevista, esto es, el marco de la
distribución de riesgos amparados o cubiertos por la Seguridad Social, riesgos que son los
todas las obligaciones y los deberes –en especial los de seguridad– que aquélla trae
aparejados. Pero cuando no es así, cuando el empleador por un hecho propio agrava el
157
trabajador por los daños que aún persistan, en caso que el seguro social haya asumido a
higiene –que pueden llegar a ser muy costosas– ya que las únicas consecuencias que
tendría que afrontar serían las de reembolso de los montos que la previsión social ha
especial lo que atañe al daño moral. Con lo cual el empleador estaría aprovechando su
ocurrencia, como ya vimos arriba, al haber aceptado el trabajador el riesgo que implica la
por tanto recibe un tratamiento específico conforme las cláusulas pactadas o impuestas
imperativamente. Como quiera que sea, el evento exculpatorio por actividad negligente
del trabajador habrá de ser excepcional y de considerarse con criterio muy estricto, con
lo que no representará una casuística sustancial que cambie las reglas generales.
158
Otro es el panorama tratándose de maternidad, lactancia. En efecto, la maternidad es un
estado. Estos escenarios incluyen, pues, un elemento intencional por parte del sujeto
responsabilidad, sus consecuencias, o cuando menos, una parte de ellas, deberían ser
atribuidas al agente que inserta su voluntad en la producción del daño. Sin embargo, en
posibilidad de invocación como con causa culposa –Ej. maternidad– o bien, se trata de
una cuestión reglada, con lo cual tampoco podrá hablarse de una con causa exculpatoria.
Se entiende por daño el menoscabo o detrimento que experimenta la víctima a causa del
accionar del agente dañoso159. Este concepto amplio de daño ha permitido incluir en él a
los dos grandes orbes en que hoy el derecho concibe los daños: los de índole patrimonial
y los de índole extrapatrimonial, también denominados por una corriente más novedosa,
A fin de determinar los daños que pueden surgir de la falta de inscripción, es evidente
que debemos hacer una recopilación de los beneficios de los que el trabajador hubiese
159
Llambías, Jorge Joaquín, Tratado de Derecho Civil, Obligaciones, T IV B, Ed. Perrot, Bs. As.,
1976, n° 2725.
159
proveer un sistema de seguridad ante los avatares a los que está expuesta la vida de las
personas; cuando esa seguridad está prevista para un determinado ámbito de la vida de
las personas, cual es el del trabajo, es que hablamos de la Previsión Social laboral.
según sus propios términos. Vázquez Vialard las define como: “el contenido del derecho
de crédito que se reconoce a cada persona (sujeto beneficiario) que se halla en una
situación de contingencia social y que puede reclamar contra la agencia que administra el
servicio”160. Con ello queda claro que el objetivo de la Seguridad Social es la cobertura de
las consecuencias perjudiciales de las contingencias sociales. Esto nos lleva a lo que debe
entenderse por contingencia social. En el Derecho de Seguros el eje central en torno del
generalizada161. Como puede verse, esta noción tiene una gran afinidad con el concepto
de contingencia social en la cual centra la Seguridad Social sus objetivos. Sin embargo, en
voluntad. El profesor Jorge Darío Cristaldo define a la contingencia social como: “el
160
Vázquez Vialard, Antonio, “Derecho del Trabajo y Seguridad Social”, Tomo I, Astrea, Buenos
Aires, 2000.
161
Stiglitz, Rubén, op. cit., nros. 9/13 y 112/115.
160
individuo beneficiario y/o su derecho-habiente, protegido por una o más instituciones de
seguridad social”162.
Como vemos existen muchas analogías entre el riesgo de los seguros comunes y la
contingencias sociales, así como el carácter claramente voluntario de alguna de ellas. Las
Es este aspecto concretizado de las prestaciones que acuerda la Seguridad Social, que
Las prestaciones provistas no aparecen de modo casual o azaroso, sino que están ligadas
general, pueden agruparse en tipos o clases según naturaleza, finalidad, forma y entidad.
en cuanto al objeto en que consiste la prestación. Estas pueden ser de dar o de hacer;
las prestaciones de dar, que ya vimos que se caracterizan por consistir siempre en la
cobertura. Estas pueden ser, a su vez, de dar dinero u otras cosas fungibles, o de dar
Las obligaciones dinerarias se constituyen en las más usuales formas de prestación, dada
162
Cristado, Jorge Darío, op. cit, pág. 452.
161
necesidad específica, surgida de una contingencia determinada, su cualidad de
cobertura.
Sin embargo, las prestaciones dinerarias no alcanzan a satisfacer todas las contingencias
ni el verdadero rango de necesidades que puede sufrir una persona a lo largo de su vida
laboral. En algunos casos la inmediatez con que se necesita cubrir cierta necesidad o
enmendar cierto perjuicio hace que la prestación solo pueda ser oportuna y
Junto con estas prestaciones de dar están también las prestaciones de hacer. En ellas el
contenido central de las prestaciones no consisten en un dar, sino en toda otra actividad
provista por la Seguridad Social tiene igual justificación que la prestación de dar cosas no
disponible y segura para las personas afectadas, la cual ahorra a las beneficiarias el tener
que organizar por sus propios medios el servicio que precisan para contrarrestar o hacer
tipología abarca las prestaciones preventivas y reparadoras. Las primeras son aquellas
que intentan cautelar o evitar la generación del daño. Estas se satisfacen, normalmente,
a través del dictado de regulaciones sobre medidas de seguridad e higiene que deben ser
162
adoptadas por los empleadores y respetadas por trabajadores; en este ámbito también
prevención de riesgos.
Por su parte las prestaciones reparadoras, son aquellas que entran a funcionar u operar
una vez que el daño o perjuicio se ha instalado, intentando su reversión o cuando menos
su compensación. Estas son las que tienen mayor visibilidad en el sistema, y, por lo tanto,
las conocidas y emblemáticas, es obvio que en la medida en que las primeras sean
efectivas, las segundas serán menos requeridas. Es deseable, por ende, que el sistema
tienda a fortalecer la prevención volviéndola eficaz, y con ello la haga prevalecer sobre la
reparación.
una vez satisfechas se entiende o se espera que extingan la necesidad para la cual han
sido previstas. Las prestaciones periódicas, por su parte, atienden una necesidad que no
tiene una expresión puntual, sino una existencia que se prolonga de forma continua o
continuada en el tiempo, y que, por ende, exigen una atención correspondiente. Estas
últimas, pueden extenderse por espacios de tiempo definidos, o bien prolongarse por
lapsos que han de encontrar finalización, pero cuya duración total se desconoce ab initio.
163
procuran coadyuvar al bienestar del sujeto beneficiario, constituyéndose en un socorro
eventualidad que pesa sobre el sujeto, no se presenta como un factor a tener en cuenta.
Así, existen distintos criterios de clasificación que pueden ser tenidos en cuenta al efecto.
La OIT163 las diferencia por su origen en: físicas, que algunos doctrinarios dividen a su vez
segundas son eventos que se deben considerar normales o corrientes en la vida de las
personas pero que igualmente ponen en juego su bienestar, el llamado “riesgo genérico
principal exponente es la desocupación involuntaria; las segundas hacen relación con las
cargas familiares.
Otras clasificaciones hacen alusión a la relación que tienen los riesgos y contingencias
163
Salud y Seguridad en el Trabajo (SST). Aportes para una Cultura de la Prevención, 1ª Ed.,
Ministerio de Trabajo, Empleo y Seguridad Social; Ministerio de Educación; Instituto Nacional de
Educación Tecnológica, Oficina de País de la OIT para la Argentina, Buenos Aires, 2014., pág. 25.
164
Vázquez Vialard, Antonio, op. cit. Tomo I, pág. 533 y sgtes..
164
profesionales que son eventualidades que acontecen a las personas independientemente
la vejez, la muerte, la invalidez por accidentes comunes y las cargas familiares. El otro
grupo lo constituyen los riesgos profesionales, es decir, aquellos eventos cuyo origen o
cobertura, pero ahondar en estas clasificaciones escapa al objeto propio de este trabajo.
Maternidad: la maternidad es una eventualidad que puede aparecer tanto como una
que constituye una circunstancia que puede considerarse como general o generalizada,
pero que solo ocurre a un grupo de personas en relación de dependencia: las mujeres
trabajadoras, pero también se extiende, por vía derivada del beneficiario principal, a las
situaciones corrientes y ordinarias, de que la prestación del beneficio no está hecha por
parte de la Previsión Social, sino que se impone como una carga al empleador 165. Sólo en
165
Art. 13, inciso b, Ley n° 5508/15.
165
correspondido a la madre fallecida, por el tiempo que resta 166. La maternidad como
evento abarca tres etapas: la gestación, el parto y el puerperio y lactancia. Las tres son
beneficiaria. Debe tenerse presente que los beneficios por maternidad se dirigen no solo
durante y después del parto; la asistencia médica del hijo en gestación y del nacido vivo,
equivalente al 100% del salario 167, y prestaciones adicionales para lactancia (provisión de
médico.
que no está vinculada directa o inmediatamente con la actividad laboral que desempeña
una suspensión del contrato de trabajo y de ciertos efectos del mismo, pero sin
Este subsidio equivale al 50% del promedio de salarios sobre los cuales aportó el
166
Art. 11, Ley n° 5508/15.
167
Art. 12, Ley n° 5508/15.
166
asegurado en los cuatro meses anteriores al evento168. Como se ve se trata de una
prestación dineraria.
consiguiente subsidio por los días en los que la persona se encuentra imposibilitada de
prestar servicios; dicha suspensión no puede superar las cincuenta y dos semanas 169.
permanente, ya sea total o parcial. En el supuesto en que la invalidez fuere solo parcial,
una jubilación (por invalidez parcial) 170, pero ello no obsta a que la persona pueda
desempeñar otro tipo de trabajo ya sea con el mismo u otro empleador, en cuyo caso
168
Art. 32, Decreto Ley n° 1860/50, aprobado por Ley n° 375/56.
169
Art. 41, Decreto Ley n° 1860/50, aprobado por Ley n° 375/56, modificado por art. 1 Ley n°
427/73.
170
Art. 61, Ley n° 98/92, modificatoria del Decreto Ley n° 1860/50.
167
de realizar una actividad productiva cualquiera, ello opera la terminación de la relación
Invalidez por accidentes de trabajo: ya hemos establecido que aquellos infortunios que
in itinere, esto es los eventos ocurridos en el trayecto entre el domicilio del trabajador y
previsional de beneficios. En efecto, el texto del Art. 40 del Decreto Ley n° 1860/50,
aprobado por Ley n° 375/56 modificado por la Ley n° 427/73, define como accidentes de
trabajo a aquella lesión orgánica que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia
del trabajo que ejecute para su patrón y durante el tiempo que lo realice o deba
debida, y al tiempo en que ella tiene o tendría que tener lugar. Por ende, ello excluye, a
primera vista, el acto de traslado al o del lugar de trabajo y el tiempo empleado para
llevarlo a cabo. Empero, entendemos que la capacitación del trabajador, llevada a cabo
por orden del empleador, dentro o fuera del lugar de trabajo, dentro o fuera de la
jornada laboral habitual, sí puede asimilarse “con ocasión o por consecuencia del trabajo
168
En el caso de los accidentes de trabajo las prestaciones, a semejanza de lo que ocurre
con las enfermedades profesionales, puede dar lugar a una simple suspensión de la
relación laboral, con el consiguiente subsidio por los días en los que la persona se
encuentra imposibilitada de prestar servicios; suspensión que tampoco puede superar las
Luego, también puede darse el caso de que el accidente derive en una incapacidad
permanente, ya sea total o parcial; si fuere solo parcial, se ha de determinar cómo afecta
su empleador.
ello opera la terminación de la relación laboral, dando lugar a una jubilación a su favor.
Todo esto es sin perjuicio de que durante el tiempo que exija el tratamiento y
Invalidez por accidentes comunes: los accidentes comunes, como vimos, son aquellos
del mismo, pero sin extinguirse la totalidad de los derechos que emanan de él 171. Como
171
Art. 68 y 71, inciso g), Código del Trabajo.
169
consecuencia de ésta se suspende la contraprestación por parte de la patronal y entra a
disminuye las energías laborales de las personas y su capacidad para generar servicio útil.
Ello, sin embargo, no implica que la persona no continúe precisando la satisfacción de sus
edad, que oscila entre los 60 y 55 años, vinculada a una determinada cantidad mínima de
sociales consiguientes.
Muerte: el evento de la muerte trae consigo, sin duda, drásticas consecuencias del orden
patrimonial para los herederos del occiso; algunas de estas consecuencias hacen relación
con la disposición final de los restos mortales del difunto, y otras se vinculan con la
172
Art. 30, Ley 98/92, modificatoria del Dto.- Ley n° 1860/50.
