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CICLO DEL POTASIO EN EL SUELO
El suelo juega un papel clave en el crecimiento de las plantas. Los aspectos beneficiosos para
las plantas incluyen proporcionar soporte físico, agua, calor, nutrientes y oxígeno
(Figura9.[Link]). Los nutrientes minerales del suelo pueden disolverse en agua y luego estar
disponibles para las plantas. Aunque muchos aspectos del suelo son beneficiosos para las
plantas, niveles excesivamente altos de metales traza (ya sea de origen natural o agregado
antropogénicamente) o herbicidas aplicados pueden ser tóxicos para algunas plantas.
La relación de sólidos/agua/aire en el suelo también es de vital importancia para las plantas
para los niveles adecuados de oxigenación y disponibilidad de agua. Demasiada porosidad con
el espacio aéreo, como en suelos arenosos o gravosos, puede generar menos agua disponible
para las plantas, especialmente durante las estaciones secas cuando el nivel freático es bajo.
Demasiada agua, en regiones mal drenadas, puede conducir a condiciones anóxicas en el
suelo, lo que puede ser tóxico para algunas plantas.
Ciclo de Nutrientes Suelo-Planta. Esta figura ilustra la captación de
nutrientes por las plantas en el ecosistema forestal-suelo. Fuente: Servicio
Geológico de Estados Unidos.
CÓMO EL POTASIO SE UNE A LAS PARTÍCULAS DEL SUELO (ADSORCIÓN EN COLOIDES) O
PERMANECE EN LA SOLUCIÓN DEL SUELO:
El potasio en el suelo puede encontrarse en dos estados principales: adsorbido en las
partículas del suelo, especialmente en los coloides, o en solución, disponible para las
plantas. A continuación, se explican estos procesos:
Adsorción en Coloides
Los coloides del suelo, que incluyen arcillas y materia orgánica, tienen una gran
superficie específica y una carga eléctrica negativa. Esto les permite atraer y retener
cationes, como el potasio.
Interacción Electroquímica: El potasio, al ser un catión, es atraído hacia las
superficies cargadas negativamente de los coloides del suelo. Esta atracción
electrostática permite que el potasio se adhiera a estas partículas.
Intercambio Catiónico: En el proceso de intercambio catiónico, el potasio
adsorbido puede ser reemplazado por otros cationes presentes en la solución
del suelo. Esto significa que la disponibilidad de potasio para las plantas
depende de la competencia con otros cationes, como el calcio y el magnesio.
Solución del Suelo
El potasio también puede permanecer en la solución del suelo, donde es directamente
accesible para las raíces de las plantas.
Disolución: El potasio soluble proviene de la descomposición de minerales que
contienen potasio, así como de fertilizantes aplicados. Cuando el potasio se
disuelve, forma iones que se distribuyen en la solución del suelo, facilitando su
absorción por las raíces.
Movilidad: El potasio en solución es móvil y puede ser transportado por el agua
en el suelo. La disponibilidad de este potasio depende de la humedad del suelo;
en suelos bien hidratados, la solución del suelo contiene una mayor
concentración de potasio disponible.
Factores que Afectan la Adsorción y Disponibilidad
pH del Suelo: Un pH más alto puede aumentar la competencia de otros
cationes, afectando la cantidad de potasio que se adsorbe en los coloides.
Textura del Suelo: Los suelos con mayor contenido de arcilla tienden a retener
más potasio debido a su mayor capacidad de intercambio catiónico.
Actividad Microbiana: Los microorganismos pueden influir en la liberación y
disponibilidad de potasio al descomponer materia orgánica y minerales.
Potasio intercambiable y no intercambiable
Aunque el potasio desempeña diversas funciones en la nutrición de las plantas, no se
incorpora en las estructuras de los compuestos orgánicos. Por el contrario, permanece en
forma iónica en la solución de las células o actúa como un activador de las enzimas celulares.
