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Concepto y Normativa de Donación

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XX. Donación.

1.- Donación. Concepto (art 1542). Caracteres. Comparación con otras figuras. Donación y
liberalidad. Normas subsidiarias. Actos mixtos (art.1544).

“Art. 1542. Concepto. Hay donación cuando una parte se obliga a transferir gratuitamente una
cosa a otra, y ésta lo acepta”.

El C.V definía que “habrá donación, cuando una persona por un acto entre vivos transfiera de su
libre voluntad gratuitamente a otra, la propiedad de una cosa”.

MODIFICACIONES DEL NUEVO CCCN: elimina la expresión “actos entre vivos”; modifico el
objeto: antes la propiedad de una cosa, ahora: la cosa; modifica la oportunidad de transferencia,
ahora se obliga a transferir; se agrega la aceptación como requisito del acto; se elimina “de su
libre voluntad”.

El nuevo artículo otorga precisiones acerca de la naturaleza jurídica de la donación ya que con
la redacción del C.V existían discusiones acerca de si era un contrato o un acto jurídico.

El CCCN rectifica como elemento esencial la “gratuidad” del contrato de donación: implica un
empobrecimiento del donante, pero también un enriquecimiento en el patrimonio del donatario.

El C.V contenía un artículo donde señalaba liberalidades que no constituían donaciones: “Art.
1.791. No son donaciones: 1° (Inciso derogado por art. 1° de la Ley N° 17.711 B.O. 26/4/1968.
Vigencia: a partir del 1° de julio de 1968.) 2° La renuncia de una hipoteca, o la fianza de una deuda
no pagada, aunque el deudor esté insolvente; 3° El dejar de cumplir una condición a que esté
subordinado un derecho eventual, aunque en la omisión se tenga la mira de beneficiar a alguno;
4° La omisión voluntaria para dejar perder una servidumbre por el no uso de ella; 5° El dejar de
interrumpir una prescripción para favorecer al propietario; 6° (Inciso derogado por art. 1° de la
Ley N° 17.711 B.O. 26/4/1968. Vigencia: a partir del 1° de julio de 1968.) 7°. El servicio personal
gratuito, por el cual el que lo hace acostumbra pedir un precio; 8° Todos aquellos actos por los
que las cosas se entregan o se reciben gratuitamente; pero no con el fin de transferir o de adquirir
el dominio de ellas”.

En estos supuestos no se advierte el animus donandi, por ejemplo, en la fianza de deuda no


pagada en beneficio de deudor insolvente puede implicar una restitución a mejor fortuna e
incluso que el acreedor no ejecute la fianza.

No hay una relación directa entre la liberalidad y la adquisición animus donandi de una cosa en
beneficio de una persona. Si una liberalidad, pero no una donación.

No implican un contrato entre el supuesto donante y el supuesto donatario ni hay formas


involucradas.

No toda liberalidad es un contrato de donación, pero toda donación es una liberalidad. Las
liberalidades no generan alimentos si son gratuitas, no son revocables por ingratitud, como no
hay contrato no hay cómo aplicarles cargos ni vincularlos a prestaciones mutuas, etc.

Normas subsidiarias.
“ARTICULO 1543.- Aplicación subsidiaria. Las normas de este Capítulo se aplican
subsidiariamente a los demás actos jurídicos a título gratuito”

Es una incorporación novedosa que no tiene como antecedentes el C.V.

La donación es el contrato de transmisión a título gratuito de una cosa del dominio del donante.
Lo que no reúne ambos elementos: cosa y transmitir el dominio, son contratos innominados a
título gratuito a los que se les aplicarán las reglas de la donación, sin serlo.

De esta manera reafirma la naturaleza contractual del instituto de la donación al extender sus
efectos de manera subsidiaria a los demás actos jurídicos gratuitos y también la característica
de gratuidad del contrato de donación.

“ARTICULO 1544.- Actos mixtos. Los actos mixtos, en parte onerosos y en parte gratuitos, se
rigen en cuanto a su forma por las disposiciones de este Capítulo; en cuanto a su contenido, por
éstas en la parte gratuita y por las correspondientes a la naturaleza aparente del acto en la parte
onerosa”.

Es una norma que no tiene antecedente en el C.V. Incorpora una regulación genérica para los
actos en parte gratuitos y en parte onerosos, estableciendo claramente a pesar de su carácter
mixto, se regirán para su constitución (en la parte gratuita) y forma por las reglas de la donación.

Es acertada la redacción del artículo respecto de la doble regulación para los actos mixtos, es
decir, respecto de la parte gratuita se regirán por las reglas de la donación y respecto de la parte
onerosa por lo que corresponda según el caso, pero siempre respetando la naturaleza aparante
de la parte onerosa.

2.- Capacidad para donar y para aceptar una donación. Oferta a sujeto plural (art. 1547).
Objeto (art.1551). Forma (arts.1552 y 1554). Causa. Aceptación: forma y tiempo. Prueba, en
particular de presunciones.

“ARTICULO 1545.- Aceptación. La aceptación puede ser expresa o tácita, pero es de


interpretación restrictiva y está sujeta a las reglas establecidas respecto a la forma de las
donaciones. Debe producirse en vida del donante y del donatario”.

Se regula la forma en que debe realizarse, para ser válida debe adecuarse a la forma prevista
para cada caso especial, por ejemplo, escritura pública para los bienes inmuebles o muebles
registrables (art.1552).

Se admite la aceptación expresa como tácita, incorpora una limitación a la labor interpretativa
al establecer que la interpretación será restrictiva y condicionada para su validez a las formas
establecida para la aceptación de la donación de acuerdo con el objeto.

Se establece para la validez del contrato que la aceptación debe producirse en la vida del
donante y del donatario, apartándose de lo que establecía el C.V en el art. 1798 respecto del
momento en que se debe producir la aceptación: “Art.1795.- Si el donante muere antes que el
donatario haya aceptado la donación, puede éste, sin embargo, aceptarla, y los herederos del
donante están obligados a entregar la cosa dada”.
El derecho de revocación podrá ejercerse antes de la recepción de la aceptación y de acuerdo
con las normas generales de los contratos.

Se mantiene la jurisprudencia que sostuvo que “la aceptación de la donación tiene el efecto de
hacer perfectas e irrevocables tales liberalidades”.

“ARTICULO 1546.- Donación bajo condición. Están prohibidas las donaciones hechas bajo la
condición suspensiva de producir efectos a partir del fallecimiento del donante”.

Se prohíbe aplazar los efectos del contrato o la eficacia hasta el día de la muerte del donante,
entendiendo que la muerte no es una condición (que puede o no producirse) sino que es un
hecho necesario, por lo que nos encontraríamos ante una obligación de plazo incierto y por ende
se desnaturalizaría el instituto de la donación.

Por ende, no será válida una donación cuyos efectos se aplazarán hasta el día del fallecimiento
del donante, ya que el contrato es un acto entre vivos y por lo tanto el contrato debe
perfeccionarse y ejecutarse en vida de ambas partes contratantes.

Esa modalidad, en caso de existir, no sería nula como acto jurídico en sí, aunque afectaría la
validez del contrato como donación, pero podría subsistir a través de otros institutos de
transmisión mortis causae, tales como el testamento o legado, y siempre y cuando se ajuste a
esos institutos respecto de las formalidades que exige la ley para su validez y eficacia.

“ARTICULO 1547.- Oferta conjunta. Si la donación es hecha a varias personas solidariamente, la


aceptación de uno o algunos de los donatarios se aplica a la donación entera. Si la aceptación
de unos se hace imposible por su muerte, o por revocación del donante respecto de ellos, la
donación entera se debe aplicar a los que la aceptaron”.

