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Afectividad y Educación Emocional en la ESI

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Afectividad: ¿Alojar o regular las emociones en la escuela?

¿Cómo se
aborda la afectividad desde la ESI?

Nunca digas que es tuya la tiniebla,


No te bebas de un sorbo la alegría.
Mira a tu alrededor: hay otro, siempre hay otro.
Rosario Castellanos

Valorar la afectividad como eje de la ESI


Valorar la afectividad es uno de los 5 ejes de la ESI, quisiéramos destacar dos párrafos
de éste:
“Encontrar modos de expresar los sentimientos y emociones, hacerse entender y poder
también leer en el otro sus expresiones de afectividad, reflexionar junto con otros sobre
los vínculos humanos y su repercusión en la vida socio-emocional de cada ser humano,
son aprendizajes que nos llevan toda la vida, pero que es preciso acompañar desde la
escuela de diferentes maneras.”
“Frente a las banalizaciones y simplificaciones de la afectividad que los medios de
comunicación y los mercados pueden hacer en un marco cultural signado por valores y
discursos consumistas, es necesario que la escuela enseñe sistemáticamente a
reflexionar sobre actitudes como la escucha, la empatía, la solidaridad, la inclusión, el
respeto, el amor.” 1
Interesante propuesta que pone el acento en el armado de lazos. Justamente por eso
la ligamos al proyecto histórico de los vínculos, porque desde la ESI se trata de generar
espacios de circulación de palabras que armen trama. Se trata de promover
conversaciones, diálogos, rondas. Se trata de alojar lo que las niñeces y adolescencias
traen. Sin obligar a participar y a expresar sus sentimientos a quienes no quieren o no
pueden.
Se trata de intervenir para que, cuando lo necesiten, puedan expresar y reconocer sus
afectos, puedan respetar y entender los de las otras personas. Intervenir para promover
aprendizajes grupales que requieran amasar los desacuerdos, hacerles lugar para
poder pensarlos y buscar modos de resolverlos colectivamente. Sin bajadas de línea.
Sin apuros. Dando tiempo. Reconociendo que si bien en las redes con solo apretar
delete eliminamos a aquel con quien no acordamos, la escuela es un espacio para
aprender a estar con otros/as/es que piensan y sienten diferente. Un espacio para
aprender a resolver democrática y respetuosamente los conflictos. Y la ESI es una
excelente herramienta para poder hacerlo.
Una propuesta integral no desvincula la hora de la charla para hablar de nuestros
problemas para después iniciar la tarea curricular dejando de lado lo que ya se habló.
Algunas situaciones vinculares, como por ejemplo, el dolor de un niño al ser
discriminado, o el malestar de una joven cuando no se respeta su cuerpo no se
resuelven solo poniendo en palabras lo acontecido grupalmente. Si bien es importante
y es necesario hablar y dar lugar al conflicto, algunas situaciones ameritan tiempo y
amasado, y especialmente requieren crear las condiciones para poder generar algunos
movimientos. La ESI desde el entrecruzamiento de los ejes y la interrelación de las
puertas de entrada nos habilita a generar planificaciones y propuestas que nos ayuden
a trabajar cuestiones vinculares que surgen en situaciones que irrumpen, incluso
armando redes y elaborando proyectos entre diferentes docentes. No necesariamente

1
Ministerio de Educación de la Nación. Programa Nacional de ESI (2016) Los cinco Ejes de la ESI: Ejercer
nuestros derechos. Reconocer la perspectiva de género. Respetar la diversidad sexual. Valorar la
afectividad. Cuidar el cuerpo y la salud.

1
frente a cada conflicto tenemos que generar un proyecto, pero prestar atención cuando
sí es necesario.

¿Qué es la educación emocional?


Su objetivo principal es que las ninceces y adolescencias aprendan a gestionar sus
emociones recurriendo centralmente a dos operaciones denominadas autoconocimiento
y autorregulación. El autoconocimiento solicita que el "yo" se auto examine de manera
reflexiva en pos de reconocer sus sentimientos. La autorregulación se sirve de ese auto-
escrutinio para, en caso de identificar emociones confusas o alteradas, buscar
apaciguarlas y controlarlas.
La educación emocional se inspira en la noción de inteligencia emocional surgida en los
años 90. Una persona inteligente en términos emocionales nunca se sentirá abrumada
por sus emociones, sino que sabrá utilizarlas como competencias y habilidades para el
desempeño, tanto a nivel laboral como social. Otro pilar de esta educación es la llamada
psicología positiva. Esta rama de la psicología surge como una crítica interna de la
propia disciplina y plantea que las tradiciones predominantes del campo han focalizado
en las emociones negativas (la angustia, la depresión) antes que en las que apuntan al
bienestar. La psicología positiva busca entonces corregir esta tendencia y, haciendo a
un lado la negatividad, concentra esfuerzos en la felicidad, la alegría, el optimismo. Esto
explica el énfasis en lo positivo postulado desde la educación emocional y la solicitud
de tener actitudes positivas, construir relaciones positivas y crear climas positivos (cf.
Abramowski, 2020).
En los últimos años, la perspectiva de la educación emocional comenzó a tener
presencia en el sistema educativo nacional a partir de legislaciones y capacitaciones. Al
mismo tiempo, empezó a ser fuertemente criticada por sus estrechos vínculos con la
racionalidad neoliberal. A continuación, resumimos algunos de los puntos que se le
cuestionan:
1. Desde la educación emocional las emociones son consideradas entidades
objetivables, medibles, cuantificables, calculables, convertibles en habilidades y
competencias. Hay, aquí, una noción mercantilizada del sentir.
2. La educación se entiende como sinónimo de regulación, control, gestión y adaptación.
3. La división tajante entre emociones positivas y negativas intenta barrer con las
emociones
difíciles, ambiguas, confusas o inesperadas.
4. La perspectiva de la educación emocional desacredita y desprecia el papel que tienen
el saber, la cultura y los conocimientos en el acto educativo, construyendo falsos
dilemas.
5. La recurrencia del prefijo "auto" (autorregulación, autoconocimiento) es una invitación
a examinar la interioridad que, entre otras cosas, pone entre paréntesis aquello que da
contexto al sentir. Para este enfoque, si una persona siente ira, no importa indagar el
motivo (y si acaso es una ira pertinente y oportuna) sino aquietar esa emoción con
técnicas de auto control.
6. La corriente de la educación emocional está en estrecha relación con el
emprendedorismo, el coaching y las terapias de autoayuda que proponen, como modelo
de comportamiento, hacer foco en el individuo y su voluntad. En este sentido, se
contribuye a responsabilizar a las personas –y al modo en que cada quien gestiona sus
emociones– de sus éxitos y fracasos.

