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Diagnóstico Radiográfico Periodontal

r qlsinrdyimandp jadhuohensnhgttisu
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Practica 4

Examen radiográfico

Introducción

Para la formulación de un diagnóstico periodontal definitivo y seguro, dependemos de la


elaboración de una serie de evaluaciones clínicas, radiológicas y microbiológicas, entre otras.

Entre los métodos de diagnóstico clínico utilizados con más frecuencia, encontramos:

1) Historia del paciente, sistémica y dental

2)Historia de la presente enfermedad

3)El examen clínico, donde nos centramos en:

i)La evaluación clínica periodontal (examen de encía, mucosa alveolar y sondeo)

ii)Examen dental (corona, manchas dentales, restauraciones, relaciones de contacto,


movilidad dental).

4)Análisis oclusal

5)Examen radiográfico

La radiografía dental, por medio de la elaboración del examen radiográfico, es un agregado


valioso que contribuye a la elaboración del diagnóstico de la enfermedad periodontal, la
determinación del pronóstico del paciente y la valoración del desenlace terapéutico; y es por
esto que debe entenderse que el examen radiográfico se une sistemáticamente al
examen clínico, complementándolo pero nunca sustituyéndolo. (1,5)

Las enfermedades periodontales se caracterizan por la presencia de inflamación, fenómeno


que conlleva muchas veces, a la migración apical de las adherencias epiteliales e inserciones
conectivas del surco gingival, dando lugar a la formación bolsas periodontales (periodontitis).

Aunque ninguno de estos cambios es visible radiográficamente, la radiografía permite


la observación de los tejidos duros envueltos en la enfermedad periodontal, es decir
hueso alveolar y tejido dentario, (2) sin olvidar el espacio del ligamento periodontario.

La radiografía dental es un instrumento altamente valioso, pero como todo método tiene sus
limitantes:
a) Nos presenta una imagen bidimensional de estructuras que realmente son
tridimensionales. La imagen radiográfica es el resultado de la superimposición del diente,
hueso y tejidos blandos en el trayecto entre el cono del aparato y la película.

b) Representa el contraste de una gama de tonos entre blanco y negro de algo que es duro y
suave.

c) La radiografía dental revela alteraciones en el tejido calcificado y no revela actividad


celular; pero muestra los efectos celulares pasados en el hueso y las raíces. Para mostrar los
cambios en los tejidos blandos del periodonto, se requieren técnicas especiales que no se
incluyen en el diagnóstico de rutina.(1)

d) No registra la presencia de una bolsa periodontal o movilidad dentaria, aunque sí presenta


ciertos signos que nos pueden hacer inferir de una posible movilidad dentaria o bolsa
periodontal.

e) No registra morfología interna o la profundidad de los defectos óseos, ni la amplitud de la


lesión en la superficies vestibulares, linguales o palatinas (fenestraciones o dehiscencias).

f) Normalmente no demuestra la proporción entre los tejidos blandos y duros; proyecta sólo el
nivel óseo alveolar, pero no determina la cantidad de tejido blando coronario al hueso
alveolar (PRICHARD)

g) En realidad, la radiografía muestra la imagen de la destrucción ósea menos grave que la que
ocurre de hecho (THEILAND).

h) No se establece una distinción específica entre el caso tratado con éxito y el caso no
tratado. (5)

Debe tenerse muy en cuenta que la radiografía dental es un auxiliar del examen clínico y no
un sustituto de él (1, 5), pero combinada con la información obtenida en la historia y
examen clínico periodontal y dental, nos conducirá a un diagnóstico que, en su mayoría de
veces, será acertado.

Justificación

Con la finalidad que el estudiante de tercer año se introduzca en el manejo del diagnóstico
radiográfico periodontal como complemento de los datos obtenidos de la historia y examen
clínico periodontal y dental; es de suma importancia agudizar el sentido visual del estudiante,
y poner en práctica su conocimiento teórico sobre radiología, para la correcta identificación y
análisis de todas las estructuras periodontales visibles en radiografías.
Objetivos

GENERAL

 Que se tenga la capacidad de establecer la condición periodontal del paciente en


base al estado actual de las estructuras de interés periodontal radiográficamente
visibles; el cual, complementado con los datos obtenidos de la historia y examen
clínico periodontal y dental, lo lleve a la elaboración de un diagnóstico periodontal
final.