Con el nuevo CCCN el tratamiento de la oferta conjunta de donación se ha visto notablemente


simplificado: elimina la categorización de conjunta o solidaria, terminándose el problema que
se planteaba en el C.V respecto de los efectos que tenía cada categoría.

“ARTICULO 1548.- Capacidad para donar. Pueden donar solamente las personas que tienen
plena capacidad de disponer de sus bienes. Las personas menores emancipadas pueden
hacerlo con la limitación del inciso b) del artículo 28”.

Se establece, como norma general de que todos los que pueden disponer de sus bienes, pueden
donar, ya que donar es una manera de disponer de la cosa.

Quienes no pueden donar: personas con incapacidad de ejercicio.

La persona por nacer (art.24), el menor de edad de hasta 18 años (art.25), el menos adolescente
desde los 13 años (art.25), la persona excepcionalmente declarada incapaz (art.32, 4° párrafo),
la persona condenada a 3 años o más de prisión del art 12 del C.P, sólo en el aspecto
patrimonial.

- Personas con incapacidad de ejercicio que por excepción sí pueden donar.

En cambio, pese a ser por regla incapaz, el menor emancipado del art. 28 puede donar con las
limitaciones establecidas en dicho artículo, referidas a los bienes que hubieses recibido a título
gratuito. Por ende, pueden donar los recibidos a título oneroso. También puede donar el menor
de edad desde los 16 años con título habilitante (art.30), ya que tiene disposición de los bienes
adquiridos en el ejercicio de su profesión.

-Personas que, aunque son por regla capaces de ejercicio tienen restricción en su capacidad.

La expresión “plena capacidad” que utiliza el art. 1548, impide donar a las personas que son
capaces de ejercicio, pero con restricciones que se traducen en limitaciones específicas en su
ejercicio las que dependen de cada sentencia judicial en particular.

Se encuentran comprendidas la persona que a partir de los 13 años puede ser declarada con
capacidad restringida (art. 32 párrafos 1° a 3°).

Son personas con adicción, o alteración mental permanente y prolongada de la que puede
resultar un daño a su persona o bienes. El juez debe designar un apoyo (art.43) “que facilite a la
persona que lo necesite la toma de decisiones para dirigir su persona, administrar sus bienes y
celebrar actos jurídicos en general”. El apoyo por reglas actúa por el sistema de asistencia, no
por el de representación.

También se comprende a la persona con discapacidad inhabilitada por prodigalidad (art.48),


originada en una alteración funcional permanente o prolongada, física o mental, que en relación
a su edad y medio social implique desventajas considerables para su integración familiar, social,
educacional o laboral. Se legitima para obtener tal declaración al cónyuge, al conviviente o a sus
hijos menores de edad o con discapacidad expuestos a la pérdida del patrimonio. Son personas
que por regla son capaces, el juez debe designarles un “apoyo” para asistir al inhabilitado al
menos en el otorgamiento de los actos de disposición entre vivos.

“ARTICULO 1549.- Capacidad para aceptar donaciones. Para aceptar donaciones se requiere
ser capaz. Si la donación es a una persona incapaz, la aceptación debe ser hecha por su
representante legal; si la donación del tercero o del representante es con cargo, se requiere
autorización judicial”.

La regla es la capacidad: se establece que al donatario le basta con ser capaz de ejercicio y que,
en el caso de los incapaces de ejercicio, la donación deberá ser aceptada por el representante,
con ciertas limitaciones.

-Regla para aceptar donaciones por incapaces.

La persona incapaz puede recibir donaciones puras y simples con la sola aceptación de su
representante legal.

-Capaces con restricciones en el ejercicio de su capacidad.

Algunas personas capaces con restricción en el pleno ejercicio de su capacidad requieren la


asistencia de su “apoyo” sin cuya colaboración no producirá efectos la donación (art.999).

-Aceptación de donaciones con cargo.

Las donaciones puras y simples solo exigen la aceptación del representante; en el caso de las
donaciones con cargo, debe mediar autorización judicial para que sea válida la aceptación y
produzca sus efectos. Sin la autorización judicial, el contrato no queda perfeccionado (art.999).
Sin la autorización del “apoyo”, las personas capaces con restricción en el ejercicio de su
capacidad tampoco pueden aceptar donaciones con cargo.

“ARTICULO 1550.- Tutores y curadores. Los tutores y curadores no pueden recibir donaciones
de quienes han estado bajo su tutela o curatela antes de la rendición de cuentas y pago de
cualquier suma que hayan quedado adeudándoles”.

Antecedente en el C.V, es una inhabilidad en cabeza de curadores y tutores en relación con sus
representados.

La norma establece un plazo de caducidad o hecho extintivo de la limitación, como lo es la


rendición de cuentas y el pago de honorarios o sumas que se pudieran adeudar al tutor o
curador. Con ello, se pretende evitar la influencia que los tutores o curadores podrían ejercer en
su favor y en contra de los intereses de sus representados.

-Necesidad de aprobación de la rendición de cuentas.

El requisito consistente en que exista rendición de cuentas impide a los tutores y curadores
aceptar cualquier donación de sus curadores y pupilos. Es decir, no basta la sola presentación
de la rendición de cuentas, sino que también debe ser aprobada y/o haber vencido el plazo para
su impugnación.

Se trata de un supuesto de inhabilidad, es decir, de incapacidad de derecho, por lo que no es


superable mediante representación alguna ya que está interesado el orden público.

“ARTICULO 1551.- Objeto. La donación no puede tener por objeto la totalidad del patrimonio del
donante, ni una alícuota de él, ni cosas determinadas de las que no tenga el dominio al tiempo
de contratar. Si comprende cosas que forman todo el patrimonio del donante o una parte
sustancial de éste, sólo es válida si el donante se reserva su usufructo, o si cuenta con otros
medios suficientes para su subsistencia”.

El nuevo código analiza al objeto desde la relación que tiene la cosa con su dueño, distinguiendo
claramente al objeto del contrato (transmisión del dominio) con el contenido (qué cosa y con
qué condiciones).

Se prohíbe donar la totalidad del patrimonio o una alícuota del mismo. La finalidad es tutelar a
sus familiares en primer lugar y en segundo término evitar una carga innecesaria al conjunto de
la sociedad.

-Requisito de la cosa. Debe ser del dominio del donante.

Debe tratarse de cosas que se encuentren bajo el dominio del donante, se excluye por ende las
cosas futuras, por no formar parte del patrimonio disponible al momento de la celebración del
contrato. Se puede resumir en que: no se puede transmitir lo que no se tiene.

A su vez, el donante debe tener libre disponibilidad de sus bienes para celebrar un contrato
válido, por lo que no podría celebrar contrato de donación el fallido.

Se prohíbe la donación de todo el patrimonio o de una parte substancial que parece ser absoluta,
no obstante, dos excepciones: que el donante se reserve el usufructo o que cuente con medios
suficientes para su subsistencia.
Crítica: si el donante se reserva el usufructo no está transfiriendo una cosa, expresión que
equivale al dominio pleno sobre ella, sino la nuda propiedad.

Ni el patrimonio ni una alícuota del patrimonio son cosas en los términos del art. 16;
expresamente se prohíbe la ruina del donatario por causa de la donación, sancionando el
contrato con la nulidad absoluta por tratarse de una norma de orden público, por lo que podrá
ser invocada o planteada la nulidad por terceros que demuestren un interés legítimo, tal sería el
caso de familiares y acreedores.

“ARTICULO 1552.- Forma. Deben ser hechas en escritura pública, bajo pena de nulidad, las
donaciones de cosas inmuebles, las de cosas muebles registrables y las de prestaciones
periódicas o vitalicias”.

