0% encontró este documento útil (0 votos)
48 vistas11 páginas

Los Mapas Conceptuale1

Cargado por

alfredo.hachi23
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
48 vistas11 páginas

Los Mapas Conceptuale1

Cargado por

alfredo.hachi23
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

LOS MAPAS CONCEPTUALES

Los mapas conceptuales fueron desarrollados por el Prof. Joseph D.


Novak a principios de los 70. Son “herramientas para organizar y
representar conocimiento”, utilizadas en una gran variedad de ámbitos,
desde la creación de esquemas para estudio personal hasta la
comunicación de conocimiento. Yo los recomiendo también para las
fases de planificación y estructura de presentaciones. Permiten una
rápida interpretación del material y su relación con el tema de la
presentación, ayudando a refinar el mensaje principal a transmitir a la
audiencia.
Durante la fase de planificación deben identificarse y resumirse los
conceptos nucleares de la presentación con el fin de destilar su mensaje
principal. Resulta fundamental evitar información irrelevante o detalles
secundarios que desbordan a la audiencia impidiéndole captar el
mensaje principal. Todo lo que no contribuya a comunicar el mensaje
fundamental debe ser eliminado de la presentación. Los mapas
conceptuales ayudan en este proceso. Veamos cuáles serían los siete
pasos para la creación de un mapa conceptual para su uso en
presentaciones.

Los mapas conceptuales son representaciones visuales de información


donde las ideas están organizadas de manera que se entiendan
fácilmente. Los diferentes tipos de mapas conceptuales pueden ser
útiles para visualizar conceptos y procesos, o para ilustrar sistemas.
Dependiendo de la complejidad de lo que quieras representar, puedes
usar plantillas de mapas conceptuales, dibujar los mapas a mano o bien
usar un software para trazar el mapa conceptual cuando los proyectos
tengan un desarrollo más avanzado.

Cuando inicias un proyecto, no hay nada más importante que confirmar


que el equipo entero está en la misma sintonía. Todos deben trabajar a
partir de la misma información, y tú debes confirmar que todos los
miembros del equipo entienden la información correctamente. Los
malentendidos y la falta de comunicación pueden hacer que todo sea
más lento e incluso, pueden frenar el progreso del proyecto, algo que
acarrearía una gran pérdida de tiempo y dinero.
Una de las mejores formas de asegurarte de que todos estén
perfectamente alineados es hacer un mapa conceptual. Los mapas
conceptuales son diagramas que te ayudan a visualizar la información
de un modo tal que todos quienes lo vean lo entiendan. Puedes usar el
mapa conceptual para visualizar un flujo de trabajo, desglosar ideas
complejas o trazar las relaciones entre las diferentes partes de un
sistema de proyectos, para ver cómo funcionan las tareas en conjunto.
Cualquiera puede hacer un mapa conceptual. Sin embargo, siempre es
conveniente repasar las diferentes estructuras de mapas y cuál es la
mejor forma de aplicarlas.
¿Qué es un mapa conceptual?
Un mapa conceptual es una representación gráfica en el que se organiza
información. Puede ser que junto al mapa conceptual en alguna ocasión
hayas oído hablar también del mapa mental. No es exactamente lo
mismo y tampoco sus funciones.
Los mapas conceptuales pueden ser representaciones de cualquier cosa,
un proceso, un grupo de ideas o conceptos, o un sistema de partes
interrelacionadas. Puedes usar los mapas conceptuales para guardar los
pasos del flujo de trabajo del desarrollo de un producto, para crear un
gráfico de las personas de tu empresa o para representar cómo
colaboran de manera efectiva los departamentos de marketing y de
ventas.
Los mapas conceptuales no solo son útiles en el ámbito comercial, los
ingenieros también los usan para diseñar componentes de sistemas, los
docentes los usan para enseñar diferentes ideas y los científicos, para
dar seguimiento a detalles esenciales a medida que logran nuevo
conocimiento y nuevos descubrimientos.
Joseph D. Novak, al desarrollar los mapas conceptuales, se inspiró en la
Teoría del Aprendizaje Significativo de David Ausubel. Esta teoría
sostiene que el aprendizaje es más efectivo cuando los nuevos
conocimientos se relacionan de manera significativa con el conocimiento
previo del individuo. Novak adaptó este enfoque al uso de mapas
conceptuales, que son herramientas visuales que fomentan la
comprensión profunda al enfatizar la conexión y la relación significativa
entre conceptos. Los mapas conceptuales permiten a los estudiantes y
aprendices organizar información de manera que puedan establecer
vínculos lógicos y aplicar el conocimiento en contextos relevantes, lo
que concuerda con los principios de la Teoría del Aprendizaje
Significativo.

