ETIQUETARTE
El arte de interpretar las etiquetas de los alimentos
INTRODUCCIÓN A LA SITUACIÓN DE APRENDIZAJE
¿Alguna vez te has planteado si todos los alimentos que nos venden son buenos
para la salud? ¿Crees que actualmente eres libre para elegir un alimento y no otro
cuando vas al supermercado?
Podríamos pensar que los consumidores somos libres para elegir un alimento del
lineal del supermercado en vez de otro, porque todo aquello que se puede comer,
por ley, tiene que llevar una etiqueta en la que debe aparecer una cierta
información. Esto quiere decir que podemos saber qué lleva cada producto. Pero
sólo si entendemos las etiquetas seremos libres para elegir cómo queremos
alimentarnos. Si no las comprendemos, elegiremos los alimentos en función de la
campaña marketing que la marca haya desarrollado.
Los anuncios de los alimentos buscan movernos tocando nuestras emociones, no
nuestra razón. Veamos un ejemplo: VÍDEO TURRÓN
¿Crees que este anuncio toca alguna emoción? ¿Cuál?
¿Nos da el anuncio alguna información sobre los ingredientes de los que está
hecho este turrón?
TIPOS DE ALIMENTOS EN EL MERCADO
Existen tres tipos de productos alimenticios en el mercado
1º Productos no procesados. Son los que no necesitan llevar ingredientes en el
etiquetado porque no llevan más que lo que se ve. Se venden tal cual, como
mucho pelados pero nunca cocinados, congelados o salados. Te pongo un
ejemplo:
Estos alimentos deben estar presentes mayoritariamente en nuestra dieta.
2º Productos procesados. Nos los venden después de haber sido preparados de
alguna manera. Han sufrido algún cambio después de alguna transformación
industrial:
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También pueden estar presentes en la dieta aunque como vienen envasados, son
menos respetuosos con el medio ambiente. Truco para identificarlos: tienen pocos
ingredientes y estos se reconocen perfectamente. Por ejemplo, un pan llevará:
harina, levadura y sal. Pueden llevar algún aditivo, pero no una lista enorme.
3º Ultraprocesados. Estos alimentos pueden llamarse “alimentos malsanos" y deben
evitarse siempre. Truco para reconocerlos:
- Suelen ir empaquetados en envases llamativos.
- Suelen ir acompañados de promociones y regalos. Si son infantiles llevarán
dibujos destinados a atraer a los niños.
- A veces están enriquecidos con vitaminas.
- Suelen tener más de cinco ingredientes.
- Llevarán ingredientes que te resultarán totalmente desconocidos. Un
ejemplo: Arroz, azúcar, cocoa, maltodextrina, extracto de malta, sal yodada, aceite
vegetal, saborizantes artificiales (melaza, vainilla), colorantes artificiales, tocoferoles en melaza
(antioxidante).
Pues bien, nuestra dieta debe estar basada en alimentos sin procesar, o si no puede
evitarse, procesados. Jamás deberíamos comer alimentos ultraprocesados.
ALIMENTOS UTRAPROCESADOS. ¿POR QUÉ NOS ENCANTAN?
El mercado es la jungla. Cada empresa busca vender cuantos más de sus
productos, mejor, para ganar el máximo de dinero. Pero hay unas reglas del juego:
son las leyes que regulan el etiquetado de los alimentos y las leyes que indican qué
puede contener un producto alimentario y qué no.
A las empresas no les interesa lo más mínimo que tú desarrolles diabetes, tengas
caries u obesidad. Su única razón de ser es ganar cada año más dinero. Veremos
cómo funciona todo esto.
Para que un producto alimentario tenga éxito en el mercado (es decir, para que te
encante y lo compres) tiene que cumplir tres requisitos:
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- Que sea sabroso
- Que sea barato
- Que sea cómodo de usar
EL SABOR
Hay tres ingredientes fundamentales que debe llevar un alimento para que nos
parezca sabroso:
- Sal
- Azúcar
- Grasa
SAL
La sal es cloruro sódico. El máximo que debería llevar cualquier alimento es
del 1,25%. Cualquier alimento que supere esa cifra debería rechazarse, ya que lleva
demasiada sal.
La sal es un potenciador del sabor del alimento, por lo tanto, cuanta más sal,
más sabor. Los alimentos sosos no nos gustan. El problema es que si abusamos de la
sal nos acostumbramos a los sabores potentes y si un día queremos volver a un
alimento que no supere el límite razonable de sal, no nos sabrá a nada. Pero el
problema no estará en ese alimento supuestamente soso, sino en nosotros. La sal
está relacionada con la hipertensión y con los accidentes cardiovasculares.