Se establece la forma solemne de escritura pública para la realización de algunas donaciones,


con lo cual se ha consagrado la libertad de formas para el resto de los casos.

Para la validez del acto se debe cumplir con la forma: la escritura pública, es una forma solemne
absoluta.

Se reconoce la importancia social y económica de ciertos objetos (inmuebles y muebles


registrables) que pueden ser donados, pero cumpliendo las exigencias que tiene la ley para la
transmisión de estos bienes y con su sistema registral complementario.

Es de suma importancia la escritura pública, para la prueba de la donación. Criterio sustentado


y reiterado por la jurisprudencia, “la acción del donatario para obtener la ejecución de la
donación de un inmueble solo puede probarse con la correspondiente escritura pública”.

Por exclusión, las donaciones de cosas muebles registrables y de títulos al portador se hacen
por la tradición del objeto donado, aunque nada impide o prohíbe que se realicen con fines ad
probationem por escritura pública.

“ARTICULO 1553.- Donaciones al Estado. Las donaciones al Estado pueden ser acreditadas con
las actuaciones administrativas".

Se remite al procedimiento que se establezca en la administración, vale para cualquier Estado,


sea nacional, provincial o municipal.

Al regularse por actuaciones administrativas se incluye el régimen de nulidades propio del


derecho administrativo respecto de las formas, pero no respecto del contenido y condiciones.

El formato administrativo constituye un recaudo ad probationem y no una forma ad


solemnitatem, ya que dice “pueden” ser acreditadas, no “deben” ser, con las actuaciones
administrativas.

Las actuaciones administrativas son instrumentos públicos, y cuando cumplen con las
formalidades que exige el ordenamiento administrativo, son prueba suficiente equiparable a la
escritura pública.

La CSJN señala que “la oferta de donación hecha al Estado Nacional debe ser aceptada en forma
expresa mediante decreto del P.E u otro acto administrativo, no siendo suficiente la toma de
posesión del bien donado, ya que esa conducta no puede ser entendida como una aceptación
tácita que perfeccione al contrato en perfeccione el contrato en los términos de los arts. 1792 y
1793 CCCN”.

“ARTICULO 1554.- Donación manual. Las donaciones de cosas muebles no registrables y de


títulos al portador deben hacerse por la tradición del objeto donado”.

Es el único contrato real en el CCCN.

3.- Obligaciones del donante. Entrega de la cosa donada. Responsabilidad del donante por
omisión o retraso en la entrega. Garantía por evicción (art 1566). Alcance de la garantía
(art.1557). Garantía por vicios redhibitorios.

“ARTICULO 1555.- Entrega. El donante debe entregar la cosa desde que ha sido constituido en
mora. En caso de incumplimiento o mora, sólo responde por dolo”.

Se establece un requisito objetivo previo a la exigibilidad del cumplimiento forzado del contrato:
la constitución en mora. Debe concurrir este requisito en los términos del art. 886.

Por ende, rige la regla de la constitución automática excepto los casos del art. 887, obligaciones
sujetas a plazo tácito (por ejemplo, cuando lo necesites), que deben cumplirse y aquellas
obligaciones carentes de plazo o de plazo indeterminado en las que el juez a pedido de parte, lo
debe fijar mediante el procedimiento más breve que prevea la ley local.

El factor de atribución subjetivo es el dolo que debe concurrir para que el donatario pueda
realizar cualquier reclamo. El incumplimiento del donante debe ser doloso, es decir, con
intención de dañar o manifiesta indiferencias por los intereses ajenos (art.1724) y ese dolo debe
probarse, no puede presumirse.

“ARTICULO 1556.- Garantía por evicción. El donante sólo responde por evicción en los siguientes
casos: a) si expresamente ha asumido esa obligación; b) si la donación se ha hecho de mala fe,
sabiendo el donante que la cosa donada no era suya e ignorándolo el donatario; c) si la evicción
se produce por causa del donante; d) si las donaciones son mutuas, remuneratorias o con cargo”

La regla general es que no se responde. No obstante, se establecen excepciones a la regla.

En el inc. A: la obligación de saneamiento por evicción es natural en los contratos a título


oneroso no lo es en los celebrados a título gratuito como el contrato de locación. La garantía
puede estipularse ya que es un derecho disponible (art.1036) por ello, aunque por ley no
corresponde las partes puede aumentar, suprimir o disminuir la garantía.

Inc. B: dos parámetros que deben tenerse en cuenta. La mala fe del donante y el
desconocimiento por parte del donatario de que el donante no es dueño de la cosa, de tal
manera que este apartado sanciona la mala fe del donante, pero lo libera de responsabilidad si
el donatario tenía conocimiento por cualquier medio de que el donante no era el dueño de la
cosa. Se aplica la regla del art. 1040, que autoriza al acreedor por saneamiento a reclamar el
resarcimiento excepto “inc. A y B del art. 1040”.

Es un supuesto que se aplica más a las donaciones manuales ya que la donación de bienes
muebles registrables o inmuebles se realiza ante escribano público con control de la titularidad
de dominio del donante, por lo que el donatario no podría nunca decir que desconocía que el
donante no era dueño, tanto como que el donante no podría ocultar sin caer en fraude, la
verdadera titularidad de dominio. El art. 1556 se refiere solo como causal de evicción al donante
dueño de la cosa, no parece extenderse a otros supuestos como que el derecho de dominio este
gravado con otros derechos reales.

Inc. C: comprende todos los supuestos de evicción ocasionados por el propio donante. Es un
caso de dolo extremo porque quien debe garantizar el derecho transmitido es quien lo viola. No
solo abarca turbaciones de hecho sino también de derecho.

Inc. D: se toma en consideración el carácter oneroso de los tipos de donación y por tal razón es
también en la medida de su onerosidad que se deberá resarcir el daño causado por la evicción.
Respecto de las donaciones mutuas, se trata de donaciones que mantienen su autonomía una
de otra, ya que de lo contrario se estará frente a una permuta, una donación concurrente, que
no es el caso; ésa es la razón por la cual se excluye a estas últimas de las excepciones
enumeradas taxativamente.

“ARTICULO 1557.- Alcance de la garantía. La responsabilidad por la evicción obliga al donante a


indemnizar al donatario los gastos en que éste ha incurrido por causa de la donación. Si ésta es
mutua, remuneratoria o con cargo, el donante debe reembolsarle además el valor de la cosa por
él recibida, lo gastado en el cumplimiento del cargo, o retribuir los servicios recibidos,
respectivamente. Si la evicción proviene de un hecho posterior a la donación imputable al
donante, éste debe indemnizar al donatario los daños ocasionados. Cuando la evicción es
parcial, el resarcimiento se reduce proporcionalmente”.

La regla es que el donante debe resarcir e indemnizar al donatario, estableciendo que esa
reparación alcanza a los gastos realizados por el donatario con motivo de la donación.

No se trata de resarcir daños, sino de resarcir gastos, por ejemplo, transporte, tasas
municipales, reparaciones necesarias, etc.

-DONACIONES ONEROSAS.

Para este tipo de donaciones – mutuas, remuneratorias o con cargo – se trata de conservar el
sinalagma equilibrado.

Si es mutua la reparación consistirá en restituir la cosa entregada (supuesto no previsto en el


artículo analizado pero procedente), o reembolsar el valor de la cosa entregada por el donatario
a cambio de la prestación evicta, desde luego si es que a su vez no incurrió en evicción.

Si la donación es con cargo debe restituirse lo gastado en el cumplimiento del cargo.