Elementos de un mapa conceptual


Los mapas conceptuales son herramientas visuales que se componen de
varios elementos clave que trabajan en conjunto para representar
información de manera efectiva. Estos son los elementos esenciales de
un mapa conceptual:
 Concepto Principal: El concepto central es el núcleo del mapa
conceptual y se ubica en el centro del mismo. Representa el tema
principal o el concepto clave que se está explorando o analizando.
Es la idea principal a partir de la cual se ramifican otros conceptos
relacionados.
 Conceptos Secundarios: Estos son los conceptos que están
directamente relacionados con el concepto central y se conectan a
él mediante líneas o flechas. Los conceptos secundarios pueden
ser subtemas, detalles o aspectos específicos del tema central. Se
distribuyen alrededor del concepto central.
 Conexiones: Las conexiones son las líneas o flechas que unen los
diferentes conceptos en el mapa conceptual. Estas líneas indican
las relaciones y las interconexiones entre los conceptos, lo que
ayuda a mostrar cómo se relacionan y se influyen mutuamente.
 Palabras Clave o Frases Cortas: Cada concepto se representa con
palabras clave o frases cortas que resumen su significado. Estas
etiquetas son concisas y descriptivas, lo que facilita la
comprensión rápida de cada concepto.
 Nodos o Figuras Geométricas: Los conceptos suelen representarse
dentro de nodos o figuras geométricas, como círculos, óvalos o
rectángulos. Estos nodos contienen las palabras clave o frases que
representan los conceptos y se conectan mediante líneas.
 Enlaces cruzados: Cada conexión entre dos conceptos a menudo
incluye dos elementos: uno que indica la naturaleza de la relación
(como "causa", "efecto" o "ejemplo") y otro que indica la dirección
de la relación (como "de" o "a"). Estas palabras de enlace ayudan
a aclarar la relación entre los conceptos.
 Jerarquía y Organización: Los conceptos se organizan de manera
jerárquica en el mapa conceptual. El concepto central ocupa la
posición más destacada, seguido de conceptos secundarios que se
ramifican a partir de él. Esto ayuda a mostrar la importancia y la
relación entre los elementos.
 Colores y Simbolismo: A veces, los colores y símbolos se utilizan
para resaltar conceptos específicos, crear categorías o enfatizar
ciertas ideas en el mapa conceptual. Los colores y símbolos
pueden tener significados específicos o simplemente mejorar la
apariencia visual del mapa.
 Flexibilidad y Edición: Los mapas conceptuales deben ser flexibles
y fáciles de editar. Esto permite ajustarlos y agregar nuevos
conceptos o relaciones a medida que se desarrolla la comprensión
del tema.
 Título y Notas Adicionales: Algunos mapas conceptuales incluyen
un título que proporciona una descripción general del tema.
También es común agregar notas o explicaciones adicionales en el
mapa para brindar más contexto o detalles sobre ciertos
conceptos.
En resumen, los elementos de un mapa conceptual son fundamentales
para su función como herramienta de organización y representación
visual de ideas. Al combinar estos elementos de manera efectiva, los
mapas conceptuales ayudan a simplificar conceptos complejos, aclarar
relaciones y mejorar la comprensión en una variedad de contextos,
desde la educación hasta la toma de decisiones y la comunicación de
ideas.