ESPECÍFICOS

 Identificar y describir por medio de la evaluación del set radiográfico de su paciente,


todas y cada una de las estructuras normales del periodonto que son observables
radiográficamente.
 Identificar cualquier alteración anormal y/o patológica de todas y cada una de las
estructuras periodontales.
 Clasificar, en base a la información obtenida de su análisis radiográfico, el grado de
severidad de enfermedad periodontal que dicho paciente presenta.
 Reconocer las ventajas y limitaciones que las imágenes radiográficas presentan
para la elaboración de un diagnóstico periodontal definitivo.
 Visualización de estructuras dentarias, periodontales e irritantes locales por métodos
digitales a través de radiografías digitalizadas.

Materiales.

 Radiografía panorámica. En físico o en digital (LAPTOP)


 Serie Periapical completa. En físico o en digital (LAPTOP)
 Formato de periodontograma de la EPO/UNJBG

Las radiografías deben ser de pacientes con Enfermedad periodontal

PRICHARD estableció los siguientes cuatro criterios para determinar la angulación adecuada
de las radiografías periapicales:

a)En la radiografía deben verse las cúspides de los molares, de manera que las cúspides
bucales y linguales coincidan en altura y se vea poco o nada de la superficie oclusal.

b)Las capas de esmalte y cámaras pulpares deben observarse con claridad.

c)Espacios interproximales abiertos.


d)Los espacios interproximales no deben superponerse a menos que los dientes se encuentren
apiñados.

“EVALUACIÓN DEL MÉTODO DE RADIOGRÁFICO PERIODONTAL”“CRITERIOS DIAGNÓSTICOS


PARA LA PRÁCTICA”

Para poder realizar una buena evaluación radiológica de las estructuras periodontales, se
deben considerar aspectos primarios como lo son: la calidad de la película radiológica, la
calidad de la técnica radiológica utilizada y la calidad de revelado. Sino se logra un
buen contraste en el revelado y fijado, el diagnóstico radiológico no puede ser de calidad, ya
que muchas anomalías podrían pasarse por alto; así también, la técnica radiográfica debe
ser la adecuada para no producir alteraciones que puedan llevar a diagnósticos falsos.

Para realizar un buen examen radiográfico, se debe tomar en cuenta la calidad de imagen que
se tiene en la radiografía, tomando en cuenta la técnica que se usó, el tiempo de exposición
y el proceso de revelado.

En cuanto a la calidad de imagen, se debe buscar el buen contraste de imágenes que


presentan los distintos tejidos para la evaluación periodontal: es indispensable el buen
contraste entre el esmalte y la dentina, la definición de la unión amelocementaria, que define
la corona anatómica del paciente; la definición de la lámina dura y la cresta ósea,
principalmente en su porción más coronal, ésta última llega a ser, por su baja densidad,
quizá la más susceptible a las fallas de proceso de revelado, pues en muchas tomas se llega a
perder muy fácilmente el buen contraste de esta región, y por ende, limita el buen diagnóstico
periodontal.

Las modificaciones técnicas producen artificios que limitan el valor diagnóstico de una
radiografía; es por esto, que existen técnicas estandarizadas y reproducibles para lograr
radiografías confiables que permitan efectuar comparaciones pre y posterapéuticas. La
técnica paralela con cono largo (también conocida como “técnica de extensión de cono
paralelo” [ XCP] , “técnica de ángulo recto” o “técnica de cono largo”) es la que proyecta la
imagen más real y fiel de la altura de la cresta alveolar. Esta es la técnica más utilizada en la
Facultad de Odontología de la USAC y requiere de un aditamento conocido como Rinn
XCP (X = extensión, C = cono, P = paralelismo) específico para cada región anatómica
que quiera proyectarse
PRICHARD estableció los siguientes cuatro criterios para determinar la angulación adecuada
de las radiografías periapicales:

a)En la radiografía deben verse las cúspides de los molares, de manera que las cúspides
bucales y linguales coincidan en altura y se vea poco o nada de la superficie oclusal.

b)Las capas de esmalte y cámaras pulpares deben observarse con claridad.

c)Espacios interproximales abiertos.

d)Los espacios interproximales no deben superponerse a menos que los dientes se encuentren
apiñados

En la Escuela profesional de Odontología de la UNJBG, la evaluación radiográfica del estado de


las estructuras periodontales se realiza en base a la toma de las radiografías periapicales
con técnica de paralelismo, y con la ayuda en su mayor parte, de las películas interproximales.
Muchas veces, el clínico no puede emitir un juicio crítico en base a una sola imagen
radiográfica, por lo que se ayuda de la comparación entre una y otra toma del set
radiográfico, como por ejemplo, la región periapical de molares superiores y la región
interproximal de molares, que proyecta las mismas piezas dentales.

