TUMORES ÓSEOS
Un tumor óseo es una proliferación anormal de células dentro de un hueso. Este tipo de tumor puede ser canceroso
(maligno) o no (benigno). Los cánceres que comienzan en los huesos se denominan tumores óseos primarios. Los
cánceres de hueso que comienzan en otra parte del cuerpo (como las mamas, los pulmones o el colon) se denominan
tumores secundarios o tumores óseos metastásicos. Estos se comportan de manera muy diferente entre ellos.
Los tumores benignos están formados por células de tejido normal, su crecimiento es lento y no invaden estructuras
vecinas. Los tumores malignos los forman células diferentes a las del tejido normal, crecen rápidamente, invaden
estructuras vecinas y pueden reproducirse a distancia mediante metástasis.
CLASIFICACIÓN:
TUMORES FORMADORES DE HUESO
BENIGNOS
-OSTEOMA
son tumores benignos que, por lo general, se encuentran en la cabeza o el cráneo, pero también se pueden encontrar
en el cuello, los osteomas pueden ser pequeños y asintomáticos. Si bien los osteomas no son cancerosos, a veces
pueden causar dolores de cabeza, sinusitis, problemas de audición o problemas de visión. Los osteomas pueden afectar
a cualquier persona. Se desconocen las causas del osteoma, pero podría deberse a la genética o a un traumatismo e
inflamación en la zona afectada.
En cuanto a la localización, en 75% de los casos se ubica en el cráneo, en senos etmoidales, senos frontales, bóveda del
cráneo y mandíbula, pero también se puede ver en huesos tubulares largos y en los huesos de la mano y de la pelvis,
con presentación endostal.
Hay tres formas de presentación:
1.El osteoma parostal o yuxtacortical, que es una exostosis típica, más frecuente en los huesos largos.
2. El osteoma endostal, que los radiólogos denominan islotes de condensación o endostosis, y que generalmente son
hallazgos. Se ven en huesos largos y pelvis.
3. El osteoma clásico, que es la forma más frecuente y se ve habitualmente en el cráneo.
Signos y síntomas
Si tiene un tumor benigno en la cabeza o en el cráneo, es posible que note un bulto duro o un bulto antes de
experimentar síntomas. Los síntomas de los osteomas son poco frecuentes.
Si tiene síntomas, el tamaño y la ubicación del osteoma pueden causar síntomas específicos. Las ubicaciones comunes
para los tumores de osteoma y sus posibles síntomas incluyen:
• Cuando el osteoma está en la frente y el cráneo, puede experimentar dolores de cabeza.
• Un osteoma en el conducto auditivo externo puede provocar una pérdida de audición temporal.
• Si el osteoma se forma cerca de los senos paranasales, puede provocar una sinusitis.
• Un osteoma cerca del ojo puede hacer que el ojo sobresalga (proptosis).
• Puede experimentar dolor facial si el osteoma está cerca de la mandíbula.
Diagnóstico
-Examen de rutina: El médico le hará preguntas sobre los síntomas y le realizará un examen físico para detectar
osteomas.
-Tomografía computarizada: produce imágenes de alta resolución del interior de la cabeza y el cuello. revela la ubicación
del tumor para que el médico pueda ver el tamaño y la ubicación del osteoma dentro del cuerpo.
-Gammagrafía ósea: una prueba por imágenes que usa una pequeña cantidad segura de medio de contraste radiactivo
como marcador para localizar osteomas en la cabeza, el cráneo o el cuello.
Tratamiento
Si tiene un osteoma y no le causa ningún síntoma, el médico podría indicar no hacer nada. Pero si tiene dolor o se le
nota en el rostro, las opciones de tratamiento para el osteoma incluyen:
-Cirugía para extirpar el tumor benigno de la cabeza. En algunos casos, el médico puede extirpar el tumor pasando por
las fosas nasales con el abordaje endonasal expandido (AEE), una técnica quirúrgica mínimamente invasiva que le brinda
una estadía hospitalaria más corta y una recuperación más rápida sin cicatrices.
-Analgésicos de venta libre.
-Un procedimiento que utiliza ondas de radiofrecuencia para pulverizar el tumor y evitar que vuelva a crecer (ablación
percutánea por radiofrecuencia).
-OSTEOMA OSTEOIDE
El osteoma osteoide es un tumor óseo benigno pero doloroso. Es de tamaño pequeño y no crece. Se desarrolla
normalmente en las extremidades inferiores de los niños y adultos jóvenes entre 5 y 30 años, frecuente en la cortical del
fémur proximal y en la tibia, aunque también en la columna vertebral. Se calcula que representa el 5% de los tumores
óseos y el 11% de los tumores benignos de huesos, por lo que es un tumor de escasa frecuencia.
