Nombre de la alumna:
Carolina Guadalupe Cortés Urgell
Diplomado:
Catequética
Tutor:
Jorge Peña Reséndiz
Es una realidad que las tecnologías digitales han penetrado en todos los campos del
conocimiento. Su principal propulsor fue internet, que permitió la horizontalización de las
comunicaciones. A pesar de la gran incursión en nuestras vidas con la incorporación gradual de
las TIC y los medios sociales en los ambientes educativos, no es nada comparable con la
velocidad de apropiación y uso que los infantes y la juventud hacen en su día a día Hay camino
por recorrer, en el que se hace necesario que las TIC continúen contribuyendo a la
dinamización global de los procesos de enseñanza y aprendizaje en los diferentes niveles
educativos. Y esta dinamización comporta comprender las diferentes formas en que el
conocimiento puede producirse, difundirse e integrarse. En el escenario educativo que hasta
hace poco estaba centrado en el profesor como transmisor de conocimientos estandarizados y
que se dirige a una masa de estudiantes, deja de tener sentido por completo. Y es aquí, en
este escenario, donde el estudiantado es quien debe tomar un rol activo y situarse como actor
central del proceso de aprendizaje. el aprendizaje por descubrimiento permite al estudiante
adoptar un rol activo, con un protagonismo de quien construye su propio proceso de
aprendizaje. Esta situación de cambio rol del estudiante conlleva, a la vez, que el docente tome
un rol de facilitador y de acompañante que contribuya a crear las condiciones que posibiliten
este aprendizaje activo por parte del estudiantado. Pero del rol del personal docente nos
ocuparemos en otra sección.
El internet ha hecho posible el aprendizaje en línea, y muchos educadores e investigadores se
interesan por los cursos de aprendizaje en línea para potenciar y mejorar los resultados del
aprendizaje del estudiantado, a la vez que luchan contra la escasez de recursos, instalaciones
y equipos, especialmente en las instituciones de enseñanza superior. Situándonos en la
reciente pandemia vivida, especialmente con el duro confinamiento domiciliario inicial y en la
necesidad de seguir un aprendizaje lo más regulado posible desde los hogares, esta situación
nos ha hecho plenamente conscientes a todos, tanto a familias como a centros educativos,
docentes y estudiantes, de que las tecnologías digitales se convierten en clave y que la
sociedad en general, y de manera específica la comunidad educativa, debe estar empoderada
digitalmente para hacer frente a futuras situaciones de nuevos confinamientos. Es así como la
realidad vivida nos ha hecho tomar más conciencia de que los roles de estudiantado y de
docente conllevan cambios y transformaciones. En nuevos entornos, nuevas maneras de
enseñar y aprender. Centrándonos en el rol del estudiante, y el eje de esta sección, podemos
evidenciar que ya no es novedad cuando hablamos de que ellos y ellas deben ser los
protagonistas de sus propias historias y de sus acciones formativas. por un rol activo van
asociadas a una maduración cognitiva que predispone el estudiantado de una mínima
autonomía y control sobre su propio aprendizaje.