Si la donación es remuneratoria, al caer por evicción la retribución que el donante consideró


debida, como no es posible materialmente restituir un servicio, deberá restituirse su valor.

Hecho posterior: la regla es que la causa que genera la evicción debe originarse antes de la
enajenación, lo que aquí sucede es que puede configurarse evicción la adquisición posterior del
derecho de que se trata, si comenzó a originarse con anterioridad al acto de enajenación, pero
se adquiere posteriormente.
La referencia a la imputación al donante debe entenderse como que el donante no interrumpió
el curso de la prescripción adquisitiva que culminó luego de la donación; o que el donante no
haya saldado una deuda vinculada al inmueble donado, por ejemplo, si se ejecuta por una deuda
hipotecaria asumida por el donante que resulta impaga.

La responsabilidad del donante es la de resarcir todos los daños ocasionados.

EVICCIÓN PARCIAL.

Puede ser parcial respecto de la cosa donada, por ejemplo, es la reivindicación por un terceo de
una parte del inmueble donado; o parcial respecto del derecho transmitido sobre la cosa
donada, por ejemplo, que el inmueble donado resulte tener una servidumbre real.

En ambos supuestos, es injusto que se resarza por el todo, sea restituyendo la cosa recibida por
el donante en la donación mutua o restituyendo todo lo gastado en concepto de cumplimiento
del cargo o resarciendo el 100% del servicio remunerado mediante la donación. Por lo que se
establece que deberá una proporción correspondiente al valor de la parte evicta.

“ARTICULO 1558.- Vicios ocultos. El donante sólo responde por los vicios ocultos de la cosa
donada si hubo dolo de su parte, caso en el cual debe reparar al donatario los daños
ocasionados”.

Si el vicio no estuviera oculto al donatario, o si el donatario conocía la existencia del vicio, no


podrá reclamar nada al donante. Solo tiene derecho a reclamar los daños en los términos del
art. 1040, aplicándose el inc. B.

Para el conocimiento efectivo o el deber haber conocido el defecto por el donante rige la regla
del art. 1725, porque si el defecto es el motor de un automóvil donado no es lo mismo pedirle al
donante mecánico que al donante intelectual. Igualmente, el conocimiento por el donatario o el
deber haber conocido la existencia del vicio redhibitoria (art.1053), inhibe la acción de donatario.

Si el donatario no tiene posibilidad lógica de hacer un examen adecuado de la cosa, no por ello
pierde la garantía; ni efectuar reserva sobre el estado de la cosa, por lo que no se aplica el art.
1053 para excluir el defecto de la garantía por vicios redhibitorios en cabeza del donante, de
modo que el donante debería responder. Se aplica el art. 1725, de modo que su deber de conocer
se dimensiona principalmente por su actividad profesional.

-Lo que debe repasarse: el art. 1726, prescribe que por regla la responsabilidad se extiende a las
consecuencias inmediatas y mediatas previsibles, y en el ámbito contractual se responde por
las consecuencias que las partes previeron o pudieron haber previsto al momento de su
celebración (art.1728).

Entonces, se repara el daño emergente y el lucro cesante (art.1737) producidos por las
consecuencias inmediatas y mediatas previsibles al momento de contratar.

4.- Obligaciones del donatario. Alimentos debidos al donante (art.1559). Responsabilidad


por incumplimiento de un cargo.
“ARTICULO 1559.- Obligación de alimentos. Excepto que la donación sea onerosa, el donatario
debe prestar alimentos al donante que no tenga medios de subsistencia. Puede liberarse de esa
obligación restituyendo las cosas donadas o su valor si las ha enajenado”.

Se establece por exclusión que en las donaciones no onerosas el donatario debe prestar
alimentos al donante cuando este último carezca de medios de subsistencia.

DONACIÓN ONEROSA: aunque así se denomine, no es a título gratuito. Se trata de los supuestos
de:

a) Donación mutua (art.1560), las prestaciones estás conexas en su génesis, como se


demuestra en el hecho de que la nulidad de una acarrea la de la otra. No lo están en su
ejecución ya que una puede caer, por ejemplo, por ingratitud sin arrastrar a la donación
recíproca.
b) Donación remuneratoria (art.1561), sirve para pagar, retribuir o remunerar un servicio
prestado por el donatario que no se presume gratuito por lo que el donatario estaría
habilitado a cobrarlo incluso judicialmente.
c) La donación con cargo pone en cabeza del donatario prestaciones relativas al empleo o
al destinado de la cosa donada o de alguna otra en beneficio del donante o de un tercero.
Al imponer al donatario el deber de realizar una prestación, la donación muda su título
gratuito al oneroso.

Ninguna de ellas habilita el reclamo de alimentos.

LEGITIMACIÓN ACTIVA DE LA ACCIÓN POR COBRO DE ALIMENTOS.

Para que opere, el donatario debe encontrarse en situación de necesitar alimentos y no tener
medios propios de subsistencia, esta situación debe apreciarse subjetivamente y con criterio
amplio a favor del donante, en caso de duda el donatario deberá prestar los alimentos urgentes.
El donante debe pedir los alimentos y demostrar la carencia de medios de subsistencia.

LEGITIMACIÓN PASIVA DE LA ACCIÓN POR ALIMENTOS.

La obligación alimentaria es subsidiaria de la que corresponde por las relaciones de familia,


analizando el presente art. con el art. 1572: “ARTICULO 1572.- Negación de alimentos. La
revocación de la donación por negación de la prestación de alimentos sólo puede tener lugar
cuando el donante no puede obtenerlos de las personas obligadas por las relaciones de familia”.

La remisión es a lo dispuesto a los arts. 537 entre parientes; al art. 432 en el matrimonio y art.
424, luego de su disolución; el art. 658 de los progenitores hacia sus hijos; art. 676 entre
progenitores afines e hijos afines; el 2509 en beneficio del legatario de alimentos; el art. 519 en
la unión convivencial o en su cese en el art. 524.

RESTITUCIÓN DE LA COSA: puede ocurrir que la carga consistente en prestar alimentos al


donante signifique para el donatario más, desde el punto de vista económico, que el valor de la
cosa donada.

En tal caso, el donatario tiene la posibilidad de retrotraer la donación restituyendo la cosa y


eximirse de la obligación alimentaria.
QUE SE DEBE ENTREGAR: la regla es la restitución en especie aplicándose las normas de las
obligaciones de dar para restituir (art.759 y ss.), y si se tratase de cosas fungibles el donatario
puede entregar otra de la misma especie y calidad, tanto como el donante de exigir del donatario
la entrega de una cosa de la misma especie y calidad (art.762 y ss.).

ALIMENTO NO RECLAMADO ES ALIMENTO NO NECESITADO: el CCCN nada dice respecto al


tiempo transcurrido entre la donación y el reclamo de alimentos rigiendo la regla que se puede
enunciar como “alimento no reclamado es alimento no necesitado”, de modo que no hay lugar
al reclamo de alimentos retroactivos.

EL DEBER ALIMENTARIO SUBSISTE SI LA COSA PERECIÓ SIN CULPA DEL DONATARIO: el C.V y
el CCCN no efectúan ningún distingo, L.F sostiene que si el bien pereció por evento fortuito, el
deber alimetario subsiste.

5.- Especies de donaciones: mutuas (art. 1560); remuneratorias (art.1561); condicionales


(art. 1546); con cargo (art.1562), cargo a favor de un tercero, remisión a los arts. 354 a 357);
por causa de muerte, manuales (art.1554); en razón de matrimonio (art.451).

“ARTICULO 1560.- Donaciones mutuas. En las donaciones mutuas, la nulidad de una de ellas
afecta a la otra, pero la ingratitud o el incumplimiento de los cargos sólo perjudican al donatario
culpable”.

