Bonomo
Bonomo
2013
Versión final, efectivamente publicada el 30 de diciembre de 2013
DOI: 10.14522/darwiniana.2013.12.541
ISSN 0011-6793 impresa - ISSN 1850-1699 en línea
Abstract. Sánchez, J. O.; M. M. Colobig, A. F. Zucol, G. G. Politis, M. Bonomo & C. Castiñeira. 2013. First results
about Pre-Hispanic use of the plant resources in Los Tres Cerros 1 archaeological site (Victoria, Entre Ríos, Argenti-
na): biosiliceous record analysis. Darwiniana, nueva serie 1(2): 201-219.
The biosiliceous microfossil record has a high preservation degree in different natural and cultural
contexts. For that reason, the study of phytoliths and other siliceous microremains may contribute both
to infer environmental conditions of local plant communities that surrounded an archaeological site, and
to identify plant species with anthropic use. We analized phytoliths and other siliceous microremains
from a profile of Tres Cerros 1 archaeological site (LTC1, Las Moras Island, Victoria Department, Entre
Ríos, Argentina) and other collected samples from particular features observed during excavation of the
site. The bio-siliceous microfossil analysis revealed elements related to both wild plant resources from
the present phytogeographic unit, and cultural plant management of species related to Arecaceae, Cu-
curbitaceae, and Poaceae (subfamilies Maideae and Oryzoideae). The bio-siliceous microfossil record
of the LTC1 profile has a clear change between baseline and the top of the anthropic depositional unit,
which can be correlated with different activities during the construction process of the mound, which
took place between ca. 1000 - 500 years 14C BP.
Resumen. Sánchez, J. O.; M. M. Colobig, A. F. Zucol, G. G. Politis, M. Bonomo & C. Castiñeira. 2013. Primeros
resultados sobre el uso prehispánico de los vegetales en el sitio arqueológico Los Tres Cerros 1 (Victoria, Entre Ríos,
Argentina): análisis del registro biosilíceo. Darwiniana, nueva serie 1(2): 201-219.
Palabras clave. Argentina; fitolitos; Holoceno tardío; Mesopotamia argentina; microrrestos biosilí-
ceos; montículos antrópicos.
Original recibido el 11 de julio de 2013, aceptado el 23 de octubre de 2013
Editor Asociado: Fernanda Rodríguez 201
DARWINIANA, nueva serie 1(2): 201-219. 2013
INTRODUCCIÓN
corroborar la presencia de horticultura en épocas
prehispánicas, probablemente antes de la llegada
El estudio de las estructuras monticulares, cono- de los guaraníes al área (Politis & Bonomo, 2012).
cidas generalmente como cerritos, construidas por Con el objetivo de ampliar el conocimiento so-
las poblaciones humanas prehispánicas que ocupa- bre la utilización de los recursos vegetales por par-
ron distintos sectores de las tierras bajas de Amé- te de las poblaciones prehispánicas que ocuparon
rica del Sur, es un tema recurrente de discusión el Delta e inferir las condiciones paleoambientales
en la arqueología regional y supraregional (Naue, en las que se desarrollaron, se analizaron las aso-
1973; Schmitz et al., 1991; Durán & Bracco, 2000; ciaciones de microfósiles silíceos de la secuencia
Erickson, 2000, 2006; Bonomo et al., 2011a, en- sedimentaria del sitio LTC1 de la localidad arqueo-
tre otros). La modalidad constructora de cerritos lógica Los Tres Cerros (isla Las Moras, Depar-
cuenta con una antigüedad cercana a los 5000 tamento Victoria, Provincia de Entre Ríos). Esta
años 14C AP en la región (Bracco & Ures, 1999; localidad se encuentra ubicada en el área común-
López Mazz, 2001; Iriarte, 2006) y se vincula con mente referida como Delta Superior del río Paraná
poblaciones de cazador-recolectores que alrededor y se caracteriza por la presencia de tres estructuras
de los 4000–3000 años AP habrían iniciado la pro- monticulares (LTC1, LTC2 y LTC3) (Fig. 1). Los
ducción de alimentos con cultivos de cucurbitáceas caracteres morfológicos de estos montículos fueron
y maideas (Iriarte et al., 2004; del Puerto & Inda, descritos por Bonomo et al. (2010), mientras que
2005; Bracco et al., 2011). Estas inferencias están la génesis, evolución, registro material y cronolo-
basadas principalmente en los resultados alcanza- gías han sido presentados de manera preliminar por
dos por las investigaciones desarrolladas en el este Politis et al. (2011) y ampliado por Castiñeira et
de Uruguay y el sureste de Brasil (Schmitz & Basi- al. (2013). Los dos últimos trabajos mencionados
le Becker, 1970; Cabrera Pérez & Femenías, 1992; se centraron en la información obtenida en el sitio
López Mazz & Bracco, 1994; Iriarte & Behling, Los Tres Cerros 1 (LTC1), el cual cuenta con una
2007). amplia superficie excavada (33 m2). De acuerdo
Para el Delta Superior del río Paraná, se conside- con los estudios estratigráficos, sedimentológicos,
ra que los cerritos integran un registro con amplia arqueológicos y biocomposicionales, esos autores
representación, constituyendo aproximadamente reconocieron la génesis antrópica de los depósitos
un 50% de los sitios arqueológicos prehispánicos que caracterizan a la estructura monticular e infi-
allí detectados (Bonomo et al., 2011a). Si bien la rieron diferentes actividades (domésticas, rituales,
presencia de estas estructuras monticulares ha sido de enterramiento) involucradas en la evolución de
destacada desde los inicios de la arqueología ar- los distintos depósitos.