Cuándo crear un mapa conceptual

Crear un mapa conceptual es una estrategia que puedes aplicar en una


variedad de situaciones para facilitar la comprensión, la organización y
la comunicación de ideas. Uno de los momentos ideales para crear un
mapa conceptual es cuando te encuentras ante un tema o concepto
complejo que deseas comprender a fondo. Al construir un mapa
conceptual, puedes desglosar este tema en sus componentes clave y
visualizar cómo se relacionan entre sí. Esto es especialmente valioso en
el ámbito educativo, ya que los mapas conceptuales ayudan a los
estudiantes a simplificar información y a conectarse con los conceptos
de manera más efectiva.
Otro escenario propicio para la creación de mapas conceptuales es
cuando estás involucrado en un proyecto empresarial o en la
planificación de estrategias. Estos diagramas visuales son útiles para
organizar objetivos, estrategias y relaciones dentro de un proyecto, lo
que facilita la toma de decisiones informadas y la colaboración entre
equipos. Además, en situaciones de resolución de problemas, un mapa
conceptual puede ayudarte a analizar y abordar las cuestiones de
manera más metódica al desglosar el problema en sus componentes y
analizar las conexiones entre ellos.
La comunicación efectiva de ideas también se beneficia de los mapas
conceptuales. Al presentar información a un público, un mapa
conceptual puede ayudar a simplificar conceptos complejos, destacar
ideas clave y permitir que la audiencia comprenda las relaciones entre
los conceptos de manera más clara. Ya sea en la educación, los
negocios, la investigación o la toma de decisiones cotidianas, la creación
de mapas conceptuales es una estrategia poderosa para comprender y
comunicar ideas de manera más eficaz. Y ahora la pregunta del millón,
¿cómo hacer un mapa conceptual? A continuación, te damos la
respuesta con una guía paso a paso.
¿Cómo crear un mapa conceptual? Guía paso a paso
Crear un mapa conceptual es un proceso que implica la representación
visual de ideas interconectadas de manera clara y organizada. A
continuación, te guiaremos a través de los pasos clave para crear un
mapa conceptual efectivo:
1. Selecciona un tema o concepto central: Comienza identificando el
concepto central o tema que deseas representar en tu mapa
conceptual. Este será el punto focal alrededor del cual girarán
todas las demás ideas.
2. Identifica conceptos relacionados: Una vez que tengas el concepto
central, enumera o identifica los conceptos relacionados o
subtemas que se relacionan con él. Estos subtemas serán los
nodos secundarios en tu mapa.
3. Establece conexiones: Ahora, comienza a establecer conexiones
entre el concepto central y los subtemas utilizando líneas o
flechas. Estas conexiones representan las relaciones entre las
ideas. Es importante etiquetar estas conexiones para indicar la
naturaleza de la relación, como "causa", "efecto", "ejemplo", etc.
4. Añade detalles y ejemplos: En cada nodo o subtema, agrega
detalles, ejemplos o palabras clave que amplíen la comprensión de
la idea. Estos detalles pueden ayudar a consolidar el conocimiento
y aclarar la información.
5. Organiza de manera jerárquica: Si tu mapa conceptual tiene
múltiples niveles de subtemas, organízalos de manera jerárquica.
El concepto central estará en la parte superior, seguido de los
subtemas principales y luego los subtemas secundarios y detalles.
6. Utiliza un diseño claro y legible: Asegúrate de que el diseño de tu
mapa sea claro y legible. Usa colores, formas y tamaños de fuente
consistentes para resaltar la importancia de diferentes elementos
y mejorar la comprensión visual.
7. Revisa y ajusta: Después de crear el mapa conceptual, revísalo
para asegurarte de que refleje de manera precisa la relación entre
las ideas. Puedes realizar ajustes, agregar o eliminar elementos
según sea necesario.
8. Digitaliza tu mapa (opcional): Si lo prefieres, puedes crear tu mapa
conceptual en papel o utilizar herramientas de software
específicas para mapas conceptuales. Esto facilita la edición, el
intercambio y el almacenamiento de tus mapas.
En general, la clave para crear un mapa conceptual efectivo es
simplificar la información compleja, organizarla de manera lógica y
resaltar las relaciones entre conceptos. Estos mapas son útiles para el
aprendizaje, la planificación, la resolución de problemas y la
comunicación de ideas en una amplia variedad de campos, desde la
educación hasta los negocios y la investigación.
Ejemplos de mapas conceptuales
Hay muchas estructuras y formatos diferentes que se pueden usar para
crear un mapa conceptual. Los cuatro ejemplos de mapas conceptuales
más conocidos son:
 Los mapas de araña, que se usan para diagramar conceptos.
 Los diagramas de flujo, que se usan para visualizar procesos.
 Los mapas jerárquicos, que se usan para visualizar organizaciones.
 Los mapas sistémicos, que se usan para visualizar sistemas.
A pesar de que hay otros tipos de mapas conceptuales, casi todo se
puede representar usando alguna de estas cuatro estructuras.

