Instituto Universitario de
Ciencias de la Salud
Fundación H. A. Barceló
Licenciatura en Psicología
1° año
Cátedra: Historia y
Actualidad de la Psicología
APUNTE DE CÁTEDRA
Lic. María Paula Arrieta
2023
EPISTEMOLOGÍA Y LA PSICOLOGÍA GENÉTICA
. La posición constructivista
Conceptos centrales: estructura – génesis – equilibrio – asimilación – acomodación - inteligencia
- construcción - estadios
Jean Piaget (1896-1980, psicólogo suizo) sostiene que los problemas del conocimiento están
fuera del alcance de la filosofía especulativa y deben ser abordados desde la perspectiva de la
ciencia. Clásicamente, la filosofía ha señalado que para toda teoría del conocimiento hay un
sujeto que conoce y un objeto por conocer; la pregunta fundamental a responder es: ¿qué es el
conocimiento? Este autor modificará la pregunta por el qué es y se centrará en ¿cómo se conoce?
La idea central es considerar al conocimiento no como un estado invariante, sino como un
proceso. Estudiar cómo se construyen los conocimientos le permite centrar la atención en las
relaciones que están implicadas en el proceso cognoscitivo. El conocimiento se construye en un
proceso interactivo entre el organismo y el medio.
Define entonces el objeto como el estudio del pasaje de los estados de menor
conocimiento a los estados de conocimientos más avanzados. Se interesará en reconstruir
analíticamente las relaciones implicadas en el proceso del desarrollo cognoscitivo, es decir,
construirá una teoría que le permita comprender ese proceso.
Inicios teóricos
Piaget obtiene el doctorado en Ciencias Naturales en la Universidad de Neuchâtel. La preocupación de este autor por los
procesos de adaptación y la imposibilidad de encontrar respuestas adecuadas con los instrumentos epistemológicos que
posee, la biología y la filosofía, lo llevan hacia la psicología. Se dirige a Zürich para iniciarse en psicología experimental, ya
que entiende que para analizar las relaciones entre el conocimiento y la vida orgánica es necesario estudiar esta escuela
de psicología. Sigue algunos cursos de psicología y psiquiatría. Posteriormente, se dirige a París donde estudia filosofía de
las ciencias con León Brunschvicg en La Sorbona.
En París, comienza a trabajar en el laboratorio de Alfred Binet, a cargo de Théodore Simon que estaba abocado al
problema de la medida de la inteligencia. Es allí donde se perfila de forma definitiva lo que luego será su proyecto
científico. El trabajo de Piaget consistía en estandarizar test de razonamiento administrados a los niños. Inicialmente tomó
esta tarea sin entusiasmo, pero luego se mostró cada vez más interesado, no por los aspectos psicométricos, sino por los
procesos mediante los cuales llegaban los niños a sus respuestas y curiosamente a sus respuestas incorrectas. Inicia sus
reflexiones sobre el razonamiento que subyace a las respuestas. De esta forma, inaugura una metodología clínico-
experimental, Piaget interroga a los niños buscando descubrir los procesos de razonamiento que conducían a las
respuestas erradas o logradas. El trabajo en la prueba de inteligencia le permite indagar la lógica que rige los procesos de
pensamiento y las relaciones que establecen los niños para fundamentar sus respuestas. Piaget encuentra una vía que
concilia la investigación epistemológica con el rigor experimental.
Vertientes de la Epistemología Genética
La Epistemología Genética se nutre de tres vertientes: los estudios psicogenéticos, el método histórico- crítico y los
estudios interdisciplinarios.
Los estudios psicogenéticos se centran en la indagación del desarrollo de los procesos cognoscitivos, en la evolución de
los individuos.
Estos estudios plantean que el conocimiento se construye en la interacción entre el sujeto y el objeto del conocimiento. En
esta interacción, el sujeto tiene un rol activo. Por lo tanto, toma al sujeto humano desde su nacimiento, buscando explicar
el origen del conocimiento. El conocimiento no se puede explicar ni a partir de los sujetos, ni de los objetos constituidos
independientemente, porque ambos no tienen diferenciación en el origen de la vida del niño. La discriminación de uno y
otro serán el fruto de las primeras interacciones. Desde esta perspectiva, Piaget somete a pruebas experimentales las
categorías kantianas de espacio y tiempo que eran entendidas como categorías a priori, descubriendo que no hay tales
categorías, sino que esos conceptos se van construyendo de manera progresiva en el sujeto siguiendo un camino
constante para toda la especie.