gentina (Zeballos, 1878; Lista, 1975; Ameghino, En este trabajo se presentan los primeros resul-
1947; Roth, 1888; Torres, 1903, 1907, 1911), las tados del estudio fitolítico del detalle de la porción
investigaciones sistemáticas de microvestigios superior (0,80 m) de la secuencia sedimentaria
vegetales son aún muy escasas. De acuerdo con expuesta por la excavación de la mencionada es-
la literatura arqueológica para el área, la principal tructura, la cual alcanzó una potencia de 2,50 m. Si
entidad arqueológica es la denominada Goya-Mala- bien la información generada es de carácter preli-
brigo (González, 1977; Ceruti, 1993, 2003), carac- minar, y específica para el sitio, los resultados son
terizando a grupos de cazador-recolectores y pes- promisorios para reconstruir diferentes aspectos de
cadores que habitaban el Delta del Paraná desde la interacción humana pasada con los recursos ve-
ca. 2000 años AP hasta la conquista. Sobre la base getales y su entorno ecológico.
documental de crónicas del siglo XVI, Serrano
(1950) y Ceruti (2003) consideraron la posibilidad
de que las poblaciones prehispánicas hubieran cul- MATERIALES Y MÉTODOS
tivado diferentes recursos vegetales. Recientes evi-
dencias de almidón de maíz y porotos en sitios del La localidad arqueológica Los Tres Cerros se
Delta del Paraná con dataciones en torno a los 700- compone de tres estructuras monticulares: LTC1,
600 años 14C AP (Bonomo et al., 2011b) permiten LTC2 y LTC3 (Fig. 1) alineadas a lo largo de 239 m
202
J. O. SÁNCHEZ ET AL. Registro Biosilíceo del sitio arqueológico Los Tres Cerros 1
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DARWINIANA, nueva serie 1(2): 201-219. 2013
pecificidad, con la finalidad de evaluar la correla- nikov (2011). La información sobre los morfotipos
ción existente con el registro contenido en la matriz observados y descritos en este trabajo, tanto los ya
sedimentaria del perfil expuesto por la excavación. definidos como los elementos nuevos, se encuen-
Las muestras de aproximadamente 250 g fue- tran graficados con sus respectivos acrónimos y su
ron incorporadas a la colección sedimentaria del afinidad botánica en la Fig. 2.
Laboratorio de Paleobotánica del CICYTTP-Dia- Para describir la abundancia de los morfotipos
mante bajo la denominación (ID) detallada en se utilizó una escala que considera un rango entre
la Tabla 1. En el laboratorio fueron pretratadas la ausencia y el valor de máxima abundancia (D).
siguiendo las pautas metodológicas propuestas De este modo resultan raros los morfotipos que se
por Zucol et al. (2010) para concentrar fitolitos presentan con una frecuencia relativa superior a 0
silíceos. De manera resumida, esta metodología y que no superan el límite A (A= 0,10 x D); escasos
consistió en el secado, molienda y tamizado del los fitolitos cuya abundancia relativa se encuentra
material muestreado, posterior eliminación de sa- entre el límite A y el límite B (B= 0,30 x D); fre-
les solubles, carbonatos, cementos y barnices y cuentes los morfotipos con frecuencias relativas
de materia orgánica. Luego, a partir de la muestra superiores o iguales a B y que no superan C (C=
limpia, se realizó la dispersión de las arcillas uti- 0,60 x D) y por último, muy frecuentes se consi-
lizando hexametafosfato de sodio (NaPO3)6 1N y deran aquellos cuyas abundancias se encuentran
se separaron tres fracciones [fina (diámetro entre entre los valores de C y D.
5 y 53 μm), media (diámetro entre 53 y 250 μm) Por otra parte, se utilizaron cuatro índices con
y gruesa (diámetro mayor a 250 μm)]; finalmen- la finalidad de contrastar la información detallada,
te, con las fracciones fina y media se realizó la dos de ellos definidos por Twiss (1992) como el
separación, según la densidad, con politungstato índice de temperatura (IT) y el índice de humedad
de sodio como líquido pesado a una densidad de (IH). El primero se presenta como la relación entre
2,345 g/cm3. Se realizaron preparados fijos con el la abundancia de fitolitos pooides en contraste con
material liviano así obtenido (bálsamo de Canadá) los chloridoides y panicoides (IT= Pooideae/Pani-
y líquidos (aceite de inmersión) para analizar con coideae+Chloridoideae+Pooideae), en tanto que al
microscopía óptica. segundo se lo define como la relación entre fitoli-
La muestra mínima representativa resultó de tos de gramíneas megatérmicas de climas húme-
450 fitolitos/muestra, mientras que para los re- dos (panicoides) y de climas secos (chloridoides)
cuentos se utilizó un conjunto de morfotipos fi- (IH=Chloridoideae/Chloridoideae+Panicoideae).