173
Art. 60, Ley 98/92, modificatoria del Dto.- Ley n° 1860/50.
170
En el evento de muerte, las prestaciones de la Seguridad Social de los trabajadores
debidamente inscriptos y dados de alta, difieren según el estado activo o de retiro del
Los herederos de los jubilados fallecidos, de los trabajadores activos que ya hubiesen
tenido, al tiempo del deceso, el derecho a jubilarse, y los trabajadores activos que
hubieren aportado por lo menos 750 semanas, tienen derecho a una pensión equivalente
profesión que desempeñaba, los herederos del fallecido tienen derecho a idéntica
anteriormente, que dan derecho a sus herederos por pensión ordinaria por fallecimiento,
éstos últimos están intitulados a recibir un subsidio único equivalente a un mes de salario
personas que han realizado los gastos fúnebres correspondientes son reembolsados de
las erogaciones que en tal sentido pudieren justificar, hasta un monto equivalente a 75
de conformidad con la antigüedad del trabajador fallecido y la causa de deceso, tal como
se tiene dicho más arriba, pero descontando de la pensión respectiva los gastos
funerarios satisfechos.
174
Art. 62, Ley 98/92, modificatoria del Dto.- Ley n° 1860/50.
171
3.1.2.4.2 Daños Patrimoniales.
Luego, es también menester tener presente las categorías teóricas en que se puede
de un ilícito civil/laboral. En efecto, el daño siempre es uno, pero a los fines de una mejor
Ya hemos visto más arriba que el daño suele dividirse en dos grandes ámbitos, el que
concierne a lo puramente patrimonial y económico, y todo otro daño que no sea este
último, que al actual estado de la doctrina se engloba como daño extra patrimonial.
Por su parte el daño patrimonial conoce diversos modos o formas bajo las cuales puede
una persona, a raíz del evento dañoso. El daño emergente siempre importa un cambio
Luego, la doctrina conoce la categoría del lucro cesante que se configura por la
del individuo, sino la privación de una mejora de ese estatus, legítimamente esperada;
es decir, nos estamos refiriendo a las ganancias que se dejaron de percibir a raíz del
evento dañoso. Sin embargo, para que estas ganancias puedan considerarse como lucro
cesante, las mismas deben ser concretas, reales y probadas. Lo que equivale a afirmar
que ellas deben ser ganancias seguras, con razonable expectativa de materialización y de
las que el perjudicado por el ilícito contaba disponer si las cosas hubiesen seguido su
172
curso normal y ordinario. Es decir, la ganancia debe ser cierta, y no implicar una
La chance ancla en las reales posibilidades del individuo dañado, tomando en cuenta las
circunstancias específicas del caso, tales como personas, tiempo, lugar, etc. Por lo tanto,
en este menester son primordiales los datos que permitan la valuación de la chance, que
presente. La aleatoriedad no es un elemento del daño mismo sino solo una variable en su
valoración o cuantificación.
sistema de Seguridad Social, a cargo del empleador, ya hemos visto cuáles serían las
175
Este es el sentido en que vienen pronunciándose, reiteradamente, los Tribunales de la
República; vide: A. y S. N° 237 de 26-04-2007, Sala Civil, Corte Suprema de Justicia; A. y S. N° 37
de 14-08-2015, Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Sexta Sala; A. y S. N° 114 de 1-12-
2014, Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Tercera Sala; A. y S. N° 02 de 12-02-2015,
Tribunal de Apelación en lo Civil y Comercial, Tercera Sala.
173
sus herederos– en la forma de un crédito contra el sistema previsional. Ello ocurre
común, por enfermedad profesional o accidente de trabajo, por invalidez, por vejez o
retiro jubilatorio y, finalmente, por muerte. Lo mismo cabe decir de los servicios de
salud y el bienestar físico del sujeto. Éstos serían los daños primarios, o consecuencias
inmediatas del incumplimiento del empleador. Ello no quita, sin embargo, que pudieran
tener lugar como perjuicio mediato o secundario alguna otra de las formas que, como
vimos, puede asumir el daño, esto es, el lucro cesante o la pérdida de chance, y cuya
indemnidad deba ser cargada a responsabilidad del empleador, siempre que se cumplan
común o profesional mientras dure ésta o sus efectos, así como por el accidente de
con prestaciones contractuales paralelas a su empleo dependiente y pierda, por ende, las
lactancia –aunque aquí el sujeto legitimado sería el infante que no recibió los cuidados y
174
La muerte también podría generar pérdida de chance, pero en cabeza de los herederos
El daño moral ha sido entendido por la doctrina como toda condición disvaliosa del
perjuicio a derechos tales como el bienestar, a vivir con plenitud en todos los ámbitos de
una persona.
molestias relevantes que sean consecuencia del evento lesivo, con prescindencia de
del equilibrio de bienes no patrimoniales de una persona, que debe ser contemplado
desde una perspectiva muy especial, dado que el daño moral no siempre coincide con la
lesión directa a un bien intangible, sino mucho más con la lesión a un interés intangible,
El nexo causal es, como vimos, el elemento que vincula un determinado evento con un
175
existencia de factores coadyuvantes que producen las llamadas “concausas”. Como
puede apreciarse, se trata de un elemento objetivo que, sin embargo, tiene implicaciones
tanto fácticas como axiológicas. En efecto, se trata de establecer no tanto una mera
causalidad material, sino una jurídica; esto, no solo dilucidar si el hecho B deriva del
modo que la relación de pura causalidad material puede verse dilatada o restringida en la
La cuestión de la determinación del nexo causal es un punto que ha originado los debates
más encendidos y sesudos en la doctrina jurídica. Como todo, las diversas teorías que se
han esbozado para explicar la vinculación de causalidad han sufrido una evolución a lo
conditio sine qua non, según la cual es causa de un daño determinado cualquier
condición necesaria para que el mismo tenga lugar. Basta que el daño no su hubiera
verificado sin un cierto factor, para que este se transforme en causa del mismo. Por lo
tanto, cada una de las múltiples condiciones necesarias para que un cierto suceso se
verifique, comunica vida a la masa fáctica, permanece inerte sin la activación de esta
Una tesis que intentó disminuir el ángulo de aproximación al problema fue la de la teoría
producción de ese resultado son sus meras condiciones, pero no su causa. De tal modo
176
que el último factor que provoca el daño ha de ser el antecedente causal. Esta teoría fue
debía aplicarse un criterio temporal, pues el análisis de todas las causas sería una tarea
evidente que esta tesis peca de excesiva simpleza y superficialidad, prescinde de otras
resultado dañoso a aquella condición que rompe el equilibrio entre los factores
verse, se trata también de una conditio sine qua non, pero no de una cualquiera, sino de
la que es decisiva en la dirección que finalmente toma el resultado operado. Esta teoría
fue expuesta por vez primera por Maximilian von Buri, en el año de 1860. La misma
una línea de hechos, sin que desaparezca a su vez el resultado 176. Binding llegó a afirmar
La siguiente teoría es la de la causa eficiente, que tiene una gran identificación con la
condiciones no son todas equivalentes sino, por el contrario, de eficacia muy distinta.
“Causa” es la condición más eficaz, vale decir, la dotada de mayor fuerza productiva para
176
Von Buri, Maximilian, Der Gerichtssaal, Jg. 29, 1878, pág. 269.
177
Binding, Karl, citado por Goldemberg, Isidoro H. en: La Relación de Causalidad en la
Responsabilidad Civil. Buenos Aires, editorial Astrea, 1989. Pág. 21). En contra también Mazeaud,
Henri y León y TUNC, André: Tratado Teórico y Práctico de la Responsabilidad Civil. Tomo II,
Volumen II. Buenos Aires, Ediciones Jurídicas Europa-América. Pág.7.
177
producir el resultado o, dicho de otro modo, de mayor eficacia o cualidad interna en el
proceso causal.
A estas dos últimas teorías se le critica que el argumento que presentan como solución
todas las condiciones sine qua non del daño son equivalentes, solo la condición que
típicamente origina el daño puede ser su causa 178. A ello se agrega la adecuación de la
una conducta, acción, omisión o suceso, conforme el orden natural y ordinario de las
cosas –art. 1856 del Cód. Civ.– ha sido eficiente, adecuada o idónea para producir el
evento dañoso.
con alto grado de incertidumbre, pero tampoco requiere de manera inexorable la certeza
absoluta, sino la probabilidad suficiente, según el curso normal u ordinario de las cosas,
178
Bar, Carl Ludwig von: Die Lehre vom Kausalzusammenhang im Recht, besonders im Strafrecht,
Neudr. d. Ausg. Leipzig 1871, Aalen 1971, parágrafo 14.
179
Kries, J. von, Die Principien der Wahrscheinlichkeitsrechnung: Eine logische Untersuchung,
Tübingen: Mohr, 1886, pág. 85-100,172; Über die Begriffe der Wahrscheinlichkeit und
Möglichkeit und ihre Bedeutung im Strafrecht.1889, ZStW, Bd. 9. S. 528-537. GOLDENBERG,
Isidoro H., Op.cit. Pág. 30.
178
de que un determinado hecho antecedente produzca determinado resultado
consecuente.
La omisión de inscripción y/o alta por parte del empleador en el sistema previsional
Ahora bien, es preciso también hacer alusión, en este punto, a un instituto del derecho
sistematizado por la doctrina del mismo país. Se trata del contrato con interés tuitivo de
un tercero.
Se debe dejar en claro que no estamos aquí ante el instituto del contrato a favor o en
beneficio de terceros, aunque esta normativa sirvió –en el país de origen de la figura que
estamos comentando– como base positiva para que la jurisprudencia desarrolle todo un
Es cosa sabida que los contratos tienen una regla de relatividad, según la cual sus
efectos, en principio, solo se extienden a quienes han sido parte de su concertación, esto
179
es, a los contratantes. Empero, esta regla conoce algunas excepciones; la más común
entre ellas es el contrato en beneficio de terceros, regulado en los arts. 730 y siguientes
de nuestro Cód. Civ. El contrato a favor de terceros se caracteriza, sin embargo, por que
efectos del contrato, y que están legitimadas para exigir el cumplimiento de la prestación
pactada en su beneficio180.
tercero las partes no han tenido en miras ab initio vincular la prestación a la acreencia de
Este instituto jurídico, de protección al interés que terceros puedan tener en el debido
180
Messineo, Francesco, Doctrina General del Contrato, Ediciones Jurídicas Europa - América, Bs.
As. 1952, T II, nros. 20 y 21.-
181
Larenz, Karl, Lehrbuch des Schuldrechts, Allgemeiner Teil, Ed. C.H. Beck, 14ta. Ed., München,
1987, T. I, pág. 224/230
180
responsabilidad contractual de las partes negociantes, tiene, no obstante, ciertos
del tercero. Es decir, el tercero debe ostentar una cierta “proximidad jurídica” con la
prestación del deudor primario. Luego, debe evidenciarse un interés del acreedor
primario en la protección del tercero, y en la inclusión de éste en los efectos del contrato.
En tercer lugar, este interés debe ser sujetivamente reconocible por el deudor primario.
Esta reconocibilidad del interés del acreedor primario es esencial, pues ayuda a delimitar
típico en ciertas clases de contratos, en los cuales es evidente que la debida prestación
por los cuales éste tiene regularmente un deber de responsabilidad, como ocurre vg. con
debida por el deudor contractual, no debe tener otra acción frente al deudor primario
para reclamar los daños surgidos a raíz del incumplimiento. Vale decir, se debe tratar de
Hay que puntualizar que las limitaciones de responsabilidad que las partes concertantes
hayan pactado, también aplican al tercero que vaya a reclamar los daños surgidos para él
de su incumplimiento.
181
cotización del trabajador por parte de su empleador. En efecto, los familiares
dependientes del trabajador podrían, con base en este instituto, reclamar del empleador
también un ilícito civil, con la lesión a un deber jurídico concreto frente a estos sujetos,
los dependientes no tendrían ninguna base jurídica para hacer reclamos indemnizatorios
iure proprio. La institución del contrato con efectos respecto del interés tuitivo de un
tercero permitiría que estos familiares accedan a un postulado que posibilite fundar una
pretensión indemnizatoria.
