Tema 3.
El mundo grecorromano
3.1. Antecedentes del arte griego:
Creta y Micenas.
La representación del espacio en el mundo grecorromano
«Noble tranquilidad
y grandeza reposada»
J.J. Winckelmann
Venus de Milo, Museo del Louvre, 130-120 a. C.
Arthur Evans (1851-1941) FUENTES Literarias & artísticas // Arqueológicas
A 6 kilómetros al sur de Heraklion se encuentran las ruinas del
palacio de Cnossos, descubierto, excavado y reconstruido
parcialmente por el arqueólogo inglés Sir Arthur Evans.
Configuración orográfica de la isla de Creta, con el Monte Idas
de 2.600m de altitud.
A Creta se llevó Zeus a Europa después de raptarla y tuvo tres
hijos con ella, uno de ellos el que luego fuera rey Minos.
Reconstrucción ideal del palacio de Cnossos (1600-1400 a.C.)
La distribución de las estancias
del Palacio de Cnossos.
Knossos. Megaron de la reina.
Fresco de los Delfines ca. 1500 a.C.
La Parisina, ca. 1500 a.C.
Damas de azul, ca. 1500 a.C.
El Príncipe de los Lirios
Relieve pintado -procedente del
ala occidental del palacio de
Cnososs- representa a un
hombre joven, que viste un típico
faldellín corto y va tocado con
una amplia tiara. Lleva un collar
de cuentas en forma de flores de
lis. Tira de algún animal u objeto
mientras avanza en medio de un
jardín de lirios.
Arthur Evans quiso ver en él al
mismísimo rey Minos.
Cerámica griega: etapas fundamentales
- Periodo geométrico (1000-700 a.C.)
- Cerámica orientalizante (VIII-VI a.C.) -
- Cerámica arcaica (VII-VI a.C.)
• Cerámica ática de figuras negras
• Cerámica ática de figuras rojas (H. 550
a.C.)
- Cerámica clásica (V-IV a.C.)
Cerámica griega: tipologías
Ánfora del geométrico inicial
«Gran Ánfora del Dypilón» (Geométrico)
Vaso del Dípilon, Geométrico final, s. VIII a. C. Se suelen representar
tres tipos de escenas funerarias: PROTHESIS: exposiciones de los
cadáveres sobre un catafalco EKPHORA: el traslado del cadáver hasta el
lugar del enterramiento, con el cuerpo sobre un carro THAPSOS: juegos
fúnebres en honor del difunto
«Vaso Chigi» (640 a.C.)
«Vaso Chigi» (640 a.C.)
Ergótimo y Clitias, «Vaso François» (570 a.C.)
Exequias, «Dionisos navegando» (540-530 a.C.)
Exequias, «Ayax y Aquiles» (550-540 a.C)
Exequias, «Ayax y Aquiles» (550-540 a.C)
Eufronio, «Hypnos y Thanatos portando a Sarpedón» (VI a.C.)
Polignoto de Tasos,
Crátera de los Nióbides,
s. V a.C.
Níobe, reina de Tebas y
esposa de Anfión, alardeó
de su superioridad sobre
Leto porque había tenido
14 hijos, los Nióbides, 7
varones y siete mujeres,
mientras Leto había
tenido sólo 2. Apolo mató
a sus hijos mientras éstos
practicaban atletismo, y
Artemisa a sus hijas.
Usaron flechas
envenenadas para
matarlos.
Crátera del Pintor de las Nióbides (475 - 425 a.C.)
Lekitos blanco, s. V a.C.
Vasos de cuello alargado que se
utilizaban para contener los perfumes
y ungüentos con que se embalsamaba a
los cadáveres.
Tema 3. El mundo grecorromano
3.2. Escultura griega: etapas arcaica y
severa, de la herencia oriental a la
conquista del canon.
«Hera de Samos»
(1ª mitad s. VI a.C.)
Museo del Louvre.
XOANA: estatuas devocionales femeninas
KUROS · KUROI
Cleobis y Biton, 590-580 a.C.
Delfos
Kuros de Melos, 550 a.C.
2,14 m de alto
Kuro de Melos, ca. 550 a. C.
Kuros de Anavyssos (Grecia), 530 a.C.
2,14 m de alto
Cabeza de Kouros trabajada
con puntero (Ática, mármol,
590-580 a.C.)