¿Cómo se da en el sujeto el pasaje de un determinado nivel de comprensión a otro de mayor comprensión?, ¿cómo se
construyen los campos de inteligibilidad donde el sujeto comprende lo que conoce? Para Piaget, lo que permite
comprender son siempre operaciones, o sea, actividades estructurantes organizadas en sistemas cada vez más
equilibrados.
El método histórico-crítico es, según Piaget, el verdadero método filosófico. No acepta teorías del conocimiento que
provengan de la especulación filosófica, sino que necesitará que todo conocimiento sea sometido a las exigencias de la
constatación empírica y a las exigencias de coherencia lógica de cualquier sistema deductivo. El desarrollo del
conocimiento es un proceso continuo que tiene sus raíces en el organismo biológico, prosigue a través de la niñez y de la
adolescencia, prolongándose en la actividad científica. Consiste en un análisis histórico, diacrónico, de la formación de los
conceptos en las distintas ciencias. Piaget va a tratar de descubrir el origen de los distintos tipos de conocimiento, desde
las formas más elementales hasta los niveles más complejos, en los que incluirá al desarrollo del pensamiento científico.
No se limita a describir el comportamiento en los diferentes momentos del desarrollo, sino que se interesa por la génesis
del mismo y las sucesivas transformaciones hasta la madurez. Busca explicar el proceso general del desarrollo
cognoscitivo, es decir, dar cuenta de cómo se construyen las categorías cognoscitivas y cómo se determina el mecanismo
de formación de dichas categorías. Va a tomar a la Psicología como la ciencia que le aporta las leyes generales del
comportamiento y a la Lógica, de donde extrae las leyes generales del conocimiento, para poder conceptualizar estos
comportamientos. El cruce de estas disciplinas será la Psicología Genética.
Esto implica que va a conceptualizar el desarrollo del comportamiento humano, fundamentalmente la construcción de las
estructuras cognoscitivas a partir de la Lógica. El estudio histórico de una disciplina o de un concepto científico solo puede
realizarse mediante la reconstrucción, pero de este modo se pierde el control experimental. Debido a esta limitación, es
necesario recurrir a la psicología genética, ya que permite la experimentación y posibilita abordar, desde el origen, la
génesis de las estructuras cognoscitivas y, por ende, la construcción de las categorías básicas del conocimiento. Los
análisis histórico-críticos conducen al estudio psicogenético. Piaget señala que los estudios de historia de las ciencias, de
autores como Brunschvig, terminan en un esbozo de la génesis mental de las nociones. La comparación de las
construcciones intelectuales de las diferentes disciplinas científicas le permite descubrir sus invariantes y sus
transformaciones. Por lo tanto, se propone descubrir las estructuras comunes que posibilitan la construcción de los
conceptos básicos –conservación, causalidad, espacio, tiempo- y la construcción de los conocimientos científicos. En
síntesis, postula dos procedimientos metodológicos para la investigación en epistemología genética: el método histórico-
crítico para la historia de las ciencias y el método experimental en psicología genética. Pero no se ciñe solo al método
experimental, sino que utiliza el método clínico, a través de interrogar a los niños para comprender las respuestas. Las
investigaciones de Piaget toman como objeto de estudio los procesos de adquisición del conocimiento en los niños, como
el camino para encontrar respuestas a problemas epistemológicos que inquietaron a los hombres por siglos, estos
resultaron desconcertantes para muchos. Esta proposición de analizar la construcción de las disciplinas científicas
estudiando la génesis de las estructuras cognoscitivas en los niños se fundamenta en dos posturas nodales:
la existencia de una continuidad entre el pensamiento precientífico y el científico;
los procesos intelectuales superiores están basados en categorías lógico-matemáticas y las teorías científicas
están construidas por operaciones lógico-matemáticas.
Los estudios interdisciplinarios. Piaget fue un ferviente partidario de los estudios interdisciplinarios y a ellos se abocó por
años en el Centro de Epistemología Genética, que dirigió en Ginebra. En este centro concurrieron científicos de diversas
disciplinas, para investigar los problemas epistemológicos propios de cada disciplina. Las disciplinas más relevantes son la
biología, la psicología, la matemática, la física y la lógica.
Piaget pasa de una epistemología tradicional, descriptiva y normativa a otra de naturaleza genética, creando un sistema
epistemológico constructivista llamado epistemología genética. Parte de la interpretación de observaciones experimentales
que se realizan para poner a prueba los postulados epistémicos. De esta forma, se distancia del empirismo lógico que, por
no haberlo hecho, termina quedando en el dominio de la especulación filosófica que tanto rechaza.