Se han considerado alrededor de 80 enzimas dependientes del potasio, todas ellas
responsables de procesos como metabolismo energético, síntesis de almidón, reducción de
nitrato, fotosíntesis y degradación de azúcares. El K juega un rol crítico en disminuir el
potencial osmótico del agua celular, reduciendo así la pérdida de agua por las hojas y
aumentando la habilidad de las células radicales para absorber el agua del suelo. Es también
importante en la adaptación de las plantas a una variedad de efectos ambientales adversos
(estrés hídrico, heladas, enfermedades, etc.). Además, el K es responsable de brindar mayor
calidad a frutos, hortalizas y flores permitiendo acentuar las características organolépticas.
Diferencias entre las formas de potasio en el suelo, su
disponibilidad y reservas a largo plazo.
El potasio en el suelo se presenta en diversas formas, cada una con características únicas que
afectan su disponibilidad para las plantas y su contribución a las reservas a largo plazo. Las
principales formas de potasio son el potasio intercambiable, soluble, mineral y orgánico.
El potasio intercambiable se encuentra adsorbido en la superficie de las partículas del suelo,
especialmente en los coloides. Esta forma es altamente disponible para las plantas, ya que
puede ser fácilmente absorbida por las raíces. Sin embargo, sus reservas son limitadas y
pueden agotarse rápidamente si no se gestionan adecuadamente.
Por otro lado, el potasio soluble se halla en la solución del agua del suelo, proveniente de la
disolución de minerales y fertilizantes. Esta forma es inmediatamente accesible para las
plantas, pero su disponibilidad a largo plazo es muy baja, ya que puede ser rápidamente
lavado por la lluvia o el riego.
El potasio mineral está presente en minerales como mica y feldespato, y su liberación es un
proceso lento que depende de la intemperie. Aunque su disponibilidad es baja en el corto
plazo, esta forma ofrece reservas muy altas, ya que puede liberar potasio de manera continua
durante largos períodos.
Finalmente, el potasio orgánico se encuentra en la materia orgánica, como residuos de cultivos
y humus. Su disponibilidad es moderada, ya que se libera lentamente a medida que la materia
orgánica se descompone. Sin embargo, proporciona reservas sostenidas, ya que la materia
orgánica puede ofrecer un suministro continuo de potasio a largo plazo.
En resumen, la disponibilidad y las reservas de potasio en el suelo varían según su forma.
Mientras que el potasio intercambiable y soluble son esenciales para la nutrición inmediata de
las plantas, las formas mineral y orgánica son fundamentales para mantener reservas a largo
plazo. Un manejo adecuado que considere estas diferencias es crucial para optimizar la
disponibilidad de potasio, garantizar la salud del suelo y mejorar la productividad de los
cultivos.
Reutilización por los organismos descomponedores:
Liberación de potasio tras la descomposición de restos vegetales y animales.
En algunos casos, especialmente al tratarse de animales de corral, el ser humano puede dar
suplementos de potasio para complementar la nutrición. Luego, el potasio regresa al suelo por
dos vías básicas, las excreciones de los seres vivos o al morir estos.
La orina y las heces contienen grandes cantidades de potasio, de hecho, las acumulaciones de
excrementos de aves y murciélagos (guano), se emplean como fertilizante. El guano
proporciona grandes cantidades de potasio, nitrógeno y fósforo.
Mientras que al morir los organismos vivos su cuerpo es descompuesto por los organismos
descomponedores y sus elementos se integran a estos o al suelo. Aquí ocurre el proceso de
mineralización, es decir que el potasio que forma parte de los organismos (orgánico) pasa a ser
nuevamente mineral. Este punto es considerado la transición de la etapa biológica a la
edafológica.
[Link]
%C3%ADa_Ambiental_(Fisher)/09%3A_Agricultura_Convencional_y_Sustentable/
9.02%3A_Interacciones_suelo-planta
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