Koré de Berlín, 570 a. C.
Elegantemente
ataviada, enjoyada y
tocada con un polos
(birrete bajo). Según
la costumbre dórica
lleva un peplo grueso
y cerrado encima de
un chitón con mangas
y sobre el peplo se
echa un manto
Dama de Auxerre, s.VI a.C.
Museo del Louvre
Escultura de fuerte simetría, rostro
oblongo, gruesas trenzas en pesada
caída, miembros en actitud rígida.
La figura viste un peplo, que lleva
tejida una decoración geométrica, y
sobre los hombros un manto corto.
Posee una fuerte carga abstracta, que
se manifiesta en la reproducción de los
volúmenes del pecho y las caderas.
Viste peplo dórico y con un "himation" cubriendo
los hombros, y con el pelo trenzado. Realizada en KORÉ · KORAI
mármol de Paros, y originalmente policromada.
Se evoluciona hacia formas más naturales, Koré del Peplo
abandonando el esquematismo y geometrismo, 540 a. C.
así, las proporciones de cabeza, torso y brazos
se ajustan a una imagen más natural del ser
humano.
Koré de la Acrópolis, 530 a. C.
Es de mármol pario, conserva restos de policromía
y hace gala de gran originalidad, pues cuando la
indumentaria habitual viene impuesta por la moda
jónica, ella viste el peplo dórico por encima del
chitón.
El grosor del paño determina la caída de los
pliegues en vertical y los detalles minuciosamente
observados en el borde inferior del peplo, en el
escote y en el talle son un alarde de plasticidad,
por demás probada en el modelado de facciones.
Destaca la forma más suave y natural de ojos y
boca, la apariencia más unitaria de la epidermis y
el movimiento del brazo izquierdo, que mitiga la
frontalidad.
Sonrisa eginética (esculturas del templo de Afaya en Egina, Grecia)
Moscóforo, 570 a.C.
Portador del cordero
Ofrendas en las Panateneas
Discóbolo, Mirón de Eleusis, 460-450 a.C.
«RYTMOY»
Grupo de Atenea y Marsias, Mirón.
Ubicado delante del Pre-Partenón.
Destaca la tensión dramática de un Marsias deseoso de tomar el
aulos que Atenea había arrojado. Marsias parece oscilar entre la
curiosidad y el miedo a desagradar a la diosa Atenea.
Atenea, Museo del Prado.
Principio del siglo I. Mármol
blanco, 180 x 48 cm
Sala 073
La cabeza es un vaciado en
yeso de una réplica del Museo
Liebieghaus de Fráncfort.
Ambas copias -la de Francfort
y la de Madrid- fueron
realizadas por un mismo taller,
donde se tallaban aparte, y en
serie, los cuerpos y las
cabezas.
Auriga de Delfos, 474 a.C.
Juegos Píticos 478 ó 474 a.C.
Santuario de Apolo en Delfos.
Dedicado por Polizalo, Tirano
de Gela, Sicilia, hermano del
protector tebano de Píndaro.
Píndaro exalta a un vencedor en los Juegos Panhelénicos.
En sus composiciones suele utilizar la victoria deportiva como
punto de partida para loar el valor personal del atleta: su triunfo
refleja la victoria de lo Bello y lo Bueno sobre la mediocridad.
Lienzo de Giuseppe Sciuti, 1872. // Hubo traducción de Fray Luis de León, nada menos.
Poseidón del cabo Artemision" (460 a.C.)
La figura goza de una
gran estabilidad, que no
deriva en rigidez; el
sentido del movimiento
se consigue mediante el
doble juego de líneas
que marcan las piernas,
rostro y brazos mirando
lateralmente, y el
cuerpo en disposición
frontal.
Naturalismo anatómico, sobriedad de la musculatura,
detallismo tan realista en el trabajo de la barba y el
cabello, en general ese tono mesurado y sencillo que en
realidad es el que da el nombre de "severo" a este
momento de la escultura griega.
Guerreros (Hoplitas) de
Riace, bronce.
