noteolvides nº 11 julio 2012
Si esta cárcel sigue así,
todo preso es político1
R
ealizar 1 el intento de en-
tender el mundo carcela-
rio, con sus propias lógicas
de funcionamiento, muchas veces
ininteligibles para el ciudadano de
“afuera”, implica interrogarse so-
bre el comportamiento del Estado
frente a su fracaso como agente
Fabiana normalizador de la vida social y co-
Larrobla tidiana y el desplazamiento desde
una lógica de persuasión y control
hacia una lógica fundamentalmen-
te coactiva. Esta se manifiesta en
los discursos entrecruzados y su-
perpuestos de los distintos agen-
tes, que a su vez resultan contra-
dictorios con sus propias prácticas.
La cárcel se constituye en un lugar
productor y reproductor de violen-
cia institucional, donde las prohibi-
ciones y los permisos no están cla-
ramente regulados, y si lo están,
no son respetados, o no se cono-
cen y no importa conocerlos.
El Complejo Carcelario Santiago
Vázquez (Comcar), inaugurado en
1985, es uno de los grandes esta-
blecimientos carcelarios del Uru-
guay, junto con el (ex) penal de Li-
bertad, pero a diferencia de este
(que funciona como una cárcel de
máxima seguridad), fue pensado
como un establecimiento “abier-
to”, con escuela, granja, talleres,
cancha de fútbol y la posibilidad de
que las personas privadas de liber-
tad pudieran realizar allí las más di-
versas tareas.
Rápidamente ocurrió lo que sue-
le ocurrir con la mayoría de los es-
tablecimientos penitenciarios (y para quienes cuentan con recursos
sobre todo con los “mega esta- “Nos miran y nos dicen que somos suficientes para acceder a ellos), y
blecimientos”): superpoblación, mugre donde reclamarlos es exponerse a
deterioro, corrupción, arbitrarie- Pero no se dan cuenta que esta- la posibilidad de represalias, que
dades diversas y la comprobación mos en la penumbre” (sic)2 pueden ir desde traslados intem-
de que desde el paradigma puni- pestivos al Penal, suspensión del
tivo no es posible la construcción Entrar al Comcar es entrar al “patio” o de actividades, hasta la
de políticas que prioricen o incor- mundo de la irracionalidad y la ar- aplicación de castigos físicos.3
poren procesos de rehabilitación y bitrariedad. Un lugar donde los de- A esto debemos sumar las con-
(re) integración social. rechos no existen (o existen sólo
3 “Porque yo te estoy contando todo
esto pero después a mí me van a cagar a
1 “Todo preso es político” Patricio Rey y 2 Rap “Mundo oculto”. Elaboración co- palos”; “Mañana vos venís y yo ya no es-
sus Redonditos de Ricota. lectiva de reclusos del COMCAR. toy acá”.
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diciones de inhabitabilidad en que
se encuentra la mayoría de los mó-
dulos: hacinamiento y encierro du-
rante la mayor parte del tiempo
para la mayoría de los reclusos,4
materia fecal brotando del piso y
colándose por debajo de las puer-
tas de las celdas, falta de agua y luz
para algunos sectores, goteras, ca-
ños rotos, boquetes, mala comida,
y una larga cantidad de etcéteras.
En este sentido las distintas in-
tervenciones que ha realizado el
Estado a través de sus institucio-
nes no han logrado mejorar las
condiciones de vida de la mayoría
de los reclusos y mucho menos han Módulo 5. Cantidad de reclusos según edad / noviembre 2011
logrado un descenso relevante en
los índices de reincidencia. Antes
bien han actuado como elementos ron empeorando y lo que han po- Pero, ¿hasta dónde está bueno que
paliativos ante situaciones de vida dido hacer los equipos de salud es vos te calles?”
