LA PROFESIÓN
Concepto de profesión
Profesión, del latín professio, es la acción y efecto de profesar (ejercer un oficio, una
ciencia o un arte). La profesión, por lo tanto, es el empleo o trabajo que alguien ejerce y por el
que recibe una retribución económica. El concepto de profesión está íntimamente ligado al
Principio de Justicia por las siguientes razones:
“Dar a cada uno lo que le corresponde”
a. A través del ejercicio de la profesión, el profesional puede ofrecer sus servicios
profesionales.
b. El profesional está en la obligación de ser retribuido por su trabajo brindado al
usuario, litigante o paciente.
El uso común del concepto de profesión tiene diferentes acepciones, entre ellas:
Empleo, facultad u oficio que cada uno tiene y ejerce públicamente. Las profesiones son
ocupaciones que requieren de un conocimiento especializado, una capacitación educativa de
alto nivel, control sobre el contenido del trabajo, organización propia, autorregulación,
altruismo, espíritu de servicio a la comunidad y elevadas normas éticas. En un sentido
estricto, esta palabra designa solamente las carreras universitarias. En un sentido amplio,
abarca también los oficios y trabajos permanentes y remunerados, aunque no requieran un
título universitario. En un sentido social, es la responsabilidad que tienen los profesionales,
más que a una visión meramente altruista; es decir, esclarecer qué beneficios o valor tiene
para la sociedad el trabajo. En este sentido cobra un doble significado la función profesional:
Por un lado, referente a la finalidad particular de la profesión; otro, en cuanto al valor que
tiene el quehacer profesional y su repercusión sobre el individuo y la sociedad, ya que es el
individuo y la sociedad en general los que reciben el producto del trabajo profesional.
Entonces la profesión se puede definir como la actividad personal, puesta de una
manera estable y honrada al servicio de los demás y en beneficio propio, a impulsos de la
propia vocación y con la dignidad que corresponde a la persona humana. Generalmente se
acepta que una profesión es una actividad especializada del trabajo dentro de la sociedad, y a
la persona que la realiza se le denomina profesional. Pues la profesión representa un servicio
para los demás, consiste en el empleo de las propias facultades, de las aptitudes congénitas o
adquiridas en provecho del prójimo. La profesión sirve al individuo y al mismo tiempo
beneficia a la sociedad. Una función importante de las profesiones es que se pueden
considerar como el medio a través del cual la sociedad puede lograr ser cada vez mejor en
beneficio del mismo hombre. El sentido social de la profesión tiene que ver con el vínculo que
se establece entre la sociedad y el profesionista, en donde la primera determina las
necesidades que el segundo debe satisfacer y éste desarrolla habilidades, destrezas y
actitudes que satisfagan a la sociedad.
Ejemplo: El adjetivo profesional también hace referencia a la actividad que se lleva a cabo
como profesión (en el sentido de que implica una retribución económica), y no como afición o
pasatiempo. Esta diferencia puede apreciarse con claridad en el caso de los deportes. Una
joven que juega vóley todas las semanas no es voleibolista ni jugadora profesional, ya que sólo
lo hace semanalmente. En cambio, aquella que juega todas las semanas a cambio de dinero es
una persona profesional de este deporte.
Características de la profesión
Han sido mucho los intentos de caracterizar el quehacer profesional desde muy
diversas ópticas. Uno de esos intentos por lograr una síntesis que arroje luz sobre el modo en
que debiera ejercerse y reconocerse esa actividad profesional, es la que han llevado a cabo W.
Carr y S. Kemmis (1988, 26). Estos autores reducen a tres amplios rasgos la profesionalidad:
Conocimiento fundado en un saber teórico;
Subordinación del profesional al interés y bienestar del cliente;
Derecho a formular juicios autónomos exentos del control extra profesional.