TRONO LUDOVISI. Representa el "nacimiento de Afrodita”,
siendo ayudada por dos jóvenes doncellas, las Horas o ninfas,
que desde la pedregosa playa, y con los pies descalzos, cubren
púdicamente a la diosa de la belleza y del amor. El esbelto cuerpo
de la diosa aparece húmedo, fresco y lleno de belleza juvenil, de
gran naturalismo en las formas y en la actitud dulce y amable de
su rostro de perfil que generosamente parece agradecer con la
mirada la ayuda prestada por las jóvenes doncellas.
En los costados del Trono Ludovisi se ven dos relieves
simétricos de dos mujeres sentadas. Fue llamado
trono porque su forma recordaba a uno, pero no
tiene asiento o elevación trasera donde sentarse.
Escena central. Mármol de Paros. Mide 1.42 m de largo x 0.9
m de alto. Las escenas laterales, 0.87 x 0.69 m. Museo
Nacional Romano, Roma.
Con las manos le ayudan a
izarse tirando por detrás de los
hombros. Afrodita vuelve la
cabeza para mostrar un bello
perfil, una mirada intensa y
unos labios modestamente
cerrados. Su cabello,
arreglado para esta ocasión
especial, está ceñido por una
cinta que lo recoge dejando
asomar parte de la oreja.
La delicada tela de su vestido
se adhiere al cuerpo para
revelar el contorno de los
pechos, la estructura del tórax
y el vientre liso.
Las prendas caen de distinta forma sobre las piernas.
Se trata de una obra clave para entender las
transformaciones escultóricas que se producen entre la
etapa arcaica (s. VII y VI a. C) y la etapa clásica pura
(segunda mitad del siglo V a. C.).
En los costados del Trono Ludovisi se ven dos relieves
simétricos de dos mujeres sentadas, una tocando la
flauta doble con las piernas cruzadas y desnuda, como
si se tratase de una cortesana, y otra mujer, la del
lateral contrario, poniendo incienso en un pebetero
cuida celosamente de mantener encendida la lámpara.
Ambas imágenes han sido interpretadas como
personificaciones del amor legítimo y del amor profano,
la esposa que vela y la cortesana que los griegos
llamaban compañera o hetaira.
Los tiranicidas. Harmodio y
Aristogitón.
El grupo primitivo fue destruido
en el 480 a.C. cuando Jerjes,
con sus tropas persas, asoló
Atenas.
El original de lo que vemos,
realizado entre el 480-470 a.C.,
obra del escultor Critias y del
broncista Nesíotes, se ha
perdido.
Es el primer monumento público
griego, fue colocado en el ágora
de Atenas.
Aristogitón, ateniense de clase
media, y su joven amante,
Harmodio, de clase alta,
asesinan en el 514 a.C., por
motivos personales, a Hiparco,
que gobernaba como tirano en
Atenas junto con su hermano
Hipias.
Ajusticiados los tiranicidas casi
en el acto, a los cuatro años, y
con un gobierno democrático,
los atenienses los toman como
héroes y mártires de la libertad.
Las cabezas son similares a la del Efebo de Kritios y al
auriga de Delfos. Aristogeiton lleva una tela en el brazo,
quizá para ver el contraste entre la tela y la anatomía.
También hay un contraste en las cabezas, uno imberbe
y otro barbado. Ambas figuras descargan bien el peso,
ya no tienen los pies fijados al suelo.
Efebo de Kritios. Ca. 480 a. C.
Escultura exenta, de 86 centímetros
de altura, parcialmente destruida en la
zona de los pies, y realizada en
mármol de Paros.
Representa a un hombre joven,
posiblemente un atleta realizado en
mármol de Paros.
Atribuido a los escultores Kritios y
Nesiotes, por el parecido al grupo de
los Tiranicidas.
Representado de frente,
sin embargo gira su
cabeza, hacia la derecha
rompiendo el punto de
vista frontal que, hasta
ese momento había
caracterizado a las
esculturas de este
período.
La anatomía del cuerpo está
suavemente trabajada, la luz
resbala por la superficie pulida
del mármol, creando matices
suaves de luces y sombras que
parecen insinuar la existencia
de músculos y huesos por
debajo de la piel, especialmente
visible en los hombros, las
clavículas, el pecho y zona
abdominal.
El mayor conocimiento de
la anatomía y la
representación más realista
del cuerpo humano
también es visible en la
representación de las
rodillas, lejos ya de las
formas convencionales
como eran representadas
con anterioridad.