Se debe aclarar que el presente trabajo no consiste en un análisis y crítica generales del
que se encuentra el trabajador que es privado del sistema de Seguridad Social por
Por lo tanto, las críticas puntuales que se inserten aquí estarán dirigidas solo a tal fin. A
El esquema en sí está pensado para ser tuitivo y ser eficaz, empero no alcanza a solventar
La primera dificultad y falencia en este diseño es que solo dos tipos de eventos
182
profesionales, pero deja por fuera a un cúmulo de circunstancias que quedan
entero grupo de sujetos, las personas que integran el grupo familiar del trabajador y que
Otro punto a considerar es que nuestra legislación indica que la culpa ha de ser grave
para que opere la exclusión de cobertura, lo cual coloca al sistema dentro de la típica
la norma respectiva, pero una razón de simple lógica induce a concluir que el dolo ha de
recibir el mismo tratamiento que la culpa grave, y habrá de ser excluido igualmente de la
cobertura.
reembolso al ente, a cargo del empleador, de las erogaciones cumplidas por el primero
trabajo como lo son la antigüedad y el salario. Ante esto, no quedaría más opción que
llevar el asunto ante los órganos judiciales, a fin de determinar las calidades y esclarecer
183
verse obstaculizado por la falta de determinación de la legitimación activa, vale decir,
En este aspecto, respecto de la extensión del resarcimiento, se podría hasta sostener que
al beneficiario del IPS le convendría –en cierto modo– que el empleador haya incumplido
resarcimiento integral –esto es, más completo que el proveído por la Previsión Social– a
través de una demanda por daños y perjuicios. Claro que una pretensión de esta índole
interpretación arrimada al principio protector del Derecho Laboral, que es uno de los ejes
hermenéuticos de la materia.
la limitación de los agentes causales del siniestro, que la norma previsional, como ya lo
expusimos más arriba, restringe a los de naturaleza física, química o biológica, dejando
por fuera otros agentes que tienen gravitación en la salud de las personas, y que
actualmente han sido reconocidos por las ciencias médicas como factores altamente
nocivos al bienestar de las personas; entre éstos se cuentan los factores sicológicos,
igualmente omitidos. Esta exclusión es, sin embargo, congruente con la preterición de
184
bastante temprana, en que se organizó y regló el sistema previsional en nuestro país –
años 40 del S. XX– pero ello no explica por qué las leyes modificatorias posteriores no
han incorporado, si no las últimas, cuando menos las tendencias más modernas en esta
La otra objeción de nota es que las jubilaciones (pensiones) por invalidez son exiguas,
o afectados.
Luego, si bien la Ley n° 5508/15 importa una mejora en la prestación por maternidad que
mora del empleador, y respecto de esta última situación genera una clara discriminación
madre trabajadora con los que se acuerdan en presencia de la mora del empleador para
hechos: En el caso del trabajador que sufre un accidente o enfermedad común, es decir,
mora; en cambio, a norma textual del Art. 12, segunda parte de la ley modificatoria, esto
no ocurre así con la madre trabajadora no inscripta por su empleador, quien, en tal caso,
estaría obligada a reclamar del empleador moroso las prestaciones por maternidad que
le son debidas. Como podemos ver, la situación de la mujer grávida es por demás
185
empleador, o, peor, a una posible insolvencia, con lo cual tendrá que recurrir a los
estrados judiciales para ver correspondidos sus derechos; y si consideramos los tiempos
de los litigios laborales, los que lamentablemente no reciben la premura que indica la ley
para su solución –por muy diversos factores que no son el objeto del presente estudio–
muy probablemente le serán otorgados sus derechos recién una vez nacido el hijo en
cuestión.
principios de tutela del Derecho Laboral– nos permitiría concluir que el responsable de
embarazada o mora del empleador, sí sería, no obstante, el ente previsional; empero tal
tesitura colidiría con otros principios, esta vez del derecho administrativo, ya que
estamos ante una cuestión que atañe a una entidad pública, y en virtud del cual la norma
norma legal.
186
UNIDAD VII
1. Antecedentes.
tiempo.
siglo XIX, no era diferente en el derecho continental o en el derecho del comon law.
sus actos dañosos derivaba, en primera línea, del concepto que se tenía sobre el estado
desdoblada en dos, vale decir, el mismo estado, cuando ejercía su poder de soberanía, se
consideraba que actuaba como persona de derecho público; en tanto que cuando solo
para lograr la realización de los fines últimos del estado. Esta cualidad ineludible del
187
El segundo argumento empleado por la antigua doctrina era uno de talante dogmático: la
separación tajante de las normas de derecho público y las normas de derecho privado,
recíprocamente182.
La doctrina y la jurisprudencia 183 que se desarrolla a partir del siglo XX revierten esa
los actos perjudiciales que ocasiona a través de los tres poderes que conforman su
estructura, así como los órganos y reparticiones de que éstos se componen. Igualmente,
como cualquier sujeto de derechos, responde frente a terceros por los daños producidos
por las cosas de las que es dueño o guardián, incluidos los animales 184.
fue entendiendo y admitiendo que el estado no tiene una personalidad escindida, y, por
algunos de ellos perteneciente a la esfera del derecho público y otros a la del derecho
privado. Cuando se recepcionó esta idea, no fue ya difícil dar el siguiente paso, vale decir,
182
Adorno, Luis O., Responsabilidad por Daños, Homenaje a Jorge Bustamante Alsina, Ed.
Abeledo Perrot, Bs. As., págs. 78/79.
183
Mosset Iturraspe, Jorge, Responsabilidad por Daños, T. IV, Rubinzal Culzoni, Santa Fe,
Argentina, 1998, pág. 163 y sgtes.; Saux, Edgardo Ignacio/Müller, Enrique Carlos, Responsabilidad
Civil y Aquiliana, Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina, 2005, pág. 396 y sgtes,
pág. 441 y sgtes. ; Alterini, Atilio Aníbal/López Cabana, Roberto, Temas de Responsabilidad Civil,
Ed. Ciudad Argentina, 1999; Ghersi/Rossello/Hise, Derecho y Reparación de Daños, Editorial
Universidad, Tomo I, Bs. As, 1998, pág. 40 y sgtes.
184
Andrada, Alejandro, Edición Homenaje Dr. Jorge Mosset Iturraspe, Derecho de las
Obligaciones, Responsabilidad por Daños, Derecho de los Contratos, Teoría General del Contrato,
Ed. UNFL, FCJS, Universidad Nacional del Litoral, Argentina, 2005, pág. 46.
188
finalmente, a la responsabilidad por daños del Derecho Civil. “El fundamento de la
de Ulpiano; por lo que el Estado, que es quien ha sentado dicho principio, ha de ser,
doctrinaria, y que hoy tiende a perder protagonismo, ante las nuevas tendencias de
concebir la disciplina de daños como un todo único, no está, sin embargo, excluida
cuando analizamos el obrar del estado, y todavía es empleada con frecuencia por la
dogmática. “La responsabilidad del Estado, como en general la de todo ente jurídico,
puede ser de dos tipos esenciales: a) contractual; b) extracontractual, según que ella,
185
Trigo Represas, Félix A. y López Mesa, Marcelo J. Tratado de la Responsabilidad Civil. 1ª ed., La
Ley, Buenos Aires, 2004. Tomo IV, pág. 112.
186
Dromi, Roberto. Derecho Administrativo. 9ª ed., Ciudad Argentina, Buenos Aires, 2001. pág.
938.
187
Trigo Represas, Félix A. y López Mesa, Marcelo J. Tratado de la Responsabilidad Civil. 1ª ed., La
Ley, Buenos Aires, 2004. Tomo IV, pág. 100.
189
de un contrato (responsabilidad contractual) y en sus relaciones con los administrados
estado surgiría cuando haya una violación de una obligación concreta específica y
virtud del cual dos sujetos perfectamente individualizados, de los cuales uno de ellos es
general de Derecho Civil. Esta responsabilidad, que desde luego es directa, asienta su
concordante con el art. 97 del Código Civil. Como estas obligaciones se generan en el
marco del actuar de una persona jurídica, el estado, las mismas tendrán eficacia
resultado de una vinculación jurídica previa establecida por sujetos determinados, sino
en un deber genérico: el respeto a la esfera y los bienes jurídicos de los otros sujetos con
admite, a su vez, sub clasificaciones. En efecto, el obrar de los sujetos puede ser o no
188
Dromi, Roberto, op. cit. pág. 939.
190
conformado a derecho, en el primer caso, estamos frente a los así llamados actos lícitos,
y en el segundo, ante los actos ilícitos o antijurídicos. Ambos modos de obrar pueden
Ahora bien, el estado, lo sabemos, es una persona de existencia ideal. Los entes jurídicos
solo pueden actuar por medio de sus agentes, esto es, personas físicas, el estado
también actúa por intermedio de los agentes públicos. Sin embargo, el derecho público
no admite que ciertos actos de los agentes sean atribuidos o considerados como actos de
regularidad, según las cuales en el acto administrativo existe una necesaria conformación
a derecho189, lo cual impediría considerar al acto antijurídico del agente público –cuya
que pueden llegar a impactar en la órbita de los derechos e intereses de otros sujetos,
facultades y atribuciones de que se le dota a tal fin, facultades que no son sino una
estado, como propio de éste último, se llega a la solución de adjudicar al estado las
189
Marienhoff, Miguel S., Tratado de Derecho Administrativo, Tomo II, Ed. Abeledo-Perrot, 4ta.
Edición, Bs.As., nrs. 426 y 427.
191
estatal debía ser cumplimentada fue también objeto de extensos debates. La principal
responsabilidad estatal por actos lícitos, esto es, aquellos que no vulneran ninguna
norma –legal o de otro orden– que son producto de la actuación regular de los agentes
públicos, en ejercicio de sus atribuciones estatales y dentro de los límites de las mismas.
Pero cuando estos actos, pese a su licitud, generan un perjuicio que impacta en la esfera
manera, pende con cierta ominosidad sobre los individuos, y que tiene el potencial de
causar perjuicios exorbitantes sobre bienes e intereses de los sujetos, de forma puntual y
del sujeto que ha sido desproporcionadamente afectado por el obrar estatal en aras del
extracontractual del Estado en: 1. Responsabilidad del Estado por actividad lícita; 2.
Responsabilidad del Estado por actividad ilícita. En este sentido, Cassagne nos dice que
190
Introducida por Aristóteles como lo justo o lo correcto con respecto de la asignación de bienes
–y nosotros añadimos: de males– en una en un determinado grupo social, Stanford, Enciclopedia
of Philosophy, Stanford University, Stanford –California, 2013.
192
jurídico, debiendo distinguirse los supuestos en que la actuación del Estado sea ilegítima,
mantenido que: “La CSJN tiene resuelto que para que proceda la indemnización por la
actividad lícita del Estado son requisitos ineludibles: 1. La existencia de un daño actual y
cabe agregar la ausencia en el sujeto pasivo del perjuicio del deber de soportarlo, ya que
existen daños universales, que son de obligatoria aceptación para todos los ciudadanos
[...]. Tal responsabilidad estatal por daños derivados de su actividad lícita no ha de ser
nexo causal suficiente entre la actividad legítima de los órganos estatales y los perjuicios
–de cualquier orden– que experimentasen los particulares, para suscitar la obligación de
indemnizarlos.”193.
entre el obrar regular y el daño causado; este vínculo causal adquiere características
191
Trigo Represas, Félix A. y López Mesa, Marcelo J. Tratado de la Responsabilidad Civil. 1ª ed., La
Ley, Buenos Aires, 2004. Tomo IV, pág. 104.
192
Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial de Quilmes, ALVAREZ MIRTA ELISA C/ POLICIA DE
LA PROVINCIA DE BUENOS AIRES S/ INDEMNIZACION, Sent. N° 13, 29 de marzo de 2007, Expte.
Nº 2851/04; "Recurso de Inconstitucionalidad interpuesto en Expte. Nº: B-5501/96 Ordinario por
daños y perjuicios: M. B. y otros c/ Policía de la Provincia y otros" - STJ DE JUJUY - 17/08/2006; A.
247. XXXVI - "Amiano, Marcelo Eduardo y otro c/ E. N. -M° de Justicia- y otros/ proceso de
conocimiento" - CSJN - 04/11/2003; CSJN, P. 828. XLI, Pistone, Ciro Alberto c/ Estado Nacional s/
daños y perjuicios 29/05/2007; ARGAÑARAZ GLORIA DEL CARMEN c/ ESTADO NAC. MINISTERIO
DEL INTERIOR GENDARMERIA NACIONAL s/ daños y perjuicios, Sala III de la Excma. Cámara
Nacional de Apelaciones en lo Civil y Comercial Federal, 6–09–2005.
193
Trigo Represas, Félix A. y López Mesa, Marcelo J. Tratado de la Responsabilidad Civil. 1ª ed., La
Ley, Buenos Aires, 2004. Tomo IV, pág. 109.
193
especiales en este tipo de responsabilidad. En tal sentido, la jurisprudencia ha sostenido
necesarias de la actividad lícita desarrollada, puesto que las normas que legitiman la
ejercicio de todos los derechos individuales singularmente afectados por dicha actividad.
Por lo tanto, sólo comprende los perjuicios que, por constituir consecuencias anormales -
vale decir, que van más allá de lo que es razonable admitir en materia de limitaciones al
llamada refleja.
misma, los actos propios. Son actos propios los que derivan de la voluntad del sujeto, y
directa porque se aplica directamente al sujeto que produce el acto que genera la
inmediato por el sujeto a quien se imputa las consecuencias, sino en otro sujeto distinto
194
CSJ Argentina, Fallos: 317:1233; Fallos: 308:2626 y 317:1233.
