0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas4 páginas

Evolución de la novela española 1900-1936

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
32 vistas4 páginas

Evolución de la novela española 1900-1936

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

TEMA 2: LA NOVELA A PRINCIPIOS DE SIGLO.

PÍO BAROJA Y UNAMUNO

1. PANORAMA DE LA NOVELA ANTERIOR A 1936


La herencia literaria de finales del XIX convive con los nuevos planteamientos que
aparecen con el cambio de siglo:

● La estética realista y naturalista penetra en estos primeros años en autores


como Benito Pérez Galdós o Emilia Pardo Bazán.
● Novela erótica, galante o sicalíptica: preocupada por las realidades del sexo de
los personajes, con la influencia de Blasco Ibañez. Destacan autores como
Eduardo Zamacois o Felipe Trigo.
● Novela conservadora: en la que se exaltan los valores cristianos y patrióticos
con autores como Concha Espina o Ricardo León.
● Novela crítica de corte regeneracionista.
● Novela de Fin de Siglo: se incluyen en esta vertiente aquellos autores
vinculados al modernismo o la generación del 98 como Azorín, Unamuno y
Valle- Inclán. Las obras de estos escritores supusieron una profunda
transformación de la narrativa española.

Entre finales del siglo XIX y principios del siglo XX, debemos señalar importantes
innovaciones en el campo de la novela, expresión de la crisis social, política e
ideológica que sacude la civilización burguesa:

1. El relato pierde relevancia en favor de la cuestión formal, del cómo se cuenta.


2. La problemática del héroe y su mundo interior: Su percepción y retrato Íntimo del
personaje reemplaza a la acción a través de un "yo" lírico. El protagonista
configura el mundo a través de sus percepciones y lo interpreta como una
manifestación de la imaginación.
3. Momentaneidad y fragmentarismo: aparecen recursos como la fragmentación, la
elipsis o los saltos temporales.
4. Dramatización: el narrador se borra y los personajes hablan por sí mismos.

En 1902 se publican en España cuatro novelas significativas que suponen una ruptura
con el paradigma realista decimonónico que no parecía adecuado para reflejar las
convulsiones de la época:

- La voluntad, de Azorín.
- Camino de perfección, de Pío Baroja.
- Amor y pedagogía, de Unamuno.
- Sonata de otoño, de Valle-Inclán.

En estas novelas se observan las características de la nueva narrativa finisecular


mencionadas anteriormente y que se concentran en las dos siguientes:

● Introspección: aparecen personajes como seres apáticos y desorientados,


inmersos en una crisis vital que refleja las inquietudes del propio autor.
Predomina la presencia de personajes masculinos -frente a los femeninos
propios del realismo cuyo conflicto interior constituye el eje del relato.
● Simbolismo: mediante personajes que reflejan la crisis de la sociedad burguesa
y la decadencia de España, aunque también aparecen símbolos propios del
regeneracionismo finisecular.

Tras la Primera Guerra Mundial, apareció un grupo de literatos que conocemos como
generación del 14, cuyos autores se dividen entre aquellos que continúan con
modelos narrativos de etapas anteriores y aquellos que tienden a la renovación.
Más adelante, los años treinta suponen el paso de una novela de experimentación
narrativa -propia del vanguardismo y el ideal del arte puro- a una novela al servicio de
la lucha social y política.

2. PÍO BAROJA
Dada la extensión y calidad de su obra, Pío Baroja es considerado el gran novelista
de la Generación del 98.

2.1. Obra narrativa de Baroja


Entiende la novela como un género que lo abarca todo: lo filosófico, lo psicológico, la
utopía, pero sobre todo, la aventura.
Pío Baroja consideraba que el novelista debía tener capacidad de invención,
imaginación y observación.
Baroja es el autor de su generación que incorpora en mayor grado elementos de la
novela realista. Sin embargo, en sus obras, están presentes y predominan las
reflexiones o sensaciones que se suscitan en la conciencia de los personajes.
Es un escritor fecundísimo, solo sus novelas rebasan las 60.
Pío Baroja organizó 34 de ellas en trilogías, de agrupación a veces arbitrarias.
Destacan:

- Tierra Vasca: La casa de Aizgorri, El mayorazgo de Labra y Zalacaín el


aventurero.
- La vida fantástica: Aventuras, inventos y mixtificaciones de Silvestre Paradox,
Camino de perfección y Paradox, rey.
- La lucha por la vida: La busca, Mala hierba, Aurora roja.
- La raza: La dama errante, La ciudad de la niebla, El árbol de la ciencia.