Hay, básicamente, tres tipos de osteoma osteoide:
• Osteoma osteoide esponjoso: Está en el interior de la médula, lo que conlleva un retraso en su diagnóstico.
• Osteoma osteoide cortical: Es el más frecuente y se caracteriza porque su nido (o núcleo) está bien delimitado en la
cortical del hueso.
• Osteoma oisteoide subperióstico: Genera gran erosión en la cortical del hueso.
Las causas del osteoma osteoide residen en un incremento activo y progresivo de formación de hueso, que se encapsula
hasta que forma un pequeño tumor. No se conoce del todo el porqué del aumento de esta producción ósea. Se cree que
puede estar relacionada con una regeneración ósea posterior a traumatismos pequeños que no crean una lesión
evidente en el hueso, pero sí una inflamación de este.
Signos y síntomas
Puede que los osteomas osteoides no causen síntomas en el paciente, al ser de tamaño pequeño, por lo que la clínica
dependerá de la ubicación. Sin embargo, las manifestaciones pueden hacer difícil el día a día del paciente. Estas son,
normalmente:
-Dolor agudo, como consecuencia de la compresión de las estructuras vecinas, tales como nervios y músculos. Este
dolor se manifiesta, sobre todo, durante la noche, lo que se alivia con antiinflamatorios no esteroideos.
-Limitación funcional, si se ubica en articulaciones, lo que podría ocasionar el mal funcionamiento de la articulación,
llegando incluso a la incapacidad funcional.
-Deformidad estética, con consecuentes repercusiones psicológicas.
-Posible retraso en el crecimiento o disgenesia ósea, así como trastornos en el crecimiento, si el osteoma se ubica en el
propio cartílago de crecimiento.
Diagnóstico
1. Radiografía: una radiografía proporciona imágenes detalladas de los huesos y las estructuras internas.
2. Tomografía computarizada: más potente que una radiografía, revela la ubicación y el tamaño del osteoma osteoide.
3. Resonancia magnética (MRI): las resonancias magnéticas pueden mostrar el contorno de un tumor óseo.
4. Gammagrafía ósea: utiliza una pequeña cantidad de colorante radiactivo como marcador para localizar un osteoma
osteoide.
Tratamiento:
1. AINE: los AINE de venta libre o recetados alivian el dolor y pueden ayudar a hacer que el osteoma osteoide se achique
más rápido.
2. Ablación por radiofrecuencia: técnica de tratamiento mínimamente invasivo que utiliza calor, frío y corrientes
eléctricas para reducir los tumores óseos.
3. Cirugía de osteoma osteoide: si las opciones de tratamiento menos invasivas no reducen o disminuyen los síntomas,
un cirujano ortopédico hará una intervención quirúrgica para extirpar el osteoma osteoide.
-OSTEOBLASTOMA
Un osteoblastoma es un tipo raro de tumor óseo no canceroso. Estos tumores generalmente varían en tamaño de
aproximadamente 2 a 5 cm, pero pueden ser mucho más grandes, hasta 20 cm. Se encuentran con mayor frecuencia en
los huesos de las piernas, los pies y la columna vertebral, pero es posible que se encuentren en otros síntomas. Se da
entre 10 a 20 años y en algunos casos mayores de 40 años, frecuente en la rodilla y puede dar metástasis pulmonar.
Signos y síntomas
La mayoría de los osteoblastomas ocurren en niños y adultos jóvenes, pero ocasionalmente pueden ocurrir en adultos
mayores. El síntoma más común es el dolor, pero otros síntomas incluyen:
• Hinchazón
• disminución del rango de movimiento (por ejemplo, no poder mover la pierna, el brazo o la espalda tanto como de
costumbre)
• entumecimiento y hormigueo según la ubicación del tumor.
Diagnóstico
Este diagnóstico se puede hacer después de que se extrae una pequeña muestra de tejido en un procedimiento llamado
biopsia o cuando se extirpa todo el tumor en un procedimiento
llamado resección o legrado. Luego, el tejido se envía a un patólogo para que lo examine bajo el microscopio.
Tratamiento
El tratamiento del osteoblastoma requiere cirugía, a menudo legrado e injerto óseo. La tasa de recurrencia local para las
lesiones que se tratan con legrado intralesional puede ser de hasta 10 a 20%. La mayoría de las lesiones de apariencia
agresiva se tratan con resección quirúrgica en bloque y reconstrucción ósea.