Según LASCALA & FREITAS (1986), las radiografías pantomográficas (panorámicas) no son
aceptables para el diagnostico periodontal, pues dan un mayor grado de distorsión y un
menor grado de detalles, comparativamente a las radiografías periapicales normalmente
utilizadas. (5)

Además, en lesiones verticales profundas, confirmadas en cirugías por colgajos, las lecturas de
las radiografías panorámicas resultaron ser menos exactas comparadas con las periapicales. (6)
A pesar de todo, la convención general de no utilizar las radiografías panorámicas para
el diagnóstico periodontal, es cuestionable.

Aparentemente, las panorámicas obtenidas con la última tecnología, pueden llegar a sustituir
en parte, a las radiografías periapicales en la sesión inicial de diagnóstico, así como en la fase
de mantenimiento periodontal. La discusión sobre cuál es la mejor técnica radiográfica
para el diagnóstico periodontal, está también basada por la preocupación de que esta debe
ofrecer información diagnóstica con la menor dosis de exposición a la radiación.

Según Kiefer et. al (2004), la dosis de radiación de una panorámica equivale a un juego de 14
películas intraorales. Otros factores como el confort del paciente, la facilidad del manejo de la
técnica, costos, información que haga sospechar que no existan hallazgos de enfermedad
periodontal, pueden favorecer el uso de las ortopantomografías o radiografías panorámicas.
Así que con los avances que se han venido logrando en las radiografías panorámicas digitales y
los sensores digitales para imágenes periapicales, los problemas por tiempo de exposición a la
radiación se tornan menos críticos.(6)

Debe enfatizarse que el estudiante, en las preclínica de la EPO de la UNJBG, debe tomar un set
radiográfico que consiste de 18 radiografías diagnósticas.

Para una evaluación radiológica periodontal completa, en la radiografía se debe estudiar: el


hueso alveolar, el espacio del ligamento periodontal y el diente.

1. HUESO ALVEOLAR o TABIQUE INTERDENTAL:

Se debe observar la cortical alveolar o lámina dura, y el hueso esponjoso. Como la imagen
radiográfica de las tablas óseas vestibulares y linguales o palatinas es perjudicada por la
sobreposición de la estructura radicular, la identificación de las alteraciones óseas en la
enfermedad periodontal, se basa principalmente en el aspecto del tabique óseo
interdentario o septo óseo. (5)

a) Lámina Dura o Hueso Cortical:

Normalmente, el tabique óseo interdentario presenta un límite radiopaco delgado, junto


al ligamento periodontal (espacio del ligamento periodontal) y en la cresta, conocido
como cortical alveolar o lámina dura. Radiográficamente aparece como una línea blanca
continua y de espesura uniforme (1 mm aprox.) La lámina dura representa la superficie ósea
que reviste el alveolo dentario, la forma y la posición de la raíz, y los cambios en la angulación
de los rayos X producen variaciones considerables en su aspecto. Así, la imagen de la lámina
dura es poco precisa alrededor de los dientes incisivos superiores, contrario con los
incisivos inferiores, donde aparece muy bien delimitada. Para poder observarla
adecuadamente, y con fines de diagnóstico periodontal, se evalúa en la toma de radiografías
interproximales y periapicales con buena técnica de paralelismo.

En la evaluación radiológica esta se describe como:


a.1 Continua

a.2 Discontinua

Cuando la lámina dura se describe como discontinua, de debe considerar que esta
puede encontrarse con: pérdida de detalle, pérdida de continuidad o con ausencia total o
parcial. Así pues, cuando esta se encuentra continua, esta puede estar adelgazada o
engrosada.

b) Apófisis Alveolar, Hueso Esponjoso o Cresta Alveolar:

Porción del hueso alveolar que en la radiografía tiene un aspecto de red, presenta una serie
de trabéculas y espacios medulares, que dan una imagen radiográfica de diferentes
densidades o radiopacidades. De la cresta alveolar se pueden observar los aspectos de
densidad, forma y altura de la misma. En general, se acepta que la densidad, especialmente la
correspondiente al área perialveolar, está en relación con la función. Existen también
enfermedades sistémicas o procesos patológicos de los maxilares que pueden invadir el área
periodontal, modificando para mayor o menor la densidad ósea.