El objeto en la Psicología Genética
Piaget precisa una psicología que dé cuenta de cómo se construye el conocimiento en el niño. Cuando busca entre las
psicologías de su época, encuentra que estas no le sirven. Por esa razón crea una psicología, la Psicología Genética, para
investigar la construcción del conocimiento en el niño y utilizarla como campo de experimentación de sus hipótesis
epistemológicas. Se propone descubrir los mecanismos que subyacen en la complejización del conocimiento y no de sus
contenidos específicos. Estudia el desarrollo de la inteligencia infantil o el proceso general del desarrollo cognoscitivo. El
objetivo es poder dar cuenta de cómo se construyen las categorías cognoscitivas y cómo se determina el mecanismo de
formación de dichas categorías. Explica las funciones mentales por su modo de formación.
Al considerar las categorías de sujeto y objeto que caracterizan a toda ciencia, podemos afirmar que el sujeto del que se
ocupa la psicología genética es el sujeto epistémico, ya que a Piaget le van a interesar los mecanismos que subyacen al
comportamiento inteligente. En vez de ocuparse de las Psicología
diferencias individuales, se ocupa de lo que hay en común en todos los sujetos que están en el mismo nivel de desarrollo.
El objeto de este sujeto epistémico es el medio exterior, le va a interesar la construcción de la inteligencia a partir de las
acciones del sujeto sobre el mundo, es decir que su objeto de estudio es la construcción de las estructuras cognoscitivas.
Podríamos decir, siguiendo al Fausto de Goethe, “En el principio era la acción”. El objetivo de la psicología genética es el
estudio de la génesis y construcción de las conductas inteligentes. Cuando Piaget se refiere al desarrollo psicológico del
niño, recorta el aspecto espontáneo de este, es decir, lo que el niño construye, aprende, descubre por sí solo,
distinguiéndolo de lo que le viene del mundo externo, familia, escuela, etc. Si bien toma en cuenta al mundo externo,
Piaget destaca que el desarrollo de la inteligencia es condición previa y necesaria. La psicología genética estudia la
sucesiva conformación de las estructuras cognoscitivas. La inteligencia designa las formas superiores de organización o
de equilibrio de las estructuras cognoscitivas. Estudia la construcción de las nociones de espacio, de tiempo, de la
conservación del objeto, del símbolo y de lo real. También, investigó la psicogénesis de la escritura y de las reglas sociales
en el juego colectivo.
Inteligencia
Cuando se estudia la inteligencia en un adulto, lo que se encuentra, según Piaget, son estructuras lógico-matemáticas, por
lo tanto, el problema será investigar cómo se construyen esas estructuras. La inteligencia es un punto de llegada y no una
facultad adquirida. Acentúa que la inteligencia no es algo determinado por el orden biológico, sino que es el resultado de
un proceso de construcción. Aunque considerando que sus fuentes se confunden con las de la adaptación sensoriomotriz,
Piaget no olvida sus orígenes como biólogo y subraya, en la construcción de la inteligencia, el punto de partida de todo
organismo vivo, lo biológico. En cuanto al punto de partida biológico, a él hay que remitirse para explicar las funciones
elementales como la percepción y la motricidad, de las que la inteligencia depende en sus primeros movimientos. Hay que
tener en cuenta que la biología, si bien es punto de partida, no alcanza para explicar las operaciones superiores. La lógica
permite entender el funcionamiento de las estructuras intelectuales superiores. Los procedimientos lógicos no son más que
los estados de equilibrio del pensamiento. La lógica como disciplina no es más que la psicología misma del pensamiento.
La inteligencia, desde esta perspectiva, es la adaptación mental más avanzada que posibilita los intercambios entre el
sujeto y el mundo o la capacidad de adaptación a situaciones nuevas. Implica comprender pero también inventar.
Conceptos de adaptación, de estructura y de equilibrio
Es necesario que entendamos el concepto de adaptación introducido en la definición de inteligencia. La adaptación es
definida como un equilibrio entre las acciones del organismo sobre el medio y las acciones del medio sobre el organismo.
En este proceso intervienen dos mecanismos: la asimilación y la acomodación.