Se omite definir a las donaciones mutuas. El C.V establecía: “Las donaciones mutuas son
aquellas que dos o más personas se hacen recíprocamente en un solo y mismo acto”.

Que las donaciones mutuas sean recíprocas no significa que estén vinculadas por un sinalagma
contractual, son recíprocas, pero no equivalentes. La reciprocidad es un elemento subjetivo que
vincula a los sujetos de modo que el donante de una sea el donatario de la otra y viceversa.

Se prevé únicamente que la nulidad de una afecta a la otra, no obstante, la extinción de una por
ingratitud solo perjudica al donatario culpable.

Si se produce la nulidad de una de las donaciones mutuas la nulidad “obliga a las partes a
restituirse mutuamente lo que han recibido” (art.390).

“ARTICULO 1561.- Donaciones remuneratorias. Son donaciones remuneratorias las realizadas


en recompensa de servicios prestados al donante por el donatario, apreciables en dinero y por
los cuales el segundo podría exigir judicialmente el pago. La donación se juzga gratuita si no
consta en el instrumento lo que se tiene en mira remunerar”.

Si el valor de lo donado excede al del servicio que se remunera las reglas aplicables hasta el
monto de servicio son las de los actos onerosos y de allí en más las de los actos gratuitos.

REQUISITOS.

Deben existir servicios prestado por el donatario al donante. Si los servicios fueron prestados al
donante por un tercero, por ejemplo, el padre del donatario, la donación al hijo no será
remuneratoria, sino una modalidad gratuita de contrato a favor de tercero. Igualmente, si fueron
prestados por el donatario a un tercero allegado al donante tampoco será remuneratoria.
Los servicios deben ser remunerables: es decir, apreciables en dinero. Pero además deben
poder ser remunerables, por ejemplo, no lo sería si se tratase del servicio jurídico gratuito que
presta un colegio de abogados.

El prestador del servicio debe contar con una acción judicial de cobro: el prestador del servicio
para poder ser donatario en una donación remuneratoria debe tener expedita con una acción
judicial para exigir el pago por ese servicio. La acción de cobro, por ende, no debe haber
caducado ni prescripto.

Por ejemplo, las propinas dadas a mozos no constituyen una donación remuneratoria, aunque
se hagan para retribuir un buen servicio, porque el donatario para su cobro carece de acción.
Son donaciones simples.

En el contrato de donación debe establecerse cuál es el servicio que se remunera: es desde lo


formal lo que caracteriza a la donación remuneratoria. Si lo donado requiere escritura pública,
por ejemplo, por ser un inmueble, debe constar que se otorga con la finalidad de remunerar el
servicio prestado por el donatario que se describe. Su ausencia, la donación simple ya que la
prive del carácter remuneratorio. Lo mismo vale para un instrumento privado o por un
instrumento particular.

“ARTICULO 1562.- Donaciones con cargos. En las donaciones se pueden imponer cargos a favor
del donante o de un tercero, sean ellos relativos al empleo o al destino de la cosa donada, o que
consistan en una o más prestaciones. Si el cargo se ha estipulado en favor de un tercero, éste,
el donante y sus herederos pueden demandar su ejecución; pero sólo el donante y sus herederos
pueden revocar la donación por inejecución del cargo. Si el tercero ha aceptado el beneficio
representado por el cargo, en caso de revocarse el contrato tiene derecho para reclamar del
donante o, en su caso, de sus herederos, el cumplimiento del cargo, sin perjuicio de sus
derechos contra el donatario”.

El “cargo” es una obligación accesoria, según Compagnucci de Caso, que se le impone al


adquirente de un derecho, y que de esa manera restringe y limita ese propio derecho.

El art. 354 dispone “El cargo es una obligación accesoria impuesta al adquirente de un derecho”.

PRESTACIONES QUE PUEDEN CONSTITUIR UN CARGO.

-LICITUD: Toda prestación lícita puede ser objeto de un cargo, pero no pueden serlo las que no
podrían aceptarse como condición, tales son las contrarias a la moral, a las buenas costumbres,
las que estén prohibidas por la ley, las que dependan solo de la voluntad del obligado, que sean
de cumplimiento imposible, las que afecten a las libertades de las personas, como elegir
domicilio o religión o decidir sobre su estado civil.

-PRESTACIONES DE DAR, HACER O NO HACER: el cargo consiste, en general, en prestaciones


de hacer o no hacer, aunque tengan regulación específica en el CCCN. Si fuesen de dar pueden
abarcar cualquier cosa que esté en el comercio o bienes en sentido estricto. Al incumplimiento
o cumplimiento de cada especie se le aplican las reglas pertinentes porque en definitiva el cargo
es una obligación accesoria.
BENEFICIARIOS.

El primer párrafo, establece la facultad del donante de imponer un cargo a la donación, en


beneficio propio o beneficiando a un tercero.

Si el cargo beneficia a un tercero el esquema obligacional es el de la estipulación a favor de


tercero (art.1027).

INCUMPLIMIENTO DEL CARGO: en los actos mortis causae el incumplimiento del cargo hace
caer el legado (art.2520) y la cosa debe revertir al dominio de los herederos del causante. En los
actos entre vivos como la donación, el incumplimiento del cargo también hace caer al contrato
de locación.

CARGO A FAVOR DE UN TERCERO: una vez que el tercero acepta el beneficio queda legitimado
para reclamar del donatario el cumplimiento del cargo. El incumplimiento conlleva el derecho
del acreedor – que es el tercero beneficiario del cargo – a emplear los medios legales para que
el deudor le procure aquello a que se ha obligado; b) hacérselo procurar por otro a costa de
deudor; c) obtener del deudor las indemnizaciones correspondientes.

Esté artículo, legitima al donante y al tercero beneficiario del cargo a exigir su cumplimiento en
especie (inc. a del art.730), y lo mismo si se trata de una obligación de hacer (art.777), y
tratándose de una obligación de no hacer (art.778).

Cualquiera de ellos puede reclamar el cumplimiento en especie del inciso a), salvo que se trate
de una obligación de no hacer en cuyo caso será posible la destrucción de lo realizado y en su
defecto podrán demandar el cumplimiento por otro a costa del donatario (inc.b), salvo que se
trate de un hecho intuitu personae.

REVOCACIÓN DEL CONTRATO DE DONACION: el único que puede revocar la donación por
incumplimiento del cargo es el donante, Sólo podrá hacerlo el donante, no el tercero beneficiario
porque sigue siendo un tercero en la relación contractual, aunque sea un tercero interesado.

CARGO A FAVOR DE UN TERCERO: ACCIÓN DEL TERCERO CONTRA EL DONANTE.

Es indispensable que el tercero beneficiario acepte expresamente el beneficio; en tal supuesto,


podrá demandar el cumplimiento al donante como al donatario. Si el terceo logra el
cumplimiento del cargo por el donante, éste habrá operado un pago con subrogación que le
habilitará a demandar al donatario que es el verdadero deudor.

“ARTICULO 1563.- Responsabilidad del donatario por los cargos. El donatario sólo responde por
el cumplimiento de los cargos con la cosa donada, y hasta su valor si la ha enajenado o ha
perecido por hecho suyo. Queda liberado si la cosa ha perecido sin su culpa. Puede también
sustraerse a esa responsabilidad restituyendo la cosa donada, o su valor si ello es imposible”.

La consecuencia del incumplimiento del cargo por parte del donatario se reduce al
cumplimiento forzado en especie, al cumplimiento por otro a su costa y si debe afrontar el pago
de daños su responsabilidad se restringe a los límites previstos en este artículo.