tolíticos compendiados en una clasificación “ad También se utilizó el índice de estrés hídrico
hoc” cuya denominación, acrónimo, y equiva- (ISH= fitolitos en forma de abanico + fitolitos po-
lencias con otras clasificaciones y descriptores liédricos/Total fitolitos gramíneas) definido por
se detallan en Patterer et al. (2011), siguiendo Bremond et al. (2005) en el que se considera la re-
al ICPN WG (2005) y las pautas de Twiss et al. lación de los principales morfotipos graminoides
(1969), Bertoldi de Pomar (1971), Twiss (1992), relacionados con elementos indicadores de estrés
Kondo et al. (1994), Zucol (1996) y del Puerto et hídrico para la planta, tales como los originados en
al. (2006). Para establecer las afinidades botáni- distintas células buliformes.
cas de los morfotipos diagnósticos, se siguió a los Por último, en este trabajo se propone un índice
mismos autores (Fig. 2). Los acrónimos utiliza- que denominamos índice de vegetación terrestre y
dos se encuentran de acuerdo con la definición de acuática (ITA= Cyperaceae+Podostemaceae+Ory-
los morfotipos que realizara Zucol et al. (2010), zoideae/Morfotipos diagnósticos), si que resulta
con algunas modificaciones. A su vez, se hallaron de la relación entre los fitolitos de las plantas de
morfotipos nuevos, no contemplados en estas cla- ambientes acuáticos (fitolitos de afinidad oryzoi-
sificaciones anteriormente mencionadas, los cua- des, podostemoides y ciperoides) y el total de los
les fueron denominados: cruces oryzoides (Sn09), fitolitos diagnósticos en donde además de los in-
halterios multilobados (Sn10) y elementos angu- dicadores de ambientes acuáticos se incluyen los
losos (Sn11), tomándose como equivalencias los de tierra firme (Chloridoideae, Panicoideae, Pooi-
trabajos de del Puerto et al. (2006) y Yost & Blin- deae, Arundinoideae, Arecaceae y Cucurbitaceae).
204
J. O. SÁNCHEZ ET AL. Registro Biosilíceo del sitio arqueológico Los Tres Cerros 1
Tabla 1. Muestras del sitio LTC1 ubicadas por cuadrícula y según nivel de profundidad y dataciones. Las muestras
de planta están señaladas con un asterisco. Cuadrículas 4 y 8 sin muestras en este trabajo. Abreviaturas: D, valvas de
Diplodon sp.; C, carbones.
Cuadrícula
Dataciones en
Nivel Prof. (cm) 14
C
1 2 3 5 6 7 9 10
1 70-75
2 75-80 2113
3 80-85 2106*
4 85-90
5 90-95 2114
6 95-100 2098*
7 100-105
8 105-110 2115 560±80(D)
9 110-115 2116 2103* 2105* 660±70(D)
10 115-120 2099* 2117 2107* 2108*
11 120-125 2101* 2118 790±100(C)
12 125-130 2119
13 130-135 2100* 2120 760±70(C)
14 135-140 2102*/2121
15 140-145 2122
16 145-150 2104* 860±40(C)
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DARWINIANA, nueva serie 1(2): 201-219. 2013
Fig. 2. Morfotipos fitolíticos y sus afinidades botánicas. A, acrónimos asignados en este trabajo; B-N, acrónimos asig-
nados por Patterer et al. (2011). Escala = 20 µm.
206
J. O. SÁNCHEZ ET AL. Registro Biosilíceo del sitio arqueológico Los Tres Cerros 1
Fig. 3. Diagrama fitolítico de la secuencia sedimentaria de LTC1, con la distribución de los principales morfotipos y los
elementos no fitolíticos: diatomeas (Diat), espículas (Esp), estomatocistes (Est) (en porcentajes). Valores de los índices
ambientales (ITA, IH, ISH e IT) obtenidos de acuerdo con la fórmula detallada en el texto. AC. Dendrograma obtenido
mediante CONISS. Los recuadros con líneas punteadas señalan las dos secciones descriptas en el texto. Codificación
de los conjuntos de morfotipos considerados: A: Sn09 y Sn11; B: Ch01 y Ha07; C: Ha01-Ha06, Ha08 y Ha10-Ha14;
D: Sm01-Sm06; E: Sc01 y Sc02; F: Ct01-Ct10; G: As01, Pi01-Pi06, Mp01, Sn01; H: Ln01-Ln04, Lb01 y Pr01; I:
Gl01-Gl05 y Mg01; J: Mc01-Mc04; K: Du01-Du04; L: Fl01-Fl09, Sx01-Sx05 y Mx01-Mx04; M: Ac01-Ac09; N:
Mi01-Mp11; O: Otros.
taca la presencia de fitolitos halteriformes (Ha02, sección más superficial, con una marcada presen-
Ha07 y Ha10), en silla de montar (Sm01 y Sm02) cia de fitolitos articulados formados por elementos
y en forma de conos truncados (Ct01, Ct03, Ct05, prismáticos de los tipos de bordes dendriformes
Ct06 y Ct09), entre los fitolitos de menor tama- (Mp02), de bordes denticulados (Mp03) y de bor-
ño. Entre los de mayor tamaño, se observaron con des lisos (Mp09, Fig. 4 I).
frecuencia fitolitos prismáticos de contornos lisos Las diatomeas y las espículas son más abun-
(Mp09, Fig.4 G), ondulados (Mp08) y denticula- dantes en la asociación basal, decreciendo hacia la
dos (Mp03), elongados (Mp04, Fig. 4 F), irregula- muestra superior. Los estomatocistes, si bien me-
res (Ln03) y proteriformes (Pr01). Los fitolitos en nos abundantes, se mantienen presentes en toda la
forma de cruz oryzoides (Sn09), de la misma ma- zona.