A ellas deben añadirse los veintidós volúmenes de “Memorias de un hombre en


acción”. En estas novelas imbrica lo histórico y lo novelesco, junto con una
interpretación liberal de la historia de España.

Los principales rasgos de su novela son los siguientes:

- Pesimismo: reflexión crítica de la realidad española, en la que es patente un


anticlericalismo radical.
- Personajes polarizados: por un lado, el hombre de acción que se entrega a
una aventura incesante y, por otro lado, el hombre abúlico que no encuentra
razón para vivir.
- Estructura abierta: sarta de episodios aparentemente inconexos. De esta
forma, Baroja refleja el fluir de la vida.
- Estilo claro: en sus obras cobra especial importancia el diálogo, el estilo
funcional que se aleja del virtuosismo formal. Esto es propio de la tendencia
antirretórica del 98.

2.1. Ideología
Su concepción de la vida definida por el pesimismo existencial queda reflejada en su
producción literaria. Ideas como la de que el mundo carece de sentido y la
desconfianza en el hombre encuentran su origen en el filósofo Schopenhauer.
Baroja se definió por un radical escepticismo religioso que también marcó sus ideas
políticas. Estuvo en contacto con el anarquismo y, a su vez, rechazó el comunismo y el
socialismo, aunque también la democracia.

3. MIGUEL DE UNAMUNO
Fue rector de la Universidad de Salamanca.
Nos encontramos ante una personalidad contradictoria, fortísima y desgarrada.
La novela unamuniana es un cauce de expresión de problemas filosóficos y
cuestiones existenciales.
Su producción literaria se centra en dos grandes líneas temáticas:

● El problema de España: plantea cuestiones del 98, como la importancia de


Castilla, el españolismo, la europeización, la idea de intrahistoria (la historia de
los pueblos, la vida cotidiana que sirve de fondo para la historia cambiante y
visible).
● El sentido de la vida humana: bajo la influencia de Kierkegaard. El ser humano
vive en la contradicción perpetua entre serlo todo (volcarse hacia todas las
posibilidades) y la amenaza de la nada. Esto genera angustia y el anhelo de una
inmortalidad proveniente de Dios. La razón niega la esperanza, mientras que el
impulso religioso (la voluntad, las "ganas de Dios") se la impone
desesperadamente. Esta ansiada inmortalidad también la refleja mediante temas
como la paternidad y la maternidad

Destacamos tres de sus principales novelas:

- La tía Tula
- Niebla: en esta novela observamos los temas propios del autor, como el anhelo
de inmortalidad, el conflicto entre libertad y determinismo o el carácter ilusorio de
la existencia.
- San Manuel Bueno, Mártir: en esta obra se refleja la crisis religiosa de
Unamuno. Plantea la contradicción entre una verdad desoladora y una ilusión
que ofrece consuelo y sentido.
- Abel: donde el autor reflexiona sobre la envidia mediante el mito bíblico de Caín
y Abel.

Sus contradicciones se reflejan en su gusto por las paradojas y la antítesis. Lucha


porque el lenguaje le sirva de herramienta para la expresión de su pensamiento (busca
la densidad de ideas, la intensidad emotiva o la exactitud, pero no la elegancia).

Miguel de Unamuno distingue dos tipos de novelas en su producción:

- Novelas ovíparas: nacen tras un largo proceso de documentación y


planificación. Pertenece a este grupo su obra Paz en la guerra.

- Novelas vivíparas: escritas sin plan previo. A este grupo pertenece el resto de
su obra novelística, que responde al concepto de nivola. Las nivolas se centran
en el conflicto interior del personaje. La descripción realista pierde importancia
respecto a los diálogos y monólogos.

También podría gustarte