intolerables y, aunque pueden con- atender las urgencias y las emer- “Estaba mirando como golpeaban
siderarse como avances en el res- gencias que –además de ser mo- a un ‘ingreso’, a la entrada del ‘por-
tablecimiento de los derechos, su neda corriente en el Comcar– son, tón 22’, palazos y patadas, y le dije
alcance se ha limitado a una mino- a su vez, producto de esas mismas al policía que miraba conmigo que
ría de la población carcelaria. pésimas condiciones sanitarias. Lo eso no podía hacerse. Que el Estado
La enseñanza, por ejemplo, a la que uno se pregunta es cómo se uruguayo estaba violando tratados
que tendrían acceso (o deberían te- sobrevivió hasta el 2009 sin aten- internacionales… me sentí ridículo
ner) la mayoría de los reclusos, es ción médica inmediata, cuando lo diciendo eso… El policía me contes-
un privilegio del que suelen ser be- usual y cotidiano es encontrarse tó que había que matarlos a todos.”
neficiarios sólo unos pocos, gene- todos los días con situaciones gra- Aquellos lugares y personas que
ralmente aquellos que pertenecen vísimas en materia de salud. Mu- son olvidados e invisibilizados que-
a determinados módulos y quienes chas personas que comienzan so- dan a merced del miedo, de la im-
ya cuentan con algún sostén edu- licitando atención por un dolor de punidad y de la arbitrariedad. Los
cativo. No es sencillo lograr que el muelas o estomacal, por ejemplo, presos comunes han sido, a lo lar-
policía acompañe al recluso hasta terminan apelando a la autoagre- go de la historia, sistemáticamente
la escuela o le “abra” la celda cuan- sión (cortes cada vez más profun- ubicados en ese lugar, despojados
do tiene que concurrir a clases. Por dos en su propio cuerpo) para po- de toda humanidad se han conver-
otro lado, en algunos módulos las der ser “vistas” por la guardia y así tido en un espejo donde no que-
inscripciones quedan libradas a la lograr el traslado a la policlínica.6 remos vernos reflejados y del cual
buena voluntad de la guardia poli- Si en algún sentido se esperaba preferimos no acordarnos.
cial, ya que los maestros no tienen que la presencia civil sirviera de lí-
acceso, lo que finalmente resulta mite a la violación de los derechos La pobreza encarcelada.
en que la mayoría no se entera ni humanos, esto no ha ocurrido. Los Módulos 4 y 5
del comienzo ni de la finalización relatos de quienes no pertenecen
del período de inscripción. al Ministerio del Interior refieren En noviembre de 2011 el número de
En otro orden, el ingreso de asse un aumento de la impunidad de los internos ascendía a 3.200 perso-
al Comcar en el año 2009,5 y la in- funcionarios policiales en el trato nas que se distribuían de distintas
corporación de los equipos de sa- con los reclusos: maneras en 8 módulos (todos con
lud mental en el año 2011 se supo- “No les va a pasar nada porque una capacidad de 300 personas):
nía que implicarían un cambio en pateen a un preso. Nosotros y ellos los módulos 7 y 6 (junto con el mó-
las condiciones sanitarias de la po- sabemos que no les va a pasar nada. dulo 8)7 se encuentran a la entra-
blación. Sin embargo estas condi- 7 El módulo 8 es una construcción nue-
ciones en el mejor de los casos no 6 Los cortes carcelarios son utilizados va, realizada a principio de 2011, para alo-
se vieron modificadas y continua- frecuentemente por distintos motivos. jar a los reclusos del módulo 3 que había
En algunos casos funcionan como un me- colapsado y estaba destruido. Este mó-
4 Sólo un pequeño porcentaje tiene ac- canismo que les permite llamar la aten- dulo es de alta seguridad por el tipo de
ceso a la escuela o a la realización de al- ción de la guardia y ser así trasladados a delito y los niveles de reincidencia de las
gún tipo de trabajo. la policlínica. En otros casos es una forma personas que están recluidas allí. Su po-
5 ASSE ingresa a las cárceles a través de paliar el enorme dolor y desespera- blación, a noviembre de 2011, ascendía a
de la creación del programa Sistema de ción que se vive en este tipo de encierro. 299 personas, que viven en un régimen
Atención Integral de las Personas Priva- En otros, también sirve como símbolo de de encierro muy parecido al del ex penal
das de Libertad (SAIPPL). identificación y pertenencia. de Libertad, lo que significa pocas salidas
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sectores y mucho menos con luz.
