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Apuntes de Lengua Semántica y relaciones semánticas

SEMÁNTICA
La Semántica es una rama de la Lingüística que se ocupa del estudio del significado de los signos
lingüísticos y de sus combinaciones, desde un punto de vista sincrónico (en un momento concreto)
o diacrónico (a lo largo del tiempo).
Esta disciplina abarca tres de los cuatro niveles de la lengua: el morfológico (léxico o semántica de
palabras), el sintáctico (semántica oracional) y el textual (semántica textual). En único que se queda
fuera es el fónico, pues los sonidos y grafías son unidades mínimas sin significado.
Recordemos que todo signo lingüístico tiene dos planos: el significante o parte material del signo y
el significado o imagen mental que sugiere el significante. Además se añade un elemento más: el
referente o elemento real, existente, al que se refieren tanto significado como significante. No es lo
mismo la palabra que designa un referente que el referente mismo.

DENOTACIÓN y CONNOTACIÓN
• Denotación. Son los rasgos conceptuales objetivos. Es el significado que presenta una palabra
fuera de cualquier contexto. Constituyen el núcleo semántico fundamental. Son comunes a
todos los hablantes. Es el significado que encontraremos en el diccionario
• Connotación. Son los rasgos conceptuales subjetivos. Son las significaciones que lleva
añadidas una palabra. Estas significaciones tienen un carácter marcadamente subjetivo.
Dependiendo de los hablantes, una misma palabra puede tener connotaciones distintas.

RELACIONES SEMÁNTICAS
Serían las relaciones de significado que se establecen entre las palabras. Existen distintos tipos de
relaciones semánticas entre las cuales podemos encontrar: la hiperonimia y la hiponimia, la
sinonimia (=), la antonimia (> <), la monosemia y la polisemia y otros fenómenos ya no
propiamente semánticos pero vinculados con la palabra y su forma como es el caso de la
homonimia (que incluye la homofonía y homografía) y de la paronimia.
La utilidad de estas relaciones es que como todo el léxico constituye un sistema, su estructuración
y vinculación facilita a los hablantes la adquisición de ese léxico.

HIPERONIMIA e HIPONIMIA
En un campo semántico, las palabras se organizan a través de relaciones jerárquicas que implican la
inclusión y relación con otras palabras. Esto configura las llamadas redes semánticas, conjuntos de
palabras que organizan una realidad en distintos planos que configuran un grupo de vocablos que
se vinculan entre sí a través de su significado.
Las relaciones entre hiperónimos e hipónimos son muy estrechas y vinculantes pues ambos se
necesitan para configurar un campo semántico. En ellas solo intervienen los significados y no los
significantes. El hiperónimo se caracteriza porque incluye semánticamente a varios hipónimos que
a su vez entre sí (de forma horizontal) son cohipónimos.
En las relaciones entre hiperónimos e hipónimos podemos distinguir:

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Apuntes de Lengua Semántica y relaciones semánticas

• Relaciones de inclusión: Un conjunto de palabras puede estar englobado dentro de otra


palabra que las incluya a todas. Ejemplo: mamíferos (hiperónimo): león, vaca, perro…
(hipónimos de león y cohipónimos entre sí)
• Relaciones lineales. En otros casos, se establecen relaciones de sucesión. Así sucede, por
ejemplo con los nombres de los meses o los días (hiperónimos): Enero, Febrero,...
Diciembre; lunes, martes,..., domingo (hipónimos).

SINONIMIA
La sinonimia es la relación semántica entre dos palabras que son bastante parecidas o casi idénticas
en su significado y distintas en sus significantes.
Es importante señalar que algunos lingüistas niegan la sinonimia, al menos de forma perfecta, pues
en realidad no habría dos palabras con un significado totalmente equivalente; o cuando menos
sería prácticamente imposible encontrar palabras con idéntico significado teniendo en cuenta
todas sus acepciones y contextos en los que podría aparecer. Por ello, se pueden distinguir diversas
formas en que puede presentarse la sinonimia:
• Sinonimia conceptual: Los significados denotativos son casi plenamente coincidentes. Ej:
listo = inteligente.
• Sinonimia connotativa: Puede, en ocasiones, no haber coincidencia denotativa; sin embargo
esto no impediría que se consideren sinónimos por los valores connotativos que encierran.
Ej: listo = zorro
• Sinonimia contextual: En determinados contextos, se pueden establecer ciertas sinonimias
que serían impensables en otros. Ej: listo = preparado, en contextos como ¿Estás listo?”