Mapas de araña

Un mapa de araña es un tipo de mapa conceptual que comienza con un


concepto esencial y central que se extiende a otras ideas relacionadas.
También se conocen como mapas mentales o telarañas de ideas. Los
mapas de araña son muy útiles para llevar adelante sesiones de lluvias
de ideas (brainstorming) o para organizar pensamientos, ya que
permiten ver las relaciones entre las ideas de un solo vistazo.
Para crear un mapa de araña, comienza por dibujar un círculo en el
centro de una hoja o de una pizarra. Escribe la idea central en el círculo.
Después, dibuja líneas que partan del círculo hacia afuera y agrégales
etiquetas en los extremos con los conceptos relacionados. Continúa
agregando conceptos (y subconceptos) hasta lograr una telaraña de
ideas que abarque la página entera.
Como los mapas de araña, en muchos casos, se usan durante las lluvias
de ideas y en las etapas de “bosquejo” (sketch) de la planificación,
muchos prefieren crearlos a mano en papel borrador o juntos en una
pizarra. Los mapas de araña, por lo general, no se terminan publicando
ni compartiendo con el resto de la empresa. Por lo tanto, no es tan
importante que este tipo de mapas conceptuales sea tan prolijo ni que el
formato esté tan cuidado. No obstante, podrías usar la plantilla anterior
de mapas mentales para comenzar a partir de un conjunto inicial de
nodos del mapa.

Diagramas de flujo

Un diagrama de flujo es un tipo de gráfico que sirve para visualizar los


pasos de un proceso. Estos diagramas se pueden usar para ilustrar una
amplia variedad de procesos, que van de tareas simples, como las de
completar una orden de compra, a sistemas complejos, como el de
administrar las finanzas de un negocio.
Los diagramas de flujo, por lo general, se usan en negocios e ingeniería,
pero también pueden ser útiles en cualquier otro caso en el que debas
visualizar un proceso paso a paso. La clave para que resulten efectivos
reside en utilizar formas universalmente reconocidas en el
diagrama para indicar qué significa cada paso del flujo de trabajo. Los
símbolos más comunes son los siguientes:
 Los óvalos para los extremos (en los puntos de inicio y fin)
 Los rectángulos para los procesos
 Los diamantes para las decisiones
 Los paralelogramos para las entradas y las salidas
 Las líneas de flujo para conectar las formas e indicar el orden y la
dirección del flujo de trabajo
También hay símbolos estándares para los documentos, las entradas
manuales, los pasos de preparación, el almacenamiento de datos,
los loops y las demoras. Al utilizar estas formas ampliamente conocidas,
te aseguras de que cualquiera que mire tu diagrama de flujo podrá
leerlo, incluso sin que tengas que explicárselo.
Como los diagramas de flujo tienen estructuras diferentes dependiendo
de lo que contenga cada flujo específico de trabajo, no conviene usar
una plantilla en papel, ya que no sería la opción más eficiente. En
cambio, usa una herramienta virtual para crear el diagrama de flujo.
Después, impleméntalo con un software que permita la gestión de flujos
de trabajo.

Mapas jerárquicos

Si alguna vez viste un organigrama de tu organización o si trabajaste


para crear tu propio árbol de la familia, entonces ya conoces el concepto
de mapa jerárquico. En estos mapas los conceptos se ordenan en una
estructura jerárquica; de lo más general a lo más específico. Por
ejemplo, en el organigrama de una empresa, normalmente, se colocan a
las personas con mayor autoridad (los fundadores o directivos de la
empresa) en la parte más alta del mapa, después se desciende de nivel
en nivel, hasta llegar a quienes se encuentran más abajo de todo, según
sus puestos de trabajo.
A pesar de que los mapas jerárquicos con frecuencia se usan para
organizar personas, también pueden ser útiles para desglosar
información en un sistema organizado, con unidades cada vez más
pequeñas y manejables. Si crearas un mapa jerárquico para diagramar
esta publicación, por ejemplo, empezarías con los “mapas conceptuales”
en la parte superior y después colocarías cada uno de los tipos de
mapas conceptuales dentro de cuadros en el segundo nivel. A
continuación, colocarías los detalles sobre cada mapa conceptual en el
nivel inferior.

El tamaño y la forma del mapa jerárquico variará dependiendo de


cuántos niveles de información tengas. Puedes usar la plantilla anterior
para crear una estructura jerárquica de tres niveles con el tema principal
en la parte superior, hasta cinco subtemas en el segundo nivel y,
después, los detalles de cada subtema en los cuadros de más abajo.
También puedes usar colores o símbolos para diferenciar los niveles
según la importancia.