Ciertamente estos tres rasgos pueden decirse, de modo general, de todas las
profesiones. La cuestión que hemos de plantearnos es si realmente recogen todos los aspectos
propios de la acción empresarial o bien, tras una atenta consideración de la acción humana,
esos rasgos pudieran o debieran ampliarse en una propuesta que refleje del mejor modo el
ethos profesional. Pero entonces, el aspecto que se quiere resaltar es que juntamente con el
saber teórico que acompaña a una profesión, no se ha de obviar el carácter asistencial que
comporta. Esta implicación personal únicamente puede apreciarse como tal si la profesión se
entiende no sólo como el logro de unos objetivos, sino, si a esa finalidad le acompaña,
inseparablemente unida, una tarea asistencial, en la que la ayuda que se presta es superior al
servicio prestado. En otras palabras, si la ayuda se constituye como referente del servicio que
se presta, la distinción entre estas dos nociones parece sumamente importante a la hora de
entender las cualidades éticas que acompañan el ejercicio profesional.
Hablar de las características de la profesión también hace necesario mencionar las
siguientes, como fundamento a lo expuesto por W. Carr y S. Kemmis:
a) Pertenencia al grupo: Los profesionales por su actividad pertenecerán a un
determinado grupo en la cual se sentirán identificados y compartirán el sentimiento de
pertenencia a una categoría social específica.
b) Manejo disciplinario: Se refiere a la concepción de que el profesional debe ser un
experto en cierta área disciplinar.
c) Aceptación social: El profesionista es reconocido como el sujeto más indicado para
resolver o actuar en determinados campos de competencia profesional socialmente
reconocidos El ejercicio de la profesión busca el bienestar individual y colectivo del
hombre. Una profesión que no responda a las necesidades sociales no tiene razón de
existir.
d) Código ético autogenerado: El grupo establece reglamentaciones acerca de la
Deontología de los miembros, esto es, como se debe comportar el profesional del área,
en el campo de competencia laboral, pero también la vida cotidiana del sujeto se ve
reglamentada. En las profesiones hay unas atribuciones y unos deberes que derivan de
su ejercicio y que están definidos desde el punto de vista legal. El cumplimiento o no de
estas obligaciones y deberes es objeto de la Ética profesional.
e) Proceso de formación: En la formación de nuevos profesionistas, participan agentes
profesionales ya reconocidos en el medio, los cuales transfieren las características
propias de la profesión a los aspirantes a ésta, a su vez que existe una negociación con
el medio, tanto social como laboral, donde se inserta el nuevo profesionista.
Deberes y obligaciones de la profesión
En virtud de su profesión, el sujeto ocupa una situación que le confiere deberes y
derechos especiales, que a continuación de detalla:
La Vocación. - La elección de la profesión debe ser completamente libre. La vocación
debe entenderse como la disposición que hace al sujeto especialmente apto para una
determinada actividad profesional. Quien elige de acuerdo a su propia vocación tiene
garantizada ya la mitad de su éxito en su trabajo.
Finalidad de la Profesión. -La finalidad del trabajo profesional es el bien común. La
capacitación que se requiere para ejercer este trabajo, está siempre orientada a un mejor
rendimiento dentro de las actividades especializadas para el beneficio de la sociedad. Sin este
horizonte y finalidad, una profesión se convierte en un medio de lucro o de honor, o
simplemente, en el instrumento de la degradación moral del propio sujeto.
El Propio beneficio. - Lo ideal es tomar en cuenta el agrado y utilidad de la profesión; y
si no se insiste tanto en este aspecto, es porque todo el mundo se inclina por naturaleza a la
consideración de su provecho personal, gracias a su profesión. No está de más mencionar el
sacrificio que entrañan casi todas las profesiones: El médico, levantándose a media noche
para asistir a un paciente grave; el ingeniero, con fuertes responsabilidades frente a la obra,
etc. La profesión también gracias a esos mismos trabajos, deja, al final de cuentas, una de las
satisfacciones más hondas.
Capacidad profesional. - Un profesional debe ofrecer una preparación especial en dos
sentidos: Capacidad intelectual y capacidad moral. La capacidad intelectual consiste en el
conjunto de conocimientos que, dentro de su profesión, lo hacen apto para desarrollar sus
labores. Estos conocimientos se adquieren básicamente durante los estudios universitarios,
pero se deben actualizar mediante las revistas, conferencias y las consultas a bibliotecas.
Concepto de profesional
Un profesional es toda aquella persona que puede brindar un servicio o elaborar un
bien, garantizando el resultado con calidad de excelencia. Puede ser una persona con un
reconocimiento de grado universitario, técnico o experto en cierto tema, disciplina o arte. Los
profesionistas se dividen en técnicos, ingenieros, licenciados, médicos, maestros y doctores.