ANTONIMIA
Se entiende por antonimia, en un sentido general, el hecho de que dos palabras tengan dos
significados contrarios. Sin embargo, no siempre se trata de la misma relación de oposición, sino
que varía según los casos, pudiendo encontrarse tres tipos de antonimia distintas:
• De complementariedad. La negación de uno de los elementos supone la afirmación del otro.
Ej: vivo/muerto. Par/impar. Tónica/átona.
• De gradación. Entre los dos términos propuestos se extienden términos intermedios. Ej:
caliente/frío. (Entre ambos estaría tibio o templado). Alto/bajo (Entre ambos estaría de
estatura media).
• De reciprocidad. Un término implica al otro. Ej: entrega/recepción. Comprar/vender.
Padre/hijo.

MONOSEMIA
Es la relación habitual que existe entre el significado y el significante en una palabra de tal forma
que a un significante le corresponde un sólo significado. Por ejemplo, la palabra lapicero expresa
un referente que sólo puede ser evocado mediante ese significante.

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Apuntes de Lengua Semántica y relaciones semánticas

Las palabras monosémicas más puras son los tecnicismos o términos especializados de algún
ámbito concreto que poseen un único significado para evitar ambigüedades. Por ello se suele decir
que la monosemia es una relación semántica típica, aunque no exclusiva, del lenguaje científico y
técnico que busca la máxima precisión. Ejemplo: hipófisis (glándula de secreción interna que se
halla en el cráneo), un vocablo que corresponde al campo de la Anatomía y que identifica una parte
del cuerpo humano sin ambigüedades.

POLISEMIA
Entendemos por polisemia la pluralidad de significados de un significante. Suele producirse cuando
al significado original de un término se le van incorporando nuevas acepciones a partir de
mecanismos y factores de cambio semántico (ver en página 4)… En general los nuevos significados
que va adquiriendo un mismo significante no excluyen los anteriores. La forma de conocer cuál es
el significado adecuado de un significante es tener siempre en cuenta la situación comunicativa y el
contexto lingüístico en que se utilice la palabra. Por ello la polisemia está bastante relacionada con
la Pragmática, disciplina que estudia el lenguaje en su relación con los usuarios y las circunstancias
de la comunicación.
Un ejemplo puede ser la palabra “café”, que por una parte se puede referir a la bebida y por otra,
posteriormente se aplicó al color. Otro ejemplo es la palabra ratón a cuyo significado de animal se
le ha unido en las últimas décadas el de periférico para el ordenador, por su semejanza física, lo
que no excluye el significado anterior.

HOMONIMIA
Decimos que dos palabras son homónimas si su significante es el mismo, es decir, están
compuestas por los mismos fonemas (homografía) o su realización fonética (sonido) coincide
(homofonía). No se trata pues en este caso de relación entre significados sino entre significantes.
La relación de homografía más habitual se produce entre palabras de distinta categoría gramatical
pero idénticas en su significante. Ejemplo: Vino (sustantivo, masculina, singular) y vino (tercera
persona del singular del pretérito indefinido, del verbo venir). Aunque también puede producirse
en palabras de la misma categoría gramatical pero que no poseen ninguna relación en su
significado y que además tienen orígenes distintos. Ejemplo: duelo (enfrentamiento) y duelo
(dolor), usados en ambos casos como un sustantivo. También ocurre algo semejante con el
sustantivo hinojo que en un caso significa 'planta medicinal' (del latín finoculum) y en el otro,
'rodilla' (del latín genuculum).
Por su parte, las palabras homófonas presentan los mismos sonidos pero distintas grafías,
coincidiendo solo en el nivel fónico oral, no en el escrito. Ejemplo: haya (tipo de árbol y forma
verbal de haber), aya (criada) y halla (verbo hallar, 2ª pers. del sing del presente de Imperativo).