En estos módulos –como en todos
los otros– existe una diferencia
en la “calidad de vida” según uno
esté alojado en la parte de adelan-
te o en la parte de atrás, en esta
última se está siempre en peores
condiciones, mayor hacinamiento,
menos probabilidad de contar con
agua, mayor encierro y por tanto
menores posibilidades de acceder
a un permiso para realizar alguna
actividad o concurrir a la escuela.
“Los del fondo” son otra categoría
de reclusos, que por distintos mo-
tivos, en general de carácter arbi-
trario, fueron ubicados allí.
Dos diferencias podemos seña-
lar entre ambos módulos: Mientras
que en el módulo 5 la gran mayo-
ría de los 730 reclusos (477) perte-
necían al rango de edad que va de
los 18 a los 25 años y además, eran
primarios; en el módulo 4 la gran
mayoría (586) se ubicaba entre los
19 y los 34 años y eran reinciden-
tes, en general por delitos contra
la propiedad. En cuanto a los nive-
les de apertura y posibilidad de rea-
lizar actividades, se supone que
ambos módulos deberían funcio-
nar como módulos abiertos, sin em-
bargo esto no sucedía. El módulo 4
fue, a raíz de los intentos de fuga,
rápidamente “cerrado”, ingresar y
salir del mismo requería permisos
especiales y por tanto cualquier ac-
tividad que no fuera necesaria para
el funcionamiento del módulo fue
clausurada y/o suspendida. En el
módulo 5 si bien la decisión no fue
da del establecimiento, cercanos superpoblados 1, 2, 4 y 5 (este últi- tan radical, en los hechos sucedió
a la escuela, los talleres y la iglesia. mo destinado a los procesados por lo mismo. Por lo tanto estamos ha-
Allí se alojan los reclusos que tie- primera vez, los “primarios”). Esta blando de una población joven, la
nen enfermedades crónicas o que zona, ubicada a los fondos, es co- mitad de la cual ingresaba por pri-
son considerados de confianza por nocida como el “cante” del Com- mera vez a la cárcel, que se encuen-
parte de la Dirección.8 car, ya que son los módulos que tra la mayor parte del tiempo, sin
A mitad de camino existe una se encuentran en peores condicio- posibilidades de realizar actividad
división, un portón (denomina- nes, superpoblados y al borde del física ni intelectual, en un encie-
do Portón 22) que funciona como colapso desde hace mucho tiem- rro que implica hacinamiento, olo-
frontera entre estos módulos y los po. res nauseabundos, suciedad, mala
De todos estos, los módulos 4 y comida, falta de agua y de luz, sin
al patio, visitas alternadas, y casi ningu- 5 –ahora desalojados–, son los que mencionar las requisas y los malos
na circulación por fuera del módulo, sal-
desde hace tiempo se encontra- tratos de que pueden ser objeto.