194
de él, con el cual el primero se halla vinculado por un conjunto de vicisitudes, estamos en
Ya hemos visto más arriba que las personas jurídicas actúan a través de órganos de
expresión conformados con o por personas físicas. En efecto, las personas jurídicas
físicas, es decir, de aquellas personas físicas que conforman sus órganos. El estado,
también lo hemos señalado, forma parte de este segundo grupo, pero, a diferencia de las
legales, y con personas físicas que se incorporan a los cuadros orgánicos de la función
pública, pero que también continúan siendo al mismo tiempo sujetos particulares con su
Entonces, queda claro que el estado necesariamente se sirve de sujetos físicos para
actuar, y el desempeño más o menos regular de éstos es lo que le puede ser atribuido
teoría del órgano que informa el actuar de las personas jurídicas en nuestro Derecho
Civil, y por la cual los actos regulares de los agentes y funcionarios públicos, cualquiera
sea categoría, se imputan de modo directo al estado, sin que medie una idea de
El obrar del estado, que es fruto de la actividad regular de sus funcionarios, es obrar
apuntáramos más arriba, con el obrar irregular de los agentes estatales, que no puede
195
ser imputado orgánicamente al estado, y que mantiene la separación subjetiva entre el
agente y la entidad estatal, de modo tal que cualquier asignación de responsabilidad solo
puede resolverse por la vía refleja, aunque existen tesis minoritarias que han propuesto,
caso, existe uno o varios sujetos cuya responsabilidad indemnizatoria solo aparece por
responsabilidad ha fracasado.
indirecta en razón de que la Administración la asume por actos de sus agentes y no por
ocurren sin culpa de los agentes y tampoco son actos propios de la administración” 196.
195
Adorno, op. Cit., pág 80.
196
Villagra Maffiodo, Salvador, Principios de Derecho Administrativo. 1ª ed., El Foro, Asunción,
1981. Pág. 299.
196
En cuanto a la responsabilidad por actos lícitos, la misma está también incorporada a
esfera jurídica de los sujetos y la intangibilidad de sus derechos, siendo, como es, el ente
al cual todos esos sujetos le encomiendan la función de proteger sus bienes jurídicos,
conforme lo manda la constitución en sus artículos 9 y 33. En este contexto, mal puede
pensarse que quien garantiza la tutela de los derechos no asuma consecuencias cuando
Esta concepción del estado como responsable por sus actos lícitos tiene su fundamento
Nacional contiene una fórmula genérica del derecho de cualquier sujeto a ser
indemnizado de manera justa y adecuada por los daños y perjuicios que el estado le
Si el Art. 106 trata de los actos ilícitos, el Art. 39 no podría abarcar la misma materia, sin
tanto, no cabe otra interpretación del Art. 39, que la de entender que se ocupa de los
responsabilidad que pudiera derivarse de ella, es esencial, pues, dependiendo del tipo de
197
responsabilidad, las consecuencias serán de una u otra clase, así como la forma como la
naturalmente, que no se trata de una responsabilidad refleja, dado que el acto es lícito
por sus actos ilícitos. Esta norma encuentra también su pendón legal en Art. 1845 del
Código Civil, el cual es incluso anterior a la Constitución Nacional, pero muy similar en su
por los funcionarios o agentes del estado –aquí debe incluirse también a las
refleja, en virtud de la cual las consecuencias de estos actos se atribuyen al ente estatal,
3. Presupuestos.
Luego de establecer los tipos de responsabilidad estatal, en línea con el presente trabajo,
198
La base de la responsabilidad por hechos ilícitos es el acto antijurídico. Ya hemos visto
que el antijurídico se base en un actuar voluntario que puede consistir en una acción o en
De modo que lo que primero debemos establecer es un deber jurídico genérico a cargo
En el tema que nos ocupa, la obligación de inscripción, ciertamente recae sobre el sujeto
genérico, que recae en el Poder Ejecutivo; luego, más específicamente, este deber
Decreto ley n° 1860/50, y las modificaciones, en sus Arts. 15, incisos “h” y 69.
Paralelamente, también el Ministerio del Trabajo, Empleo y Seguridad Social, creado por
la Ley n° 5115/15, tiene una competencia –y, por ende, un deber– de control, supervisión
y vigilancia relativa al cumplimiento de las normas de Seguridad Social, entre las cuales
antijurídico.
El Art. 106 de la Constitución Nacional exige dos requisitos para que opere la
público en el sujeto que comete la falta o trasgresión, y que ese funcionario o empleado
público haya actuado, al cometer dicha falta o trasgresión, en ejercicio de sus funciones.
199
Este requerimiento es explicitado en el diario de sesiones de la Asamblea Nacional
Constituyente del año 1992, en la que, cuando se discutía este preciso artículo, se
sostuvo: “Ahora, lo que queremos reglamentar es la culpa subjetiva del Estado cuando el
Estado legítimamente no comete un daño, sino cuando el Estado por error, o por
infracción, o por dolo, o por culpa de su funcionario público, comete el daño. Entonces,
responsabilidad del Estado, pero dentro de un marco jurídico preciso, claro, donde se
responsable, pero no queremos un Estado pagador de todos los errores del mundo” 197.
Así pues, como no todos los actos de los funcionarios públicos traen aparejada la
esencial para poder asignar responsabilidad. No huelga recordar aquí, una vez más, que
La responsabilidad por actos ilícitos, reflejo del actuar irregular de personas físicas que
persona física que cometió el acto. Sin embargo, en el supuesto particular que estamos
legitimado, una carga que sería onerosa y casi impracticable, lo cual colocaría a la
que el estado solo puede proveer a su defensa respecto de una posible acción de
197
Diario de Sesiones n° 20, Plenaria, pág. 22, Convencional Bernardino Cano Radil.
200
indemnización entablada en su contra, si conoce al sujeto primario responsable del acto,
para proveer este dato plantearía una exigencia, como ya dijimos, prácticamente
insuperable. Por tanto, somos del parecer que el requisito que venimos examinando se
satisface con la sola invocación de la existencia del deber y su omisión, quedando a cargo
competencias de sus agentes, lo cual, atendiendo a las normas que hemos enunciado
reparación justa por sus actos propios y por los de sus agentes, largamente consagrada
administración, al que ya hemos aludido más arriba. Por virtud de este principio, lo
demostración en contrario. Este punto ha sido debatido en doctrina 198. Ahora bien,
sabemos que un acto regular solo tiene tal cualidad cuando se ajusta a algunas reglas en
198
Dromi, Roberto, Tratato de Derecho Administrativo, Ediciones Ciudad Argentina, 1998, Bs.As.,
págs.221 y 438; Marienhoff, op. cit., Tomo II, nro. 430 y 432.; Villagra Maffiodo, op.cit. pág. 129;
Cassagne, Juan Carlos, Derecho Administrativo, Ed. Abeledo-Perrot - Lexis-Nexis, T II, 7ma. Ed.,
Bs. As., pág., 212.
201
su ocurrencia; una exigencia obvia es que debe cumplir los mandatos de la norma, pero
existen situaciones en las cuales este mandato legal deja al agente público un ámbito de
discrecionalidad, que puede ser mínimo o mucho más amplio. En este menester el cotejo
de la conformidad del acto con la norma se determina según que el acto cumpla también
ilicitud y cuya atención, normalmente, evita que se produzcan daños a los derechos de
Este escenario que venimos describiendo se ajusta plenamente al actuar del estado por
acción. Pero qué ocurre cuando estamos ante una omisión. Es evidente que la inactividad
total ante un mandato de acción, siempre será antijurídica. Ahora bien, entendemos que
ante un deber genérico de tutela o vigilancia, la caracterización del acto como regular –o
por el estado para la consecución de este objetivo, que en cierta forma aparece como
deletreo. Aquí adquiere enorme importancia la tríada que acabamos de referir, vale
decir, si ha habido alguna actividad estatal dirigida a efectivizar el deber genérico, ella
congruencia importa la debida correspondencia entre las distintas partes, que componen
aisladamente considerados, que componen el proceso total de actuación 199. Por su parte
199
Dromi, op. cit., pág. 784 y 802, por analogía a la referencia del proceso administrativo.
202
principio de legalidad, el cual se soslaya total o parcialmente y de forma puntual de
acuerdo con una valoración sobre criterios comparativos, que a menudo suponen la
ser efectuada sobre las bases de la exigencia de idoneidad y necesidad del acto. Es
interesante apuntar que la actuación de este principio puede verse desde un doble
punto de vista, tanto como una limitación o restricción a la actividad del estado, en la
también, como una limitación de la libertad general de los individuos, esta última
estrechamente relacionada con las decisiones públicas que afectan la igualdad formal. En
públicos que la sustentan, de consuno con el contexto fáctico y las circunstancias que se
200
Mairal, Héctor A., Control Judicial de la Administración Pública, Tomo I, Depalma, Bs.As., 1984,
pág. 652 y sgtes.
201
Tawil, Guido S., Algunas reflexiones respecto al alcance del control judicial de la actividad
administrativa, ED 122/811 y sgtes.
203
satisfacer el fin perseguido202; la jurisprudencia se ha hecho también eco de esta posición
de manera reiterada203.
actividad del agente estatal, nuevamente según los criterios de congruencia, oportunidad
configurar, sin embargo, una obligación de las llamadas “de garantía” por virtud de la
inclusión del trabajador en el sistema de Seguridad Social– bien puede estar constituido
empleador obstruya ésta, etc., ello no implica la necesaria obtención del resultado final
de vigilancia. Todo esto sin olvidar, por supuesto, que esos resultados parciales deben
estar idóneamente dirigidos a la consecución del objetivo o resultado final que informa el
3. 2 Factor de Atribución.
202
Tribunal Constitucional Español, expediente 045-2004-AI/TC; Blanke, Hermann-Josef, El
principio de Proporcionalidad en el Derecho Alemán, Europeo y Latinoamericano, Derecho
Administrativo, Bs.As., 2008, pág. 603 y sgtes.
203
Corte Suprema de la Nación Argentina, Fallos 135: 113; 234: 538; 310: 112.
204
El nexo subjetivo de atribución vincula el hecho dañoso con un sujeto determinado, y
del mismo.
Ya hemos dicho antes que el factor de atribución conoce dos grandes vertientes: la
fiscalización a cargo del estado, debemos excluir el factor de atribución objetivo, ya que
el mismo es taxativo y solo opera en presencia de una ley que expresamente lo consagre,
mientras que la norma civil general contiene una prescripción clara respecto de la
posición de imputabilidad del estado: el Art. 1845 del Código Civil, ya citado, que
El Art. 1845 que venimos refiriendo contempla dos formas de atribución subjetiva
indirecta: la culpa in vigilando y la culpa in eligendo, la primera hace relación con el deber
de supervisión que tienen aquellas personas que cargan legalmente con los actos y
La segunda, la culpa in eligendo, es aquella que se origina en vinculación que une a dos
sujetos en una relación de asimetría, por la cual uno tiene poder de dirección sobre el
otro, al cual también ha seleccionado, escogido o designado para cumplir con una
determinada tarea o función205. Es lógico, por ende, que el sujeto que hizo la selección y
204
Trigo Represas, op.cit. Tomo I,págs. 731/733.
205
Busso, Eduardo, Código Civil Anotado, Tomo III, nro. 112, Editorial Adiar, Bs.As., 1954;
Visintini, Giovanna, Tratado de la Responsabilidad Civil, Tomo II, Editorial Astrea, Bs. As., 1999,
parágrafos: 61 y 62.
205
tiene el control sobre el desempeño, deba poner en estos dos momentos todo el cuidado
imprudencia o impericia con que un principal ha escogido a sus dependientes, así como
al control sobre la actividad que éstos desempeñan para él, necesariamente han de
determinar su posición subjetiva frente a las terceras personas a las cuales el obrar
del principal.
estado o entidad estatal–, que ya han sido también analizados, y que son: la necesaria
calidad de funcionario del sujeto agente del daño, y que el hecho se haya verificado en el
funcionario está expresada aquí de un modo genérico, y comprende todas las formas
momento a partir del cual debe considerarse que un sujeto inviste la calidad de
designación –concurso, designación, etc. Baste decir que es un elemento que debe ser
Todo esto nos refiere al alcance de la responsabilidad del Estado, la cual, podemos decir,
206
extracontractual, pues con el particular trabajador afectado por la omisión solo le vincula
Ello no implica que el empleador, sobre quien sí pesa una relación obligacional
contractual, no esté obligado a responder de su omisión con el alcance que tal categoría
No nos ocuparemos aquí de los daños o perjuicios que pueden originarse por la falta de
explayado con largura sobre este punto, que también es un elemento o presupuesto
indemnizar. Entonces, y dicho ello, nos abocaremos al cuarto elemento, el nexo causal.
este elemento, baste recordar que el nexo causal es aquella vinculación objetiva entre el
hecho, en este caso de omisión del estado, y el evento dañoso ocurrido en el ámbito de
los derechos del individuo trabajador cuya inscripción se hubiere preterido. Esta línea de
lesión a bienes personales o patrimoniales del trabajador según el curso ordinario de las
cosas.
está aceptando que los particulares bien pueden incumplir dicha obligación y que a él le
corresponde compeler la conducta debida. Por tanto, los daños que se deban a la falta de
207
cumplimiento de los deberes de vigilancia del estado, asumidos normativamente por el
mismo.