nera que los ciperoides (As01, Pi01–Pi06, Mp01 y La zona II (2120-2118), con dataciones entre
Sn01), demarcan una diferencia ya que se encuen- ca. 760 ± 40 y 790 ± 100 años 14C AP, se carac-
tran presentes solamente en la asociación basal de teriza principalmente por la gran abundancia de
la zona. En cuanto a los fitolitos articulados, esta elementos prismáticos de contorno liso (Mp09),
zona es la segunda en abundancia después de la cruces oryzoides (Sn09 y Sn10) y en forma de aba-
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DARWINIANA, nueva serie 1(2): 201-219. 2013
Fig. 4. Fitolitos. A, fitolito articulado afín a Equisetaceae; B-E, fitolitos originados a partir de células buliformes; B y
C, en forma de flabelos; D y E, Poliédricos; F y G, L y M, fitolitos elongados prismáticos; J, K y H, Fitolitos aguzados;
I, Fitolito articulado de origen epidérmico y afinidad graminoide. Escala en todas las subfiguras: 20 µm. Figura en color
en la versión online [Link]
nico: Fl01, Fl02 (Fig. 4 C) y Fl03 (Fig. 4 B), Fl04, tos halteriformes (Ha01 y Ha07) y cruces de brazos
Fl05, Fl07 y Fl08; elementos poliédricos asociados cortos (Ch01); por último, los elementos en forma
(Sx01-Sx04 y Mx01-Mx04) con frecuentes fitoli- de bote (Sc01 y Sc02) incrementan su abundancia
tos aguzados (Ac06, Ac08 y Ac09), en forma de con respecto a la zona inferior.
conos truncados (Ct01, Ct03, Ct05 y Ct10), fitoli- Los fitolitos articulados disminuyen en esta
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J. O. SÁNCHEZ ET AL. Registro Biosilíceo del sitio arqueológico Los Tres Cerros 1
Tabla 2. Abundancia de los morfotipos fitolíticos hallados en las muestras del perfil sedimentario de la cuadricula 3 y
de las principales muestras de planta (en porcentaje), con acrónimos asignados por Patterer et al. (2011) y este trabajo.
IV III II I PLANTA
2113 2114 2115 2116 2117 2118 2119 2120 2121 2122 2098 2099 2102 2104
Ch01 7,55 6,87 7,39 1,03 0,00 1,20 0,52 0,35 0,00 5,74 1,33 0,00 25,88 3,31
Sn11 9,58 18,63 8,74 22,81 0,00 16,95 17,63 11,80 0,00 13,01 18,79 0,00 11,82 17,86
Sn09 0,18 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Mc01 0,00 0,22 0,17 0,51 0,00 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,22 0,00 0,18
Mc02 0,18 0,89 2,02 5,49 0,45 2,74 1,92 1,58 3,89 0,17 1,14 0,66 0,00 0,55
Mc03 0,37 0,00 0,00 0,17 0,67 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Mc04 0,00 0,00 0,34 0,00 0,45 0,00 0,00 0,00 0,00 0,51 0,00 0,00 0,00 0,00
Ln01 0,74 0,44 0,84 0,51 2,00 1,03 1,40 1,23 0,00 0,68 0,76 2,19 0,32 0,37
Ln02 0,37 0,00 0,00 0,00 0,22 0,00 0,00 0,00 0,41 0,00 0,19 0,22 0,00 0,00
Ln03 1,66 2,00 1,18 2,06 5,35 4,11 1,57 4,75 2,86 4,05 0,38 3,95 0,32 1,29
Lb01 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,41 0,00 0,76 0,00 0,00 0,00
Ln04 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,18 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Pr01 3,31 1,11 2,02 1,37 1,78 2,40 3,32 2,82 1,64 3,89 3,98 3,07 0,96 1,10
As01 0,00 0,00 0,00 0,00 0,67 0,51 0,00 0,18 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Pi01 0,37 0,00 0,00 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,76 0,00 0,00 0,00
Mp01 0,18 0,22 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,22 0,00 0,00
Sn01 0,18 0,00 0,00 0,51 0,00 0,00 0,35 0,35 0,00 0,17 0,00 0,44 0,00 0,00
Ct01 0,92 0,89 0,50 0,34 0,45 0,17 0,87 0,00 0,00 0,51 1,90 0,22 0,00 0,37
Ct02 0,00 0,22 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,19 0,00 0,00 0,00
Ct03 6,63 4,66 2,18 3,26 1,34 2,05 3,14 1,76 3,68 2,36 2,66 1,54 0,96 2,76
Ct04 0,00 0,00 0,34 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Ct05 0,18 0,00 0,34 0,17 0,22 0,00 0,52 0,35 0,20 0,34 0,95 0,00 0,00 0,00
Ct06 0,37 0,00 0,00 0,17 0,00 0,00 0,35 0,00 0,00 0,17 0,38 0,00 0,32 0,18
Ct09 0,37 0,44 0,34 0,17 0,22 0,00 0,00 0,35 0,20 0,00 0,00 0,22 0,00 0,00
Ct10 0,00 0,00 0,17 0,17 0,00 0,17 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,22 0,00 0,18
