INSTITUCIÓN EDUCATIVA PRIVADA
VIRGEN DEL CARMEN
TIPO ECE
Nombre y apellido: ____________________________________________
Fecha: _______________________________________
CAMARONES
Un sábado muy temprano, faltando una semana para retornar a las aulas, una pareja
y sus tres hijos alquilaron cuatro burros para iniciar una caminata río abajo. Conforme
descendían por la quebrada, veían y oían que el Yuracmayo iba calmando el furor de
sus rugientes aguas espumosas.
Tras dos horas de descenso llegaron a donde el Yuracmayo ensancha su cauce y sus
aguas dejan su blancura espumosa y se ven cristalinas y verdes. Más abajo habían
islotes pedregosos en cuyo centro arenoso crecían matas de caña brava. Sonaba el
río, pero ya no rugía y sus aguas pasaban ondulando lentamente. Ahí se detuvieron.
Serían las diez de la mañana y aún había neblina y hacía frío. Se instalaron en la roca
de siempre, junto a un enorme eucalipto solitario. El padre y la madre abrieron un
libro cada uno. Los chicos juntaron leña, encendieron una fogata, pusieron a hervir
agua en un olla grande sobre tres piedras, y se fueron a coger moras silvestres y
explorar el cerro. Había que esperar que salga el sol, para poder ver bien a través del
agua.
Una hora más tarde, cuando ya brillaba muy alto el sol, su papá los llamó con un
fuerte silbido. Poco después, los dos muchachos entraron con él al río, mientras su
hermanita, de cinco años, se quedó con su mamá y comenzó a juntar flores.
El agua estaba fría y al hermano de unos once años le llegaba a la cintura. Avanzaban
en silencio, con cuidado, para no asustar a los camarones, que huían a esconderse en
las grietas de las rocas o entre las rosadas raíces de los sauces de la orilla.
Abundaban tanto que al coger uno se veía huir a diez o veinte. Así podían escoger los
grandes, los de pinzas enormes, que juntaban en bolsas atadas a la cintura. De rato
en rato, salían a la orilla y vaciaban los camarones en una canasta.
Después de media hora de extraer camarones, los hermanos salieron por última vez
para que también su mamá se divirtiera con papá sacando algunos más. Mientras
tanto, ellos jugaban con su hermanita, ayudándola a formar con piedras un charco en
la orilla, para poner ahí algunos camarones a fin de verlos nadar.
Cuando sus padres salieron del agua, comenzaron a intercambiar ideas sobre cómo
podrían aprovechar mejor esa abundancia de camarones que nadie explotaba.
La conversación fue larga, y entre todos plantearon varias posibilidades y analizaron
sus ventajas y desventajas. Hacia las dos de la tarde, sin haber llegado a ningún
acuerdo, se sirvieron en hondos platos de fierro enlozado una espesa y sabrosa sopa
de papas, choclos tiernos y muchos, muchos camarones. Fue en ese momento que se
les ocurrió el negocio que durante años sería parte de su plan de vida.
ELMO LEDESMA ZAMORA (Adaptación)
1. ¿De qué trata principalmente este texto?
a) Del proceso de extracción de camarones.
b) De la descripción del río Yuracmayo.
c) De la narración de un paseo en familia.
2. De acuerdo con el texto, ¿con qué motivo el padre y sus dos hijos
entraron al río?
a) Para extraer camarones.
b) Para nadar y divertirse.
c) Para asustar a los camarones.
3. ¿Por qué tuvieron que esperar que salga el sol para entrar al río?
a) Porque necesitaban que el agua se llegue a poner tibia.
b) Porque necesitaban ver a los camarones a través del agua.
c) Porque los muchachos querían que su hermanita entre al río.
4. ¿En qué momento se les ocurrió el negocio que durante años sería
parte de su plan de vida?
a) Cuando se sirvieron la espesa y sabrosa sopa de camarones.
b) Cuando descendieron con sus burros por la quebrada.
c) Cuando vieron esconderse a los camarones en las rocas .