Es imprescindible hacer un caveat en este punto, la línea causal debe atender al hecho
de que el trabajador no inscripto que sufre un accidente de trabajo igual está intitulado a
propio puede decirse del trabajador inscripto cuyo empleador se encuentra en mora en
el pago de los aportes obrero-patronales, que tiene derecho a todas las prestaciones,
en el ámbito que es propio de tales asuntos, vale decir en el marco de un conflicto con la
conoce con el nombre de “ut singuli” , aún a pesar de la aparente indeterminación del
4. Subsidiariedad.
Cabe ahora analizar qué significa o implica “subsidiaridad” y cuáles son sus
encuentra un deudor respecto del cumplimiento de un crédito generado con base en una
206
Marienhoff, op.cit., Tomo II, págs.53/54.
208
determinada obligación. En ese sentido, debemos precisar que el sujeto que es
obligados– principales en el iter obligacional coactivo; es decir, este solo puede ser
compelido a una solutio forzosa de la deuda después de aquel deudor que está llamado a
Esta situación nos lleva a decir que el obligado subsidiario debe ser requerido luego de
Lo dicho hasta aquí significa que la persona que busca la reparación de su perjuicio
que demande en primer lugar al estado, este podrá oponer como medio de defensa la
omisión por parte del actor de requerimiento previo al obligado ubicado en primera
maestro De Gásperi, quien en su nota al anteproyecto del Código Civil comenta: “Nadie
sabe en qué puede consistir la responsabilidad indirecta del Estado, a menos de estimar
como la de un fiador civil con derecho a negar su responsabilidad sin la previa excusación
sistema por el que se había optado: “Bien se ve que los compiladores de esa Constitución
autónomos del Derecho Público, el primero de los cuales es el propio Estado, tal como lo
legitimación pasiva; por ende, no puede dar lugar a una defensa de falta de acción por
209
parte del reclamado –en nuestro caso, el estado– pues no se trata de que el estado no
esté obligado –lejos está de significar esto lo establecido en el Art. 106 de la Constitución
Nacional y el Art. 1845 del Cód. Civil. En cabeza del estado pende una obligación surgida
de su responsabilidad civil, indirecta y refleja, eso sí, pero responsabilidad al fin, que
puede ser exigida dentro de los límites y conforme con los presupuestos legales.
Sin embargo, se debe considerar que la obligación de indemnidad a cargo del estado no
es solamente subsidiaria, sino es también refleja en nuestro derecho civil, por lo que
generador del daño. Una vez cumplido este paso puede ligarse al estado como obligado
reflejo y subsidiario.
preguntarse si para ello sería preciso entablar primero una demanda solo contra la
persona física agente del daño, transitar todo un juicio que deba tener como resultado el
nuevamente con todos los estadios procesales de este segundo juicio, hasta hacerse de
un título que permita al reclamante obtener del estado la reparación del daño sufrido.
Entendemos que la respuesta a esta pregunta debe ser dada teniendo en consideración
210
entablar una demanda contra la persona física agente del daño –obligado primario– y
también acumular la demanda contra el estado, pero con un planteo subsidiario. Esta
solución ubicará al estado como sujeto procesal pasivo, situación que le permitirá ejercer
todos los resortes procesales en defensa de sus derechos. De esta forma, si la acción es
directo del daño –agente público– y una condena eventual y condicional contra el
estado, la cual entrará a tallar solo en el supuesto en que por razón de imposibilidad el
perjuicio.
obligación, ni, por ende, de condena, ya que ambos sujetos –el principal y el subsidiario–
son deudores por el total de la obligación, solo que uno responde en primer lugar, y el
Por último, debe recordarse que la responsabilidad subsidiaria del estado solo es
procedente cuando se trata de hechos ilícitos de su agentes, pues –según nuestro diseño
legislativo– los daños generados por el obrar lícito de éstos genera la responsabilidad
directa del estado, el cual estará ubicado en la primera línea a la hora de responder por
las consecuencias dañosas del obrar de sus agentes cuando este reúna los presupuestos
antijuridicidad.
211
El análisis de esta ley y sus implicancias es determinante para el estudio que encaramos
en este trabajo, pues por medio de ella se dispone la inembargabilidad de los bienes del
estado y se regla el proceso judicial del cobro compulsivo de los créditos que contra el
mismo tienen las personas. Estos supuestos hacen directa referencia al camino que el
sujeto –víctima de un hecho dañoso– debe transitar, a los efectos de lograr la reparación
habíamos visto que la responsabilidad del estado por los actos antijurídicos de sus
agentes es subsidiaria y que ella solo emerge una vez que se definió la autoría del acto
dañoso en cabeza del funcionario público, siempre y cuando éste esté imposibilitado de
afrontarlo.
jurisdicción laboral. Así, debemos señalar que el Código Procesal Laboral prevé el
Art. 321 del citado cuerpo legal; y, así también, legisla el embargo ejecutivo –que el
Código Procesal Laboral denomina “definitivo”, Art 332 C.P.T.– para el caso de ejecución
conformidad con la ley que estamos analizando –la n° 1493/2000– no podrá obtener el
sentencia.
Debe decirse que esta posición, la que admite la aplicación de esta ley en el fuero laboral,
dividida al respecto.
212
Ahora bien, la postura a la que nos adherimos es la que sostiene que la mentada ley es
Ley n° 1493/2000 a la luz del criterio de especialidad de la materia, a lo que nos obliga
créditos contra el sujeto “estado”, esta es la materia sobre la cual trata la ley. Por ende,
ella debe ser aplicada siempre que se trate de la ejecución de un bien del estado o
Con esto se rebate a aquellos que predican que, siendo la Ley n° 1493/2000 una
Amén de ello, se debe considerar que, en el caso específico de la jurisdicción del Trabajo,
el propio Código Procesal del Laboral en su Art. 345, que regla los bienes inembargables,
inciso “f” prevé una ventana legal por medio de la cual se incorporan como
inembargables los bienes exceptuados por leyes especiales; precisamente ese es el caso
de la Ley n° 1493/00 que prohíbe el embargo de bienes en razón del sujeto –el Estado–
sin discriminar, al efecto, los tipos de bienes. Por tanto, es básicamente errada la postura
que pretende argumentar que los bienes no susceptibles de embargo serían solo los
regidos por el derecho público y no así los que caen en el ámbito del derecho privado, los
que, de acuerdo con esa perspectiva, que no compartimos, sí podrían ser objeto de
Debemos dejar en claro que la ley que dispone la inembargabilidad de los bienes del
estado no riñe con el rango singularmente privilegiado con el cual es calificado por el
Código del Trabajo el crédito del trabajador –Art. 248–, pues no debe confundirse el
orden de prelación de pago de un crédito establecido por la ley –privilegio– con las
213
medidas compulsorias previstas sobre los bienes del deudor para la compulsión del cobro
de dicho crédito.
En el caso de ejecución judicial de los bienes del estado, lo que esta ley prevé es una vía
diferente de la ordinaria para hacer efectivo el cobro del crédito contra el mismo, a
estado.
Es importante que comprendamos que la aplicación de esta ley no importaría per se que
o que implique una necesaria demora en el pago del mismo. De hecho, de cumplirse a
tampoco se puede desconocer que esta ley coloca la ejecutabilidad de crédito laboral en
manos del propio sujeto incumpliente –estado-, lo cual, de suyo, constituye una paradoja
y que en la mayoría de los casos el deudor que tiene un crédito contra el estado debe
realizar un largo y penoso peregrinar para obtener el pago de sus haberes, aún cuando se
trate de un trabajador; pero esta falta de acatamiento de la ley por parte de los órganos
del estado encargados del pago no puede ser subsanada a través de la mera obliteración
de la Ley n 1493/00.
La aplicación irrestricta del principio de regularidad del acto administrativo impide que el
obrar irregular de los agentes estatales pueda ser imputado orgánicamente al estado,
como acto de éste; a través de ello se mantiene la separación subjetiva entre el agente
214
público y la entidad estatal, de modo tal que cualquier asignación de responsabilidad
solo puede resolverse por la vía refleja. Esta configuración hace que el estado se desligue
subsidiariedad.
inexistencia de responsabilidad civil de los funcionarios públicos y con ello una suerte de
impunidad, al decir de ciertos doctrinarios, para seguir cometiendo los mismos daños ,
una rápida reparación por los daños derivados de la conducta omisiva del estado, en
inscripción a cargo del empleador. La situación así creada deviene con facilidad en un
primaria de su funcionario.
Este sistema tampoco está de acuerdo con la doctrina más moderna –si bien no
indisputada– que considera que todas las personas designadas por el Estado para
tal manera que su actuación, mientras sea en el ejercicio aparente de las funciones que
les han sido encomendadas, siempre sería orgánica, y con ello actuación directa del
propio estado.
215
La responsabilidad del Estado debería ser, así, siempre directa, ya sea que sus agentes–
bienes del estado y se regla el proceso judicial del cobro compulsivo de los créditos, ya
de una condena a indemnizar, a cargo del estado, vuelve ilusoria para el trabajador la
voluntariedad del estado, vale decir del propio sujeto originalmente incumpliente,
Los empleadores, salvo alguna casual inspección y multa por parte de la previsional, no
cotización. Sería menester que se dicten medidas más drásticas para la falta de
cumplimiento, como vg. la sanción penal, por la vía de la tipificación de la conducta como
216
UNIDAD VIII
CASUÍSTICA
1. Análisis
En primer lugar, debemos dejar en claro que la jurisprudencia de los Tribunales Laborales
contrato de trabajo. Una parte de la jurisprudencia entiende que los daños referidos a
cuestiones de Seguridad Social solo llegan al fuero del trabajo a través del recurso de
apelación interpuesto contra las resoluciones administrativas del ente previsional que
denieguen o limiten beneficios a los trabajadores –Art. 241 inc. “c” Cód. Procesal Laboral.
En ese sentido se pronunció la Primera Sala del Tribunal de la Capital en A.I N° 393 de
fecha 06 de noviembre de 2013; en este caso, la referida sala del Tribunal confirmó el
auto interlocutorio por medio del cual el juez de grado inferior había hecho lugar a la
Sala Laboral inició el análisis del caso estableciendo los parámetros de la competencia
según la materia y según los sujetos. Se sostuvo en el fallo que la competencia laboral se
estructura con base en el Art. 40 del Código de Organización Judicial y el Art. 38 del Cód.
Proc. Laboral –que establece los sujetos a los cuales aplica la susodicha competencia;
según entiende dicha Sala, el art. 40 deroga el Art. 34 del Cód. Procesal Laboral –que
el mismo artículo 40 del Cód. Org. Jud., que establece que los juzgados laborales son
del Código del Trabajo, concluya que los asuntos referentes a daños derivados del
217
incumplimiento de normas de la Seguridad Social no sean materia de competencia del
fuero laboral, cuando que todo el cuerpo normativo sobre Seguridad Social está
incorporado al Código del Trabajo en el Libro Cuarto, Arts. 382 y 383. Es decir, por qué
aplicación del Código del Trabajo, pero no es competente para entender en las
cuestiones que se suscitan respecto de la aplicación de los artículos 382 y 383 del
referido código.
La Primera Sala Laboral sostiene, en el fallo de referencia, que los órganos judiciales del
fuero laboral solo son competentes en materia de Seguridad Social en grado de apelación
de resoluciones del ente previsional, así como los beneficios previstos para los
exceptuado por el impuesto a las herencias –hoy derogado; por ende, el fallo decide que
los juzgados y tribunales del trabajo no son competentes para entender en el reclamo de
sosteniendo que el Art. 382 “…no contiene más que un enunciado…”, y que el 383 “…no
tiene por efecto más que incorporar al Código del Trabajo la Leyes y Reglamentos sobre
materia de Seguridad Social al Instituto de Previsión Social, tanto para efectivizar los
pronto una muy gravitante falencia en su desarrollo: siendo que el Art. 241 del Cód.