Sc01 0,00 2,88 1,68 0,51 0,67 1,03 1,92 1,41 1,64 0,84 0,00 1,10 0,64 1,66
Sc02 1,10 0,44 0,34 0,86 0,45 0,17 0,52 0,18 0,41 0,84 0,57 0,88 1,28 0,18
Sm01 0,18 0,00 0,00 0,00 0,45 0,00 0,00 0,00 0,00 0,17 0,57 0,00 0,00 0,00
Sm02 0,18 0,00 0,00 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,61 0,00 0,19 0,00 0,00 0,00
Sm04 0,00 0,00 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Sm05 0,00 0,22 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Sm06 0,18 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,19 0,00 0,00 0,00
Gl01 0,37 0,22 0,67 0,17 0,00 0,00 0,35 0,18 0,20 0,00 0,76 0,00 0,00 0,74
Gl02 0,00 0,22 0,34 0,17 0,00 0,34 0,35 0,00 0,00 0,00 0,95 0,22 0,00 0,92
Gl03 0,37 0,67 1,51 0,34 0,67 0,51 0,17 0,00 0,00 0,51 0,57 0,00 0,00 0,37
Gl04 0,74 1,11 0,50 0,51 0,67 0,51 0,87 0,88 0,00 0,00 0,38 1,32 0,00 4,05
Gl05 0,37 0,22 1,01 0,86 0,22 0,68 0,52 1,23 0,41 0,84 4,74 0,22 0,00 0,37
Mg01 0,18 0,22 0,00 0,17 0,22 0,00 0,00 0,00 0,00 0,17 0,57 0,00 0,00 0,37
Ha01 0,37 0,67 0,50 0,17 0,00 0,34 0,35 0,70 1,02 1,01 0,95 0,66 0,96 0,18
Ha02 0,74 2,22 0,84 0,17 0,00 0,34 1,75 1,76 5,32 0,34 0,76 0,44 3,83 3,31
Ha03 0,00 0,00 0,17 0,17 0,00 0,00 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,22 0,00 0,00
Ha04 0,00 0,22 0,00 0,17 0,22 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Ha05 0,18 0,67 0,17 0,00 0,00 0,17 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,22 0,00 0,00
Ha06 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,20 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Ha07 3,31 0,22 2,86 1,20 0,00 0,34 1,40 0,35 2,86 0,68 1,52 0,22 0,64 1,10
Ha08 0,74 0,44 0,67 0,34 0,45 0,86 0,52 0,00 0,20 1,01 0,38 0,00 0,96 0,00
Ha09 0,00 0,22 0,17 0,00 0,45 0,00 0,00 0,00 0,00 0,84 0,19 0,00 0,00 0,00
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Tabla 2. Continuación.
IV III II I PLANTA
Ha10 3,68 4,43 1,18 1,54 0,22 0,34 0,17 0,35 1,43 2,03 1,33 0,44 1,60 2,58
Ha11 0,00 0,22 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,34 0,19 0,00 0,00 0,00
Ha14 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00 0,00
Otros 54,14 48,00 60,00 53,52 81,51 62,67 59,16 67,25 72,39 58,78 50,85 80,04 49,52 55,80
zona, con la presencia de escasos fitolitos forma- abanicos (Fl04 y Fl08) y poliédricos (Sx01-Sx04,
dos por elementos de conducción (Du04) y por Mx01, Mx02 y Mx04), los de forma de conos
los prismáticos de bordes lisos (Mp09) o denticu- truncados (Ct01, Ct02, Ct03 y Ct09), cruces de
lados (Mp03). Se observa además una escasa pre- brazos cortos y elementos halteriformes (Ch01,
sencia de diatomeas, en contraste con un marcado Ha07 y Ha10), y cruces oryzoides (Sn09).
incremento de la abundancia de espículas. Con menor abundancia cabe mencionar la pre-
La zona III es unimuestral (2117) y está cro- sencia de fitolitos globulares (Gl01, Gl02, Gl03,
nológicamente situada entre ca. 660 + 70 y 790 + Gl04 y Gl05), elementos de conducción silicifi-
100 años 14C AP. Se caracteriza por la gran abun- cados (Du04), elementos cavados (Mc01, Mc02
dancia de fitolitos prismáticos elongados (Mp03, y Mc03), cónicos (Pi04), elongados irregulares
Mp08 y Mp09 Fig. 4L) asociados con elementos (Ln01, Ln02 y Ln03), proteriformes (Pr01), ele-
en forma de abanico (Fl03, Fl04, Fl05, Fl07 y mentos en forma de bote (Sc01 y Sc02), redondea-
Fl08) y poliédricos (Sx01, Sx02, Mx01 y Mx02) dos (Ro01), en forma de sillas de montar (Sm04
(Fig. 4D), elongados irregulares y proteriformes y Sm05), placas hexagonales (Sn01) y halterios
(Ln01, Ln02 y Pr01), como así también fitolitos multilobulados (Sn10). En esta zona del perfil se
con forma de sillas de montar (Sm01). registra mayor cantidad de fitolitos articulados,
Si bien los fitolitos articulados se observan en exceptuando el tramo basal, que tiene una menor
baja proporción, existe una marcada abundancia cantidad de elementos articulados.