Mapas sistémicos

Con los mapas de araña se organizan las ideas; con los diagramas de
flujo, los procesos. En los mapas sistémicos se combinan ambas cosas
para mostrar los componentes de una organización y cómo interactúan
entre sí. Puedes usar un mapa sistémico para ilustrar sistemas simples,
como el de una impresora, o sistemas más complejos, como una
empresa con muchos departamentos y equipos.
El mapa sistémico se separa en dos secciones principales: todo lo que se
incluye dentro de un gran círculo es parte del sistema y todo lo que
queda fuera pertenece al entorno del sistema. Para diagramar el mapa
del sistema empieza por agregar cada uno de los componentes del
sistema dentro de un círculo grande y cada componente del entorno
fuera del círculo. La siguiente plantilla te puede ayudar para empezar.

Digamos que quieres crear un mapa sistémico para tu empresa.


Deberías empezar por colocar, dentro del círculo del sistema, otros
círculos que contengan los departamentos de tu organización. Para este
ejemplo, usaremos los departamentos de finanzas y recursos humanos.
Luego, dentro del departamento de finanzas, crea círculos más
pequeños para los diferentes equipos, como el dedicado a liquidación de
sueldos, el de presupuestos o el de facturación. El departamento de
RR. HH. también tendrá un equipo encargado de la liquidación de
sueldos y otros como los destinados a la incorporación de empleados
nuevos, gestión de crisis, y de compensaciones y beneficios para
empleados. También es posible que un solo equipo se ocupe de todas
estas tareas juntas. No hay una cantidad mínima ni máxima de
elementos requeridos para cada círculo.
Fuera del círculo del sistema, agregarás los componentes del entorno de
tu empresa. Recursos como los clientes o los contratistas, que
interactúan con la empresa, pero que no son parte de ella.
Después de tener todos los componentes, deberás agregar los procesos.
Son las líneas que conectan a los diferentes componentes del sistema y
tienen etiquetas con los nombres de los procesos que conectan. Las
líneas del proceso se pueden expandir en diferentes niveles y conectar
componentes dentro y fuera del sistema. También podrías tener dos
componentes conectados por dos procesos que funcionen en direcciones
opuestas.
Por ejemplo, el proceso de liquidación de sueldos incluye a ambos
departamentos, el de finanzas y el de recursos humanos, y el proceso
fluye en ambas direcciones. El equipo de recursos humanos incorpora
empleados nuevos y los agrega al sistema de liquidación de sueldos,
después le envía la información del salario y los datos de transferencia
al departamento de finanzas, que es el que finalmente emitirá el pago.
En la otra dirección, el equipo de fianzas envía el presupuesto disponible
para aumentos y negociaciones salariales a recursos humanos que, en
función de esa información, se ocupará de las contrataciones y
ascensos.
Sigue agregando componentes y conectores del proceso hasta que
tengas un panorama completo del sistema. También puedes usar
símbolos para representar los diferentes tipos de interconexiones, como
los flujos de energía, de información o de recursos.
Beneficios de los mapas conceptuales
Los mapas conceptuales te permiten visualizar ideas y procesos
complejos de manera tal que otras personas puedan entenderlos
fácilmente. Cuando explicas algo oralmente, hay más lugar para
malentendidos u otros problemas de comunicación, sin mencionar el
riesgo que se corre de perder la noción de tiempo con la conversación.
Pero cuando compartes un recurso visual centralizado con todos los
miembros del equipo ofreces una fuente única de referencias que te
garantiza que todos estarán alineados.
Los mapas conceptuales ayudan a que los equipos logren lo siguiente:
 Desglosar ideas complejas para entenderlas
 Ver de un solo vistazo las relaciones que hay entre las ideas
 Participar en una lluvia de ideas u organizar los pensamientos
 Ilustrar una amplia variedad de procesos, desde tareas simples
hasta sistemas complejos
 Entender cómo funcionan juntas las diferentes partes de un
sistema
Todos los proyectos fluyen mejor si cuentan con la planificación
adecuada. Inicia tu proceso con un mapa conceptual que te permita
analizar las opciones, los problemas y los cuellos de botella que se
podrían presentar; pero que, además, te sirva para resolverlos antes de
que se produzcan. A medida que el proyecto avance, usa tu mapa
conceptual junto con la plataforma de gestión de proyectos para
mantener todo acorde al curso previsto, con los objetivos a la vista y el
equipo entero unido para alcanzar un objetivo en común.

También podría gustarte