vo para aquellos que tengan el privilegio
de estar trabajando (tener “comisión”). ban en condiciones semejantes a
8 A fines de 2011 fue inaugurado el Mó- un campo de concentración. Cada
dulo 9, que comenzó a funcionar a par- uno de ellos contaba con una po-
tir del año 2012. Es un módulo distinto a
blación que superaba dos veces “Es cada vez más otro mundo”
los demás, incluso en su diseño arquitec-
tónico y allí se alojan reclusos calificados el límite de su capacidad locativa
como de buen comportamiento y tienen (en el módulo 5 listaban 730 perso- Tal como fue difundido por diver-
una considerable posibilidad de circular nas y en el módulo 4, 737), además
libremente por el establecimiento. sos medios de prensa, en abril pa-
de no contar con agua en algunos
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sado ocurrieron incidentes que
concluyeron con el desalojo de los
módulos 4 y 5, el traslado de cien-
tos de personas hacia otros esta-
blecimientos (ubicados en distintas
partes del país), hacia otros módu-
los del propio Comcar (agravando
la situación de algunos que hasta
ese momento no tenían problemas
de hacinamiento) y hacia los patios
del Módulo 8, quedando a la intem-
perie 500 personas que a lo largo
de 50 días (durante los cuales hu-
bo alertas meteorológicas, fríos in-
tensos, copiosas lluvias y otros fe-
nómenos climáticos propios del
otoño-invierno) fueron lentamen-
te redistribuidas, salvo aproxima-
damente 100 personas del Módu-
lo 5, a quienes se les construyó una
estructura con techo en uno de los
patios y que aún permanecen allí.
Pero no fue solo la intemperie,
también fueron los traslados ha-
cia otras dependencias, que se re-
alizaron sin tener en cuenta la im-
portancia de los lazos familiares,
ocurriendo derivaciones, por ejem-
plo a la cárcel de Rivera, de perso-
nas que tenían familiares en Mon-
tevideo, con todo lo que significa
este distanciamiento en situacio-
nes en que es la familia quien brin- materializa el miedo difuso a todo cas institucionales son consenti-
da contención emocional además lo diferente. Esta falta de empatía das por gran parte de la población
de aportar al recluso los recur- no es casual ni se explica en térmi- será porque se siente identificada
sos necesarios para sobrevivir (al- nos de bondad o maldad, es una con éstas, por lo tanto una de las
imentación, abrigo, elementos de consecuencia esperada y buscada acciones de parte de aquellos que
higiene, etcétera). La lejanía tam- de lo que sucede cuando se con- no las consentimos, será cuestion-
bién supone el debilitamiento y struye un “enemigo” al que se re- arlas y ponerlas en crisis. Esta situ-
hasta la ruptura de vínculos. sponsabiliza de nuestros miedos y ación extrema ofreció la posibili-
Lo sucedido no puede ser toma- problemas y es lo que sucede toda dad de hacer visible aquello que
do como un hecho más que rápi- vez que se aceptan como normales nunca queremos ver y por lo tanto
damente pueda olvidarse. El com- ciertas prácticas que incluyen la nos puso frente a la oportunidad y
portamiento del Estado uruguayo, tortura y los malos tratos. Esta el compromiso de exigir un cambio
que expuso forzadamente al frío a construcción no nos es ajena, atra- de rumbo y de cuestionar y discutir
cientos de personas que no tienen viesa todos los espacios institucio- este modelo que reproduce, mul-
la posibilidad de elegir el lugar nales y sociales, se hace presen- tiplica y justifica la violencia ejerci-
adónde ir, sintetiza no sólo las in- te en los discursos que provienen da desde el Estado y/o por aquellos
numerables violaciones a las que tanto de la izquierda como de la “buenos ciudadanos” que preten-
esta población está expuesta con- derecha y parece haberse conver- den hacer justicia por mano pro-
stantemente, si no cómo las mis- tido en un nuevo relato hegemóni- pia. n
mas son aceptadas y hasta aplaudi- co acerca de cómo se resuelven
los temas vinculados al sentimien- Agradezco la colaboración de la psicólo-
das por un importante sector de la ga Ana Monteverde para la realización de
sociedad, que termina sostenien- to de inseguridad (por ejemplo: esta nota.
do que los derechos humanos son más “mano dura”). Parafraseando
sólo para los “buenos ciudadan- a Esteban Rodríguez9 si las prácti-
os”, mostrando su total falta de 9 Esteban Rodríguez es abogado, ma-
capacidad para conmoverse con gister en Ciencias Sociales y docente en la
el dolor del otro, sobre todo cu- Especialización en Criminología en la Uni-
ando ese “otro” ha sido transfor- versidad Nacional de Quilmes. [Link]
[Link]/
mado en el “chivo expiatorio” que
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