La forma de la cresta ósea alveolar varía según la proximidad de los dientes adyacentes y
la altura relativa de los dientes amelocementarios:

 Forma afilada: cuando las piezas dentarias contiguas están muy próximas y las
faces proximales de sus coronas son muy planas, como ocurre en los incisivos
inferiores.
 Forma de plató: cuando las piezas dentarias contiguas están muy separadas
(diastemas), o las faces proximales de sus coronas son muy convexas, como
generalmente ocurre en los dientes posteriores, con una fase oclusal plana, convexa o
con una ligera concavidad, como sucede generalmente en los espacios edéntulos.

 Forma inclinada: cuando los límites amelocementarios entre piezas vecinas,


están a diferentes alturas, como en los dientes inclinados o con extrusión o intrusión.
(6)

En condiciones normales, la altura de la cresta alveolar se localiza a 1.5 -2.0 mm apical a la


unión cemento esmalte; espacio conocido como GROSOR BIOLÓGICO, que permite la
adhesión epitelial inserción de fibras de tejido conectivo y que no es observable en las
radiografías.

La magnitud de la pérdida ósea se estima como la diferencia entre la altura del hueso
fisiológico del paciente y la altura del hueso residual. En la evaluación radiológica esta se
describe como: b.1 Altura de cresta ósea normal

b.2 Altura de cresta ósea disminuida

En caso de existir una pérdida ósea de la altura de la cresta ósea, esta puede ser con
continuidad de la lámina dura o no presentar continuidad de la lámina dura. Si en la
evaluación radiográfica se tiene una pérdida ósea de altura de cresta y además discontinuidad
de lámina dura, ambas características definen lo que se conoce como “reabsorción de la
cresta ósea alveolar”.

Radiografías que revelan una pérdida de altura de la cresta ósea y una discontinuidad obvia de
la lámina dura – “Reabsorción de la cresta ósea interdentaria”

En los casos en donde se observe pérdida de altura de la cresta ósea interdentaria, pero exista
continuidad de la lámina dura o una definición marcada de la porción oclusal de la cresta ósea,
es muy probable, que clínicamente no encontremos bolsas periodontales y por ende, este es
un signo de pacientes que padecieron periodontitis y lo que se observa son las secuelas
que dicha enfermedad marcó. En este caso, solamente se anota en la ficha como una pérdida
de altura de la cresta con una definición de lámina dura, y no como una reabsorción de
la cresta ósea interdentaria.

Es importante recalcar es muy frecuente la pérdida de altura de la cresta ósea interdentaria


en piezas vecinas a espacios edéntulos, así como también en piezas extruidas por falta
de pieza oponente.

En condiciones normales, la angulación de la cresta suele ser paralela a una línea imaginaria
que se traza entre las uniones cemento-esmalte de las piezas dentarias vecinas.

Cuando la altura de la cresta ósea se encuentra disminuida, el grado de pérdida ósea se


define en tres formas, las cuales, junto con los aspectos clínicos e historia médica,
contribuirán a la formulación de un diagnóstico periodontal :
b.2.1 Patrón

b.2.2 Distribución

b.2.3 Gravedad o severidad

b.2.1 Patrón: Utilizando como siempre, la unión cemento esmalte de los dientes
adyacentes como plano de referencia para determinar el patrón de pérdida ósea, la cual
puede presentarse de dos formas:

 Vertical, pérdida ósea angular :

Estos defectos son los que tienen dirección oblicua, para dejar en el hueso un surco socavado
a lo largo de la raíz; por lo tanto, no se observan en un plano paralelo a la unión cemento
esmalte de los dientes adyacentes. Los defectos verticales interdentales se pueden
reconocer radiológicamente, aunque las tablas óseas gruesas los enmascaran algunas veces.
Pueden aparecer defectos óseos en las tablas palatinas, bucales y linguales, pero éstos no son
visibles en las radiografías.

Las bolsas periodontales asociadas a estas pérdidas óseas verticales son, en general, del
tipo infraóseo

 Horizontal o menoscabo óseo horizontal:

Es la forma más común de pérdida ósea en la enfermedad periodontal. La altura de hueso se


reduce pero su margen permanece paralelo a las uniones cemento esmalte de los
dientes adyacentes. Este tipo de pérdida ósea se asocia a la bolsa periodontal del tipo
supraóseo.
b.2.2 Distribución:

Signo diagnóstico importante. Señala dónde están los factores destructivos locales en
diferentes zonas de la boca y en superficies distintas del mismo diente. La distribución se
nombra de dos formas:

 Localizada: si se presenta en áreas aisladas y afecta únicamente a un 30% de las


piezas presentes en boca.
 Generalizada: si esta se presenta de manera uniforme en un porcentaje mayor al
30% de piezas afectadas.

b.2.3 Gravedad:

Esta mide el grado de severidad de la pérdida ósea con respecto a las raíces de las
piezas dentarias. Idealmente, se mide como el porcentaje de pérdida de la cantidad normal
de hueso en cada una de las piezas dentarias.