Sin embargo, una persona también puede ser considerada profesional por el hecho de proveer
un servicio o producto y exhibir un comportamiento honesto, calificado, responsable y capaz;
características que se obtienen con constancia y talento en la disciplina desempeñada.
El concepto de profesión nos conduce al de profesional, considerándose como la
exigencia de la profesión en el orden de las realidades humanas y jurídicas. “En este sentido
hablamos de derechos y deberes profesionales, de actitudes profesionales, de relaciones, en una
palabra, de vida profesional, lo profesional es el hombre ejerciendo una profesión”.
Un profesional es quien ejerce una profesión (un empleo o trabajo que requiere de
conocimientos formales y especializados). Para convertirse en profesional, una persona debe
cursar estudios (por lo general, terciarios o universitarios) y contar con un diploma o título
que avale los conocimientos adquiridos y la idoneidad para el ejercicio de la profesión.
Por ejemplo: “Mi hermano es abogado y trabaja en el Poder Judicial”; “El doctor Álvarez tiene
la especialidad de cardiología y es el mejor en su rama”; “Hijo te haré estudiar en la
universidad la carrera que elijas sólo te exijo dedicación y compromiso de tu parte”;
“Fernando de Szyszlo es un artista plástico peruano de renombre, conocido principalmente
por su trabajo en pintura y escultura”.
Concepto de profesionista
Un profesionista es toda aquella persona que conoce sus limitaciones, pero que es
capaz de superarlas buscando incrementar su horizonte de trabajo. El profesionista tiene una
responsabilidad especial que éticamente está obligado a actuar congruentemente con su
profesión. No en vano se le otorga el Título al Nombre de la Nación, y por tal se le exige un
servicio social que le será remunerado.
A los profesionistas se les pide que devuelvan a la sociedad algo de lo que recibieron
con el título, es decir, al lograr el prestigio social puedan apoyar con sus consejos y
enseñanzas a los que empiezan para que conjuntamente sigan brindando sus servicios a la
sociedad, la cual demanda de ellos. El profesionista se construye a través de un proceso de
formación, el cual es establecido y muchas veces regulado por la comunidad, quien
determinará los criterios y reglas del desempeño profesional.
Diferencia entre profesional y profesionista
La diferencia entre un profesional y un profesionista es que, el primero ejerce con
conocimiento alguna actividad, no necesariamente certificada, mientras que el segundo ejerce
una actividad certificada y adopta su profesión como forma de vida. Es importante señalar que
la palabra "profesionista" es originaria de México y en otros países de habla hispana la palabra
"profesional" puede tener ambos sentidos.
Es preciso establecer claramente la diferencia entre profesional y profesionista, lo cual
permite un manejo conceptual más adecuado; por profesional se entiende el sujeto que labora
en cierto ámbito disciplinario, pero no necesariamente tiene que haber pasado por un proceso
de formación académica, muchas veces se vuelve experto en el medio laboral, pero no necesita
estar reconocida su pertenencia a una profesión.
El profesionista es el sujeto que ha sido formado en un campo disciplinario especifico,
y por tanto es reconocido y avalado por un grupo de pares. En este sentido, el profesional es el
experto en determinada área laboral, el profesionista es el profesional que, por su pertenencia
a un grupo de pares certificados, con un respaldo institucional vía un título reconocido,
guarda una posición en el imaginario social.
Toda profesión tiene por fin una prestación de servicios o una producción de bienes, y
ambos fines se conjugan en un momento determinado. Son bienes y servicios concretos
específicos de cada profesión. La demanda individual o social les confiere su valor social, en el
sentido de que el profesionista debe ser sensible a reconocer estas demandas y buscar
satisfacerlas de la forma más adecuada y eficiente.
La comunidad confía en que el profesionista será capaz de resolver sus problemas, ya
que cuenta con el saber especializado para hacerlo. La moral profesional implica hablar de los
deberes profesionales los cuales podemos dividir en deberes generales de toda profesión y los
deberes particulares o específicos de cada actividad profesional, asimismo podemos
clasificarlos también en deberes impuestos por la ciencia y deberes impuestos por la
conciencia.