¿Alojar o regular las emociones en la escuela?


Los discursos ligados a la educación emocional impactan, casi sin tener registro de esto,
en nuestras vidas: en nuestros modos de pensar, sentir y actuar. Se vinculan con la
psicología positiva, las neurociencias, el mindfulness y vienen teniendo cada vez más
auge. Estas ideas que provienen del ámbito empresarial y se han trasladado al
educativo como dijimos anteriormente, tienen especial impacto en el Nivel Inicial.

2
Proponen, como lo señalamos, la auto-regulación, auto-control y gestión de las
emociones y vienen de la mano de un mandato de felicidad permanente. Como suelen
confundirse con la ESI, a pesar de que se apoyan en paradigmas muy diferentes,
consideramos central interpelar los fundamentos de la educación emocional y
diferenciarlos del modo de alojar y pensar la afectividad desde la ESI. Es necesario que,
como docentes, podamos asumir una posición crítica y contemos para ello con claves
de lectura para analizar propuestas, recursos literarios y audiovisuales que hoy invaden
las instituciones con el fin de visibilizar el paradigma desde el cual están planteados.
Asimismo, necesitamos revisar criterios para planificar y/o intervenir en función de cada
grupo y su contexto desde el marco de la ESI.

Verbos que se con-jugan con la ESI o con la Educación Emocional


Alojar, dar lugar, compartir, escuchar, entender, respetar, acompañar son verbos que
vienen de la mano de la ESI.
Gestionar, administrar, regular, entrenar, controlar, son verbos propios de la educación
emocional.
Justamente se abordan las emociones desde el proyecto histórico de las cosas, cuando
se las quiere recortar, aislar, etiquetar, encasillar o pedagogizar imponiendo una sola
mirada, simplificando la complejidad de la vida y de las relaciones. Por ejemplo, cuando
intervenimos al estilo de: así es la alegría, no tenés que tener miedo, no es bueno estar
triste, tienen que quererse, no hay que enojarse, ¿todavía seguís angustiada? Cuando
se abordan desde supuestas verdades únicas e iguales para todas las personas. Desde
los mismos colores, definiciones, modos de expresarlas y sentirlas en el cuerpo. Incluso
desde los mismos emojis.

Alojando las emociones desde la ESI


Frente a las propuestas de la educación emocional que viajan en auto: autocontrol,
autogestión, autoregulación, autoconocimiento, la ESI propone viajar en colectivo. Un
colectivo que pueda alojar, compartir, dar lugar, escuchar. Que genere condiciones para
construir un nosotros/as/es.
Es importante destacar que en ese viaje en colectivo las emociones están siempre
presentes, no solo cuando los equipos docentes proponen una determinada actividad
en el marco del eje valorar la afectividad. Cuando se comparte una narración, se
realiza un deporte, se resuelve un problema matemático, se trabaja en equipo, se pinta,
se baila, se juega. Registrarlo, visibilizarlo, enriquecerlo nos va a permitir profundizar en
la perspectiva integral y transversal de la ESI.
Especialmente remarcamos el valor de lo situado. Si generamos alguna propuesta más
específica referida al eje valorar la afectividad, es necesario que esté al servicio de
trabajar lo que ese grupo, esa comunidad, en ese contexto y en ese momento, necesita,
es decir no con enlatados, sí con enlazados.

Bibliografía
- Abramowski, A. (2021). Clase 3: La dimensión afectiva de la tarea docente.
Reconsideraciones en tiempos de pandemia. Cuando pase el temblor: temas de
pedagogía en el futuro cercano. Buenos Aires: Ministerio de Educación de la
Nación.
- Maltz, Liliana (2022). Clase Nº3: ¿Alojar o regular las emociones en la escuela?
¿Qué propone la educación emocional? Cuerpos y afectividades en la tarea
pedagógica. Buenos Aires: Ministerio de Educación de la Nación.
- Maltz, Liliana (2022). Clase Nro. 4 ¿Alojar o regular las emociones en la escuela?
¿Cómo se aborda la afectividad desde la ESI? Cuerpos y afectividades en la
tarea pedagógica. Buenos Aires: Ministerio de Educación de la Nación.

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