de elementos de origen epidérmico de superficie Tanto las diatomeas como las espículas se en-
corrugada y/o con mamelones (Fig. 4 A). cuentran en forma abundante a lo largo de la zona;
Además, caracteriza esta asociación un mar- mientras que los estomatocistes se encuentran
cado incremento en el número de espículas que presentes en cantidad relativamente menor.
la diferencian claramente de las secciones infra y De acuerdo con estos valores de abundancia,
suprayacentes. los índices obtenidos (Fig. 3) muestran un aumen-
La zona IV (2116–2113) posee una antigüedad to en los indicadores de ambientes húmedos en
de 560 ± 80 años 14C AP para las dos muestras más las zonas I-III, y que decrecen en la zona superior
profundas (incluidas en la zona). Si bien es relati- (IV) (ITA). El índice IT se comporta de manera
vamente homogénea presenta algunas variaciones similar ya que presenta un incremento de indica-
marcadas en el nivel transicional con la Zona III dores de climas cálidos y húmedos en las zonas
(2116–2115). En esta sección inferior, se eviden- I-III. En referencia a la humedad y disponibili-
cia una mayor abundancia de fitolitos en forma dad hídrica (IH e ISH) se demarcan dos pulsos en
de conos truncados (Ct01, Ct04, Ct05, Ct06, Ct09 las zonas I y III definidas anteriormente con pre-
y Ct10), elementos cavados de contorno más o dominio de indicadores de vegetación acuática.
menos isodiamétrico y alargados (Mc02 y Mc01), Estos dos pulsos contrastan con distintos grados
aguzados (Ac08) y cruces oryzoides (Sn09) que de estrés hídrico, siendo más pronunciado en el
en el resto de la zona. pico de la zona III. A partir de ello se afirma que
En esta zona abundan los fitolitos prismáti- la zona IV muestra valores que corresponden a
cos elongados de contorno liso (Mp09), ondula- condiciones de secano con condiciones climáticas
dos (Mp08) y denticulados (Mp03), en forma de templado-cálidas.
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por el aumento de chloridoideas en esta zona, que (Fig. 3), se presentan con escasa frecuencia en todo
son las que incrementan los valores del IH. Cabe el perfil, del mismo modo que las gramíneas mi-
aclarar que el IH (sensu Twiss, 1992) prioriza las crotérmicas (Pooideae), que son más abundantes
condiciones de humedad mediante la presencia de las megatérmicas (Danthonioideae) e incrementan
especies megatérmicas (chloridoides y panicoides) su abundancia en distintos niveles de la secuencia
, que se encuentran en baja abundancia relativa en sedimentaria.
comparación con las meso- y microtérmicas, en es- Las composiciones de las asociaciones descritas
pecial en la zona II. Esto último se evidencia tam- para el perfil comparadas con las halladas en las
bién mediante el incremento del IT, cuyos valores muestras de planta mediante el análisis de com-
indicarían mayor presencia de fitolitos provenien- ponentes principales (Fig. 5), evidencian que la
tes de plantas adaptadas a climas templados. asociación de microfósiles de la muestra 2098 (co-
Por último, en la zona II también se halló una rrespondiente a sedimentos con fragmentos carbo-
cantidad considerable de morfotipos relacionados nosos y de huesos, hallados en un fogón de la zona
con la familia Cucurbitaceae (morfotipos Mc01 IV) presenta una composición particular y distinta
-Mc04 o grupo J- Fig. 3, sensu Piperno, 1988), al resto, dado que su principal característica es la
mientras que en la zona III, los fitolitos articula- elevada abundancia de morfotipos oryzoides. La
dos de origen epidérmico con superficie con ma- presencia de sillas de montar, la alta frecuencia de
melones y/o corrugada asignables a Equisetum fitolitos de palmeras y la ausencia de fitolitos cava-
sp. (Kaufman et al., 1971; Hauke, 1978) resultan dos de cucurbitáceas son los elementos que hacen
abundantes. particular esta asociación al compararla con las de
La zona IV, por su parte, presenta un índice bajo la zona IV.
de vegetación acuática (ITA, principalmente repre- Las muestras 2117 y 2121 del perfil, caracte-
sentada por elementos oryzoides y podostemoides), rizadas por la ausencia de elementos oryzoides
conjuntamente con un incremento en la abundancia y la presencia exclusiva de los chloridoides, se
de fitolitos panicoides (halteriformes y en forma de vinculan en su composición con gran parte de
cruz con brazos cortos) y danthonioides, con va- las muestras tomadas en planta. La muestra 2117
lores más o menos constantes de los IH e IT, en (zona III) se relaciona en forma particular con la
relación con la ausencia de elementos chloridoides muestra 2099 (tomada de sedimentos con eviden-
y baja presencia de los pooides, respectivamente. cias de termoalteración) ya que se observa una alta
Estos índices estarían demarcando la presencia de presencia de morfotipos podostemoides, como así
fitolitos originados en vegetales que se desarrolla- también de formas graminoides originadas en cé-
ron bajo condiciones de crecimiento cálidas y hú- lulas buliformes. Por otra parte, la muestra 2121
medas. Las diatomeas y las espículas incrementan tuvo mayor afinidad con el conjunto homogéneo
sus abundancias hacia los niveles superficiales, de asociaciones microfosilíferas de muestras de
mientras que los estomatocistes se mantienen cons- planta (2100, 2101, 2103 y 2105-2109) ya que tie-
tantes en toda la zona. Los fitolitos originados a ne en común la presencia de morfotipos de origen
partir de células buliformes se presentan en forma graminoide (células largas, células buliformes y,
constante y son menos abundantes que en las zonas en menor abundancia, algunos morfotipos aguza-
subyacentes, lo que puede observarse también en dos y en conos truncados) y elementos arecoides.