Procesal Laboral otorga competencia a los Tribunales del Trabajo solo respecto de las
218
resoluciones del ente previsional que deniegan o limitan los beneficios de la Seguridad
para sus herederos, etc., estarían privados de toda jurisdicción judicial en la cual ejercer
sus derechos y plantear sus reclamos, ya que el ente previsional –IPS– al no estar
judicial, por vía de apelación. Con ello los trabajadores no inscriptos quedarían no solo
fuera del sistema, sino además sin órganos de administración de justicia a los que acudir.
oficiosa del trabajador, según lo prevé el marco legal. Empero, en aquellos casos en el
que empleador niegue la relación laboral, o niegue las condiciones de trabajo, tales como
antigüedad y/o salario, el IPS no estará en posición de juzgar sobre estos asuntos, ya que
El fallo en cuestión también confunde las distintas jurisdicciones o ámbitos en los cuales
los incumplimientos de las leyes de Seguridad Social por parte de la patronal generan sus
consecuencias. En efecto, las multas aplicables al empleador, a las que hace referencia el
219
fallo de la Primera Sala Laboral analizado, son de índole administrativa y puramente
sancionatoria, mas nada tienen que ver –y tampoco suplen– las consecuencias de
Aquí se advierte otro punto de nota en la posición de la Primera Sala Laboral respecto de
la competencia del fuero del trabajo, que sostiene que los derecho-habientes del
al causante derivadas del Código del Trabajo y/o de la Seguridad Social solo hasta el
límite exonerado por la ley de impuesto a la herencia –norma que ha sido derogada
décadas atrás. Basa esta posición en una peculiar interpretación que hace de la última
parte del referido Art. 38 del Cód. Proc. Laboral, que dispone que los derecho-habientes
el límite citado más arriba. Como puede leerse del texto claro de la norma, en esta parte
los daños derivados por el incumplimiento del empleador de sus obligaciones respecto
es la del trabajo, pero también soslaya el texto expreso de la ley, que otorga
220
administrativa, según se explicitara más arriba, la que no es de modo alguno suficiente
para atender toda la gama de reclamos que en dicha área podría generarse.
por la Segunda Sala del Tribunal Laboral de la Capital, que reconoce la competencia del
fuero del trabajo en todas las cuestiones que se susciten como consecuencia y en el
marco del contrato de trabajo, entre las que se encuentran, como lo viéramos a lo largo
de este estudio, las referidas a la Seguridad Social, las que, por lo demás, se hallan
incorporadas al Código de Trabajo por virtud de los Arts. 382 y 383, ya expuestos.
Entrando a analizar los fallos de la Segunda Sala, que hemos escogido como referencia
para la materia en estudio, debemos decir que en todos ellos la parte actora reclamó al
a los accidentes de trabajo sufrido por uno y otro actor– derivó, en el primer caso, en la
privación al actor de la jubilación por incapacidad; por tal motivo el Tribunal dispuso que
el empleador debía compensarle con una suma indemnizatoria que fue calculada
establecida por el ente previsional y una expectativa de vida hasta los 73 años, según los
221
datos estadísticos de la OMS (Organización Mundial de la Salud) para el hombre
paraguayo.207
207
“…Puestas así las cosas, habiéndose demostrado en autos el incumplimiento de las
obligaciones de la patronal –imputables exclusivamente a su parte-, al no asegurar al trabajador
al Instituto de Previsión Social como dependiente desde el inicio de la relación laboral, y el
consecuente perjuicio patrimonial sufrido por el mismo al no poder acceder a la pensión de
invalidez por accidente de trabajo que ofrece dicha institución para sus asegurados, pues fue
inscripto recién con posterioridad al accidente en el cual quedó cercenado su brazo derecho,
resulta evidente la existencia del perjuicio patrimonial reclamado por el trabajador…. En efecto,
la reparación de los daños patrimoniales derivados del contrato de trabajo está predeterminada
y tarifada en la legislación laboral nacional –Código del Trabajo y normas de la seguridad social
incorporados al código según Arts. 382 y 383. Y, en cuanto a la reparación de los daños
provenientes de un accidente de trabajo, como en el caso de autos, el Art. 49 del Decreto Ley Nº
1.860/50 del 1 de diciembre de 1.950 que modifica el Decreto Ley Nº 18.071/43 de fecha 18 de
febrero de 1.943, modificado a su vez por la Ley N° 427/73 reza: “…Los empleadores que dieren
fiel cumplimiento a los deberes que les impone esta Ley, quedarán libres de cualquier
responsabilidad derivada de los accidentes de trabajo ocurridos a sus trabajadores, sin perjuicio
de aplicar el Artículo anterior si hay negligencia o culpa grave del patrón”. Así, en el caso de
autos, no se discute que el trabajador fue inscripto en el Instituto de Previsión Social (en fecha 03
de julio de 2009, según informe del IPS obrante a fs. 376) con posterioridad al accidente de
trabajo (que aconteció en fecha 25 de marzo de 2009), tampoco se discute que fue asistido en
sus gastos hospitalarios tras el accidente por el empleador. Lo que reclama el actor es la pensión
por invalidez derivada del accidente laboral, que hubiese percibido de encontrarse asegurado
ante el Instituto de Previsión Social con anterioridad al accidente acontecido. Y si bien, esta
situación también está prevista en la ley pues el Art. 48 modificado por la Ley N° 427/1973 dice:
“El Instituto concederá los beneficios que establecen los Arts. 41 y 44, aunque el accidente se
deba a negligencia o culpa grave del empleador, en cuyo caso deberá el empleador entregar al
Instituto los capitales constitutivos de las pensiones y el valor de los otros beneficios que
correspondan otorgar; igual procedimiento se aplicará en los casos de los trabajadores que
menciona el Art. 3°, en que los derechos a beneficios virtualmente no existan por no haber
cumplido el empleador su obligación de comunicar al Instituto la entrada de sus trabajadores. Si
las prestaciones en dinero a que dan derecho los accidentes del trabajo resultaren disminuidas
por falta de cumplimiento de las obligaciones patronales, el empleador deberá entregar al
Instituto las diferencias de capitales constitutivos de pensiones y del valor de las otras
prestaciones en dinero, y el Instituto las otorgará completas…”. Las normas mencionadas son
claras, en caso de accidente de trabajo, el Instituto de Previsión Social debe responder –
integralmente– ante el trabajador por los daños patrimoniales o económicos derivados del
evento (llámense éstos atención médica, subsidios, pensiones, etc.), ello aun cuando el
empleador hubiera omitido dar de alta a su trabajador en el sistema previsional o cuando
simplemente cumpliera irregularmente sus obligaciones patronales. Sin embargo, cuando el
empleador incumple su obligación legal, como acontece en el caso de autos, rompe el equilibrio
de distribución de riesgo que la ley prevé, no por la causación del hecho dañoso, sino por la
agravación del resultado económico que su cumplimiento irregular-doloso ocasionó al
trabajador, por consiguiente debe cargar con las consecuencias económicas del hecho. En esa
línea de razonamiento, se puede afirmar que la ruptura del equilibrio de distribución de riesgo
por parte del empleador, legitima al trabajador para reclamar directamente a su patrón la
reparación de las consecuencias dañosas derivadas del accidente de trabajo. Es decir, en estos
casos –falta de inscripción en la seguridad social desde el inicio de la relación laboral– el
222
En el segundo caso mencionado, el Tribunal entendió que, debido a la inscripción tardía
del trabajador en el ente previsional, éste obtuvo una jubilación o pensión de monto
inferior al que le correspondería según su real antigüedad, razón por la cual se dispuso
que el empleador debía ubicar al trabajador en las mismas condiciones en las que se
salario, antigüedad real del trabajador, tabla de porcentaje del IPS y expectativa de vida
trabajador tiene la facultad de escoger entre recurrir al I.P.S. como la norma trascripta lo prevé, o
reclamar directamente a su empleador el resarcimiento correspondiente. De hecho, el Art. 49
citado más arriba dice textualmente que exonera de toda responsabilidad al empleador que diere
fiel cumplimiento a la ley, a contrario sensu, no lo hace respecto del incumplidor o del cumplidor
irregular. Nótese que la interpretación dada a la norma es la más acorde a la naturaleza tuitiva
del Derecho del Trabajo, pues podría darse el absurdo que ante el accidente de trabajo de un
trabajador no inscripto en el I.P.S., la persona a favor de la cual prestare servicios negare la
relación laboral, con lo cual, el trabajador debería recurrir previamente ante los estrados de la
Justicia para obtener la declaración judicial de la naturaleza laboral de la relación y recién
después podría recurrir ante el ente previsional –probablemente dos o tres años después siendo
optimista. O, incluso, el empleador sin negar la relación laboral con el trabajador accidentado
podría desconocer la antigüedad del mismo –que no es el caso de autos– con lo cual el trabajador
debería recurrir a los estrados de la Justicia a fin de obtener la declaración judicial de su
antigüedad a los efectos de establecer las bases para el cálculo de la pensión por invalidez.
Atendiendo a lo expuesto, no estando discutido en el caso de autos la existencia de daños
patrimoniales o económicos para el actor como consecuencia de un accidente de trabajo, y
habiéndose demostrado la antigüedad del mismo con la consecuente inscripción tardía en el
sistema de seguridad social por parte de la empresa demandada - irregularidad esta que trajo
aparejada para el trabajador la falta de obtención de una pensión por invalidez, se concluye que
la empleadora debe responder por dicho daño patrimonial -lucro cesante- generado, más aun
teniendo en consideración que el trabajador quedó discapacitado de por vida para ejercer el
oficio de chofer de ómnibus que venía desempeñando, por lo que el recurso de apelación en ese
sentido deviene improcedente…”.
208
“…Atendiendo a lo expuesto, no estando discutido en el caso de autos la existencia de daños
patrimoniales o económicos para el actor como consecuencia de un accidente de trabajo, así
como tampoco la antigüedad del mismo ni su inscripción tardía en el sistema de seguridad social
por parte de la empresa demandada –irregularidad esta que trajo aparejada para el trabajador la
obtención de una pensión por invalidez parcial, inferior a la que le corresponde según su real
antigüedad– se concluye que la empleadora debe responder por dicho daño patrimonial –lucro
cesante– por lo que el recurso de apelación en ese sentido deviene improcedente. Ahora bien,
habrá de determinarse si el monto fijado por el Juez de grado en dicho concepto se halla ajustado
223
Ahora bien, una situación diferente presenta el caso resuelto por Acuerdo y Sentencia N°
116 de fecha 14 de agosto de 2015, pues en este, si bien el actor reclama al empleador
una indemnización por los daños patrimoniales que le generó la omisión de su inscripción
potencial laboral, concluyó que la reparación del perjuicio pasaba más bien por su
inclusión en el sistema de Seguridad Social; para ello dispuso que la patronal ingrese el
capital constitutivo –según la liquidación que debía proveer IPS– formado por el aporte
obrero-patronal que se hallaba en mora desde el inicio de la relación laboral. Con este
fallo la Segunda Sala del Tribunal de Apelación del Trabajo dejó en claro la importancia
pues una indemnización consistente en una suma única y global no cumple con los
objetivos y fines de la Seguridad Social, los cuales son integrales, y buscan proteger al
enfermedades comunes y profesionales, maternidad, invalidez, vejez, etc.). Por otro lado,
a derecho, para ello debe considerarse el monto que en concepto de pensión por incapacidad
parcial permanente le corresponde al trabajador según su antigüedad real al momento del
accidente (06 años y 07 meses), salario (mínimo legal) y demás datos que el Instituto de Previsión
Social tiene en cuenta para fijarla –porcentaje de pérdida de capacidad de trabajo, que en el
caso del actor es del 50% según la resolución individualizada más arriba –debiendo la empresa
empleadora abonar al trabajador la diferencia en relación con la pensión que de hecho se le
concedió según Resolución P.I.D.A.J. Nº 0108/10. A este efecto debe tomarse como referencia el
promedio de vida del hombre paraguayo que según la Organización Mundial de la Salud (OMS) es
de 73 años. Y, de conformidad con el Art. 61 del Decreto N° 1.860/50 aprobado por la Ley N°
375/56, modificado por el Art. 2 de la Ley N° 98/92 teniendo en cuenta los datos señalados más
arriba, al actor le corresponde el porcentaje del 39,7 sobre el salario. Y dado que el porcentaje
aplicado por la resolución señalada es del 37,5%, resulta que el perjuicio del trabajador en ese
concepto es del 2,2%; y teniendo en cuenta el salario base fijado por la resolución P.I.D.A.J. N°
0108/10 de G. 1.205.646.-, resulta que se privó al trabajador de G. 26.524.- por mes. Ahora bien,
considerando la expectativa de vida del hombre paraguayo señalada más arriba - 73 años - y la
edad del actor al momento del accidente –33 años– resulta que la suma señalada de G. 26.524,
debe ser multiplicada por 480 meses, dando como resultado la suma de G. 12.731.520.-
(GUARANÍES DOCE MILLONES SETENCIENTOS TREINTA Y UN MIL QUINIENTOS VEINTE), suma esta
que la que la empresa demandada debe abonar al trabajador en concepto de daño patrimonial o
económico derivado del cumplimiento irregular de las normas de seguridad social…”.
