PRIMERA LECTURA
El Señor me ha ungido y me ha enviado a anunciar la buena nueva a los
pobres y a darles un aceite perfumado de alegría.
Lectura del libro del profeta Isaías
61, 1-3. 6. 8-9
E1 espíritu del Señor está sobre mí,
porque me ha ungido
y me ha enviado para anunciar la buena nueva a 1os pobres,
a curar a los de corazón quebrantado,
a proclamar el perdón a los cautivos,
y la libertad a los prisioneros;
a pregonar el año de gracia del Señor,
el día de la venganza de nuestro Dios.
El Señor me ha enviado a consolar a los afligidos,
los afligidos de Sión,
a cambiar su ceniza en diadema,
sus lágrimas en aceite perfumado de alegría
y su abatimiento, en cánticos.
Ustedes serán llamados “sacerdotes del Señor”;
“ministros de nuestro Dios” se les llamará.
Esto dice el Señor:
“Yo les daré su recompensa fielmente
y haré con ellos un pacto perpetuo.
Su estirpe será célebre entre las naciones,
y sus vástagos, entre los pueblos.
Cuantos los vean reconocerán
que son la estirpe que bendijo el Señor”.
Palabra de Dios.
SALMO RESPONSORIAL
Del salmo 88
R. Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor. Aleluya.
Proclamaré sin cesar la misericordia del Señor
y daré a conocer que su fidelidad es eterna,
pues el Señor ha dicho: “Mi amor es para siempre
y mi lealtad, más firme que los cielos. R.
He encontrado a David, mi servidor,
y con mi aceite santo lo he ungido.
Lo sostendrá mi mano
y le dará mi brazo fortaleza. R.
Contará con mi amor y mi lealtad
y su poder aumentará en mi nombre.
El me podrá decir: ‘Tú eres mi padre,
el Dios que me protege y que me salva’ ”. R.
SEGUNDA LECTURA
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los efesios
4, 1-7. 11-13
Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que
lleven una vida digna del llamamiento que han recibido. Sean siempre
humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor;
esfuércense en mantenerse unidos en el espíritu con el vínculo de la paz.
Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también
sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo
Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina
sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos.
Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha
dado. El fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros,
ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a
los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el
cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el
conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres perfectos, que
alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo.
Palabra de Dios.
ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO
Is 61, 1
R. Aleluya, aleluya.
El Espíritu del Señor está sobre mí.
Me ha enviado para anunciar la buena nueva a los pobres.
R. Aleluya.
EVANGELIO
Apacienta mis corderos, apacienta mis ovejas.
Lectura del santo Evangelio según san Juan
21, 15-19
En aquel tiempo, le preguntó Jesús a Simón Pedro: “Simón, hijo de Juan,
¿me amas más que éstos?” El le contesto: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”.
Jesús le dijo: “Apacienta mis corderos”.
Por segunda vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me amas?” El le
respondió: “Sí, Señor, tú sabes que te quiero”. Jesús le dijo: “Pastorea mis
ovejas”.
Por tercera vez le preguntó: “Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?” Pedro se
entristeció de que Jesús le hubiera preguntado por tercera vez si lo quería, y le
contestó: “Señor, tú lo sabes todo; tú bien sabes que te quiero”. Jesús le dijo:
“Apacienta mis ovejas.
Palabra del Señor.