El límite de sal que se debería comer al día es de 5g, es decir, una
cucharadita repartida en todo lo que comemos al día. La sal que tomamos en
casa debería ser yodada, ya que el yodo lo necesita nuestro tiroides para
funcionar.
AZÚCAR
El azúcar es un glúcido sencillo. Un azúcar puede ser un monosacárido
o puede ser un disacárido
En cualquier caso, un azúcar (como la glucosa, la sacarosa, la lactosa…) es
dulce, cristalino y soluble en agua. Nuestro sistema digestivo lo absorbe muy
rápidamente de manera que se produce un nivel muy alto en la sangre en muy
poco tiempo. Esto no es bueno.
El azúcar de mesa (la sacarosa) no debería comerse, de ninguna de las
maneras. No es que no la necesitemos, es que algunos alimentos ya la llevan y no
nos hace ningún bien un aporte extra. Por ejemplo, las frutas llevan azúcar (glúcidos
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sencillos, recuerda). Tomar más azúcar solo contribuye a que tengamos caries,
obesidad, diabetes y otras enfermedades crónicas.
Los cereales sin embargo llevan glúcidos complejos, no sencillos. En la boca y
en el intestino tenemos enzimas que cortan esos glúcidos complejos (polisacáridos)
y fabrican azúcares sencillos, pero lo hacen lentamente a lo largo de muchas horas.
Nunca jamás se ha muerto nadie por no tomar azúcar pero si muere cada
año muchísima gente por problemas derivados de una dieta con demasiada
azúcar.
Como la sal, el azúcar es un potenciador del sabor y es tremendamente
adictivo. Cuanto más azúcar tomamos, más azúcar queremos tomar. Cuando nos
habituamos a alimentos muy dulces, los naturales nos parecen sosos.
Tenemos que diferenciar entre azúcares intrínsecos, que son los que llevan
las células vegetales en su interior y que son los que producen beneficios en nuestro
cuerpo y azúcares extrínsecos, que son los que están fuera de las células vegetales.
Estos últimos son tan perjudiciales como el azúcar del azucarero.
Cuando trituramos, licuamos o cocemos frutas, los azúcares intrínsecos que
eran los beneficiosos, salen de las células y se convierten en azúcares extrínsecos. Te
pongo unos ejemplos:
- No es lo mismo tomarte una naranja (con azúcares intrínsecos) que tomarte
un zumo de naranja (azúcares extrínsecos) aunque lo hayas hecho tú.
- No es lo mismo tomarte una manzana (con azúcares intrínsecos) que tomarte
una compota de manzana (con azúcares extrínsecos).
Como el azúcar tiene ya tan mala prensa, las empresas se las apañan para
camuflarlo entre los ingredientes de los alimentos. Siempre que leas esto, te están
intentando colar azúcar:
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Te pongo a modo de
ejemplo, la etiqueta de unos
cereales más que
conocidos:
Señala en esta etiqueta el
azúcar camuflado.
GRASAS
Las grasas son necesarias para el correcto funcionamiento del cuerpo, pero
cuidado. Recuerda que hay dos tipos de grasas:
- Grasas saturadas: procedentes de alimentos de origen animal.
Son sólidas a temperatura ambiente. Se acumulan en el interior
de los vasos sanguíneos produciendo placas de ateroma y
dificultando la circulación de la sangre.
Ejemplos de alimentos ricos en grasas saturadas:
Hay una grasa que no es de origen animal pero que es saturada: el
aceite de palma. Se debe evitar siempre.
El aceite de palma es una grasa muy barata, sin sabor y sólida a
temperatura ambiente, sin embargo se funde a la temperatura del cuerpo.
Esto hace que sea perfecta para producir esa sensación cremosa que dan
los bombones al meterlos en la boca. Está muy presente en la bollería
industrial, helados, chocolates, etc.
Los fabricantes de alimentos camuflan el aceite de palma con otros
nombres ya que muchos consumidores ya saben que es nocivo para la
salud. Aquí tienes otros nombres para el aceite de palma: aceite de
palmiste, estearina de palma, palmitoil oligopéptido. Podríamos seguir, hay
unos 200 sinónimos.
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- Grasas insaturadas: proceden de plantas. Son generalmente de buena
calidad ya que no se acumulan en las arterias:
¡Cuidado! En muchos envases verás: “con aceite vegetal”, para que pienses
que el aceite que lleva es de buena calidad. Sin embargo, cuando leas los
ingredientes pondrá aceite de palma. No te están engañando, dicen la
verdad porque este aceite es vegetal, pero si no estás informada/o te van a
colar un producto que no tiene la calidad que piensas.
Ahora ya tienes los conocimientos. Como dijo Hume:
"El primer paso hacia la libertad es el conocimiento." – David Hume