El profesionista tiene dos clases de deberes, los de su cualidad como ser humano y los
propios de su actividad profesional, por lo que se encuentra doblemente comprometido con el
bien, siendo común, encontrar personas que son escrupulosos en el cumplimiento de sus
deberes religiosos y familiares y al mismo tiempo son totalmente negativos en lo relativo a su
profesión. La profesión no debe ser un área neutral para la conciencia, por el contrario, la
potencializa e intensifica.
¿Para qué ser profesional?
Actualmente se aprecia que, al terminar el quinto grado de secundaria, los estudiantes
se hacen las siguientes preguntas: ¿A que me dedicaré? ¿Qué profesión debo seguir? ¿Dónde y
cómo debo prepararme?, son algunas preguntas que en algún momento de la vida las hemos
realizado y a los cuales les hemos dado respuesta.
Es importante elegir una carrera profesional que nos ayude a desarrollar las
habilidades y aptitudes personales. Muchas veces se elige una carrera sin haber seguido un
examen de aptitud profesional. El resultado de ello es la deserción de muchos estudiantes a
carreras que no colman sus expectativas intelectuales seguido de una frustración y al
desinterés total por seguir otra carrera, ya que siempre quedará la interrogante ¿Y si vuelvo a
fracasar?
El problema es que se busca ser profesional, sin estar consciente de la elección de una
carrera profesional que ella implica. No se sabe las funciones que la carrera conlleva y las
responsabilidades que se debe asumir en las acciones futuras. Es así que en la búsqueda del
éxito muchos profesionales se corrompen y acaban mal por anteponer sus intereses
personales y dejar de brindar un buen servicio a la sociedad.
La universidad como institución educativa tiene en sus manos la responsabilidad y la
obligación de formar éticamente a sus estudiantes y a todo el personal académico y
administrativo. Ya que se ha visto que las instituciones superiores o universidades forman
profesionales de acuerdo a las necesidades del mercado, pero dejan de lado la formación Ética
y moral de sus estudiantes haciendo que los egresados no tengan los cimientos doctrinarios
en valores para ser aplicados en la praxis profesional.
Un resultado de ello es el desinterés de los profesionales por el bienestar de la
sociedad. Si uno pregunta a los trabajadores de una empresa acerca del bienestar social, muy
pocos tienen entre sus metas lograr el bienestar social, sino más bien desean el bienestar
personal. Por ello se debe inculcar en las aulas universitarias y centros estudios superiores,
que un buen profesional se refleja en sus actos en beneficio de su medio social.
Nuestro país necesita profesionales que conozcan lo que se debe hacer y lo que no; se
necesita profesionales con calidad moral y buena conducta con valores. Porque como ya se
dijo líneas arriba, “Ser un profesional implica proyectarse hacia el bienestar de la sociedad y el
medio ambiente a través de su aporte personal y científico “.
Por estas razones, y para evitar en gran medida los problemas de índole ético-moral
que surgen en el ejercicio de una profesión o de un oficio, se debe de poner en práctica los
principios éticos que establezcan los parámetros y reglas que describan el comportamiento
que una persona que puede o no exhibir en determinado momento. No es difícil poner estos
principios en práctica, pero el omitirlos redundará en perjuicio propio y en el de las personas
con quienes se interviene o se interactúa.
Lo que un profesional debe conocer y hacer:
Un profesional es responsable y Ético ante la ley:
Cumpliendo las convenciones y declaraciones internacionalmente reconocidas y
con sus instrumentos en vigencia. Cumpliendo con todas las leyes, regulaciones,
normas del país en el que reside y en el que trabaja.
Alejándose de cualquier forma de corrupción, extorsión y soborno. Cumpliendo
con los legítimos contratos y compromisos adquiridos.
Conociendo el alcance de su responsabilidad profesional tanto en lo civil y como
en lo penal, y las sanciones aplicables al incumplimiento de los deberes
relacionados con su profesión. Cooperando con la justicia siempre que se lo
requiera.
Denunciando actos fuera de la ley de los que sea testigo y se posea las pruebas
objetivas requeridas por la justicia para demostrar la comisión del delito.
Un profesional es responsable y ético ante los Derechos Humanos:
Procurando condiciones de trabajo dignas que favorezcan la seguridad, salud
laboral y el desarrollo humano y profesional de los empleados y colaboradores.