los valores del ISH. La extracción de todas estas muestras (excepto la
En esta zona existe una distribución comple- 2105 que está relacionada con la zona I) ha sido
mentaria entre dos de los grupos de morfotipos que realizada en la zona II del perfil, densa en mate-
se presentan con mayor abundancia: las cruces re- rial arqueológico, por lo que las diferencias en los
lacionadas a las Oryzoideae (Iriarte, 2003; Yost y niveles de decapado pueden estar relacionadas a
Blinnikov, 2011) y las afines a las Maideae (Pearsa- variaciones de distribución en el área.
ll, 1978, 1979, 1989). En la sección media-inferior La asociación de la muestra 2104, tomada de
(2116–2115) se observa un alto número de fitolitos sedimentos termoalterados debajo de la zona I del
cavados relacionados con la familia Cucurbitaceae. perfil, es otra de las asociaciones que presentó una
Los fitolitos arecoides, Gl01-Gl05 (grupo I) composición peculiar y se diferenció en parte de
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las restantes, destacándose la abundancia de fito- geológicos previos respecto a la composición ar-
litos arecoides (principalmente Gl04) y panicoides gilomineral de los depósitos aluviales del área
(en especial aquellos afines a las Maideae) conjun- superior deltaica (Depetris & Grifin, 1968; Ca
tamente con algunos morfotipos de origen pooide. vallotto,1995; Cavallotto et al., 2004, 2005; Ma
La asociación fitolítica de la muestra 2102, to- nassero et al., 2008; Amato & Silva, 2009),
mada del entorno de tres tiestos de gran tamaño de permitieron a los autores considerar que el apro-
la zona II, es la que presenta mayor afinidad con visionamiento de sedimentos para la construcción
algunas muestras de las zona II y IV del perfil, con de LTC1 se desarrolló en áreas distantes al lugar de
una elevada abundancia de fitolitos de afinidad emplazamiento, posiblemente en ambientes lóticos
maidea y, en menores cantidades, oryzoidea. Se y lénticos asociados a ríos y arroyos que tributan
destaca que en la zona II los morfotipos relaciona- al río Paraná, a una distancia de 2-10 km del sitio.
dos a maideas son escasos, mientras que son muy Esto complejiza las inferencias que se pueden ob-
abundantes en los sedimentos localizados junto a tener a partir de bioindicadores silíceos, en especial
estos tiestos. elementos como las diatomeas, espículas de espon-
giarios y estomatocistes de Chrysostomataceae tan
abundantes en este tipo de ambientes.
DISCUSIÓN Para el caso de los fitolitos (Zucol et al., 2005),
así como también para las espículas (Parolin et al.,
El sitio estudiado, así como otros sitios de si- 2008, Guerreiro et al., 2013) se han descrito pará-
milares características, es el resultado de procesos metros físicos que pueden servir para inferir qué
complejos de depósitos antrópicos y naturales que grado de transporte pudo haber tenido el material
en muchos casos ocurren de modo sincrónico. Por depositado. Teniendo en cuenta lo anterior y su-
este motivo, un solo tipo de registro o fuente de mándolo al origen lótico/léntico de los sedimentos,
información resulta insuficiente para abordar esta se puede inferir que los fitolitos encontrados son de
complejidad. Para el caso del sitio Los Tres Cerros, origen local o sublocal, ya que han presentado es-
Politis et al. (2011) y Castiñeira et al. (2013), in- casos elementos con indicios de transporte. Ocurre
fieren que en su mayoría los sedimentos constituti- lo contrario con las espículas que se han encontra-
vos de estos montículos (LTC1, LTC2 y LTC3) son do enteras y con distintos grados de fragmentación,
de naturaleza antropogénica (fangos modificados lo cual puede explicar algunas variaciones en sus
para elevar y consolidar las estructuras), acumula- abundancias como la mencionada para la zona III.
dos sobre depósitos aluviales de baja energía que Cabe reiterar en este punto de la discusión que el
caracterizan a los sedimentos de la planicie adya- sitio estudiado, si bien no es estrictamente a cielo
cente. abierto, se desarrolló en un medio confinado, fuer-
En la literatura arqueológica regional, se reco- temente demarcado por las condiciones ambien-
noce como modalidad constructiva la extracción tales del entorno, tanto en los momentos de ocu-
de sedimentos superficiales y sub-superficiales pación como en los de no ocupación. Teniendo en
próximos y/o distales al emplazamiento de las es- cuenta esto, los índices utilizados arrojaron datos
tructuras, modificados con la adición de materiales relevantes para el análisis del perfil, porque si bien
gruesos (gravas, fragmentos de roca) y materia or- no reflejan con exactitud el ambiente regional o lo-
gánica (Bracco et al., 2000; Castiñeira & Piñeiro, cal, sus datos caracterizan secciones del perfil bien
2000; Machado, 2005; Suárez Villagrán, 2006). diferenciadas (Fig. 3).