El concepto de asimilación proviene de la biología. Fisiológicamente, el organismo absorbe sustancias y las transforma en
función de sus necesidades. En el plano psicológico sucede lo mismo, pero las modificaciones no son de orden sustancial,
sino funcional, y se ponen en juego en la configuración de los esquemas de la conducta. La asimilación refiere a la relación
del organismo con el medio. La Psicología asimilación mental es la incorporación de los objetos en los esquemas de
conducta. Dichos esquemas son susceptibles de repetirse activamente frente a un nuevo objeto. Por ejemplo, el esquema
de succión. El bebé tiene un esquema de succión incorporado mediante la relación organismo-medio, esquema que le
permite satisfacer sus funciones vitales, dirigido al pezón o a la mamadera. Si un nuevo objeto aparece, el bebé lo va a
asimilar a los objetos que conoce, o sea, a los objetos succionables. Si el objeto es succionable, el esquema asimilador
será eficaz. Si el objeto no es succionable, el bebé deberá adaptar su esquema a este nuevo objeto. El mecanismo que
permitirá esa adaptación es la acomodación.
La acomodación es el otro mecanismo interviniente en la adaptación, complementario a la asimilación. Se refiere a la
acción del objeto sobre el sujeto, que lo lleva a modificar el ciclo asimilador, “acomodando” los esquemas de acción a las
características del medio o de los objetos. Por ejemplo, frente a un sonajero, el niño descubre que no es succionable, lo
que lo lleva a modificar su esquema asimilador, es decir, se produce una acomodación a las características del nuevo
objeto. La adaptación es el interjuego permanente entre los mecanismos de asimilación y acomodación. El sujeto en lugar
de someterse pasivamente al medio lo modifica imponiéndole cierta estructura propia.
El término estructura, “arduamente” utilizado por Piaget, merece que lo precisemos. La noción de estructura comienza a
ser utilizada en psicología por la Teoría de la Gestalt, que la define como un sistema regido por leyes de totalidad,
diferentes de las propiedades de los elementos del sistema. Piaget cuestiona a la Gestalt porque el enfoque estructural se
concibe como independiente del desarrollo evolutivo. Por lo tanto, retoma la noción de totalidad y equilibrio de los
gestaltistas, pero entendiendo que ese equilibrio es móvil y no estático. El carácter de totalidad es un aspecto de la noción
en que todos los enfoques estructuralistas están de acuerdo. Piaget plantea una jerarquía de las conductas, del reflejo y
de las percepciones de las primeras etapas vitales a una extensión progresiva de los trayectos que caracterizan los
intercambios entre el sujeto y el medio, cada una de estas extensiones o complicaciones representa una estructura nueva,
en tanto que su sucesión se halla sometida a las necesidades de un equilibrio que debe ser cada vez más móvil, en
función de una complejidad creciente. Una estructura posee las características de totalidad, transformación y
autorregulación.
El concepto de totalidad se refiere a que una estructura, si bien está formada por elementos, estos se encuentran
subordinados a las leyes que caracterizan al sistema y esas leyes confieren al todo propiedades de conjunto distintas de
las de los elementos que la componen. El concepto de transformación se refiere a que las totalidades estructuradas son
siempre a la vez, estructurantes y estructuradas, es decir que responden a un sistema de transformaciones, que van de
estructuras más simples a sistemas cada vez más complejos. Este es un rasgo dinámico de las estructuras, de allí que
Piaget discuta las posiciones antihistoricistas de la escuela de la Gestalt. El tercer carácter de las estructuras está dado
por la capacidad de regular- se por sí mismas, y esta autorregulación implica su conservación y cierto cierre, de modo que
las transformaciones no conduzcan fuera de los límites de la propia estructura. El ejemplo que utiliza Piaget para ilustrar
este rasgo es el de una operación matemática: si se suman o restan dos números enteros, se obtiene siempre números
enteros; esto corrobora las leyes del grupo aditivo de esos números.
Piaget distingue tres procedimientos esenciales que intervienen en el proceso de autorregulación: ritmos, regulaciones y
operaciones. Estos procedimientos suponen una complejidad progresiva. El ritmo es el de menor complejidad y se
encuentra en toda la escala biológica, se refiere a las necesidades orgánicas y es el más rígido. El ritmo se halla en
conductas periódicas como el hambre, la sed. El reflejo de succión del recién nacido responde a esta regulación. Las
regulaciones son procesos más complejos que se caracterizan por introducir modificaciones y ajustes en función de la
experiencia, determinando comportamientos orientados como, por ejemplo, las coordinaciones motrices y perceptivas. Las
operaciones son las transformaciones posibilitadas por el pensamiento lógico. Una operación es una acción interiorizada,
una reconstrucción de las acciones sensoriomotrices mediante la función semiótica. Es decir, una acción que se
represente por medio de imágenes y del lenguaje. La operación implica una mayor complejidad en las estructuras y se
caracteriza por la reversibilidad. Una acción operatoria permite invertir un proceso como la suma y la resta. Las
operaciones intervienen en el pensamiento formal o abstracto.