Absteniéndose de ser cómplice de abusos a los derechos humanos cometidos
contra cualquier persona sin importar si el profesional tiene o no relación con
ella.
Asegurándose que todo personal a su cargo sin excepción conoce los Derechos
Humanos y culturales y de no ser así capacitarlos para que lo conozcan.
Un profesional es responsable y ético ante el Medio Ambiente y las generaciones
futuras:
Respetando el medio ambiente evitando en todo lo que esté a su alcance cualquier
tipo de contaminación, minimizando la generación de residuos y racionalizando el
uso de los recursos naturales y energéticos.
Asumiendo iniciativas para promover la prevención y una mayor responsabilidad
medioambiental.
Previniendo en todo lo que pudiere la contaminación del medio ambiente y el
calentamiento global.
Consumiendo con responsabilidad: El agua, la electricidad, el gas natural y otros
recursos.
Cuidando con la tierra que heredarán las futuras generaciones.
Un profesional es responsable y ético ante la Comunidad:
Procurando un impacto social positivo sobre las personas de su entorno y sobre
las comunidades en las cuales operan.
Respetando a las personas locales y a los pueblos originarios, sus valores,
tradiciones y el aporte de su cultura al contexto social.
Asegurándose que las comunidades en las cuales trabajan, estén informadas de
manera oportuna de cualquier factor que pudiera ser necesario que conozcan por
su impacto social.
Contribuyendo con el desarrollo económico de las comunidades en las que
desempeña su labor.
Sirviendo a la comunidad y a la sociedad con productos y servicios útiles y en
condiciones justas.
Procurando una distribución equitativa de la riqueza generada.
Un profesional es responsable y ético ante la Organización en la que se trabaja;
Aceptando sólo prestar servicios para los cuales se tiene el entrenamiento
adecuado para realizar las actividades en un marco de calidad y responsabilidad
técnica.
Recibiendo una retribución económica justa que guarde relación con la tarea
realizada.
Absteniéndose de aprovecharse de situaciones que puedan perjudicar a quien
haya contratado sus servicios.
Respetando el secreto profesional y de no revelar, por ningún motivo, en beneficio
propio o de terceros, los hechos, datos o circunstancias de que tenga o hubiese
tenido conocimiento en el ejercicio de su profesión.
Aclarando las relaciones que guarda ante quien patrocina sus servicios cuando
emita juicio profesional que sirva de base a terceros para tomar decisiones.
Analizando cuidadosamente las verdaderas necesidades que puedan tenerse de
sus servicios, para proponer aquéllos que más convengan dentro de las
circunstancias.
Teniendo responsabilidad y carácter para no aceptar trabajos en los que se
requiera su independencia de hecho y de apariencia, si ésta se encuentra limitada.
Respetando y cumpliendo todas las normas que tengan la organización para su
personal y el contrato que regula la relación laboral del profesional.
Un profesional es responsable y ético ante su Profesión:
Siendo solidario con el otro, expresando en sus actos honradez, carácter, cortesía,
discreción, honestidad, respeto y compromiso social.
Expresando cualquier juicio profesional con la obligación de sostener un criterio
libre de conflicto de intereses e imparcial.
Realizando trabajos con calidad técnica y con una prestación de servicios
adecuados en tiempo y forma alineado con las normas aplicables y legislación
vigente.
Pagando los impuestos y las obligaciones previsionales que le correspondiera por
su desempeño profesional o por la responsabilidad que se tenga por personal
contratado.
Aceptando como una responsabilidad personal e intransferible los trabajos
llevados a cabo por él o realizados bajo su dirección.
Rechazando las tareas que no cumplan con la moral, el honor, la dignidad y las
buenas prácticas sociales.
Cuidando las relaciones con sus colaboradores, con sus colegas y con las
instituciones que los agrupan, buscando que nunca se menoscabe la dignidad de
la profesión, sino que se enaltezca.
Trabajando para que la sociedad en general y los clientes gesten una imagen
positiva y de prestigio, para lo cual sólo se valdrá de su calidad profesional y
personal. Esto siempre sin caer en una autopromoción carente de significado
profesional y social.
Transmitiendo sus conocimientos contribuyendo al desarrollo de otras personas.
