Opioide
Absorción
La absorción de los opioides varía según la vía de
administración:
Vía oral: La mayoría de los opioides se administran por
vía oral. Su absorción puede verse afectada por la
presencia de alimentos y el pH gástrico.
Vía parenteral: La vía parenteral (intramuscular,
subcutánea o intravenosa) proporciona una absorción más
rápida y predecible.
Otras vías: También se pueden administrar por vía rectal,
transdérmica o epidural.
Distribución
Una vez absorbidos, los opioides se distribuyen por todo el
organismo a través del torrente sanguíneo. Se unen a proteínas
Farmacocinética plasmáticas, como la albúmina, y se acumulan en tejidos grasos.
La distribución de los opioides está influenciada por factores
como el flujo sanguíneo regional, la liposolubilidad del fármaco
y el grado de unión a proteínas plasmáticas.
Metabolismo
El metabolismo de los opioides ocurre principalmente en el
hígado, donde son transformados en metabolitos más polares y
menos activos. Algunos metabolitos pueden conservar actividad
farmacológica. Las enzimas del citocromo P450 desempeñan un
papel crucial en el metabolismo de los opioides.
Excreción
Los opioides y sus metabolitos se excretan principalmente por
vía renal, aunque también pueden eliminarse por vía biliar y
fecal. La función renal y hepática del paciente influye
significativamente en la eliminación de estos fármacos
Los opioides ejercen sus efectos al unirse a receptores opioides
específicos ubicados principalmente en el sistema nervioso
central (SNC). Estos receptores son como "cerraduras" que, al
unirse al opioide (la "llave"), desencadenan una serie de
reacciones que inhiben la transmisión del dolor
Existen tres tipos principales de receptores opioides:
Receptores mu (μ): Son los responsables de la mayoría
de los efectos analgésicos, sedantes y euforizantes de los
opioides.
Receptores kappa (κ): Están asociados con analgesia,
sedación y disforia (sensación de malestar).
Receptores delta (δ): Su función es menos clara, pero se
relacionan con la modulación del dolor y otros procesos.
Efectos Farmacológicos
Al unirse a los receptores opioides, estos fármacos producen una
variedad de efectos, entre los que destacan:
Farmacodinamia
Analgesia: Es el efecto principal, al inhibir la transmisión
de señales dolorosas en el SNC.
Sedación: Los opioides pueden causar somnolencia y
disminución del nivel de conciencia.
Euforia: Algunos opioides producen una sensación de
bienestar y placer.
Depresión respiratoria: Este es un efecto adverso grave
y potencialmente mortal de los opioides.
Náuseas y vómitos: Son efectos comunes, especialmente
al inicio del tratamiento.
Constipación: La disminución del peristaltismo intestinal
es otro efecto frecuente.
Miosis: Contracción de las pupilas.
Usos de los Opioides:
Tratamiento del dolor agudo:
o Postoperatorio
o Traumático
o Asociado a enfermedades como la pancreatitis o la
cólica renal
Tratamiento del dolor crónico:
Uso o Cáncer
o Dolor neuropático
o Dolor lumbar
o Dolor asociado a enfermedades reumáticas
Sedación:
o En procedimientos médicos
o En cuidados paliativos
Antitusígenos:
o Para suprimir la tos severa
o En enfermedades pulmonares obstructivas
crónicas
Dosis terapéutica Morfina 10 – 30 mg oral
Oxicodona 5 – 15 mg oral
Fentanilo (vía oral) 0.1 -0.2 mg oral
Dosis letal Morfina 120 – 200 mg
Oxicodona 60 - 150 mg
Fentanilo (vía oral) 1 – 2 mg
Dosis toxica Morfina 60 – 200 mg
Oxicodona 30 – 100 mg
Fentanilo (vía oral) 0.3 – 1 mg
presentacion Morfina Tabletas, cápsulas, inyectables,
parches transdérmicos
Oxicodono Tabletas, cápsulas, inyectables
Hidrocodona Tabletas, cápsulas
Fentanilo Parches transdérmicos, pastillas
bucales, inyectables
Codeina Tabletas, cápsulas, jarabes
Procineticòs
Farmacocinética Absorción:
La mayoría de los procinéticos se absorben por vía
gastrointestinal, a menudo en el intestino delgado.
La absorción puede verse influenciada por varios factores, como
la presencia de alimentos en el estómago, el pH gástrico y la
formulación del fármaco.
Distribución:
Una vez absorbidos, los procinéticos se distribuyen por los
distintos tejidos del cuerpo, alcanzando las mayores
concentraciones en los tejidos diana (músculo liso
gastrointestinal).