PUEDE EXIMIRSE DE RESPONSABILIDAD DEVOLVIENDO LA COSA O SU VALOR: es una


consecuencia de la extinción del contrato, al extinguirse el contrato ya no le es exigible el cargo,
pero debe devolver la cosa o su valor. No es una opción del donatario incumplidor del cargo, sino
una prestación en subsidio; solo si la cosa no existe debe su valor; no puede optar libremente
entre la cosa o su valor.

INDEMINIZAR EL INCUMPLIMIENTO DEL CARGO: si el donatario decide afrontar el resarcimiento


por el cargo incumplido, por ejemplo, porque el valor del cargo es bastante inferior al de la cosa
donada o porque desea conservarla por cualquier motivo, debe indemnizar el incumplimiento
del cargo en cuanto obligación accesoria.

Debe el calor de los cargos incumplidos, no el valor de la cosa donada; no obstante, encuentra
límite en el valor de la cosa. Si enajenó la cosa donada el límite del resarcimiento en su valor
calculado al momento más cercano al que se haga el pago. Si la cosa pereció no importa el factor
de atribución porque en definitiva se trataba de una cosa que le era propia, sea que se haya
destruido por su culpa, por su dolo o que la cosa haya sido consumible, en cualquiera de tales
casos el límite del resarcimiento es el valor de la cosa, pero la medida del resarcimiento es la
del cargo incumplido. En cambio, si la cosa perece por caso fortuito, se produce un eximente de
responsabilidad.

“ARTICULO 1564.- Alcance de la onerosidad. Las donaciones remuneratorias o con cargo se


consideran como actos a título oneroso en la medida en que se limiten a una equitativa
retribución de los servicios recibidos o en que exista equivalencia de valores entre la cosa
donada y los cargos impuestos. Por el excedente se les aplican las normas de las donaciones”.

Se mantiene el criterio de que se pueden celebrar contratos en parte onerosos y en parte


gratuitos, con un régimen mixto. La onerosidad está delimitada por la equivalencia que exista
entre el servicio prestado y la donación, según sea el caso; el contrato será oneroso hasta la
concurrencia del valor de la cosa donada y del servicio prestado siendo el excedente (monto
superior de la donación remuneratoria o cargo) la parte gratuita de contrato.

Se define la noción de la porción gratuita como porción excedente o que supere el monto o valor,
ya sea del servicio prestado o bien de cosa donada respecto de las obligaciones de la
contraparte. Respecto de la forma se respetará la especialmente fijada para cada donación, sin
importar el posible mayor valor de la prestación accesoria.

“ARTICULO 1565.- Donaciones inoficiosas. Se considera inoficiosa la donación cuyo valor


excede la parte disponible del patrimonio del donante. A este respecto, se aplican los preceptos
de este Código sobre la porción legítima”.

Se trata de donaciones que exceden la porción disponible del donante en materia de derecho
testamentario y por ende disminuyen la porción del haber sucesorio de la que no pueden ser
privados los herederos forzosos.

Si luego de reducidas las disposiciones testamentarias para integrar el patrimonio del causante,
no alcanza para satisfacer la porción legítima, el heredero puede plantear la reducción de las
donaciones efectuadas por el causante, empezando desde la más reciente hasta la más
antigua. Si concurren dos o más en la misma fecha se reducen a prorrata. Según el avance del
quantum de la donación sobre la legitima la reducción será parcial o total.
El donatario demandado por reducción puede inhibir la acción entregando al heredero la suma
que faltase para cubrir su legítima. La notificación de la demanda desplaza la buena fe del
donatario y en caso de prosperar deberá los frutos de la cosa desde esa fecha.

El art. 2455 dispone que “Perecimiento de lo donado. Si el bien donado perece por culpa del
donatario, éste debe su valor. Si perece sin su culpa, el valor de lo donado no se computa para
el cálculo de la porción legítima. Si perece parcialmente por su culpa, debe la diferencia de valor;
y si perece parcialmente sin su culpa, se computa el valor subsistente”.

6.- Pacto de reversión de la donación (art. 1566).Revocación de la donación (art. 1569): por
inejecución del cargo (art.1570), ingratitud (art. 1571) legitimación activa (art.1573),
negación de alimentos (art.1572); supernacencia de hijos (art.1569). Noción de reducción
de donaciones en el derecho sucesorio (arts. 2453 y ss).

“ARTICULO 1566.- Pacto de reversión. En la donación se puede convenir la reversión de las


cosas donadas, sujetando el contrato a la condición resolutoria de que el donatario, o el
donatario, su cónyuge y sus descendientes, o el donatario sin hijos, fallezcan antes que el
donante. Esta cláusula debe ser expresa y sólo puede estipularse en favor del donante. Si se la
incluye en favor de él y de sus herederos o de terceros, sólo vale respecto de aquél. Si la reversión
se ha pactado para el caso de muerte del donatario sin hijos, la existencia de éstos en el
momento del deceso de su padre extingue el derecho del donante, que no renace, aunque éste
les sobreviva”.

Reversión significa devolver una cosa al estado anterior o entregársela a quien la poseía primero.
Se diferencia de la revocación porque revocar es dejar sin efecto un acto, quitarle validez.

El pacto de reversión implica sujetarlo a una condición resolutoria que podrá o no cumplirse,
pero que incluso en caso de cumplirse deja firme los efectos cumplidos. En resumen, es el
derecho que tiene el donante de recuperar la cosa donada en determinados supuestos y bajo la
concurrencia de circunstancias establecidas por la ley.

La razón de su existencia se vincula con el carácter intuitu personae de la donación, en virtud


del cual es muy posible que quien haya querido beneficiar al donatario carezca de motivación
para extender el beneficio en cabeza del cónyuge o los descendientes del donatario;
eventualmente en el caso del donatario sin descendencia, para evitar que el inmueble pase al
dominio del Estado Nacional.

El pacto debe ser expreso: deberá cumplirse bajo pena de nulidad la forma establecida para
cada tipo de donación, es decir, si la donación para su validez exige que se instrumente por
escritura pública, esta cláusula también debe convenirse en el mismo instrumento respetando
esa formalidad.

El pacto puede convenirse o no, y siempre se encuentra supeditado a la condición resolutoria


de que el donatario, su cónyuge y sus descendientes – todos ellos o alguno de ellos- fallezca
antes que el donante; o que fallezca el donatario sin descendencia, también antes que el
donante. No se comprende a los herederos (ascendientes, colaterales, etc.), del donatario sino
a sus descendientes.
Pactada la reversión puede ocurrir que el sujeto donatario sean varias personas que han
adquirido la donación en condominio.

En tal caso, la reversión pactada que establecía como condición el pre-fallecimiento de los
donatarios sin más, sin establecer distinciones u otras determinaciones más específicas es
válida, pero para habilitarse la aplicación de la cláusula, deberían morir todos los donatarios:
tratándose de una donación de campos efectuada por una persona a sus dos hijos en la que se
estipuló como condición para habilitar su reversión el “pre-fallecimiento de los donatarios”,
debe concluirse que su cumplimiento íntegro requería el fallecimiento de ambos – y no de uno
de ellos -, máxime cuando no se previó la reversión parcial, sino solo la de la totalidad de los
inmuebles donados.

El pacto puede acordarse con un donatario que al momento de la donación no tenga hijos: si al
momento de su fallecimiento el donatario sí tiene descendencia, la cosa donada no revierte al
donante. La condición no se cumple y ese hecho no varía, aunque los descendientes del
donatario lleguen a fallecer antes que el donante.