 Leve: Ligeros cambios en la cresta alveolar (discontinuidad de lámina, ligera o


nula la pérdida de altura). Estos cambios pueden ir mayor de 0 a un 10%.

 Moderada: Pérdida ósea del 10 al 33% (no va más allá del tercio cervical de la
raíz.)

 Grave o severa: pérdida ósea del mayor del 33% ( abarca los tercios medio y apical
de la raíz
c) Rarefacciones:

Cambio de densidad que muestra una imagen más roentgenoluscente en comparación


con el resto de la trabécula ósea. Tres tipos de rarefacciones a nivel periodontal:

c.1 Interproximal:

La cual se evidencia en los cambios roentgenoluscentes a nivel de la cresta ósea


interproximal.- A estas rarefacciones se les conoce como “Reabsorción de la cresta ósea
interdentaria”, y es observable en estas áreas como zonas de claroscuro que, cuando son de
origen periodontal, afectan la porción oclusal de la cresta, y se observa como un
claroscuro.

c.2 Área Periapical:

Lesiones que son resultado de la muerte pulpar. Muchas veces pueden combinarse con
lesiones de origen periodontal (lesiones endo-periodontales). Se observan como una
radioluscencia en el ápice de la raíz. En el caso de una lesión endo- periodontal, la zona
radiolúscida abarca desde la región apical hacia la parte más coronal de la cresta
interproximal.

c.3 Área de furcaciones :


Aunque su diagnóstico definitivo se establece mediante el examen clínico, la radiografías son
un auxiliar útil en su detección, aunque muchas veces las lesiones furcales, en sus etapas
iniciales, pueden no ser visibles radiológicamente aunque sí pueden ser detectadas mediante
el examen clínico por medio del sondeo. El diagnóstico radiológico de la furcas, también
puede verse alterado cuando existen variaciones en la técnica radiográfica que muchas
veces pueden ocultar la presencia de las mismas.

Con el fin de facilitar la identificación radiográfica de las lesiones de furcación, se sugiere


aplicar los siguientes criterios diagnósticos y señales radiográficas:

1.Aumento del espacio del ligamento periodontal,

2.Pérdida del detalle de la lámina dura.

3.Menor densidad ósea en la región.

4.Reabsorción ósea en media luna que se extiende a la furca.

5.Si no se observan las señales enumeradas, la presencia de pérdidas óseas acentuadas en


torno a toda la pieza dentaria, sugiere una lesión de furca.

El examen clínico en estos casos es de especial importancia y consta principalmente de un


sondeo minucioso de la bolsa para determinar su extensión.

c.4 Abcesos periodontales:

Se observa como una zona radiolúscida discreta en el sector lateral de la raíz, aunque
muchas veces, estas lesiones pueden ser detectadas clínicamente pero no ser visibles en la
radiografía, debido a la agudeza de la lesión.

2. ESPACIO DEL LIGAMENTO:

Zona radiolúscida linear que rodea la raíz del diente es la correspondiente al espacio ocupado
por todos los elementos del ligamento periodontal, debiéndose estudiar su espesura o
anchura.
Normalmente, el ancho promedio de ese espacio, en la radiografía es de
aproximadamente 0.25 mm con una desviación estándar de 0.5, por lo que el rango
va de 0.13 a 0.38 mm, pudiendo ser ligeramente más espesa en las zonas cervical y
periapical.

En los dientes anteriores los efectos radiográficos pueden dar una imagen de mayor dimensión
del espacio periodontal en la región cervical. Las variaciones de las dimensiones de la lámina
dura y del espacio del ligamento periodontal pueden ocurrir por causa de los efectos
radiográficos, de la edad del paciente y de los estados funcionales o patológicos.(5)

Con la edad, ausencia o reducción de la función, el espacio periodontal disminuye y además de


eso, las dos últimas condiciones reducen la espesura de la lámina dura

El aumento de la función o el traumatismo periodontal aumentan el espacio y la espesura de la


lámina dura. Los estados sistémicos también pueden modificar el aspecto radiográfico de esta
estructura.(5)

a)Alteraciones del espacio del ligamento periodontal

a.1 Ensanchamiento o disminución del espacio del ligamento periodontal

Las alteraciones pueden estar relacionadas con la hipofunción o hiperfunción,


sobrecargas oclusales, aumento de la movilidad dentaria (inflamación) y drenaje o presencia
de abscesos periapicales o periodontales, fracturas.