PARONIMIA
La paronimia es una relación semántica que consiste en dos o más palabras bastante semejantes
en el significante, pero que se escriben de forma diferente y tienen significados distintos.
Con frecuencia, la semejanza formal de estos vocablos ocasiona algunos errores en el uso de las
palabras. Es el caso de términos como actitud y aptitud; especie y especia; relevar y revelar…

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Apuntes de Lengua Semántica y relaciones semánticas

CAMBIO SEMÁNTICO
Las palabras, con el paso del tiempo y la evolución de las lenguas, son susceptibles de ampliar,
sustituir o restringir su significado. A estas alteraciones en la relación entre los significados y el
significante les llamamos cambio semántico. En general estos cambios no se producen con rapidez
sino que necesitan bastante tiempo para consolidarse totalmente. Suelen obedecer a cinco causas:
1. Factores lingüísticos: el uso de dos palabras juntas puede hacer que una adopte el
significado de la otra. Ejemplo: en teléfono móvil, la palabra móvil ha pasado a utilizarse de
forma única para designar este tipo de aparato. En ocasiones, el cambio semántico obedece
a un cambio de categoría gramatical de la palabra: es el caso del adjetivo asado que, al
usarse como sustantivo, deja de significar una forma de cocinar para ser un tipo de comida.
2. Factores históricos: un objeto puede cambiar de forma o empleo; así, en el siglo XVII, en el
retrete se recibía a las visitas íntimas, ya que era el cuarto pequeño en la casa o habitación,
destinado para retirarse, pero, cuando en el siglo XIX se instalaron las letrinas en las casas,
se colocaron en el retrete y, así, este término cambió su significación.
3. Factores psicológicos: los valores subjetivos que hacemos de la realidad se asocian al
significado de algunas palabras dando lugar a fenómenos de polisemia. Así ocurre por
ejemplo con el uso de nombres de animales referidos a personas: águila, buitre, lince…
4. Factores culturales: algunos personajes literarios han cedido su nombre a ciertas personas
con unos comportamientos particulares (Celestina, Don Juan, Lazarillo, Quijote, Sansón…)
5. Factores sociales: permiten que una palabra restrinja su uso, como en el caso de villano,
que, en un principio se refería al vecino o habitador del estado llano en una villa o aldea, a
distinción de noble o hidalgo, pero, al ser despreciado por la gente de la ciudad, este
término pasó a tener un sentido despectivo (rústico o descortés). También se puede dar el
proceso inverso, se puede ampliar el uso de una palabra: el término pastor incorporó el
significado de ministro religioso, al considerarse a los feligreses el rebaño, imagen que se
usa de forma recurrente en la Biblia.
Entre los mecanismos del cambio semántico más repetitivos podemos encontrar:
a) Metáfora: identificación de dos realidades que presentan cierta identificación entre ellas.
Ejemplo: ojo de la cerradura, boca del metro…
b) Metonimia: se designa un objeto o realidad con el nombre de otro con el que guarda una
relación de proximidad o contigüidad, ya sea esta referida al continente por el contenido
(Ej: Ponme una copa), autor por obra (Ej: Compró un Picasso), lugar o marca por producto
(Ej: Tomar un Rioja, ponerse unos Levis), instrumento por persona (Ej: El batería del grupo
es muy bueno), el singular por el plural (Ej: El argentino es muy conversador)… Uno de los
tipos de metonimia más habitual es la sinécdoque, fenómeno en la que nombramos el todo
con el nombre de una parte (Ej: fuga de cerebros, fueron 40.000 almas al estadio…)
c) Eufemismos: creación y uso de términos que tratan de suavizar la expresión para sustituir a
otros vocablos que son tabú, cuyo empleo conviene evitar por resultar malsonantes u
ofensivos. Los ámbitos más propicios a tabúes y eufemismos son el sexo, la escatología, la
política, la religión… Ej: centro penitenciario en lugar de cárcel o trabajadora sexual en lugar
de prostituta.
d) Elipsis: una palabra se contagia del significado de otra que la acompaña habitualmente
hasta el punto en que se elide u omite el otro término. Ej: postal por tarjeta postal o móvil
por teléfono móvil.
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