BENEFICIO DEL PACTO DE REVERSIÓN: el único beneficiario habilitado es el propio donante. Es


parcialmente nula la cláusula que atribuya esa calidad de beneficiario del pacto a cualquier otra
persona, aunque también incluya al donante, por ejemplo, en beneficio del donante y su
cónyuge, solo valdrá respecto del donante y habrá nulidad parcial respecto de cónyuge.

No importa si el bien era ganancial y fue cedido por el donante con conformidad del cónyuge. Él
fue el donante, no su cónyuge.

La legitimación para ejercer la reversión, solo la tiene el donante. No puede ejercerse la acción
por vía de subrogación en los derechos del donante.

“ARTICULO 1567.- Efectos. Cumplida la condición prevista para la reversión, el donante puede
exigir la restitución de las cosas transferidas conforme a las reglas del dominio revocable”.

Debe darse el hecho natural, es decir, el fallecimiento del donatario, pero antes de que se
produzca el fallecimiento del donante.

Es una condición con efecto resolutorio porque se extinguen los efectos de la donación y a
consecuencia de ello se debe restituir lo donado.

Remisión a las normas del dominio revocable: el CCCN establece expresamente para el dominio
revocable que el plazo de incertidumbre no puede exceder los 10 años de modo que, aplicado al
pacto de reversión, debe entenderse que tal pacto solo valdrá si el hecho desencadenante – el
fallecimiento del donatario o el del donatario y su cónyuge, o el del donatario, su cónyuge y
descendientes, según se haya pactado – se produce dentro de los 10 años de celebrada la
donación, más allá de ese plazo perderá eficacia.

ALIMENTOS: Si la donación es simple, totalmente gratuita, y se pagó alimentos al donante, la


reversión, no arrastra a los alimentos que no deberán devolverse por dos motivos: 1) la reversión
es solo de la cosa donada; 2) lo pagado en concepto de alimentos no es repetible: es la regla
general prevista para los alimentos entre parientes (art.539), sin distinguir causa por la que se
pretenda la repetición.
La reversión en las donaciones onerosas no restituye los cargos ni los servicios (o su valor) ni los
cargos recibidos por el donante. Pero en la revocación de las donaciones sí (art.1569) en razón
del reproche ético que implica la causa de la revocación.

“ARTICULO 1568.- Renuncia. La conformidad del donante para la enajenación de las cosas
donadas importa la renuncia del derecho de reversión. Pero la conformidad para que se los grave
con derechos reales sólo beneficia a los titulares de estos derechos”.

En nada es necesaria la conformidad del donante sobre un acto de enajenación de la cosa


donada que decide realizar el donatario. De modo que la enajenación Es válida entre el donatario
y tercero adquiriente sin ningún otro requisito más que el consentimiento de ambos.

El pacto de reversión constituye derecho disponible por el donante, que, así como decidió pactar
lo puede renunciarlo.

Constituir una renuncia hace aplicables las reglas de la renuncia como modo de extinción de las
obligaciones. se interpreta restrictivamente ya que no se presume Y no está sujeta a formas
especiales.

“ARTICULO 1569.- Revocación. La donación aceptada sólo puede ser revocada por inejecución
de los cargos, por ingratitud del donatario, y, en caso de habérselo estipulado expresamente, por
supernacencia de hijos del donante. Si la donación es onerosa, el donante debe reembolsar el
valor de los cargos satisfechos o de los servicios prestados por el donatario”.

La revocación es un instituto extintivo de los actos jurídicos que tiene su origen en los actos
unilaterales, por el cual una de las partes, retrae su voluntad, dejando sin efecto el contenido
del acto o la transmisión de algún derecho.

La reversión se pacta entre las partes y nunca se presume; la revocación nace por el imperio de
la ley, qué faculta la parte de dadora para recuperar su dominio sobre la cosa.

La reversión ataca los efectos de la donación, persiguiendo la cosa; mientras la revocación


ataca el contrato y la persecución de la cosa es una consecuencia de la afectación del contrato.

La reversión no importa reproche ético alguno al donatario, sino que se funda en la mera
constatación de un hecho natural erigido en condición resolutoria, que el donatario fallezca
antes que el donante; mientras que la revocación existe un reproche ético al donatario una vez
injuriado al donante, o haber atentado contra su vida, o haberle rehusado los alimentos a los que
estaba obligado, o haberle incumplido los cargos pactados.

En la reversión, el legislador estableció una remisión al tratamiento del dominio revocable


respecto del modo de exigir la devolución de la cosa; mientras que en la revocación no establece
un modo específico, tratando cada caso en particular respecto de los efectos entre las partes y
con los terceros.

La regla general es que solo se puede dejar sin efecto el contrato de donación a través de la
revocación entonces casos: incumplimiento de cargo, ingratitud y nacimiento de hijos del
donante de manera posterior al contrato, en caso de haberse pactado.
La ingratitud se configura en el artículo 1571.

Respecto a la supernacencia de hijos del donante, la razón para revocar consiste en que La
donación efectuada por quien no tiene hijos suele ceder frente al nacimiento de ellos a quien el
donante preferirá beneficiar antes que al tercero.

Es una cláusula que debe ser pactada, si nacen hijos y no fue pacada, no afecta la donación.

“ARTICULO 1570.- Incumplimiento de los cargos. La donación puede ser revocada por
incumplimiento de los cargos. La revocación no perjudica a los terceros en cuyo beneficio se
establecen los cargos. Los terceros a quienes el donatario transmite bienes gravados con cargos
sólo deben restituirlos al donante, al revocarse la donación, si son de mala fe; pero pueden
impedir los efectos de la revocación ofreciendo ejecutar las obligaciones impuestas al donatario
si las prestaciones que constituyen los cargos no deben ser ejecutadas precisa y personalmente
por aquél. El donatario que enajena los bienes donados, o imposibilita su devolución por su
culpa, debe resarcir al donante el valor de las cosas donadas al tiempo de promoverse la acción
de revocación, con sus intereses”.

En el supuesto de revocación por incumplimiento de cargo la responsabilidad del donatario se


limita a la cosa donada, o su valor, sin que quede habilitada la acción de daños.

Es el donatario quien deberá probar haber cumplido con el cargo impuesto: la prueba del
incumplimiento de la obligación accesoria impuesta en un contrato de donación recae sobre el
donatario, quien deberá acreditar haber cumplido con lo prometido, ya que el no hacer
reprobado que reclama el donante se trata de un hecho negativo y como tal insusceptible de
demostración por parte de éste, así lo sostuvo la jurisprudencia.

Pero si el donante prueba el incumplimiento del cargo se hace operativa la revocación por
incumplimiento del cargo, ya que se encuentra acreditado que se incumplió con el cargo de
asistencia en la vejez, facilitando medicamentos, alimentos, vestimenta, ya que de la prueba
producida surge evidente mal trato, así como la falta de atención y cuidados a la persona del
actor.

LEGITIMACIÓN ACTIVA: corresponde al donante; se autoriza por cualquier causa del


incumplimiento; aunque debe recurrirse a las reglas generales de la responsabilidad
contractual: de modo que el donatario será pasible de la acción de revocación si incumple el
cargo, sea por culpa o dolo, aunque quedará eximido si el cumplimiento se torna imposible por
caso fortuito (art.1730).

SITUACION DE LOS TERCEROS ADQUIRENTES DE LA COSA DONADA.

Si son de buena fe, se presume salvo prueba en contrario, el derecho de los adquirentes de la
cosa donada, aunque el donante revoque la donación. Si es un inmueble, la existencia de su
registración obsta a la buena fe.