En la hipofunción dentaria, se observa disminución del espacio del ligamento periodontal y el


de la lámina dura. Esta disminución podrá estar acompañada de un aumento del volumen
radicular por una mayor deposición de cemento nuevo (hipercementosis), en un intento de
mantener las dimensiones normales. (ver hipercementosis) (5)

En la hiperfunción, algunas fuerzas traumáticas potenciales (bruxismo), pueden ser bien


toleradas en algunos individuos y conducir a la hipertrofia compensadora del ligamento
periodontal y del hueso alveolar propiamente dicho.

Desde el punto de vista radiográfico, se observa el engrosamiento de la lámina dura y


el aumento del espacio periodontal, a veces uniforme, generalmente más acentuado en la
región cervical y en el peri ápice, según la dirección de la fuerza traumatizante.(5)

El clínico debe ser muy observador en este aspecto, ya que la detección de un


ensanchamiento del espacio del ligamento periodontal suele depender también de la
proyección de la película.
En caso de detectarlo, puede atribuirse la causa a trauma oclusal de la pieza, lo cual deberá ser
evidenciado en el examen clínico periodontal junto con los signos clínicos propios de
TO (movilidad dentaria, presencia de facetas de desgaste, profundidad de la bolsa y
análisis de hábitos y contactos oclusales)

a.2 Irregularidades localizadas en su continuidad

La presencia de abscesos y vías de drenaje puede dar la imagen de un aumento del espacio del
ligamento, lo cual ocurre cuando son relativamente discretos; de lo contrario, ocurre una
pérdida ósea evidente, como acontece en los casos de fracturas radiculares, lo que facilita el
diagnóstico (ver fracturas) (5)

3. PIEZA DENTARIA:

a)Corona:

De especial interés es de observar la continuidad del esmalte y la unión amelocementaria


(UAC). La UAC se observa más claramente en la toma de películas interproximales o en las
que son tomadas mediante la técnica de paralelismo.

A partir de este punto, es posible medir la altura de la cresta ósea interdentaria y considerar su
estado en ese momento, tomando en cuenta que la altura normal de esta, a partir de la UAC
es de 1.5- 2 mm.

b)Raíz:

Es importante observar la forma de las raíces, el volumen, la distancia, la longitud, la


proximidad con las raíces de los dientes contiguos y, en los casos de los dientes
multiradiculares, el número de raíces, sus fusiones o ángulo de divergencia entre éstas.

La observación de la región periapical es importante para el diagnóstico de las lesiones de


origen endodóntico y traumático.

b.1. Enanismo radicular:

El largo de la raíz guarda relación directa con la cantidad de inserción que sostiene al diente.
Se sobreentiende que mientras más larga sea la raíz, mejor soporte periodontal deberá
tener, y menor el riesgo de pérdida ante una enfermedad periodontal.

Se considera como normal la proporción mínima de 1 x 1.5; es decir, que por una corona, la
pieza deberá tener la longitud de una corona y media en su raíz. Este dato puede no ser
relevante cuando el paciente no padece de alteraciones radiológicas a nivel de sus tejidos
periodontales, pero llega a ser de relevancia diagnóstica en el momento en que esta
proporción se ve disminuida y el soporte periodontal está siendo afectado.

Por lo tanto, esto deberá ser considerado para el pronóstico y tratamiento integral del
paciente. Radiológicamente, con la sonda periodontal, el clínico puede medir la longitud de la
corona desde su porción inciso-oclusal hacia la unión cemento esmalte, y luego comparar esta
medición con la longitud de la raíz en milímetros.

NOTA: Por lo tanto, es importante considerar que existe el mayor riesgo en un paciente
con pérdida ósea y bolsas periodontales de 5 mm en una pieza cuya raíz mida 10 mm, que en
un paciente con la misma pérdida pero cuya raíz llegue a medir 15 milímetros.

b.2 Reabsorción radicular externa :

b.2.1. Reabsorción en superficie :

Su presencia está relacionada con dientes reimplantados, fuerzas mecánicas anormales,


traumatismos, inflamación crónica, tumores y quistes, dientes impactados u otras causas
idiopáticas.