224
esta solución no solo es más beneficiosa para el trabajador y para el grupo de personas
que dependen de él, sino también para el sistema de mutualidad que sustenta al seguro
social209.
mayo de 2014 , Tribunal Laboral, Segunda Sala, Capital, en el cual la parte actora, hijas de
que se les generó por falta de inscripción del trabajador causante en el sistema de
Seguridad Social, pues se les privó de las prestaciones propias de sobrevivencia, es decir,
de la pensión que en estos casos el ente le otorga a los hijos menores y/o discapacitados.
El Tribunal entendió que el reclamo era procedente, tal como también lo consideró el a
Cabe aclarar que, en este caso, la magistrada preopinante hizo una expresa aclaración
209
“… Ahora bien, especial atención merece el reclamo del actor de indemnización por no haber
sido inscripto en el Instituto de Previsión Social. En efecto, es preciso tener en cuenta que en el
caso de autos fue admitido por la parte demandada la falta de cotización del trabajador en el
ente previsional, circunstancia que (de no haberle ya producido daños concretos respecto de las
prestaciones referentes a atención médica y subsidios para él y su grupo familiar) con certeza le
genera perjuicios en su derecho de acceder a la jubilación. Puestas así las cosas, esta
magistratura entiende que el mentado ilícito laboral (violación de los arts. 2 y 3 del Decreto Ley
nº 1860/50 y sus modificaciones) no se repara con el pago de una suma de dinero por parte del
empleador al trabajador –como este lo entiende y reclama– sino con su inserción al sistema de
Seguridad Social cuyo objetivo es prevenir y, en su caso, cubrir los riesgos a los que están
expuestos el trabajador y su núcleo familiar, para ello lo que corresponde es que la parte
empleadora –Emprendimientos Planeta S.A. y Bursátil S.R.L– posicione al trabajador
demandante en la misma situación jurídica-económica en la que se hubiera encontrado –
respecto de sus derechos derivados de la seguridad social– de no haberse configurado el ilícito
laboral señalado. A tal efecto la patronal deberá integrar al ente previsional el capital
constitutivo (aporte obrero-patronal) respecto del actor Orlando Raúl Galeano Cáceres según
liquidación que habrá de practicar el Instituto de Previsión Social conforme con la antigüedad y
salario determinados en estos. A tal efecto, la presente resolución deberá ser notificada al
Instituto de Previsión Social…”
225
la Seguridad Social que nacen en cabeza de los herederos del trabajador causante –iure
generada por la justicia colombiana, por ser ella –a nuestro criterio– la más emblemática
en esta materia.
210
“…Indemnización de los daños emergentes por falta de inscripción en el IPS. El apelante
también reclama la indemnización de daños y perjuicios derivados de la omisión o “ilicitud
empresarial” cometida por el empleador al no inscribir al trabajador fallecido en el IPS, omisión
con la que, según afirma, las dos menores hijas de éste quedaron imposibilitadas de percibir el
beneficio que otorga IPS para las mismas en este caso, hasta su mayoría de edad. El A quo
desestimó esta reclamación por entender que la jurisdicción laboral no es competente para
entender en la demanda de indemnizaciones por daños y perjuicios como consecuencia de la
muerte del trabajador que no ha sido inscripto en el Seguro Social obligatorio, cuestión que debe
dirimirse –dice- ante la instancia administrativa o civil. A más de no compartir dicho criterio del A
quo, entiendo que en estos autos quedó definitivamente fijada la competencia para entender en
todas las acciones implicadas en este juicio, de conformidad con el Art. 45 del C.P.T., según el
cual: “…una vez trabada la Litis, quedará definitivamente fijada la competencia para el juez y las
partes”. De ahí que toda discusión sobre el tema de la competencia no sea tratable en esta
apelación. Dicho esto, paso a considerar el fondo de la referida reclamación. En este aspecto, por
un lado, debe señalarse que la falta de inscripción en el IPS constituye una infracción
administrativa sancionada con multa aplicada por la institución (Art. 13, 15, 67 del Decreto Ley
Nº 1860, aprobado por Ley Nº 375/56 y sus modificaciones). Por otra parte, la falta de inscripción
del asegurado no es fuente de daño moral. La omisión de dicha obligación puede sí generar daño
patrimonial, circunstancia que se da en este caso, pues no puede desconocerse que la falta de
inscripción en el IPS del trabajador fallecido, privó de la pensión otorgada por la institución a los
familiares sobrevivientes de aquel, consistente en una pensión equivalente al 60% del importe de
la jubilación que le hubiere correspondido al trabajador (Art. 62 del Dto. Nº 1860/50, aprobado
por Ley Nº 375/56). Estimo que en la especie debe otorgarse el daño patrimonial derivado de la
referida omisión, en el monto equivalente al de la pensión que hubiesen percibido las dos
menores hijas del trabajador fallecido, hasta su mayoría de edad. En cuanto a la madre, no
corresponde otorgarle indemnización alguna, dado que ésta solo acciona en representación de
sus hijas, ni siquiera afirma que era “concubina” del trabajador fallecido. Así el monto del daño
debe determinarse de acuerdo con los parámetros indicados en los Arts. 60 y 62 del mencionado
Decreto Nº 1860/50, calculando el promedio de salario de los últimos 36 meses anteriores al
último salario, en base al salario mínimo vigente en dicha época. Hecho el cálculo
correspondiente de acuerdo con los parámetros indicados en las disposiciones citadas, todo
conforme a los cuadros de los cálculos realizados que constan más abajo resulta que el monto de
la pensión que dejaron de percibir las dos menores hijas del trabajador fallecido por la omisión
de su inscripción en el IPS asciende a…”.
226
cuestiones de Seguridad Social no es objeto de discusión. Ahora bien, la resolución
de septiembre de 2010) sobre del reclamo de la reparación del daño causado por
en los cuales se condenó al empleador a compensarlo por los daños sufridos por haber
211
“… del Decreto 2665 de 1988, “dado que su finalidad era enmendar un tremendo error en que
se había incurrido en la regulación antecedente en que no se había consignado de manera
expresa (como se advierte de un examen de la jurisprudencia sobre el tema) como sanción el que
el empleador debiera reconocer la prestación en los mismos términos en que la hubiere
reconocido el Sistema, cuando omitía inscribir a un trabajador al respectivo régimen, tal y como
lo dijo la Corte en sentencia del 27 de enero de 2009, radicación número 32.179”;
pronunciamiento que reprodujo, además de otro que dejó de identificar… Así mismo, para
resolver el asunto, esto es, sobre las consecuencias que le generan al empleador la afiliación
tardía al Instituto de Seguros Sociales, para los riesgos de invalidez, vejez y muerte, tendría que
acudirse a lo dicho por la Corte en sentencia del 8 de junio de 2000, reiterada en la del 30 de
agosto de 2005, radicación 21378, en lo pertinente: <La afiliación, es un acto condición, mediante
el cual una persona natural se incorpora al Sistema General de Pensiones por la aceptación del
ente gestor de la solicitud de inscripción y queda sometida en sus derechos y obligaciones al
conjunto normativo contemplado en la extensa regulación de ese componente de la seguridad
social. “Cuando el asegurado es un trabajador dependiente, uno de los deberes fundamentales
de su empleador, como responsable de las cotizaciones, es el de consignar el monto de éstas en
su valor correcto en el respectivo ente administrador de pensiones, con base en el salario real
que aquel devengue, que en el caso de trabajadores particulares es el indicado en el código
sustantivo del trabajo“. (…) “Conviene así mismo hacer notar que no es igual la solución frente a
la normatividad anterior al Acuerdo 044 de 1989, porque conforme a la jurisprudencia de la
Corte, la reglamentación precedente <legitimaba al trabajador a reclamar la indemnización de
perjuicios que se originara por tal omisión y, después de que empezó a regir esa normatividad, el
empleador es responsable directo de aquellas prestaciones que le hubiesen correspondido por
esa institución de seguridad social de haberse producido su afiliación>.”
227
soportar; el fallo aclara que esa situación se enmendó con el dictado del Decreto n° 2665
Otro fallo que acoge idénticos fundamentos es el que consta en el caso identificado con
radicación n° 38046 (resolución de fecha 24 de enero de 2012), por medio del cual los
Siguiendo con el análisis de los fallos de la Sala de Casación Laboral de la Corte Suprema
como SL913 – 2013, Acta n° 37 de fecha 13 de noviembre de 2013 213, donde se afirma
212
“… Como se esbozó al resolver el cargo anterior, el artículo 56 del Código Sustantivo del
Trabajo impone al empleador las obligaciones de protección y seguridad para con sus
trabajadores que, obviamente, comprenden la de afiliarlo a las coberturas ofrecidas por el
sistema de seguridad social.No resultaría acertado asumir que la reparación de los perjuicios
generados por un accidente de trabajo, no se considera una obligación emanada del contrato de
trabajo, dado que la naturaleza del siniestro, y los deberes de protección y seguridad de que trata
la norma recién citada, obligan, ante la ocurrencia del mismo, a indemnizar por el perjuicio
ocasionado, de suerte que la responsabilidad en materia de seguridad social, debe entenderse
siempre dentro del marco de la relación de trabajo, puesto que es ésta la que da origen al deber
de afiliar al trabajador al sistema de seguridad social, y de garantizarle seguridad en el empleo,
así como brindarle protección profesional y social. En tal virtud, y dado que la responsabilidad
solidaria de que trata el artículo 36 del Código Sustantivo del Trabajo no excluye la que fue objeto
de la presente contención, no hay motivo para dudar de que la pensión de sobrevivientes de
origen profesional, forma parte de “todas las obligaciones que emanan del contrato de trabajo”.
Finalmente, es desatinado aducir como argumento un carácter sancionatorio que no tiene el
artículo 91 del Decreto 1295 de 1994, en la medida en que el reconocimiento de la pensión de
sobrevivientes a cargo del empleador, como ya se explicó, es una obligación proveniente de la
relación de trabajo, sólo que si el empleador afilia a sus trabajadores, el riesgo se traslada a la
entidad de seguridad social, en virtud de la afiliación al sistema…”
213
“…cabe destacar que siendo incontrovertida la declaratoria del contrato d e trabajo
entre Jhon Fabert Escobar Henao y Cable Unión S.A. entre el 14 de febrero y el 11 de mayo de
2002 (folios 72 a 90), la declaratoria de invalidez en porcentaje del 86,15 (folios 7 a 10) y la
228
que el Decreto n° 1295/1994 dispone en su Art. 4 que el empleador incumpliente deberá
aquí analizadas, nos permiten tener un panorama general del abordaje legislativo y
2. Crítica
claramente contrapuestas sobre la competencia del fuero del trabajo para entender en
Tribunales del Trabajo sobre las cuestiones de Seguridad Social, salvo las que vengan por
vía de apelación contra las resoluciones del Instituto de Previsión Social sobre
229
mismo Tribunal, que la acepta. A nuestro entender, la postura de la Primera Sala importa
recurso de apelación de revisión administrativa previsto por el Art. 241 del Cód. Proc.
Laboral no es suficiente para que accedan a los órganos jurisdiccionales todas las
situaciones conflictivas que las aplicaciones de las normas de Seguridad Social pudieran
generar.
En cuanto al nivel de reparación de daños, del estudio de los fallos citados de la Segunda
Sala, surge claramente que los sentenciantes buscan –con la condena– ubicar al
empleador en la omisión de su deber de inscripción. Esta postura denota que solo tienen
en cuenta el iter causal dañoso que proviene estrictamente del incumplimiento del deber
normas de higiene y seguridad en el trabajo, que produjeron una agravación del riesgo
daños.
Creemos que en este último caso la concausa de la agravación del riesgo producida por
sufrido un siniestro concreto. En este sentido, la norma de la Previsión Social –Art. 49 del
230
interpretada en sus justos términos, y con una hermenéutica sistémica. La aparente
culposamente, los riesgos normales a los que se ve expuesto el trabajador por causa de
sus tareas.
Ahora bien, en otro orden de cosas, debemos decir que el alto índice de incumplimiento
–ya referido antes en este trabajo– no se refleja en las estadísticas de los Tribunales del
plantear sus derechos en este ámbito. En efecto, no son muchos los casos que llegan al
inscripción; sí debemos admitir, empero, que en los últimos años se percibe un aumento
de casos; este incremento bien podría ser explicado por la recepción positiva que
parte del sector empleador, y, al mismo tiempo, se beneficia con ello no solo al
mutualidad, dado que permiten mitigar la fuga de integración del capital proveniente del
aporte obrero-patronal, situación esta última que, como lo expusimos, debilita al sistema
todo.