Si son de mala fe, consistente en conocer o haber conocido, por ejemplo, a través de la consulta
registral, si se trata de cosas que lo admitan, que la cosa era donada y estaba sujeta al
cumplimiento de un cargo.
L.F sostiene que basta conocer o haber podido conocer que la cosa que adquiría provenía de un
título gravado con un cargo, conocido ello ya no es de buena fe quien sabiendo que la cosa que
adquiere tiene un cargo que se mantenga en la ignorancia sobre si el cargo se cumplió o no.

POSIBILIDAD DE CUMPLIR CON LOS CARGOS QUE NO SEAN INTUITU PERSONAE: es una
posibilidad que se da a los adquirentes de mala fe, porque los de buena fe no se ven afectados
por la revocación de la donación por incumplimiento del cargo.

Esos adquirentes tienen la posibilidad de mantener su derecho sobre lo adquirido evitando la


revocación si ofrecen ejecutar los cargos que debía el donatario y que no sean intuitu personae,
se trata de la regla del art. 730 inc.b; y la aplicación del principio de conservación de los actos
jurídicos y por ende de los contratos.

Se incorpora, asimismo, la regla de que, si el donatario para evitar los efectos de la revocación
de la cosa donada o imposibilita su devolución por su culpa, deberá el valor de la cosa donada y
sus intereses calculados desde el día en que se promovió la acción de revocación.

Es una manera de sancionar la conducta obstaculizadora del donatario en el cumplimiento de


los efectos propios de la revocación que son la restitución de la cosa. Se asume que el donatario
tomó conocimiento de la acción y para evitar su efecto enajena la cosa donada, es una conducta
dolosa. Pero también se sanciona la culposa que imposibilidad la devolución, por ejemplo, deja
una cosa valiosa en el jardín de la casa y la cosa es robada. También se comprende la
destrucción dolosa de la cosa, porque si se responde por culpa con mayor razón responder por
dolo.

La consecuencia es que deberá el valor de la cosa, no su precio al momento de la donación, sino


el valor al momento que tenía al promoverse la acción de revocación y sus accesorios. El
momento para su determinación se vincula con el efecto declarativo de la sentencia de
revocación de la donación.

“ARTICULO 1571.- Ingratitud. Las donaciones pueden ser revocadas por ingratitud del donatario
en los siguientes casos: a) si el donatario atenta contra la vida o la persona del donante, su
cónyuge o conviviente, sus ascendientes o descendientes; b) si injuria gravemente a las mismas
personas o las afecta en su honor; c) si las priva injustamente de bienes que integran su
patrimonio; d) si rehúsa alimentos al donante. En todos los supuestos enunciados, basta la
prueba de que al donatario le es imputable el hecho lesivo, sin necesidad de condena penal”.

Ingratitud es la “violación por parte del donatario del deber de reconocimiento hacia la persona
que lo gratificado”; es decir, la falta de gratitud que significa “sentimiento que nos obliga a
estimar el beneficio o favor que se nos ha hecho o ha querido hacer, y a corresponder a él de
alguna manera”.

La ingratitud no es solo indiferencia frente al favor recibido, se requiere por parte del donatario
una actitud activa incompatible con la gratitud debida.

INC.A: es un atentado contra la persona del donante; se comprende también su cónyuge, o


conviviente, ascendientes o descendientes; que abarca tanto la agresión que no pone en riesgo
su vida como la que sí lo hace.
Debe ser doloso y no culposo, por ejemplo, chocar al auto en que se trasladaba al donante. El
atentado contra la libertad del donante configura este requisito. No se requiere que el hecho sea
realizado directamente por el donatario, basta que lo instigue.

INC.C: debe ser injusta, es decir, ilegítima y debe tratarse de bienes en sentido alto, sean bienes
inmateriales o cosas materiales, pero no de expectativas o chances.

INC.D: los alimentos se deben únicamente al donante, no a su cónyuge, convivientes,


ascendientes o descendientes. Procede respecto de las donaciones gratuitas que generan la
carga alimentaria.

La acción desencadenante presume que previamente el donante requirió alimentos y está


configurada su necesidad y la acción subsidiaria del donatario respecto a los otros sujetos que
puedan estar obligados a brindárselos. Finalmente, el donatario debe estar en mora.

NO se requiere condena penal ni acción penal en los tres primeros incisos, esto no significa que
se exima la regla de la prejudicialidad de la acción penal, sino que no es necesario siquiera que
haya denuncia penal.

“ARTICULO 1572.- Negación de alimentos. La revocación de la donación por negación de la


prestación de alimentos sólo puede tener lugar cuando el donante no puede obtenerlos de las
personas obligadas por las relaciones de familia”.

En las donaciones onerosas, la obligación del donatario cuando el donante se encuentra en


estado de indigencia es subsidiaria ya que pesa sobre aquel cuando no existen otros parientes
legalmente obligados a prestarla o cuando estos no estuvieran en condiciones de hacerlo.

El donante debe demostrar la pertinencia de su reclamo alimentario si pretende fundar en la


negativa del donatario la revocación de la donación. Por ende, deberá aprobar al menos haber
promovido acciones judiciales por alimentos contra sus familiares obligados, o bien demostrar
la incapacidad de éstos para proporcionárselos.

Por eso el donante deberá probar que no existen otros sujetos obligados por la ley con mayor
deber que el donatario o que no pueden satisfacer los alimentos y en contrario deberá el
donatario intentar demostrar que sí existen.

ALIMENTOS DE TODA NECESIDAD, SUBSISTENCIA O SOCORRO: pueden ser reclamados sin el


recaudo de transitar el orden de prelación de los obligados a prestarle alimentos al donante. Por
ello se han entendido que al donante que se encuentra en la imposibilidad de procurarse
alimentos por otra vía, le está permitido demandar al donatario, pese a la existencia de parientes
próximos del donante, y el donatario será culpable de ingratitud si le rehúsa los alimentos
habilitando la revocación de la donación; cómo es el caso del donante que se encuentra por
cualquier evento imprevisto súbitamente privado de todos los medios de existencia y el
donatario rehúsa a socorrerlo provisoriamente hasta el momento en que aquel, le fuera posible
obtener los alimentos de los parientes más próximos.

“ARTICULO 1573.- Legitimación activa. La revocación de la donación por ingratitud sólo puede
ser demandada por el donante contra el donatario, y no por los herederos de aquél ni contra los
herederos de éste. Fallecido el donante que promueve la demanda, la acción puede ser
continuada por sus herederos; y fallecido el demandado, puede también ser continuada contra
sus herederos. La acción se extingue si el donante, con conocimiento de causa, perdona al
donatario o no la promueve dentro del plazo de caducidad de un año de haber sabido del hecho
tipificador de la ingratitud”.

Solo se legítima para promover la revocación por ingratitud al donante, no a sus herederos. Sin
embargo, si una vez promovida la acción de revocación falleciera el donante la acción podrá ser
continuada por sus herederos.

De la misma manera, los herederos del donatario no pueden ser demandados por revocación de
la donación por ingratitud de su causante, sino que únicamente puede iniciarse la acción de
revocación contra el donatario. Pero fallecido el donatario luego de promover la acción, podrá
continuar contra los herederos de donatario, sea impulsada por el donante o por sus herederos
si éste hubiese fallecido luego de promoverla.

El Código Derogado establecía un plazo de prescripción liberatoria de la acción, 1 año contado


desde que se hizo la injuria o llegó a conocimiento de los herederos.

El nuevo código, cambio la esencia jurídica dejando de ser prescripción y pasó a tratarse de un
supuesto de caducidad, lo que no permite suspensión ni interrupción alguna, ya que su curso es
siempre inexorable, lo que contribuye a otorgarle seguridad jurídica a las adquisiciones
precedidas por una donación.

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