Generalmente afecta la región apical de las piezas dentarias, por lo que en las
radiografías, esta región se ve roma y la longitud de la raíz se ve más corta. La lámina dura y el
hueso alrededor del ápice romo se ven normales. Este hallazgo radiológico es asintomático
por lo que clínicamente no es detectable

b.2.2. Reabsorción inflamatoria Externa:


Así se le conoce a la presencia de una lesión inflamatoria en los tejidos periodontales
adyacentes a un proceso de reabsorción. Existen dos formas principales de reabsorción, y
ambas se deben a la destrucción de los cementoblastos y cementoide.:

 Reabsorción radicular inflamatoria periférica PIRR:

Los factores activadores de osteoclastos están provistos por una lesión inflamatoria en los
tejidos periodontales adyacentes.

Se puede atribuir esta lesión a falta de formación de epitelio de unión luego de un trauma o
detartraje y alisado excesivo, en donde el área dañada es repoblada por tejido conectivo, el
cual contiene células inflamatorias que, en presencia de alguna lesión, reconocerán a los
factores activadores de osteoclastos de la superficie radicular, iniciándose así la
reabsorción.

La reabsorción suele estar situada cervicalmente y por ello también se le conoce como
“Reabsorción radicular cervical”. Sin embargo, en paciente con periodonto disminuido, suele
llamarse “Reabsorción subósea” y “Reabsorción invasora supraósea canalicular”

Radiográficamente esta lesión sólo puede identificarse cuando ya ha alcanzado cierto


tamaño, a menudo es posible distinguir el contorno de la raíz dentro del área radiolúcida.
Como generalmente estas lesiones se localizan en el tercio cervical y proximal, pueden
confundirse con caries, pero la presencia de sangrado profuso y tejido de granulación, en
combinación con un fondo cavitario duro, confirmará el diagnóstico.

 Reabsorción radicular inflamatoria externa EIRR:

Aquí, el estímulo para la reabsorción proviene de una pulpa necrótica infectada, y muchas
veces es una complicación debida a traumatismo dentario. La reabsorción osteoclástica,
avanzará en la dirección del tejido pulpar infectado y dentina. Los primeros signos
radiográficos de reabsorción después del trauma no serán detectables, hasta después de varias
semanas.

b.3 Hipercementosis:

Es la deposición excesiva de cemento en las superficies radiculares, como resultado de


una supraerupción, inflamación o traumatismo o muchas veces sin causa aparente.

Radiológicamente se observa como una cantidad excesiva de cemento, a lo largo de toda o


parte de la superficie radicular. El área afectada con mayor frecuencia es la apical que se
observa agrandada y bulbosa, y se ven separadas del hueso alveolar, por el espacio del
ligamento periodontal, que es de aspecto normal. No existen síntomas asociados y
clínicamente no es posible detectarla.

b.4 Anquilosis (Reabsorción sustitutiva)

Se conoce como anquilosis a la fusión que existe entre el hueso y el diente, es decir, ausencia
del ligamento periodontal. Según Andreasen (1981), se dice que la anquilosis es una
forma de curación de la reabsorción de la superficie radicular, que desde un punto de vista
clínico, no es deseable. Este tipo de reabsorción origina una sustitución de los tejidos
dentarios duros por hueso, de ahí su denominación.

Radiológicamente, la anquilosis se observa con una ausencia o desaparición del


ligamento periodontal, sin embargo, aún en los dientes no anquilosados. Andersson y
cols. (1985) demostraron que la percusión y la movilidad del diente son instrumentos
diagnósticos más sensibles que la radiografía, en las etapas iniciales de la anquilosis.

b.5 Fracturas radiculares:

b.5.1 Fractura radicular horizontal:

Son menos frecuentes que las de la corona, y son resultado de algún tipo de trauma. Las
raíces se pueden fracturar a cualquier nivel de su longitud.

Si el haz de rayos X es paralelo a la fractura, ésta se ve como una línea radiolúcida nítida en la
radiografía, sino está paralela, las áreas adyacentes de la estructura dental obstruyen el sitio
de la fractura.