231
Ahora bien, comparando la situación jurisprudencial de nuestro país con la de Colombia,
los beneficios de las prestaciones que provee el sistema de Seguridad Social, lo que
significa –como ya dijéramos líneas arriba– que en ambas se tiene en cuenta solo el iter
causal dañoso del incumplimiento del deber de inscripción por parte del empleador, y no
integración del capital constitutivo, de parte del empleador remiso (Art. 49 del Decreto
Ley n° 1860/50). Este diseño legislativo importa una solución rápida y oportuna para el
tiempo que usualmente lleva transitar un proceso judicial hasta que el accionante logre
trabajo, nuestra legislación nacional nada prevé al respecto, dando al trabajador –como
232
incumplimiento de su empleador. Como también ya dijéramos, la situación de asimetría
233
UNIDAD IX
Conclusiones.
234
según sea más conveniente para sus intereses y de acuerdo con la situación
particular en la que se encuentre, pero seguida que haya sido una vía, ya no
acceso a una justicia pronta y cumplida, son factores que mejoran la sociedad
como Seguridad Social. Solo aquellas medidas que están designadas para
235
fundamental. No obstante su dimensión de derecho humano, el bienestar que
un sistema de progresividad.
236
En la asistencia social los destinatarios no contribuyen a solventar la
Seguridad Social.
Seguridad Social constituye un sistema por virtud del cual se intenta contener,
12. Son dos las grandes áreas de las que se ocupa la Seguridad Social: la
237
14. Un punto central en el seguro es la existencia de una mutualidad; esta última
a externalidades.
16. La valía del seguro radica en su idoneidad para administrar eficientemente los
y la responsabilidad, y la redistribución.
17. El sistema del seguro está marcado por la diferencia ética de relacionamiento
alivio/asistencia jerárquicos.
238
que la individualización de un específico agente dañoso resulte impracticable;
20. Los, así llamados, “estados de bienestar”, en sus diversas variantes, casi
punto de vista restringido– éstos deben cumplir con los requisitos de: una
equivalencia entre los las aportes y calidad de aseguramiento –con cierto nivel
creciente.
21. El seguro social emplea la técnica actuarial del instituto del seguro, pero
22. Los seguros sociales cubren los riesgos clásicos, incluyendo: desempleo, vejez,
viudez.
239
23. Enfermedad laboral constituye todo desorden físico o síquico causado por el
reparación cubra todas las esferas posibles de daños, tanto físicas como
de ordinario están excluidas del mercado laboral; los compromisos que en tal
sentido han sido asumidos por el estado han quedado en la esfera meramente
declarativa.
240
última, ni prevé los casos de nacimientos de personas con discapacidad, que
proporcionarlos.
económicamente activas hasta una edad mucho más avanzada que los países
241
social. Su incumplimiento impacta no solo a nivel individual en el patrimonio
envergadura.
30. La Previsión Social está constituida por la política pública previsional y las
para realizar esa política pública, que tienden a variar de conformidad con las
trasciende los límites del orden jurídico laboral y muchas de sus instituciones
parcial.
242
32. En ese conjunto de beneficios podemos identificar, básicamente, dos tipos de
33. La Previsión Social en el Paraguay está a cargo de una entidad estatal, regida a
tres fuentes de aporte que son: los trabajadores, los empleadores y el estado,
243
que se incluye la categoría de la obligación de dar, es un tributo; se trata de
es que cuenta con un cuerpo normativo medular o central, que gira en torno
del Decreto Ley n° 1860/50 que fuera aprobado por la Ley n° 375/56, eje que
fue siendo complementado con una serie de leyes posteriores. Todo este
sistema y que evitan u obstan que el trabajador, como persona lega en tales
por caso fortuito o fuerza mayor, esto es, cuando la frustración del sinalagma
dispone nuestro Código Civil; la contraparte queda a su vez eximida del deber
244
servicios, importaría la desestabilización del bienestar personal de uno de los
una salida insatisfactoria para el Derecho Laboral, es por ello que éste
del contrato, mas, las prestaciones recíprocas –trabajo vs. salario– cesan
temporalmente.
245
pensado para ser tuitivo y ser eficaz, empero, no alcanza a solventar todas las
las partes. Por ello, muchas de las cláusulas contractuales tienen por fuente
carga con la obligación del aporte constitutivo del capital que formará la
obligación de hacer que permite que el trabajador cuente con las ventajas y
41. La obligación del empleador tiene varias etapas, pasos o momentos: el deber
vez que se asume una nueva relación laboral, por lo tanto, puede ser sucesiva
246
concepto de aporte obrero-patronal se ha de abonar. Esto implica una
entregar las sumas retenidas y las debidas a título propio al ente que
contribuyente.
247
Derecho Administrativo. Falta que no requiere una imputabilidad en el obrar
subjetivo, los que nos lleva a la conclusión de que la falta puede ser cometida
ha causado, con base en el instituto del efecto tuitivo del contrato respecto de
terceros interesados, siempre que no tengan ninguna otra acción viable frente
con efectos respecto del interés tuitivo de un tercero permitiría que estos
indemnizatoria.
46. La naturaleza tuitiva del Derecho Laboral hace que, aun en caso de que el
248
el segundo, la línea de imputabilidad del evento que es el que finalmente
inscribir, pues el hecho de tercero que pueda ser impeditivo del cumplimiento
construcción.
50. La obligación de cotizar sí podría verse afectada por el caso fortuito o fuerza
del empleador podría impedir a éste último hacer las erogaciones necesarias
249
52. Al empleador caben también las obligaciones llamadas por la doctrina “de
empleador debe ser entendida solo de aquellos riesgos que son los normales
incluyen un elemento intencional por parte del sujeto dañado; las reglas
250
embargo, en la dinámica de la relación laboral, la producción de estos
cogens, o se trata de una tipificación básica del contrato, que pasa a ser el
56. Los daños que pueden surgir de la falta de inscripción son los beneficios de los
ante los avatares a los que está expuesta la vida de las personas: vejez,
251
enfermedad, maternidad, invalidez, muerte y adultez impediente, salvo que el
o culpa del empleador, éste debe proveer los capitales constitutivos del valor
de los beneficios que sean pertinentes; el sujeto legitimado para exigir esta
indica que la culpa ha de ser grave para que opere la exclusión, lo cual coloca
impide que el obrar irregular de los agentes estatales pueda ser imputado
la de la subsidiariedad.
por los daños derivados de la conducta omisiva del estado, en cuanto a sus
252
funciones de vigilancia e inspección en el cumplimiento de la obligación de
61. Los empleadores, salvo alguna casual inspección y multa por parte de la
entrega al ente por empleador del aporte del trabajador) no alivia la situación.
dependiente.
253
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Legislación
Constitución de la República del Paraguay, año 1992
Ley n° 01/89 Convención Americana sobre Derechos Humanos o Pacto de San José de
Costa Rica
Ley n° 4/92 Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
Ley n° 5/92 Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
Ley n° 1040/97 Protocolo de San Salvador
Decreto n° 10.810/52 que reglamenta al Decreto-Ley n° 1.860/50.
Ley n° 375/56 "Por la cual se aprueba el Decreto-Ley n° 1.860/50, por el cual se modifica
el Decreto-Ley n° 17.071 de fecha 18 de febrero de 1943 de creación del Instituto de
Previsión Social''.
Ley n° 537/58 "Que declara obligatoria la inclusión dentro del régimen de seguro social
del IPS, a todos los maestros y catedráticos del magisterio primario y normal de la
República''.
Ley n° 792 de fecha 05 de junio de 1962 que aumenta los aportes de patronos y obreros
al Instituto de Previsión Social.
Ley n° 1.085/65 "Que modifica y amplía las disposiciones del Decreto-Ley n° 1.860/50
aprobado por Ley n° 375 del 27 de agosto de 1956".
Ley n° 427/73 "Que modifica y amplia las leyes n° 375, del 27 de agosto de 1956, y n°
1.085, del 8 de setiembre de 1965, del Instituto de Previsión Social.
Ley n° 430/73 "Que establece el derecho al beneficio de jubilaciones y pensiones
complementarias a cargo del Instituto de Previsión Social''.
Ley n° 1.286/87 "Que modifica y amplía disposiciones de las leyes que rigen el Instituto
de Previsión Social''.
Ley n° 98/92 "Que establece el régimen unificado de jubilaciones y pensiones y modifica
las disposiciones del Decreto-Ley n° 1.860/50, aprobado por Ley n° 375/56, y las leyes
complementarias n° 537 de fecha 20 de setiembre de 1958, n° 430 de fecha 28 de
diciembre de 1973 y n° 1.286 de fecha 4 de diciembre de 1987''.
260
Ley n° 532/94 "Que modifica y amplía el artículo 13 de la Ley n° 98 del 31 de diciembre
de 1992, que establece el régimen unificado de jubilaciones y pensiones a cargo del
Instituto de Previsión Social''.
Ley n° 731/95 "Que amplía el artículo 13, inciso p), de la Ley N° 98 del 31 de diciembre de
1992''.
Ley n° 1.398/99 "Que declara obligatorio incorporar al régimen de asistencia médica del
Instituto de Previsión Social a los docentes jubilados de todo el país''.
Ley n° 2.263/03 "Que modifica parcialmente la Ley n° 98/92, que establece el régimen
unificado de jubilaciones y pensiones y modifica las disposiciones del Decreto-Ley n°
1.860/50, aprobado por la Ley n° 376/56, y las leyes complementarias n° 537, de fecha
20 de setiembre de 1958, n° 430, de fecha 28 de diciembre de 1973, y n° 1.286, de fecha
4 de diciembre de 1987''.
Ley n° 3.404/07 "Que modifica el artículo 25 de la Ley n° 430, de fecha 27 de diciembre
de 1973, modificado por el artículo 4°, de la Ley n° 98 de fecha 31 de diciembre de 1992''.
Ley n° 3.515/08 "Que autoriza la incorporación al seguro social del Instituto de Previsión
Social de los funcionarios y contratados del Ministerio Público y de los jubilados que
hayan prestado servicios en dicha repartición.
Ley n° 3.613/09 "Que modifica el artículo 13° de la Ley n° 2.345/03 "De reforma y
sostenibilidad de la Caja Fiscal. Sistema de Jubilaciones y Pensiones del Sector Público"".
Establece condiciones para la obtención del seguro médico del IPS por parte de los
docentes jubilados.
Ley n° 3.856/09 "Que establece la acumulación del tiempo de servicios en las Cajas del
sistema de jubilación y pensión paraguayo, y deroga el artículo 107° de la Ley n° 1.626/00
"De la función pública" (INTER CAJAS). Decreto n° 4.392/10 "Reglamento de la Ley n°
3.856/09 de inter Cajas".
Ley N° 4.199/10 "Que establece el seguro social para músicos, autores, compositores y
cultores del arte en general, sin relación de dependencia".
Decreto N° 9.606/2012 "Por el cual se reglamenta la Ley N° 4.199, del 13 de diciembre de
2010 "Que establece el seguro social para músicos, autores, compositores y cultores del
arte en general, sin relación de dependencia"".
Ley N° 4.370/11 "Que establece el seguro social para docentes dependientes de
instituciones educativas privadas''.
Decreto n° 8.324/12 "Que reglamenta la Ley n° 4.370/11 "Que establece el seguro social
para docentes dependientes de instituciones educativas privadas"".
Ley n° 4.290/11 "Que establece el derecho a solicitar reconocimiento de servicios
anteriores en el Instituto de Previsión Social y modifica parcialmente el artículo 59 del
Decreto-Ley n° 1.860/50, aprobado por Ley n° 375 del 27 de agosto de 1956, modificado
por el artículo 2° de la Ley n° 98/92, y aclara el alcance de la Ley n° 3.404 del 7 de
diciembre de 2007 de continuidad en el beneficio''.
Ley n° 4.426/11 "Que establece un haber mínimo jubilatorio y de pensiones para los
asegurados del Instituto de Previsión Social".
261
Ley n° 4.629/12 "Que estable un régimen especial de jubilaciones e indemnizaciones para
los trabajadores de Aceros del Paraguay S.A.", esta ley fue declarada inconstitucional por
Acuerdo y Sentencia n° 31 de febrero de 2016.
Ley n° 4933/2013 “Que autoriza la incorporación Voluntaria de Trabajadores
Independientes, Empleadores, Amas de Casa y Trabajadores Domésticos al Seguro Social
– Fondo de Jubilaciones y Pensiones del Instituto de Previsión Social”.
Ley n° 213/93; y su modificación ley n° 496/95 Código del Trabajo.
Ley n° 5555/2015 “Que establece el seguro social para docentes dependientes de
instituciones educativas privadas”.
Ley n° 5.508/15 De la Promoción, Protección de la Maternidad y Apoyo a la Lactancia
Materna que modifica el Código del Trabajo.
Ley n° 5.407/2015 Del Trabajo Doméstico, que modifica el Código del Trabajo
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262