Una noción central en la teoría piagetiana es la noción de equilibrio. Esta designa las leyes que regulan el funcionamiento
de las estructuras, en cada momento del desarrollo, o sea, describe los sucesivos estados de equilibrio por los que
atraviesan las estructuras cognoscitivas. Frente a cualquier perturbación proveniente del medio externo, decimos que se
rompe un equilibrio. El sujeto está obligado a responder mediante acciones que restablezcan el equilibrio roto. El equilibrio
no implica un estado de reposo sino el máximo de actividades. Esto significa que el equilibrio es móvil y no estático.
Entonces el desarrollo es entendido como un paso progresivo de un estado de menor equilibrio a un estado de mayor
equilibrio.
El desarrollo cognoscitivo
La Psicología Genética va a consistir en una explicación del desarrollo de la inteligencia como un proceso que sigue
diferentes períodos. Cada período alcanza un nivel de equilibrio cada vez mayor. En los límites de cada período se
producen situaciones desequilibrantes que conducen a la génesis del siguiente período. La adaptación busca el
restablecimiento del equilibrio.
Piaget caracteriza a los períodos como estructuras, ya que ellas organizan la conducta del individuo. Toda génesis
proviene de una estructura anterior y es, a su vez, génesis de la siguiente. La génesis constituye el pasaje de una
estructura más simple a una más compleja. Lo que se transforma son los esquemas de acción. El esquema de acción es
una manera constante de actuar, que supone una organización de la inteligencia que forma una unidad estable y repetible.
Dichos esquemas son los que se modifican mediante los mecanismos de asimilación y acomodación. Piaget no se interesó
en la investigación cronológica de los períodos o estadios, sino en cómo y por qué se produce el desarrollo intelectual y
cuáles son las condiciones que permiten el pasaje de un estadio a otro. Esta periodización plantea que si bien la sucesión
de los mismos es invariante, no dependen de la edad cronológica. Hay que tener en cuenta las condiciones que cada
estadio debe cumplir, situado en una edad más o menos aproximada, admitiendo variabilidades que tienen que ver con
diferencias culturales. Piaget denomina estadios o períodos a los cortes que se pueden establecer a lo largo del desarrollo
intelectual y que obedecen a de- terminados criterios:
Para que haya estadios es necesario que el orden de sucesión de las adquisiciones sea constante.
Las estructuras tienen un carácter integrativo. Las estructuras construidas en una edad se convierten en parte
integrante de las estructuras de la etapa ulterior.
Los estadios tienen una estructura de conjunto, es decir, no son una yuxtaposición de propiedades.
Un estadio implica un nivel de preparación y uno de completamiento, en este la estructura alcanza su equilibrio.
Hay que distinguir los procesos de formación o génesis y las formas de equilibrio finales.
Solo en estas últimas se puede considerar que opera una estructura de conjunto. Piaget distingue cuatro grandes
períodos:
1. Período sensorio-motriz
2. Período preoperatorio
3. Período de las operaciones concretas
4. Período operatorio formal.
El método
La Psicología Genética, en tanto disciplina explicativa, utiliza el análisis estructural, es decir, unifica lo diverso y sintetiza
las relaciones que subyacen a lo observable. Lo que busca es reconstruir el proceso de formación del comportamiento a
través de indagar cómo los niños pasan de un nivel de desarrollo a otro más complejo. Para ello se sirve del método
experimental y del método clínico. El método es experimental porque somete a los niños, organizados en grupos del
mismo rango etario, a distintos tipos de pruebas que buscan establecer las apariciones de nociones, como la de peso,
volumen, espacio, tiempo, etc. Pero es también, clínico, porque no le basta la comprobación experimental en la resolución
de distintos problemas, sino que interroga a los niños sobre los errores, lo que le posibilita conocer las razones de los
mismos. Por ejemplo, se interesó por el juego de bolitas, ya que es un juego específicamente infantil, pero con reglas
complejas que se transmiten con inalterabilidad a lo largo de las generaciones.
Para asegurarse de que los niños respondieran con honestidad, Piaget los interrogaba diciéndoles que se había olvidado
de cómo se jugaba y les pedía que le enseñaran. Otra forma era observar el juego, pero es la combinación de ambas vías
la que le aseguraba conocer las reglas del juego.