Fundando en elementos objetivos las opiniones, informes y documentos que
presente el profesional, sin ocultar o desvirtuar los hechos de manera que puedan
inducir a error u otros problemas.
Firmando sólo informes y documentos que son necesariamente el resultado de un
trabajo practicado por él o por algún colaborador bajo su supervisión. Aceptando
sólo trabajos para los cuales está capacitado y preparado tanto técnica como
emocionalmente.
Asumiendo la responsabilidad por las consecuencias de cualquier informe que
llevará su firma, como de cualquier secuela directa de sus actos.
Consultando o intercambiando impresiones con otros colegas en cuestiones de
criterio o de doctrina, pero nunca deberá proporcionar datos que identifiquen a
las personas o negocios de que se trate, a menos que sea con consentimiento de
los interesados.
Absteniéndose de utilizar sus conocimientos profesionales en tareas que no
cumplan con la moral y la responsabilidad social. Absteniéndose de hacer
comentarios sobre otro profesional cuando dichos comentarios perjudiquen su
reputación o el prestigio de la profesión en general.
Otorgando a los colaboradores el trato que les corresponde como profesionales y
vigilando su adecuado entrenamiento, superación y justa retribución.
Absteniéndose de ofrecer trabajo directa o indirectamente a empleados o socios
de otros profesionales, si no es con previo conocimiento de éstos. Exceptuando
aquellos casos que las personas que por su iniciativa o en respuesta a un anuncio
le soliciten empleo.
Cimentando la reputación, compromiso social, honradez, laboriosidad y capacidad
profesional, observando las reglas de Ética profesional más elevadas en sus actos.
Enviando material de promoción tanto de su empresa como de su persona sólo a
las personas que han consentido previamente el envío, solicitándolos de
diferentes formas.
Evitando que se utilice su nombre en relación con proyectos, informes, balances,
informaciones financieras o estimaciones de cualquier índole.
Asumiendo la responsabilidad cuando por la naturaleza del trabajo, el profesional
debe recurrir a la asistencia de un especialista y la participación de éste en el
trabajo sea fundamental para alcanzar los resultados previstos, el profesional
asumirá la responsabilidad respecto a la capacidad y competencia del especialista
y deberá informar claramente a su cliente las peculiaridades de esta situación.
Negando permiso de actuar en su nombre a personas que no sea socio,
representante debidamente acreditado o empleado bajo su autoridad.
Puntualizando claramente en qué consistirán sus servicios y cuáles serán sus
limitaciones. Absteniéndose de ofrecer sus servicios a clientes de otro colega. Sin
embargo, tiene el derecho de atender a quienes acudan en demanda de sus
servicios o consejos.
Actuando exclusivamente dentro de los lineamientos convenidos con otro colega
cuando éste solicite su intervención para prestar servicios específicos a un cliente.
En el caso de que el cliente solicite una ampliación de los servicios originalmente
establecidos para el profesional llamado a colaborar, éste no deberá
comprometerse a actuar en forma alguna sin antes obtener la anuencia del colega
por cuyo conducto recibió las instrucciones originales.
Absteniéndose de contratar o hacer trabajo profesional por su cuenta, sin el
consentimiento de los otros socios cuando se los tenga.
Respetando el principio de la libertad de asociación y el derecho a la negociación
colectiva. Negociando bajo la premisa que todas las partes deben ganar.
Garantizando que las personas que desempeñen un trabajo en su ámbito laboral
lo hagan dentro de una relación de empleo reconocida y legal. Además, bajo un
ambiente de trabajo saludable y seguro.
Coadyuvando en el desarrollo de las personas que trabajan con él. Respetando la
propiedad intelectual y otros derechos de propiedad y respeto por los intereses
de todas las partes interesadas.
Manteniendo una comunicación correcta, efectiva con contenido sustantivo para
todos aquellos que trabajan con él.
Absteniéndose de emplear niños, ni practicar cualquier forma de trabajo forzado.
Absteniéndose de cualquier práctica discriminatoria e injusta en sus prácticas de
empleo, ya sea basada en religión, sexo, raza, color, idioma, opinión política o de
otro tipo, origen nacional o social, propiedades, nacimiento u otro estado.
Promoviendo en su contexto inmediato y social la práctica de la responsabilidad
social, siendo ético y transparente en los actos.