Dadas las características constitutivas de los depó- Estos primeros resultados, referidos a la distri-
sitos de LTC1 (véase Castiñeira et al., 2013) con- bución de microfósiles biosilíceos en los depósitos
trastados con el análisis de los depósitos en el área superiores de la secuencia de LTC1, permiten dis-
circundante, se pudo observar que las asociaciones cutir algunos aspectos en la evolución y ocupación
argilominerales, biocomposicionales y texturales humana de esta estructura monticular. La elevada
halladas diferían entre los sitios y los no-sitios se- variabilidad de algunos sectores de este registro a
leccionados. lo largo de la sección estudiada es un aspecto so-
Estas diferencias, relacionadas con los datos bresaliente; dichos sectores contrastan con inte-
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rrupciones de baja variabilidad como es el caso de tolítica (Figs. 3 y 5), y ciertas similitudes (halladas
las asociaciones entre las zonas I y III. De acuerdo entre las asociaciones del perfil sedimentario y de
con los registros de frecuencia de materiales cultu- los rasgos muestreados) entre niveles asincrónicos.
rales, los niveles de baja variabilidad fitolítica son Por ejemplo, en la muestra 2102 de la zona II se
coincidentes con una disminución en los hallazgos halló una alta concentración de material fitolítico
y pueden ser interpretados, siguiendo a Castiñeira asignable a Zea mays L., más frecuente en la zona
et al. (2013), como niveles originados por acopio IV, lo que podría interpretarse como material pro-
e incineración de material vegetal, relacionados veniente del contenido de un recipiente cerámico.
con actividades de acondicionamiento espacial del En otro caso, la toma de sedimentos proveniente
montículo. Por su parte, los niveles con elevada va- de una acumulación de restos carbonosos y óseos
riabilidad de microfósiles biosilíceos se encuentran (2098), con predominio de fitolitos oryzoides y
donde se densifican los materiales arqueológicos. arecoides, no halló similitud composicional con
La zona fitolítica II descrita por Politis et al. las asociaciones descriptas para el perfil. Esto in-
(2011) como un sector de la secuencia con alto dicaría la utilización de recursos vegetales como
contenido en materia orgánica, coincide con lo que combustible o bien la quema de estos vegetales du-
estos autores identifican como uno de los pulsos rante la limpieza de los espacios habitacionales, ya
de ocupación residencial relativamente estable propuesto por Castiñeira et al. (2013).
con cronología entre 760 y 790 años 14C AP. Las La identificación de cucurbitáceas, oryzoideas
asociaciones de microfósiles que caracterizan esta y maideas en las estructuras monticulares ha sido
zona II se vincularían mejor con las asociaciones reportada también en sitios del este de Uruguay
de humedales, terrenos inundados y con corrientes (Iriarte et al., 2004; del Puerto & Inda, 2005; Brac-
de agua, afectados temporalmente por condiciones co et al., 2011) y en el caso de las maideas también
de estrés hídrico. En muchos casos, la mayor pro- se observaron en el sitio arqueológico Cerro Tapera
ducción de células buliformes silicificadas por par- Vázquez localizado en el Pre-Delta del río Paraná
te de la planta (morfotipos Fl01–Fl09, Sx01–Sx05 (Bonomo et al., 2011b). Además, se hallaron re-
y Mx01–Mx04 o grupo L Fig. 3), está vinculada cientemente evidencias directas de plantas domés-
con una fase fenológica reproductiva del vegetal ticas en sitios prehispánicos del Delta del Paraná.
y/o con la presencia de un período seco (Parry & En sitios con materiales arqueológicos asignables a
Smithson, 1958; Bremond et al., 2005). En la zona Goya-Malabrigo y a los guaraníes se determinaron
IV se observa un aumento de los fitolitos panicoi- almidones de maíz (Zea mays), porotos (Phaselous
des, oryzoides, danthonioides y de morfotipos co- vulgaris L.) y posiblemente mandioca (Manihot
rrespondientes a la familia Cucurbitaceae, con un esculenta Crantz) (Bonomo et al., 2011b).
incremento relativo en los estomatocistes de Chry- Actualmente, las oryzoideas se encuentran natu-
sostomataceae y diatomeas. ralizadas en el área de estudio (Burkart, 1969). La
Entre ambas zonas (II y IV) aparece una asocia- explotación de estas especies es practicada por dis-
ción particular que corresponde a la muestra 2117 tintos grupos étnicos (e. g. Guató, Payaguá, Guasa-
(o zona III), en donde los elementos que la com- rapos) a lo largo de la cuenca del río Paraná hasta
ponen muestran mayor afinidad con un ambiente el Pantanal (Eremites De Oliveira, 1995; Schmitz
fluvial. Esto plantea el interrogante acerca del ori- et al., 2001). Además, se apoya en el hecho que
gen de esta variación y si la misma responde a un se observaron en la muestra de planta asociada a
proceso natural o a una modificación en el uso del recipientes de cerámica y a restos de alimentación
área ya que, de acuerdo con las evidencias arqueo- descartados en los fogones.
lógicas (Politis et al., 2011), en esta sección existió
un cambio abrupto del relieve del cerrito.
Como sitio multifuncional (Politis et al., 2011) CONCLUSIONES
es posible que en ciertas áreas se hayan realizado
distintas actividades en diferentes segmentos de la La secuencia correspondiente a los depósitos
secuencia sedimentaria, lo que explica las variacio- antropogénicos superiores constitutivos del sitio
nes intrazonales de abundancia y composición fi- LTC1 presentó una variabilidad biosilícea que per-
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