Con el tiempo, las fracturas radiculares por lo regular aumentan de tamaño, debido al
desplazamiento de fragmentos, hemorragia o edema; por lo tanto, aunque una fractura
pase inadvertida al principio, se le identificará en una radiografía que se le tome después.

b.5.2 Fractura radicular vertical:

Estas se definen como fracturas longitudinales, más o menos oblicuas al eje mayor del
diente. Pueden atravesar el diente en distintas direcciones (mesiodistal o
vestibulolingual), y pueden afecta o no a la cámara pulpar. Como resultado de la
proliferación microbiana en el espacio de la fractura, el ligamento periodontal adyacente se
convertirá en asiento de una lesión inflamatoria que causará la destrucción de las fibras del
tejido conectivo y del hueso alveolar. Radiológicamente, la destrucción puede manifestarse de
varias maneras. El defecto radiográfico puede ser similar a los hallados en lesiones
endodónticas y periodontales. En otros casos, el aspecto es atípico. Un ensanchamiento del
ligamento periodontal a lo largo de uno o ambos lados de la superficie radicular puede indicar
la presencia de una fractura radicular. Un delicado halo de radiolucidez apical es otro ejemplo
de lesión radiográfica.

Esta lesión, como todas las anteriores deben ser confirmadas mediante el examen
clínico, presentándose síntomas marcados como: dolor, sensibilidad y formación de abscesos
múltiples (como racimos de uvas). El dato clínico relevante que confirma el diagnóstico de
fractura vertical es la profundización local y estrecha de una bolsa periodontal asociada a esta
fractura.

El diagnóstico de las fracturas verticales es a menudo difícil porque no es fácil detectar la


fractura en el examen radiológico a menos que haya una clara separación de los fragmentos.
Muchas veces sólo la clínica y los síntomas pueden conducirnos a su diagnóstico, aunque
algunas veces el hallazgo debe confirmarse con la exposición quirúrgica de la raíz.

b.6 Restos radiculares:

Se tomará como resto radicular a toda pieza dental, que por caries o fractura se encuentre tan
destruida, que su rehabilitación no esté indicada y por lo tanto, deba ser extraída de la
cavidad oral.

4. FACTORES IRRITANTES O PREDISPONENTES:

a) Cálculos:
Calcificaciones petrificadas formadas en coronas y raíces que se forman debido al
endurecimiento de la placa bacteriana. Radiograficamente, se observan como opacidades
en formas diversas de punta aguda o irregulares, que se extienden desde la superficie
radicular proximal (como zonas anulares, proyecciones nodulares o radiopacidades lisas).

La presencia radiológica de los cálculos, nos puede orientar en cuanto al grado de


mineralización de los mismos (según el grado de radiopacidad que éstos presenten),
pero el número no es indicativo del grado de severidad de la enfermedad periodontal.

b) Restauraciones:

Se debe enfatizar en las restauraciones que tienen un compromiso con el periodonto, como lo
son las Restauraciones Clase II y la Prótesis Parcial fija específicamente. Estas se
tipificarán en base a dos situaciones:

b.1. Deficientes (empaques de comida)

b.2. Sobrecontorneadas

c) Posición de las piezas dentarias con respecto a las adyacentes:

c.1. Apiñamiento dentario:

Se observa como una sobreposición de los puntos de contacto de las coronas dentarias,
lo cual dificulta la detección de caries en esta región.

c.2. Diastemas
No hay existencia de puntos de contacto próximos, por lo que se observan espacios
interproximales que pueden ser de menos de un milímetro hasta de varios milímetros de
amplitud.

c.3 Espacios edéntulos

Son espacios en donde las piezas dentales están ausentes, por lo tanto no existe periodonto.
Estos espacios son considerados en la evaluación radiológica periodontal, únicamente para
evaluar el periodonto de las piezas que los limitan.

BIBLIOGRAFÍA

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65: Novena Edición. Trad. por Dra. Marina B González y Octavio A. Giovanniello. México D.
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Capítulos 9 y 30. Hans-Göran Gröndahl. Tercera Ed. Trad. por el Dr. Horacio Martínez.
Madrid, España: Editorial Panamericana, 2001.
4) Harring-Jansen. RADIOLOGÍA DENTAL, Principios y técnicas: Interpretación de la
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Domínguez Pérez. México : McGraw-Hill Interamenricana: 2002.

5) De Freitas, Aguinaldo; Edu Rosa, José; Faria e Souza, Icléo. RADIOLOGÍA


ODONTOLÓGICA: Aspectos Radiográficos de las lesiones del periodonto (Cap. 21) Editorial
Artes Médicas Latinoamérica. 2002 6) Brägger, Urs. RADIOGRAFICAL PARAMETERS:
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Printed in the U.K.

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