La distribución puede estar limitada por la presencia de barreras
sanguíneas (como la barrera hematoencefálica).
Metabolismo:
El metabolismo de los procinéticos se produce principalmente a
nivel hepático, donde se transforman en metabolitos más solubles
en agua y de fácil eliminación.
Algunos procinéticos también pueden sufrir un metabolismo de
primer paso, es decir, una metabolización significativa en el
intestino antes de llegar a la circulación sistémica.
Eliminación:
Los procinéticos y sus metabolitos se eliminan principalmente
por la orina y, en menor medida, por las heces.
La tasa de eliminación está determinada por el aclaramiento renal
y la tasa de metabolismo hepático.
Farmacodinamia Bloqueo de receptores de dopamina: Muchos procinéticos
bloquean los receptores de dopamina en el sistema nervioso
entérico. Esto aumenta la actividad de la acetilcolina, un
neurotransmisor que estimula la contracción muscular del tracto
gastrointestinal.
Estimulación de receptores de serotonina: Algunos
procinéticos estimulan los receptores de serotonina, lo que
también aumenta la motilidad gastrointestinal
Efectos directos sobre la musculatura lisa: Ciertos
procinéticos pueden actuar directamente sobre la musculatura
lisa del tracto gastrointestinal, aumentando su contractilidad.
Efectos terapéuticos de los procinéticos
Los procinéticos se utilizan para tratar una variedad de trastornos
gastrointestinales, incluyendo:
Reflujo gastroesofágico: Ayudan a fortalecer el esfínter
esofágico inferior y a vaciar el estómago más
rápidamente.
Dispepsia: Alivian los síntomas de indigestión, como la
sensación de llenura, la hinchazón y el dolor abdominal.
Náuseas y vómitos: Aceleran el vaciamiento gástrico y
pueden reducir las náuseas y los vómitos.
Estreñimiento: Estimulan la motilidad intestinal y
facilitan la evacuación..
Dispepsia funcional
Los procinéticos pueden aliviar síntomas como la sensación de
llenura, la hinchazón y el dolor abdominal al acelerar el
vaciamiento gástrico.
Náuseas y vómitos
Al estimular la motilidad gastrointestinal, los procinéticos
pueden ayudar a reducir las náuseas y los vómitos asociados a
Uso diversas causas, como la quimioterapia, la cirugía o ciertos
medicamentos.
Retraso en el vaciamiento gástrico
En pacientes con diabetes, neuropatía u obstrucción parcial, los
procinéticos pueden ayudar a mejorar el vaciamiento gástrico.
Estreñimiento
Aunque no son la primera línea de tratamiento, los procinéticos
pueden ser útiles en algunos casos de estreñimiento crónico.
Metoclopramida 5-10 mg, 3-4 veces al día
Dosis terapéutica Domperidona 10 mg, 3-4 veces al día
Cisaprida (uso restringido) Uso restringido debido a riesgos
cardíacos
MOTILIUM Tabletas. Cada tableta contiene
10 mg de domperidona. Caja con
30 tabletas.
SERONEX Cada tableta contiene 10 mg de
Presentación domperidona. Caja con 30
tabletas.
Suspensión Cada mililitro de la suspensión
contiene 1 mg de domperidona.
Frasco con 20 ml (1 mg/ml).
Frasco con 60 ml (1 mg/ml) con
pipeta dosificadora.
Farmacocinética Absorción
La absorción de los antieméticos varía según su vía
de administración y su formulación. La mayoría se
administra por vía oral, aunque algunos pueden
administrarse por vía parenteral (inyección) en
situaciones de urgencia o cuando la vía oral no es
viable.
Vía oral: La mayoría de los antieméticos se
absorben bien por vía oral, aunque la
velocidad y la extensión de la absorción
pueden variar según el fármaco y la presencia
de alimentos en el estómago.
Vía parenteral: Los antieméticos
administrados por vía parenteral se absorben
de forma rápida y completa.
Distribución
Una vez absorbidos, los antieméticos se distribuyen
por todo el organismo a través del torrente sanguíneo.
La distribución puede verse afectada por factores
como el flujo sanguíneo a los diferentes tejidos, el
grado de unión a proteínas plasmáticas y la
liposolubilidad del fármaco.
Barrera hematoencefálica: Muchos
antieméticos atraviesan la barrera
hematoencefálica para ejercer su efecto en el
sistema nervioso central, donde se encuentra
el centro del vómito.