INTERMEDIO
-OSTEOBLASTOMA AGRESIVO
El osteoblastoma es más agresivo el cual tiene un crecimiento más rápido y de mayor potencial de invasión en los
tejidos circunstantes con osteolitis abundante y la presencia de osteoblastos de tipo epiteliode.
Síntomas:
• Dolor óseo intenso empeorar durante la noche.
• Hinchazón en la zona afectada.
• Limitación de movilidad en la articulación cercana al tumor.
• Posible deformidad ósea.
Diagnóstico:
• Evaluación clínica
• Pruebas de imagen: Se pueden realizar radiografías, tomografías computarizadas (TC) o resonancias magnéticas
(RM) para visualizar el tumor y su extensión.
• Biopsia: Se obtiene una muestra del tejido afectado para su análisis histopatológico y confirmar el diagnóstico.
Tratamiento:
• Cirugía: Se realiza una resección quirúrgica del tumor para eliminarlo por completo. En algunos casos, puede ser
necesaria una cirugía más extensa para asegurar la eliminación total del tumor.
• Radioterapia: En algunos casos, se puede utilizar radioterapia para destruir las células cancerosas
• Seguimiento: Es importante realizar un seguimiento regular con el médico para evaluar la respuesta al tratamiento y
detectar posibles recurrencias.
Es fundamental que el tratamiento sea individualizado y supervisado por un equipo multidisciplinario de especialistas en
oncología, cirugía ortopédica y radioterapia, entre otros, para garantizar la mejor atención y resultados para el paciente
con osteoblastoma agresivo.
MALIGNOS
-OSTEOSARCOMA
El osteosarcoma es un tipo de cáncer que empieza en las células que forman los huesos. Suele aparecer con más
frecuencia en adolescentes y jóvenes adultos, pero también puede aparecer en niños y adultos mayores. El
osteosarcoma puede aparecer en cualquier hueso. Se encuentra con mayor frecuencia en los huesos largos de las
piernas y, a veces, en los brazos. En casos poco frecuentes, aparece en un tejido blando fuera del hueso.
La mayoría de las personas con osteosarcoma no tienen factores de riesgo relacionados con el cáncer. Sin embargo,
estos factores pueden aumentar el riesgo para osteosarcoma:
• Determinadas afecciones hereditarias. Estas incluyen la retinoblastoma hereditaria, el síndrome de Bloom,
el síndrome de Li-Fraumeni, el síndrome de Rothmund-Thomson y el síndrome de Werner.
• Otras afecciones en los huesos. Estas incluyen la enfermedad de Paget ósea y la displasia fibrosa.
• Tratamiento previo con radioterapia o quimioterapia.
• No hay manera de prevenir el osteosarcoma.
Signos y síntomas
Los signos y síntomas del osteosarcoma suelen empezar en un hueso. Generalmente, este tipo de cáncer afecta los
huesos largos de las piernas y, a veces, los brazos. Los síntomas más comunes incluyen los siguientes:
• Dolor en huesos o articulaciones. Al principio, el dolor podría aparecer y desaparecer. Podría confundirse con los
dolores de crecimiento.
• Dolor relacionado con un hueso que se fractura sin causa evidente.
• Hinchazón cerca de un hueso.
• Fractura ósea (puede suceder después de un movimiento rutinario.
Diagnóstico
Para diagnosticar este tipo de sarcoma es necesario conocer la historia clínica del paciente y realizar una entrevista
detallada junto con la exploración física. Se solicitarán pruebas de imagen tales como:
1. Radiografías 2. Tomografía computarizada (TAC) 3. Resonancia magnética 4. Tomografía por emisión de positrones
(PET, por sus siglas en inglés) 5. Gammagrafía ósea 6. Para el diagnóstico definitivo del osteosarcoma se realizará una
biopsia (extracción de muestra del tumor) dirigida sea por TAC o por ecografía de la zona más representativa del tumor.
Tratamiento
El más común es la combinación de la quimioterapia antes y después de la cirugía de resección. En ocasiones selectas,
como por ejemplo en situaciones paliativas, puede asociarse al tratamiento la radioterapia. El tratamiento dependerá
de la localización del osteosarcoma, su tamaño, su grado y si hay presencia de metástasis o no.
La cirugía que se realiza normalmente es una cirugía oncológica o amplia en la cual se reseca el tumor rodeado por unos
márgenes de tejido sano, tanto de hueso como de partes blandas. Tras la resección se debe realizar la reconstrucción
que según el miembro y zona del mismo afectado se pueden optar por diferentes reconstrucciones con megaprótesis o
injertos de hueso.