Presentado por: JOSE LUIS RODRIGUEZ MUÑOZ
IMPLICACIONES DE LA DECLARACIÓN DE ESTOCOLMO PARA EL
DERECHO AMBIENTAL INTERNAIONAL
El convenio de Estocolmo propone principalmente el manejo e impulso de
tratamiento de los contaminantes orgánicos persistentes, tiene un vigor en el 2004
como objetivo fundamental tiene proteger la salud humana y el medio ambiente con
contaminantes orgánicos persistentes, las aplicaciones persistentes estipula
obligaciones para reducir o eliminar la producción y utilización de químicos
contaminantes como plaguicidas y otros productos industriales que constituyen
contaminantes orgánicos persistentes.
El convenio entro en vigor, convirtiéndose en un derecho internacional, el 17 de
mayo de 2004. En agosto de 2010 el convenio contaba con 170 partes que son de
169 países y una organización regional de integración económica. Este convenio se
firmó el 22 de mayo de 2001, con la firma de 120 países aproximadamente realizada
en Suecia y adopto el convenio. Los objetivos principales de este convenio son la
suscripción entre dos instituciones que manifiesten la voluntad y compromiso de
desarrollar en forma planificada, actividades de interés común sin fines de lucro;
esto debe expresar confianza y voluntad entre partes comprometidas para cooperar
mutuamente.
Las principales implicaciones del convenio son enfocadas al reconocimiento de
propiedades toxicas, persistentes, bioacumulativas de los COP (Contaminantes
Orgánicos Persistentes) y su capacidad de transportarse largas distancias.
Reconoce problemas de salud principalmente en países en vía de desarrollo para
las mujeres y para las generaciones futuras. Estipula obligaciones para reducir o
eliminar producción y utilización de determinados plaguicidas y productos químicos
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industriales que constituyen contaminantes orgánicos persistentes, también
importación y explotación de esas sustancias.
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