Metabolismo
El metabolismo de los antieméticos ocurre
principalmente en el hígado, aunque algunos
fármacos pueden metabolizarse en otros tejidos. El
hígado transforma los fármacos en metabolitos más
polares y solubles en agua, facilitando su eliminación.
Citocromo P450: Muchas enzimas del
citocromo P450 participan en el metabolismo
de los antieméticos, lo que puede dar lugar a
interacciones farmacológicas.
Eliminación
Los antieméticos y sus metabolitos se eliminan del
organismo principalmente por vía renal, aunque una
pequeña proporción puede eliminarse por vía biliar.
Vía renal: Los riñones filtran los fármacos y
sus metabolitos de la sangre y los excretan en
la orina.
Vía biliar: Algunos fármacos y sus
metabolitos se conjugan con sustancias
polares en el hígado y se excretan por vía
biliar hacia las heces.
Farmacodinamia os antieméticos actúan a nivel central y periférico,
interfiriendo en diferentes vías neurotransmisoras
implicadas en el reflejo del vómito. Los mecanismos
más comunes incluyen:
Bloqueo de receptores de dopamina: Los
receptores de dopamina se encuentran en la
zona quimiorreceptora del gatillo (CTZ), una
región del cerebro que juega un papel clave en
el control del vómito. Los antieméticos como
la metoclopramida y la domperidona bloquean
estos receptores, reduciendo así la sensación
de náuseas y vómitos.
Bloqueo de receptores serotoninérgicos 5-
HT3: Los receptores 5-HT3 se encuentran en
el intestino y en el sistema nervioso central.
Los antagonistas de estos receptores, como la
ondansetrón, son muy eficaces para prevenir
las náuseas y los vómitos inducidos por la
quimioterapia.
Bloqueo de receptores histaminérgicos H1:
Los antihistamínicos de primera generación,
como la dimenhidrinato, tienen propiedades
antieméticas debido a su capacidad para
bloquear los receptores H1, que están
implicados en la regulación del equilibrio y la
función vestibular.
Efecto corticosteroide: Los corticosteroides,
como la dexametasona, tienen múltiples
mecanismos de acción antiemética,
incluyendo efectos antiinflamatorios,
inmunomoduladores y posiblemente a través
de la modulación de los neurotransmisores.
Efecto cannabinoide: Los cannabinoides,
como el dronabinol, actúan sobre los
receptores cannabinoides, produciendo un
efecto sedante y reduciendo las náuseas y los
vómitos.
Vías Neurotransmisoras Implicadas en el Vómito
El vómito es un reflejo complejo que involucra
múltiples neurotransmisores y vías. Algunas de las
vías más importantes incluyen:
Vía dopaminérgica: La dopamina juega un
papel central en la inducción del vómito a
través de la activación de los receptores D2 en
la CTZ.
Vía serotoninérgica: La serotonina, liberada
por las células enterocromafines del intestino,
activa los receptores 5-HT3, lo que
desencadena el reflejo del vómito.
Vía colinérgica: La acetilcolina también está
implicada en el reflejo del vómito y puede
contribuir a las náuseas y vómitos inducidos
por ciertos fármacos.
Vía histaminérgica: La histamina, liberada
durante las reacciones alérgicas y otros
procesos inflamatorios, puede contribuir a las
náuseas y los vómitos.
Uso Los antieméticos son medicamentos diseñados para
prevenir y aliviar las náuseas y los vómitos. Estas
molestias pueden ser causadas por una variedad de
factores, como:
Quimioterapia: Uno de los usos más
comunes de los antieméticos es prevenir las
náuseas y los vómitos inducidos por la
quimioterapia.
Cirugía: Muchos pacientes experimentan
náuseas y vómitos después de una cirugía. Los
antieméticos se utilizan para controlar estos
síntomas.
Enfermedad de movimiento: Los
antieméticos son efectivos para tratar las
náuseas y los vómitos asociados con el mareo
por movimiento, como en viajes en barco,
avión o automóvil.
Embarazo: Las náuseas y los vómitos
matutinos son comunes durante el embarazo.
Los antieméticos pueden ayudar a aliviar estos
síntomas, pero siempre bajo supervisión
médica.
Infecciones gastrointestinales: Algunas
infecciones pueden causar náuseas y vómitos.
Los antieméticos pueden ayudar a controlar
estos síntomas mientras el cuerpo combate la
infección.
Efectos secundarios de medicamentos:
Algunos medicamentos pueden causar náuseas
y vómitos como efecto secundario. Los
antieméticos pueden ayudar a aliviar estos
síntomas.